El Concello de Castrelo de Miño se encuentra en un entorno privilegiado de gran riqueza paisajística, cultural y recreativa, contando con una creciente afluencia de turistas en busca del encanto de un paisaje único y de gran riqueza natural y patrimonial, así como para aprovechar la amplia oferta de actividades de ocio, gastronomía, deporte, cultura, etc.
Cuenta con varias fiestas gastronómicas muy populares, como son la fiesta de la rosquilla de As Bouzas, fiesta de la codorniz de As Cortiñas, aunque la más extendida y de mayor tradición es la Festa da Anguía de Barral, en la cual se reúne gente de todas partes.
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura | Situación y maqueta
La asociación de vecinos de Barral cuenta con un local situado en el conocido como Campo da Festa de Barral, en la orilla del embalse de Castrelo de Miño. Este local se emplea para las reuniones y actividades de esta asociación de vecinos, así como para los preparativos de la citada fiesta de la anguila, que se inician ya meses antes con reuniones los fines de semana para preparar las anguilas que se servirán posteriormente en la celebración. La fiesta tiene lugar los días 4, 5 y 6 del mes de Agosto con motivo de la celebración de la Virgen de las Nieves, patrona del ayuntamiento.
El local original consistía en una edificación de planta baja de 96,00 m2, con fachada de piedra de perpiaño y forjado de hormigón a modo de cubierta. El espacio se dividía en dos estancias principales, una de ellas destinada la cocina para la preparación de la comida de la fiesta de la anguila y a otra desde la que se atiende al público asistente a la fiesta. En esta estancia contaba con un pequeño recinto como taquilla. Cuenta además con un pequeño anexo por la parte posterior acondicionado como aseo.
En encargo consistió en el acondicionamiento y ampliación del local, para que, además de la preparación y celebración de la fiesta de la anguila, funcione como espacio polivalente para la realización de actividades y reuniones por parte de la propia asociación vecinal u otras actividades que el propio ayuntamiento pudiera llevar a cabo, tales como cursos o jornadas gastronómicas, al ser el único local social disponible en el núcleo de Barral.
En las obras a ejecutar, se mejoraron las instalaciones existentes, se dotó al local de un mayor espacio de almacenamiento y para atención al público durante la celebración de la fiesta gastronómica.
Mediante la reforma de la instalación eléctrica, se modificaron los puntos de luz con el uso de tecnología LED para fomentar el ahorro energético, instalando una lámpara del mismo tipo de tecnología, realizada con perfiles de acero galvanizado TC de las subestructuras de tabiquería ligera.
Además, el aislamiento de la cubierta con paneles de corcho ecológico y de las fachadas con termoarcilla permite una mejora energética.
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura Ⓒ Héctor Santos-Diez
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura Ⓒ Héctor Santos-Diez
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura Ⓒ Héctor Santos-Diez
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura Ⓒ Héctor Santos-Diez
Se introducen energías renovables mediante la instalación de calefacción de biomasa con la incorporación de una estufa de pellets.
En cuanto a sistemas constructivos y materiales, se opta por la bioconstrucción, empleando materiales de la zona, que son además los materiales tradicionales, para favorecer las economías locales (paneles de corcho, termoarcilla, morteros de cal natural ecológica, pinturas minerales, madera de pino de Galicia proveniente de la silvicultura sostenible con sello FSC., etc)
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura | Sección
La intervención busca una construcción con huella de carbono cero, con el empleo de materias primas apenas tratadas, para conseguir sistemas constructivos ecológicos.
La optimización de recursos naturales (ampliación de ventanas existentes que permitan el máximo aprovechamiento de la luz natural), es una de las medidas adoptadas en dicho proyecto.
Para los pavimentos se ejecuta una solera de hormigón pulido y barnizado en el volumen de la ampliación, manteniéndose el solado de gres de Aragón con acabado natural de 330x330mm en el área preexistente.
En cubierta se efectuó la impermeabilización del forjado existente, con la ejecución de un refuerzo del alero mediante pieza de borde ejecutada en chapa de acero galvanizado con goterón y recogida de pluviales. Se realiza un pozo drenante para recoger el agua de pluviales de las gárgolas.
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura | Croquis detalle
Actuación
Uno de los retos de la intervención fue dotar de la mayor capacidad de mesado y mostradores, generando unos recercados en chapa de acero corten que funcionan como mostradores. Para dotar de protección las carpinterías acristaladas, se incorporan protecciones de chapa microperforada.
En la zona de la ampliación, los paneles móviles se realizan con bastidores métalicos y con chapa galvanizada minionda, y cierran sobre paños fijos revestidos en madera de pino tratada en autoclave.
A nivel de funcionamiento, para dotar al edificio de una mayor versatilidad, se ejecutan unos paneles móviles que permiten el configurar una estancia para la venta de tickets, además de albergar una pequeña caja de seguridad. Estos paneles también nos sirven como contra de protección de la puerta acristalada de uno de los accesos.
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura Ⓒ Héctor Santos-Diez
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura Ⓒ Héctor Santos-Diez
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura Ⓒ Héctor Santos-Diez
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura Ⓒ Héctor Santos-Diez
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura Ⓒ Héctor Santos-Diez
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura Ⓒ Héctor Santos-Diez
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura Ⓒ Héctor Santos-Diez
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura Ⓒ Héctor Santos-Diez
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura Ⓒ Héctor Santos-Diez
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura Ⓒ Héctor Santos-Diez
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura Ⓒ Héctor Santos-Diez
Bajo coste
Para poder conseguir una reforma de menos de 250€/m2, se opta por una paleta de materiales muy reducida. En el cuerpo a ampliar, se ejecuta con base de hormigón armado, zócalo de termoarcilla hasta la cota de barra, y envolvente exterior realizada con chapa minionda de acero galvanizado y madera tratada de pino de Galicia.
Al interior, además del aislamiento proyectado con acabado en pintura mineral al silicato blanca, se introducen zonas con revestimiento de madera de pino tratada en autoclave. Para el mesado del vertedero, se realizó una estructura con barras de hierro corrugado, sobre las que se dispusieron piezas cerámicas de gran formato, tanto en la encimera como para la formación del copete.
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura | Planta baja
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura | Planta de cubierta
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura | Sección
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura | Sección
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura | Alzado
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura | Alzado
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura | Alzado
Casa da Anguía de Barral | MOL Arquitectura | Alzado
Obra: Casa da Anguía de Barral
Autores: MOL Arquitectura (Muiños+Otero+López Arquitectura)
Ubicación: Campo da Festa de Barral, Castrelo de Miño (Ourense, Galicia, España)
Promotor: Concello de Castrelo de Miño
Año: 2018
Constructora: José de Trado S.L.
Superficie: 121.30 m2
Presupuesto Ejecución Material: 29.887,28€
Coste: 246.40 €/ m2
Premios: Mención en Premios de Arquitectura y Rehabilitación de Galicia /// Finalistas Premios FAD 2020
Fotografía: Héctor Santos-Díez | fotógrafo de arquitectura + molarquitectura.com
Hipódromo de la Zarzuela. Eduardo Torroja – Carlos Arniches Moltó – Martín Domíngues Esteban
El Hipódromo de la Zarzuela, de los Arquitectos Arniches y Domíguez y del Ingeniero Eduardo Torroja, con su innovadora sección es uno de los elementos más representativos del Movimiento Moderno en España.
Su destacada y respetuosa restauración ha sido llevada a cabo por el Estudio de Arquitectura Junquera Arquitectos.
Antecedentes
«La decisión de derribar el Hipódromo de la Castellana, porque era “tapón inconcebible de esa amplia vía considerada como paseo, ya que no conducía a ninguna parte”, después de haberse aprobado el Plan de prolongación del Paseo de la Castellana de Secundino Zuazo, y porque se había terminado la concesión del uso esos terrenos. En ese solar debía construirse el conjunto de los Nuevos Ministerios y abrir nueva vía de la prolongación de la Castellana».
Descripción de Hipódromo de la Zarzuela. Eduardo Torroja – Carlos Arniches Moltó – Martín Domíngues Esteban
«En el verano de 1934 se autoriza la construcción del Hipódromo de la Zarzuela según el proyecto presentado por los arquitectos Carlos Arniches, Martín Domínguez y el ingeniero de caminos Eduardo Torroja, ganador del concurso convocado por el Gabinete Técnico de Accesos y Extraradio, al que se presentaron nueve proyectos. Primera tribuna volada sin columnas de España, premio Nacional de Arquitectura, basado en el Hipódromo de San Siro, en Milán.
Su objetivo era sustituir al antiguo recinto situado en el Pº de la Castellana, donde posteriormente se levantaron los Nuevos Ministerios.
Maqueta del Hospital México (1961) diseño de los arquitectos Alberto Linner, Carlos B. Zetina y Alejandro Prieto, con la asesoría del Doctor Manuel Barquín.
La Historia del Hospital México de Costa Rica
La Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) nace en la administración del presidente Rafael Ángel Calderón Guardia (1940-1944) como un ente semiautónomo mediante la Ley N.º 17 del 1 de noviembre de 1941, pero el 22 de octubre de 1943 se reforma esa Ley para que sea reconocida como una institución autónoma. Cabe destacar que en Costa Rica en esa época los hospitales eran administrados por Juntas de salud, los servicios médicos en esos nosocomios los brindaban en algunos casos médicos privados y las farmacias privadas entregaban los medicamentos, porque estos costos eran muy elevados para una administración de recursos limitados. Lo anterior potenciado por la crisis mundial producto de la Segunda Guerra Mundial, y la imposibilidad de exportar café1 a los mercados europeos.
En esa época y a pesar de la necesidad evidente de infraestructura, la falta de recursos hacía impensable la construcción de un nuevo hospital, sin embargo la institución siempre buscó una manera para desarrollar esa iniciativa, tal como lo informó el domingo 10 de agosto de 1952 el periódico La República, “Moderno Hospital de 500 camas piensa construir el seguro Social”, haciendo referencia a que la Junta Directiva de la Institución definió que el actual Hospital Central2
“No ofrece ninguna perspectiva para proceder al mejoramiento y ampliación de sus servicios […] En vista de tal situación se decidió iniciar inmediatamente las gestiones […] para formular los planes y estudios necesarios con el fin de realizar la construcción de un moderno hospital, dotado de 500 camas y de todos los servicios médicos necesarios.”
Publicación del periódico La República del 10 de agosto de 1952
Sin embargo, el mandato constitucional de cobertura total de la población que hizo la reforma aprobada en 1961 por la Ley 2783, obligó a acelerar la hoja de ruta a seguir por el Seguro Social en Costa Rica. El proceso se inicia con la priorización de la construcción de las Clínicas Periféricas Metropolitanas, el edificio para las Oficinas Centrales en la Avenida Segunda (Laureano Echandi), los Almacenes Generales y se crea además una Comisión Técnica para iniciar el estudio para un nuevo hospital central.
Ante la falta de experiencia nacional para un proyecto de esta envergadura, la Comisión Técnica abrió una licitación internacional para consultoras hospitalarias y fue seleccionada una empresa peruana, que dirigía el Arq. Ricardo Malachowski Benavides,3 quien desarrolló para el Seguro Social del Perú los hospitales en Chiclayo, Tarma, Arequipa entre otros y el Hospital de la Fuerza Aérea del Perú, pero, poco tiempo después fue el propio arquitecto quien solicitó a la Junta Directiva de la CCSS disolver el contrato por las dificultades que creaba la comunicación a distancia.
Quiso el destino que posteriormente a este fallido intento el Dr. Fernando Escalante Pradilla, Gerente de la Caja del Seguro, visitara ciudad de México para asistir a la reunión anual de la Asociación Interamericana de Seguridad Social, entidad patrocinada por el Gobierno mexicano. Durante el evento el Dr. Escalante se quejó de la poca capacidad que tenían los Seguros Sociales pequeños como el de Costa Rica para desarrollar grandes infraestructuras y relató lo ocurrido con el planeamiento de su nuevo hospital y la imposibilidad hasta ahora para llevarlo a cabo.
Fotografía de archivo de la obra en construcción a principios de los años sesenta
Allí mismo el Lic. Benito Coquet Lagunes director del Instituto Mexicano del Seguro Social le ofreció sin costo toda la colaboración técnica. Además, se encargó al Dr. Ignacio Morones, director Servicios Médicos a coordinar la capacitación del futuro personal, al Dr. Manuel Barquín como colaborador del proyecto y al departamento de Inmuebles y Construcciones, bajo la dirección del Arq. Carlos B. Zetina, a desarrollar el proyecto de un hospital de 600 camas para Costa Rica.
Fotografía de archivo de la obra en construcción a principios de los años sesenta
Se comisionó para desarrollarlo al arquitecto de origen nicaragüense Alberto Linner Díaz (1933), graduado del Instituto Tecnológico de Monterrey, quien fue seleccionado gracias a la experiencia obtenida en desarrollar el hospital de Celaya y su tesis sobre el hospital de Morelos, además se asignó como supervisor al reconocido arquitecto mexicano Alejandro Prieto Posada (1924-1997) director de arquitectura y autor en México de obras como: el Teatro de los Insurgentes (1952), Laboratorios CIBA (1954), Teatro Hidalgo (1962), y los hospitales de Querétaro, de Jalapa y de Taxco.
Con relación a esto, ya para el 5 de enero de 1958 en el periódico La Nación sale publicada la siguiente noticia:
“Un monobloque de ocho pisos será el edificio central del nuevo Hospital de la CCSS. Cubrirá un área de 20 manzanas, estará en la Uruca, en las vecindades de la supercarretera que llevará al aeropuerto El Coco,4 un poco retirado de la capital”.
La Construcción del Hospital México de Costa Rica
Para octubre de 1961 los funcionarios mexicanos del Seguro Social presentaron ante las autoridades de la Caja los planos y la maqueta del futuro del Hospital México de Costa Rica (Imagen 1) y los planos de la CCSS se firmaron en diciembre de 1962. Se inicia la construcción el 2 de abril de 1963, el acto de la primera piedra se realizó el día 7 de abril 1963. Para el día 26 de mayo 1963 se inicia la construcción de las calles adyacentes y del estacionamiento. El 7 de noviembre de 1964 se termina la lavandería y la casa de máquinas, para el 23 de diciembre se finaliza la instalación eléctrica y el 2 de julio de 1965 se concluyen los acabados. El 19 de enero de 1965 el Señor presidente de México Lic. Gustavo Díaz Ordaz visita las instalaciones del nuevo hospital. El atraso en culminar las obras experimentado se debió principalmente a la necesidad de recalcular la estructura en el edificio principal, debido a que hubo variaciones entre el acero usado en la construcción y el propuesto en el diseño.
Fotografía tomada durante la inauguración del 19 de marzo de 1969
Finalmente, el 31 de enero de 1968 se hace entrega formal del edificio se finaliza la construcción el 5 de julio de 1968 y el 15 de julio del mismo año se da por terminada toda la instalación mecánica del Hospital. En la sesión N. 3907 de enero 1969, la Junta Directiva fija el 19 de marzo para la inauguración del Hospital, y al ser las 4 de la tarde de ese día es inaugurado el del Hospital México de Costa Rica.5 Aunque presta servicios integralmente hasta el 1 de setiembre de 1969, siendo la Sra. Jacinta Jiménez Cascante la primera paciente oficial del nuevo hospital. Para setiembre de 1969, se inaugura el Hospital México ya como centro en plena operación.
Mientras tanto, la institución recibió toda la asesoría necesaria para la organización funcional del nuevo Hospital de parte del gobierno azteca, incluido el entrenamiento del personal médico en universidades mexicanas. Fue debido a la gran colaboración del gobierno mexicano y del Seguro Social de ese país que el Doctor Guido Miranda Gutiérrez sugirió el nombre de del Hospital México de Costa Rica como muestra de agradecimiento.6
Oficialmente en la Sesión 2949 de la Junta Directiva de la CCSS se le da de nombre del Hospital México de Costa Rica, en reconocimiento a la labor del IMSS quienes donaron los planos,7 y gestionaron la capacitación del personal. De hecho, cabe destacar que, para esa época de 973 médicos incorporados al Colegio de Médicos, 426 fueron graduados en México. Así a grandes rasgos fue como se construyó financiado con recursos propios el primer Hospital del Seguro Social con un área de 90.120 m2, el centro de más alta calidad técnica y asistencial de Costa Rica, gracias al inmenso apoyo del Gobierno mexicano.
Fotografía del Hospital México presumiblemente de principios de los años setenta
El edificio, Hospital México de Costa Rica
Para mayo de 1962, el arquitecto Linner viaja a Costa Rica y se integra de inmediato a la Comisión Técnica que contaría además con las visitas periódicas del especialista en administración de hospitales Dr. Manuel Barquín, recordado director del Hospital de la Raza en México. Durante ese tiempo al arquitecto Linner se le ofrece que asuma el diseño y la supervisión de otras obras institucionales en el país como la clínica Clorito Picado (1965), o la clínica Carlos Durán (1967), así como algunas obras privadas entre ellas la Iglesia de N.S. de Fátima (1969), lo que generó la oportunidad para que el arquitecto decidiera radicar definitivamente en el país con toda su familia.
