Como arquitecto, y bruselense de adopción desde hace dos años, intentaré contaros desde mi punto de vista, y a través de mis «arquicomics» cómo es y cómo se vive esta ciudad. Para ello, os propongo empezar está «presentación» de Bruselas partiendo de su tipología más característica: la «maison bruxelloise», un esquema de casa aparentemente muy sencillo pero que tiene consecuencias sobre la trama urbana, el modo de vida, los espacios interiores, la densidad de la ciudad y tantos otros aspectos.
eiza, arquitecto e ilustrador
Bruselas, julio 2015
Jaime Eizaguirre / eiza (A Coruña, 1980) es arquitecto e ilustrador. Desde hace dos años vive y trabaja en Bruselas, ciudad que nos descubrirá a través de esta serie de “arquicomics”: Brutselas.
As an architect, and «adopted» Bruxellois for two years, I will try to tell you from my point of view, and through my «arquicomics» what this city is like. To this end, I propose to start this «presentation» of Brussels by its most characteristic element: the «maison bruxelloise», a house typology apparently simple but which has consequences for the urban fabric, lifestyle, interior spaces, and density of this city.
eiza, architect and ilustrator
Bruselas, july 2015
Jaime Eizaguirre / eiza (A Coruña, 1980) is an architect and illustrator. For two years now he lives and works in Brussels, a city that he will discover us through this series of «arquicomics»: Brutselas.
Como arquitecto, e bruxelés de adopción dende hai dous anos, intentarei contarvos dende o meu punto de vista, e a través dos meus «arquicomics» como é e como se vive esta cidade. Para iso, propóñovos empezar está «presentación» de Bruxelas partindo da súa tipoloxía máis característica: a «maison bruxelloise», un esquema de casa aparentemente moi sinxelo pero que ten consecuencias sobre a trama urbana, o modo de vida, os espazos interiores, a densidade da cidade e tantos outros aspectos.
eiza, arquitecto e ilustrador
Bruselas, xullo 2015
Jaime Eizaguirre / eiza (A Coruña, 1980) é arquitecto e ilustrador. Dende hai dous anos vive e traballa en Bruxelas, cidade que nos descubrirá a través desta serie de «arquicomics»: Brutselas.
“L´Architecttura, in quanto arte, è fenomeno felice, rarissimo e personale.”
Adalberto Libera
1.
Como quiera que miramos viendo lo que otros vieron mucho antes que nosotros y que caminamos pisando las pisadas de otros, no pude por menos que sobresaltarme al contemplar la sorpresiva figura, encontrada por casualidad en una recóndita costa mediterránea, de un maravilloso velero de gran eslora varado entre las rocas. Esta presencia volcó inmediatamente en mi interior el recuerdo de las hermosas tragedias en las que la mar es protagonista.
Despreciado y vencido, desolado aunque todavía entero, el estilizado casco aparecía mecido por el oleaje y sus todavía pulidas superficies brillaban veladamente bajo el sol. Las rocas, punzantes y aparentemente intactas, acunaban con firmeza sus lastimeros movimientos. La certeza de la gran tempestad y de sus heroicos navegantes hacían presagiar que el calor y la calma reinante no eran más que un agradable espejismo. Entonces el paisaje se tornó más bello. El mar, como casi siempre, disimulaba; pero esta vez no había tenido reparos en dejar una prueba irrefutable de su gran poder. El indefenso barco yacía náufrago al ser devuelto con violento estrépito a su Tierra Madre. Digno y penosamente erguido soportaba aún con patética arrogancia el castigo de las olas.
El hombre, en su devenir, ha construido barcos para viajar más allá de los límites de su conocimiento y su curiosidad, y como evolución, ha ideado los barcos a vela para vencer con astucia las dificultades que allí se pudiera encontrar. Navegar a vela supone desplazarse silenciosa y valientemente por un lugar en el que no existe el espacio ni el tiempo porque todo lo que allí sucede, en realidad, no nos pertenece. Se trata de transitar un lugar fluido de agua y viento, una enrarecida frontera poco hospitalaria que, sin embargo, es el medio en el que los navegantes consiguen flotar y valerse de los vientos para desplazarse, para avanzar. Y es en esa genial construcción, en esa extraña naturaleza, donde encuentran su más profunda, aunque a veces trágica, satisfacción.
Ya sea por pensar que en realidad contienen los secretos propios del mar o por percibir su mínima y vertiginosa distancia con la turbulenta masa oceánica; los artefactos que, nacidos del ingenio humano, se hallan en la desafiante línea de costa se tornan extraordinariamente atractivos ante nuestros sentidos.
2.
Por alguna razón, esta insólita escena me recordó la casa que Curzio Malaparte se construyera a finales de los años treinta al borde de un promontorio rocoso en la escarpada costa de la isla de Capri. Enigmática y mágica, aislada y ajena, está considerada como una de las moradas más raras del mundo occidental. Malaparte pidió al arquitecto Líbera que fuera “triste, dura, severa”, una casa que con el tiempo se convertiría en la mejor biografía de su poco convencional propietario.
Novelista, ensayista, político, periodista, director de cine y de teatro, dramaturgo y actor, fue sobre todo escritor aunque, tras ignorar las directrices del proyecto de Líbera, se convirtió a su vez en el constructor y el arquitecto de su casa en Capri.
Curzio Malaparte, seudónimo de Kurt Erick Suckert, de padre protestante alemán y de madre lombarda, nació en el pueblo toscano de Prato en 1898. Luchó en el frente francés en la primera guerra mundial y desde 1922 hasta la caída de Mussolini en 1943 se caracterizó por ser un activo e inquieto miembro del Partido Fascista Italiano. En 1925 Suckert, que sus amigos no dudaban en calificar como vanidoso y snob, se cambió de nombre al leer un texto decimonónico titulado parcialmente “los Malaparte y los Bonaparte”.
Siendo director del periódico “La Stampa”, cargo que ostentó desde 1929 hasta 1931, escribió algunos artículos subversivos de corrosivo sentido del humor que le fueron procurando fuertes enemistades dentro del partido. Hábil narrador de fábulas, acaparaba el protagonismo de toda reunión y deleitaba con sus imaginativas y afiladas historias a los altos jerarcas fascistas, sus protectores, con los que osaba burlarse abiertamente del “Duce”. Llegó incluso a ridiculizar por escrito a Hitler y tal exceso, finalmente, le costó la cárcel acusado de actividades antifascistas. Poco después, y gracias a sus amistades cercanas al dictador, se le ablandó la pena siendo confinado durante varios años, bajo vigilancia policial, en la isla de Lípari.
Desterrado, se dedicó a leer a Homero y a Platón en griego, no tenía con quien hablar y sólo disfrutaba de la compañía de sus perros a quienes puso los nombres de los personajes de las tragedias clásicas. Vivía en su terraza y pasaba las horas mirando al mar como única distracción. Él mismo recordaba:
“demasiado mar, demasiado cielo, para una isla tan pequeña y un espíritu tan inquieto” .
Tras el penoso exilio, en 1935 vuelve a la escena intelectual esta vez para afianzarse como celebridad internacional. Funda la famosa revista cultural de tendencia surrealista Prospettive y comienza a ejercer como corresponsal de guerra, además de proseguir su intensa actividad literaria.
En 1937, Mussolini inaugura la “Mostra augustea de la romanità” para celebrar el segundo milenio del nacimiento del emperador Augusto. El fascismo, que se identifica con la Roma antigua y establece paralelismos entre ambos líderes, reconoce en la isla de Capri uno de los lugares favoritos de su pasado imperial (es bien conocida la predilección que tuvo el emperador Tiberio por esta isla donde llegó a poseer hasta doce villas). Como complemento de la efemérides se procede a excavar y a dar a conocer numerosos edificios y villas de la isla. Malaparte, que venía buscando adquirir una casa desde hacía tiempo no pudo por menos que sucumbir ante tales evidencias. Fue entonces cuando decidió que su casa debía localizarse en Capri.
Había escrito una serie de fantasías autobiográficas con títulos como “una mujer como yo”, “una tierra como yo”, “un perro como yo”, “un santo como yo”, y le hace a Libera un encargo poco habitual; quería que le construyera una “casa como yo”. La casa debía satisfacer sus melancólicas ansias de espacio y al mismo tiempo reproducir las condiciones de su destierro en Lípari, en definitiva, una casa que preservara los más antiguos valores del Mediterráneo.
No se sabe muy bien con qué capital, en enero de 1938, había comprado el Cabo Masullo a los hermanos Vuotto de Capri; un acantilado rocoso terminado en forma de península con excepcionales vistas de la bahía de Nápoles a las faldas del Monte Tuoro.
Pero construir en Capri no era en absoluto fácil. Se trataba de un entorno ambientalmente protegido por estrictas normas, y cualquier construcción requería una difícil y tediosa aprobación de las jerarquías administrativas. Afortunadamente, su buena relación con los líderes fascistas permitió que se pudiera hacer una excepción. En mayo de 1938 el proyecto estaba aprobado y listo para ser construido.
El proyecto de Libera, que en aquel tiempo era uno de los arquitectos italianos con más prestigio, constaba tan sólo de cuatro planos. Una pequeña y esquemática planta de emplazamiento, las dos plantas de las que constaba el volumen, los alzados y la sección longitudinal. Titulado por Libera “proyecto para una pequeña villa” fue presentado en el Ayuntamiento en marzo de 1938 coincidiendo con el periodo en el que desarrollaba su más representativo e importante proyecto; el Palacio de Recepciones y Congresos del EUR. En tales circunstancias, es muy probable que Libera no tuviera siquiera la oportunidad de visitar el cabo Masullo y que, por tanto, no tuviera conocimiento topográfico del solar. Malaparte, a tenor de los hechos, valora el documento que Libera le entrega como un mero trámite para poder comenzar a construir su particular versión de la casa.
En dicho proyecto Libera define un volumen alargado y escalonado de dos plantas. Sus dimensiones eran aproximadamente 28×6.6 metros. La planta superior era exactamente la mitad de larga que la baja y en su vacío aprovechaba una terraza que mirando hacia el extremo de la escarpada montaña negaba la dirección del mar. Disponía un sistema ordenado de habitaciones “en peine” con pasillo lateral construidas mediante un basamento de piedra y una superficie superior de estuco. Una casa que sin tener demasiado en cuenta el notorio efecto de la roca y la importancia del paisaje resolvía tipológica y profesionalmente el programa funcional y el aspecto de una villa rectilínea racionalista. En definitiva, un proyecto de gran corrección pero con una evidente falta de compromiso e intensidad. El proyecto estaba muy lejos de sus “opus con amore”.
La idea del volumen estrecho y alargado no se perdería, era sin duda un intuitivo y acertado comienzo, pero la disposición tanto en planta como en sección, y, como no, en cuanto a su relación con el entorno, iban a variar sustancialmente. Curzio Malaparte quería construir una casa «moderna», huyendo de acudir a vulgares historicismos, pero que sobretodo consiguiera un resultado fuertemente personal. Parece claro que buscaba su propia notoriedad, aficionado como había sido siempre al autobombo y la mitomanía; por otro lado Libera era una figura de gran trascendencia que en el transcurso del proceso de construcción podía ensombrecer su anhelo de protagonismo. Durante la construcción, de 1938 a 1942, el mutismo entre ambos fue absoluto. La casa se hizo tal y como Malaparte dispuso porque Libera, una vez presentado el proyecto, desapareció para siempre de la escena.
El tercer personaje, injustamente poco recordado, el Maestro Adolfo Amitrano, comenzó por construir una cisterna parcialmente enterrada mediante muros de piedra que recordaban las ruinas de una construcción ancestral. Malaparte escribe:
“Estuvo claro desde el principio que no sólo la silueta de la casa, su arquitectura, sino también los materiales de construcción tenían que encajar con el salvaje y delicado paisaje. Ladrillos no, hormigón no. Piedra, sólo piedra, del tipo local, de la que el acantilado y la montaña están hechas”.
La casa acaba midiendo los 28 metros de largo del proyecto de Libera y todas las evidencias confirman la hipótesis de que Malaparte empezó la obra con la intención de construir la villa que Libera había diseñado pero que a medida que la construcción fue levantándose, creciendo en altura, fue introduciendo sobre la marcha los cambios que se le iban ocurriendo. Prevaleció su caprichosa actitud diletante. Tenía entre manos una especie de pasatiempo y no tenía la formación suficiente para ejercer profesionalmente la arquitectura; hacía y deshacía una y otra vez, no tenía inconveniente en cambiar cinco y diez veces la disposición de los muros o las estancias, no se dejaba sorprender por la fuerza de la construcción, como si de la redacción de uno de sus escritos se tratara corregía cuando lo veía necesario.
Lo primero que se alteró fue el ancho de la casa y enseguida empezaron a surgir el resto de las notables diferencias que harían del resultado final un objeto inesperado. La intuición y el bagaje personal de Malaparte hicieron posible un objeto de arquitectura claramente inédito aunque no por ello exento de antecedentes.
La foto que Curzio malaparte se tomó en 1934, durante su arresto de Lipari, frente a la pequeña escalinata de forma trapezoidal, abocinada, de la iglesia de la «Annunziata» es la prueba de su personal influencia en las decisiones formales de la casa que se estaba construyendo. Se trata de una idea demasiado fuerte y personal, y obviamente alejada del lenguaje arquitectónico que manejaba en ese momento Libera, como para partir de las órdenes del arquitecto. Decidió recurrir a tal elemento durante el laborioso proceso de construcción, en un nuevo intento por representarse a sí mismo, sus vivencias y recuerdos, y esta afortunada novedad alteró de tal manera la concepción global de la casa, supuso un cambio tan radical que el desarrollo de los demás aspectos de la villa se vio fuertemente afectado. La terraza, que en el proyecto de Libera se oponía en su escalonamiento al mar, se construye como una plataforma final del recorrido de aproximación a la casa, sin barandilla alguna, tan sólo con un leve resalto de bordillo perimetral, tal y como se ve en un antiguo grabado de las Salinas de Lipari, que sin duda también conservaba en su memoria. La casa aparece como una roca domesticada, artificializada a través de planos transitables que forman escaleras y estancias. Se implanta como un mirador que acaba con el recorrido que parte de la cúspide de la montaña para desde allí contemplar la inmensidad del paisaje. Las estancias protegidas quedan debajo de esta generosa cubierta sobre la que Malaparte subía a diario a correr o montar en bicicleta, y sobre la que destaca un solitario muro blanco y curvo como hinchado por el viento.
La planta, a su vez, no tiene la disciplinada circulación lateral de los planos de oficio de Libera. Se hace obsesivamente simétrica con respecto a su eje longitudinal disponiendo estancias a cada lado. Incluso, la planta que queda inmediatamente por debajo de la cubierta obedece a un patrón poco usual dentro de la tipología arquitectónica. Dispone una gran sala central y en los extremos se fragmenta, podría decirse que exageradamente, en dependencias mucho menores que guardan estricta simetría con respecto al eje. Una planta chocante en su jerarquía y tamaños. Dispone de una escalera interior de tamaño ridículo y demasiado inclinada para haber sido trazada por la mano experta de un gran arquitecto como Libera. Ordena unas habitaciones que no guardan una racional serie paralela sino que se van comprimiendo a medida que se equilibran en sus extremos. Las ventanas son estrictamente funcionales, están hechas desde dentro y no guardan ningún patrón aparente, no pretenden parecerse entre sí; la mayoría son pequeñas y miran, como catalejos, muy lejos, otras, las que sirven a la gran sala central, se agrandan sin aparente control, queriendo ser cuadros de un interior que congela y posee la magia del entorno. No son huecos hechos con ojos de arquitecto, provienen más bien de la azarosa necesidad, todo lo más de la sistemática de la economía y no de la serie, la pauta compositiva, o el entendimiento volumétrico global que se percibe en el proyecto de Libera.
Mientras Libera guarda un misterioso silencio, que tuvo a bien mantener el resto de su vida, Malaparte entiende la casa como un autorretrato arquitectónico. El escritor habla con orgullo de la sabia elección del emplazamiento, de sus materiales, de su forma, de la vida en ese lugar, y por supuesto asume la completa paternidad de la casa; escribe:
“Fui el primero en construir una casa así […], ayudado no por arquitectos ni ingenieros, sino por un simple maestro de obras. El mejor, el más honesto, el más inteligente, y el más honrado que jamás haya conocido, pequeño y extremadamente tranquilo, un hombre de pocos gestos y palabras[…]El maestro Adolfo Amitrano empezó por sentir la roca[…] Durante meses y meses, equipos de albañiles trabajaron en este lejano promontorio de Capri, hasta que la casa empezó lentamente a emerger de la roca con la que estaba vinculada, y así fue tomando forma, revelándose como la más osada, inteligente y moderna casa de Capri.”
En su famosa novela, también llevada al cine, titulada «La piel», Malaparte cuenta que cuando hospedó al Mariscal Rommel y éste le preguntó por el origen de la casa le mintió replicándole que la había comprado tal y como estaba y, con un altivo gesto de barrer la inmensidad mirando al acantilado de Matromania, a las tres gigantes rocas de las Faraglioni, a la península de Sorrento, a la isla de las Sirenas, al lejano azul de la costa de Amalfi y a las remotas costas de Paestum, le dijo
“Yo he diseñado el escenario”.
No cabe duda que Malaparte se inspiró en la pureza y la simplicidad de los modelos de la arquitectura Mediterránea, la imagen del “Teatro” o de la “Domus” clásicos, y que, como tantos otros escritores de finales de los treinta, estaba fuertemente influenciado por el clasicismo, el surrealismo y el neorromanticismo, pero hay algo en su condición de no arquitecto que nos habla de una actitud atractiva, intensamente alejada de la arquitectura más disciplinar. El resultado proviene de una extraña y personal búsqueda, supone un hallazgo inesperado. Un objeto de extrañamiento con la fuerza de lo insólito.
3.
Poco a poco me di cuenta. Esta casa hecha por un hombre de letras, por un navegante de la imaginación, no es tan sólo una casa, quiere ser además un navío. Un épico navío desarbolado que, víctima de un violento naufragio, ha quedado asentado en un abrupto y lejano promontorio rocoso al ser expulsado por la brutal fuerza del mar. No se construyó para habitar la tierra sino para surcar las aguas. Su disposición interior nos recuerda la necesidad que tuviera de corregir y equilibrar los cambios de peso de los vaivenes de las olas y sus muros internos parecen los fósiles de las cuadernas que un día sirvieron para rigidizar el vapuleado casco. Su forma más que arquitectónica es naval.
Es inmediato reconocer en su volumen la proa y la popa, la pequeña entrada por la amura de babor, su eslora, manga y francobordo, la cubierta y el velamen, las escotillas y las escalerillas laterales de acceso, los camarotes y el puente de mando. Por el efecto del tiempo y la erosión se ve que ha perdido la arboladura, la jarcia y la cabuyería, aún cuando todavía mantiene una disminuida vela liberada al viento.
Es una pieza de armador, diseñada para permitir la navegación. Construida para disfrutar del sentimiento de libertad que provoca vivir en una embarcación, en un invento capaz de ir más allá de los límites del conocimiento y superar las trabas físicas de la realidad. Malaparte se construyó una “máquina de viajar”, un artefacto que supone, en definitiva, la consecución de una fantasía, de un sueño personal.
Imagino la perplejidad que un arquitecto como Libera podría haber sentido si se le hubiera puesto en la tesitura de resolver tal reto. Sólo un valiente soñador ajeno a la arquitectura más disciplinar, un experto narrador con la suficiente energía para transformar su expresividad en un objeto real, es capaz de llevar a cabo semejante audacia. Normalmente el arquitecto, extremadamente especializado, se comporta con fatal torpeza fuera de sus dominios. Esta casa, no hay duda, es fruto de un fecundo artista que decide construir, más que de un exquisito arquitecto racionalista de los años treinta que intenta proponer nuevos caminos.
Independientemente de interpretaciones más o menos acertadas, la casa ha pasado a la Historia de la Arquitectura, lo que permite reflexionar acerca de que el ámbito de la Arquitectura no está solamente en las obras de los arquitectos. Traspasa el umbral de lo estrictamente profesional para formar parte del amplio mundo de la creación material. La Arquitectura, esta casa es buen ejemplo de ello, está en la elocuente capacidad del hombre para traducir sus sueños y necesidades en artefactos construidos. Tiene que ver con ese momento feliz en el que lo mental responde con plenitud a lo físico y viceversa.
Sergio de Miguel, arquitecto
Madrid, enero 2010Malaparte House, Adalberto Líbera
“L´Architecttura, in quanto arte, è fenomeno felice, rarissimo e personale.”
Adalberto Libera
1.
As it want to that we look seeing what others saw a lot before that we and that walk stepping the stepped of others, could not by less than sobresaltarme when contemplating the surprising figure, found by chance in a recóndita Mediterranean coast, of a wonderful sailboat of big eslora varado between the rocks. This presence dumped immediately in my interior the remember of the beautiful tragedies in which the sea is leading.
Despised and defeated, desolado although still whole, the estilizado helmet appeared mecido by the swell and his still pulidas surfaces shined veladamente under the sun. The rocks, punzantes and apparently intact, rocked with firmness his lastimeros movements. The certainty of the big tempestad and of his heroic navegantes did presagiar that the heat and the reigning calm were not more than a pleasant mirage. Then the landscape tornó more beautiful. The sea, as almost always, dissembled; but this time had not had objections in leaving an irrefutable proof of his big can. The defenceless ship yacía náufrago when being given back with violent bang to his Earth Mother. Worthy and penosamente heaved bore still with poignant arrogance the punishment of the waves.
The man, in his become, has built ships to travel further of the limits of his knowledge and his curiosity, and like evolution, has contrived the ships to sail to win with slyness the difficulties that there could find. Sail to sail supposes to displace silent and valientemente by a place in which it does not exist the space neither the time because all what there sucede, in reality, does not belong us. It treats of transitar a place flowed of water and wind, an enrarecida border little hospitable that, however, is the half in which the navegantes achieve to float and cost of the winds to displace , to advance. And it is in this genial construction, in this odd nature, where find his deeper, although sometimes tragic, satisfaction.
Already be for thinking that actually they contain the own secrets of the sea or for perceiving his minimal and dizzy distance with the turbulent oceanic mass; the appliances that, born of the human ingenuity, are situated in the challenging line of coast become extraordinarily attractive before our senses.
2.
For some reason, this unusual scene remembered the house that Curzio Malaparte was constructing himself at the end of the thirties at the edge of a rocky promontory on the steep coast of Capri’s island. Enigmatic and magic, isolated and foreign, it is considered to be one of the rarest mansions of the western world. Malaparte asked the architect Líbera to be «sad, hard, severe», a house that with the time would turn into the best biography of his conventional proprietary little.
Novelist, essayist, politician, journalist, the director of cinema and of theatre, playwright and actor, was especially a writer though, after ignoring the directives of Líbera’s project, it turned in turn into the builder and the architect of his house into Capri.
Curzio Malaparte, Kurt Erick’s pseudonym Suckert, of Protestant German father and of Lombard mother, was born in the people toscano of Prato in 1898. It fought in the French front in the first world war and from 1922 up to Mussolini’s fall in 1943 it was characterized for being an active and anxious member of the Fascist Italian Party. In 1925 Suckert, which his friends were not hesitating to consider to be like conceited and snob, it changed of name on having read a nineteenth-century text titled partially «the Malaparte and the Bonaparte».
Being the director of the newspaper «The Stampa», I load that it showed from 1929 until 1931, he wrote some subversive articles of corrosive sense of the humor that strong hatreds were trying him inside the party. Skilful narrator of fables, was monopolizing the protagonism of any meeting and was delighting with his imaginations and sharp you tell the history of the high fascist leaders, his protectors, with whom it was daring to joke openly of the «Duce». It managed to ridicule even in writing Hitler and such an excess, finally, cost the jail to him accused of antifascist activities. Little later, and thanks to his friendship near to the dictator, a sorrow was softened being confined for several years, under police vigilance, in Lípari’s island.
Exile, devoted himself to read Homero and Plato in Greek, it did not have with whom to speak and only was enjoying the company of his dogs to whom it put the names of the prominent figures of the classic tragedies. It was living in his terrace and was happening the hours looking at the sea as the only distraction. He itself remembered:
“too much sea, too much sky, for such a small island and such an anxious spirit” .
After the painful exile, in 1935 it returns to the intellectual scene this time to become strong as international celebrity. It founds the famous cultural magazine of surrealistic trend Prospettive and begins to practise as correspondent of war, beside continuing his intense literary activity.
In 1937, Mussolini inaugurates the «Mostra augustea of the romanità» to celebrate the second millenium of the birth of the emperor Augusto. The fascism, which is identified by the ancient Rome and establishes parallelisms between both leaders, recognizes in Capri’s island one of the favorite places of his imperial past (there is well-known the predilection that took the emperor Tiberio as this island where it managed to possess up to twelve villas). Since one proceeds complement of the efemérides to excavate and to announce numerous buildings and villas of the island. Malaparte, which was coming seeking to acquire a house from it was doing time it was not possible for less that to succumb before such evidences. It was at the time when it decided that his house had to be located in Capri.
He had written a series of autobiographical fantasies with titles as «a woman as me», «a land as», I «a dog as», I «a saint as I», and it does him to It Liberates a slightly habitual order; it wanted that was constructing him a «house as I». The house had to satisfy his melancholy anxieties of space and at the same time to reproduce the conditions of his exile in Lípari, definitively, a house that was preserving the most former values of the Mediterranean.
It is not known very well with what capital, in January, 1938, he had bought the End Masullo the brothers Vuotto de Capri; a rocky cliff finished in the shape of peninsula with exceptional conference of the bay of Naples to the skirts of the Monte Tuoro.
But to construct in Capri was not by no means easy. It was a question of an environment environmentally protected by strict procedure, and any construction was needing a difficult and tedious approval of the administrative hierarchies. Lucky, his good relation with the fascist leaders allowed that it should to do an exception. In May, 1938 the project was approved and ready to be constructed.
The project of Liberates, that in that time was one of the Italian architects with more prestige, it was consisting only of four planes. A small and schematic plant of emplacement, both plants of which there was consisting the volume, the gatherings and the longitudinal section. Titled for It Liberates » project for a small villa » it was presented in the Town hall in March, 1938 coinciding with the period with the one that was developing his more representative and important project; the Palace of Receipts and Congresses of the EUR. In such circumstances, it is very probable that It Liberates did not have even the opportunity to visit the end Masullo and that, therefore, did not have topographic knowledge of the lot. Malaparte, to tenor of the facts, values the document that It Liberates delivers him as a mere step to be able to begin to construct his particular version of the house.
In the above mentioned project It Liberates defines a volume elongated and staggered of two plants. His dimensions were approximately 28×6.6 meters. The top floor was exactly the half of long billiard cue that the fall and in his emptiness he was taking advantage of a terrace that looking at the end of the steep mountain was denying the direction of the sea. He was arranging a system been ordained as rooms «in comb» with lateral corridor constructed by means of a basement of stone and a top surface of stucco. A house that without having the well-known effect of the rock too much in account and the importance of the landscape was solving tipológica and professionally the functional program and the aspect of a rectilinear racionalist villa. Definitively, a project of great correction but with an evident lack of commitment and intensity. The project was very far from his «opus with amore».
The idea of the narrow and elongated volume would not get lost, it was undoubtedly an intuitive and guessed right beginning, but the disposition so much in plants like in section, and, since not, as for his relation with the environment, they were going to change substantially. Curzio Malaparte wanted to construct a «modern» house, avoiding coming to vulgar historicismos, but that overcoat was obtaining a strongly personal result. It seems to be clear that it was looking for his own reputation, fan since it had been always to the self-praise and the mitomanía; on the other hand It Liberates it was a figure of great transcendency that in the course of the process of construction could darken his longing of protagonism. During the construction, from 1938 to 1942, the silence between both was absolute. The house became as Malaparte had because It Liberates, once presented the project, disappeared forever of the scene.
The third personage, unjustly little remembered, the Teacher Adolfo Amitrano, began for constructing a cistern partially buried by means of walls of stone that reminded the ruins of an ancient construction. Malaparte writes:
“It was clear from the beginning that not only the silhouette of the house, his architecture, but also the materials of construction had to fit with the wild and delicate landscape. Bricks not, concrete not. Stone, only stone, of the local type, of which the cliff and the mountain are made”.
The house ends up by measuring 28 meters of length of the project of It Liberates and all the evidences confirm the hypothesis of which Malaparte began the work with the intention of constructing the villa that It Liberates he had designed but that as the construction was getting up, growing in height, was introducing on the march the changes that happened to him. Dilettante prevailed his capricious attitude. It had in hands a species of pastime and did not have the sufficient formation to exercise professionally the architecture; it was doing and undoing again and again, did not have disadvantage in five and ten times changed the disposition of the walls or the stays, was not left to surprise for the force of the construction, as if of the draft of one about his writings it was treating itself was correcting when it saw it necessary.
Lo primero que se alteró fue el ancho de la casa y enseguida empezaron a surgir el resto de las notables diferencias que harían del resultado final un objeto inesperado. La intuición y el bagaje personal de Malaparte hicieron posible un objeto de arquitectura claramente inédito aunque no por ello exento de antecedentes.
The photo that Curzio malaparte took in 1934, during his Lipari’s arrest, opposite to the small perron of trapezoidal, widened form, of the church of the «Annunziata» is the test of his personal influence in the formal decisions of the house that was constructed. It is a question of a too strong and personal idea, and obviously removed from the architectural language that he was handling in this moment Libera, since to depart from the orders of the architect. It decided to resort to such an element during the laborious process of construction, in a new attempt for be representing to yes same, his experiences and recollections, and this lucky innovation altered of such a way the global conception of the house, supposed a change so radical that the development of other aspects of the villa saw strongly affected. The terrace, which in the Libera´s project was opposed in his escalonamiento to the sea, it is constructed as a final platform of the tour of approximation to the house, without any rail, only by a slight bounce of bordillo perimetral, as one sees in a former engraving of Lipari’s Salt mines, which undoubtedly also it was preserving in his memory. The house appears as a domesticated rock, artificializada across passable planes that form stairs and stays. It is implanted as a viewing-point that finishes with the tour that departs from the apex of the mountain for from there contemplating the immensity of the landscape. The protected stays stay under this generous cover on which Malaparte was rising daily to running or mounting in bicycle, and on that a solitary white wall stands out.