El Hospital México fue desde sus inicios el más grande y moderno centro médico del país, se dice que para la época incluso era el más moderno de la región centroamericana. Arquitectónicamente consta de un edificio central rectangular de “torre” vertical angosta para hospitalización lo que le aporta facilidad de movimiento al personal, y la posibilidad de contar con ventilación cruzada en las salas de encamados. La torre se asienta sobre una “placa”, pues es un edificio fiel al Estilo Internacional de Placa y Torre. Esta “placa” incluye las jefaturas, la consulta externa, el auditorio y la biblioteca entre otros elementos de un nivel.
Fotografía de los años noventa en que se muestra la modificación de la fachada producto del reforzamiento estructural
Con el tiempo y debido los trabajos del reforzamiento antisísmico del hospital México a principios de los años noventa se modificaron las fachadas del edificio principal pasando de un prisma puro a una exoestructura de concreto. Estos trabajos tuvieron una duración de 3 años y medio y fueron la última intervención que el arquitecto Linner realizó al hospital, pues, a partir de 1994 se retiró como funcionario de la Institución.
La consulta externa es un gran edificio distribuido en un solo nivel de altura, con tipología de pabellones y jardines, al menos hasta que empezaron las ampliaciones sin planificación que han cercenado los jardines, rompiendo la dinámica de iluminación natural y ventilación cruzada con que se idearon. En ese terreno había otros edificios de Linner ya demolidos, el único que se mantiene es el del CENDEISSS, el centro de capacitación de personal médico de la CCSS.
Monumento a Calderón Guardia, ya demolido
Originalmente la torre estaba precedida por una imponente plaza moderna al noreste frente a la autopista, que otrora resaltaba la majestuosidad y la escala del edificio. Esta plaza estuvo adornada con un monumento a Rafael Ángel Calderón Guardia presidente que fundó la CCSS, ese monumento fue realizado por el arquitecto Hernán Jiménez Fonseca (1942) y el escultor Francisco Zúñiga Chavarría (1912-1998), pero fue demolida. Hoy en día en lugar de esa plaza y de ese monumento hay dos edificios de cuestionable valor arquitectónico, el más reciente con ningún respeto hacia el edificio original.
Monumento a Calderón Guardia, ya demolido
Resta recordarles a los encargados de estas intervenciones las sabias palabras del arquitecto Alberto Linner:
“la forma y la función, o la función y la forma no se anteponen ni se posponen una a la otra, son amigas que se unen para dar resultados arquitectónicos positivos, en el equilibrio está la majestad de la arquitectura. No hay vuelta de hoja, la arquitectura está al servicio del hombre y él que logra servirle en la creación de espacios funcionales y bellos o más funcionalmente bellos está haciendo arquitectura. Está mal hacer un hospital feo porque funciona, pero es peor hacer un hospital feo y que además no funcione. En cambio, para todos los hospitales y las clínicas que trabajen trate de equilibrar ambos conceptos».8
1 El café fue el principal producto exportado desde de Costa Rica a partir de finales de 1800. 2 El actual Hospital Calderón Guardia, que a pesar de esa instrucción de 1952 en los últimos años ha recibido muchas ampliaciones y edificaciones nuevas que buscan acondicionarlo. 3Ricardo Malachowski ilustró el libro Historia de la arquitectura de Héctor Velarde (1949), y es hijo del renombrado arquitecto de origen polaco: Ryszard (Ricardo) de Jaxa Malachowski Kulisicz (1887 – 1972), que estudió ingeniería en L’École Speciale Centrale des Arts et Manufactures, pero continuó sus estudios como arquitecto en L’École Speciale D’Architecture. Para 1908 ingresa a la Escuela de Bellas Artes de París en el primer puesto entre 180 postulantes extranjeros. Entre sus obras en Lima están el Palacio de Gobierno, el Palacio Legislativo, el Edificio Rímac, la fachada del Palacio Arzobispal, el Club Nacional y la plaza Dos de Mayo. 4 Hoy en día sería el Aeropuerto Juan Santamaría, y la supercarretera es la actual autopista General Cañas, parte de la Ruta 1 inaugurada en 1965. 5 Hospital México. Boletín Edición Especial Hospital México. 32 aniversario (San José Costa Rica, 2001). 6 G. Miranda, Desarrollo histórico de la Caja Costarricense de Seguro Social (Gaceta Médica de Costa Rica, 2006); 181. 7 Se estima que el costo de los planos eran de dos millones de pesos mexicanos de esa época. 8 Véase: Luis Alberto Monge, Diálogos con el arquitecto Alberto Linner (2011).
Bibliografía
Jaramillo, J. «La salud y la medicina». En E. Rodríguez, & E. R. Vega (Ed.), Costa Rica del siglo XX. Vol. 2 (San José: Editorial UNED, 2004); 195- 238.
G. Miranda, «Alberto Linner y la Seguridad Social». En L. MONGE, G. PÉREZ & A. y. CASTRO, Monografía del Arq. Alberto Linner Díaz (San José, Costa Rica: Colegio de Arquitectos de Costa Rica, 2016); 27.
Bajo el lema “Unknown Unknowns. An introduction to mysteries” la comisaria de la reciente XXIII Trienal de Milán de 2022, Ersilia Vaudo —astrofísica y directora de la Oficina de la Diversidad en la Agencia Espacial Europea (ESA)— solicitó a artistas, arquitectos y científicos plantear proyectos que abordaran aquello que no sabemos o que ignoramos no saber.
Una convocatoria con la que invitaba a reflexionar de manera interdisciplinar en torno a la inmensidad de conocimientos por descubrir entendidos como el motor del pensamiento. Idea que remite a la necesaria e imprescindible desorientación previa a cualquier descubrimiento.
(…) Lo necesario es tener tan solo desconocimiento y nada más…
Dicha solicitud se materializó en una constelación de instalaciones, perfomances, eventos y debates que reflexionaban a propósito de aspectos como la gravedad, la luz o los emergentes desafíos relativos al espacio profundo. Todos ellos factores a los que también se enfrenta la arquitectura y cuyas respuestas, como ha sucedido a lo largo de la historia, han anticipado las intuiciones o revelaciones de artistas, filósofos y científicos.
La labor de los artistas es abrir puertas y dejar entrar las profecías, lo desconocido, lo extraño; es de ahí de donde proceden sus obras, aunque su llegada marque el comienzo del largo y disciplinado proceso mediante el cual las hacen suyas…
Los científicos transforman lo desconocido en conocido, lo capturan como los pescadores capturan los peces; los artistas, en cambio, te adentran en ese oscuro mar.
El encargo curatorial buscaba ampliar las fronteras del conocimiento y repensar aquellos saberes que siendo ya conocidos merecían ser reexperimentados y re-planteados. O aquellos que para ser actualizados necesitan, a partir de ahora e inexcusablemente, conjugarse con otras ciencias.
El paradójico lema —interpretado como introducción a lo misterioso— manifestaba desde su enunciado la certeza de la existencia de incógnitas que, para ser dignas de atención, requerirían originales cuestionamientos capaces tanto de alumbrar el presente y el pasado desde miradas contemporáneas, como de impulsar un mejor porvenir.
Tratando de dar continuidad a ese concepto de “lo desconocido de lo desconocido”, y teniendo presente la razón poética de María Zambrano respecto a que no existe conocimiento alguno cuyo origen no sea una intuición, desde la revista VAD invitamos a identificar las incógnitas —o siquiera, las intuiciones— a las que se enfrenta actualmente la disciplina de la arquitectura desde todos sus ámbitos: teoría, historia, proyecto, ciudad o construcción.
Recogemos así el planteamiento de Marisa Waisman al señalar — recordando la teoría de Michael Foucault— el hecho de que los nuevos debates de interés arquitectónico no surgen de la nada, sino que aparecen como ondas flotantes que se dejan captar del ambiente en un determinado momento histórico.
(…) No se puede hablar de cualquier cosa en cualquier época; no es suficiente abrir los ojos o tomar conciencia para que de pronto se iluminen nuevos objetos. El nuevo objeto toma existencia dentro de condiciones reguladas por un complejo haz de relaciones…relaciones entre instituciones, procesos económicos y sociales, formas de comportamiento, sistemas de normas, técnicas, modos de caracterización, etc.
Atendiendo a esta idea de captura de cuestiones que flotan actualmente en el ambiente y están vinculadas con las crisis —entendidas como oportunidad— de lo político, lo económico, lo social, lo artístico o lo filosófico convocamos a los autores a sucumbir ante la incertidumbre de aporías tan aceptables como revalidar la permanencia o universalidad de lo ya conocido, y cuestionar si lo aún desconocido es identificable. O si somos, al menos, capaces de presentirlo.
Creemos pertinente plantear qué rol debe asumir la disciplina de la arquitectura ante los múltiples desafíos contemporáneos. Unos apremiantes retos tales como las consecuencias arquitectónicas y urbanísticas que el cambio climático genera, y generará si no se toman medidas urgentes, tanto en nuestro hábitat artificial —lo construido y el paisaje— como en el natural. Sería interesante plantear la incógnita de los efectos futuros de la variación del clima, de las migraciones urbanas o rurales a las que obligará, de la falta de recursos energéticos o del incremento de la huella de carbono, etc.
Frente a la seguridad y docilidad a la que estamos expuestos, por el marcaje de los algoritmos, buscamos también vislumbrar el papel que la inteligencia artificial tendrá en el porvenir de la creación del proyecto arquitectónico, entendiendo éste en toda su globalidad: desde la escala territorial y urbana hasta las escalas más próximas referidas a las nuevas domesticidades. Esperamos reflexiones que analicen el pasado en sus versiones teóricas, críticas o historiográficas para liberarlo de miradas anacrónicas y reinterpretarlo desde perspectivas que desvelen cuáles fueron las incógnitas esbozadas que, aún siendo utopías en el momento de su formulación, se concretaron en realidades; y que quizá merecen ser interrelacionadas con las del presente.
En paralelo sería conveniente cuestionar el papel del futuro arquitecto en nuestras sociedades para así identificar variables a modificar o actualizar en su formación. Unas variables que permitan revisar sus aprendizajes para hacerlos idóneos a su imprescindible cooperación con otras ciencias y artes. En esa misma línea serán bienvenidos replanteamientos de enfoques y metodologías para una adecuada coordinación interdisciplinar en la investigación arquitectónica en aras a que ésta resulte más operativa.
En definitiva, siguiendo aquella famosa afirmación de Cedric Price respecto a que
“Si la tecnología era la respuesta, ¿cuál es la pregunta?”
invitamos a esbozar qué es lo desconocido de lo desconocido. La certeza de que todas las dudas son consustanciales a las propias acciones de pensar, idear, proyectar o crear enmarca este número de la revista VAD instando a identificar nuevas incógnitas con preguntas abiertas que propicien en los lectores el impulso para develarlas, despejarlas o, mejor aún, seguir repensándolas para preservar su existencia.
No les tengamos miedo, sí respeto. Pidamos que sigan ocupando nuestro sueño, que continúen viniendo en bandadas como vencejos. Sigamos atentos, aguardemos pacientes y en alerta… quizá algún despertar nos alumbre su resolución.
– La disciplina ante interrogantes. El plan 1957 y la oportunidad perdida de la especialización de la arquitectura española. José María Echarte Ramos
– Los sanatorios antituberculosos en España: interrogantes sobre su arquitectura. Javier García Librero
– Incógnitas de la arquitectura moderna en el sur de Chile: la revolución del color. Elisa Cordero-Jahr | Gonzalo Cerda-Brintrup
– Transiciones modernas: Carlos Raúl Villanueva, del urbanismo francés al urbanismo norteamericano. Carlos Pou-Ruan
– Principios de aproximación proyectual sobre la obra Jørn Utzon. Incógnitas e incertidumbres resueltas a través del dibujo. Antonio Estepa Rubio
– Artefactos primitivos: Seis incógnitas para el estudio de la estrategia proyectual en la obra de Paulo Mendes da Rocha. Angelo Páez-Calvo
– Las incógnitas sobre la puesta en valor de la arquitectura del Movimiento Moderno en pequeñas capitales de provincias: Manuel Pagola y la casa para Nicomedes García. Darío Núñez | Carlota González
Artículos de crítica
– Coyunturas. ¿De qué estamos hablando los arquitectos en Francia? Luis Burriel Bielza
– CLESA: ¿Futuro imperfecto? Jesús García Herrero
– A los márgenes de la invisibilización. Noelia Caro Cornejo
“El verano despierta los sentidos, enreda susurros en las ramas, las calles se llenan de abrazos tibios, y las miradas se vuelven llamas”.
El verano, Mario Benedetti
Se acerca, o más bien, estamos en la época estival por excelencia, el verano, un tiempo para el disfrute y la conexión, que según los intereses de cada individuo le lleva a disfrutar de aquellos territorios naturales interiores o costeros y su arquitectura. En esta ocasión nos centraremos en los amantes de la arquitectura y de la hermosa Costa Brava.
Como arquitectos, parece imposible no recordar inmediatamente uno de los lugares más emblemáticos, se trata de Cadaqués, un pequeño pueblo pesquero español en la Costa Brava en el que se puede explorar una serie de arquitecturas modernas y contemporáneas centradas en disfrutar de los apartamentos vacacionales. Entre sus notorios arquitectos se encuentran José Antonio Coderch, Lluís Clotet, Federico Correa, Alfonso Milá, Oscar Tusquets, Manuel Valls, en otros, cuyas conexiones se vinculan al movimiento moderno internacional.
Cadaqués, Costa brava
Diseño y enclave paisajístico
La arquitectura de los apartamentos vacacionales de la Costa Brava se caracteriza por su diseño y estrategias ligadas al entorno marítimo y la interacción con la naturaleza, cuya raíz se encuentra en la arquitectura popular y tradicional que permite disfrutar del paisaje.
La arquitectura, por tanto, busca integrarse armoniosamente con el entorno natural y la tradición para aprovechar al máximo la belleza de la costa. Grandes ventanales, terrazas espaciosas y balcones son elementos clave que permiten a los habitantes deleitarse con las impresionantes vistas y disfrutar del aire fresco del mar, todo unido al confort.
Paseo de Cadaqués, Costa Brava
Espacios abiertos y luminosos
Otro aspecto destacado de la arquitectura de los apartamentos vacacionales en la Costa Brava es la creación de espacios abiertos y luminosos, que además conecta con el paisaje circundante. Estos espacios están diseñados y pensados para maximizar la entrada de luz natural y crear una sensación de amplitud.
Conceptos de diseño contemporáneo y minimalista se combinan con colores claros y materiales naturales para lograr una atmósfera acogedora y relajante. La distribución de los espacios se planifica cuidadosamente, creando áreas comunes integradas, como la cocina, el comedor y la sala de estar, para fusionar los límites y permitiendo a los residentes y visitantes sentirse inmersos en la belleza del entorno, potenciando una relación fluida entre el interior y el exterior.
Vista desde interior de una vivienda en Cadaqués, Costa Brava
Comodidades y servicios
Frente a la casas, los apartamentos suelen ofrecer una amplia gama de comodidades y servicios de para asegurar una estancia inolvidable a sus visitantes. Desde piscinas privadas y jacuzzis hasta gimnasios y zonas de spa, estas vivienda están diseñados para brindar el máximo confort y entretenimiento, cabe destacar que mucho antes del auge del turismo masivo, la Costa Brava ya albergaba a personalidades destacadas y acogía arquitecturas pioneras en una colonización temprana y exclusiva, que se encuentra impregnada de historias cautivadoras. Además, se presta especial atención a los detalles, como la calidad de los electrodomésticos, los acabados de alta gama y la conectividad tecnológica, para garantizar una experiencia de primera clase.
Además la inclusión de criterios sostenibles proporcionan un ambiente más saludable y confortable para quienes habitan estos espacios.
Calles interior de Cadaqués, Costa brava
Aboga por un turismo sostenible
Ahora que conoces la maravillosa arquitectura de los apartamentos vacacionales de la Costa Brava, es importante que apuestes por un turismo sostenible que sigua los principios de sostenibilidad, minimizando el impacto sobre el medio ambiente y la cultura local, al tiempo que contribuye a generar ingresos y empleo para la población local.
Hay muchas cosas a tener en cuenta como es normal, aún y así, lo indispensable es disponer de un software de alquiler vacacional y un contrato de alquiler vacacional ya que este último, es un aspecto fundamental para garantizar una relación transparente y beneficiosa tanto para propietarios como para los visitantes. Asegúrate de redactar un contrato claro que establezca los términos y condiciones de la estancia y los derechos y responsabilidades de ambas partes. Es importante incluir toda la información y cumplir con todas las normativas específicas vigentes tanto locales, autonómicas como nacionales. Esto puede abrumar por lo que siempre es mejor contar con los servicios de profesionales cualificados, que puedan acompañarte y guiarte en el proceso.
Puerto de Cadaqués, Costa brava
Viajar
La arquitectura de los apartamentos vacacionales en la Costa Brava combina diseño, espacios abiertos y luminosos, así como comodidades y servicios. Estos espacios ofrecen una experiencia única para aquellos que desean disfrutar de unas vacaciones inolvidables en un entorno paradisíaco. Tanto si eres usuario de un apartamento vacacional en esta hermosa zona o bien como arquitecto, sumérgete en este territorio y disfrute paisaje y sus gentes.
Así que no dudes en explorar las oportunidades que ofrece la arquitectura de los apartamentos vacacionales en la Costa Brava y disfruta del paraíso arquitectónico de la Costa Brava.
Rehabilitación y ampliación de la Masía de Sant Josep de Montserrat | Carpe – CRUX arquitectos – Anna Solaz | Cuadro Original Masia Sant Josep
La Masia de Sant Josep, construida a mediados del siglo XIX, era una gran explotación agraria donde trabajaban los masoveros y una gran cantidad de jornaleros. La casa poseía lagares y una bodega, una almazara de aceite y una gran andana sedera destinada al cultivo del gusano de la seda. Adosada a la Masía, aparecían las diferentes dependencias económicas, como los desaparecidos pabellones laterales, de los cuales sólo se conservan los muros situados al sur en planta baja y la ermita.
A finales del año 2017 el Ayuntamiento de Montserrat adquirió el conjunto, abandonado desde 2004, con la finalidad de rehabilitarlo y ampliarlo. El concurso de ideas convocado, planteaba recuperar esta Masía como edificio para el Ayuntamiento y reconstruir las naves laterales para albergar la nueva sede del Ayuntamiento de Montserrat, así como el diseño de los jardines frontal y posterior.
Rehabilitación y ampliación de la Masía de Sant Josep de Montserrat | Carpe – CRUX arquitectos – Anna Solaz | Axonometría
El proyecto nace de la voluntad de conservar la lectura del edificio original, reconstruir la volumetría que ocupaba el conjunto histórico y poner en valor los elementos característicos de la Masía. Proponer una intervención con la mínima afección posible sobre su sistema constructivo y su configuración espacial son los criterios que guían la intervención.
El programa administrativo que ha de albergar el nuevo Ayuntamiento lo asumen fundamentalmente las alas laterales, convirtiendo así a la Masía en el elemento central que articula los dos cuerpos y configurándola como centro de actividad. El esquema de organización de la Masía se extiende hacia las naves laterales en las que se adivinan las mismas tres crujías.
Los espacios de trabajo se sitúan en las crujías exteriores, junto a las fachadas y ocupando el centro, aparecen los espacios de circulación, los espacios administrativos de carácter más público y los elementos comunes de relación.
Rehabilitación y ampliación de la Masía de Sant Josep de Montserrat | Carpe – CRUX arquitectos – Anna Solaz | emplazamiento
Rehabilitación y ampliación de la Masía de Sant Josep de Montserrat | Carpe – CRUX arquitectos – Anna Solaz | Planta Baja
Rehabilitación y ampliación de la Masía de Sant Josep de Montserrat | Carpe – CRUX arquitectos – Anna Solaz | Planta Primera
Rehabilitación y ampliación de la Masía de Sant Josep de Montserrat | Carpe – CRUX arquitectos – Anna Solaz | Planta segunda
Las naves laterales que originalmente completaron la Masía reaparecen en la propuesta y se introduce un lucernario en cubierta como respuesta a las necesidades actuales. Este elemento singular introduce una iluminación natural que desde la cubierta modula, ordena y dirige el resto de espacios.
Las fachadas de los cuerpos laterales introducen un nuevo orden de huecos ahusados al compás de las aberturas existentes en la edificación original.
Rehabilitación y ampliación de la Masía de Sant Josep de Montserrat | Carpe – CRUX arquitectos – Anna Solaz | Alzado sur y sección longitudinal
Rehabilitación y ampliación de la Masía de Sant Josep de Montserrat | Carpe – CRUX arquitectos – Anna Solaz | Alzdo norte y sección transversal
Rehabilitación y ampliación de la Masía de Sant Josep de Montserrat | Carpe – CRUX arquitectos – Anna Solaz | Alzado detalle oficinas
La Masia de Sant Josep es actualmente un edificio abierto a todos los vecinos de Montserrat y visitantes que compagina su función administrativa con el carácter museístico de la Masía, poniendo en valor el patrimonio y la historia del municipio.
Obra: Rehabilitación y ampliación de la Masía de Sant Josep de Montserrat
Autores: Carpe – Crux arquitectos – Anna Solaz
Año: 2022
Superficie Construida: 1665 m2
Ubicación: Montserrat (Valencia, España)
Créditos adicionales
Cliente: Ajuntament de Montserrat
Dirección de obra: Eva Fernández Simó
Arquitecto/a técnico: Juan de Llano Cebriá
Constructor: Proyme Ingeniería y Construcción SL
Fotografía: Milena Villalba + carpe.studio + cruxarquitectos.com + annasolaz.com
La rehabilitación de cubiertas es una tarea imprescindible si queremos mejorar energéticamente nuestros edificios y viviendas, así como mantener en óptimas condiciones su estructura mientras preservamos su longevidad y eficiencia energética.
Las cubiertas son un elemento de la envolvente del edifico, por lo que está en constante exposición a los agentes climatológicos del entorno y esto, junto al paso del tiempo, hace que se produzca un desgaste “natural” que puede ser más o menos agresivo en a lo largo del tiempo función de la zona climática y de la exposición del edificio, desembocando en distintos tipos de patologías como las estructurales, la pérdida de prestaciones del aislamiento térmico (si existe), o las filtraciones y humedades con las derivadas repercusiones que esto puede implicar.
Por ello, de la mano de Onduline, empresa fabricante experta en sistemas de aislamiento e impermeabilización de cubiertas, os explicamos la importancia y beneficios que nos aporta la rehabilitación bajo teja de cubiertas, presentando además un caso práctico reciente, el de la rehabilitación del colegio Peio Errota que, ante la falta de un buen aislamiento y problemas de impermeabilidad, se optó por rehabilitar energéticamente su cubierta.
Rehabilitación bajo teja de cubiertas, ikastola Asteasu mediante Sistema SIATE Onduline
Ventajas y beneficios de la rehabilitación bajo teja de cubiertas
La rehabilitación integral de cubiertas (actuando desde debajo de las tejas) aporta numerosos beneficios y hará que tanto el edificio como los habitantes de sus viviendas se vean beneficiados.
Con este tipo de proyecto se puede lograr una gran mejora en términos de eficiencia energética del edificio y las viviendas, ya que se puede instalar el aislamiento térmico en el espesor deseado, con el que se logrará mantener de manera más estable la temperatura del interior del edificio tanto en las épocas más frías del año como cuando la temperatura sea mayor, logrando reducir las entradas del calor exterior y reduciendo el consumo energético por sistemas de climatización, lo cual supone uno de los mayores gastos energéticos, consiguiendo así un significativo ahorro económico a medio y largo plazo.
Otro factor muy importante a considerar son las filtraciones o humedades derivadas de la pérdida de capacidad de la impermeabilización instalada o una falta adecuación de esta. Con la rehabilitación bajo teja de cubiertas se puede instalar un sistema de impermeabilización adecuado a cada caso, logrando asi proteger el aislamiento térmico instalado y alargar la vida útil de la cubierta en óptimas condiciones.
Por otro lado, con un correcto mantenimiento de las cubiertas conseguiremos preservar el buen estado de los sistemas de drenaje, además de ahorrar en posibles costes de reparación, manteniendo la mayor calidad habitable para los usuarios de las viviendas.
Rehabilitación bajo teja de cubiertas, ikastola Asteasu mediante Sistema SIATE Onduline
Caso de éxito del colegio Peio Errota
El colegio Peio Errota es un colegio público de educación infantil y primaria ubicado en la localidad de Asteasu, Gipuzkoa.
Dado el deterioro que presentaba su cubierta, y ante la falta de un aislamiento térmico e impermeabilización bajo teja adecuados, el colegio precisaba adaptar sus instalaciones. Por ello, optaron por un proyecto de rehabilitación energética de cubierta, no solo para recuperar su correcta funcionalidad sino para adaptarse a las condiciones actuales de la edificación en materia de eficiencia energética; era imprescindible asegurar el confort térmico de los estudiantes y trabajadores del colegio, a la vez de mejorar la eficiencia y el ahorro energético del mismo.
El proyecto fue ejecutado por la empresa constructora guipuzcoana Urbycolan. La superficie total de cubierta rehabilitada fue de 850 m2, para la cual se optó por instalar el sistema SIATE de cubierta Onduline; una solución específicamente diseñada para la rehabilitación energética de cubiertas que combina altas capacidades de aislamiento térmico junto con una gran resistencia a los factores ambientales que pueden suponer un gran deterioro a medio plazo en las cubiertas.
El proceso de rehabilitación de esta cubierta se repartió en tres fases principales:
empezando por el desmontaje de la cubierta original de teja curva recibida con mortero;
el saneamiento del soporte de la cubierta compuesto por un forjado de hormigón;
y, finalmente, la instalación del sistema SIATE de cubierta Onduline directamente sobre el forjado de la cubierta.
Este sistema se instala de forma sencilla y rápida, gracias a la simplicidad y eficacia de sus componentes:
la barrera de vapor,
el panel aislante Ondutherm Basic
y las placas impermeables Onduline Bajo Teja.
Rehabilitación bajo teja de cubiertas, ikastola Asteasu mediante Sistema SIATE Onduline
El sistema SIATE de cubierta Onduline
El sistema SIATE, empleado en el colegio Peio Errota, es una buena opción para la rehabilitación energética de cubiertas ya que facilita la instalación del aislamiento térmico (incluso grandes espesores), garantizando el correcto aislamiento, así como una impermeabilización del tejado muy duradera gracias a la calidad de las placas Onduline Bajo Teja.
Dicho sistema está compuesto por tres elementos principales, cuya instalación se realiza de forma sencilla y sucesiva, cumpliendo cada una con una serie de funciones específicas para conseguir la máxima eficacia final y durabilidad del conjunto.
El primer elemento es la lámina barrera de vapor ONDUTISS BARRIER, que protege el aislamiento de la cubierta frente a posibles condensaciones por el interior.
El segundo elemento es el panel aislante ONDUTHERM BASIC, disponible en XPS en espesores desde 40 hasta 200 mm, y otro tipo de aislantes como lana de roca, y cuya misión es facilitar la instalación del aislamiento térmico de la cubierta.
El tercer elemento es la capa impermeable, compuesta por las placas asfálticas Onduline Bajo Teja, que ofrecen una protección impermeable muy duradera, evitando la aparición de filtraciones y posibles daños en el aislamiento térmico y en la estructura de la cubierta, mientras que su formato ondulado genera un doble tiro de ventilación que evita la aparición de humedades por condensación.
Rehabilitación bajo teja de cubiertas, ikastola Asteasu mediante Sistema SIATE Onduline
Cabe destacar también su rápido y sencillo proceso de instalación, minimizando los tiempos de ejecución y facilitado una correcta instalación del sistema, asegurando una cubierta aislada e impermeable por muchos años.
En resumen, podemos concluir que la rehabilitación bajo teja de cubiertas es una actividad muy importante y valiosa, tanto para edificios de viviendas como en edificios públicos, ya que conseguiremos aportar la tan necesaria eficiencia energética de muchos de los edificios actuales, además de garantizar una cubierta funcional e impermeable.
Alzados del edificio Simeón, con el reloj en la parte superior
Entre los profesores que tuvo en el Instituto, Gerardo Calviño Martínez (Ferrol, 1927) recordaba especialmente a Gonzalo Torrente Ballester, que tanto daba una clase magistral sobre literatura como sobre arte o filosofía. Aunque Torrente Ballester nació en Ferrol, su formación intelectual como universitario se produjo en Santiago y a ese lugar dedicó su obra Compostela y su ángel, que comienza revelando la importancia que tiene la medición del tiempo en la vida de la ciudad:
«Compostela se hace en torno a la campana. La campana lo va creando todo día a día, siglo a siglo, sin más que dar las horas. Y la niebla es el caos de donde la campana va sacando las cosas. Primero, su propio bronce sonoro, la torre de donde pende, y su nombre. Después, las piedras labradas, las bóvedas, las cresterías, las fachadas y los patios. Por último, las callejuelas y las plazas, y los santos en sus hornacinas, y los que, desprovistos de ella, son ornato de portadas, y esos otros que aparecen perdidos en un lienzo de pared, venidos Dios sabe de dónde, con señal de los siglos en el rostro mutilado o gastado».
La imposición de un ritmo de latidos de bronce se fue sustituyendo, con el paso de los siglos, por la dependencia de una máquina: el reloj. Cómo nos explica Eduardo Prieto en La ley del reloj,
«La fascinación por las saetillas del horario ya no estribaba, como en los tiempos de Descartes, en su carácter de producto organizado, a la vez funcional y sistemático, sino en su capacidad de imponer su ritmo inmisericorde a la nueva sociedad gracias a un poder que solo él detentaba: la precisión».
La nueva condición del reloj —continúa Prieto— conllevó también cambios en el plano simbólico, abandonando
«Los campanarios de las iglesias para colonizar los edificios que representaban los nuevos poderes».
A finales del siglo XIX, el empresario Simeón García Olalla de la Riva creó un imperio mercantil gracias a la importación y venta de productos textiles. Hijos de Simeón García extendió sus catedrales del comercio por las principales ciudades gallegas durante las primeras décadas del XX. Los almacenes Simeón llegaron a Ferrol en 1927, ocupando una esquina entre las calles Real y Tierra, con el frente hacia la Plaza de Armas coronado por un reloj. Mientras el de la Puerta del Dique marcaba la regularidad de la vida castrense del Arsenal, el de los almacenes Simeón servía de referencia para el encuentro social en el barrio de La Magdalena.
Por ese motivo —recordaba Gerardo Calviño—, hubo que añadir un reloj a los nuevos almacenes, cuando el proyecto del edificio que sustituía al anterior estaba prácticamente terminado. En 1961,
«La gente empezó a protestar porque no figuraba el viejo reloj de los años veinte del edificio antiguo a demoler. Era un reloj muy popular, situado en la plaza mejor de Ferrol, con el Ayuntamiento al lado, y que había que incorporar al nuevo edificio».
Calviño revisó el proyecto y diseñó un cubo de vidrio mateado, situado en el vértice de las dos fachadas, como elemento simbólico del edificio.
«Fue necesario proyectar un pilar de esquina y reconsiderar toda la estructura».
Ese pilar, inicialmente exento en planta baja, sostiene a modo de obelisco el cubo superior. La racionalidad moderna va desde la estructura al grafismo de la esfera del reloj, resuelta sin elementos tipográficos.
Calviño recordaba también cómo, una vez terminada la construcción y durante una larga temporada, evitaba cruzar por delante de su edificio y mirar su reloj, sin saber explicar las razones. Había estado mucho tiempo en su cabeza, seguía ilusionado con el proyecto y contento con el resultado, pero le daba la impresión de que se quedaba abandonado, como quien echa de menos una pertenencia que le ha acompañado desde siempre. Desde ese momento dejaría de ser su posesión privada y pasaría a ser parte esencial de la ciudad.
La creación de una Ciudad Universitaria moderna, que aglutine facultades, campos de deporte y residencias de estudiantes, en espacios abiertos, establece la necesidad de desarrollar un sistema de transporte que la recorra y la comunique con la urbe.
Para ello se modifica el trazado de la línea que daba servicio a la Escuela Central de Agricultura, única preexistente en el ámbito, lo que conlleva la ejecución de tres singulares obras del Maestro Torroja: la Estación subterránea del tranvía, frente al Estadio que nunca llegaría a construirse, el Viaducto del Aire, llamado así por su ligereza, situado en un bello enclave natural, y la Estación de las Damas, junto a la fuente del mismo nombre y que confluye con la Senda Real que lleva a la Finca Real de El Pardo.
Tranvía a Ciudad Universitaria. Eduardo Torroja
Descripción
«La estación fue pensada para evitar todos los cruces entre personas, coches y tranvías. El andén del lado del estadio tiene gran amplitud, y tenía acceso al estadio mediante una rampa y al lado opuesto de la actual Avenida de Martín Fierro mediante escaleras.
A la salida se dejó una extensión de terreno para la espera de varios coches que se pusieran en marcha cuando fuera necesario, debido a las grandes aglomeracioens de personas que se esperaban.
En el paramento del lado del estadio se dejaron los pilares sobresaliendo, creando entre ellos una bancadas.
Actualmente la estación se utiliza como almacén de jardinería. La estrada de tranvías desde Moncloa se ha modificado para tener acceso al almacén, entrando desde la Zona de Deportes Sur. La otra salida de tranvías desapareció con la construcción de la Escuela de Aparejadores. En el lugar donde se encontraba la rampa se encuentra actualmente el edificio de INEF. Las escaleras han desaparecido. La rasante actual de la calle se encuentra un metro por encima del forjado de la estación».