The plant, in turn, does not have the disciplined lateral traffic of the planes of trade of It Liberates. It becomes obsessively symmetrical with regard to his longitudinal axis arranging stays to every side. Even, the plant that stays immediately below the cover obeys a slightly usual boss inside the architectural typology. He arranges a great central room and in the ends it fragments, it might be said that excessively, in very much minor dependences that guard strict symmetry with regard to the axis. A shoking plant in his hierarchy and sizes. He has an interior stairs of size ridiculous and too much inclined for been credit planned by the expert hand of a great architect as Libera. It arranges a few rooms that do not guard a rational parallel series but they are controlling themselves as they balance on his ends. The windows are strictly functional, are done from inside and do not guard any apparent boss, do not try to look alike between yes; the majority they are small and look, as telescopes, very far, others, which serve to the great central room, are enlarged without apparent control, queriendo to be pictures of an interior that freezes and possesses the magic of the environment. They are not hollows done with architect’s eyes, come rather from the eventful need, everything more of the systematic one of the economy and not from the series, the guideline compositiva, or the volumetric global understanding that is perceived in the Libera´s project .
While Libera´s a mysterious silence, which had support good the rest of his life, Malaparte understands the house as an architectural self-portrait. The writer speaks proudly about the wise choice of the emplacement, about his materials, about his form, about the life in this place, and certainly it assumes the complete paternity of the house; he writes:
“I was the first one in constructing a house like that […], helped not neither for architects nor engineers, but for a simple master builder. The the the best, the the the most honest, the the most intelligent, and more honest that there has never known, small and extremely calmly, a man of few gestures and words […] The teacher Adolfo Amitrano began for feeling the rock […] During months and months, equipments of bricklayers were employed at this Capri’s distant promontory, until the house started emerging slowly of the rock with the one that was linked, and this way it was taking form, there being revealed like The Capri’s most daring, intelligent and modern house.”
In his famous novel, also taken to the cinema, titled » Skin «, Malaparte tells that when it lodged the Marshall Rommel and this one he asked him about the origin of the house it him lied him answering that he had bought it as it was and, with a haughty gesture of sweeping the immensity looking at Matromania’s cliff, at three giant rocks of the Faraglioni, at Sorrento’s peninsula, at the island of the Sirens, at the distant blue of Amalfi’s coast and at Paestum’s remote coasts, he said to him
“I have designed the scene”.
There does not fit doubt that Malaparte inspired in the purity and the simplicity of the models of the Mediterranean architecture, the image of the «Theatre» or of classic «Domus»», and that, as so many other writers of ends of the thirties, was strongly influenced by the classicism, the surrealism and the neorromanticismo, but there is something in his condition of not architect who speaks to us about an attractive attitude intensely removed from the architecture more to discipline. The result comes from a strange and personal search, supposes an unexpected finding. An object of wonder with the force of the unusual thing.
3.
Little by little I realized. This house done by a man of letters, for a navigator of the imagination, is not only a house, wants to be in addition a ship. An epic dismasted ship that, victim of a violent shipwreck, has remained seated in an abrupt and distant rocky promontory on having been expelled by the brutal force of the sea. It was not constructed to live the land but to furrow the waters. His interior disposition us remembers the need that had to correct and balance the changes of weight of the sways of the waves and his internal walls look like the fossils of the frames that one day served for rigidizar the beaten hull. His form more that architectural it is naval.
It is immediate to recognize in his volume the prow and the stern, the small entry for the beam of port, his length, sleeve and francobordo, the cover and the canvas, the scuttles and the lateral steps of access, the berths and the bridge of control. For the effect of the time and the erosion one sees that it has lost the rigging, the rigging and the cabuyería, still when still it supports a diminished candle liberated to the wind.
It is an outfitter’s piece, designed to allow the navigation. Constructed to enjoy the feeling of freedom that it provokes to live in a craft, in an invention capable of going beyond the limits of the knowledge and of overcoming the physical hobbles of the reality. Malaparte constructed a «machine himself of travelling», an appliance that supposes, definitively, the attainment of a fantasy, of a personal dream.
I imagine the perplexity that an architect since It Liberates it might have felt if it had put on him in the attitude to solve such a challenge. Only a brave dreamer foreign to the architecture more to discipline, a narrating expert with the sufficient energy to transform his expressiveness into a royal object, is capable of carrying out similar audacity. Normally the architect, extremely specialized, behaves with fatal infamy out of his domains. This house, there is no doubt, is a fruit of a fecund artist that it decides to construct, more than of an exquisite racionalist architect of the thirties who tries to propose new ways.
Independently of more or less guessed right interpretations, the house has gone on to the History of the Architecture, which it allows to think over brings over of that the area of the Architecture is not only in the works of the architects. It penetrates the threshold of the strictly professional thing to form a part of the wide world of the material creation. The Architecture, this house is a good example of it, is in the eloquent capacity of the man to translate his dreams and needs in constructed appliances. It has to see with this happy moment in which the mental thing answers with fullness to the physical thing and vice versa.
Sergio de Miguel, architect
Madrid, january 2010
Casa Malaparte, Adalberto Líbera
“L´Architecttura, in quanto arte, è fenomeno felice, rarissimo e personale.”
Adalberto Libera
1.
Como queira que miramos vendo o que outros viron moito antes que nós e que camiñamos pisando as pisadas doutros, non puiden por menos que sobresaltarme ao contemplar a sorpresiva figura, atopada por casualidade nunha recóndita costa mediterránea, dun marabilloso veleiro de gran eslora varado entre as rocas. Esta presenza envorcou inmediatamente no meu interior o recordo das fermosas traxedias nas que o mar é protagonista.
Desprezado e vencido, abatido aínda que aínda enteiro, o estilizado casco aparecía mecido pola ondada e as súas aínda puídas superficies brillaban veladamente baixo o sol. As rocas, punzantes e aparentemente intactas, arrolaban con firmeza as súas lastimeros movementos. A certeza da gran tempestade e dos seus heroicos navegantes facían presaxiar que a calor e a calma reinante non eran máis que unha agradable miraxe. Entón a paisaxe tornouse máis belo. O mar, como case sempre, disimulaba; pero esta vez non tivera reparos en deixar unha proba irrefutable do seu gran poder. O indefenso barco xacía náufrago ao ser devolto con violento estrépito á súa Terra Nai. Digno e penosamente ergueito soportaba aínda con patética arrogancia o castigo das ondas.
O home, no seu devir, construíu barcos para viaxar máis aló dos límites do seu coñecemento e a súa curiosidade, e como evolución, ideou os barcos a vela para vencer con astucia as dificultades que alí se puidese atopar. Navegar a vela supón desprazarse silenciosa e valientemente por un lugar no que non existe o espazo nin o tempo porque todo o que alí sucede, en realidade, non nos pertence. Trátase de transitar un lugar fluído de auga e vento, unha enrarecida fronteira pouco hospitalaria que, con todo, é o medio no que os navegantes conseguen flotar e valerse dos ventos para desprazarse, para avanzar. E é nesa xenial construción, nesa estraña natureza, onde atopan a súa máis profunda, aínda que ás veces tráxica, satisfacción.
Xa sexa por pensar que en realidade conteñen os segredos propios do mar ou por percibir a súa mínima e vertixinosa distancia coa turbulenta masa oceánica; os artefactos que, nacidos do enxeño humano, se achan na desafiante liña de costa tórnanse extraordinariamente atractivos ante os nosos sentidos.
2.
Por algunha razón, esta insólita escena recordoume a casa que Curzio Malaparte se construíra a finais dos anos trinta ao bordo dun promontorio rochoso na escarpada costa da illa de Capri. Enigmática e máxica, illada e allea, está considerada como unha das moradas máis raras do mundo occidental. Malaparte pediu ao arquitecto Líbera que fora «triste, dura, severa», unha casa que co tempo se convertería na mellor biografía do seu pouco convencional propietario.
Novelista, ensaísta, político, xornalista, director de cine e de teatro, dramaturgo e actor, foi sobre todo escritor aínda que, tras ignorar as directrices do proxecto de Líbera, se converteu á súa vez no construtor e o arquitecto da súa casa en Capri.
Curzio Malaparte, pseudónimo de Kurt Erick Suckert, de pai protestante alemán e de nai lombarda, naceu no pobo toscano de Prato en 1898. Loitou na fronte francesa na primeira guerra mundial e dende 1922 ata a caída de Mussolini en 1943 caracterizouse por ser un activo e inquedo membro do Partido Fascista Italiano. En 1925 Suckert, que os seus amigos non dubidaban en cualificar como vaidoso e snob, cambiouse de nome ao ler un texto decimonónico titulado parcialmente «os Malaparte e os Bonaparte».
Sendo director do xornal «a Stampa», cargo que ocupou dende 1929 ata 1931, escribiu algúns artigos subversivos de corrosivo sentido do humor que lle foron procurando fortes inimizades dentro do partido. Hábil narrador de fábulas, acaparaba o protagonismo de toda reunión e deleitaba coas súas imaxinativas e afiadas historias aos altos xerarcas fascistas, os seus protectores, cos que ousaba burlarse abertamente do «Duce». Chegou mesmo a ridiculizar por escrito a Hitler e tal exceso, finalmente, custoulle o cárcere acusado de actividades antifascistas. Pouco despois, e grazas ás súas amizades próximas ao ditador, abrandóuselle a pena sendo confinado durante varios anos, baixo vixilancia policial, na illa de Lípari.
Desterrado, dedicouse a ler a Homero e a Platón en grego, non tiña con quen falar e só gozaba da compañía dos seus cans aos que puxo os nomes dos personaxes das traxedias clásicas. Vivía na súa terraza e pasaba as horas mirando ao mar como única distracción. El mesmo recordaba:
“demasiado mar, demasiado ceo, para unha illa tan pequena e un espírito tan inquedo” .
Tras o penoso exilio, en 1935 volve á escena intelectual esta vez para afianzarse como celebridade internacional. Funda a famosa revista cultural de tendencia surrealista Prospettive e comeza a exercer como correspondente de guerra, ademais de proseguir a súa intensa actividade literaria.
En 1937, Mussolini inaugura a «Mostra augustea da romanità» para celebrar o segundo milenio do nacemento do emperador Augusto. O fascismo, que se identifica coa Roma antiga e establece paralelismos entre ambos os dous líderes, recoñece na illa de Capri un dos lugares favoritos do seu pasado imperial (é ben coñecida a predilección que tivo o emperador Tiberio por esta illa onde chegou a posuír ata doce vilas). Como complemento da efemérides procédese a escavar e a dar a coñecer numerosos edificios e vilas da illa. Malaparte, que viña buscando adquirir unha casa dende había tempo non puido por menos que sucumbir ante tales evidencias. Foi entón cando decidiu que a súa casa debía localizarse en Capri.
Escribira unha serie de fantasías autobiográficas con títulos como «unha muller como eu», «unha terra como eu», «un can como eu», «un santo como eu», e faille a Libera un encargo pouco habitual; quería que lle construíse unha «casa como eu». A casa debía satisfacer as súas melancólicas ansias de espazo e ao mesmo tempo reproducir as condicións do seu desterro en Lípari, en definitiva, unha casa que preservase os máis antigos valores do Mediterráneo.
Non se sabe moi ben con que capital, en xaneiro de 1938, comprara o Cabo Masullo aos irmáns Vuotto de Capri; un acantilado rochoso rematado en forma de península con excepcionais vistas da baía de Nápoles ás faldras do Monte Tuoro.
Pero construír en Capri non era en absoluto doado. Tratábase dun ámbito ambientalmente protexido por estritas normas, e calquera construción requiría unha difícil e tediosa aprobación das xerarquías administrativas. Afortunadamente, a súa boa relación cos líderes fascistas permitiu que se puidese facer unha excepción. En maio de 1938 o proxecto estaba aprobado e listo para ser construído.
O proxecto de Libera, que naquel tempo era un dos arquitectos italianos con máis prestixio, constaba tan só de catro planos. Unha pequena e esquemática planta de localización, as dúas plantas das que constaba o volume, os alzados e a sección lonxitudinal. Titulado por Libera «proxecto para unha pequena vila» foi presentado no Concello en marzo de 1938 coincidindo co período no que desenvolvía o seu máis representativo e importante proxecto; o Pazo de Recepcións e Congresos do EUR. En tales circunstancias, é moi probable que Libera non tivese sequera a oportunidade de visitar o cabo Masullo e que, polo tanto, non tivese coñecemento topográfico do soar. Malaparte, a teor dos feitos, valora o documento que Libera lle entrega como un mero trámite para poder comezar a construír o seu particular versión da casa.
No devandito proxecto Libera define un volume alongado e graduado de dúas plantas. As súas dimensións eran aproximadamente 28 x 6.6 metros. A planta superior era exactamente a metade de longa que a baixa e no seu baleiro aproveitaba unha terraza que mirando cara ao extremo da escarpada montaña negaba a dirección do mar. Dispoñía un sistema ordenado de cuartos «en peite» con corredor lateral construídos mediante unha base de pedra e unha superficie superior de estuco. Unha casa que sen ter demasiado en conta o notorio efecto da rocha e a importancia da paisaxe resolvía tipolóxica e profesionalmente o programa funcional e o aspecto dunha vila rectilínea racionalista. En definitiva, un proxecto de gran corrección pero cunha evidente falta de compromiso e intensidade. O proxecto estaba moi lonxe dos seus «opus con amore».
A idea do volume estreito e alongado non se perdería, era sen dúbida un intuitivo e acertado comezo, pero a disposición tanto en planta coma en sección, e, como non, en canto á súa relación co ámbito, ían variar substancialmente. Curzio Malaparte quería construír unha casa «moderna», fuxindo de acudir a vulgares historicismos, pero que abrigo conseguise un resultado fortemente persoal. Parece claro que buscaba a súa propia notoriedade, afeccionado como fora sempre ao autobombo e a mitomanía; por outro lado Libera era unha figura de gran transcendencia que no transcurso do proceso de construción podía ensombrecer o seu anhelo de protagonismo. Durante a construción, de 1938 a 1942, o mutismo entre ambos os dous foi absoluto. A casa fíxose tal e como Malaparte dispuxo porque Libera, unha vez presentado o proxecto, desapareceu para sempre da escena.
O terceiro personaxe, inxustamente pouco recordado, o Mestre Adolfo Amitrano, comezou por construír unha cisterna parcialmente enterrada mediante muros de pedra que recordaban as ruínas dunha construción ancestral. Malaparte escribe:
“Estivo claro dende o principio que non só a silueta da casa, a súa arquitectura, senón tamén os materiais de construción tiñan que encaixar coa salvaxe e delicada paisaxe. Ladrillos non, formigón non. Pedra, só pedra, do tipo local, da que o acantilado e a montaña están feitas”.
A casa acaba medindo os 28 metros de longo do proxecto de Libera e todas as evidencias confirman a hipótese de que Malaparte empezou a obra coa intención de construír a vila que Libera deseñara pero que a medida que a construción foi levantándose, crecendo en altura, foi introducindo sobre a marcha os cambios que se lle ían ocorrendo. Prevaleceu a súa caprichosa actitude diletante. Tiña entre mans unha especie de pasatempo e non tiña a formación suficiente para exercer profesionalmente a arquitectura; facía e desfacía unha e outra vez, non tiña inconveniente en cambiar cinco e dez veces a disposición dos muros ou as estanzas, non se deixaba sorprender pola forza da construción, coma se da redacción dun dos seus escritos se tratase corrixía cando o vía necesario.
O primeiro que se alterou foi o ancho da casa e deseguida empezaron a xurdir o resto das notables diferenzas que farían do resultado final un obxecto inesperado. A intuición e a bagaxe persoal de Malaparte fixeron posible un obxecto de arquitectura claramente inédito aínda que non por iso exento de antecedentes.
A foto que Curzio malaparte tomou en 1934, durante o seu arresto de Lipari, fronte á pequena escalinata de forma trapezoidal, abucinada, da igrexa da «Annunziata» é a proba do seu persoal influencia nas decisións formais da casa que se estaba a construír. Trátase dunha idea demasiado forte e persoal, e obviamente afastada da linguaxe arquitectónica que manexaba nese momento Libera, como para partir das ordes do arquitecto. Decidiu recorrer a tal elemento durante o laborioso proceso de construción, nun novo intento por representarse a si mesmo, as súas vivencias e recordos, e esta afortunada novidade alterou de tal xeito a concepción global da casa, supuxo un cambio tan radical que o desenvolvemento dos demais aspectos da vila se viu fortemente afectado. A terraza, que no proxecto de Libera se opoñía na súa distribución en niveis ou intervalos ao mar, constrúese como unha plataforma final do percorrido de aproximación á casa, sen varanda ningunha, tan só cun leve resalte de bordo perimetral, tal e como se ve nun antigo gravado das Salinas de Lipari, que sen dúbida tamén conservaba na súa memoria. A casa aparece como unha rocha domesticada, artificializada a través de planos transitables que forman escaleiras e estanzas. Implántase como un miradoiro que acaba co percorrido que parte da cúspide da montaña para dende alí considerar a inmensidade da paisaxe. As estanzas protexidas quedan debaixo desta xenerosa cuberta sobre a que Malaparte subía a diario a correr ou montar en bicicleta, e sobre a que destaca un solitario muro branco e curvo como inchado polo vento.
A planta, á súa vez, non ten a disciplinada circulación lateral dos planos de oficio de Libera. Faise obsesivamente simétrica con respecto ao seu eixe lonxitudinal dispoñendo estanzas a cada lado. Mesmo, a planta que queda inmediatamente por debaixo da cuberta obedece a un patrón pouco usual dentro da tipoloxía arquitectónica. Dispón unha gran sala central e nos extremos fragméntase, podería dicirse que esaxeradamente, en dependencias moito menores que gardan estrita simetría con respecto ao eixe. Unha planta chocante na súa xerarquía e tamaños. Dispón dunha escaleira interior de tamaño ridículo e demasiado inclinada para ser trazada pola man experta dun grande arquitecto como Libera. Ordena uns cuartos que non gardan unha racional serie paralela senón que vanse comprimindo a medida que se equilibran nos seus extremos. As ventás son estritamente funcionais, están feitas dende dentro e non gardan ningún patrón aparente, non pretenden parecerse entre si; a maioría son pequenas e miran, como anteollos, moi lonxe, outras, as que serven á gran sala central, se agrandan sen aparente control, querendo ser cadros dun interior que conxela e posúe a maxia do ámbito. Non son ocos feitos con ollos de arquitecto, proveñen máis ben da azarosa necesidade, todo o máis da sistemática da economía e non da serie, a pauta compositiva, ou o entendemento volumétrico global que se percibe no proxecto de Libera.
Mentres Libera garda un misterioso silencio, que tivo a ben manter o resto da súa vida, Malaparte entende a casa como un autorretrato arquitectónico. O escritor fala con orgullo da sabia elección da localización, dos seus materiais, da súa forma, da vida nese lugar, e por suposto asume a completa paternidade da casa; escribe:
“Fun o primeiro en construír unha casa así […], axudado non por arquitectos nin enxeñeiros, senón por un simple mestre de obras. O mellor, o máis honesto, o máis intelixente, e o máis honrado que xamais coñecese, pequeno e extremadamente tranquilo, un home de poucos xestos e palabras[…]El mestre Adolfo Amitrano empezou por sentir a roca[…] Durante meses e meses, equipos de albaneis traballaron neste afastado promontorio de Capri, ata que a casa empezou lentamente a emerxer da rocha coa que estaba vinculada, e así foi collendo forma, revelándose como a máis ousada, intelixente e moderna casa de Capri.”
Na súa famosa novela, tamén levada ao cine, titulada «A pel», Malaparte conta que cando hospedou ao Mariscal Rommel e este preguntoulle pola orixe da casa mentiulle replicándolle que a comprara tal e como estaba e, cun altivo xesto de varrer a inmensidade mirando ao acantilado de Matromania, ás tres xigantes rochas das Faraglioni, á península de Sorrento, á illa das Sereas, ao afastado azul da costa de Amalfi e ás remotas costas de Paestum, lle dixo
“Eu deseñei o escenario”.
Non cabe dúbida que Malaparte se inspirou na pureza e a simplicidade dos modelos da arquitectura Mediterránea, a imaxe do «Teatro» ou da «Domus» clásicos, e que, como tantos outros escritores de finais dos trinta, estaba fortemente influenciado polo clasicismo, o surrealismo e o neorromanticismo, pero hai algo na súa condición de non arquitecto que nos fala dunha actitude atractiva, intensamente afastada da arquitectura máis disciplinar. O resultado provén dunha estraña e persoal busca, supón un achado inesperado. Un obxecto de estrañamento coa forza do insólito.
3.
Pouco a pouco decateime. Esta casa feita por un home de letras, por un navegante da imaxinación, non é tan só unha casa, quere ser ademais un navío. Un épico navío desarborado que, vítima dun violento naufraxio, quedou asentado nun abrupto e afastado promontorio rochoso ao ser expulsado pola brutal forza do mar. Non se construíu para habitar a terra senón para sucar as augas. A súa disposición interior recórdanos a necesidade que tivera de corrixir e equilibrar os cambios de peso dos vaivéns das ondas e os seus muros internos parecen os fósiles das cadernas que un día serviron para rigidizar o zorregado casco. A súa forma máis que arquitectónica é naval.
É inmediato recoñecer no seu volume a proa e a popa, a pequena entrada pola amura de babor, a súa eslora, manga e francobordo, a cuberta e o velame, os zapóns e as escadas laterais de acceso, os camarotes e a ponte de mando. Polo efecto do tempo e a erosión vese que perdeu a arboradura, a enxarcia e a cabuyería, aínda cando aínda mantén un diminuído vela liberada ao vento.
É unha peza de armador, deseñada para permitir a navegación. Construída para gozar do sentimento de liberdade que provoca vivir nunha embarcación, nun invento capaz de ir máis alá dos límites do coñecemento e superar as trabas físicas da realidade. Malaparte construíuse unha «máquina de viaxar», un artefacto que supón, en definitiva, a consecución dunha fantasía, dun sono persoal.
Imaxino a perplexidade que un arquitecto como Libera podería ter sentido se se lle tivese posto na tesitura de resolver tal reto. Só un valente soñador alleo á arquitectura máis disciplinar, un experto narrador coa suficiente enerxía para transformar a súa expresividade nun obxecto real, é capaz de levar a cabo semellante audacia. Normalmente o arquitecto, extremadamente especializado, compórtase con fatal torpeza fóra dos seus dominios. Esta casa, non hai dúbida, é froito dun fecundo artista que decide construír, máis que dun exquisito arquitecto racionalista dos anos trinta que intentan propoñer novos camiños.
Independentemente de interpretacións máis ou menos acertadas, a casa pasou á Historia da Arquitectura, o que permite reflexionar acerca de que o ámbito da Arquitectura non está soamente nas obras dos arquitectos. Traspasa o albor do estritamente profesional para formar parte do amplo mundo da creación material. A Arquitectura, esta casa é bo exemplo diso, está na elocuente capacidade do home para traducir os seus sonos e necesidades en artefactos construídos. Ten que ver con ese momento feliz no que o mental responde con plenitude ao físico e viceversa.
Anoche estuve cenando en casa de Dolly y Santiago Ríos, y él me contó que hace unas semanas estaba en su caótico estudio y, como al parecer sucede con frecuencia, se cayó al suelo una de sus numerosas y enormes cajas llenas de papeles, quedando a la vista unas viejas cartas de un amigo suyo, fallecido precisamente ese mismo día del 2014, y el recorte de un periódico de un artículo titulado: «Oriol Bohigas: Un arquitecto contra el Cine», como sabía que yo iba a ir a cenar, lo guardó para dármelo. Anoche me lo guardé en el bolsillo sin leerlo y esta mañana al verlo me di cuenta que el artículo lo había escrito yo hacía veinticuatro años.
Dejando aparte las casualidades, si es que existen, lo que aquí podría interesar es el artículo en cuestión, publicado en el Diario de Avisos el domingo 16 de junio de 1991, en el que comenté de una forma muy virulenta unas reflexiones de Bohigas relativas al cine y en particular al español. El arquitecto en sus memorias escribe sobre el Premio Príncipe (ahora Princesa) de Asturias de las Artes del año 1986 en el que era jurado y quería que se lo diesen a Francisco Javier Sáenz de Oiza, pero se lo otorgaron a Luis García Berlanga por lo que:
«si hubiera ganado un cineasta de la talla de Buñuel, o si en general el cine español fuera un fenómeno cultural de cierta envergadura, se habría podido justificar la eliminación de Oiza, que por lo menos representaba una actitud artística bastante más seria y, en España, con un nivel infinitamente superior al del supuesto arte del cine. Debo reconocer que no estoy muy convencido de los parámetros artísticos del cine -del «Séptimo Arte»- y mucho menos de los del cine español. Se diría que hasta ahora ha estado en manos de gente fracasada en otros campos artísticos, refugiados en un actividad que tiene tantas carencias como coartadas»
y después transcribe un comentario de Pilar Miró que también estaba en ese jurado:
«Eso de la arquitectura en vez de estar en el Premio de las Artes, ¿no se debería incluir en el de Investigación Científica y Técnica?»
«ya he dicho antes que eso del cine alimenta en España elevados niveles de incultura».
Como decía el mencionado Buñuel:
«ahora soy viejo y se ha apaciguado mi violencia»,
por lo que no voy a repetir mis vehementes opiniones de entonces en contra de lo que escribió Bohigas, sólo voy a copiar el final del artículo:
«Esta manera de pensar en la propia actividad como «el ombligo del mundo», es la que lleva a la atroz incultura que hoy [en 1991] padecemos».
Hoy, en 2015, no creo que ni el cine, ni la arquitectura, deban considerarse «artes» y además afortunadamente, porque cuando así ha sucedido, han producido películas y, aún peor, edificios execrables; pero esta es otra discusión más amplia y este blog no es el lugar ni ahora el momento para abordarla. Por cierto, gracias a Santiago por haber recuperado una parte de mi memoria y propiciar esta entrada al blog.
Jorge Gorostiza, arquitecto. Autor del blog Arquitectura+Cine+Ciudad
Santa Cruz de Tenerife, mayo 2015
Oriol Bohigas
Last night I was supping on in Dolly’s house and Santiago Ríos, and it told me that a few weeks ago it was in his chaotic study and, since apparently it happens often, there fell to the soil one of his numerous and enormous boxes full of papers, staying at sight a few old letters of his, deceased friend precisely the same day of 2014, and the cut of a newspaper of a qualified article: «Oriol Bohigas: An architect against the Cinema», since it knew that I was going to be going to have dinner, he guarded it to give it to me. Last night I guarded it in the pocket without reading it and this morning on having seen it I realized that the article had written it I was doing twenty-four years.
Leaving apart the chances, if it is that they exist, what here might be interested is the article in question, published in the Diario de Avisos on Sunday, the 16th of June, 1991, in which I commented of a very virulent form on a few reflections of Bohigas relative to the cinema and especially to the Spanish. The architect in his memories writes on the Prize Prince (now Princess) of Asturias of the Arts of the year 1986 in the one that was sworn and wanted that it was given to Francisco Javier Sáenz de Oiza, but it was granted to Luis García Berlanga by what:
«if there had won a filmmaker of Buñuel’s height, or if in general the Spanish cinema was a cultural phenomenon of certain importance, one might have justified Oiza’s elimination, which at least was representing a more serious enough artistic attitude and, in Spain, with a level infinitely superior to that of the supposed art of the cinema. I must admit that I am not be very sure of the artistic parameters of the cinema – of the » Seventh Art » – and much less those of the Spanish cinema. It would be said that till now it has been in hands of failed people in other artistic, refugee fields in an actividad that takes so many lacks as alibis»
and later he transcribes Pilar Miró´s comment that also was in this juror:
«It of the architecture instead of being in the Prize of the Arts, should not it include in that of Scientific and Technical Investigation?»
«already I have said before that it on the cinema feeds in Spain raised levels of lack of refinement».
As was saying the mentioned one Buñuel:
«now I am old and my violence has calmed down»,
for what I am not going to repeat my vehement opinions of then in opposition to what he wrote Bohigas, only I am going to copy the end of the article:
«This way of thinking about the own activity as «the navel of the world», is the one that leads to the atrocious lack of refinement that today [in 1991] we suffer».
Today, in 2015, I do not believe neither that nor the cinema, nor the architecture, they should be considered to be «arts» and in addition lucky, because when like that it has happened, they have produced movies and, even worse, execrable buildings; but this one is another more wide discussion and this blog is neither the nor place now the moment to approach it. Certainly, thanks to Santiago for having recovered a part of my memory and propitiating this entry to the blog.
Jorge Gorostiza, arquitecto. Author of the blog Arquitectura+Cine+Ciudad
Santa Cruz de Tenerife, may 2015
Oriol Bohigas
Onte á noite estiven a cear na casa de Dolly e Santiago Ríos, e el contoume que hai unhas semanas estaba no seu caótico estudo e, como ao parecer sucede con frecuencia, caeu ao chan unha das súas numerosas e enormes caixas cheas de papeis, quedando á vista unhas vellas cartas dun amigo seu, falecido precisamente ese mesmo día do 2014, e o recorte dun xornal dun artigo titulado: «Oriol Bohigas: Un arquitecto contra o Cine», como sabía que eu ía ir a cear, gardouno para darmo. Onte á noite gardeimo no peto sen lelo e esta mañá ao velo decateime que o artigo o escribira eu había vinte e catro anos.
Deixando á parte as casualidades, se é que existen, o que aquí podería interesar é o artigo en cuestión, publicado no Diario de Avisos o domingo 16 de xuño de 1991, no que comentei dunha forma moi virulenta unhas reflexións de Bohigas relativas ao cine e en particular ao español. O arquitecto nas súas memorias escribe sobre o Premio Príncipe (agora Princesa) de Asturias das Artes do ano 1986 no que era xurado e quería que llelo desen a Francisco Javier Sáenz de Oiza, pero llelo outorgaron a Luis García Berlanga polo que:
«se tivese gañado un cineasta do talle de Buñuel, ou se en xeral o cine español fose un fenómeno cultural de certa envergadura, teríase podido xustificar a eliminación de Oiza, que polo menos representaba unha actitude artística bastante máis seria e, en España, cun nivel infinitamente superior ao da suposta arte do cine. Debo recoñecer que non estou moi convencido dos parámetros artísticos do cine -da «Sétima Arte» – e moito menos dos do cine español. Diríase que ata agora estivo en mans de xente fracasada noutros campos artísticos, refuxiados nun actividade que ten tantas carencias como coartadas»
e despois transcribe un comentario de Pilar Miró que tamén estaba nese xurado:
«Iso da arquitectura en vez de estar no Premio das Artes, non se debería incluír no de Investigación Científica e Técnica?»
«xa dixen antes que iso do cine alimenta en España elevados niveis de incultura».