La cámara legislativa confía en la metodología Building Information Modeling para mejorar su gestión
El Congreso de los Diputados tiene ya un nuevo miembro entre sus filas. La metodología BIM (Building Information Modeling) entrará en la Cámara Baja gracias a una licitación que tiene por objeto contratar servicios para su gestión, en la que el uso de esta tecnología es un requisito imprescindible. Asimismo, recientemente se ha llevado a cabo un estudio pormenorizado del estado de la bóveda de este organismo, para el que se han utilizado herramientas vinculadas a BIM.
La exigencia de la utilización de BIM en la gestión de este órgano no es casualidad. Sus beneficios han conquistado a gran parte del sector AECO y a otras empresas, públicas y privadas, que optan por una gestión de calidad y sostenible para sus infraestructuras. Y es esto, precisamente, lo que busca el Congreso de los Diputados: una tecnología que permita llevar a cabo procesos colaborativos y en tiempo real, centralizando toda la información de un proyecto en un único modelo digital, con lo que se agilizan los plazos de ejecución y las posibles incidencias se resuelven antes de que sucedan.
Así las cosas, ya está publicada resolución del proceso de licitación para la gestión de la Cámara Baja, cuyo adjudicatario ha sido la empresa IBIM Building Twice SL por un importe total de 135.252,23 euros.
Modelado del Congreso de los Diputados de España
Por el momento, aunque no directo, el Congreso de los Diputados ya ha tenido un cierto acercamiento a esta metodología, gracias a un estudio patológico sobre la bóveda de su Hemiciclo llevado a cabo por la empresa Intemac para el que se ha hecho uso de la tecnología de Leica Geosystems, estrechamente vinculada a BIM. Este estudio, según relata la ingeniería de Estructuras de Intemac, Mariana Pabón, en la última entrega de la sección ‘AbiertoXObras’ de la consultora especializada Espacio BIM, tenía el objetivo de
“evaluar una posible evolución de las fisuras en el trasdós de la bóveda”,
para lo cual, ante la imposibilidad de instalar instrumentación por la presencia de frescos,
“se planteó comprobar los posibles movimientos globales de la bóveda mediante la realización de un escaneo láser en 3D y la colocación de 8 sensores de temperatura y humedad”.
El escáner láser es una herramienta muy útil que permite
“analizar la forma de un objeto, edificio o infraestructura y, en ocasiones, también el color, para posteriormente construir su modelo tridimensional”,
explica el Director de Proyectos y Director del Máster BIM Manager Internacional (+VR) de la citada consultora Espacio BIM. En esta ocasión, el escáner utilizado para dicho propósito sobre la bóveda del Hemiciclo fue BLK360, de Leica Geosystems.
“En total, se realizaron 8 levantamientos, incluyendo el modelo patrón: tres durante el primer trimestre del estudio y los 5 restantes en los trimestres posteriores hasta completar el año”,
puntualiza Pabón.
Gracias a estas labores, se concluyó a modo de recomendación que se debería
“analizar el sistema de climatización y comprobar que sea el adecuado, para que los niveles de humedad se mantengan constantes y que las variaciones térmicas entre interior y exterior sean nulas”,
según Pabón, lo que permitirá mantener en buen estado la bóveda. En esto ayudará también la gestión que se realizará, en un futuro más próximo que tardío, mediante BIM, el nuevo miembro del Congreso de los Diputados que entra pisando fuerte.
Observatorio FLORA – de Forest Lab for Observational Research and Analysis – es una estructura de madera maciza emplazada en Valldaura, en el bosque central del área metropolitana de Barcelona: el Parque Natural de Collserola. Con más de 8,5 metros de altura, el proyecto se construyó con pinos procedentes de la gestión forestal sostenible del bosque del entorno, siguiendo un riguroso proceso de trazabilidad de la madera.
Los estudiantes, participantes del máster sobre edificios ecológicos avanzados y biociudades del IAAC, cortaron y procesaron setenta árboles para crear paneles de madera laminada cruzada, vigas laminadas y elementos de madera maciza. FLORA se utilizará para alojar durante un breve periodo de tiempo a un investigador para estudiar la biodiversidad del parque y utilizar la nueva estación meteorológica de FLORA.
El Parque de Collserola es el espacio natural más extenso del área metropolitana de Barcelona, con más de 8.000 hectáreas, y está expuesto a los riesgos propios de los bosques mediterráneos, especialmente en este momento que están sometidos a las largas sequías y a los efectos del cambio climático.
Es en este entorno medioambiental donde los estudiantes de máster del IAAC han construido la primera estructura que permite la observación de su dosel forestal y realizar un seguimiento de la evolución de los ecosistemas: FLORA.
Los alumnos del programa MAEBB llevaron a cabo una investigación adicional para analizar la biodiversidad del bosque e identificar a los distintos habitantes del subsuelo, la superficie, el dosel y el cielo. Este estudio les permitió discernir sobre las estructuras y dimensiones necesarias para desarrollar la construcción y, lo que es más importante, el tipo de materiales que podían utilizar.
Desde su construcción hasta su uso final, el proyecto FLORA se asienta en la filosofía de «kilómetro cero». El principal material de construcción es la madera, obtenida del propio entorno, sin necesidad de una cadena de suministro. El bosque del Parque de Collserola está compuesto por una gran variedad de árboles y plantas que requieren de actuaciones de gestión sostenible para permitir que el bosque y la biodiversidad que acoge se desarrolle de forma eficiente.
Se talaron setenta pinos para suministrar el material de construcción necesario para FLORA. Estos árboles se extrajeron y recolectaron en la zona de Valldaura en base al Plan de Gestión Forestal Sostenible aprobado en Collserola.
Los estudiantes procesaron los pinos recogidos para crear paneles de madera laminada cruzada (CLT), vigas laminadas, y madera maciza utilizando la aserradora y la pequeña prensa de CLT de las que dispone Valldaura Labs.
El núcleo de CLT descansa sobre cuatro pilares de madera laminada encolada de 30 x 30 cm. Los puentes son de madera laminada encolada; el más largo de ellos mide unos 12 metros. Todos estos componentes se fabricaron individualmente y se ensamblaron con una grúa en una complicada secuencia de instalación. La estructura de CLT está protegida por dos capas de paneles de corcho natural que proporcionan aislamiento térmico y acústico.
La red que envuelve el edificio, inspirada en los nidos de cazadores, se diseñó digitalmente y se tejió a mano. Con ella se pretende camuflar mejor el proyecto permitiendo que las plantas se extiendan sobre ella. De esta manera, se lograría mezclar aún más la estructura con el bosque para ocultarla de la fauna circundante.
FLORA permite la residencia de un científico en su interior durante un breve periodo de tiempo para estudiar la biodiversidad local y observar cómo los efectos del cambio climático están influyendo en el parque natural. Al albergar una radio ornitológica, pajareras, espacio de trabajo y proyección, así como espacios de observación de aves, el proyecto busca la inmersión dentro de la naturaleza y la creación de un prototipo ecológico interactivo.
Instalación de investigación científica para estudiar el dosel forestal
Este observatorio se inspira en el excelente trabajo de la bióloga estadounidense Margaret D. Lowman, alias Canopy Meg, considerada la pionera de la ciencia de la ecología del dosel forestal. Ha pasado los últimos 30 años diseñando globos aerostáticos y pasarelas que puedan ayudar a explorar y resolver los misterios de los bosques del mundo, especialmente la gran diversidad de insectos y la salud del ecosistema.
El dosel forestal es el hábitat formado por las copas de los árboles donde suele vivir una gran diversidad de animales, ya que las condiciones suelen ser más óptimas para algunas especies. Éstas protegen el suelo del bosque interceptando y favoreciendo la percolación del 60-90% del agua de lluvia o nieve hacia el suelo, al tiempo que actúan como reguladores naturales para conservar las raíces en caso de fuertes precipitaciones. También nutre el suelo produciendo hojarasca, haciendo que mantenga su fertilidad.
La conservación del dosel forestal es fundamental para garantizar el ciclo del agua, ya que gran parte del agua absorbida por los árboles se recircula a la atmósfera a través de la fase de transpiración, y su estudio es muy útil para la investigación de la mitigación del cambio climático, ya que proporciona información para analizar la absorción, el almacenamiento y el flujo del carbono.
Obra: FLORA, Forest Lab for Observational Research and Analysis
Dirección: Vicente Guallart y Daniel Ibañez
Desarrollado por: Estudiantes del programa del Master in Advanced Ecological Buildings and Biocities (MAEBB), de la promoción 2021/22: Andrea Paola Rubio Paredes, Leif-Andres Vallecillo Riksheim, Lillian Wanjiru Beauttah, Pablo Rafael Herraiz García de Guadiana, Prachi Agarwal, Rachael Margaret Verdugo Pelaez, Romain Jacques Kenny Russe, Roshni Chirag Shah, Shagun Modi, Zani Kerubo Gichuki, Iletutu «Tutu» Ibiyemi Awosika, Kshitij Ramlal Sarote, Mónica Irene Pérez Rivera, Prasidh Choudhary, Agnieszka Szklarczyk, Pongpol Punjawaytegul, Suwapat Rodprasert, Anton Hofstadt
Emplazamiento: Valldaura Labs (Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña)
Dirección de Valldaura Labs: Laia Pifarré
Soporte:Bruno Ganem, Alex Hadley, Gustavo Escudero
Asesoramiento: Marziah Zad, Miquel Rodriguez, Elena Orte, Guillermo Sevillano, Ignasi Caus, Miguel Nevado
Patrocinadores: Tallfusta, Alberch, Heco Schrauben Ibérica
Con el apoyo de: Ayuntamiento de Cerdanyola del Vallès
Voluntarios: Marilia Fernandez Lockwood, Philipp Wienkämper
Fotografía: Adrià Goula | Valldaura Labs + iaac.net
Las tejas cerámicas han sido utilizadas durante siglos como un material versátil y duradero para las cubiertas. Sin embargo, en los últimos años la industria de la teja cerámica en España ha experimentado una gran evolución y las aplicaciones de este material han llevado su versatilidad más allá de las cubiertas tradicionales.
En la actualidad, las tejas cerámicas se emplean de manera innovadora en revestimientos para fachadas, paneles decorativos, revestimiento de mobiliario urbano y señalética, brindando un aspecto estético único y una gran funcionalidad.
Con respecto a la señalización de espacios, las tejas cerámicas son valoradas por su durabilidad y resistencia, que las convierte en un material idóneo para la fabricación de placas, señales direccionales y números de identificación. Estas piezas pueden ser personalizadas con grabados, esmaltados o serigrafías, ofreciendo una solución duradera y con una estética natural y moderna para guiar a las personas en diferentes entornos, como parques, hoteles o edificios corporativos.
Señalética natural con teja cerámica: centro de hidroterapia Spaşinho (Outes, A Coruña)
Spaşinho es un nuevo centro de hidroterapia que nace en Albeida-Outes (A Coruña), de la mano de la firma de alojamientos rurales Cabañitas del bosque y obra del estudio de arquitectura Salgado e Liñares. Cuenta con un emplazamiento natural único, en la ladera que baja hacia el río Tambre, justo enfrente a la villa de Noia.
El circuito termal está fragmentado y distribuido en diferentes inmuebles y espacios auxiliares recuperados. Esta disgregación de los puntos del circuito definen unas circulaciones y unas interacciones con el medio natural que aportan una experiencia de uso alternativa.
Para garantizar la comprensión de la propuesta y guiar al visitante durante el circuito, el estudio de diseño Cenlitros trabajó en un sistema de señalización alineado con los valores identitarios de la marca y que armonizara en los diferentes contextos con los materiales existentes.
Para ello utilizaron la teja plana de Tejas Verea con gráficas en color blanco para la señalización de espacios por diferentes motivos.
Desde el punto de vista del material, la cerámica representa una solución atemporal que convive desde tiempos inmemoriales con la piedra o la madera e históricamente siempre estuvo vinculada de alguna forma con el agua. Además, su color terrosa y acabado mate le confieren un aspecto natural y una gran capacidad de integración tanto en espacios interiores como exteriores.
Desde el punto de vista técnico, la teja plana como soporte representa un sistema modular y flexible ya existente, que incorpora una fijación mecánica sin necesidad del uso de pegatinas. Su instalación y reposición se hace de forma rápida y limpia, así como la separación y gestión de los residuos al final de su vida útil.
La marca de garantía Galicia Calidade renovó en 2023 la señaléctica con la que se identifica físicamente a las empresas adheridas al sello, realizada con tejas cerámicas gallegas de vanguardia y como un símbolo de su apuesta por la sostenibilidad.
Las nuevas señales, que ya se muestran físicamente en las fachadas de las instalaciones de las más de 150 empresas que cuentan con el certificado de Galicia Calidade, son elementos naturales y sostenibles, fruto de la combinación de arcillas gallegas de cercanías y elementos naturales como el agua y el fuego, y fabricadas bajo criterios de economía circular.
Se trata de un modelo de teja plana resultado de un proyecto de innovación desarrollado por Tejas Verea y que cuenta con una calidad que supera los límites actuales de resistencia y durabilidad y con un diseño y acabado de vanguardia. La implementación del logo de Galicia Calidade y acabado definitivo fue realizado por el estudio de diseño Cenlitros.
Re-colectar vestigios | José del Carmen Palacios Aguilar | Nigel Henderson photo showing a crow of children in the street | Circa 1949-1956
Admiramos a todo aquel que con su oficio alimenta su técnica. La calle, es ese lugar desde donde recogemos vestigios para el alma. Salimos a la calle al oír un silbido, al escuchar un ruido alejado del aura doméstica.
La calle es ese lugar desde donde admiramos todas las profesiones sin ser conscientes de lo que significan, siempre seducidos por el ruido, por los armatostes, por las técnicas, por los olores, por las maromas, peripecias y destrezas con el que cuentan su historia.
Admirados y asombrados volvemos a casa, imaginamos -en el camino- cómo es ser grandes, con todas las ínfulas que no nos llegan ni al olfato.
Re-colectar vestigios | José del Carmen Palacios Aguilar | Nigel Henderson photo showing a crow of children in the street | Circa 1949-1956
Ese ser grandes, con manos grandes, con holgura civil, con presupuestos sobre la vida, con dominio visual sobre el ancho de la vía. Esa calle que, al acabarse y llegar a la esquina, va terminando y comenzando nuestros nuevos sueños.
Al final de la tarde hemos vuelto con esperanza, con sueños, con la voluntad de aprender a ser grandes. Re-colectar vestigios.
El conjunto Torre Polar-Teatro del Este le fue encargado en 1952 por la empresa que le da nombre (recordemos que Cervecería Polar se funda en 1941), encabezada por Lorenzo Mendoza Fleury, a la ya para entonces reconocida firma de arquitectos Martín Vegas Pacheco & José Miguel Galia | Fuente: fundaayc.com
Cuando uno está en edad temprana iniciando su formación, los profesores adquieren una importante estatura, su figura parece ocupar buena parte de nuestro espacio psíquico. En tiempos de la infancia el asunto puede llegar tan lejos como para sorprendernos como padres al ver que nuestros hijos le dan todo el crédito a un maestro o una maestra mientras nuestra palabra es puesta en duda. Y durante esa adolescencia que va siendo sustituida por la adultez en los tiempos universitarios la huella que deja un profesor que ha disfrutado de nuestras simpatías suele ser permanente.
Ese fue mi caso con Martín Vegas Pacheco1 cuando fue mi profesor a comienzos de esa etapa que parecía nueva y prometía lo que nunca fue, la Venezuela recién salida de la dictadura de Pérez Jiménez. Vegas era un representante de la generación de arquitectos que se formó en los Estados Unidos y regresó a trabajar aquí en tiempos de mucha actividad para después, justo a la caída del Régimen Militar, enriquecer el panorama docente de nuestra Facultad de Arquitectura de la Universidad Central.
Cursaba2 yo tercer año y recuerdo que uno de los trabajos que fueron guiados por el joven profesor era unas viviendas para estudiantes dentro de una «Colonia de Reeducación» para niños con problemas que se suponía sería construida en algún sitio cercano a Caracas.
Recuerdo que me pasé más de la mitad del semestre inventando nada menos que el proyecto educativo de la Colonia, con lo cual me perfilaba como ejemplo de una distorsión que acompañó la experiencia docente de nuestra Facultad en ese tiempo: hacer de cada trabajo un pretencioso aporte a los problemas sociales de Venezuela. Se nos pasaba el tiempo fantaseando sobre fundamentos teóricos3 que pertenecían a otras disciplinas porque eso parecía lo pertinente, mientras se dejaba poco espacio para el ejercicio dentro de los límites de la nuestra. Una distorsión, por cierto, que no es nueva en las facultades de Arquitectura; antes bien, es extremadamente frecuente.
Y Martín,4 con la capacidad para pesar lo típico del momento que le era característica, nos dejó hacer…para después lograr que, por fin, entráramos en materia. Recuerdo algo de lo que hice, unas casas de dos pisos con techo de dos aguas invertido, es decir con perfil de mariposa, un recurso que estaba bastante en boga en esos tiempos como lo demuestran algunas obras de Oscar Niemeyer.
Ya después no fue más mi profesor, pero volvimos a vernos cuando regresé del extranjero y me inicié como su ayudante docente en la Facultad, a petición de él, lo cual me honraba, en el Taller a su cargo, en 1962.