Como dicía o mencionado Buñuel:
«agora son vello e tranquilizouse a miña violencia»,
polo que non vou repetir as miñas vehementes opinións de entón en contra do que escribiu Bohigas, só vou copiar o final do artigo:
«Este xeito de pensar na propia actividade como «o embigo do mundo», é a que leva á atroz incultura que hoxe [en 1991] padecemos».
Hoxe, en 2015, non creo que nin o cine, nin a arquitectura, deban considerarse «artes» e ademais afortunadamente, porque cando así sucedeu, produciron películas e, aínda peor, edificios execrables; pero esta é outra discusión máis ampla e este blog non é o lugar nin agora o momento para abordala. Por certo, grazas a Santiago por recuperar unha parte da miña memoria e propiciar esta entrada ao blog.
Jorge Gorostiza, arquitecto. Autor do blogue Arquitectura+Cine+Ciudad
Santa Cruz de Tenerife, maio 2015
The Morpholio Project, un grupo de aplicaciones que reinventan los procesos creativos para diseñadores, artistas, fotógrafos y cualquier persona imaginativa. The Morpholio Project es a la vez un conjunto de herramientas y una comunidad vibrante.
Morpholio
Morpholio hace posible que arquitectos, diseñadores, fotógrafos, artistas o miembros de cualquier cultura creativa presenten bellamente, compartan creativamente, e instantáneamente discutan su trabajo en una plataforma simple y facil. Es una portafolio de utilidades única, que le permite no sólo crear y administrar colecciones de imágenes, y además colaborar en foros públicos o privados.
Morpholio Exhibit
Exhibit le permite presentar y visualizar de forma bella y segura imágenes de alta resolución en galería o en formato quiosco en múltiples iPads y iPhones. Presentado ya en varias exposiciones en todo el mundo, Exhibit es la aplicación perfecta para museos, tiendas, ferias o para cualquier individuo creativo a fin de construir magníficas exposiciones. Esta es una aplicación única que, no sólo auto-sincroniza múltiples dispositivos, sino también le dice cómo el público está respondiendo con el seguimiento de imágenes «EyeTime» en todos los dispositivos.
Morpholio Frame
Frame, la etapa final para cualquier imagen, permite revelar la belleza oculta en ella y creativamente combinar varias fotos en composiciones interesantes muy fáciles de compartir. Frame Morpholio transforma tus fotos en arte mediante la unificación de tu cámara con filtros y es ideal para cualquier persona creativa con deseos de darle nueva vida a sus fotos. Frame es una aplicación única que le permite sin esfuerzo crear diseños imaginativos y diferentes estilos casi infinitamente, así como compartir interminablemente con su red social.
Morpholio Trace
Trace, es esencial para cualquier diseño o proceso creativo, permitiendo a los usuarios dibujar al instante en la parte superior de cualquier imagen, preservando comentarios o ideas a fin de generar inmediatos e inteligentes bocetos fáciles de distribuir. Morpholio Trace es ideal para arquitectos, diseñadores, fotógrafos, artistas o miembros de cualquier cultura de la imagen. Es la única utilidad de bocetos que le permite desarrollar fácilmente las ideas en capas, comunicar a través de la elaboración de marcados, y conectar fluidamente con su red global.
Morpholio Board
Board, una parte esencial de cualquier proceso creativo o de presentación, le permite facilmente a los usuarios el diseño, montaje e ilustración con una variedad de medios. Usa fotos, imágenes, bocetos y anotaciones para generar hermosas e informativos tableros que sean fáciles de compartir. “Morpholio Board” es ideal para diseñadores, arquitectos, fotógrafos, artistas o miembros de cualquier cultura creativa. Es la aplicación de collage exclusivo que le permite crear fácilmente diseños únicos, comunicarse a través de dibujos o notas, y circular con fluidez por su red global.
Morpholio Crit
Morpholio Crit, le permite a sin esfuerzo alguno realizar comentarios y anotaciones en márgenes, o exponer ideas sobre fotos, imágenes o corquis para generar discusiones con otros usuario. Morpholio Crit es ideal para diseñadores, arquitectos, fotógrafos, artistas, o los miembros de cualquier comunidad. Esto es una utilidad de mensajería que permite a un grupo, equipo o la red global una fácil comunicación y difundir ideas con soltura. Deje de utilizar cadenas de correo electrónico y comparta sus ideas con Crit.
unha parte esencial de calquera proceso creativo ou de presentación, permítelle facilmente aos usuarios o deseño, montaxe e ilustración cunha variedade de medios. Usa fotos, imaxes, bosquexos e anotacións para xerar fermosas e informativos taboleiros que sexan doados de compartir. «Morpholio Board» é ideal para deseñadores, arquitectos, fotógrafos, artistas ou membros de calquera cultura creativa. É a aplicación de colaxe exclusiva que lle permite crear doadamente deseños únicos, comunicarse a través de debuxos ou notas, e circular con fluidez pola súa rede global.
Morpholio Crit
Morpholio Crit, permítelle a sen esforzo ningún realizar comentarios e anotacións en marxes, ou expoñer ideas sobre fotos, imaxes ou corquis para xerar discusións con outros usuario. Morpholio Crit é ideal para deseñadores, arquitectos, fotógrafos, artistas, ou os membros de calquera comunidade. Isto é unha utilidade de mensaxería que permite a un grupo, equipo ou a rede global unha doada comunicación e difundir ideas con soltura. Acento de utilizar cadeas de correo electrónico e comparta as súas ideas con Crit.
The Morpholio Project, a group of applications that reinvent creative processes for designers, artists, photographers and any imaginative individual. The Morpholio Project is both a set of utilities as well as a vibrant community.
Morpholio
Morpholio makes it possible for architects, designers, photographers, artists, or members of any creative culture to beautifully present, creatively share, and instantly discuss their work in one seamless platform. It is the unique portfolio utility that allows you to not only create and manage image collections, but to also collaborate in private or public forums.
Morpholio Exhibit
Exhibit allows you to securely and beautifully display your high resolution images in gallery or kiosk format on multiple iPads and iPhones. Featured already in several exhibitions across the world, Exhibit is the perfect app for museums, retailers, trade shows or any creative individual to build amazing exhibitions. This is a unique app that not only auto syncs to as many devices as you can get your hands on but also tells you how the audience is responding with «EyeTime» image tracking on all devices.
Morpholio Frame
Frame, the ultimate stage for any image, allows you to unlock your image’s hidden beauty and creatively merge multiple photos into exciting collages that are easy to share. Morpholio Frame transforms your photos into art by reuniting your camera with its missing filters and is ideal for any creative individual wanting to bring new life to their photos. Frame is a unique app that allows you to effortlessly create imaginative layouts, style almost infinitely, and share endlessly with your social network.
Morpholio Trace
Trace, essential to any design or creative process, allows users to instantly draw on top of imported images, or background templates, layering comments or ideas to generate immediate, intelligent sketches that are easy to circulate. Morpholio Trace is ideal for architects, designers, photographers, artists, or members of any image driven culture. It is the unique sketch utility that allows you to easily develop ideas in layers, communicate via drawing markup, and connect fluently with your global network.
Morpholio Board
Board, an essential part of any creative process or presentation, allows users to effortlessly layout, collage and illustrate with a series of photos, images, sketches and annotations to generate beautiful and informative boards that are easy to share. Morpholio Board is ideal for designers, architects, photographers, artists, or members of any creative culture. It is the unique board utility that allows you to easily build custom layouts, communicate via drawings or notes, and circulate fluently with your global network.
Morpholio Crit
Crit, allows you to effortlessly message comments, annotations, markups, and ideas over photos, images or sketches to generate clear discussions with others. Morpholio Crit is ideal for designers, architects, photographers, artists, or members of any creative culture. It is the unique creative messaging utility that allows a group, team or global network to easily communicate and circulate ideas fluently. Stop endlessly confusing email chains and share your ideas with Crit.
The Morpholio Project, un grupo de aplicacións que reinventan os procesos creativos para deseñadores, artistas, fotógrafos e calquera persoa imaxinativa. The Morpholio Project é á vez un conxunto de ferramentas e unha comunidade vibrante.
Morpholio
Morpholio fai posible que arquitectos, deseñadores, fotógrafos, artistas ou membros de calquera cultura creativa presenten belamente, compartan creativamente, e instantaneamente discutan o seu traballo nunha plataforma simple e facil. É unha portafolios de utilidades única, que lle permite non só crear e administrar coleccións de imaxes, e ademais colaborar en foros públicos ou privados.
Morpholio Exhibit
Exhibit permítelle presentar e visualizar de forma bela e segura imaxes de alta resolución en galería ou en formato quiosco en múltiples iPads e iPhones. Presentado xa en varias exposicións en todo o mundo, Exhibit é a aplicación perfecta para museos, tendas, feiras ou para calquera individuo creativo co fin de construír magníficas exposicións. Esta é unha aplicación única que, non só auto-sincroniza múltiples dispositivos, senón tamén lle di como o público está a responder co seguimento de imaxes «EyeTime» en todos os dispositivos.
Morpholio Frame
Frame, a etapa final para calquera imaxe, permite revelar a beleza oculta nela e creativamente combinar varias fotos en composicións interesantes moi doadas de compartir. Frame Morpholio transforma as túas fotos en arte mediante a unificación da túa cámara con filtros e é ideal para calquera persoa creativa con desexos de dalo nova vida ás súas fotos. Frame é unha aplicación única lle permite sen esforzo que crear deseños imaxinativos e diferentes estilos case infinitamente, así como compartir interminablemente coa súa rede social.
Morpholio Trace
Trace, é esencial para calquera deseño ou proceso creativo, permitindo os usuarios debuxar ao instante na parte superior de calquera imaxe, preservando comentarios ou ideas co fin de xerar inmediatos e intelixentes bosquexos doados de distribuír. Morpholio Trace é ideal para arquitectos, deseñadores, fotógrafos, artistas ou membros de calquera cultura da imaxe. É a única utilidade de bosquexos lle permite que desenvolver doadamente as ideas en capas, comunicar a través da elaboración de marcados, e conectar fluidamente coa súa rede global.
Morpholio Board
Board, unha parte esencial de calquera proceso creativo ou de presentación, permítelle facilmente aos usuarios o deseño, montaxe e ilustración cunha variedade de medios. Usa fotos, imaxes, bosquexos e anotacións para xerar fermosas e informativos taboleiros que sexan doados de compartir. «Morpholio Board» é ideal para deseñadores, arquitectos, fotógrafos, artistas ou membros de calquera cultura creativa. É a aplicación de colaxe exclusiva que lle permite crear doadamente deseños únicos, comunicarse a través de debuxos ou notas, e circular con fluidez pola súa rede global.
Morpholio Crit
Morpholio Crit, permítelle a sen esforzo ningún realizar comentarios e anotacións en marxes, ou expoñer ideas sobre fotos, imaxes ou corquis para xerar discusións con outros usuario. Morpholio Crit é ideal para deseñadores, arquitectos, fotógrafos, artistas, ou os membros de calquera comunidade. Isto é unha utilidade de mensaxería que permite a un grupo, equipo ou a rede global unha doada comunicación e difundir ideas con soltura. Acento de utilizar cadeas de correo electrónico e comparta as súas ideas con Crit.
El terreno donde se ubica la original construcción se encuentra situado en el Lugar de Arén en la Parroquia de San Juan de Cerdedo, Concello de Cerdedo, Provincia de Pontevedra.
Se accede desde Pontevedra ciudad por la Carretera nacional N-525 hasta el km 29, núcleo de Cerdedo donde se aparta por vial de la Diputación en Dirección Presqueiras hasta el lugar de Arén. La construcción se encuentra en el margen a naciente del núcleo de Arén siendo la construcción que cierra el núcleo doméstico por a referida orientación.
Entorno físico.
El tejido doméstico vernáculo donde se sitúa la construcción que se propone rehabilitar se localiza en un espacio de clara pendiente descendiente hacia naciente en las estribaciones de un pequeño castro que da nombre al lugar.
Los usos más frecuentes del entorno inmediato son los domésticos vernáculos, en una trama de pequeña escala pero densamente construida por la arquitectura tradicional ya transformada hacia los nuevos tipos residenciales contemporáneos, tanto en primera como segunda residencia. Algunas de las construcciones tradicionales del entorno inmediato se encuentran en estado de semi-ruina y abandono.
La parcela.
La parcela, en la que se propone actuar, formaba en origen una pequeña unidad productiva en torno a un principal elemento arquitectónico doméstico vernáculo. Esta pequeña unidad doméstico-productiva se encuentra dentro de la compacta trama tradicional del lugar que se articula en torno a un rueiro interior público entre las diferentes propiedades. La construcción con su cuerpo y volumetría compone y cierra parte de este camino público por el sur y naciente mientras que a poniente delimita pared con pared con otra construcción doméstica y al norte se abre a una pequeña parcela y huerta propia donde se ubica un hórreo.
La parcela, de forma irregular, es asimilable a un rectángulo deformado de lado sur ligeramente más estrecho que el norte, con una superficie de 400m2 a mayores de la ocupación en planta de la construcción doméstica, conocida como “Casa da eira”.
Descripción general.
El presente proyecto plantea, al mismo tiempo que cambiar y renovar todas las instalaciones, eléctricas, fontanería y de saneamiento de la construcción tradicional, una recomposición del interior moviendo la posición del dormitorio principal y el baño de la casa a la planta baja, hasta ahora dedicada a los usos de almacenamiento y establo.
Las obras propuestas ocupan en su totalidad el volumen original de la construcción vernácula, sin alterar edificabilidad, volumetría y/o cualquier parámetro exterior en el presente proyecto.
Programa de necesidades.
El proyecto trata de resolver en planta y sección los diferentes usos de un programa de vivienda contemporánea en diálogo con la estructura original espacial, de forma que se produzca un enlace lógico entre contenedor tradicional y nuevo contenido.
También la lógica de intentar conseguir un orden o secuencia de funcionamiento entre las partes de día y de noche, de los espacios de mayor frecuencia de paso y los más estáticos, todo ello ligado y sometido al cumplimiento estricto de las condiciones de habitabilidad que indica la normativa. Esa diferenciación se ordena de manera que: el ámbito de día, o vida diaria y mayor frecuencia de uso, se vincule a la planta alta y el de noche, se lleve a la planta baja, que se corresponde con el área de los dormitorios.
En este sentido, el elemento estructurante y diferenciador de la organización del conjunto, es la posición de la escalera entre ambas plantas.
El objetivo es conseguir una reforma basada más en el control de los oficios y la construcción, especialmente de la carpintería, y de la nueva formulación del programa dentro del contenedor original.
Planta alta: Espacio de llegada, recibimiento y distribución, Salón-estar, Cocina, Comunicación vertical
Planta baja: Dormitorio, Aseo-vestidor.
Obra: Rehabilitación de vivienda vernácula en Arén.
Localización: Arén. Cerdedo. Pontevedra. Galicia. España
Autores: Luis Gil Pita- Cristina Nieto Peñamaría. Arquitectos
Colaboradores: María Troitiño Dapena. Delineante
Promotor: Alfredo Glez Ruibal-Ana Mayorgas. Arqueólogo. Autopromoción.
Contructora: Obra por administración de pequeñas contratas próximas y Carpintería Maceira. Vedra
Año: 2011
Fotografía: Luis Gil Pita – Cristina Nieto Peñamaría
The area where the original construction is located is placed in Arén’s Place in the Parish of San Juan of Cerdedo, Concello de Cerdedo, Province of Pontevedra.
One accedes from Pontevedra city for the national Road N-525 up to the km 29, Cerdedo’s core where it separates for road of the Deputation in Direction Presqueiras up to Arén’s place. The construction is in the margin to east of Arén’s core being the construction that closes the domestic core for to above-mentioned orientation.
Physical environment.
The domestic vernacular fabric where there places the construction that it proposes to rehabilitate descendant is located in a space of hanging white of egg towards east in the spurs of a small hopscotch that gives name to the place.
The most frequent uses of the immediate environment are the vernacular servants, in a plot of small scale but densely constructed by the traditional architecture already transformed towards the new residential contemporary types, so much in first as the second residence. Some of the traditional constructions of the immediate environment they are in condition of semi-ruin and abandon.
The plot.
The plot, in which it proposes to act, vernacular servant was forming in origin a small productive unit concerning a principal architectural element. This small domestic – productive unit is inside the compact traditional local plot that is articulated concerning an interior public rueiro between the different properties. The construction with his body and volumetry composes and closes part of this public way for the south and east whereas westwardly it delimits wall with wall with another domestic construction and in the northern part it is opened for a small plot and own garden where a barn is located.
The plot, of irregular form, is assimilable to a rectangle deformed of south side lightly narrower than the north, with a surface of 400m2 to major of the occupation in plant of the domestic construction, known as “Casa da eira”.
General description.
The present project raises, at the same time as to change and to renew all the facilities, electricity companies, plumbing and of reparation of the traditional construction, an alteration of the interior moving the position of the principal bedroom and the bath of the house to the ground floor, till now dedicated to the uses of storage and stable.
The proposed works occupy in its entirety the original volume of the vernacular construction, without altering edificabilidad, volumetry and / or any exterior parameter in the present project.
Program of needs.
The project tries to solve in plant and section the different uses of a program of contemporary housing in dialog with the original spatial structure, so that a logical link takes place between traditional container and new content.
Also the logic of trying to obtain an order or sequence of functioning between the parts by day and by night, of the spaces of major journey frequency and the most static, all this tied and submitted to the strict fulfillment of the conditions of habitability that indicates the regulation. This differentiation is ordained so that: the area by day, or daily life and major frequency of use, links itself to the high plant and by night, remove to the ground floor, which corresponds with the area of the bedrooms.
In this respect, the structuring element and diferenciador of the organization of the set, it is the position of the stairs between both plants.
The aim is to obtain a reform based more on the control of the trades and the construction, specially of the carpentry, and of the new formulation of the program inside the original container.
High plant: Space of arrival, reception and distribution, Lounge To be, Cooks, vertical Communication.
Ground floor: Bedroom, Bathroom – dressing room.
Work: Rehabilitation of vernacular housing in Arén
Location: Arén. Cerdedo. Pontevedra. Galicia. Spain
Authors: Luis Gil Pita- Cristina Nieto Peñamaría. Architects
Collaborators: María Troitiño Dapena. Draughtsman
Promoter: Alfredo Glez Ruibal-Ana Mayorgas. Archeologist. Autopromotion.
Building company: work for administration of next small contracts and Carpentry Maceira. Vedra
Year: 2011
Photography: Luis Gil Pita – Cristina Nieto Peñamaría
O terreo onde se sitúa a orixinal construción encóntrase situado no Lugar de Arén na Parroquia de San Juan de Cerdedo, Concello de Cerdedo, Provincia de Pontevedra.
Accédese dende Pontevedra cidade pola Estrada nacional N-525 ata o km 29, núcleo de Cerdedo onde se aparta por vial da Deputación en Dirección Presqueiras ata o lugar de Arén. A construción encóntrase na marxe a nacente do núcleo de Arén sendo a construción que pecha o núcleo doméstico pola referida orientación.
Entorno físico.
O tecido doméstico vernáculo onde se sitúa a construción que se propón rehabilitar localízase nun espazo de clara pendente descendente cara a nacente nas estribacións dun pequeno castro que dá nome ao lugar.
Os usos máis frecuentes do ámbito inmediato son os domésticos vernáculos, nunha trama de pequena escala pero densamente construída pola arquitectura tradicional xa transformada cara aos novos tipos residenciais contemporáneos, tanto en primeira como segunda residencia. Algunhas das construcións tradicionais do ámbito inmediato encóntranse en estado de semi-ruína e abandono.
A parcela.
A parcela, na que se propón actuar, formaba en orixe unha pequena unidade produtiva en torno a un principal elemento arquitectónico doméstico vernáculo. Esta pequena unidade doméstico-produtiva encóntrase dentro da compacta trama tradicional do lugar que se articula en torno a un rueiro interior público entre as diferentes propiedades. A construción co seu corpo e volumetría compón e pecha parte deste camiño público polo sur e nacente mentres que a poñente delimita parede con parede con outra construción doméstica e ao norte se abre a unha pequena parcela e horta propia onde se sitúa un hórreo.
A parcela, de forma irregular, é asimilable a un rectángulo deformado de lado sur lixeiramente máis estreito que o norte, cunha superficie de 400 m² a maiores da ocupación en planta da construción doméstica, coñecida como “Casa da eira”.
Descripción xeral.
O presente proxecto formula, ao mesmo tempo que cambiar e renovar todas as instalacións, eléctricas, fontanaría e de saneamento da construción tradicional, unha recomposición do interior movendo a posición do dormitorio principal e o baño da casa á planta baixa, ata agora dedicada aos usos de almacenamento e corte.
As obras propostas ocupan na súa totalidade o volume orixinal da construción vernácula, sen alterar edificabilidade, volumetría e/ou calquera parámetro exterior no presente proxecto.
Programa de necesidades.
O proxecto trata de resolver en planta e sección os diferentes usos dun programa de vivenda contemporánea en diálogo coa estrutura orixinal espacial, de forma que se produza un enlace lóxico entre colector tradicional e novo contido.
Tamén a lóxica de intentar conseguir unha orde ou secuencia de funcionamento entre as partes de día e de noite, dos espazos de maior frecuencia de paso e os máis estáticos, todo iso ligado e sometido ao cumprimento estrito das condicións de habitabilidade que indica a normativa. Esa diferenciación ordénase de maneira que: o ámbito de día, ou vida diaria e maior frecuencia de uso, vincúlese á planta alta e o de noite, lévese á planta baixa, que se corresponde coa área dos dormitorios.
Neste sentido, o elemento estructurante e diferenciador da organización do conxunto, é a posición da escaleira entre ambas as dúas plantas.
O obxectivo é conseguir unha reforma baseada máis no control dos oficios e a construción, especialmente da carpintaría, e da nova formulación do programa dentro do colector orixinal.
Planta alta: Espazo de chegada, recibimento e distribución, Salón-estar, Cociña, Comunicación vertical
Planta baixa: Dormitorio, Aseo-vestidor.
Obra: Rehabilitación de vivenda vernácula en Arén.
Localización: Arén. Cerdedo. Pontevedra. Galicia. España
Autores: Luis Gil Pita- Cristina Nieto Peñamaría. Arquitectos
Colaboradores: María Troitiño Dapena. Deliñante
Promotor: Alfredo Glez Ruibal-Ana Mayorgas. Arqueólogo. Autopromoción.
Contructora: Obra por administración de pequenas contratas próximas e Carpintería Maceira. Vedra
Ano: 2011
Fotografía: Luis Gil Pita – Cristina Nieto Peñamaría
Restaurante Da Boa Nova, Casa da Chá en Matosinhos, Oporto se construyó entre los años 1.958-1.963, por el arquitecto portugués Álvaro Siza.
Está considerada como su primera obra representativa, construida muy cerca de Matosinhos, residencia natal del arquitecto.
La construcción se vincula con el terreno y se descubre a medida que el observador la va recorriendo, de esta forma, el entorno rocoso, el mar y la vegetación colindante entran a formar parte del propio edificio “la construcción del paisaje“.
Restaurant Gives Boa Nongoes, House gives Chá in Matosinhos, Oporto was constructed between the years 1.958-1.963, for the Portuguese architect Álvaro Siza.
Natal residence of the architect is considered to be his first representative work, constructed closely together of Matosinhos.
The construction links itself with the area and reveals itself as the observer is crossing it, of this form, the rocky environment, the sea and the adjacent vegetation begin to form a part of the own building «construction of the landscape».
Restaurante Da Boa Nova, Casa dá Chá en Matosinhos, Porto construíuse entre os anos 1.958-1.963, polo arquitecto portugués Álvaro Siza.
Está considerada como a súa primeira obra representativa, construída moi preto de Matosinhos, residencia natal do arquitecto.
A construción vincúlase co terreo e descóbrese a medida que o observador a vai percorrendo, desta forma, o ámbito rochoso, o mar e a vexetación lindante entran a formar parte do propio edificio «a construción da paisaxe».
El catálogo de la Exposición del Proyecto FAME en el Museo ICO (PHE 2014) se incluye en la exposición titulada “Los mejores libros de fotografía del año” en la Biblioteca Nacional de España. La muestra reúne una selección de libros nacionales e internacionales especializados en fotografía y editados en el último año.
Las publicaciones expuestas han sido escogidas entre todas las recibidas en la convocatoria al Premio al mejor libro de fotografía PHE15 que PHotoEspaña concede cada año en cuatro categorías: nacional, internacional, editorial destacada y mejor libro autopublicado.
Con esta muestra se ofrece un panorama general sobre las últimas tendencias en el campo de la edición de libros de fotografía, y se centra en la atención en diferentes aspectos del resultado final, tales como la secuencia de imágenes, el diseño gráfico, el formato o el material elegido. Una suma de variables que, en su conjunto, convierten al libro en una obra más del artista, y se dan así a conocer desde fotógrafos históricos, a propuestas artísticas contemporáneas.
Del 11 de junio al 30 de agosto del 2015
De martes a sábado de 10 a 20 h.
Domingos y festivos de 10 a 14 h. Último pase media hora antes del cierre.
Museo BNE, Sala de las Guillotinas
Más información:
Biblioteca Nacional de España
PHotoEspaña Catálogo FAME
The catalogue of the Exhibition of the Project FAME in the Museum ICO (PHE 2014) is included in the qualified exhibition “The best books of photography of the year” in the National Library of Spain. The sample assembles a selection of national and international books specialized in photography and edited in the last year.
The exposed publications have been chosen between all the received ones in the summons to the Prize to the best book of photography PHE15 that PHotoEspaña grants every year in four categories: national, international, out-standing publishing house and better autopublished book.
With this sample a general panorama offers on the last trends in the field of the edition of books of photography, and centres on the attention on different aspects, such of the final result as the sequence of images, the graphical design, the format or the chosen material. A sum of variables that, in his set, they convert to the book into one more work of the artist, and they devote knowing each other this way from historical photographers, to artistic contemporary offers.
From June 11 to August 30, 2015
From Tuesday until Saturday from 10 to 20 h.
On Sundays and festive from 10 to 14 h. Last pass happens hour before the closing.
Museo BNE, Sala de las Guillotinas
More information:
Biblioteca Nacional de España
PHotoEspaña Catálogo FAME
O catálogo da Exposición do Proxecto FAME no Museo ICO (PHE 2014) inclúese na exposición titulada “Os mellores libros de fotografía do ano” na Biblioteca Nacional de España. A mostra reúne unha selección de libros nacionais e internacionais especializados en fotografía e editados no último ano.
As publicacións expostas foron escollidas entre todas as recibidas na convocatoria ao Premio ao mellor libro de fotografía PHE15 que PHotoEspaña concede cada ano en catro categorías: nacional, internacional, editorial destacada e mellor libro autopublicado.
Con esta mostra ofrécese un panorama xeral sobre as últimas tendencias no campo da edición de libros de fotografía, e céntrase na atención en diferentes aspectos do resultado final, tales como a secuencia de imaxes, o deseño gráfico, o formato ou o material elixido. Unha suma de variables que, no seu conxunto, converten ao libro nunha obra máis do artista, e danse así a coñecer dende fotógrafos históricos, a propostas artísticas contemporáneas.
Do 11 de xuño ao 30 de agosto do 2015
De martes a sábado de 10 a 20 h.
Domingos e festivos de 10 a 14 h.Último pase media hora antes do peche.
Museo BNE, Sala das Guillotinas
Máis información:
Biblioteca Nacional de España
PHotoEspaña Catálogo FAME
Escena nº1: Le saut dans le vide | axonometrica.wordpress.com
La imagen es bien conocida. Yves Kelin construye una imagen contundente en la que él mismo se lanza al vacío desde lo que parece la parte superior de un muro, justo desde una cornisa. Aparentemente el salto es de unos 3 metros, quizás 3,50, de altura y la primera sensación física es la de dolor. Como un mecanismo de supervivencia latente, lo primero que viene a la mente es la reconstrucción del segundo posterior a la imagen captada por los fotógrafos Harry Shunk y John Kender.
Imaginamos a Klein ensangrentado, con la barbilla partida, revolcándose de dolor sobre el maltrecho asfalto de la rue Gentil Bernard. Esta proyección sobre el dolor del otro es si cabe más aguda a la vista de la rugosidad del suelo. Una acera construida con un material continuo indeterminado de apariencia áspera, unos bordillos imprecisamente colocados, -es notable la desviación del límite promovido por la piedra de borde, allí donde justamente prevemos que el cuerpo de Yves Klein va a impactar-, y notamos también las imperfecciones y los parcheados del asfalto, la aparente suciedad de la calle, etc.
La imagen es realmente impactante, queda fijada para siempre en la retina, la composición es tan sencilla y clarificadora que se sospecha inmediatamente que tras la imagen hay una cuidadosa planificación, aunque ello no resta valor ni espectacularidad a la composición. Acaso solamente sorprende la indiferencia del ciclista, de espaldas a la crítica situación que se está desarrollando en ese preciso instante.
El batacazo parece monumental, pero ¿Por qué el artista se siente impelido a sacrificar su integridad física con un salto tan audaz? ¿Qué significado mensaje se esconde tras una puesta en escena tan espectacular?
Lo primero que deberíamos tener en cuenta es una obviedad. La imagen no es producto de un accidente, no existe nada fortuito. El sujeto principal, Yves Klein, anda buscando transmitir algún tipo de mensaje codificado que la instantánea permitirá descifrar.
El sujeto
Está claro que la imagen de Yves Klein saltando desde arriba de una tapia es una obra total. El artista y el objeto de su arte se funden en la obra. El artista es el centro. No cabe duda que existe una poderosa identificación entre lo que el artista intenta explicarnos y el sujeto que piensa tal escenografía.
Pensemos por un instante esta misma fotografía en la que contrariamente, lo que salta es un maniquí. El salto sería evidentemente sobre el vacío, el mensaje no cambiaria un ápice pero la imagen no tendría la fuerza necesaria. En realidad quedaría más bien como un chiste, como una broma postmoderna antes de la posmodernidad. La imagen no sería creíble. De la condición heroica de una salto en carne propia al patetismo de una simulación absurda, sin implicación real, distanciada. No parece que un acto semejante pueda teledirigirse a través de la inánime figura de un muñeco.
Pensemos ahora en otra posibilidad. Quien salta es un personaje anónimo. Aquí el resultado se prevé más interesante y perverso. Imaginaríamos los esfuerzos del artista por convencer a alguna persona con tendencias suicidas. Alguien ciertamente masoquista que a cambio de pasar a la posteridad y una cierta cantidad de dinero, estaría dispuesto a simular un intento de suicidio exquisito.
La imagen final tendría el mismo impacto inicial. Un ser humano lanzándose aparentemente de forma voluntaria al vacío. Rápidamente alguien preguntaría por la identidad del sujeto y una enorme polvareda de especulaciones empezaría a formarse. ¿Un amante despechado?, ¿un vagabundo desesperado por una comida caliente y un techo?, ¿un conocido masoquista francés de los bajos fondos? De repente la fuerza de la imagen entraría en decadencia cuando el espectador inevitablemente empezara a sentirse más atraído por el backstage de la escena, que por la escena misma.
Parece que la decisión de Klein de ser él mismo el sujeto, es decir, ser alguien, ser identificado, ser codificado como el pensador, el concepteur, y a la vez el hacedor, el protagonista de la acción, da una doble legitimidad al conjunto de la fotografía.
No obstante Klein fue uno de los profetas de la desmaterialización del arte. En palabras del crítico cubano Juan Antonio Molina1 su discurso y su obra pusieron en práctica la estetización de lo inmaterial, la poetización de lo aéreo y la semantización del espacio. Aquí diríamos el vacío. Creo que para él lo espacial era una especie de espiritualidad, tanto como el espíritu era una especie de espacialidad. Así entiendo su énfasis en el espacio como meta para la sensibilidad artística. En su Manifiesto del Hotel Chelsea hay una frase muy significativa al respecto: “El hombre sólo será capaz de conquistar el espacio después que lo haya impregnado con su propia sensibilidad”.
Otra consideración del sujeto: Klein está directamente emparentado con la producción de Fluxus, los happenings y acciones antiarte. Esto significa que la participación en primera persona de Klein debe entenderse en términos de crítica tal como destaca Ignasi Sola-Morales:
«La única posibilidad de la inteligencia es la función crítica. La teoría crítica provocó una reacción en el campo de la producción artística y en el de la reflexión sobre el mismo campo hacia el nihilismo y hacia la sustitución de la práctica artística por la llamada “práctica teórica”. Nihilismo en el sentido de desacreditar cualquier actividad productiva. Toda producción es ideológica, consecuencia de las fuerzas dominantes en la estructura económica que se basa en la lucha de clases. El arte y la arquitectura son exclusivamente su reflejo superestructural. Y más adelante: El trabajo de los operadores artísticos ya no puede consistir en seguir acumulando productos ideológicos, sino, más plausiblemente, en desarrollar la crítica de las ideologías subyacentes a todos los discursos artísticos. Renace el discurso neohegeliano sobre la muerte del arte. Lo que hasta entonces ha sido considerado convencionalmente producción artística debe transformarse en acción crítica, desenmascaradora, destructiva.» 2
Lo que vemos en la imagen es un acto de crítica radical, el sujeto que salta, un motivo de implicación con esta crítica, es más, el que salta ya no puede ser otro que el propio Klein. La acción encierra en sí misma un discurso, una proclama, un slogan: el artista procura una total y absoluta cosificación del vacío, física y metafóricamente, ideológicamente.
El Vacío
¿Es realmente el protagonista Yves Klein? En apariencia sí. Cualquier persona que vea la imagen por primera vez se preguntará por la identidad de sujeto que salta. Sin embargo sabemos que la idea y composición de la imagen busca centrar el relato en la idea de vacío, o más específicamente en la idea de “tomar” el vacío, hacer del vacío objeto, cosificar el vacío.
La manera de programar tal idea-fuerza no puede ser más acertada. De manera literal un sujeto, desde lo alto de un muro, se tira para ser atrapado en el vació. Si el fotógrafo acierta en la técnica, se verá un instante congelado en el cual alguien formara parte de ese vacío aunque solamente pueda entenderse esa pertenencia durante una fracción de segundo. Es apreciable la actitud del sujeto, Yves Klein, durante el preciso instante en que fue tomada la imagen.
La cosificación del vació de Klein parce provocarle un éxtasis especial. Lejos de mostrar temor o terror al brutal aterrizaje, se adivina una expresión de placer en la cara de Klein. Su ofrenda es total, extasiante, orgásmica. No hay en este instante nada más glorioso que ser tomado por el vacío, ser parte de él, formarlo y conquistarlo. Una autentica compenetración entre artista y objeto del arte se está dando en ese instante. El pelo está revuelto, los brazos en la actitud más sumisa posible, en cruz, las piernas juntas. Un Cristo pagano, un Cristo dinámico.
La imagen da fe de un esfuerzo calculado para que el artista entre en comunión con lo que a juicio de Klein significa el objetivo último del arte, su desmaterialización.
Volvemos a Molina:
«El punto de suspenso en que se encuentra la figura humana remite por igual a la ascensión que a la caída. En consecuencia, pese a la opinión generalizada, no creo que esa foto trate de convencernos solamente de que el artista saltó por la ventana, sino también de que el artista era capaz de sostener una relación armónica, e inevitablemente estética, con el aire.»
Hay por encima de todo una intencionalidad manifiesta, una voluntad de crear una idea-fuerza relacionada con un concepto previo como es el de la desmaterialización del arte que requiere planificación, que requiere de un proyecto.
El mismo Klein lo manifiesta:
«Soy el pintor del vacío. No soy un pintor abstracto sino, al contrario, un artista figurativo, y un realista. Seamos sinceros, para pintar el espacio, tengo que estar en posición. Tengo que estar en el espacio.» 3
El proyecto de Klein es el de la cosificación del vació. Ha sido necesaria una imagen calculada y planificada con esmero para que esta idea tome significado, para provocar en pocas palabras la semantización del espacio vacío. No hay azar ni ninguna clase de encuentro fortuito. Solamente la perturbadora imagen del ciclista, ajeno a la acción parece contener, dentro de la imagen general, su propia contradicción, lo que dota al conjunto de mayor fuerza si cabe. Se cumple el esquema clásico del proyectar: se parte de una idea-fuerza, se imagina y se plasma ya sea mediante dibujos, planos o cualquier otro documento capaz más tarde de reproducir fielmente lo imaginado. Luego se ejecuta. Aquí plasmación y ejecución son la misma cosa.
El vacío como estética es un acto deliberado. El arte y la arquitectura son capaces de generarse desde una total autonomía, desde una lógica propia aplicada de forma rigurosa. Se crea una estructura conceptual, un proceso de significación autónomo, encerrado en sí mismo.
El contexto
Vemos que para una misma inquietud, el ámbito donde perpetrar la materialización del vacío, es relevante. En Klein, y quizás radica ahí su faceta más radicalmente contemporánea, el contexto es la ciudad. Mejor dicho, el contexto es una cierta escenificación de lo que una ciudad es.
La rue Gentil Bernard se encuentra en Fontenay-aux-Roses, al sur de París, en medio de un tejido urbano de extrarradio, de baja densidad, sin apenas calidad urbana, o incluso podría decirse que la imagen fue tomada en uno de esos lugares donde las características de lo urbano pierden su nombre. Aparentemente es un lugar común para describir cierta nada urbana. El lugar no es nada, no representa nada.
Desconocemos la trascendencia urbana de la imagen en la idea general de la desmaterialización del arte de Klein. Podemos aventurar que el artista iba más allá y también buscaba una cierta desmaterialización de lo urbano, como quintaesencia de lo artístico en tanto que el arte es un fenómeno fundamentalmente urbano. En este punto es posible que radique una de las claves del fin de la ciudad moderna. Lejos de aspirar a ser un contenedor al servicio de miles de máquinas, lejos de comportarse como un gran artefacto, la ciudad cobra vida, se hace espíritu y empieza un camino irrenunciable hacia el ámbito de las relaciones, de los comportamientos, de la estética, de la metafísica.
Detrás del arte, está la ciudad.
Tras la desmaterialización del arte, habrá que empezar a desmaterializar (acción metafísica por excelencia) la ciudad, y que mejor que empezar por dar cabida a un pedazo de no ciudad. Esta podría ser una secuencia de sus razonamientos, pero en realidad no lo sabemos a ciencia cierta, no tenemos constancia de la intencionalidad antimoderna de Klein, no sabemos nada de sus aspiraciones de convertir en metafísica la realidad áspera de lo urbano.
Lo único cierto es que el desasosiego urbano que muestra el lugar escogido por Klein nos remite a un espacio urbano extremamente doméstico, desprovisto de toda significación simbólica, de toda fuerza con la que acompañar la imagen, y sin embargo nos explica que lo anodino, lo doméstico, también es ciudad, algo totalmente olvidado por el movimiento moderno.
La imagen de Klein saltando tiene sin duda un aura de domesticidad. La marginalidad de la calle escogida, el espíritu suburbano de la elección de la escena, incluso el misterioso personaje en bicicleta ajeno a todo, le confiere a la fotografía un matiz de domestica clandestinidad.
Por lo visto hasta ahora, evidentemente hay una naturaleza de lo mínimo, de lo ordinario, (nada más antimoderno que lo ordinario), en el contexto urbano que se nos propone. Sin embargo es destacable que la imagen toma la ciudad como espacio fundamental de relación y precisamente este punto es inaugural. La ciudad ya no supone un lugar de fondo, una realidad necesaria sin mayor papel que el de referenciar, que el de establecer unas coordenadas, una escenografía. Todo lo contrario, la ciudad, y eso en Paris es bien conocido gracias a los situacionistas, es un personaje, un protagonista provisto de carga discursiva, de densidad reflexiva. La ciudad es el único personaje de la fotografía que es capaz de construir el verdadero relato de lo que Klein está intentando explicar. Y el relato que se construye ante nosotros no es nada más ni nada menos que el del fin de la ciudad moderna.
Miquel Lacasta. Doctor arquitecto
Barcelona, mayo 2012
Notas:
1 Texto original. Saltar al vacío. La fotografía en la era del deleite distraído. Este texto sirvió de inspiración inicial para la confección de este.
2 DE SOLÀ-MORALES, Ignasi, Los artículos del Any, colección la Cimbra, Fundación Caja de Arquitectos, Barcelona, 2009.
Scene nº1: Le saut dans le vide | axonometrica.wordpress.com
The image is well-known. Yves Kelin constructs a forceful image in which he itself throws to the emptiness from what it looks like the top part of a wall, just person from a cornice. Seemingly the jump is of approximately 3 meters, probably 3,50, of height and the first physical sensation it is that of pain. As a mechanism of latent survival, the first thing that comes to the mind is the reconstruction of the second later one to the image caught by the photographers Harry Shunk and John Kender.
We imagine stained with blood Klein, with the divided chin, rolling about of pain on the injured asphalt of the rue Gentil Bernard. This projection on the pain of other one is if it fits sharper in view of the ruggedness of the soil. A sidewalk constructed with a constant indeterminate material of rough appearance, a few placed bordillos imprecisamente, – is notable the diversion of the limit promoted by the stone of edge, there where exactly we foresee that Yves Klein’s body is going to strike-, and we notice also the blemishes and the patched ones of the asphalt, the apparent dirt of the street, etc.
The image is really striking, remains concentrated forever on the retina, the composition is so simple and clarificadora that suspects immediately that after the image there is a careful planning, though it reduces neither value nor showiness to the composition. Perhaps only it surprises the nonchalance of the cyclist, of backs to the critical situation that is developing in this precise instant.
The cropper seems to be monumental, but why does artist feel urged to sacrifice his physical integrity with such a bold jump? What important message does one hide after a putting in so spectacular scene?
The first thing that we should bear in mind is an obviedad. The image is not a product of an accident, nothing fortuitous exists. The principal subject, Yves Klein, walks seeking to transmit some type of codified message that the instantaneous one will allow to decipher.
The subject
It is clear that jumping Yves Klein’s image from above of a wall is a total work. The artist and the object of his art are founded on the work. The artist is the center. It does not fit doubt that exists a powerful identification between what the artist tries to explain to us and the subject that thinks such a scenery.
Let’s think for an instant the same photography that by contrast, which jumps is a manikin. The jump would be evidently on the emptiness, the message not exchange an apex but the image would not have the necessary force. Actually it would stay rather as a joke, as a postmodern joke before the postmodern era. The image would not be credible. Of the heroic condition of one I jump in own meat to the pathos of an absurd simulation, without royal, distant implication. It does not seem that a similar act could be telecommanded across the inanimate figure of a doll.
Let’s think now about another possibility. The one who jumps is an anonymous personage. Here the result is foreseen more interesting and perverse. We would imagine the efforts of the artist for convincing some person with suicidal trends. Certainly masochistic someone who in exchange for going on to the posterity and a certain quantity of money, would be ready to simulate an attempt of exquisite suicide.
The final image would have the same initial impact. A human being being thrown seemingly of voluntary form to the emptiness. Rapidly someone would ask for the identity of the subject and an enormous dustcloud of speculations would start being formed. A driven to despair lover?, a vagabond driven to despair by a warm food and a ceiling?, a masochistic French acquaintance of the low funds? Suddenly the force of the image would enter decadence when the spectator inevitably was starting feeling more attracted by the backstage of the scene, that for the scene itself.
It seems that Klein’s decision to be he itself the subject, that is to say, to be someone, to be identified, to be codified as the thinker, the concepteur, and simultaneously the steward, the protagonist of the action, gives a double legitimacy to the set of the photography.
Nevertheless Klein was one of the prophets of the desmaterialización of the art. In words of the Cuban critic Juan Antonio Molina1 his speech and his work there put into practice the estetización of the immaterial thing, the poetización of the air thing and the semantización of the space. Here we would say the emptiness. I think that for him the spatial thing was a species of spirituality, so much as the spirit it was a species of espacialidad. This way I understand his emphasis in the space as goal for the artistic sensibility. In his Manifest of the Hotel Chelsea there is a very significant phrase in the matter: “The man only will be capable of conquering the space later that has impregnated it with his own sensibility”.
Another consideration of the subject: Klein is directly related by the production of Fluxus, the happenings and actions antiart. This means that the participation in the first person of Klein one must understand in terms of critique such as Ignasi Sola to emphasize – Mulberry trees:
«The only possibility of the intelligence is the critical function. The critical theory provoked a reaction in the field of the artistic production and in that of the reflection on the same field towards the nihilism and towards the substitution of the artistic practice for the so called » theoretical practice «. Nihilism in the sense of becoming discredited any productive activity. Any production is ideological, a consequence of the dominant forces in the economic structure that is based on the class struggle. The art and the architecture are exclusively his superstructural reflection. And hereinafter: The work of the artistic operators already cannot consist of continuing accumulating ideological products, but, more commendably, in developing the critique of the underlying ideologies to all the artistic speeches. The speech is reborn neohegeliano on the death of the art. What till then has been considered to be conventional an artistic production must transform in critical action, desenmascaradora, destructive.» 2
What we see in the image is an act of radical critique, the subject that jumps, a motive of implication with this critique, is more, the fact that it jumps already it cannot be other one that the own Klein. The action encloses in yes same a speech, a proclamation, a slogan: the artist tries a total and absolute cosificación of the emptiness, physical and metaphorically, ideologically.
The Emptiness
Is he really the protagonist Yves Klein? By all appearances yes. Any person who sees the image for the first time will wonder for the identity of subject that jumps. Nevertheless we know that the idea and composition of the image seeks to centre the statement on the idea of emptiness, or more specifically on the idea of «taking» the emptiness, doing of the empty object, cosificar the emptiness.
The way of programming such an idea – force cannot be more guessed right. In a literal way a subject, from the top of a wall, throws itself to be caught in it emptied. If the photographer succeeds in the technology, an instant will meet frozen in which someone was forming a part of this emptiness though only this belonging could be understood during a fraction of second. There is valuable the attitude of the subject, Yves Klein, during the precise instant in which the image was taken.
The cosificación of emptied of Klein parce to provoke a special ecstasy. Far from showing dread or terror to the brutal landing, an expression of pleasure is guessed in Klein’s face. His offering is total, extasiante, orgasmic. There is in this instant nothing more glorious than to be taken by the emptiness, to be a part of he, to form it and to conquer it. One authenticates mutual understanding between artist and object of the art is given in this instant. The hair is in a mess, the arms in the as submissive as possible attitude, in cross, the united legs. A pagan Christ, a dynamic Christ.
The image gives faith of a calculated effort in order that the artist between in communion with what in the opinion of Klein it means the last aim of the art, his desmaterialización.
We return to Molina:
«The point of suspense in which one finds the human figure sends equally to the ascension that to the fall. In consequence, in spite of the widespread opinion, I do not believe that this photo tries to become convinced only that the artist jumped over the window, but also of that the artist was capable of supporting a harmonic, and inevitably aesthetic relation, with the air.»
There is over everything a manifest premeditation, a will to create an idea – force related to a previous concept since it is that of the desmaterialización of the art that needs planning, which it needs of a project.
The same Klein demonstrates it:
«I am the painter of the emptiness. I am not an abstract but, painter on the contrary, a figurative artist, and a realist. Let’s be sincere, to paint the space, I have to be in position. I have to be in the space.» 3
Klein’s project is that of the cosificación of it emptied. There has been necessary an image calculated and planned neatly in order that this idea takes meaning, to provoke briefly the semantización of the empty space. There is neither random nor any class of fortuitous meeting. Only the disturbing image of the cyclist, foreign to the action it seems to contain, inside the general image, his own contradiction, which provides to the set of major force if it fits. The classic scheme is fulfilled of to project: it splits of an idea – force, imagines and takes form already be by means of drawings, planes or any other document capable later of reproducing faithfully the imagined. Then he executes. Here plasmación and execution they are the same thing.
The emptiness like aesthetics is a deliberate act. The art and the architecture are capable of being generated from a total autonomy, from an own applied logic of rigorous form. One believes a conceptual structure, an autonomous process of significance, enclosed in yes same.
The context
We see that for the same worry, the area where to perpetrate the materialization of the emptiness, is relevant. In Klein, and probably it takes root there in his facet more radically contemporary, the context is the city. Rather, the context is a certain staging of what a city is.
The rue Gentil Bernard is in Fontenay-aux-Roses, to the south of Paris, in the middle of an urban fabric of suburbs, of low density, without scarcely urban quality, or even it might be said that the image was taken in one of these places where the characteristics of the urban thing lose his name. Seemingly it is a common place to describe certain not urban at all. The place is not at all, does not represent anything.
We do not know the urban transcendency of the image in the general idea of the desmaterialización of Klein’s art. We can venture that the artist was going beyond and also it was looking for a certain desmaterialización of the urban thing, as quintessence of the artistic thing while the art is a fundamentally urban phenomenon. In this point it is possible that it takes root in one of the keys of the end of the modern city. Far from aspiring to be a container to the service of thousands of machines, far from behaving as a great appliance, the city receives life, spirit is done and begins a that cannot be waived way towards the area of the relations, of the behaviors, of the aesthetics, of the metaphysics.
Behind the art, the city is.
After the desmaterialización of the art, there will be necessary to begin to desmaterializar (metaphysical excellent action) the city, and that better that to begin for content to give to a piece of not city. This one might be a sequence of his reasonings, but actually we do not know it to certain science, do not have witness of Klein’s antimodern premeditation, do not know anything of his aspirations to turn into metaphysics the rough reality of the urban thing.
The certain only thing is that the urban uneasiness that shows the place chosen by Klein us sends to an urban space extremely domestic, devoid of any symbolic significance, of all force with which to accompany the image, and nevertheless it makes clear to us that the bland thing, the domestic thing, also is a city, something totally forgotten by the modern movement.
Klein’s image jumping it has undoubtedly an aura of domesticity. The marginality of the select street, the suburban spirit of the choice of the scene, even the mysterious personage in bicycle foreign to everything, awards to the photography a servant’s shade stealthiness.
Apparently till now, evidently there is a nature of the minimal thing, of the ordinary thing, (nothing more antimodern than the ordinary thing), in the urban context that he us proposes. Nevertheless it is prominent that the image takes the city as a fundamental space of relation and precisely this point is inaugural. The city already does not suppose a place of bottom, a necessary reality without major paper that of indexing, that to establish a few coordinates, a scenery. Everything opposite, the city, and it in Paris is well-known thanks to the situacionistas, is a personage, a protagonist provided with discursive load, with reflexive density. The city is the only personage of the photography who is capable of constructing the real statement of what Klein is trying to explain. And the statement that is constructed before us is not at all any more not anything less than that of the end of the modern city.
Miquel Lacasta. Doctor architect
Barcelona, may 2012
Notes:
1 Original text. Jumping to the emptiness. The photography in the age of the absent-minded delight. This text used as initial inspiration for the confection as this one.
2 DE SOLÀ-MORALES, Ignasi, Los artículos del Any, colección la Cimbra, Fundación Caja de Arquitectos, Barcelona, 2009.
Escena nº1: Le saut dans le vide | axonometrica.wordpress.com
A imaxe é ben coñecida. Yves Kelin constrúe unha imaxe contundente na que el mesmo se lanza ao baleiro desde o que parece a parte superior dun muro, xusto desde unha cornisa. Aparentemente o salto é duns 3 metros, quizais 3,50, de altura e a primeira sensación física é a de dor. Como un mecanismo de supervivencia latente, o primeiro que vén á mente é a reconstrución do segundo posterior á imaxe captada polos fotógrafos Harry Shunk e John Kender.
Imaxinamos a Klein ensangrentado, co queixo partido, revolcándose de dor sobre o maltrecho asfalto da rue Gentil Bernard. Esta proxección sobre a dor do outro é si cabo máis aguda á vista da rugosidad do chan. Unha beirarrúa construída cun material continuo indeterminado de aparencia áspera, uns bordillos imprecisamente colocados, -é notable a desviación do límite promovido pola pedra de bordo, alí onde justamente prevemos que o corpo de Yves Klein vai impactar-, e notamos tamén as imperfeccións e os parcheados do asfalto, a aparente suciedad da rúa, etc.
A imaxe é realmente impactante, queda fixada para sempre na retina, a composición é tan sinxela e clarificadora que se sospeita inmediatamente que tras a imaxe hai unha coidadosa planificación, aínda que iso non resta valor nin espectacularidade á composición. Acaso soamente sorprende a indiferenza do ciclista, de costas á crítica situación que se está a desenvolver nese preciso instante.
O trompazo parece monumental, pero Por que o artista se sente impelido a sacrificar a súa integridade física cun salto tan audaz? Que significada mensaxe se esconde tras unha posta en escena tan espectacular?
O primeiro que deberiamos ter en conta é unha obviedade. A imaxe non é produto dun accidente, non existe nada fortuíto. O suxeito principal, Yves Klein, anda buscando transmitir algún tipo de mensaxe codificada que a instantánea permitirá descifrar.
O suxeito
Está claro que a imaxe de Yves Klein saltando dende arriba dun valo é unha obra total. O artista e o obxecto da súa arte fóndense na obra. O artista é o centro. Non cabe dúbida que existe unha poderosa identificación entre o que o artista intenta explicarnos e o suxeito que pensa tal escenografía.
Pensemos por un instante esta mesma fotografía na que contrariamente, o que salta é un manequín. O salto sería evidentemente sobre o baleiro, a mensaxe non cambiario un ápice pero a imaxe non tería a forza necesaria. En realidade quedaría máis ben como un chiste, como unha broma postmoderna antes da postmodernidade. A imaxe non sería crible. Da condición heroica dunha salto en carne propia ao patetismo dunha simulación absurda, sen implicación real, distanciada. Non parece que un acto semellante poida teledirixirse a través da inánime figura dun boneco.
Pensemos agora noutra posibilidade. Quen salta é un personaxe anónimo. Aquí o resultado prevese máis interesante e perverso. Imaxinariamos os esforzos do artista por convencer algunha persoa con tendencias suicidas. Alguén certamente masoquista que a cambio de pasar á posteridade e certa cantidade de diñeiro, estaría disposto a simular un intento de suicidio exquisito.
A imaxe final tería o mesmo impacto inicial. Un ser humano lanzándose aparentemente de forma voluntaria ao baleiro. Rapidamente alguén preguntaría pola identidade do suxeito e unha enorme poeira de especulacións empezaría a formarse. Un amante desleitado?, un vagabundo desesperado por unha comida quente e un teito?, un coñecido masoquista francés dos baixos fondos? De súpeto a forza da imaxe entraría en decadencia cando o espectador inevitablemente empezase a sentirse máis atraído polo backstage da escena, que pola escena mesma.
Parece que a decisión de Klein de ser el mesmo o suxeito, é dicir, ser alguén, ser identificado, ser codificado como o pensador, o concepteur, e á vez o facedor, o protagonista da acción, dá unha dobre lexitimidade ao conxunto da fotografía.
Non obstante Klein foi un dos profetas da desmaterialización da arte. En palabras do crítico cubano Juan Antonio Molina1 o seu discurso e a súa obra puxeron en práctica a estetización do inmaterial, a poetización do aéreo e a semantización do espazo. Aquí diriamos o baleiro. Creo que para el o espacial era unha especie de espiritualidade, tanto como o espírito era unha especie de espacialidad. Así entendo a súa énfase no espazo como meta para a sensibilidade artística. No seu Manifesto do Hotel Chelsea hai unha frase moi significativa ao respecto: «O home só será capaz de conquistar o espazo despois que o impregnase coa súa propia sensibilidade»”.
Outra consideración do suxeito: Klein está directamente emparentado coa produción de Fluxus, os happenings e accións antiarte. Isto significa que a participación en primeira persoa de Klein debe entenderse en termos de crítica tal como destaca Ignasi Sola-Morales:
«A única posibilidade da intelixencia é a función crítica. A teoría crítica provocou unha reacción no campo da produción artística e no da reflexión sobre o mesmo campo cara ao nihilismo e cara á substitución da práctica artística pola chamada «práctica teórica». Nihilismo no sentido de desacreditar calquera actividade produtiva. Toda produción é ideolóxica, consecuencia das forzas dominantes na estrutura económica que se basea na loita de clases. A arte e a arquitectura son exclusivamente o seu reflexo superestrutural. E máis adiante: O traballo dos operadores artísticos xa non pode consistir en seguir acumulando produtos ideolóxicos, senón, máis plausiblemente, en desenvolver a crítica das ideoloxías subxacentes a todos os discursos artísticos. Renace o discurso neohegeliano sobre a morte da arte. O que ata entón foi considerado convencionalmente produción artística debe transformarse en acción crítica, desenmascaradora, destrutiva.» 2
O que vemos na imaxe é un acto de crítica radical, o suxeito que salta, un motivo de implicación con esta crítica, é máis, o que salta xa non pode ser outro que o propio Klein. A acción encerra en si mesma un discurso, unha proclama, un slogan: o artista procura unha total e absoluta cosificación do baleiro, física e metaforicamente, ideoloxicamente.
O Baleiro
É realmente o protagonista Yves Klein? En aparencia si. Calquera persoa que vexa a imaxe por primeira vez se preguntará pola identidade de suxeito que salta. Non obstante sabemos que a idea e composición da imaxe busca centrar o relato na idea de baleiro, ou máis especificamente na idea de «tomar» o baleiro, facer do baleiro obxecto, cosificar o baleiro.
O xeito de programar tal idea-forza non pode ser máis acertado. De xeito literal un suxeito, dende o alto dun muro, tírase para ser atrapado no baleirou. Se o fotógrafo acerta na técnica, verase un instante conxelado no cal alguén formase parte dese baleiro aínda que soamente poida entenderse esa pertenza durante unha fracción de segundo. É apreciable a actitude do suxeito, Yves Klein, durante o preciso instante en que foi tomada a imaxe.
A cosificación do baleirou de Klein parce provocalo unha éxtase especial. Lonxe de mostrar temor ou terror á brutal aterraxe, adivíñase unha expresión de pracer na cara de Klein. A súa ofrenda é total, extasiante, orgásmica. Non hai neste instante nada máis glorioso que ser tomado polo baleiro, ser parte del, formalo e conquistalo. Unha autentica compenetración entre artista e obxecto da arte estase a dar nese instante. O pelo está revolto, os brazos na actitude máis submisa posible, en cruz, as pernas xuntas. Un Cristo pagán, un Cristo dinámico.
A imaxe dá fe dun esforzo calculado para que o artista entre en comuñón co que a xuízo de Klein significa o obxectivo último da arte, a súa desmaterialización.
Voltamos a Molina:
«O punto de suspenso en que se encontra a figura humana remite por igual á ascensión que á caída. En consecuencia, malia a opinión xeneralizada, non creo que esa foto trate de convencernos soamente de que o artista saltou pola ventá, senón tamén de que o artista era capaz de soster unha relación harmónica, e inevitablemente estética, co aire..»
Hai por riba de todo unha intencionalidade manifesta, unha vontade de crear unha idea-forza relacionada cun concepto previo como é o da desmaterialización da arte que require planificación, que require dun proxecto.
O mesmo Klein o manifesta:
«Son o pintor do baleiro. Non son un pintor abstracto senón, ao contrario, un artista figurativo, e un realista. Sexamos sinceros, para pintar o espazo, teño que estar en posición. Teño que estar no espazo.» 3
O proxecto de Klein é o da cosificación do baleirou. Foi necesaria unha imaxe calculada e planificada con esmero para que esta idea tome significado, para provocar en poucas palabras a semantización do espazo baleiro. Non hai azar nin ningunha clase de encontro fortuíto. Soamente a perturbadora imaxe do ciclista, alleo á acción parece conter, dentro da imaxe xeral, a súa propia contradición, o que dota ao conxunto de maior forza se cabe. Cúmprese o esquema clásico de proxectar: pártese dunha idea-forza, imaxínase e plásmase xa sexa mediante debuxos, planos ou calquera outro documento capaz máis tarde de reproducir fielmente o imaxinado. Logo execútase. Aquí plasmación e execución son a mesma cousa.
O baleiro como estética é un acto deliberado. A arte e a arquitectura son capaces de xerarse dende unha total autonomía, dende unha lóxica propia aplicada de forma rigorosa. Créase unha estrutura conceptual, un proceso de significación autónomo, encerrado en si mesmo.
O contexto
Vemos que para unha mesma inquietude, o ámbito onde perpetrar a materialización do baleiro, é relevante. En Klein, e quizais radica aí a súa faceta máis radicalmente contemporánea, o contexto é a cidade. Mellor dito, o contexto é certa escenificación do que unha cidade é.
A rue Gentil Bernard encóntrase en Fontenay-aux-Roses, ao sur de París, no medio dun tecido urbano de arredores, de baixa densidade, sen apenas calidade urbana, ou mesmo podería dicirse que a imaxe foi tomada nun deses lugares onde as características do urbano perden o seu nome. Aparentemente é un lugar común para describir certa nada urbana. O lugar non é nada, non representa nada.