En los años anteriores, creo que en 1956, había Martín Vegas Pacheco construido su casa familiar en la Urbanización Chuao de Caracas. Como es costumbre en esta ciudad, tenía nombre y se llamaba Ladrillal. Era un ejercicio muy depurado de lo que hoy alguien podría llamar minimalismo, bien conectado con el legado de Mies.5 No era sin embargo de estructura de acero sino de hormigón, material cuya superficie estaba intervenida a golpes de bujarda (aquí lo llamamos martillado) y tratado con algún tipo de barniz. Pórticos muy próximos, de dos pisos, que se sucedían en una planta estrictamente rectangular, con el ladrillo sólido como material de relleno y detalles de protección solar hacia la calle (el temido Oeste del trópico) en aluminio de color natural.6 No exagero si digo que profesaba yo una admiración incondicional por esa casa, que se me antojaba modélica y sólo pude conocer en una visita muy breve cuando fuimos varios a ofrecerle a su dueño (¿en 1963?) la candidatura a la presidencia de la Sociedad Venezolana de Arquitectos que finalmente ganó. Nos mostró un techo que le había agregado lateralmente, de pequeñas bovedillas sobre madera, decisión que acusaba lo que también pude comprobar yo en mi propia casa unos años después: que la insistencia moderna en los volúmenes exentos (en este caso el prisma de la casa de dos pisos) deja fuera la noción de espacios intermedios (el corredor, la terraza cubierta) asuntos esenciales para el vivir tropical. Y había que agregárselos.
Siempre pensé que esa casa debía conservarse como monumento arquitectónico al igual que la de Graziano Gasparini,7 casi frente a ella. Pero la de Gasparini fue irrespetada de modo tal que poco queda de lo original; y recientemente Ladrillal cayó en manos de algún arquitecto que literalmente acabó con ella. Todo sin que surgiera ni una tímida voz para evitar el atropello. Arquitectos contra arquitectos.
Hacia 1967, Martín Vegas Pacheco se mudó a una casa muy cercana a donde yo vivía y vivo hoy. Era menos interesante. En ella se había despojado el arquitecto de la impronta miesiana que lo marcó en sus años primeros, al tenor según creo de la decisión de ser menos riguroso con sus visiones juveniles, decisión que se hizo clara en otras casas, pocas, que construyó después, como la de la familia Sucre-Brigé, un par de años después. Eso debe haberlo hecho sentir más libre pero le restó el atractivo de la exploración de un lenguaje, rasgo esencial de Ladrillal o de la casa para su hermano Pedro Miguel, de 1963.
En los años siguientes tuvimos ya mucho menos contacto. Poco a poco mi admiración fue cediendo espacio a una cierta distancia que veo hoy explicada por modos de ser muy parecidos. En efecto, Martín Vegas Pacheco, como también su hermano Juan Andrés, arquitecto y urbanista que falleció muy joven, así como otros en su familia, tenía la tendencia a ser tajante, definitivo. Podía cortarle las alas a cualquier asunto que no fuese de su simpatía de modo inmediato sin mediar demasiada cortesía. Y esos son rasgos que también están en mi carácter. Con lo cual la convivencia entre nosotros, como ocurrió durante esos años iniciales míos como su ayudante, se hizo dificultosa. Tal como fue dificultosa la relación que tuvimos cuando formamos parte de la Directiva de la Sociedad Venezolana de Arquitectos.8 Allí teníamos posiciones que a ratos parecían irreconciliables. La mía era más cercana a una supuesta izquierda (de la cual hoy desconfío enormemente, por cierto) en temas políticos que eran en ese momento particularmente candentes, y en ocasión de una Asamblea muy tumultuosa con motivo de no sé cual debate, llegué a enfrentarme a él públicamente y hasta, en un arranque, renunciar a viva voz a mi cargo.
Esas y otras cosas un tanto más complejas terminaron pues separándonos o mejor dicho, alejándonos,9 pero nunca dejé de valorar lo que él significaba en el panorama de nuestra profesión. Hasta el punto de poder decir ahora, tantos años después, que gentes como él nos hacen sentir bien con nuestro acontecer venezolano porque conservaron siempre una autenticidad perfectamente alejada de cualquier oportunismo, convirtiéndose en contrafiguras bien señaladas de los momentos de decadencia que vive hoy nuestro país.10
Óscar Tenreiro Degwitz, arquitecto.
Venezuela, Julio 2012
Notas:
1 El Arq. Martín Vegas Pacheco (1926-2012), importante personaje de la Arquitectura venezolana, autor junto con José Miguel Galia (1919-2009) de algunos de los edificios más emblemáticos de los tiempos iniciales de la segunda modernidad venezolana.
2 Pero quiero hablar de él, no desde una visión académica sino de una personal. Porque fue un docente que tuvo mucho que decir en años importantes para nuestra formación y porque tiene sentido conectar a la gente en general con el legado de personas que no son parte del circuito usual de lo que se podría llamar la comunidad de la cultura. Con frecuencia asociada a una cierta actualidad vinculada a una visión restrictiva de la cultura, acaso trivial como ha escrito Vargas Llosa; que se identifica con los relacionados y amigos de los medios. Estos últimos por lo general poco atentos a quienes, inmersos en la actividad que pudiéramos llamar profesional, son en realidad el soporte real del proceso de civilización que fundamenta toda cultura. Noción que no se agota en galerías, novedades literarias o en los reflejos de lo que se lleva en el extranjero.
3 Y Martín Vegas Pacheco fue uno de los muchos que le han dado espesor, profundidad, al acontecer cultural de nuestro país. Sobre todo por su dedicación a un saber que lo haría participar en la edificación de arquitecturas que, pese al maltrato que se ha convertido en distintivo del modo como se vive entre nosotros la ciudad, quedarán como testimonios de una época brillante sobre la cual tenemos mucho que aprender todavía.
4 Apenas llegó a ser nuestro profesor en la UCV en 1958, lo empezamos a llamar Martín, porque era fácil verlo como el representante de una Venezuela renovada, conectada activamente con el mundo, muy joven pero dueña de un cierto tipo de mundanidad muy atractivo para un estudiante de arquitectura.
5 Lo acompañaba además su experiencia de alumno en el Instituto Tecnológico de Illinois con el mítico Mies Van der Rohe, arquitecto que suscitaba en muchos de nosotros una gran admiración. De sus tiempos de estudio nos trajo una vez un grupo de dibujos a lápiz de partes de edificios, isometrías, donde se mostraban las distintas capas de materiales, los elementos metálicos, paredes dibujadas ladrillo por ladrillo, todo hecho con una pulcritud y dominio técnico que nos hacían sentir algo inadecuados a causa de nuestra forma más bien espontánea, sin detalles, a base de gestos, de expresar nuestras ideas. Se veía en esos documentos con claridad que se nos escapaba, la filosofía docente de Mies, basada sobre todo en el dominio técnico del acero y el adiestramiento en el uso de los materiales de relleno del esqueleto metálico.
6 También insistía Martín en algo que nos confundía un poco. Decía que nuestro trabajo debía estar respaldado siempre por una muy prolija Memoria Descriptiva, lo que después entendí mejor como una llamada a fundamentar intelectualmente lo que queríamos hacer. Ir hacia las raíces de nuestras decisiones era su mensaje.
7 He mencionado otras veces que, sabiéndolo co-autor junto con Galia del Edificio Polar al cual yo visitaba observando las policromías de la parte inferior de los elementos metálicos de la fachada o recorriendo las livianas escaleras de la circulación vertical frente a unos ascensores de última generación; le pregunté cual era la mejor experiencia que había sacado de la construcción de ese edificio. Me respondió que los problemas por las distintas tolerancias dimensionales entre el concreto y el acero del muro cortina. Algo que entiendo mucho mejor ahora. Un problema técnico pero de gran importancia en el diseño. Porque la arquitectura se fundamenta en el dominio técnico, si no, es sólo vestidura.
8 Podría decir muchas cosas sobre esos tiempos, pero me remito a lo que aludía al principio de esta nota, a la significación cultural de gentes como él. Porque junto a otros, fue para mi generación una referencia clara como arquitecto, con todo lo que eso significa. Y también fue hombre arraigado en su medio. Como cuando aceptó ser Presidente de la Sociedad Venezolana de Arquitectos siendo yo el Secretario y nos tocó un tiempo políticamente muy duro, bajo fuego marxista. O cuando él y el Arq. Oscar González fundaron un Museo de Materiales en Chacaíto que permitió sostener la Sede de esa Sociedad que hoy se llama Colegio. Un beneficio que duró varios años y proporcionó un espacio de discusión excepcional. Ya por esos tiempos nos habíamos separado un poco, las preferencias de ambos se orientaban en sentidos un tanto diferentes. Pero siempre, lo digo como vocero de ese grupo inicial de sus alumnos, le guardamos un afecto que se mantiene activo.
9 En Venezuela tenemos el problema de que los altibajos de un país que pareciera nunca encontrarse consigo mismo alejan a la gente. Siempre ha pasado, es mi experiencia de vida, lo que hoy se ha exacerbado: se construyen distancias que apagan un poco las virtudes íntimas que están en el origen de las afinidades. Las de Martín Vegas Pacheco eran notorias y hace podo intenté sugerírselo junto a mi agradecido recuerdo de un pasado personal pero ya su conciencia había empezado a evadirse. Supe de una exposición reciente de sus dibujos a la cual no pude asistir entre otras cosas a causa de mi auto-reclusión, efecto de un intento de secuestro, que me hace difícil vivir la ciudad. Oí entusiasmados elogios a unas acuarelas que fueron publicadas en un libro. Aquí muestro una de ellas.
10 Concluyo con lo que he dicho otras veces: para toda sociedad es esencial abrir espacios para el hacer. Y es el saber hacer lo que le dará consistencia a su cultura. Martín Vegas Pacheco fue un ejemplo de ese atributo. Ese es el principal legado que nos dejó a los que fuimos sus alumnos.
Las soluciones constructivas deben cumplir con todas las exigencias del CTE que les son de aplicación. En el caso de las fachadas y paredes interiores, por ejemplo, debe existir un equilibrio entre las prestaciones de la solución, y es que es frecuente que la mejora de una prestación tenga como contrapartida el empeoramiento de otra, como ocurre con el aumento de la masa superficial de una pared que incide positivamente sobre su aislamiento acústico pero penaliza su capacidad de aislamiento térmico.
Biblioteca de objetos BIM de materiales y soluciones constructivas cerámicas
A la hora de escoger el tipo de fachadas o paredes interiores óptimas los profesionales de la edificación tienen a su disposición un preciso manual técnico para esos sistemas constructivos dentro la plataforma paredesdeladrillo. Pero además, en su compromiso con la innovación y transformación del sector edificatorio, las empresas líderes del mercado de materiales y soluciones cerámicas, a través de Hispalyt, ponen a disposición de arquitectos y project managers su propia biblioteca de objetos BIM. El objetivo es facilitar su incorporación en el diseño y ejecución de los edificios que se desarrollan en Building Information Modeling (BIM), e incluye 172 objetos BIM de sistemas constructivos, 33 objetos de materiales cerámicos y 66 objetos de detalles constructivos 2D, incluidos entre ellos aquellos destinados a fachadas y paredes interiores.
La descarga de los objetos BIM de soluciones cerámicas de Hispalyt es gratuita, siendo el único requisito estar registrado en la plataforma BIMobject®.
Herramientas propias y software para el cálculo de muros
La Herramienta PIM Hispalyt es un complemento gratuito (add-in) para Revit que permite al prescriptor elegir los sistemas constructivos cerámicos óptimos para cada proyecto, en base a su composición, sus prestaciones técnicas (térmicas, acústicas, resistencia al fuego, etc.) y a las exigencias establecidas en los diferentes Documentos Básicos del Código Técnico de la Edificación (CTE). Desde el menú principal del add-in se pueden abrir otras herramientas de diseño con soluciones cerámicas.
Entre ellas, la Herramienta Silensis, un software para realizar el diseño acústico integral y optimizado de edificios donde se emplean soluciones cerámicas en todos sus elementos constructivos, o el software de cálculo de muros, aplicación desarrollada por Hispalyt, en colaboración con el Gremi de Rajolers de la Comunitat Valenciana, para verificar el cumplimiento de las exigencias establecidas en el Documento Básico de Seguridad Estructura Acciones en la Edificación (DB SE AE) y el Documento Básico de Seguridad Estructural de Fábricas (DB SE F) del Código Técnico de la Edificación (CTE), que aplican a las fábricas de ladrillo y bloque cerámico, en función de su uso y su comportamiento estructural.
Herramienta Silensis
Por su parte, la Herramienta PIM Muralit permite elegir la solución de tabiquería más adecuada para cada caso, mostrando de forma clara las ventajas de las soluciones Muralit, paredes de ladrillo de gran formato con revestimiento de placas de yeso laminado (PYL).
Edificio BIM Hispalyt para completar el ecosistema digital desarrollado por Hispalyt
Se trata de un proyecto piloto de Revitque muestra la aplicación real de las soluciones cerámicas en BIM, integrando algunas familias de la biblioteca de objetos BIM y que permite conocer, de forma rápida y sencilla, cómo aplicar las distintas soluciones constructivas cerámicas en cada uno de los elementos constructivos del edificio (fachadas, cubiertas, etc.).
El Gremi de Rajolers de la Comunitat Valenciana desarrolla, junto a Hispalyt, la campaña “Paredes de ladrillo, soluciones que cumplen”, cuyo objetivo es mostrar las prestaciones y ventajas de las soluciones para fachadas y tabiquería interior para el cumplimiento integral del Código Técnico de la Edificación.
El proyecto de KARMEN Kitchen & Bar ocupa la esquina de un gran edificio de viviendas de reciente construcción y pretende dar servicio a la amplia y joven población de esta zona de la ciudad. Con una clara vocación de hacerse presente, este pequeño local aprovecha tanto su ubicación en esquina como su materialidad para significarse en el edificio y el barrio que lo acogen.
En primer lugar, la esquina se rompe mediante la utilización de un cerramiento de vidrio que expone al exterior el espacio de la barra y las mesas. En segundo lugar, el interior se concibe como un escenario limpio de fondo blanco, que genera una cierta profundidad y se prolonga hacia la terraza y la zona ajardinada situadas al sur. Esta última sirve de filtro respecto al tráfico de la Avenida de Castilla y León. Dichas estrategias adoptadas en el bar se contraponen con la materialidad pesada y el color oscuro del edificio que lo envuelve.
El local tiene forma de L. La zona pública ocupa el ala mayor y se abre totalmente a la calle mediante un muro cortina de vidrio transparente, cuyo ritmo pauta el orden del espacio. La zona de servicio ocupa el ala menor y se oculta mediante vidrio blanco. Este paño de vidrio blanco de la fachada se pliega para continuar en el interior y generar una caja que acoge los aseos y otras instalaciones, a la vez que articula ambas zonas del bar. Un plano espejado, situado en posición retranqueada sobre dicha caja, multiplica la percepción del espacio en su dirección longitudinal.
El suelo, la barra, las paredes y el techo se materializan con una base caliza blanca: piedra de Campaspero en el suelo y la barra, mortero continuo en las paredes y el techo. Esta mono-materialidad se complementa con una doble capa textil de estores (de lino y opacos) que regula la relación del bar con el exterior y el sol según el tiempo y las necesidades, a la vez que aporta una materialidad cambiante, próxima y amable.
El mobiliario, de contrachapado de abedul revestido en blanco, también fomenta esa proximidad táctil con los usuarios, mientras las sillas amarillas aportan un cierto carácter desenfadado, en sintonía con la imagen de la marca. Las zonas de servicio se resuelven con suelos vinílicos, paredes cerámicas y mobiliario de acero inoxidable, que favorecen su durabilidad y limpieza.
A los 89 años, el renombrado arquitecto Álvaro Siza ha presentado su última creación, el reloj automático mecánico Lebond Siza. La visión artística y la atención al detalle de Siza son evidentes en cada aspecto de esta excepcional pieza de relojería.
La inspiración para el reloj provino de la piscina de Leça, que Siza diseñó en 1966 a la edad de 28 años. La forma de la caja del reloj se basa en la piscina principal de forma cuadrada, y las manecillas del reloj se adaptaron de los símbolos de baño minimalistas que Siza ha utilizado en numerosos proyectos.
«Existen muchos relojes redondos hermosos. Quiero crear algo diferente.»
El reloj está hecho de titanio grado 5, que fue elegido por Siza por su ligereza y hermoso acabado mate microarenado. La correa está fabricada en caucho negro y equipa un cierre desplegable para mayor comodidad y durabilidad. La parte trasera de la caja del reloj muestra el movimiento automático, mientras que la firma «A. Siza» flota sobre el cristal de zafiro, haciendo de este reloj una pieza atemporal.
«Es un reloj elegante y sofisticado. Será mi reloj de los domingos.»
El reloj Lebond Siza es una excepcional pieza de relojería que combina estilo y funcionalidad, mostrando el talento del arquitecto para crear diseños minimalistas y elegantes.
Diminutivos en la casa, no hay tantos. El pasillo es uno de ellos. Se cuenta que, en la madrugada, sigiloso, se resiste a su nombre alargándose hasta un par de centímetros al año. Con sus estiramientos nos evidencia la importancia del cuidado en el pasar. Porque o bien son corredores y nos hacen ir con prisas; o bien son pasillos, pasillitos por los que penosamente se pasea.
También estrecho es el vínculo de los pasillos con el pasado.
Cuando por ellos avanzamos, adelantamos un paso.
Luego otro paso.
Otro aún.
Esta madrugada el pasillo recordaba temeroso a la salita, sin saber que también el salón tiene los días contados. Y el altillo, la mirilla y el pestillo lo miraban cómplices. Rumoreaban esperando comprender cuál sería la suerte de su condición diminuta.
En su libro Existencia, espacio y arquitectura publicado en 1971, Norberg-Schulz realiza un estudio que pretende volver a resituar el concepto de espacio arquitectónico en el centro de la disciplina pero esta vez desde coordenadas existencialistas y fenomenológicas, más que matemáticas, artísticas o formalistas. Para esto se vale de la dualidad conceptual entre espacio existencial y espacio arquitectónico.
Con espacio existencial se refiere principalmente a un conjunto de esquemas que el organismo humano va almacenando y relacionando en la memoria durante las distintas etapas de su desarrollo y que influyen en la percepción de su entorno. Estos esquemas los plantea como estructuras y los divide en dos tipos: las estructuras elementales universales y las estructuras condicionadas socialmente. Al espacio arquitectónico lo caracteriza como la concretización de estas estructuras, fundamentalmente abstractas, en el ámbito material de nuestra existencia.
A partir de aquí realiza una crítica bastante lúcida a concepciones del espacio basadas en modelos centrados en los primeros experimentos de la Gestalt y en modelos estructuralistas de la sociedad:
«(…) el espacio, como dimensión existencial y como relación entre el hombre y el ambiente que le rodea, ha sido olvidado. No es de extrañar que sean muchos los que, fatigados del problema del espacio en arquitectura, solo desean hablar de estructuras, sistemas o de ambiente. Pero con esta actitud, poco se gana».1
Más adelante continua:
«(…) los estudios geométricos o de percepción visual solo captan aspectos del problema relativamente superficiales. Introduciendo el concepto de espacio existencial, en cambio, se superan esas limitaciones y el espacio recupera la posición central que debe tener en la teoría de la arquitectura».2
A pesar de tan sugerentes afirmaciones, al momento de operativizar su propuesta recurre a las mismas estructuras y definiciones tanto de la Gestalt como del estructuralismo
«Intenta definir una estructura fundamental de nuestra existencia en el mundo en términos decepcionantemente abstractos tales como centro, camino y región, haciendo eco de los términos utilizados por Lynch».3
Las contradicciones contenidas en sus afirmaciones son bastante numerosas, entre ellas, sus constantes críticas al espacio abstracto del Proyecto Moderno pero al mismo tiempo atribuyendo a su espacio existencialmente esquemático propiedades intrínsecas bastante similares. Este hecho se podría explicar en parte por su adhesión (no asumida) al esquematismo a-histórico del estructuralismo y a las teorías psicológico-visualistas derivadas de la Gestalt.
Al desarrollar el espacio existencial se vale del concepto de imagen ambiental que encuentra bastantes similitudes con el concepto de imagen urbana de Lynch es decir, la percepción del entorno urbano en términos de legibilidad y transparencia. La imagen ambiental sería una interacción integrada y total de todas las estructuras que influyen en nuestra percepción del entorno, una especie de imagen psíquica que nos ayudaría a situarnos en el mundo.
A partir de aquí su teoría no se distancia sustancialmente de las propuestas por la psicología empírica de principios del siglo XX. No supera la visión psicologista del espacio que siempre ha caracterizado a este concepto en la teoría arquitectónica. Al igual que Lynch, sus análisis se mantienen en un nivel totalmente descriptivo, simplista, y pretendidamente universal: no parece reconocer el carácter artificial ni los alcances ideológicos de sus propios conceptos. Continuamente se afirman y se reafirman totalidades estructuradas, al punto de afirmar que la existencia posee una estructura y que seríamos capaces de definirla, y esquemas abstractos en base a modelos arborescentes de centros y sub-centros unidos por ejes, etc.
En cuanto a la relación espacio-lugar, si bien tiene el mérito de mostrarlos como conceptualmente dependientes y recíprocos, no supera la relación de contención de un conjunto de lugares en un aspecto más amplio o espacio existencial. El lugar sigue apareciendo como lo específico y el espacio como lo general. El lugar sigue siendo fundamentalmente una coordenada, una posición, aunque sea significativa, y el espacio sigue siendo el medio en el cual esas coordenadas son distribuidas. El lugar es simplemente reducido a un centro o foco análogo al de una figura geométrica. Con respecto a esta posición, Henri Lefebvre afirma:
«Consideremos, por ejemplo, como Norberg-Schulz, un teórico del espacio, define un centro como el punto hecho por un lápiz en una hoja de papel. Desde esta perspectiva la demarcación del espacio no tiene meta o significado mas allá de una memoria añadida por el reconocimiento de lugares».4
Si bien Norberg-Schulz realiza avances notables sobre las nociones de espacio y lugar desarrolladas por la teoría arquitectónica hasta entonces, no logra alcanzar una consistencia teórica más allá de las permitidas por la semiología o el estructuralismo, ocultados bajo la bandera del existencialismo. Cuando plantea su no poco ambiciosa tarea de definir la estructura fundamental de la existencia olvida completamente el origen ideológico tanto de la noción de estructura como la de existencia.
Por otro lado y tomando a Andreas Gleiniger en Complexity; Design Strategy and World view, este asocia el momento en que se publica Complexity and Contradiction in Architecture con la efervescencia de una década centrada en explorar modelos sociales complejos en forma de megaestructuras, auténticos laboratorios donde la complejidad de la vida se puede desarrollar en la forma de la interacción social.
Conjuntamente con la primera edición del libro de Venturi, una serie de obras y proyectos van surgiendo alrededor del concepto de complejidad, algunas veces con gran desagrado del propio Venturi, siendo las más destacadas las tecno-ornamentales cúpulas de Buckminster Fuller que en realidad celebran la reducción de la complejidad constructiva aplicada a una megaestructura, las cristalizaciones indescriptibles basadas en la modulación de la complejidad del conjunto residencial Habitat de Moshe Safdie construido para la Feria Universal de Montreal de 1967, el grueso de los proyectos de super-esculturas basadas en analogías de la lógica del crecimiento natural de los metabolismos5 japoneses, empeñados en producir una demostración de complejidad mediante sistemas constructivos modulares, a los que por cierto Venturi aborrecía y acusaba de populistas que pintan historias de hadas encima de la realidad caótica y reprimen las complejidades y las contradicciones inherentes al arte y la experiencia.6
Igualmente el concepto de megaestructura está implícito en el trabajo de Yona Friedman, el francés Constant, o los Austríacos Günter Domenig y Eilfried Huth, todos ellos asociados a una lectura de la complejidad de los modelos sociales que proponían.
Sea como fuere la publicación de Complexity and Contradiction in Architecture tiene una influencia brutal en el mundo arquitectónico en el momento que aparece en las librerías y por lo visto aquí, una parte importante de su tesis sigue vigente en nuestros días. Con este libro, Venturi, reconstruye las bases para desarrollar una narrativa en la arquitectura, narrativa, que el Movimiento Moderno se había encargado, o había intentado eliminar mediante la universalización y la abstracción de sus preceptos, derivada de la construcción de analogías para ser representadas en una realidad que emerge del horizonte epistemológico de las matemáticas y las disciplinas científicas. Esta narrativa como vehículo de las reflexiones y las ideas arquitectónicas es lo que entronca una manera de pensar la arquitectura con la realidad social vigente en cada momento y por tanto expone cualquier reflexión a la naturaleza misma del ser humano en sociedad: la complejidad.
A partir de Venturi se asume una nueva cualidad de la naturaleza de una sociedad que va encaminada hacia la era postindustrial, donde las tecnologías de la información y la comunicación acabarán empequeñeciendo un mundo globalizado, donde la sofisticación de las relaciones sociales dejará en pañales el espíritu contracultural de los 60 y donde todo, absolutamente todo lo concerniente a lo económico, a lo cultural, a lo social, a lo político y a lo tecnológico queda impregnado del marchamo de la complejidad.
Miquel Lacasta Codorniu. Doctor arquitecto
Barcelona, Diciembre 2014
3 Todos estos términos se encuentran basados en propiedades topológicas, respectivamente: proximidad, continuidad y clausura.
4 Lefebvre, Henri, The production of Space, Blackwell Publishing Ltd, Oxford, 1991 (1974), p. 298.
5 El movimiento metabolista, fundado en 1959, tiene como representantes principales a Kisho Kurokawa, Akri Shibuya, Youji Watanabe, Kisho Kikutake, Takashi Asada, Noboru Kawazoe, Kiyonori Kikutake, Fumihiko Maki, y Masato Otaka. Reconocen como influencia principal la obra y escritos de Kenzo Tange, quien fuera maestro de la mayoría de ellos.
6 Venturi, Robert, Learning from la Vegas, The Massachusetts Institut of Technology MIT, Cambridge, 1972, p. 178.
¿Por qué la Villa Rotonda está girada 45 grados respecto al eje norte-sur, igual que lo estaba el observatorio de Tycho Brahe? ¿Qué llevó a rotar 12 grados el monasterio de El Escorial?
¿Cómo propició Filarete la salubridad en su Ospedale Maggiore? ¿Por qué los palacios contaron con espléndidas pajareras y veletas?
¿Qué mecanismos utilizaron los caballeros de Costozza para refrigerar sus villas? ¿Cómo afectó la peste de 1348 a la arquitectura?
¿Por qué Scamozzi pensaba que los arquitectos debían ser meteorólogos? ¿Cómo respondió Philibert de l’Orme al encargo de diseñar un edificio donde se pudiera migrar de habitación en habitación, como “hacen las cigüeñas en invierno y verano”?
Estas y otras preguntas sostienen el hilo conductor de Los laberintos del aire, un relato apasionante y complejo sobre la relación de la naturaleza con la arquitectura a través de los vientos, el aire y las miasmas, y que aporta nueva luz a un periodo no menos complejo y apasionante, el Renacimiento.
Arquitecto y licenciado en Filosofía, además de DEA en Estética y Teoría de las Artes y Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad Politécnica de Madrid. Sus investigaciones, centradas en la relación entre arquitectura, pensamiento, técnica y medioambiente, han dado pie a libros como Historia medioambiental de la arquitectura (2019, 2022) —la primera en su género—, La vida de la materia (2018) —una exploración al hilozoísmo en el arte y la arquitectura—, La ley del reloj: arquitectura, máquinas y cultura moderna (2016) —una historia de la metáfora de la máquina desde los orígenes de la modernidad— y La arquitectura de la ciudad global: redes, no-lugares, naturaleza (2011) —una radiografía de la globalización—. Ejerce como profesor de Historia de la Arquitectura en la UPM y ha sido visiting scholar en la Universidad de Harvard. Compagina su labor docente e investigadora con la de crítico de arquitectura en publicaciones como Arquitectura Viva, El Mundo y Revista de Libros.
Las manos diagnostican, tratan y cuidan a las personas, y también transforman y manipulan el espacio de esta clínica en Manises. Un diseño táctil que aporta orden, amplitud y calidez a este ámbito, actualizado a 45 grados.
La Clínica Manises, destinada al cuidado integral de salud y bienestar, se encuentra ubicada en el bajo de una finca residencial de la calle Mayor de Manises.
A 45 grados | CRUX arquitectos | Estado Inicial
Se trataba de un espacio con usos y dependencias consolidadas, determinadas por los servicios ofertados y por la rigurosa planificación semanal: recepción, salas de consulta, una sala de extracción y dos aseos.
El desarrollo del negocio durante años y las actuaciones llevadas a cabo de manera parcial, habían dejado un espacio colmatado con un lenguaje desordenado y desactualizado, que no reflejaba la calidad y la atención de sus servicios.
A 45 grados | CRUX arquitectos 2 | Estado Superpuesto
El proyecto de reforma mantiene esa compartimentación definida como necesaria en la clínica, pero aporta mejoras en la usabilidad y en la experiencia. Pretende dotar a la clínica de una nueva identidad, tanto física como gráfica, que esté alineada con sus valores de cuidados, salud y cercanía.
Ganar amplitud gracias a un mueble equipado continuo sobre una de las medianeras, dando respuesta al almacenamiento en cada sala según su utilidad específica. Gracias a la presencia de tableros móviles es posible alojar zonas de escritorio y atención a los pacientes.
A 45 grados | CRUX arquitectos | Estado Reformado axonométrica
Sintetizar la paleta material (madera, azulejos y espejos) para limitar el ruido sensorial, apelando a materiales domésticos, pero tratados de una manera contemporánea.
En cuanto a la distribución, se genera un acceso semicubierto en rampa, invirtiendo la posición de la recepción y adecuando el paso obligado previo a las consultas. Se igualan en proporción y lógica distributiva las consultas, garantizando la coordinación de las mismas y se incorpora también un aseo adaptado, ajustando las dimensiones en la circulación, garantizando su accesibilidad.
El carácter figurativo del cuadrado, girado a 45 como identidad, unifica la propuesta de marca con la intervención arquitectónica. La incorporación del color corporativo en detalles del mueble y revestimientos dan cercanía, tactilidad y coherencia al proyecto.
9ª Edición Open House Madrid, del 21 al 24 de septiembre
El verano está a la vuelta de la esquina. Seguro que ya has comprado algún vuelo, tren o has reservado ese apartamento frente al mar que te permite desconectar del mundo. Pero, seamos realistas, las vacaciones pasan volando y la vuelta a la rutina siempre se nos hace un poco cuesta arriba.
¿Cómo hacer que septiembre sea un mes algo menos duro?
Asistiendo a la novena edición de Open House Madrid. Las fechas ya están confirmadas: el festival de arquitectura tendrá lugar los días 21, 22, 23 y 24 de septiembre y, como muchos ya sabréis, el escenario será toda la capital madrileña y algunos núcleos urbanos cercanos. Madrid vuelve a abrir sus puertas a todos gracias a Open House, una iniciativa sin ánimo de lucro que fomenta y divulga el patrimonio arquitectónico de la ciudad.
Será una cita obligada tanto para los amantes de la arquitectura como para los de Madrid, una ciudad vibrante que está en constante cambio y que nos permite descubrir, a través de su arquitectura, los contrastes que la convierten en un lugar tan especial.
Al borde de su décimo aniversario, el festival internacional de arquitectura Open House Madrid cuenta con una comunidad de más 38.000 personas y acumula, desde su primera edición en 2015, más de 400.000 visitantes.
“Arquitectura con alma”
“Arquitectura con alma” será el lema de esta edición que potenciará el acercamiento entre profesionales y ciudadanos, creando un espacio de diálogo donde juntos puedan compartir sus puntos de vista sobre arquitectura, diseño y funcionalidad.
Este año, el programa será más experiencial y participativo que nunca; queremos que los profesionales conozcan de primera mano las necesidades de los ciudadanos y que éstos se involucren y se sientan parte de la ciudad en la que viven.
Durante cuatro días, Open House Madrid te da la oportunidad de visitar el interior de algunos de los edificios más icónicos de la capital. Muchos de ellos no pueden visitarse habitualmente y, gracias al festival, se abrirán al público de forma gratuita.
Algunos de ellos ya se han convertido en clásicos de Open House como el Palacio de Maudes, al que nunca le faltan visitantes. La actual sede de la Consejería de Transportes e Infraestructuras se creó en 1916 como hospital para atender a la clase obrera madrileña. La única oportunidad de visitarlo por dentro es durante el festival, así que,
¡no te lo pierdas!
Otro de los edificios que repite este año es el Instituto del Patrimonio Cultural de España. Conocida como “corona de espinas” es una de las visitas que más interesa a los ciudadanos. El edificio, diseñado por Fernando Higueras y Antonio Miró, es una de las obras más significativas de la arquitectura española contemporánea y fue declarado Bien de Interés Cultural en 2001.
Pero también tenemos novedades… Este año se incorporan a nuestra edición varios edificios como Larra 14. Este majestuoso edificio de fachada modernista fue construido por Jesús Carrasco-Muñon, autor del Hotel Reina Victoria. Dispone de varios espacios en sus cuatro plantas para albergar todo tipo de eventos y es la sede de la Fundación Diario Madrid.
Estos son solo algunos de los ejemplos de los más de 90 edificios de la capital que se abrirán al público durante el festival de forma totalmente gratuita. Con esta gran oferta, Open House Madrid quiere ofrecer a los ciudadanos la posibilidad de vivir la arquitectura y entenderla desde dentro.
Igualmente, esta iniciativa supone un atractivo más en la agenda cultural de la ciudad que potencia la “Marca Madrid” a través de su riqueza arquitectónica y urbanística y contribuyendo a reforzar el sentimiento de pertenencia de sus ciudadanos.