Descoñecemos a transcendencia urbana da imaxe na idea xeral da desmaterialización da arte de Klein. Podemos aventurar que o artista ía máis alá e tamén buscaba certa desmaterialización do urbano, como quintaesencia do artístico en tanto que a arte é un fenómeno fundamentalmente urbano. Neste punto é posible que radique unha das claves do fin da cidade moderna. Lonxe de aspirar a ser un colector ao servizo de miles de máquinas, lonxe de comportarse como un grande artefacto, a cidade cobra vida, faise espírito e empeza un camiño irrenunciable cara ao ámbito das relacións, dos comportamentos, da estética, da metafísica.
Detrás da arte, está a cidade.
Tras a desmaterialización da arte, haberá que empezar a desmaterializar (acción metafísica por excelencia) a cidade, e que mellor que empezar por dar cabida a un anaco de non cidade. Esta podería ser unha secuencia dos seus razoamentos, pero en realidade non o sabemos con certeza, non temos constancia da intencionalidade antimoderna de Klein, non sabemos nada das súas aspiracións de converter en metafísica a realidade áspera do urbano.
O único certo é que o desasosego urbano que mostra o lugar escollido por Klein nos remite a un espazo urbano extremamente doméstico, desprovisto de toda significación simbólica, de toda forza coa que acompañar a imaxe, e non obstante nos explica que o anódino, o doméstico, tamén é cidade, algo totalmente esquecido polo movemento moderno.
La imagen de Klein saltando tiene sin duda un aura de domesticidad. La marginalidad de la calle escogida, el espíritu suburbano de la elección de la escena, incluso el misterioso personaje en bicicleta ajeno a todo, le confiere a la fotografía un matiz de domestica clandestinidad.
Por lo visto hasta ahora, evidentemente hay una naturaleza de lo mínimo, de lo ordinario, (nada más antimoderno que lo ordinario), en el contexto urbano que se nos propone. Sin embargo es destacable que la imagen toma la ciudad como espacio fundamental de relación y precisamente este punto es inaugural. La ciudad ya no supone un lugar de fondo, una realidad necesaria sin mayor papel que el de referenciar, que el de establecer unas coordenadas, una escenografía. Todo lo contrario, la ciudad, y eso en Paris es bien conocido gracias a los situacionistas, es un personaje, un protagonista provisto de carga discursiva, de densidad reflexiva. La ciudad es el único personaje de la fotografía que es capaz de construir el verdadero relato de lo que Klein está intentando explicar. Y el relato que se construye ante nosotros no es nada más ni nada menos que el del fin de la ciudad moderna.
Miquel Lacasta. Doutor arquitecto
Barcelona, maio 2012
Notas:
1 Texto orixinal. Saltar al vacío. A fotografía na era do deleite distraído. Este texto sirviu de inspiración inicial para a confección de este.
2 DE SOLÀ-MORALES, Ignasi, Los artículos del Any, colección la Cimbra, Fundación Caja de Arquitectos, Barcelona, 2009.
«El único camino que nos queda a nosotros para llegar a ser grandes, incluso inimitables si ello es posible, es el de la imitación de los Antiguos; lo que alguien dijo de Homero, a saber, que aprender a comprenderlo bien es aprender a admirarlo, vale igualmente para las obras de arte de los Antiguos, en particular las de los griegos».
Siguiendo la estela de los anteriores artículos, tenía previsto recuperar un texto de hace algún tiempo, referente a la toma de contacto de los arquitectos y artistas de la modernidad gallega con la antigüedad clásica a través de los viajes de estudios por Europa. Una Europa en la que Italia y Roma seguían siendo los caminos iniciáticos desde la época del Grand Tour, reverdecidos en el s.XX por nuevos exploradores como Le Corbusier.
Escribía las primeras palabras mientras Grecia —también destino obligado de aquel Grand Tour europeo— pasaba a ocupar las primeras páginas de los periódicos y las cabeceras de los informativos. Se volvía inevitable recordar aquel destino que había sido tan generoso con todos aquellos que acudieron a la búsqueda de nuevos caminos para su desarrollo personal y colectivo, y de dónde regresaban transformados por la experiencia de aprendizaje.
Coincidía además con la lectura del libro de Pedro Olalla Grecia en el Aire. Herencias y desafíos de la antigua democracia ateniense vistos desde la Atenas actual, una historia del «esfuerzo griego por construir un espacio humano donde fuera posible la justicia y donde el destino común estuviera regido por la voluntad de los hombres», revisando los progresivos logros en la creación de la ciudadanía y, con ella, de la verdadera política:
«Ellos y Nosotros. Si hay un punto que puede expresar gráficamente la divergencia entre la antigua democracia ateniense y la actual, es la percepción de esta oposición. El ciudadano antiguo nunca la entendería. Aun si se sintiera defraudado por la política de la ciudad, se sentiría parte de ella. Sólo habría un Nosotros.»
Cuando se decidió el aspecto de la moneda oficial de la eurozona, para el diseño de los billetes se emplearon ejemplos arquetípicos de puentes y elementos arquitectónicos de las principales edades y estilos de Europa, desde la antigüedad clásica hasta la modernidad del siglo XX, mientras que las monedas se reservaron para los símbolos particulares de cada país.
En las monedas de uno y dos euros, Grecia optó por dos expresivas imágenes de su historia —clásica y contemporánea— que hoy se vuelven especialmente significativas. La primera reproduce un Dracma arcaico —la moneda griega por excelencia—, que contiene la lechuza de Atenea, protectora de la ciudad de Atenas y diosa de la sabiduría y de las artes. En la cultura occidental se ha convertido el símbolo de la filosofía, otra de las grandes herencias compartidas. La segunda, extraída de un mosaico espartano del siglo tercero antes de Cristo, representa el momento mitológico en que Europa es secuestrada por Zeus —que había tomado la forma de un toro—. La escena nos recuerda que hasta el nombre que une al Viejo Continente lo debemos a Grecia.
Termino estas líneas mientras escucho los resultados del referendo convocado por el gobierno. Enseguida, las noticias se vuelven a llenar de opiniones, profecías y dudas. Imagino que la duda estaría siempre presente en los itinerarios de aquellos viajeros de la modernidad. Sin embargo, lo que trajeron de vuelta cambió completamente la arquitectura europea. Todos ellos mantuvieron un compromiso, una deuda constante con ese aprendizaje durante toda su carrera, y supieron trasladarlo a sus respectivos lugares de procedencia.
También recuerdo las palabras de Winckelmann:
«Los más puros manantiales del arte están abiertos; dichoso quien los encuentre y los deguste. Buscar estas fuentes significa viajar a Atenas a partir de ahora».
Antonio S. Río Vázquez . Doctor arquitecto
A Coruña. julio 2015
Greek currencies of one and two Euros (2001-…)
«The only way that we still have to manage to be big, even inimitable if it is possible, is that of the imitation of the Former ones; what someone said of Homero, namely, that to learn to understand it well is to learn to admire it, costs equally for the works of art of the Former ones, especially those of the Greeks».
Following the stela of the previous articles, it had foreseen recovered a text of some time ago, modal to the capture of contact of the architects and artists of the Galician modernity with the classic antiquity across the trips of studies for Europe. Una Europa in whom Italy and Rome continued being the initiation ways from the epoch of the Grand Tour, turned green again in the s.XXth by new explorers as Le Corbusier.
He was writing the first words while Greece – also obliged destination of that European Grand Tour – was happening to occupy the first pages of the newspapers and the head-boards of the informative ones. It was becoming inevitable to remember that destination that had been so generous with all those that came to the search of new ways for his personal and collective development, and wherefrom they were returning transformed by the experience of learning.
It was coinciding in addition with the reading of Pedro Olallas book Greece with the Air. Inheritances and challenges of the former Athenian democracy seen from the current Athens, it tells the history of a of the «greek effort for constructing a human space where the justice was possible and where the common destination was governed by the will of the men», checking the progressive achievements in the creation of the citizenship and, with her, of the real politics:
«They and We. If there is a point that can express graphically the difference between the former Athenian democracy and the current one, it is the perception of this opposition. The ancient citizen never the entendería. Even if he was feeling defrauded by the politics of the city, one would feel part of she. Only there would be one We.»
When was decided the aspect of the official currency of the eurozone, for the design of the tickets there were used archetypal examples of bridges and architectural elements of the principal ages and Europa’s styles, from the classic antiquity up to the modernity of the 20th century, whereas the coins were reserved for the particular symbols of every country.
I finish these lines while I listen to the results of the referendum summoned by the government. Immediately, the news returns to fill with opinions, prophecies and doubts. I imagine that the doubt would be always present in the itineraries of those travelers of the modernity. Nevertheless, which they brought of return changed completely the European architecture. All of them supported a commitment, a constant debt with this learning during all his career, and could move it to his respective places of origin.
I finish these lines while I listen to the results of the referendum summoned by the government. Immediately, the news returns to fill with opinions, prophecies and doubts. I imagine that the doubt would be always present in the itineraries of those travelers of the modernity. Nevertheless, which they brought of return changed completely the European architecture. All of them supported a commitment, a constant debt with this learning during all his career, and could move it to his respective places of origin.
También recuerdo las palabras de Winckelmann:
« The purest springs of the art are opened; happy the one who finds them and tastes them. To look for these sources means to travel to Athens from now».
Antonio S. Río Vázquez . phD architect
A Coruña. july 2015
unha historia do «esforzo grego por construír un espazo humano onde fose posible a xustiza e onde o destino común estivese rexido pola vontade dos homes», revisando os progresivos logros na creación da cidadanía e, con ela, da verdadeira política
Moedas gregas dun e dous euros (2001-…)
«O único camiño que nos queda a nós para chegar a ser grandes, mesmo inimitables se iso é posible, é o da imitación dos Antigos; o que alguén dixo de Homero, a saber, que aprender a comprendelo ben é aprender a admiralo, vale igualmente para as obras de arte dos Antigos, en particular as dos gregos».
Seguindo o ronsel dos anteriores artigos, tiña previsto recuperar un texto de hai algún tempo, referente á toma de contacto dos arquitectos e artistas da modernidade galega coa antigüidade clásica a través das viaxes de estudos por Europa. Unha Europa na que Italia e Roma seguían sendo os camiños iniciáticos dende a época do Grand Tour, reverdecidos no s.XX por novos exploradores como Le Corbusier.
Escribía as primeiras palabras mentres Grecia -tamén destino obrigado daquel Grand Tour europeo- pasaba a ocupar as primeiras páxinas dos xornais e as cabeceiras dos informativos. Volvíase inevitable recordar aquel destino que fora tan xeneroso con todos aqueles que acudiron á busca de novos camiños para o seu desenvolvemento persoal e colectivo, e de onde regresaban transformados pola experiencia de aprendizaxe.
Coincidía ademais coa lectura do libro de Pedro Olalla Grecia no Aire. Herdanzas e desafíos da antiga democracia ateniense vistos dende a Atenas actual, unha historia do «esforzo grego por construír un espazo humano onde fose posible a xustiza e onde o destino común estivese rexido pola vontade dos homes», revisando os progresivos logros na creación da cidadanía e, con ela, da verdadeira política:
«Eles e Nosotros. Se hai un punto que pode expresar graficamente a diverxencia entre a antiga democracia ateniense e a actual, é a percepción desta oposición. O cidadán antigo nunca a entendería. Aínda se se sentise defraudado pola política da cidade, sentiríase parte dela. Só habería un Nosotros.»
Cando se decidiu o aspecto da moeda oficial da eurozona, para o deseño dos billetes empregáronse exemplos arquetípicos de pontes e elementos arquitectónicos das principais idades e estilos de Europa, dende a antigüidade clásica ata a modernidade do século XX, mentres que as moedas se reservaron para os símbolos particulares de cada país.
Nas moedas dun e dous euros, Grecia optou por dúas expresivas imaxes da súa historia -clásica e contemporánea- que hoxe se volven especialmente significativas. A primeira reproduce un Dracma arcaico -a moeda grega por excelencia-, que contén a curuxa de Atenea, protectora da cidade de Atenas e deusa da sabedoría e das artes. Na cultura occidental converteuse o símbolo da filosofía, outra das grandes herdanzas compartidas. A segunda, extraida dun mosaico espartano do século terceiro antes de Cristo, representa o momento mitolóxico en que Europa é secuestrada por Zeus -que tomara a forma dun touro-. A escena recórdanos que ata o nome que une ao Vello Continente o debemos a Grecia.
Remato estas liñas mentres escoito os resultados do referendo convocado polo goberno. Deseguida, as noticias vólvense encher de opinións, profecías e dúbidas. Imaxino que a dúbida estaría sempre presente nos itinerarios daqueles viaxeiros da modernidade. Non obstante, o que trouxeron de volta cambiou completamente a arquitectura europea. Todos eles mantiveron un compromiso unha débeda constante con esa aprendizaxe durante toda a súa carreira, e souberon trasladalo aos seus respectivos lugares de procedencia.
Tamén recordo as palabras de Winckelmann:
«Os máis puros mananciais da arte están abertos; ditoso quen os encontre e os deguste. Buscar estas fontes significa viaxar a Atenas a partir de agora».
Antonio S. Río Vázquez . Doutor arquitecto
A Coruña. xullo 2015
Exposión Javier Bravo @ CAB Burgos Arquitecturas de aire
Desde el 10 de Julio hasta finales de verano exposición «Arquitecturas de aire» de JavierBravo en el CAB de Burgos.
Para quien no lo conozca, el CAB es el Centro de Arte Contemporáneo de Caja de Burgos, es uno de los mejores edificios modernos de la ciudad por su arquitectura y su entorno privilegiado al lado de la catedral.
En este centro ha pasado gente de la categoria de José Manuel Ballester (fotógrafo de arquitectura que fue premio nacional de fotografía), Jaume Plensa (escultor que fue premio nacional de artes plásticas y también de arte gráfico)… y muchos más, todos ellos de un altísimo nivel.
La sala que han habilitado para la exposición tiene más de 300 metros cuadrados para albergar fotografía de gran formato. El espacio es inmejorable: paredes amplias, techos altos y total libertad. De momento el autor no puede adelantar mucho sobre el contenido, tan sólo que «Arquitecturas de aire» será el título bajo el que irán las distintas fotografías expuestas.
La inauguración será el viernes 10 de Julio a las 20 horas, fecha y hora pensadas para que pueda acudir todo el que lo desee. Para acudir no hace falta invitación ni nada similar, es totalmente gratuito y habrá un vino al finalizar.
Exposión Javier Bravo @ CAB Burgos Arquitecturas de aire
For whom it does not know it, the CAB is the Center of Contemporary Art of Box of Burgos, is one of the best modern buildings of the city for his architecture and his environment favoured next to the cathedral.
In this center there have happened people of Jose Manuel Ballester’s category (photographer of architecture who was a national prize of photography), Jaume Plensa (sculptor who was a national prize of plastic arts and also of graphical art) … and many more, all of them of the highest level.
The room that they have enabled for the exhibition has more than 300 square meters to shelter photography of great format. The space is unsurpassable: wide walls, high ceilings and total freedom. At the moment the author cannot improve very much on the content, only that «Air architectures» will be the title under which the different exposed photographies will go.
The inauguration will be Friday, the 10th from July to 20 hours, date and hour thought in order that everything could come the one that wishes it. To come does not make lacking invitation not not similar at all, is totally free and there will be a wine on having finished.
Exposión Javier Bravo @ CAB Burgos Arquitecturas de aire
Dende o 10 de Xullo ata finais de verán exposición «Arquitecturas de aire» de JavierBravo no CAB de Burgos.
Para quen non o coñeza, o CAB é o Centro de Arte Contemporánea de Caixa de Burgos, é un dos mellores edificios modernos da cidade pola súa arquitectura e o seu ámbito privilexiado ao lado da catedral.
Neste centro pasou xente da categoria de José Manuel Ballester (fotógrafo de arquitectura que foi premio nacional de fotografía), Jaume Plensa (escultor que foi premio nacional de artes plásticas e tamén de arte gráfica)… e moitos máis, todos eles dun alto nivel.
A sala que habilitaron para a exposición ten máis de 300 metros cadrados para albergar fotografía de gran formato. O espazo é inmellorable: paredes amplas, teitos altos e total liberdade. De momento o autor non pode adiantar moito sobre o contido, tan só que «Arquitecturas de aire» será o título baixo o que irán as distintas fotografías expostas.
A inauguración será o venres 10 de Xullo ás 20 horas, data e hora pensadas para que poida acudir todo o que o desexe. Para acudir non fai falta convite nin nada similar, é totalmente gratuíto e haberá un viño ao finalizar.
La función para la que fueron pensados los hórreos es la de almacenar y curar el grano desde la cosecha, que tiene lugar en los meses de otoño, hasta la luna menguante de marzo, durante la cual se malla y se pasa a las huchas del grano.
Este ciclo de uso conlleva un período de desocupación de estas estructuras desde la primavera hasta el otoño, durante el cual se pueden encajar en ellas múltiples propuestas de aprovechamientos alternativos compatibles con su función principal, y sin producir alteraciones sustanciales que contravengan la condición de bien patrimonial.
Teniendo en cuenta estas consideraciones, la intervención se centró en el acondicionamiento de su interior con el fin de convertirlo en unha suite personal para uso de los jóvenes duante el período estival.
Para ello proponemos un sencillo sistema de auto-edición, bajo coste y rápido montaje que resuelve unas funciones mínimas de asiento, escritorio, descanso y almacén, y con la suficiente neutralidad para permitir a cada uno de los usuarios personalizarlo a su gusto.
Los contenedores y superficies empleados son objetos cotidianos reutilizados, y todos comparten el mismo sistema de eslingas sujetas a los balaustres de cerramiento del hórreo, que por su condición de secuencia de incisiones ofrece un magnífico sistema continuo de guías de anclaje.
Obra: Gran Suite. Aprovechamiento de los hórreos en desuso
Emplazamiento: Rois, Galicia, España
Año: septiembre 2013
Autores: cenlitrosmetrocadrado (Xabier Rilo, Ricardo Tubío, Manuel del Río)
Promotor: cenlitrosmetrocadrado
Colaboradores: carpintería Óscar Penedo, pletinas metálicas Láser Galicia
Fotografía: cenlitrosmetrocadrado + Javier Iglesias + cenlitrosmetrocadrado.com
The function for which the barns were thought is it of storing and treating the grain from the crop, which takes place in the autumns months, up to the waning moon of March, during which mesh and it passes to the moneyboxes of the grain.
This cycle of use carries a period of dispossession of these structures from the spring up to the autumn, during which there can be fitted into them multiple offers of alternative utilizations compatible with his principal function, and without producing substantial alterations that counter
avenge the condition of patrimonial good.
Bearing these considerations in mind, the intervention centred on the conditioning of his interior in order personal suite to turn it in unha for use of the young persons duante the summer period.
For it we propose a simple system of auto-edition, under cost and rapid assembly that solves a few minimal functions of seat, office, rest and store, and with the sufficient neutrality to allow each of the users to personalize it to his taste.
The containers and surfaces used are daily objects re-used, and they all share the same system of slings subject to the balusters of closing of the barn, which for his condition of sequence of incisions offers a guides’ magnificent constant system of anchorage.
Obra: Gran Suite. Utilization of the barns in disuse
Location: Rois, Galicia, Spain
Year: september 2013
Authors: cenlitrosmetrocadrado (Xabier Rilo, Ricardo Tubío, Manuel del Río)
Promoter: cenlitrosmetrocadrado
Collaborators: Óscar Penedo Carpentry, Láser Galicia metallic platens
Photography: cenlitrosmetrocadrado + Javier Iglesias + cenlitrosmetrocadrado.com
A función para a que foron concibidos os hórreos é a de almacenar e curar o gran dende a época da colleita, que ten lugar nos meses de outono, ata o devalante da lúa de marzo, na que se malla e pasa ás huchas.
Este ciclo de uso conleva un período de desocupación destas edificacións comprendido entre os meses de primavera e outono, durante o que se poden encaixar múltiples propostas de aproveitamentos alternativos compatibles coa función de seu, e sen producir alteracións substanciais que contraveñan a condición de ben patrimonial.
Tendo en conta estas consideracións, a intervención centrouse no acondicionamento do seu interior a fin de convertelo nunha suite persoal para xente nova para uso durante a época estival.
Para isto propoñemos un sinxelo sistema de auto-edición, baixo custe e rápida montaxe que resolve unhas funcións mínimas de asento, escritorio, descanso e almacén, e coa suficiente neutralidade para permitir a cada un dos usuarios personalizalo ao seu xeito.
Os contedores e superficies empregados son obxectos cotiáns reutilizados, e todos comparten o mesmo sistema de anclaxe mediante cinchas suxeitas aos balaustres de cerramento do hórreo, que pola súa condición de secuencia de fendas ofrece un magnífico sistema contínuo de guías de anclaxe.
Obra: Gran Suite. Aprovetamento dos hórreos en desuso
Emprazamento: Rois, Galicia, España
Ano: setembro 2013
Autores: cenlitrosmetrocadrado (Xabier Rilo, Ricardo Tubío, Manuel del Río)
Promotor: cenlitrosmetrocadrado
Colaboradores: carpintaría Óscar Penedo, pletinas metálicas Láser Galicia
Fotografía: cenlitrosmetrocadrado + Javier Iglesias + cenlitrosmetrocadrado.com
Las Termas de Vals es un edificio construido en Suiza por el arquitecto Peter Zumthor en 1996. Se trata, como su propio nombre indica, de un complejo termal que se sitúa en la loma de una pronunciada ladera del valle, integrándose con ella y apareciendo con forma de búnker con una serie de perforaciones desde las que se puede contemplar el paisaje de todo el valle.
El interior de las Termas emula el interior de la tierra, con espacios iluminados cenitalmente mediante unas grietas que introducen una luz irreal. También aparecen los vasos de spa y termas como si fueran lagos de agua subterránea en el interior de una cueva, generando espacios de descanso y quietud adecuados para su uso.
Las Termas de Vals es un edificio construido en Suiza por el arquitecto Peter Zumthor en 1996. Se trata, como su propio nombre indica, de un complejo termal que se sitúa en la loma de una pronunciada ladera del valle, integrándose con ella y apareciendo con forma de búnker con una serie de perforaciones desde las que se puede contemplar el paisaje de todo el valle.
El interior de las Termas emula el interior de la tierra, con espacios iluminados cenitalmente mediante unas grietas que introducen una luz irreal. También aparecen los vasos de spa y termas como si fueran lagos de agua subterránea en el interior de una cueva, generando espacios de descanso y quietud adecuados para su uso.
Las Termas de Vals es un edificio construido en Suiza por el arquitecto Peter Zumthor en 1996. Se trata, como su propio nombre indica, de un complejo termal que se sitúa en la loma de una pronunciada ladera del valle, integrándose con ella y apareciendo con forma de búnker con una serie de perforaciones desde las que se puede contemplar el paisaje de todo el valle.
O interior das Termas emula o interior da terra, con espazos iluminados cenitalmente mediante unhas gretas que introducen unha luz irreal. Tamén aparecen os vasos de spa e termas coma se fosen lagos de auga subterránea no interior dunha cova, xerando espazos de descanso e quietude axeitados para o seu uso.
Alvar Aalto ya había estado en los toros. En Barcelona le habían llevado a la Monumental, y se lo había pasado muy bien. Por eso los madrileños pensaron que ya no tenía mucho sentido llevarle a Las Ventas. Ese objetivo ya estaba cubierto. En realidad el finlandés no parecía estar dispuesto a que le llevaran a ningún sitio. Quería andorrear por Madrid a su aire y perderse él solo. Quería, como buen turista, hacer unas compras.
Aalto y Moragas en la plaza de toros de Barcelona. 1951 | Fotografía cortesía de Santiago de Molina, amable seguidor de este blog | arquitectamoslocos.blogspot.com.es
En realidad el finlandés no parecía estar dispuesto a que le llevaran a ningún sitio. Quería andorrear por Madrid a su aire y perderse él solo. Quería, como buen turista, hacer unas compras.
Fernando Chueca se ofreció amablemente a acompañarle y hacerle de intérprete, pero él mismo contó después que sentía que le había estorbado y que Alvar Aalto habría preferido estar solo y a sus anchas.
Al forastero no le interesaban ni los museos, ni los monumentos, ni los espacios urbanos de Madrid, sino solo los souvenirs y las chorradas que le gustarían a cualquier persona inculta y simplona; las españoladas más evidentes y descaradas. (¡Qué consternación! ¡Qué vergüenza!).
Entraron los dos arquitectos en la prestigiosa Casa de Linares. Alvar Aalto se volvió loco comprando peinetas y otros abalorios, y cuando descubrió las castañuelas se lanzó a por ellas: tocaba la madera, acariciaba su curvatura, por las caras cóncavas y las convexas, las chocaba para que sonaran y se las quedaba escuchando como si fueran diapasones. Finalmente se quedó con un par.
Fueron a la caja y el empelado se puso rojo. Avergonzado y tímido le dijo a Chueca que las castañuelas que había elegido el señor extranjero eran de profesional, las mejores que había, y costaban cuatrocientas cincuenta pesetas. Para llevarlas de recuerdo había muchas muy buenas, de entre quince y veinte pesetas.
Así se lo explicó Chueca a Aalto, para que este enmendara su involuntario y costosísimo error, pero el finlandés no solo no lo corrigió, sino que se puso muy contento. Eso demostraba que conocía la madera mejor que nadie. Amaba los materiales, y aunque no tenía ni idea de castañuelas había sabido elegir las mejores. Le entusiasmó ese halago a su ojo clínico, que había despreciado las castañuelas de veinte pesetas para turistas y había ido derecho a las de cuatrocientas cincuenta, a las de verdad.
La cuenta total ascendía a seiscientas pesetas, que el finlandés pagó encantado.
Tras este éxito de experto flamencólogo, fue a comprar unos pendientes para su hija y un corte de tela de gabardina para él.
Finalmente, Aalto y Chueca terminaron en el bar del Hotel Palace, tomando unas copas. Charlaron animadamente, y el madrileño sintió un vivo afecto por el finlandés (más vivo a cada nuevo whisky). No acabaron cantando el Asturiaspatriaquerida porque Alvar Aalto no se la sabía.
Se despidieron afectuosamente. Chueca echó a andar por la Carrera de San Jerónimo, y Aalto, ya solo, ya libre de anfitriones pesados, fue al mostrador de recepción.
-Per favó. Io Finlandia. Io tablao flamenco. -Sacó las castañuelas-. Io tacatacatatá ¡y olé!
-¡Cómo no, caballero! Aquí mismo, muy cerca…
El gran arquitecto finlandés fue por fin libre, en la noche de Madrid. Tacatacatatá ¡y olé!
Este cartel es una invención-chorrada mía. En 1951 aún no existía eso de que pusieran tu nombre en un cartel, pero de haber existido, seguramente Aalto se lo habría puesto.
Otro de los momentos memorables de la visita de Aalto a Madrid tuvo lugar en la casa de Luis Gutiérrez Soto.
Si Carlos de Miguel era el director de la revista Arquitectura, y el anfitrión de la visita de Alvar Aalto a Madrid, el gran hermano mayor era Luis Gutiérrez Soto. Por edad, por prestigio, por poder económico, por prestancia y por todo, era el líder del grupo, y por lo tanto la gran cena de despedida tenía que hacerse en su casa.
Tenía (como no podía ser menos) dos magníficos pisos en la esquina de las calles de Padilla y de Núñez de Balboa (buena esquina), uno encima del otro, comunicados interiormente por una escalera de caracol. El de arriba era su vivienda y el de abajo su estudio.
Preparó una estupenda cena, servida por camareros, en uno de sus grandes salones, y sentó a Alvar Aalto a su lado.
La cena transcurrió con gran cordialidad. Alvar Aalto hablaba con sencillez de su obra y de su concepción de la arquitectura y de la vida, y también escuchaba con interés las ideas y opiniones de los demás.
Fue una velada inolvidable (como se suele decir). Hablaron, bebieron, cantaron, rieron, y todos terminaron encantados y felices.
Se despidieron cordialmente, y ya en la calle se abrazaron a Alvar Aalto. Este tomó un taxi para irse a su hotel y los demás se separaron, para irse cada uno a su casa.
Pero Rafael Aburto se acercó a Carlos de Miguel, en un aparte final. Parecía haber estado esperando todo el tiempo a quedarse a solas con él. Así lo entendió De Miguel, que le recibió expectante.
¿Qué le querría decir Rafael? ¿Qué habría estado guardándose? Estaba seguro de que sería algo muy importante: Alvar Aalto, la arquitectura moderna, nuevas perspectivas para la arquitectura española, alguna idea de trabajo, alguna propuesta, alguna conclusión, alguna observación definitiva…
-Oye, Carlos… Quería comentarte una cosa.
-Sí. Dime, Rafael.
-¿Te has fijado… ahí, en casa de Luis…?
-¿Sí?
-Estaba Alvar Aalto sentado tal que aquí, y Luis ahí, ¿no?
-Sí. Sí.
-A la izquierda de Luis, detrás, había un piano de cola.
-¿?
-Y sobre el piano había un mantón de Manila.
-¿?
-Oye, Carlos: ¿De qué color era el mantón?
-¿Eh?
-Sí. El mantón de Manila. ¿De qué color era?
Carlos de Miguel se quedó unos segundos perplejo, boquiabierto, y al cabo, viendo la expresión de franco interés de Rafael Aburto, que esperaba su opinión, le dio un ataque de risa. Tuvo que apoyarse en la fachada de Núñez de Balboa.
José Ramón Hernández Correa
Doctor Arquitecto y autor de Arquitectamos locos?
Toledo · marzo 2012[:gl]
Alvar Aalto xa estivera nos touros. En Barcelona leváronlle á Monumental, e pasoullo moi ben. Por iso os madrileños pensaron que xa non tiña moito sentido levarlle ás Vendas. Ese obxectivo xa estaba cuberto.
Aalto e Moragas na praza de touros de Barcelona. 1951 | Fotografía cortesía de Santiago de Molina, amable seguidor deste blogue | arquitectamoslocos.blogspot.com.es
En realidade o finlandés non parecía estar disposto a que lle levasen a ningún sitio. Quería andorrear por Madrid ao seu aire e perderse el só. Quería, como bo turista, facer unhas compras.
Fernando Chueca ofreceuse amablemente a acompañarlle e facerlle de intérprete, pero el mesmo contou despois que sentía que lle estorbou e que Alvar Aalto preferiría estar só e ás súas anchas.
Ao forastero non lle interesaban nin os museos, nin os monumentos, nin os espazos urbanos de Madrid, senón só os souvenirs e as chorradas que lle gustarían a calquera persoa inculta e simplona; as españoladas máis evidentes e descaradas. (¡Que consternación! ¡Que vergoña!).
Entraron os dous arquitectos na prestixiosa Casa de Linares. Alvar Aalto volveuse tolo comprando peitas e outros abelorios, e cando descubriu as castañolas lanzouse a por elas: tocaba a madeira, acariciaba a súa curvatura, polas caras cóncavas e as convictas, chocábaas para que soasen e quedábaas escoitando coma se fosen diapasóns. Finalmente quedou cun par.
Foron á caixa e o empelado púxose vermello. Avergonzado e tímido díxolle a Chueca que as castañolas que elixira o señor estranxeiro eran de profesional, as mellores que había, e custaban catrocentas cincuenta pesetas. Para levalas de recordo había moitas moi boas, de entre quince e vinte pesetas.
Así llo explicou Chueca a Aalto, para que este emendase o seu involuntario e custoso erro, pero o finlandés non só non o corrixiu, senón que se puxo moi contento. Iso demostraba que coñecía a madeira mellor que ninguén. Amaba os materiais, e aínda que non tiña nin idea de castañolas soubera elixir as mellores. Entusiasmoulle ese afago ao seu ollo clínico, que desprezara as castañolas de vinte pesetas para turistas e fora dereito ás de catrocentas cincuenta, ás de verdade.
A conta total ascendía a seiscentas pesetas, que o finlandés pagou encantado.
Tras este éxito de experto flamencólogo, foi comprar uns pendentes para a súa filla e un corte de tea de gabardina para el.
Finalmente, Aalto e Chueca remataron no bar do Hotel Palace, ttomando unhas copas. Charlaron animadamente, e o madrileño sentiu un vivo afecto polo finlandés (máis vivo a cada novo whisky). Non acabaron cantando o Asturiaspatriaquerida porque Alvar Aalto non a sabía.
Despedíronse afectuosamente. Chueca botou a andar pola Carreira de San Xerónimo, e Aalto, xa só, xa libre de anfitrions pesados, foi ao mostrador de recepción.
-Per favó. Io Finlandia. Io tablao flamenco. -Sacou as castañolas-. ¡Io tacatacatatá e olé!
-¡Cómo, non cabaleiro! Aquí mesmo, moi preto…
O grande arquitecto finlandés foi por fin libre, na noite de Madrid. Tacatacatatá ¡e olé!
Este cartel é unha invención-parvada miña. En 1951 aínda non existía iso de que puxesen o teu nome nun cartel, pero de ter existido, seguramente Aalto teríaseo posto.
Outro dos momentos memorables da visita de Aalto a Madrid tivo lugar na casa de Luis Gutiérrez Soto.
Se Carlos de Miguell era o director da revista Arquitectura, e o anfitrión da visita de Alvar Aalto a Madrid, o grande irmán maior era Luis Gutiérrez Soto. Por idade, por prestixio, por poder económico, por prestancia e por todo, era o líder do grupo, e polo tanto a gran cea de despedida tiña que facerse na súa casa.
Tiña (como non podía ser menos) dous magníficos pisos na esquina das rúas de Padilla e de Núñez de Balboa (boa esquina), un enriba do outro, comunicados interiormente por unha escaleira de caracol. O de arriba era a súa vivenda e o de abaixo o seu estudo.
Preparou unha estupenda cea, servida por camareiros, nun dos seus grandes salóns, e sentou a Alvar Aalto ao seu lado.
A cea transcorreu con gran cordialidade. Alvar Aalto falaba con sinxeleza da súa obra e da súa concepción da arquitectura e da vida, e tamén escoitaba con interese as ideas e opinións dos demais.
Foi unha reunión inesquecible (como se adoita dicir). Falaron, beberon, cantaron, riron, e todos remataron encantados e felices.
Despedíronse cordialmente, e xa na rúa se abrazaron a Alvar Aalto. Este tomou un taxi para irse ao seu hotel e os demais separáronse, para irse cada un á súa casa.
Pero Rafael Aburto achegouse a Carlos de Miguel, nun aparte final. Parecía estar a esperar todo o tempo a quedar a soas con el. Así o entendeu De Miguel, que o recibiu expectante.
¿Que lle querería dicir Rafael? ¿Que tería estado a gardarse? Estaba seguro de que sería algo moi importante: Alvar Aalto, a arquitectura moderna, novas perspectivas para a arquitectura española, algunha idea de traballo, algunha proposta, algunha conclusión, algunha observación definitiva…
-Oe, Carlos… Quería comentarche unha cousa.
-Si. Dime, Rafael.
-¿Fixácheste… aí, na casa de Luis…?
-Si?
-Estaba Alvar Aalto sentado tal que aquí, e Luis aí, ¿non?
-Si. Si.
-Á esquerda de Luis, detrás, había un piano de cola.
-¿?
-E sobre o piano había un mantón de Manila.
-¿?
-Oe, Carlos: D¿e que cor era o mantón?
-¿Eh?
-Si. O mantón de Manila. ¿De que cor era?
Carlos de Miguel quedouse uns segundos perplexo, pampo, e ao cabo, vendo a expresión de franco interese de Rafael Aburto, que esperaba a súa opinión, deulle un ataque de risa. Tivo que apoiarse na fachada de Núñez de Balboa.
José Ramón Hernández Correa
Doutor Arquitecto e autor de Arquitectamos locos?
Alvar Aalto already had been in the bulls. In Barcelona they had taken the Monumental one to him, and one had spent it very well. Because of it the persons from Madrid thought that already it did not have very much felt to take him to The Sales. This aim already was covered.
Aalto and Moragas in the bullring of Barcelona. 1951 | Photography comity of Santiago de Molina, nice follower of this blog | arquitectamoslocos.blogspot.com.es
Actually the Finn did not seem to be arranged that they were taking to any site. It wanted to gad about for Madrid to his air and alone he got lost. It wanted, as good tourist, to do a few purchases.
Fernando Chueca offered to accompany him nicely and to do him of interpreter, but he itself told later that he was feeling that it had hindered him and that Alvar Aalto would have preferred being alone and to his broad ones.
To the stranger they were interesting neither the museums, nor the monuments, nor the urban spaces of Madrid, but only the souvenirs and the foolishness that he would like to any uncultivated person and simple soul; typically Spanish act most evident and shameless. (What a consternation! What a shame!).
Both architects entered the prestigious Casa de Linares. Alvar Aalto became mad buying combs and other abalorios, and when it discovered the castanets it was thrown for them: it was touching the wood, was caressing his curvature, for the concave faces and the convex ones, was shocking them in order that they were sounding and they continued being listened as if they were diapasons. Finally it remained with a couple.
They went to the box and the empelado became red. Ashamed and shy he said to him to Joke that the castanets that the mister foreigner had chosen belong to professional, better that it was, and they were costing four hundred fifty pesetas. To take them of recollection there were very good many, of between fifteen and twenty pesetas.
This way it Joke was explained to Aalto, in order that this one should amend his involuntary one and costosísimo mistake, but the not alone Finn did not correct it, but it became very satisfied. It was demonstrating that it knew the wood better than anybody. It loved the materials, and though it had not even idea of castanets had could choose the best. He filled with enthusiasm this praise to his clinical eye, which had despised the castanets of twenty pesetas for tourists and right had gone to them of four hundred fifty, to indeed.
The total account was ascending to six hundred pesetas, which the Finn paid been charmed with.
After this expert’s success flamencólogo, it went to buy a few earrings for his daughter and a cut of fabric of gabardine for him.
Finally, Aalto and Joke ended in the bar of the Palace Hotel, taking a few glasses. They chatted inspired, and the person from Madrid felt an alive affection for the Finn (more alive to every new whiskey). They did not end up by singing the Asturiaspatriaquerida because Alvar Aalto did not know it.
They said goodbye affectionately. Joke began to walk for San Jerónimo’s Career, and Aalto, already only, already freely of heavy hosts, went to the counter of receipt.
-Per favó. Io Finland. Flemish Io tablao.
– It extracted the castanets-. Io tacatacatatá and olé! – how not, gentleman! Right here, closely together…
The great Finnish architect was finally free, in the night of Madrid. Tacatacatatá and olé!
This cartel is my invention – foolishness. In 1951 still there did not exist it of which they were putting your name in a cartel, but of having existed, surely Aalto would have put on it.
Other one of the memorable moments of the visit of Aalto to Madrid took place in Luis Gutiérrez Soto‘s house.
If Carlos de Miguelwas the director of the Arquitectura magazine, and the host of Alvar Aalto’s visit to Madrid, the great major brother was Luis Gutiérrez Soto. For age, for prestige, for economic power, for excellence and for everything, he was the leader of the group, and therefore the great dinner of farewell had to be done in his house.
It had (since it could not be less) two magnificent floors on the corner of the streets of Frying pan and of Núñez de Balboa (good corner), one on other one, communicated internally by a stairs of snail. Of above it was his housing and of below his study.
It prepared a marvellous dinner served by waiters, in one of his big lounges, and sat Alvar Aalto to his side.
The dinner passed with great warmth. Alvar Aalto was speaking with simplicity of his work and of his conception of the architecture and of the life, and also he was listening with interest to the ideas and opinions of the others.
It was an unforgettable party (since it is in the habit of saying). They spoke, drank, sang, laughed, and they all ended delighted and happy.
They said goodbye cordial, and already in the street abrazaron to Alvar Aalto. This one took a taxi to go away to his hotel and the others separated, each one went away to his house.
But Rafael Aburto approached Carlos de Michael, in a final new paragraph. It seemed to have be expecting all the time to remain to alone with him. This way he it dealt On Michael, who him received expectantly.
What would Rafael like to say to him? What would have been guarding? He was sure that it would be something very important: Alvar Aalto, the modern architecture, new perspectives for the Spanish architecture, it designs someone of work, some offer, some conclusion, some definitive observation…
– It hears, Carlos… It wanted to comment on a thing to you.
– Yes. Say me, Rafael.
– You have noticed … there, in Luis’ house …?
– Yes?
– There was such seated Alvar Aalto that here, and Luis there, not?
– Yes. Yes.
– To the left of Luis’ left side, behind, there was a grand piano.
– ¿?
– And on the piano there was a shawl of Manila.
– ¿?
– It hears, Carlos: of what color was it the shawl?
– Eh?
– Yes. The shawl of Manila. Of what color was it?
Carlos de Miguel remained a few seconds perplex, open-mouthed, and to the end, seeing the Franc’s expression Rafael Aburto’s interest, which was waiting for his opinion, gave to him an assault of laugh. It had to rest on Núñez de Balboa’s front.
José Ramón Hernández Correa
Doctor Architect and author of Arquitectamos locos?
Nacido en 1943 en Basilea (Suiza), se formó como ebanista, diseñador y arquitecto en la Kunstgewerbeschule de Basilea y en el Pratt Institute de Nueva York. Desde 1979 tiene su propio despacho en Haldenstein, Suiza; y es profesor en la Accademia di Architettura de la Università della Svizzera Italiana en Mendrisio. Peter Zumthor gana el premio Pritzker en el año 2009, considerado por muchos como el premio Nóbel en arquitectura.
El siguiente texto trata sobre el legado de este maestro visionario, que con su obra y pensamiento, sirve de inspiración y referencia a una generación de diseñadores y arquitectos. Revisaremos tres proyectos claves que nos permitirán ver su manera de pensar y proyectar: Las Termas de Vals (1996), su proyecto más reconocido a nivel internacional; la Casa Zumthor (2005), vivienda propia del arquitecto en donde es posible distinguir sus más profundas aspiraciones como arquitecto y como usuario; y la Capilla Bruder Klaus (2007), donde construcción, espacio y forma, se sintetizan en un pequeño proyecto religioso.
Sobre su ética de trabajo, Zumthor comenta que trata de ser fiel consigo mismo, haciendo lo que le parece bien; escoge sus proyectos y prefiere hacerlos si es que realmente tienen sentido desde el punto de vista humano. Le interesan las casas, no su carrera ni el dinero, quiere hacer casas en lugares especiales y en situaciones especiales. Para Zumthor, los proyectos necesitan un tiempo para reposar (algo que conocen bien los escritores y los músicos), un tiempo para tener una nueva perspectiva, solo entonces se aprecia lo bueno y lo malo, es un proceso de maduración.
“Nadie me puede dar órdenes, para mí, compromiso es una palabra estúpida. El diálogo para encontrar una solución inteligente es siempre posible, algo que no funcionaría si alguien quiere usar mi nombre o ganar mucho dinero a corto plazo, necesito responsabilidad.” 1
El ebanista y la materia
Para entender la genialidad de su obra, debemos entender sus inicios, su primera formación: Zumthor realiza sus estudios como ebanista desde 1958 hasta 1962, a partir de entonces su método de trabajo es el de un carpintero que selecciona, prepara, lija, manipula y trabaja la madera; todo este proceso a través de una extraordinaria combinación entre tacto y vista. Los ensambles entre piezas se dan luego, y solamente después de haber tocado y preparado los materiales. Esta unión de materiales, pensado como un acto de construcción, es lo que nos acerca a la definición de lo que es arquitectura para Mies van der Rohe, uno de los arquitectos modernos mas importantes del siglo XX.
“La arquitectura comienza al colocar cuidadosamente un ladrillo al lado de otro”.
Sobre forma y construcción
Esa fascinación por la materia, es la que lleva a que sus obras no sean pensadas tanto por su forma, sino más bien por su materia prima y sus uniones, y de como a través del cuidadoso ingreso de la luz, se crea una cuidadosa atmósfera. Es por esta razón que su arquitectura parece estar pensada para tocarla con las manos y los ojos. El ejercicio que hace con sus estudiantes, no es tanto sobre la forma, comomuchas personas pensarían; variadas veces la arquitectura también es sensorial, ocomo él prefiere describirla: es cómo la arquitectura suena, a veces cómo huele, cómo se siente, en definitiva cómo es la atmósfera; entendida esta última como el todo de lo que está constituido un proyecto. Por este motivo, el ejercicio con sus estudiantes se llama la casa sin forma; donde sus discípulos se concentran en todoslos aspectos que no son forma, aspectos como memoria, lugar, buen uso, construcción, materiales, combinaciones de materiales, entre otros. Para Zumthor, cuando haces esto correctamente, la forma hace su aparición.
Experiencia y memoria
Su arquitectura está pensada como una experiencia sensorial completa, es decir, el sonido que producen los materiales, su percepción al tacto, sus aromas, sus reflejos a la luz, etc. Es por esto, que el propio arquitecto prefiere que, en lugar de mirar sus obras a través de fotografías, sea visitada físicamente, con el fin de tener una verdadera experiencia sensorial de estas.
Su arquitectura es racional, es sensorial, su arquitectura mezcla sentimiento y razón. En el proceso de sus proyectos Zumthor trata de hacer conscientes las vivencias experimentadas, ya desde niño, del mundo y de la arquitectura; porque la arquitectura es más que nada memoria. Todos hemos experimentado arquitectura antes siquiera de estar consientes de las presencia de ella, antes siquiera de estudiarla; es por ello, la vital importancia de reconocer las experiencias creando imágenes interiores de arquitecturas buenas o malas, con el objeto de emularlas o evitarlas. Todos los días presenciamos ciudad, pueblo, paisaje, arquitectura.
Termas de Vals, Peter Zumthor, 1993-96 | Fuente: Wikipedia
Termas de Vals
Situada en un valle rodeado de un bosque de pinos, de una sobriedad y simplicidad admirable, la eliminación de lo superfluo, tanto a nivel visual como auditivo, hacen de este, un espacio para el descanso, un entorno en el que es realmente posible desconectarse de ruidos, fiestas, canciones del verano. Es así, que en este espacio,negocio anexo al hotel del mismo nombre, Zumthor pidió expresamente que no se coloquen relojes sobre sus muros, ya que los relojes omnipresentes recordarían el trajín diario a sus usuarios; en su lugar, diseñó unos discretos relojes realizados con tubos verticales de cobre. El lugar se hizo para descansar.
El área principal está dividida en varias piscinas termales con características propias: piscina interior a 32ºC, piscina exterior de invierno a 36ºC, piscina de verano a 30ºC, el baño de fuego a 42ºC y el baño de hielo a 14ºC. Muros y pisos están realizados a partir de materiales básicos como la cuarcita de Vals, extraída de minas de la región. Delgadas franjas a lo largo de los espacios bañan de luz cenital rasante los muros de piedra, este efecto es logrado gracias al sistema estructural en donde las losas de cielo raso no tocan los muros laterales, dando el efecto de que estas pesadas losas flotasen sobre los pasillos y las piscinas.
“Pienso que los esfuerzos humanos pueden crear una obra, una novela un poema o un cuarteto de cuerda, cuando sale bien forma un mundo aparte, un cosmos, y esto crea una compresión particular, una visión, una emoción que es una totalidad; yo entro ahí cuando me apetece, como en una buena película, entro en un mundo específico que lleva la huella de alguien que ha inventado, pensado y sentido todo esto por mí; es una hermosa definición de la arquitectura cuando nos deja en libertad.” 2
Estudio Zumthor, Haldenstein, Cantón de los Grisones, Suiza, 1986 | planosdecasas.net
Casa Zumthor
Tal como Alvar Aalto y otros maestros de la arquitectura, Zumthor diseña su casa con su oficina dentro de ella, como una magnífica alianza entre descanso y trabajo; así, el corazón de su casa es su despacho.
Para este arquitecto, vida y trabajo estánfuertemente entrelazados, como si el trabajo fuese un estilo de vida.
La casa está construida alrededor de un patio donde crecen 13 Arces; este es un lugar para ver desde el interior hacia el exterior y desde el exterior hacia el interior. El ala sur alberga la vivienda y el despacho, el ala oeste un espacio de reuniones, finalmente el ala norte esta destinado como el área de trabajo de sus colaboradores.
Desde la ventana de su oficina se observa el ala opuesta, donde su equipo de trabajo se encuentra; la vista es matizada por la vegetación del jardín con su juegos de luz y movimiento de las copas de los árboles. El ala norte, se une con la oficina de Zumthor a través de un espacio con una gran mesa para reuniones que mira hacia el jardín.
La cocina, el estar y el estudio son espacios a doble altura, que contrastan con los espacios de una sola altura. La casa esta pensada como un juego de espacios a doble altura que se comprimen y expanden a medida que caminamos, para de pronto abrirse al paisaje exterior.
Capilla Bruder Klaus, Peter Zumthor, 2007 | Fuente: wikiarquitectura
Capilla Bruder Klaus
Situada en medio del campo, esta edificación es un ejemplo de cómo el proceso constructivo determina la forma del proyecto, llevándola a resultados insospechados. La capilla es construida por una pareja de campesinos en honor al hermano Klaus, santo patrón de los campesinos católicos.
El proceso constructivo es el siguiente: Se disponen 112 troncos de pinos de longitudes variables apilados unos contra otros en sentido vertical. Al exterior se colocan cofres verticales. El hormigón tinturado se funde en 24 tramos o tongadas de 50 centímetros, equivalente a 24 jornadas de trabajo, lo que hace que desde el exterior el resultado visual sean estas 24 franjas horizontales de cada tramo. Una vez alcanzada la resistencia del hormigón, desde el interior y durante tres semanas, se queman los 112 troncos que en un principio sirvieron de cofre interior; el humo es expulsado por una abertura superior. El producto obtenido, es el negativo de estostroncos, una superficie texturada por formas cóncavas, coloreadas por el negro del carbón y el humo, aromatizadas por el ritual de quemar esos troncos de madera.
Como resultado, el interior es un misterioso y acogedor espacio, como si se tratase de una caverna bañada por una secreta luz cenital, es un espacio para el recogimiento y la meditación. A lo ancho de los muros de hormigón se dejan unos huecos circulares, en un principio para que elviento que sopla dentro genere un sonido similar a un órgano de viento; al final, resultó que estas aperturas generaban corrientes de aire insoportables dentro de la capilla; para corregir esto, secolocaron tapones de vidrio y proporcionan un aspecto estrellado de puntos de luz natural que atraviesan el gran espesor del muro.
Desde lo lejos se percibe un elemento vertical de formas regulares que contrasta con la horizontalidad de este tranquilo paisaje.
En su conferencia escrita en noviembre de 1988 e impartida en el Southern California Institute of Architecture, California, EE UU. Zumthor nos deja estas lecciones sobre lo que es para él la Arquitectura, lo que desea de sus proyectos, y como el mismo trabajo es su fuente de inspiración.
“Para construir un edificio de una forma clara y lógica es necesario hacer un proyecto que siga criterios racionales y objetivos. El proceso de proyecto se basa en un continuo juego conjunto de sentimiento y razón. Por un lado, los sentimientos, las preferencias, las nostalgias y los deseos que emergen y que quieren cobrar forma deben examinarse por medio de una razón crítica. Del otro, el sentimiento nos dice si las reflexiones abstractas concuerdan entre si” . 3
“Proyectar significa, en gran parte, entender y ordenar. Pero creo que la genuina substancia nuclear de la arquitectura que buscamos surge a través de la emoción y la inspiración. Los preciosos momentos de inspiración aparecen en el curso de un paciente trabajo. Con una imagen interior que, de repente, hace su aparición, con un nuevo trazo en el dibujo, parece transformarse y cobrar nueva forma en fracciones de segundo la totalidad del edifico proyectado. Es como si, de súbito, uno experimentase el efecto de una extraña droga: todo lo que sabía un poco antes acerca del objeto a crear aparece bajo una nueva y nítida luz. Y siento alegría y pasión, y hay algo en mi que parece decir: !Esta es la casa que quiero construir¡” 4
Santiago Carvajal. arquitecto
Cuenca (Ecuador). noviembre 2014
3. Zumthor, Peter. Pensar la arquitectura. Editorial Gustavo Gili, SL. Barcelona, España. Segunda edición ampliada. Conferencia escrita en noviembre de 1988 e impartida en el Southern. California Institute of Architecture (SCI-ARC), Santa Mónica, California, EE UU.
4. Zumthor, Peter. Pensar la arquitectura. Editorial Gustavo Gili, SL. Barcelona, España. Segunda edición ampliada. Conferencia escrita en noviembre de 1988 e impartida en el Southern. California Institute of Architecture (SCI-ARC), Santa Mónica, California, EE UU.
[:gl]Peter Zumthor
Nacido en 1943 en Basilea (Suíza), formouse como ebanista, deseñador e arquitecto na Kunstgewerbeschule de Basilea e no Pratt Institute de Nova York. Dende 1979 ten o seu propio despacho en Haldenstein, Suíza; e é profesor na Accademia dei Architettura de la Università della Svizzera Italiana en Mendrisio. Peter Zumthor gaña o premio Pritzker no ano 2009, considerado por moitos como o premio Nóbel en arquitectura.
O seguinte texto trata sobre o legado deste mestre visionario, que coa súa obra e pensamento, serve de inspiración e referencia a unha xeración de deseñadores e arquitectos. Revisaremos tres proxectos claves que nos permitirán ver o seu xeito de pensar e proxectar: As Termas de Valse (1996), o seu proxecto máis recoñecido a nivel internacional; a Casa Zumthor (2005), vivenda propia do arquitecto onde é posible distinguir as súas máis profundas aspiracións como arquitecto e como usuario; e a Capela Bruder Klaus (2007), onde construción, espazo e forma, se sintetizan nun pequeno proxecto relixioso.
Sobre a súa ética de traballo, Zumthor comenta que trata de ser fiel consigo mesmo, facendo o que lle parece ben; escolle os seus proxectos e prefire facelos se é que realmente teñen sentido dende o punto de vista humano. Interésanlle as casas, non a súa carreira nin o diñeiro, quere facer casas en lugares especiais e en situacións especiais. Para Zumthor, os proxectos necesitan un tempo para repousar (algo que coñecen ben os escritores e os músicos), un tempo para ter unha nova perspectiva, só entón apréciase o bo e o malo, é un proceso de maduración.
“Ninguén me pode dar ordes, para min, compromiso é unha palabra estúpida. O diálogo para encontrar unha solución intelixente é sempre posible, algo que non funcionaría se alguén quere usar o meu nome ou gañar moito diñeiro a curto prazo, necesito responsabilidade.” 1
O ebanista e a materia
Para entender a xenialidade da súa obra, debemos entender os seus inicios, a súa primeira formación: Zumthor realiza os seus estudos como ebanista dende 1958 ata 1962, a partir de entón o seu método de traballo é o dun carpinteiro que selecciona, prepara, lixa, manipula e traballa a madeira; todo este proceso a través dunha extraordinaria combinación entre tacto e vista. As ensambladuras entre pezas danse logo, e soamente despois de tocar e tido sido preparado os materiais. Esta unión de materiais, pensado como un acto de construción, é o que nos achega á definición do que é arquitectura para Mies van der Rohe, un dos arquitectos modernos mais importantes do século XX.
“A arquitectura comeza ao colocar coidadosamente un ladrillo ao lado doutro”.
Sobre forma e construción
Esa fascinación pola materia, é a que leva a que as súas obras non sexan pensadas tanto pola súa forma, senón máis ben pola súa materia prima e as súas unións, e de como a través do coidadoso ingreso da luz, se crea unha coidadosa atmosfera. É por esta razón que a súa arquitectura parece estar pensada para tocala coas mans e os ollos. O exercicio que fai cos seus estudantes, non é tanto sobre a forma, comomuchas persoas pensarían; variadas veces a arquitectura tamén é sensorial, ocomo el prefire describila: é como a arquitectura soa, ás veces como ule, como se sente, en definitiva como é a atmosfera; entendida esta última como o todo do que está constituído un proxecto. Por este motivo, o exercicio cos seus estudantes chámase a casa sen forma; onde os seus discípulos se concentran en todoslos aspectos que non son forma, aspectos como memoria, lugar, bo uso, construción, materiais, combinacións de materiais, entre outros. Para Zumthor, cando fas isto correctamente, a forma fai a súa aparición.
Experiencia e memoria
A súa arquitectura está pensada como unha experiencia sensorial completa, é dicir, o son que producen os materiais, a súa percepción ao tacto, os seus aromas, os seus reflexos á luz, etc. É por isto, que o propio arquitecto prefire que, en lugar de mirar as súas obras a través de fotografías, sexa visitada fisicamente, co fin de ter unha verdadeira experiencia sensorial destas.
A súa arquitectura é racional, é sensorial, a súa arquitectura mestura sentimento e razón. No proceso dos seus proxectos Zumthor trata de facer conscientes as vivencias experimentadas, xa dende neno, do mundo e da arquitectura; porque a arquitectura é máis que nada memoria. Todos experimentamos arquitectura antes sequera de estar consentes de presénciaas dela, antes sequera de estudala; é por iso, a vital importancia de recoñecer as experiencias creando imaxes interiores de arquitecturas boas ou malas, co obxecto de emulalas ou evitalas. Todos os días presenciamos cidade, pobo, paisaxe, arquitectura.
Termas de Vals, Peter Zumthor, 1993-96 | Fonte: Wikipedia
Termas de Vals
Situada nun val rodeado dun bosque de piñeiros, dunha sobriedade e simplicidade admirable, a eliminación do superfluo, tanto a nivel visual como auditivo, fan deste, un espazo para o descanso, un ámbito no que é realmente posible desconectarse de ruídos, festas, cancións do verán. É así, que neste espacio,negocio anexo ao hotel do mesmo nome, Zumthor pediu expresamente que non se coloquen reloxos sobre os seus muros, xa que os reloxos omnipresentes recordarían a trasfega diaria aos seus usuarios; no seu lugar, deseñou uns discretos reloxos realizados con tubos verticais de cobre. O lugar fíxose para descansar.
A área principal está dividida en varias piscinas termais con características propias: piscina interior a 32ºC, piscina exterior de inverno a 36ºC, piscina de verán a 30ºC, o baño de lume a 42ºC e o baño de xeo a 14ºC. Muros e pisos están realizados a partir de materiais básicos como a cuarcita de Vals, extraida de minas da rexión. Delgadas franxas ao longo dos espazos bañan de luz cenital rasante os muros de pedra, este efecto é logrado grazas ao sistema estrutural onde as lousas de ceo raso non tocan os muros laterais, dando o efecto de que estas pesadas lousas flotasen sobre os corredores e as piscinas.
“Penso que os esforzos humanos poden crear unha obra, unha novela un poema ou un cuarteto de corda, cando sae ben forma un mundo á parte, un cosmos, e isto crea unha compresión particular, unha visión, unha emoción que é unha totalidade; eu entro aí cando me apetece, como nunha boa película, entro nun mundo específico que leva a pegada de alguén que inventou, pensou e sentiu todo isto por min; é unha fermosa definición da arquitectura cando nos deixa en liberdade.” 2
Estudio Zumthor, Haldenstein, Cantón dos Grisones, Suiza, 1986 | planosdecasas.net
Casa Zumthor
Tal como Alvar Aalto e outros mestres da arquitectura, Zumthor deseña a súa casa coa súa oficina dentro dela, como unha magnífica alianza entre descanso e traballo; así, o corazón da súa casa é o seu despacho.
Para este arquitecto, vida e traballo estánfuertemente entrelazados, coma se o traballo fose un estilo de vida.
A casa está construída ao redor dun patio onde crecen 13 Pradairos; este é un lugar para ver dende o interior cara ao exterior e dende o exterior cara ao interior. A á sur alberga a vivenda e o despacho, a á oeste un espazo de reunións, finalmente a á norte esta destinado como a área de traballo dos seus colaboradores.
Dende a ventá da súa oficina obsérvase a á oposta, onde o seu equipo de traballo se encontra; a vista é matizada pola vexetación do xardín co seu xogos de luz e movemento das copas das árbores. A á norte, únese coa oficina de Zumthor a través dun espazo cunha gran mesa para reunións que mira cara ao xardín.
A cociña, o estar e o estudo son espazos a dobre altura, que contrastan cos espazos dunha soa altura. A casa esta pensada como un xogo de espazos a dobre altura que se comprimen e expanden a medida que camiñamos, para de pronto abrirse á paisaxe exterior.
Capela Bruder Klaus, Peter Zumthor, 2007 | Fuente: wikiarquitectura
Capela Bruder Klaus
Situada no medio do campo, esta edificación é un exemplo de como o proceso construtivo determina a forma do proxecto, levándoa a resultados insospeitados. A capela é construída por unha parella de campesiños en honor ao irmán Klaus, santo patrón dos campesiños católicos.