¿Necesitas algún motivo más para acercarte a vivir la ciudad desde dentro con nosotros?
Este septiembre, ven a descubrir el alma de Madrid.
El Hotel Claridge, a través del tiempo | David García-Manzanares Vázquez de Agredos
Habitar el espacio o el tiempo
Creemos habitar el espacio, y es por ello que saturamos con decoración nuestros lugares más próximos. El salón, con cuadros de bodegones y escenas de caza -un ciervo en primer término-, y estanterías plenas de libros, que decoran y prestigian el ambiente. Creemos habitar el espacio, y es por ello que valoramos con afán excesivo la ubicación de nuestra casa: en este barrio no, que no es de gente de bien. Creemos habitar el espacio, y es por ello que no somos capaces ni de ponernos de acuerdo para medirlo -metro y milla y yarda; pulgada y pie-, porque todos queremos aprehenderlo, e incluso nos sentimos capaces de tal imposibilidad.
Creemos habitar el espacio y, en realidad, sólo podemos aspirar a habitar el tiempo. Sólo el tiempo forma parte de la naturaleza de nuestra vida, sólo por él nos regimos y sólo en él permanecemos.
Esta evidencia resulta especialmente hiriente para los arquitectos, que trabajamos a diario con los espacios, que los acotamos con la falsa perfección de un entomólogo ficticio. Clasificamos los espacios, los nombramos y categorizamos, creyendo que es un proceso casi científico y plenamente objetivo, y en realidad estamos trabajando con las mismas volutas nebulosas de la poesía. La Arquitectura cree moldear el espacio mientras se enreda en telarañas de tiempo.
El Hotel Claridge, a través del tiempo | David García-Manzanares Vázquez de Agredos
Así sucede con el Hotel Claridge
Proyectado en 1969 por los arquitectos Roberto Puig Álvarez y Miguel Ángel Ortí Robles, por encargo de AutoRes, empresa que tenía el monopolio de los viajes en autobús entre Madrid y Valencia. De este modo, los directivos de AutoRes creyeron buena idea establecer un lugar de descanso para los trayectos, y con una exactitud milimétrica determinaron el espacio donde debería ubicarse, en el centro de esa línea imaginaria entre Valencia y Madrid. Los pasajeros harían una parada, y estirarían las piernas para recuperar las micras perdidas por el roce con el asiento delantero; y dado que el sistema métrico había determinado como centro del trayecto aquel espacio, con vistas al embalse de Alarcón y al castillo del Infante Don Juan Manuel, consideraron lo más prudente construir un hotel, de modo que ese área de descanso fuera algo más.
Dominando el embalse, y bajo la atenta supervisión del castillo, Roberto Puig y Miguel Ángel Ortí construyeron un alarido de hormigón, catalogado por DoCoMoMo Ibérico. En su interior se disponían 36 habitaciones, con terrazas de mayor superficie que el propio dormitorio, y con vistas al embalse y a la piscina, de formas curvadas, como si estuviera tanteando un pliegue en el continuo espacio/tiempo. Contaba con un comedor con capacidad para 100 personas y autoservicio para abastecer hasta a 500 clientes de AutoRes; además de dos grandes aparcamientos y zonas recreativas. En total, 5.024 m2 de hormigón para conformar un hotel con tanto carácter como los cinematográficos Hotel Overlook o el Motel Bates.
El Hotel Claridge, a través del tiempo | David García-Manzanares Vázquez de Agredos
Los cuerpos volados de las terrazas, insumisas a la ley de la gravedad, los muros curvados, como si el edificio se replegase sobre sí mismo, y la contundente simplicidad de los volúmenes expuestos al entorno, acaban por definir una obra arquitectónica que es un catálogo de las posibilidades expresivas del hormigón en bruto, y se convierte en recuerdo vivo del movimiento brutalista.
Roberto Puig fue profesor de la Escuela de Arquitectura de Madrid, desde 1963 y hasta 1967, poco antes de iniciar este proyecto, porque el proyecto de una vida requiere todo el tiempo disponible en esa vida, y no se puede compaginar con otras actividades.
La existencia no es más que una vibración en el tiempo
Y cuando en 1998 se inauguró la autovía A3, la antigua nacional N-III -cuyo centro se encargaba de señalizar el Hotel Claridge- quedó reducida a vía secundaria, apenas transitada por los conductores perdidos y por los suicidas del tedio. De un día para otro, como si el metrónomo se hubiera detenido, los coches dejaron de pasar frente al Claridge, como las parejas abandonadas por un nuevo amor; y AutoRes decidió cerrarlo, quizá para evitar verlo sufrir. Lo hicieron como siempre se han hecho los divorcios a lo largo del tiempo: sin dar explicaciones y sin llevarse nada. Las camas quedaron enlutadas con sábanas blancas para una noche que habría de ser infinita, las mesas del comedor quedaron preparadas con los cubiertos hambrientos, y el teléfono de recepción conectado para recibir reservas ya imposibles. Se cerró como si se fuera a abrir mañana, porque habitamos en el tiempo, y sólo el tiempo nos queda cuando ya nadie pasa por nuestro espacio.
“El hombre constantemente huye y retorna a la Naturaleza. La Arquitectura, que nace en un principio en contra de la misma Naturaleza y a favor del hombre se acaba nutriendo de los mecanismos formales de la vida actual de nuestras ciudades”,
decía Roberto Puig en su anteproyecto para el edificio de Peugeot en Buenos Aires. Y algo de esa Naturaleza dominante hay en el Hotel Claridge; no en el proyecto, sino en el edificio que hoy podemos ver, cautivo de la vegetación, devuelto e integrado a la naturaleza, y por ello más humanizado que cuando estaba habitado y en uso.
El Hotel Claridge, a través del tiempo | David García-Manzanares Vázquez de Agredos
Cinco lustros ya
Así lleva el Hotel Claridge desde 1998, cinco lustros ya. Y eso nos hace percatarnos de que, en su vida, ha estado tanto tiempo en uso como en desuso. El espacio nos puede ser esquivo, pero siempre pertenecemos al tiempo; el Claridge ya sólo habita en el tiempo. Decimos que somos personas de nuestro tiempo o que alguien se adelantó a su tiempo, porque en realidad es ahí, en el tiempo, donde permanecemos.
El Hotel Claridge sigue viviendo, en su tiempo, que no es el mismo tiempo que el nuestro, ajeno al presente. Y es así como el Claridge, liberado de la obligación de prestar un servicio, es más Arquitectura ahora que cuando se construyó, porque la Arquitectura son los anillos del árbol con los que registrar el Tiempo: el dórico, el jónico y el corintio como forma de datar; el Gótico, el Renacimiento y el Barroco como forma de contextualizar una sociedad.
El Hotel Claridge, a través del tiempo | David García-Manzanares Vázquez de Agredos
La Arquitectura se mide en metros y el Tiempo se mide en arquitecturas.
El Hotel Claridge es la prueba de carbono-14 de un tiempo, de la época de Chandigarh y Habitat 67, de la Unité d’Habitation y de Park Hill. El Hotel Claridge, liberado de la obligación de prestar un servicio, es el libro que se conserva en la biblioteca y que nos habla del brutalismo y de la sociedad en la que surgió.
Proyectado para habitar el espacio, el Hotel Claridge nos evidencia que sólo podemos habitar el tiempo.
Un buen día Jaume Prat, autor de Arquitectura entre otras soluciones, Rodrigo Almonacid, autor del blog de r-arquitectura y yo nos pusimos a charlar en Facebook sobre el mítico pabellón de Barcelona. No tengo ni que decir que me resulta siempre estimulante charlar con estos dos compañeros. Pero es que esta vez fuimos algo más lejos y nos emplazamos a escribir un artículo cada uno y publicarlos simultáneamente, cada uno en su espacio. De manera que, para mi gozo y orgullo, el artículo que sigue está ligado o emparentado a los de Jaume y Rodrigo.
Cuando Lola Flores actuó en el Madison Square Garden de Nueva York el crítico del New York Times escribió:
“Lola Flores no sabe cantar, no sabe bailar, pero no se la pierdan”.
Pues algo así me pasa con el famoso, mítico, venerable pabellón de Alemania que diseñó Mies van der Rohe para la Exposición Universal de Barcelona de 1929, una de las piezas clave de la historia de la arquitectura moderna:
“No es un pabellón, no es arquitectura, pero no se lo pierdan”.
Pabellón de Barcelona | Planta
Porque todo eso que no es, todas las cualidades que no tiene, todas esas negaciones son en definitiva argumentos para una afirmación ulterior.
No es un pabellón de una Exposición Universal porque no expone nada. Alemania montó en aquella Expo otro pabellón «convencional» para exponer cosas. Este era otra historia: un mero “sitio” (¿sitio?) para recibir al rey de España y para tenerlo allí un rato, incluso para que se sentara (de ahí la no menos famosísima silla Barcelona, concebida como un trono, uno de los tronos más irreverentes de la historia, en el que, por cierto, el rey no llegó a sentarse), sin el agobio de los cachivaches que se exponían en el pabellón-pabellón, en el pabellón de verdad.
Pabellón de Barcelona
Tampoco era “arquitectura” en el sentido de un recinto “cerrado”, acotado, con una función utilitaria clara. Era arquitectura en el sentido de espacio, de espacio configurado con elementos construidos. Eso sí. Pero el espacio resultante era abierto, inacotado, sutil, variable, dinámico. No era un espacio confinado. No era el interior de una caja, como solía ser lo normal. No era un espacio cartesiano (x, y, z). No; no era un “espacio”. No era “ese tipo de espacio”.
Pabellón de Barcelona. Construido con vidrio, acero y distintos tipos de mármol
Los elementos constructivos eran la luz, el brillo, el reflejo y la transparencia
La percepción de todo aquello era laberíntica y confusa, con recorridos laterales y soslayados.
El rey no debió de enterarse de nada. Acostumbrado a la arquitectura áulica, ese paseo que le dieron por esa construcción “inacabada” y “fría” debió de parecerle muy desagradable.
El Pabellón se concibió para albergar la recepción oficial presidida por los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia junto a las autoridades alemanas
Su autor, ese “arquitecto” tan raro y tan frío, era un fervoroso lector de Oswald Spengler. Por aquella época tenía La decadencia de occidente subrayadísima y con muchas notas en los márgenes. Spengler tenía una visión muy pesimista del tiempo actual, en una cultura ya agotada, que había dejado de serlo hacía ya mucho tiempo para convertirse en civilización, y que había perdido ya la oportunidad de tener un gran arte que le diera voz. También decía Spengler que lo trágico es el tiempo, nunca el espacio.
El Pabellón se concibió para albergar la recepción oficial presidida por los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia junto a las autoridades alemanas
Es muy posible que Mies, obsesionado por ese malestar spengleriano, y queriendo encontrar una postura válida en esos tiempos decadentes y finales, buscara una «negación constructiva», por llamarlo de alguna manera, un «no hacer», un «hacer lo mínimo esencial» y luchar así contra ese sentimiento trágico de la vida creando un espacio puro, no alterado por elementos “expresionistas” ni “personales”. Acaso buscara que esa frialdad, paralela a la suya personal, resolviera de una vez el gran problema de la arquitectura expresiva, de la belleza convulsa.
El Pabellón se concibió para albergar la recepción oficial presidida por los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia junto a las autoridades alemanas
Como los artistas de De Stijl, el arquitecto proponía un artefacto limpio, que se deshacía en planos puros organizados en ángulos rectos. Como ellos, el arquitecto entendía que esta forma de obrar reducía la componente trágica –expresionista, personalista y temporal– y, al restar la expresión angustiada –formas alambicadas, adornos, exabruptos y jeribeques–, el resultado se serenaba y solucionaba buena parte del problema existencial del ser humano y, por lo tanto, del problema estético del artista y del problema espacial del arquitecto.
Hagamos un rapidísimo flash: (Perdón por la simplificación, pero no tengo sitio para más).
1.- Frank Lloyd Wright rompe la caja constructiva. Hace unos techos planos muy bajos que levitan sobre las paredes (hace tiras de ventanas en la parte superior de los muros para producir ese efecto) y vuelan mucho, proyectándose fuera de la caja. Las paredes también se pasan de largo en los cruces y en las esquinas. La caja se abre y el espacio fluye.
2.- De Stijl sigue esta línea. (Robert van’t Hoff, uno de los fundadores del grupo, había conocido a Wright y por entonces estaba muy influido por él). Pero da un paso más hacia la abstracción, hacia la inmaterialización de esos planos que deshacen la caja. Lo que en Wright era textura matérica y tectónica en De Stijl es pureza inmaterial. Si los materiales de construcción de Wright eran el ladrillo, la madera, la piedra… los de De Stijl son el blanco –sobre todo el blanco–, el amarillo, el rojo, el azul y el gris, con algunos toques de negro. Esos planos inmateriales y abstractos descomponen la caja constructiva en elementos (en el sentido de “elementos químicos”; es decir, en componentes básicos).
3.- Mies van der Rohe bebe de Wright y de De Stijl. Bebe a grandes tragos. Con el pabellón de Barcelona rompe la caja como los neoplasticistas holandeses, pero, a diferencia de ellos, dota a los planos de una materialidad nítida. Mies no construye con blanco, amarillo, rojo… sino con mármol travertino, con ónice, con acero cromado, con vidrio, con agua, con tejidos. Sin embargo, tampoco es la rotunda materialidad de Wright. Mies hace en Barcelona una operación retorcida. Yo diría incluso que sibilina. Como en otras ocasiones, miente para decir algún tipo de verdad.
(En ese exquisito y descarnado uso de los materiales. Mies le debía muchísimo a Lilly Reich, a quien no se le suele dar la importancia que tiene).
Para empezar, los muros no son de ónice. El ónice es un mero chapado. Y para seguir, los muros no son ni siquiera muros. No resisten cargas. Son meras pantallas que aparentan la pesadez y la rotundidad de los muros, pero podrían ser perfectamente de papel.
Esto molestó a Wright, a quien el pabellón le gustaba mucho. (“¿Pero por qué pone este hombre esos estúpidos postes?”). Y es que para Wright un muro es un muro, y recibe la carga, y no necesita soportes a su lado, casi pegados a él.
¿Qué hombre hecho y derecho necesita una carabina? ¿Qué héroe necesita guardaespaldas?
Por otra parte, el travertino es una piedra muy porosa y no es idónea como suelo. El agua es una mera laminilla sin profundidad. Hay una “linterna de vidrio” opal que rodea un lucernario y forma una especie de “tubo de luz” un tanto ambiguo…
Los materiales en Wright son lo que son, sin trampa ni cartón. En De Stijl no hay materiales; todo es de cartulina. En Mies, mil veces más sinuoso, los materiales son muy “vistosos” y parecen “tectónicos”, pero son de mentira. Quiero decir: son verdaderos, pero forman planos tan abstractos e inmateriales como los de De Stijl. Como hemos dicho más arriba, los verdaderos materiales del pabellón de Barcelona son la luz, el brillo, el reflejo y la transparencia.
Son «efectos» en un pabellón «efectista». (Al fin y al cabo, en un pabellón sin uso se trata de eso. Para Zevi el pabellón de Barcelona es la obra maestra de De Stijl, y eso que Mies nunca formó parte del grupo ni cumplió su estricto catecismo cromático).
Después, en América, Mies dará el paso definitivo al abismo de la abstracción, al cierre definitivo de la caja y a la victoria sobre el sentimiento trágico, pero eso es otra historia y ya se contará cuando toque.
Por ahora estamos en Barcelona. Mies es joven (cuarenta y tres años). Le queda una larga carrera por delante. Ya le vemos anticipando su poética negacionista, que desarrollará hasta límites casi intolerables. Ya vemos en 1929 lo que ni es ni quiere ser. El no ya lo tiene, y eso, para empezar, es un sí para todos nosotros.
José Ramón Hernández Correa · Doctor Arquitecto
Toledo · Mayo 2016
I Premios de Arquitectura en Madera CESUGA Pino de Galicia
El Centro de Estudios Superiores Universitarios de Galicia (CESUGA) ha impulsado, en colaboración con la Marca de Garantía Pino de Galicia, la creación de un nuevo concurso para distinguir los mejores proyectos de arquitectura que utilicen la madera como material preferente para su ejecución y realizados en cualquier punto de la península ibérica.
La primera edición del certamen, denominado Premios de Arquitectura en Madera CESUGA | Pino de Galicia, premiará aquellas actuaciones llevadas a cabo en España y Portugal en el período entre el 1 de enero de 2021 y el 30 de mayo de 2023.
Su objetivo principal es poner en valor las posibilidades de la construcción con madera como recurso natural, renovable, reciclable y sostenible.
Para ello, el concurso -en el que sobre todo se valorarán la sensibilidad en el diseño de las propuestas, el rigor de su composición arquitectónica y la durabilidad- establece cuatro categorías de premios: obra nueva, rehabilitación o reforma, diseño de producto y pequeña escala (como mobiliario o innovación en el diseño de marca) y un galardón especial para aquellos proyectos realizados con madera local, bajo la marca de calidad Pino de Galicia.