O proceso construtivo é o seguinte: Dispóñense 112 madeiros de piñeiros de lonxitudes variables amoreados uns contra outros en sentido vertical. Ao exterior colócanse cofres verticais. O formigón tinturado fóndese en 24 tramos ou tongadas de 50 centímetros, equivalente a 24 xornadas de traballo, o que fai que dende o exterior o resultado visual sexan estas 24 franxas horizontais de cada tramo. Unha vez alcanzada a resistencia do formigón, dende o interior e durante tres semanas, quéimanse os 112 madeiros que nun principio serviron de cofre interior; o fume é expulsado por unha abertura superior. O produto obtido, é o negativo de estostroncos, unha superficie texturada por formas cóncavas, coloreadas polo negro do carbón e o fume, aromatizadas polo ritual de queimar eses madeiros de madeira.
Como resultado, o interior é un misterioso e acolledor espazo, coma se se tratase dunha caverna bañada por unha secreta luz cenital, é un espazo para o recollemento e a meditación. Ao ancho dos muros de formigón déixanse uns ocos circulares, nun principio para que elviento que sopra dentro xere un son similar a un órgano de vento; ao final, resultou que estas aperturas xeraban correntes de aire insoportables dentro da capela; para corrixir isto, secolocaron tapóns de vidro e proporcionan un aspecto estrelado de puntos de luz natural que atravesan o grande espesor do muro.
Dende o lonxe percíbese un elemento vertical de formas regulares que contrasta coa horizontalidade desta tranquila paisaxe.
Na súa conferencia escrita en novembro de 1988 e impartida no Southern California Institute of Architecture, California, EUA. Zumthor déixanos estas leccións sobre o que é para el a Arquitectura, o que desexa dos seus proxectos, e como o mesmo traballo é a súa fonte de inspiración.
“Para construír un edificio dunha forma clara e lóxica é necesario facer un proxecto que siga criterios racionais e obxectivos. O proceso de proxecto baséase nun continuo xogo conxunto de sentimento e razón. Por un lado, os sentimentos, as preferencias, as nostalgias e os desexos que emerxen e que queren cobrar forma deben examinarse por medio dunha razón crítica. Do outro, o sentimento dinos se as reflexións abstractas concordan entre si” . 3
“Proxectar significa, en gran parte, entender e ordenar. Pero creo que a xenuína substancia nuclear da arquitectura que buscamos xorde a través da emoción e a inspiración. Os preciosos momentos de inspiración aparecen no curso dun paciente traballo. Cunha imaxe interior que, de súpeto, fai a súa aparición, cun novo trazo no debuxo, parece transformarse e cobrar nova forma en fraccións de segundo a totalidade do edifico proxectado. É coma se, de súbito, un experimentase o efecto dunha estraña droga: todo o que sabía un pouco antes acerca do obxecto a crear aparece baixo unha nova e nítida luz. E sento alegría e paixón, e hai algo no meu que parece dicir: Esta é a casa que quero construir!” 4
Santiago Carvajal. arquitecto
Cuenca (Ecuador). novembro 2014
3. Zumthor, Peter. Pensar la arquitectura. Editorial Gustavo Gili, SL. Barcelona, España. Segunda edición ampliada. Conferencia escrita en novembro de 1988 e impartida no Southern. California Institute of Architecture (SCI-ARC), Santa Mónica, California, EE UU.
4. Zumthor, Peter. Pensar la arquitectura. Editorial Gustavo Gili, SL. Barcelona, España. Segunda edición ampliada. Conferencia escrita en noviembre de 1988 e impartida en el Southern. California Institute of Architecture (SCI-ARC), Santa Mónica, California, EE UU.
[:en]Peter Zumthor
Born in 1943 in Basle (Switzerland), he was formed as cabinet-maker, designer and architect in the Kunstgewerbeschule of Basle and in the Pratt Institute of New York. From 1979 it has his own office in Haldenstein, Switzerland; and he is a teacher in the Accademia I gave Architettura de la Università della Svizzera Italiana in Mendrisio. Peter Zumthor gains the prize Pritzker in the year 2009 considered by many as the prize Nóbel in architecture.
The following text treats on the legacy of this visionary teacher, who with his work and thought, uses as inspiration and indexes a generation of designers and architects. We will check three key projects that will allow us to see his way of thinking and projecting: The Thermal baths of Waltz (1996), his most recognized project worldwide; the House Zumthor (2005), own housing of the architect where it is possible to distinguish his more deep aspirations as architect and as user; and the Chapel Bruder Klaus (2007), where construction, space and form, they are synthesized in a small religious project.
On his ethics of work, Zumthor comments that he tries to be a public inspector with it same, doing what seems to him likely; he chooses his projects and prefers doing them if sense is that really they make from the human point of view. He is interested in the houses, not neither his career nor the money, it wants to do houses in special places and in special situations. For Zumthor, the projects need a time to rest (something that the writers and the musicians know well), a time to have a new perspective, only then estimates the good thing and the bad thing, it is a process of ripeness.
“Nobody can give me orders, for me, commitment is a stupid word. The dialog to find an intelligent solution is always possible, something that would not work if anybody wants to use my name or to gain a lot of short-term money, I need responsibility.” 1
The cabinet-maker and the matter
To understand the genius of his work, we must deal his beginnings, his first formation: Zumthor realizes his studies as cabinet-maker from 1958 until 1962, from then his method of work is that of a carpenter who selects, prepares, sands, the wood manipulates and works; all I sue this one across an extraordinary combination between tact and sight. Assemble them between pieces they are given then, and only after having touched and prepared the materials. This union of materials, thought as an act of construction, is what brings us over to the definition of what is an architecture for Mies van der Rohe, one of the modern architects important mas of the 20th century.
“The architecture begins on having placed carefully a brick next to other one”.
On form and construction
This fascination for the matter, is the one that leads that his works are not thought so much by his form, but rather by his raw material and his unions, and of since across the careful revenue of the light, one believes a careful atmosphere. It is for this reason that his architecture seems to be thought to touch it with the hands and the eyes. The exercise that it does with his students, is not so much on the form, comomuchas persons would think; varied times the architecture also is sensory, ocomo he prefers describing it: it is how the architecture sounds, sometimes how it smells, how he feels, definitively how it is the atmosphere; understood the latter as everything of what is constituted a project. For this motive, the exercise with his students is called the house without form; where his disciples center in todoslos aspects that are not form, aspects like memory, place, good use, construction, materials, combinations of materials, between others. For Zumthor, when you do this correctly, the form does his appearance.
Experience and memory
His architecture is thought as a sensory complete experience, that is to say, the sound that the materials, his perception produce to the tact, his aromas, his reflections to the light, etc. It is for this, which the own architect prefers who, instead of looking at his works across photographies, is visited physically, in order to have a real sensory experience of these.
His architecture is rational, is sensory, his architecture mixes feeling and reason. In the process of his projects Zumthor it tries to make the experienced experiences conscious, already from child, of the world and of the architecture; because the architecture is more than at all memory. We all have experienced architecture before at least of being you consent of them presence of her, before at least of studying it; it is for it, the vital importance of recognizing the experiences creating interior images of good or bad architectures, in order to emulate them or to avoid them. Every day we attend city, people, landscape, architecture.
Thermal baths in Vals, Peter Zumthor, 1993-96 | Source: Wikipedia
Thermal baths in Vals
Placed in a valley surrounded with a forest of pines, of a sobriety and admirable simplicity, the elimination of the superfluous thing, so much to visual as auditory level, they do of this one, a space for the rest, an environment in the one that is really possible to be disconnected of noises, holidays, summers songs. It is like that, for that in this space, attached business to the hotel of the same name, Zumthor asked expressly that clocks should not be placed on his walls, since the omnipresent clocks would remember the daily trajín to his users; in his place, he designed a few discreet clocks realized with vertical pipes of copper. The place was done to rest.
The principal area is divided in several thermal swimming pools by own characteristics: interior swimming pool to 32ºC, exterior winter swimming pool to 36ºC, summer swimming pool to 30ºC, the bath of fire to 42ºC and the bath of ice to 14ºC. Walls and floors are realized from basic materials as the cuarcita of Waltz, extracted from mines of the region. Thin striping along the spaces bathe of zenithal low light the walls of stone, this effect is achieved thanks to the structural system where the slabs of level sky do not touch the lateral walls, giving the effect of which these heavy slabs were floating on the corridors and the swimming pools.
“I think that the human efforts can create a work, one novelizes a poem or a quartet of rope, when it goes out well it forms a world separate, a cosmos, and this believe a particular compression, a vision, an emotion that is a totality; I enter there when I desire it, since in a good movie, enter a specific world that takes the fingerprint of someone who has invented, thought and felt all that for me; it is a beautiful definition of the architecture when it leaves us at liberty.” 2
As Alvar Aalto and other teachers of the architecture, Zumthor designs his house with his office inside her, as a magnificent alliance between rest and work; this way, the heart of his house is his office.
For this architect, life and work estánfuertemente interlaced, as if the work was a way of life.
The house is constructed about a court where 13 Maples grow; this one is a place to see from the interior towards the exterior and from the exterior towards the interior. The south wing shelters the housing and the office, the wing west a space of meetings, finally the north this wing destined as the area of work of his collaborators.
From the window of his office the opposite wing is observed, where his equipment of work is; the sight is tinted by the vegetation of the garden by his games of light and movement of the glasses of the trees. The north wing, it joins with Zumthor’s office across a space with a great table for meetings that it looks at the garden.
The kitchen, to be and the study they are spaces to double height, which they confirm with the spaces of an alone height. The this house thought as a game of spaces to double height that they control themselves and expand as we walk, suddenly to be opened for the exterior landscape.
Capilla Bruder Klaus Chapel, Peter Zumthor, 2007 | Fuente: wikiarquitectura
Bruder Klaus Chapel
Placed in the middle of the field, this building is an example of how the constructive process determines the form of the project, taking her to unsuspected results. The chapel is constructed by a pair of peasants in honor the brother Klaus, holy boss of the catholic peasants.
The constructive process is the following one: some arrange 112 trunks of pines of variable lengths piled up against others in vertical sense. On the outside vertical chests are placed. The concrete tinturado is founded on 24 sections or tongadas of 50 centimeters, equivalent to 24 days of work, which does that from the exterior the visual result they are these 24 horizontal striping of every section. Once reached the resistance of the concrete, from the interior and for three weeks, there are burned 112 trunks that in a beginning used as interior chest; the smoke is expelled by a top opening. The obtained product, it is the negative of estostroncos, a surface texturada for concave forms colored by the black of the coal and the smoke, aromatized by the ritual of burning these trunks of wood.
As result, the interior is a mysterious and cozy space, as if it was a question of a cavern bathed by a secret zenithal light, is a space for the concentration and the meditation. Widthways of the walls of concrete a few circular hollows are left, in a beginning in order that elviento that blows inside generates a sound similar to a wind organ; ultimately, it turned out that these openings were generating unbearable draughts inside the chapel; to correct this, secolocaron glass stoppers and they provide a starry aspect of points of natural light that cross the great thickness of the wall.
From far there is perceived a vertical element of regular forms that contrasts with the horizontalidad of this calm landscape.
In his conference written in November, 1988 and given in the Southern California Institute of Architecture, California, the USA. Zumthor leaves these lessons us on what the Architecture is for him, which he wishes of his projects, and as the same work it is his source of inspiration.
“To construct a building of a clear and logical form is necessary to do a project that follows rational and objective criteria. The project process is based on a continuous joint game of feeling and reason. On the one hand, the feelings, the preferences, the nostalgias and the desires that emerge and that want to receive form must examine by means of a critical reason. Of other one, the feeling says to us if the abstract reflections agree between if” . 3
“To project means to deal and to order, largely. But I think that the genuine nuclear substance of the architecture for that we look arises across the emotion and the inspiration. The precious moments of inspiration appear in the course of a patient work. With an interior image that, suddenly, does his appearance, with a new outline in the drawing, new form seems from him to transform and to receive in fractions of second the totality of I build projected. It is as if, of sudden, one was experiencing the effect of a strange drug: everything what it knew a bit before brings over of the object to creating appears under a new and clear light. And I sit happiness and passion, and there is something in my that seems to say: This one is the house that I want to construct!” 4
Santiago Carvajal. architect
Cuenca (Ecuador). november 2014
3. Zumthor, Peter. Thinking the architecture. Publishing Gustavo Gili, SL. Barcelona, Spain. The second extended edition. Conference written in November, 1988 and given in the Southern. California Institute of Architecture (SCI-ARC), Santa Mónica, California, EE UU.
4. Zumthor, Peter. Thinking the architecture. Publishing Gustavo Gili, SL. Barcelona, Spain. The second extended edition. Conference written in November, 1988 and given in the Southern. California Institute of Architecture (SCI-ARC), Santa Mónica, California, EE UU.
Gran retrospectiva en CaixaForum Barcelona sobre este arquitecto finlandés. Alvar Aalto (1898-1976) es el arquitecto finlandés más conocido de su generación y uno de los más importantes del siglo XX. Sus edificios plasman una magistral interacción de volúmenes, formas y materiales orgánicos, y los objetos diseñados por él son reconocidos en la actualidad como hitos del desarrollo del mobiliario moderno.
Aalto fue una figura clave de la arquitectura y el diseño internacional de vanguardia desde los años veinte. El finlandés realizó encargos en países como Italia, Suiza, Francia, Alemania y Estados Unidos, en la posguerra. Su prolífica carrera llega hasta los años setenta, incluyendo más de 400 edificios y docenas de muebles, objetos de cristal y lámparas. Acabó llevando a cabo encargos a gran escala, como el Auditorio Finlandia de Helsinki (1975), justo un año antes de su muerte, y la Ópera de Essen, que fue finalizada póstumamente, en 1988.
La muestra presenta una amplia panorámica de la vida y la producción de este legendario arquitecto, se detiene en los edificios y los diseños más representativos y revela numerosos nuevos aspectos de su producción. Incluye 20 maquetas históricas y más de un centenar de piezas, entre dibujos originales, muebles, lámparas y objetos de cristal, así como obras de otros artistas con los que compartió inquietudes y amistad, como Alexander Calder o Jean Arp, y fotografías históricas y modernas, a cargo del fotógrafo Armin Linke.
Alvar Aalto (1898-1976) was the most important Finnish architect of his generation and a leading exponent of modernism viewed from a humanistic perspective. His buildings, such as the Paimio Tuberculosis Sanatorium, the Viipuri (Viborg) Library and the Villa Mairea, all situated in Finland, embody a masterful, organic interplay of volume, materials and light.
Aalto’s laminated plywood chairs made him one of the 20th century’s most famous designers, and his “Savoy” glass vase is today considered the epitome of Finnish organic design.
Over a period of fifty years, Aalto planned almost five-hundred buildings and projects, most of them in Finland but about a hundred in eighteen other countries. Among these are official constructions for cultural use, private houses and exhibition pavilions, as well as industrial installations, office buildings, terraced housing and prefabricated dwellings. Many of his creations are Gesamtkunstwerke, or “total works of art”, for which Aalto also designed furniture, lighting, fabrics and even building materials. Exaltation of the everyday through art and culture was a subject that engrossed him throughout his entire life.
Art, together with the contacts and conversations Aalto had with numerous international avant-garde figures, played a significant intermediary role in the translation of natural forms into architecture and design. The architect took a great interest in the potential for symbolic expression inherent in shapes borrowed from nature. He believed that nature illustrated and strategically legitimised a certain creative attitude, as well as a humanistic perspective that strived to preserve individuality in a society of the masses that is mechanised, technologically-driven and conditioned by economic constraints.
Aalto conceived and designed projects thinking of people as the central element which, as he saw it, meant he had to take into account the way we perceive our surroundings. In his projects, the senses of sight and hearing played an important role, subtly guided by the choreography of space and light, but how the materials felt and the “user interfaces” were also relevant. Thus, for their inhabitants or “users”, Aalto’s constructions became a kind of second nature.
Aalto travelled to Spain twice. In April 1951 he visited Barcelona, Madrid and Palma. He was introduced to the work of Gaudí, but refused to see El Escorial, the symbol of Spanish official architecture. He returned in November and toured Andalusia and northern Morocco. In Granada he visited the Alhambra, referring to it as “an architectural stimulus”. Aalto’s contact with Spain’s young architects was fundamental to the founding, in August 1951, of Grup R in Barcelona, and the drafting of the Alhambra Manifesto in Madrid in 1953, which would revive the spirit of the Modern Movement and project it into the future.
Gran retrospectiva en CaixaForum Barcelona sobre este arquitecto finlandés. Alvar Aalto (1898-1976) é o arquitecto finlandés máis coñecido da súa xeración e un dos máis importantes do século XX. Os seus edificios plasman unha maxistral interacción de volumes, formas e materiais orgánicos, e os obxectos deseñados por el son recoñecidos na actualidade como fitos do desenvolvemento do mobiliario moderno.
Aalto foi unha figura clave da arquitectura e o deseño internacional de vangarda dende os anos vinte. O finlandés realizou encargos en países como Italia, Suíza, Francia, Alemaña e Estados Unidos, na posguerra. A súa prolífica carreira chega ata os anos setenta, incluíndo máis de 400 edificios e ducias de mobles, obxectos de cristal e lámpadas. Acabou levando a cabo encargos a grande escala, como o Auditorio Finlandia de Helsinki (1975), xusto un ano antes da súa morte, e a Ópera de Essen, que foi finalizada póstumamente, en 1988.
A mostra presenta unha ampla panorámica da vida e a produción deste lendario arquitecto, detense nos edificios e os deseños máis representativos e revela numerosos novos aspectos da súa produción. Inclúe 20 maquetas históricas e máis dun centenar de pezas, entre debuxos orixinais, mobles, lámpadas e obxectos de cristal, así como obras doutros artistas cos que compartiu inquietudes e amizade, como Alexander Calder ou Jean Arp, e fotografías históricas e modernas, a cargo do fotógrafo Armin Linke.
Caixa Forum Barcelona
Do 3 de xuño o 23 de agosto de 2015
Organización: Vitra Design Museum e Alvar Aalto Museum
Este libro presenta una historia que aún no se había escrito con una visión amplia e interpretativa. Dicha historia se expone desde una perspectiva contemporánea que aborda la complejidad de la realidad y describe unas experiencias que son ejemplos modélicos de políticas de vivienda y de tipología arquitectónica. Los casos estudiados se interpretan no sólo en su momento de realización, sino también en su funcionamiento posterior. De todos ellos, se pone énfasis en los casos que se han concentrado en lo comunitario y en lo urbano.
En la primera parte del libro se expone la amplia tradición que se inició con los experimentos del Existenzminimum, con los Höfe vieneses y las Siedlungen alemanas, y que siguió con las new towns inglesas y los grands ensembles franceses.
La segunda parte explica las respuestas a la crisis del urbanismo moderno y de la vivienda funcionalista, con las alternativas ofrecidas por el organicismo, los procesos de participación, la crítica tipológica y la teoría y práctica de los soportes.
La tercera parte aborda los sistemas contemporáneos: la organización en planta, los combinados modulares, la inserción en la ciudad, la creación de barrios y la superposición en capas.
Por último, la cuarta parte analiza las alternativas a los sistemas dominantes: la rehabilitación, las arquitecturas medioambientales, la previsión de la periferia, la remodelación de los barrios marginales y las respuestas a situaciones de catástrofe.
Para dar una visión más amplia de todo lo anterior, se ha renunciado al eurocentrismo convencional y a la presentación exclusiva de obras realizados en los países desarrollados: es decir, se han incluido numerosas experiencias llevadas a cabo en países en desarrollo. Asimismo, no se estudian sólo ejemplos convencionales de nueva planta, sino también rehabilitaciones y reciclajes, arquitecturas sostenibles y viviendas de emergencia.
This book presents a history that still one had not written with a wide and interpretive vision. The above mentioned history is exposed from a contemporary perspective that approaches the complexity of the reality and describes a few experiences that are examples modélicos of policies of housing and of architectural typology. The studied cases are interpreted not only in his moment of accomplishment, but also in his later functioning. Of all of them, it puts on emphasis in the cases that have centered in the community thing and in the urban thing.
In the first part of the book there exposes the wide tradition that began with the experiments of the Existenzminimum, with the Höfe Vienneses and the German Siedlungen, and that continued with the English new towns and the French grands ensembles.
The second part explains the answers to the crisis of the modern urbanism and of the housing funcionalista, with the alternatives offered by the organicismo, the processes of participation, the critique tipológica and the theory and practice of the supports.
The third part approaches the contemporary systems: the organization in plant, the modular cocktails, the insertion in the city, the creation of neighborhoods and the overlapping in caps.
Finally, the fourth part analyzes the alternatives to the dominant systems: the rehabilitation, the environmental architectures, the forecast of the periphery, the remodeling of the marginal neighborhoods and the answers to situations of catastrophe.
To give a more wide vision of everything previous, there has been resigned the conventional eurocentrismo and to the exclusive presentation of works realized in the developed countries: it is to say, numerous experiences carried out in developing countries have been included. Likewise, there are not studied only conventional examples of new plant, but also rehabilitations and recyclings, sustainable architectures and emergency housings.
Este libro presenta unha historia que aínda non se escribira cunha visión ampla e interpretativa. A devandita historia exponse dende unha perspectiva contemporánea que aborda a complexidade da realidade e describe unhas experiencias que son exemplos modélicos de políticas de vivenda e de tipoloxía arquitectónica. Os casos estudados interprétanse non só no seu momento de realización, senón tamén no seu funcionamento posterior. De todos eles, ponse énfase nos casos que se concentraron no comunitario e no urbano.
Na primeira parte do libro exponse a ampla tradición que se iniciou cos experimentos do Existenzminimum, cos Höfe vieneses e as Siedlungen alemás, e que seguiu coas new towns inglesas e os grands ensembles franceses.
A segunda parte explica as respostas á crise do urbanismo moderno e da vivenda funcionalista, coas alternativas ofrecidas polo organicismo, os procesos de participación, a crítica tipolóxica e a teoría e práctica dos soportes.
A terceira parte aborda os sistemas contemporáneos: a organización en planta, os combinados modulares, a inserción na cidade, a creación de barrios e a superposición en capas.
Por último, a cuarta parte analiza as alternativas aos sistemas dominantes: a rehabilitación, as arquitecturas ambientais, a previsión da periferia, a remodelación dos barrios marxinais e as respostas a situacións de catástrofe.
Para dar unha visión máis ampla de todo o anterior, renunciouse ao eurocentrismo convencional e á presentación exclusiva de obras realizouno nos países desenvolvidos: é dicir, incluíronse numerosas experiencias levadas a cabo en países en desenvolvemento. Así mesmo, non se estudan só exemplos convencionais de nova planta, senón tamén rehabilitacións e reciclaxes, arquitecturas sostibles e vivendas de emerxencia.
Una planta baja angosta, semienterrada, y con una sola ventana a una calle estrecha, y dos plantas muy compartimentadas en las que en tiempos vivió una familia de ocho personas, fue lo que nos encontramos al llegar.
Como es lógico, la obsesión fue desde el principio conseguir espacios más abiertos y llevar luz natural a la planta baja. Y como siempre, cuando se demuele la estructura, la luz llega hasta el suelo. El esfuerzo desde ese momento fue intentar que se quedase hasta el final.
Para eso se sacrificó una franja de poco más de un metro hacia la fachada posterior en planta segunda y se acristaló el suelo de un pequeño estudio en planta primera.
La vivienda, para una pareja joven, se distribuyó en cocina, estar y aseo en planta baja, estudio, dormitorio principal y baño en planta primera y salón con balcón hacia la calle en planta segunda.
La estructura es de madera de eucalipto laminada, suelos de madera maciza de eucalipto y revestimientos de cal en las medianeras. Se reforzó el aislamiento en fachadas, cubierta y ventanas, para adaptar la vivienda a las modernas condiciones de confort. Y con los acabados, blancos en su mayoría, se intentó reforzar el reflejo de la luz hasta la planta baja.
En 70 metros cuadrados útiles, incluyendo escaleras, y distribuidos en tres plantas, se pretende potenciar la ventaja que supone el disponer de altura además de superficie en planta. Se intenta que la sensación sea la de habitar una vivienda mucho más grande aprovechando las gran altura visual que se alcanza en la fachada posterior.
Obra: Vivienda entre medianeras en Algalia de Abaixo
Promotor: Privado
Autores: Ansede Quintáns arquitectos (Cristina Ansede Viz, Alberto Quintáns Arrondo)
Año: 2013
Emplazamiento: Algalia de Abaixo, Santiago de Compostela, España
Fotografía: Héctor Santos-Díez | BISimages + www.ansedequintans.com
[:gl]
Unha planta baixa estreita, semienterrada, e cunha soa ventá a unha rúa estreita, e dúas plantas moi compartimentar nas que en tempos viviu unha familia de oito persoas, foi o que nos encontramos ao chegar.
Como é lóxico, a obsesión foi dende o principio conseguir espazos máis abertos e levar luz natural á planta baixa. E como sempre, cando se demole a estrutura, a luz chega ata o chan. O esforzo dende ese momento foi intentar que quedase ata o final.
Para iso sacrificouse unha franxa de pouco máis dun metro cara á fachada posterior en planta segunda e acritalar se o chan dun pequeno estudo en planta primeira.
A vivenda, para unha parella nova, distribuíuse en cociña, estar e aseo en planta baixa, estudo, dormitorio principal e baño en planta primeira e salón con balcón cara á rúa en planta segunda.
A estrutura é de madeira de eucalipto laminada, chans de madeira maciza de eucalipto e revestimentos de cal nas medianeiras. Reforzouse o illamento en fachadas, cuberta e ventás, para adaptar a vivenda ás modernas condicións de confort. E cos acabados, brancos na súa maioría, intentouse reforzar o reflexo da luz ata a planta baixa.
En 70 metros cadrados útiles, incluíndo escaleiras, e distribuídos en tres plantas, preténdese potenciar a vantaxe que supón dispoñer de altura ademais de superficie en planta. Inténtase que a sensación sexa a de habitar unha vivenda moito máis grande aproveitando as grande altura visual que se alcanza na fachada posterior.
Obra: Vivenda entre medianeiras en Algalia de Abaixo
Promotor: Privado
Autores: Ansede Quintáns arquitectos (Cristina Ansede Viz, Alberto Quintáns Arrondo)
Ano: 2013
Emprazamento: Algalia de Abaixo, Santiago de Compostela, España
Fotografia: Héctor Santos-Díez | BISimages + www.ansedequintans.com
[:en]
A narrow, semiburied ground floor, and with an alone window to a narrow street, and two you plant very compartimentadas in that in times there lived a family of eight persons, it was what we are on having come.
Since it is logical, the obsession was from the beginning to obtain more opened spaces and to take natural light to the ground floor. And as always, when the structure is demolished, the light comes up to the soil. The effort from this moment was to try that it was remaining until the end.
For it a band sacrificed itself of little more than one meter towards the later front in the second plant and acristaló the soil of a small study in the first plant.
The housing, for a young pair, was distributed in kitchen, to be and I adorn in ground floor, study, principal bedroom and bathe in the first plant and lounge with balcony towards the street in the second plant.
The structure is of wood of eucalyptus laminated, soils of massive wood of eucalyptus and coatings limes in the dividing ones. The isolation was reinforced in fronts, cover and windows, to adapt the housing to the modern conditions of comfort. And with finished, white in the main, one tried to reinforce the reflection of the light up to the ground floor.
In 70 useful square meters, including stairs, and distributed in three plants, one tries to promote the advantage that supposes having height besides surface in plant. There is tried that the sensation is it of living a much bigger housing taking advantage of great visual height that is reached in the later front.
Work: Housing between dividing in Algalia de Abaixo
Promoter: Private
Authors: Ansede Quintáns arquitectos (Cristina Ansede Viz, Alberto Quintáns Arrondo)
Year: 2013
Location: Algalia de Abaixo, Santiago de Compostela, Spain
Photography: Héctor Santos-Díez | BISimages + www.ansedequintans.com
Para cerrar este curso, y a punto de entrar en la época estival, que mejor plan que poder realizar un tour por diferentes ciudades o por remotos pueblos numerosos ejemplos de arquitectura que merecen ser visitados y esparcidos por toda Galicia. Por ello que mejor realizar estos recorridos de la mano de arquitectos lo que nos garantiza un profundo conocimiento de la arquitectura y la construcción local.
Nos acercamos hasta Santiago para charlar con los tres jóvenes integrantes de GA Santiago, Cristina Ansede Viz, Camino Vilanova Rodríguez y Alberto Quintáns Arrondo. GA Santiago es el miembro local en Galicia de Guiding Architects, una red internacional de rutas guiadas de arquitectura integrada por compañías independientes que ofrecen tours guiados por profesionales en cada una de sus localizaciones.
“Nuestro enfoque para las visitas guiadas se basa precisamente en compartir esta experiencia de primera mano, abriendo aquellos espacios de interés especial, desde casas particulares a edificios en construcción, y compartiendo con nuestros visitantes toda la información clave de una forma amena.”
Sin más os dejamos con la entrevista que nos concedieron hace unas semanas en Santiago de Compostela.
Cristina Ansede Viz, Camino Vilanova Rodríguez, Alberto Quintáns Arrondo forman GA Santiago
Explicadnos, ¿cómo y por qué surge el “GA Santiago”?
Sentíamos que había un vacío en la difusión de la arquitectura contemporánea gallega en lo que se refiere al sector turístico. Además conocíamos Guiding Architects, una red activa de guías de arquitectura a nivel internacional formada por arquitectos que explican sus ciudades o regiones con la arquitectura y el urbanismo como hilo conductor. Nosotros lo que hemos hecho es incluir la arquitectura gallega en ese mapa de destinos. Para ello tuvimos que presentar la candidatura de Galicia y superar varias pruebas, tanto de aptitudes como de medios. Finalmente en Febrero de 2014, en la reunión anual de GA, en esa ocasión en Copenhague, fuimos admitidos como nuevos miembros.
¿Teníais alguna experiencia previa en este campo?
No. En este sentido las exigencias de la red son que los socios sean profesionales en activo en el campo de la arquitectura. De esa forma podemos transmitir una realidad de la arquitectura y el urbanismo más compleja, que engloba todos los procesos que la generan.
¿Os encontrasteis con muchas dificultades? ¿Cuáles fueron las más problemáticas?
La dificultad principal fue, una vez aceptados por la red, comprobar que la legislación actual de turismo no contempla la existencia de especialistas más allá de lo histórico-artístico.
Aunque lo que queramos explicar sea un sistema constructivo o una estrategia urbana, por ejemplo, debemos estar por guías oficiales si recorremos los entornos de un BIC.
Itinerario realizado por GA Santiago
¿Estáis contentos con los objetivos alcanzados?
Sí. Consolidar Galicia como destino dentro de la red, es un proceso largo en el que estamos inmersos. Pero podemos decir que el resultado de este primer año ha sido muy positivo. Contábamos con un cliente exclusivamente extranjero, considerando las estadísticas de la red, y nos ha sorprendido el interés mostrado por entidades y empresas locales.