Jurado
El jurado del certamen, presidido por Venancio Salcines, presidente de Pino de Galicia, lo integran cualificados profesionales del sector, especialistas en arquitectura, sostenibilidad y el uso de la madera. Como vicepresidenta actuará Silvia Blanco Agüeira, directora del grado de Arquitectura de CESUGA, y como secretario, David Lorenzo, también de Pino de Galicia. Los vocales son los hermanos Óscar e Iván Andrés Quintela, del estudio compostelano Arrokabe Arquitectos; Juanjo Otero y Cecilia Muíños, de MOL Arquitectura, con sede en Ourense; Cristina Ezcurra y Cristina Ouzande, de Ezcurra e Ouzande, también en Santiago; y el arquitecto Alberto Alonso Oro, director del blog veredes Arquitectura y Divulgación.
El plazo para la presentación de propuestas de esta primera edición de los Premios de Arquitectura en Madera CESUGA | Pino de Galicia finaliza el próximo 20 de junio, a las 10:00 horas. Podrán participar un máximo de dos obras por arquitecto o estudio en cada una de las cuatro categorías. Cada proyecto deberá ir acompañado de una memoria (arquitectónica, de presencia de madera en la obra y de sostenibilidad en cuanto a aislamiento, ventilación y consumo de energía) y dos paneles resumen que incluirán, como mínimo, cinco fotografías, plano de situación y emplazamiento, planos del proyecto, sección constructiva y memoria de materiales empleados con referencia explícita a marca y/o fabricante.
El plazo de presentación de propuestas finaliza el próximo 20 de junio
¡AMPLIADO EL PLAZO HASTA EL 30 DE JUNIO!
En el apartado del premio especial marca de calidad Pino de Galicia, los participantes tendrán que mencionar también la empresa certificada. Las bases del concurso están disponibles en la web.
Entrega de premios en el foro “O Encontro” en A Toxa
La entrega de galardones, que no conllevan dotación económica, tendrá lugar en la gala final de “O Encontro”, foro económico, político y social que desde 2021 organiza CESUGA y que se celebrará los días 13 y 14 de julio en A Toxa (Pontevedra). Sí se editará un libro conmemorativo, en el que figurarán todas las obras destacadas por los miembros del jurado, tanto las premiadas como aquellas que reciban una mención de honor.
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
Entre muros y tapias, una casa autosuficiente
Los condicionantes, el entorno y las técnicas usuales de los albañiles de la zona nos imponen el resultado. La casa de nueva construcción está ubicada en una finca agrícola de la Mancha alta conquense, en el municipio de Zafra de Záncara.
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
La finca se compone fundamentalmente de campos de cultivo salpicados de arbolado aislado. Al norte del lugar elegido por el propietario para construir su casa y en paralelo al camino de acceso hay una fila de almendros.
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés | Planta
La casa queda construida en un lugar casi plano, con ligera pendiente hacia el sureste y situada en la parte alta de un cambio de vertiente, disfrutando de largas vistas a los campos de cultivo. El clima es hostil, con un invierno largo, frío y ventoso, por el contrario el verano es seco y caluroso.
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
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Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
El propósito de la casa es ser el lugar donde el propietario pase los fines de semana y desde allí pueda seguir el desarrollo de las labores agrícolas. Por el tiempo que la casa pasa deshabitada la rapidez en calentar la casa era una preocupación de partida así como la ausencia de suministro eléctrico.
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés | Sección
Los albañiles de la zona usualmente construyen con bloque de termoarcilla, lo que nos llevó a decantarnos por muros de carga de bloque de termoarcilla de 29cm que junto al aislamiento y el trasdosado interior nos llevan a tener muros de más de 40 cm de espesor que protegen sobradamente de las hostilidades del clima.
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
Las ventanas son pequeñas, en las habitaciones de la casa te sientes como un conejo abrigado en su madriguera y las ventanas cuadradas de 50×50 son marcos que encuadran las vistas de los campos.
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
El agua necesaria para la vivienda se obtiene de un pozo cercano y debido a la ausencia de suministro eléctrico, el bombeo del agua se lleva a cabo mediante una magnífica instalación solar fotovoltaica que también da suministro eléctrico a la casa. Esto hace que los dueños de la casa puedan disfrutar del paso de las estaciones y los cambios de los cultivos durante todo el año de una manera 100% autosuficiente y sin depender de ningún suministro externo.
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
La calefacción de la vivienda se resuelve con una caldera de biomasa que unida al buen aislamiento de la vivienda hace que la casa en pocas horas esté caliente y disponible para ser habitada hasta en los días más fríos de los gélidos inviernos conquenses.
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
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Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
La casa se articula en dos volúmenes, para dar privacidad a las habitaciones y entre un juego de tapias que nos generan agradables zonas para estar. Estas tapias unas veces nos sirven para protegernos de los gélidos vientos del norte, otras para que el conjunto se adapte a la topografía o para ocultar las placas solares que dan suministro eléctrico y agua a la casa.
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés | Axonometria
Así, el conjunto queda con una mayor integración con el terreno, esto unido a la utilización de teja recuperada de un derribo de la zona y al buen hacer de Julián, el albañil que ha construido la casa, hace que quienes han visto la casa no se crean que sea una edificación nueva y nos digan que parece la rehabilitación de una construcción existente lo que para nosotros es lo mejor que nos pueden decir del proyecto.
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca | Canobardin – Rosa Cano Cortés Ⓒ Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocio Romero)
Obra: Casa de campo en Zafra de Záncara, Cuenca
Autores: Canobardin (Julio Cano + Bárbara Bardin) y Rosa Cano Cortés
Colaboradores: María Barreu Arnal (arquitectura)
Estructuras: Bernabéu ingenieros
Instalaciones: Lorenzo Sánchez del Campo
Iracesa (consultoría red aislada)
Constructor: Julián Solano Poveda
Carpintería y mobiliario: Laimar
Red aislada y bombeo solar: Iracesa
Año: 2022
Localización: Zafra de Záncara, Cuenca
Superficie: 245m2
Fotografías: Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocío Romero) + canobardin.es
‘Kurtxes Shaded Passivhaus’, de Arquitectura Véliz, con cerramiento de bloque de Termoarcilla rectificado
La adaptabilidad al cambio climático, durabilidad, resiliencia, prestaciones acústicas y térmicas, así como su reciclabilidad y transparencia en la composición, avalada por las Declaraciones Ambientales de Productos (DAP), hacen que las paredes de ladrillos y bloques cerámicos creen hogares confortables, eficientes y saludables.
Cuando desde un estudio de arquitectura o promotora inmobiliaria se emprende un nuevo proyecto bajo los criterios de eficiencia energética y bajo impacto ambiental se debe contar con soluciones que den cumplimiento no sólo a los requerimientos del Código Técnico de la Edificación (CTE), sino también a los criterios establecidos desde las diferentes certificaciones ambientales.
‘Edificio Infinity’ de Grupo LOBE. Primer edificio Passivhaus de protección oficial de la Comunidad de Madrid, con tabiques y trasdosados de ladrillo cerámico gran formato
En este sentido, las soluciones de fachadas y paredes separadoras de ladrillo y bloque cerámico son soluciones integrales de elevadas prestaciones térmicas y acústicas, idóneas para aquellos edificios diseñados para cumplir los mayores estándares de calidad, como los fijados por las certificaciones de sostenibilidad LEED, BREEAM y VERDE, así como el estándar Passivhaus. Muestra de ello son los proyectos con soluciones cerámicas ‘Edificio Infinity’ y ‘Kurtxes Shaded Passivhaus’.
Arroyo Bodonal de Acre Arquitectura, primer edificio residencial de Europa en conseguir la certificación LEED Platinum
El ladrillo cerámico está presente en la promoción de viviendas de Arroyo Bodonal, un proyecto con certificación LEED Platinum de Acre Arquitectura, cuya envolvente de gran eficiencia energética es una fachada ventilada de piedra natural y ladrillo perforado, con doble aislamiento térmico.
“La composición de las capas de la fachada fue un proceso laborioso en cuanto a la elección de los materiales y espesores –se llegaron a realizar hasta 14 simulaciones–”,
afirma Carlo Nieto, arquitecto del proyecto, que destaca el papel del ladrillo en su ejecución al proporcionar una serie de “ventajas innegociables para el proyecto”, como una elevada inercia térmica con la que alcanzar los estándares propuestos desde el inicio del proyecto
“Además, el uso de ladrillo cerámico en la construcción de la fachada contribuyó a alcanzar la certificación LEED Platinum al sumar puntos por criterios de regionalidad y circularidad de los materiales”,
Decálogo de sostenibilidad de los materiales cerámicos
También está disponible para su descarga el Decálogo de sostenibilidad de los materiales cerámicos, que argumenta las diez las razones por las que los materiales cerámicos de construcción son social, económica y medioambientalmente sostenibles.
‘Kurtxes Shaded Passivhaus’, de Arquitectura Véliz, con cerramiento de bloque de Termoarcilla rectificado
En conclusión, las paredes de ladrillos y bloques cerámicos tienen un papel clave en la transformación del sector de la edificación reduciendo la demanda de energía desde una edificación circular, sostenible y eficiente, y participando en el compromiso del impacto ambiental, social y el económico de los proyectos de los forma parte.
El Gremi de Rajolers de la Comunitat Valenciana desarrolla, junto a Hispalyt, la campaña “Paredes de ladrillo, soluciones que cumplen”, cuyo objetivo es mostrar las prestaciones y ventajas de las soluciones para fachadas y tabiquería interior para el cumplimiento integral del Código Técnico de la Edificación.
«Pareja en la costa», obra de Agustín Pérez Bellas
Entre las obras que nos legó Agustín Pérez Bellas (Vigo, 1927-1982) figura un libro de poemas y relatos titulado «Mi silueta felina», publicado por Ediciós do Castro en 1996. En la introducción, Graciela Baquero y Beatriz Ruibal, encargadas de la edición, explican que
«Intenta ser una primera aproximación a la obra literaria de un hombre, hoy desaparecido, que dejó entre nosotros el fruto de su tarea: relatos, poemas, novelas, canciones, dibujos y pinturas».
Esta amplia labor en diversos campos artísticos se fue generando en paralelo a sus proyectos, convirtiéndose en una especie de refugio, como también se detalla en el texto inicial:
«En el transcurso de su vida ejerció su profesión de arquitecto de una forma cotidiana y metódica, pero, simultáneamente, desarrolló un trabajo creativo que le proporcionó un polifacético mundo en paralelo, un lugar solitario, en donde el mar fue su mejor aliado».
Ya antes de terminar la carrera, su pintura ilustraba las páginas de la Revista Nacional de Arquitectura, reproduciendo el primer premio obtenido en la III Exposición de Pintura, Escultura y Dibujo de los Alumnos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid con su obra «Tarde». Años después, ya arquitecto, sus textos aunando oficio y literatura, acompañados siempre de un dibujo propio en blanco y negro, se convertirían en una colaboración habitual en la revista TA: Temas de Arquitectura y Urbanismo, editada entre 1958 y 1980. Por esas páginas desfilarían títulos tan elocuentes y enigmáticos como «Historia imprecisa de una ciudad de la costa», «Arquitecto de recursos», «En un día de lluvia» o «Arquitecto a la ventana». Este último desvelaba las inquietudes de un personaje que
«lápiz en ristre, se pasa la vida atacando como puede al rectángulo, armonizando, humanizando la relación de longitudes, superficies y volúmenes que implica el rectángulo, evitando que se le convierta en desfiladero, cuarto sin ventilación, espacio inútil».
Sobre una de sus primeras exposiciones de pintura, realizada en la Galería Da Vinci de Madrid en 1953, el crítico de arte José María Moreno Galván escribió que se trataba de una exposición «eminentemente literaria», añadiendo que el autor de las obras
«Es arquitecto, pero ese dato, afortunadamente para él, no se trasluce nada en sus dibujos. (Los dibujos de arquitecto siempre tienen un manierismo especial de cartabón y perspectiva)».
Aunque el interés por trabajar en diversos campos artísticos era algo frecuente en los arquitectos de la época, pocas veces nos encontramos con una obra tan extensa y diversa, merecedora de una divulgación específica, como sucede con la recopilación de «Mi silueta felina». Tampoco la producción arquitectónica de Pérez Bellas ha sido objeto de mucha atención, a pesar de la calidad de sus proyectos residenciales, equipamientos sanitarios o locales comerciales levantados en Vigo y alrededores. Tan solo la exposición realizada por la Comisión de Cultura de la Delegación de Vigo del COAG en 2001, comisariada por Jose Varela Alén, nos deja su pequeño catálogo como el único testimonio sobre el papel, hasta el momento, de este arquitecto al margen. Son solo unas pocas páginas, pero nos sirven para construir el gran libro de su vida.
El otro día vi esa divertida mezcla entre ópera bufa y astracanada que es La casa de los Gucci. Si algo destaca en la película, son las localizaciones y por eso hay muchas páginas sobre los lugares reales dónde se grabaron sus escenas, sin embargo, no se suele mencionar una de ellas, posiblemente la más interesante. Donde se desarrolla una secuencia que comienza viéndose a Paolo Gucci (Jared Leto) dentro de una sala practicando esgrima y luego en la planta alta del mismo edificio sentado en una silla con su primo Maurizio (Adam Driver) tomando un café, ese edificio es la Casa delle Armi en el Foro Itálico de Roma, construido entre 1934 y 1936, según el proyecto de Luigi Moretti.
Driver y Leto en la Academia de Esgrima de Moretti
No es la primera que aparece este edificio en las pantallas, una de ellas es en las primeras secuencias de La escapada, cuando por delante de su fachada pasa el descapotable en el que circulan por una Roma vacía Bruno Cortona (Vittorio Gassman) y Roberto Mariani (Jean-Louis Trintignant), conduciéndoles hacia el mar y la aventura.
Gassman y Tringtignant pasan por delante de la fachada de la Academia | La escapada
Los edificios de Luigi Moretti se han empleado también en el cine con otros usos, por ejemplo la Palestra del Duce, construido también en 1936 y en el Foro Itálico, en vez de su función original como gimnasio, se convirtió en un inmenso y amenazador despacho en Milagro en Milán.
Milagro en Milán | Miracolo
Sin duda el edificio creado por Moretti que más veces se ha visto en el cine ha sido el Watergate, por lo que sucedió en su interior en 1972, que ocasionó la dimisión de Nixon y por estar situado en Washington. Una de las últimas ocasiones ha sido el edificio donde vive la superheroína Diana Prince (Gal Gadot) alias Mujer Maravilla en Wonder Woman 1984.
Gal Gadot en el apartamento del Watergate | Wonder Woman 1984
Volviendo a La casa Gucci, es una lástima el poco partido que se le ha sacado a una edificación tan interesante e incluso fotogénica, como la Casa delle Armi, que se usa solo como fondo para una conversación que mantienen dos personajes, que podría haberse desarrollado en cualquier otro escenario sin que se modificase su contenido y significado.
Jorge Gorostiza, Doctor arquitecto.
Santa Cruz de Tenerife, febrero 2022
La casa industrializada. Seis propuestas para el Milenio
La casa industrializada. Seis propuestas para el Milenio
Los principios de la producción industrial aplicados a la arquitectura comenzaron a tomar relevancia en una época similar a esta. Las crisis tras las grandes guerras, acompañadas por una pandemia, dirigió la mirada de los arquitectos del movimiento moderno hacia la industria como solución a los problemas de una época. El espíritu de la máquina, la estandarización, el empleo de componentes prefabricados y el apoyo de la producción industrial constituirían la base sobre la que se construiría la nueva arquitectura.
Finalmente la industria siguió su camino y la arquitectura el suyo. Una vez superados los contextos de crisis, la eficacia en los procesos ya no eran tan necesarios. La arquitectura quedaba libre de toda restricción para entregarse a sus juegos formales y debates postmodernistas y quedar así relegada al nivel inferior de las industrias productivas.
De nuevo una situación de crisis económica y otra pandemia ha vuelto a poner el foco en la construcción industrializada. Volvemos a pensar que la arquitectura debe dar respuesta a los intereses y problemas de nuestro tiempo, ya no solo sociales, sino además medioambientales, a través de las tecnologías disponibles, y para ello, la construcción industrializada trae consigo seis propuestas de futuro.
Doctor Arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura, UPM Madrid y pre-diploma en Arquitectura por la Barlett School of Architecture Londres. En 2007 funda, junto a su hermano, Francisco Saiz, Modulab, empresa enfocada en construcción industrializada, desde la que trabaja como arquitecto e investigador en el desarrollo de producto junto con industriales y empresas, simultaneado esta actividad con docencia en proyectos y construcción en la universidad pública y privada y la publicación de artículos y libros. Actualmente es socio fundador de Woodea, empresa dedicada a la construcción de vivienda colectiva sostenible y asequible utilizando las estrategias industriales para llevarlo a cabo, donde dirige el departamento de arquitectura, es además profesor de construcción en la Universidad Europea de Madrid. Es, además, autor del libroLa casa Industrializada: un sueño incompleto.
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