¿Qué expectativas y proyectos de futuro tenéis para “GA Santiago”?
Consolidarnos como destino de Guiding Architects y al mismo tiempo establecer vínculos locales con el objetivo de proponer actividades para un público más cercano.
¿Son rentables este tipo de iniciativas? ¿Os sentís bien “remunerados” por la labor que realizas?
Para nosotros puesto que estamos todavía estableciéndonos como destino, es pronto para determinar la rentabilidad de la iniciativa. Por lo que sabemos de de nuestros socios, este proceso puede llevar años hasta verse materializado. La red funciona y sigue creciendo, así que en este sentido somos optimistas. Además al pertenecer a una red internacional tenemos la posibilidad de entrar en otros mercados y de no perder la visión global un poco menos pesimista.
Detectamos las mismas dificultades que en el ejercicio de la profesión liberal si bien es cierto que considerando la responsabilidad del trabajo de un arquitecto, el trabajo como guía especializado sí que está bien remunerado.
Camino Vilanova durante un itinerario de GA Santiago
¿Compagináis o complementáis esta actividad con otras labores o en otros campos?
Compaginamos las dos actividades, la de nuestros estudios con esta. Probablemente no se nos habría ocurrido esta alternativa si no fuese por la situación actual de la arquitectura. Aunque ahora que estamos dentro, no nos gustaría abandonarla si el panorama mejora, porque nos mantiene conectados con otros arquitectos y porque creemos que hablar sobre arquitectura y explicarla es un proceso muy enriquecedor. Nos obliga a reconsiderar y objetivar muchos planteamientos que dábamos por hechos.
¿Crees que los arquitectos en España deberíamos seguir abriendo nuevas vías de trabajo para salir de la casilla más «tradicional» de proyectar dada la actual situación de la construcción en nuestro país?
No es una cuestión de creencia, es de necesidad, para arquitectos o para cualquier otra profesión que se encuentre en la misma situación que la nuestra.
¿Qué opináis de los arquitectos que emprenden en nuevos campos?
Esta es una pregunta que los arquitectos hemos debatido ampliamente en los últimos años. Desde nuestra particular visión, a veces se confunde la amplitud de temas en los que nos formamos con las capacidades que tenemos.
En nuestro caso hemos buscado una actividad que tiene que ver con nuestra formación, pero otros muchos compañeros se dedican a otros temas por una vocación personal que no se aprende en la escuela de arquitectura.
Lo que nos parece perverso es presupones que todos, por nuestra condición de arquitectos podemos dedicarnos a lo que sea.
Por nuestra experiencia, al meternos en un campo en cierto modo ajeno al nuestro, estamos aprendiendo una nueva profesión, con todo lo que eso conlleva.
¿Animaríais a otros arquitectos a seguir vuestros pasos? ¿Qué pasos consideráis que deberían dar? ¿Cómo completar sus estudios? ¿Qué otros consejos les daríais?
Animaríamos a quien sea a buscar su propio camino según sus capacidades y vocaciones. Desgraciadamente no creemos que haya una fórmula. Lo que sí que está claro es que se ha terminado el tiempo en el que ser titulado en algo era garantía para tener un trabajo estable. Hoy en día eso no es suficiente, la especialización es casi imprescindible.
Camino Vilanova durante un itinerario de GA Santiago
¿Qué opináis de los que se han ido a trabajar al extranjero?
Que quizás sea la opción en la que es posible conseguir unas condiciones más dignas de trabajo en este momento. Es muy duro cuando el motivo es la necesidad, como lo es en la mayor parte de los casos, pero también es muy duro quedarse aquí intentando sobrevivir en esta situación.
¿Cómo veis el futuro de la profesión?
Incierto. Estamos convencidos de que parte de la solución es creer en lo que haces y por eso seguimos aquí. Ahora bien, hasta donde nosotros vemos cada vez va a ser más complicado mantenerse como arquitecto independiente, pues tendemos a un mercado cada vez más competitivo, rápido y cambiante en el que parece haber dos tendencias: la especialización o la integración en grandes compañías.
Alberto Quintáns durante un itinerario de GA Santiago
Cristina Ansede Viz – Camino Vilanova Rodríguez – Alberto Quintáns Arrondo · divulgación y turismo | GA Santiago
Junio 2015
Entrevista realizada por Ana Barreiro Blanco y Alberto Alonso Oro. Agradecerle a Cristina, Camino y Alberto su tiempo, paciencia y su predisposición con este espacio.
[:en]
To close this course, and on the verge of entering in the summer epoch, that better plan that to be able to fulfil a tour for different cities or for remote numerous peoples examples of architecture that deserve to be visited and spread by the whole Galicia. For it that better realize these tours of the architects’ hand what us guarantees a deep knowledge of the architecture and the local construction.
We approach up to Santiago to chat with three integral young persons of GA Santiago, Cristina Ansede Viz, I travel Vilanova Rodríguez and Alberto Quintáns Arrondo. GA Santiago is the local member in Guiding Architects’s Galicia, an international network of holding a permit routes of architecture integrated by independent companies that offer tours guided by professionals in each of his locations.
“Our approach for the holding a permit visits is based precisely in sharing this experience first hand, opening those spaces of special interest, from particular houses to buildings in construction, and sharing with our visitors all the key information of a pleasant form.”
Ado we leave you with the interview that they granted to us a few weeks ago in Santiago de Compostela.
Cristina Ansede Viz, Camino Vilanova Rodríguez, Alberto Quintáns Arrondo form GA Santiago
Explain to us, how and why the “GA Santiago”?
We were feeling that there was an emptiness in the diffusion of the contemporary Galician architecture regarding the tourist sector. In addition we knew Guiding Architects, a network activates of guides of architecture worldwide formed by architects who explain his cities or regions with the architecture and the urbanism as conductive thread. We what we have done is to include the Galician architecture in this map of destinations. For it we had to present the candidacy of Galicia and overcome several tests, both of aptitudes and of means. Finally in February, 2014, in GA’s annual meeting, in this occasion in Copenhagen, we were admitted as new members.
Had you some previous experience in this field?
Not. In this respect the requirements of the network are that the partners are professional in assets in the field of the architecture. Of this form we can transmit a more complex reality of the architecture and the urbanism, which includes all the processes that generate it.
Did you meet many difficulties? Which were the most problematic?
The principal difficulty was, once accepted by the network, to verify that the current legislation of tourism does not contemplate the specialists’ existence beyond the historical – artistic thing.
Though what let’s let’s want to explain is a constructive system or an urban strategy, for example, we must be for official guides if we cross the environments of a BIC.
Itinerary realized for GA Santiago
Are you satisfied with the reached aims?
Yes. To consolidate Galicia as destination inside the network, it is a long process in which we are immersed. But we can say that the result of this first year has been very positive. We were possessing an exclusively foreign client, considering the statistics of the network, and we have surprised the interest showed by entities and local companies.
What expectations and projects of future you have for “GA Santiago”?
To consolidate ourselves as Guiding Architects’s destination and at the same time to establish local links with the aim to propose activities for a nearest public.
Are this type of initiatives profitable? Do you feel good “remunerated” by the labor that you realize?
For us since we are still establishing as destination, it is prompt to determine the profitability of the initiative. For what we know of of our partners, this process can go years even turn materialized. The network works and continues growing, so in this respect we are optimistic. In addition on having belonged to an international network we have the possibility of entering on other markets and of not losing the a bit less pessimistic global vision.
We detect the same difficulties that in the exercise of the liberal profession though it is true that considering the responsibility of the work of an architect, the work as specialized guide yes that is remunerated well.
Camino Vilanova during GA Santiago’s itinerary.
Do you arrange or complement this activity with other labors or in other fields?
We arrange both activities, that of our studies with this one. Probably this alternative would not have happened to us if it was not for the current situation of the architecture. Though now that we are inside, we would not like to leave her if the panorama improves, because it keeps us connected with other architects and because we think that to speak on architecture and to explain it is a very wealth-producing process. It forces us to reconsider and target many expositions that we were giving made.
Do you think that the architects in Spain we should continue opening new routes of work to go out of the «most «traditional» cabin of projecting given the current situation of the construction in our country?
It is not a question of belief, is of need, for architects or for any other profession that one finds in the same situation that ours.
What do you think of the architects who undertake in new fields?
This one is a question that the architects we have debated widely in the last years. From our particular vision, sometimes there gets confused the extent of topics in which we are formed with the capacities that we have.
In our case we have looked for an activity that it has to see with our formation, but other many companions devote themselves to other topics for a personal vocation that is not learned in the school of architecture.
What seems to us to be perverse is you presuppose that all, for our architects’ condition we can devote what is.
For our experience, on having got into a field into certain way foreign to our one, we are learning a new profession, with everything what carries it.
Would it encourage other architects to follow your steps? What steps do you consider that they should give? How to complete his studies? What other advices would you give them?
We would encourage the one who is to looking for his own way according to his capacities and vocations. Unfortunately we do not believe that there is a formula. What yes that is clear is that it has finished the time in which to be titled in something was a guarantee to have a stable work. Nowadays it is not sufficient, the specialization is almost indispensable.
Camino Vilanova during GA Santiago’s itinerary.
What do you think of those that they have been going to work abroad?
That probably is the option in the one that is possible to obtain a few worthier conditions of work at this moment. It is very hard when the motive is the need, since it it is in most of the cases, but also it is very hard to continue trying to survive here in this situation.
How do you see the future of the profession?
Uncertain. We are sure that it departs from the solution it is to believe what you do and because of it we continue here. Now then, up to where we see every time it is going to be more complicated to be kept as independent architect, since we tend to a market increasingly competitivly, rapidly and changeablly in that there seem to be two trends: the specialization or the integration in big companies.
Alberto Quintáns during GA Santiago’s itinerary.
Cristina Ansede Viz – Camino Vilanova Rodríguez – Alberto Quintáns Arrondo · spreading and tourism | GA Santiago
Juny 2015
Interview realized by Ana Barreiro Blanco and Alberto Alonso Oro. To be grateful for Cristina, Camino and Alberto to him his time, patience and his predisposition with this space.
[:gl]
Para pechar este curso, e a punto de entrar na época estival, que mellor plan que poder realizar un tour por diferentes cidades ou por remotos pobos numerosos exemplos de arquitectura que merecen ser visitado e esparexido por toda Galicia. Por iso que mellor realizar estes percorridos da man de arquitectos o que nos garante un profundo coñecemento da arquitectura e a construción local.
Achegámonos ata Santiago para charlar cos tres mozos integrantes de GA Santiago, Cristina Ansede Viz, Camiño Vilanova Rodríguez e Alberto Quintáns Arrondo. GA Santiago é o membro local en Galicia de Guiding Architects, unha rede internacional de rutas guiadas de arquitectura integrada por compañías independentes que ofrecen tours guiados por profesionais en cada unha das súas localizacións.
“O noso enfoque para as visitas guiadas baséase precisamente en compartir esta experiencia de primeira man, abrindo aqueles espazos de interese especial, dende casas particulares a edificios en construción, e compartindo cos nosos visitantes toda a información clave dunha forma amena.”
Sen máis deixámosvos coa entrevista que nos concederon hai unhas semanas en Santiago de Compostela.
Cristina Ansede Viz, Camino Vilanova Rodríguez e Alberto Quintáns Arrondo forman GA Santiago
Explicádenos, como e por que xorde o “GA Santiago”?
Sentiamos que había un baleiro na difusión da arquitectura contemporánea galega no que se refire ao sector turístico. Ademais coñeciamos Guiding Architects, unha rede activa de guías de arquitectura a nivel internacional formada por arquitectos que explican as súas cidades ou rexións coa arquitectura e o urbanismo como fío condutor. Nós o que fixemos é incluír a arquitectura galega nese mapa de destinos. Para iso tivemos que presentar a candidatura de Galicia e superar varias probas, tanto de aptitudes coma de medios. Finalmente en Febreiro de 2014, na reunión anual de GA, nesa ocasión en Copenhaguen, fomos admitidos como novos membros.
Tiñades algunha experiencia previa neste campo?
Non. Neste sentido as esixencias da rede son que os socios sexan profesionais en activo no campo da arquitectura. Desa forma podemos transmitir unha realidade da arquitectura e o urbanismo máis complexa, que engloba todos os procesos que a xeran.
Encontrástesvos con moitas dificultades? Cales foron as máis problemáticas?
A dificultade principal foi, unha vez aceptados pola rede, comprobar que a lexislación actual de turismo non considera a existencia de especialistas máis alá do histórico-artístico.
Aínda que o que queiramos explicar sexa un sistema construtivo ou unha estratexia urbana, por exemplo, debemos estar por guías oficiais se percorremos os ámbitos dun BIC.
Itinerario realizado por GA Santiago
Estades contentos cos obxectivos alcanzados?
Si. Consolidar Galicia como destino dentro da rede, é un proceso longo no que estamos inmersos. Pero podemos dicir que o resultado deste primeiro ano foi moi positivo. Contabamos cun cliente exclusivamente estranxeiro, considerando as estatísticas da rede, e sorprendeunos o interese mostrado por entidades e empresas locais.
Que expectativas e proxectos de futuro tedes para “GA Santiago”?
Consolidarnos como destino de Guiding Architects e ao mesmo tempo establecer vínculos locais co obxectivo de propoñer actividades para un público máis próximo.
Son rendibles este tipo de iniciativas? Sentídesvos ben “remunerados” polo labor que realizas?
Para nós posto que estamos aínda a establecernos como destino, é pronto para determinar a rendibilidade da iniciativa. Polo que sabemos de dos nosos socios, este proceso pode levar anos ata verse materializado. A rede funciona e segue crecendo, así que neste sentido somos optimistas. Ademais ao pertencer a unha rede internacional temos a posibilidade de entrar noutros mercados e de non perder a visión global un pouco menos pesimista.
Detectamos as mesmas dificultades que no exercicio da profesión liberal se ben é certo que considerando a responsabilidade do traballo dun arquitecto, o traballo como guía especializado si que está ben remunerado.
Camino Vilanova durante un itinerario de GA Santiago
Compaxinades ou complementades esta actividade con outros labores ou noutros campos?
Compaxinamos as dúas actividades, a dos nosos estudos con esta. Probablemente non se nos tería ocorrido esta alternativa se non fose pola situación actual da arquitectura. Aínda que agora que estamos dentro, non nos gustaría abandonala se o panorama mellora, porque nos mantén conectados con outros arquitectos e porque cremos que falar sobre arquitectura e explicala é un proceso moi enriquecedor. Obríganos a reconsiderar e obxectivar moitas formulacións que dabamos por feitos.
Cresdes que os arquitectos en España deberiamos seguir abrindo novas vías de traballo para saír da casa máis «tradicional» de proxectar dada a actual situación da construción no noso país?
Non é unha cuestión de crenza, é de necesidade, para arquitectos ou para calquera outra profesión que se encontre na mesma situación que a nosa.
Que opinades dos arquitectos que emprenden en novos campos?
Esta é unha pregunta que os arquitectos debatemos amplamente nos últimos anos. Dende o noso particular visión, ás veces confúndese a amplitude de temas nos que nos formamos coas capacidades que temos.
No noso caso buscamos unha actividade que ten que ver coa nosa formación, pero outros moitos compañeiros dedícanse a outros temas por unha vocación persoal que non se aprende na escola de arquitectura.
O que nos parece perverso é presupós que todos, pola nosa condición de arquitectos podemos dedicarnos ao que sexa.
Pola nosa experiencia, ao meternos nun campo en certo modo alleo ao noso, estamos a aprender unha nova profesión, con todo o que iso leva consigo.
Animaríades outros arquitectos a seguir os vosos pasos? Que pasos considerades que deberían dar? Como completar os seus estudos? Que outros consellos lles daríades?
Animariamos a quen sexa a buscar o seu propio camiño segundo as súas capacidades e vocacións. Desgraciadamente non cremos que haxa unha fórmula. O que si que está claro é que rematou o tempo no que ser titulado en algo era garantía para ter un traballo estable. Hoxe en día iso non é suficiente, a especialización é case imprescindible.
Camino Vilanova durante un itinerario de GA Santiago
Que opinades dos que se foron a traballar ao estranxeiro?
Que quizais sexa a opción na que é posible conseguir unhas condicións máis dignas de traballo neste momento. É moi duro cando o motivo é a necesidade, como o é na maior parte dos casos, pero tamén é moi duro quedarse aquí intentando sobrevivir nesta situación.
Como vedes o futuro da profesión?
Incerto. Estamos convencidos de que parte da solución é crer no que fas e por iso seguimos aquí. Agora ben, ata onde nós vemos cada vez vai ser máis complicado manterse como arquitecto independente, pois tendemos a un mercado cada vez máis competitivo, rápido e cambiante no que parece haber dúas tendencias: a especialización ou a integración en grandes compañías.
Alberto Quintáns durante un itinerario de GA Santiago
Cristina Ansede Viz – Camino Vilanova Rodríguez – Alberto Quintáns Arrondo · divulgación e turismo | GA Santiago
Xuño 2015
Entrevista realizada por Ana Barreiro Blanco e Alberto Alonso Oro. Agradecelo a Cristina, Camiño e Alberto o seu tempo, paciencia e a súa predisposición con este espazo.
Charles Correa (nacido en Hyderabad, India el 1 de septiembre de 1930, muerto el 16 de Junio de 2015) fue un arquitecto indio, urbanista, activista, teórico y una figura fundamental en el panorama mundial de la arquitectura contemporánea.
Estudió arquitectura en la Universidad de Míchigan y en el Massachusetts Institute of Technology después de lo cual estableció un estudio privado en Bombay en 1958. Su obra en la India muestra un cuidadoso desarrollo, entendiendo y adaptando el modernismo a una cultura no occidental. En sus primeras obras utiliza un estilo autóctono local dentro de un entorno moderno. El planeamiento del uso de la tierra y proyectos munitarios continuamente intentan ir más allá de las soluciones típicas a problemas del tercer mundo.
En toda su obra -desde el planeamiento de Navi Mumbai al cuidadosamente detallado memorial de Mahatma Gandhi en el Sabarmati Ashram en Ahmedabad- ha puesto un especial énfasis en conservar los recursos, la energía y el clima como los principales factores a la hora de ordenar el espacio.
Sobre las últimas cuatro décadas, Correa ha realizado tareas pioneras en temas urbanos y refugios de bajo coste en el tercer mundo. Desde 1970-75, fue Arquitecto Jefe para el Nuevo Bombay un centro de crecimiento urbano de dos millones de personas, al otro lado de la bahía de la ciudad preexistente. En 1985, el primer ministro Rajiv Gandhi le nombró Presidente de la Comisión Nacional de Urbanización.
Charles Correa falleció en su residencia en Mumbai después de una breve enfermedad en la edad de 84 el 16 de junio de 2015.
Charles Correa (Born in Hyderabad, India on September 1, 1930, dead June 16, 2015) he was an Indian architect, town planner, activist, theoretically and a fundamental figure in the world panorama of the contemporary architecture.
He studied architecture in the University of Michigan and in the Massachusetts Institute of Technology after which it established a study deprived in Bombay in 1958. His work in the India shows a careful development, understanding and adapting the modernism to a not western culture. In his first works there uses an autochthonous local style inside a modern environment. The planning of the use of the land and projects munitarios constant they try to go beyond the typical solutions to problems of the third world.
In all his work – from Navi Mumbai’s planning to Mahatma Gandhi’s carefully detailed brief in the Sabarmati Ashram in Ahmedabad – it has put a special emphasis in preserving the resources, the energy and the climate as the principal factors at the moment of arranging the space.
On the last four decades, Strap has realized pioneering tasks in urban topics and refuges of low cost in the third world. From 1970-75, he was An Architect Chief for the New Bombay a center of urban growth of two million persons, to another side of the bay of the preexisting city. In 1985, the prime minister Rajiv Gandhi nominated him A President of the National Commission of Urbanization.
Charles Correa died in his residence in Mumbai after a brief disease in the age of June 84 16, 2015.
Charles Correa (nado en Hyderabad, India o 1 de setembro de 1930 e finado en 16 de xuño de 2015) foi un arquitecto indio, urbanista, activista, teórico e unha figura fundamental no panorama mundial da arquitectura contemporánea.
Estudou arquitectura na Universidade de Míchigan e no Massachusetts Institute of Technology despois do cal estableceu un estudo privado en Bombay en 1958. A súa obra na India mostra un coidadoso desenvolvemento, entendendo e adaptando o modernismo a unha cultura non occidental. Nas súas primeiras obras utiliza un estilo autóctono local dentro dun ámbito moderno. O plan do uso da terra e proxectos munitarios continuamente intentan ir máis alá das solucións típicas a problemas do terceiro mundo.
En toda a súa obra -dende o plan de Navi Mumbai ao coidadosamente detallado memorial de Mahatma Gandhi no Sabarmati Ashram en Ahmedabad- puxo unha especial énfase en conservar os recursos, a enerxía e o clima como os principais factores á hora de ordenar o espazo.
Sobre as últimas catro décadas, Correa realizou tarefas pioneiras en temas urbanos e refuxios de baixo custo no terceiro mundo. Dende 1970-75, foi Arquitecto Xefe para o Novo Bombay un centro de crecemento urbano de dous millóns de persoas, ao outro lado da baía da cidade preexistente. En 1985, o primeiro ministro Rajiv Gandhi nomeoulle Presidente da Comisión Nacional de Urbanización.
Charles Correa faleceu na súa residencia en Mumbai despois dunha breve enfermidade na idade de 84 o 16 de xuño de 2015.
He conocido la disparatada historia de un viaje de Alvar Aalto a Madrid, gracias a Eduardo Delgado Orusco y (una vez más) a Juan Daniel Fullaondo. La interpretaré muy libremente, a mi manera. No esperéis una gran fidelidad histórica. O sí. Tal vez esta delirante narración sea absolutamente cierta. Tal vez haya restituido lo que la exquisita educación de los narradores había corregido y omitido.
En el invierno de 1951 el Colegio de Arquitectos de Cataluña invitó a Alvar Aalto a dar dos conferencias en Barcelona y, como la rivalidad entre Barça y Madrid no es de ahora, Carlos de Miguel -director de la Revista Nacional de Arquitectura, del Colegio de Arquitectos de Madrid, (y coautor de la magnífica tribuna del Estadio de San Mamés)- corrió a invitarle también.
Alvar Aalto llegó a Madrid y se encontró a unos cuantos arquitectos calvos y con bigotito. (Carlos de Miguel, Alejandro de la Sota, Luis Gutiérrez Soto, Miguel Fisac, etc), que le estrecharon la mano, le metieron en un coche y le llevaron a El Escorial.
En Madrid era costumbre: A cada arquitecto extranjero que venía (Le Corbusier, Van Doesburg…) se le llevaba a El Escorial, para que aprendiera lo que valía un peine. El Escorial era la esencia de España y la cumbre de la arquitectura.
Fueron en varios automóviles, en una loca carrera por las carreteras adoquinadas de la España de los cincuenta. A veces llegaban a los ochenta kilómetros por hora, un disparate, y los ocupantes saltaban en los asientos y perdían sus sombreros.
Alvar Aalto estaba fascinado, disfrutando de cada curva de la carretera, que trepaba trabajosamente por la sierra. Celebraba las formaciones graníticas como un niño. Daba suspiros o jadeos de admiración. Al pasar cerca de Galapagar pidió por favor que pararan. El conductor, naturalmente, obedeció, y los demás coches hicieron lo mismo. El finlandés se apeó, sacó un cuaderno y se puso a dibujar una casucha con gran pasión.
Dibujo de Alvar Aalto | arquitectamoslocos.blogspot.com
Los allí presentes eran todos arquitectos, y todos dibujaban muy bien (algunos extraordinariamente bien). Se sintieron un poco violentos ante el entusiasmo gráfico de ese arquitecto de fama mundial. El boceto era corrientucho, de una casa corrientucha. Vaya decepción.
El forastero, completamente ajeno al sentir de sus anfitriones, terminó el croquis esbozando una higuera que asomaba al fondo, a la izquierda. Pero no se contentó con esto para guardar el cuaderno y ordenar que siguiera la excursión, sino que, por el contrario, invadió la propiedad para llegar hasta aquella higuera. Y toda la comitiva le siguió.
-Vaya compromiso en el que nos está metiendo este señor.
-Verás como salgan los dueños.
-No te preocupes. Les explicamos el caso y les damos un duro por las molestias.
Alvar Aalto, a lo suyo, se puso a emborronar la higuera.
Dibujo de Alvar Aalto | arquitectamoslocos.blogspot.com
Y, ya puestos, se enfrascó en el detalle de unos higos que brotaban de una rama.
Dibujo de Alvar Aalto | arquitectamoslocos.blogspot.com
Y hasta firmó el dibujo. Seguramente esperaba que alguno de los arquitectos españoles se lo pidiera. Él ya estaba dispuesto a regalarlo. Pero nadie dijo nada.
Así que, finalmente, Don Alvar guardó el cuaderno.
-¡Hala, a los coches!
-¡Venga, que ya estamos al lado!
Finalmente, ya en El Escorial, se dirigieron al monasterio.
El invitado dijo que no quería verlo.
-¿Cómo que no quiere verlo?
-Que no. Que no. Que no quiere.
-Pero si le hemos traído aquí aposta para verlo. ¿Por qué no lo ha dicho antes?
-No sé. No se había enterado bien.
-Vamos, que no quiere.
-Solo dice: «Yo, El Escorial, no. Yo, El Escorial, no».
-¡Pues tócate los cojones, con el franchute este!
El más disgustado era Gutiérrez Soto, que había hecho en la década de los cuarenta el Ministerio del Aire de Madrid, con un claro estilo escurialense, que había sido aplaudido por todos como una obra actual y contemporánea que había sabido beber las esencias, etc, etc.
Este Aalto, por el contrario, no quería beber nada de nada.
Y eso que el propio Gutiérrez Soto había dicho muy pocos años antes que ya estaba bien de referencias históricas, que la arquitectura española estaba anquilosada y que había que renovarse, y él mismo estaba en esos momentos liado con las oficinas del Alto Estado Mayor, magnífico edificio (como todos los suyos) en una línea moderna.
Pero eso de que un guiri no quisiera ni siquiera mirar el monasterio… Eso era un insulto.
-Vamos a llevarlo al Hotel Felipe II. Desde allí hay una vista magnífica. Seguro que le gusta.
Y así lo hicieron. Aalto se dejó llevar. Fueron a la terraza. El invitado salió con gusto, porque desde el interior se veían los repechos de la sierra, los estratos graníticos, los robles trepando por las laderas, y el cielo azul, casi blanco del invierno. Pero cuando salió a la terraza y avanzó unos metros surgió ante él, inesperadamente, el rotundo volumen del monasterio. Dio una ágil y rapidísima media vuelta y se quedó de espaldas al monumento nacional, al orgullo patrio.
Cerró los ojos. Respiraba fuerte, jadeando. Era el Antisíndrome de Stendhal. En vez de sucumbir a la belleza parecía sucumbir ante el horror.
Los anfitriones le rodearon, para que ni un solo fotón rebotado del monasterio pudiera herir sus ojos.
-¿Qué le pasa a este hombre?
Entre los jadeos solo atinaba a decir:
«Perdón, perdón, perdón. No quiero ofender. Perdón, perdón».
Dijo que no toleraba que ninguna obra clásica, ordenada, le perturbara. Dijo que le afectaba muchísimo y que si la veía no sería capaz de quitársela de la cabeza. Explicó, a modo de disculpa, que en Italia le había pasado lo mismo. Había traído sus cuadernos llenos de casas de pueblo, de paisajes, de flores, de burros… pero no había podido mirar ni un solo monumento renacentista o barroco. Explicó que la seriada regularidad de columnas, ventanas, arcos, le causaba un efecto demoledor, y le dejaba impotente para trabajar.
Los anfitriones, consternados, le pidieron perdón por haberle llevado hasta el borde del abismo. Pero, claro, ellos no sabían nada y solo habían querido hacerle la visita agradable. Alvar Aalto, a su vez, les pidió perdón a ellos. Etcétera.
-Qué delicadito.
-Quién lo diría, con la pinta de gañán que tiene.
-Debe de ser medio mariquita.
-¡Joder con el franchute!
José Ramón Hernández Correa
Doctor Arquitecto y autor de Arquitectamos locos?
Toledo · marzo 2012
Coñecín a disparatada historia dunha viaxe de Alvar Aalto a Madrid, grazas a Eduardo Delgado Orusco e (unha vez máis) a Juan Daniel Fullaondo. Interpretareina moi libremente, ao meu xeito. Non esperedes unha gran fidelidade histórica. Ou si. Talvez esta delirante narración sexa absolutamente certa. Talvez restitúa o que a exquisita educación dos narradores corrixira e omitido.
No inverno de 1951 o Colexio de Arquitectos de Cataluña invitou a Alvar Aalto a dar dúas conferencias en Barcelona e, como a rivalidad entre Barça e Madrid non é de agora, Carlos de Miguel -director da Revista Nacional de Arquitectura, do Colexio de Arquitectos de Madrid, (e coautor da magnífica tribuna do Estadio de San Mamés)- correu a invitarlle tamén.
Alvar Aalto chegou a Madrid e atopouse a uns cantos arquitectos calvos e con bigotito. (Carlos de Miguel, Alejandro de la Sota, Luis Gutiérrez Soto, Miguel Fisac, etc), que lle estreitaron a man, metéronlle nun coche e leváronlle ao Escorial.
En Madrid era costume: A cada arquitecto estranxeiro que viña (Le Corbusier, Van Doesburg…) levábaselle ao Escorial, para que aprendese o que valía un peitee. O Escorial era a esencia de España e o cume da arquitectura.
Foron en varios automóbiles, nunha tola carreira polas estradas adoquinadas da España dos cincuenta. Ás veces chegaban aos oitenta quilómetros por hora, un disparate, e os ocupantes saltaban nos asentos e perdían os seus sombreiros.
Alvar Aalto estaba fascinado, gozando de cada curva da estrada, que trepaba trabajosamente pola serra. Celebraba as formacións graníticas como un neno. Daba suspiros ou arquexos de admiración. Ao pasar preto de Galapagar pediu por favor que parasen. O condutor, naturalmente, obedeceu, e os demais coches fixeron o mesmo. O finlandés apeouse, sacou un caderno e púxose a debuxar unha casopa con gran paixón.
Debuxo de Alvar Aalto | arquitectamoslocos.blogspot.com
Os alí presentes eran todos arquitectos, e todos debuxaban moi ben (algúns extraordinariamente ben). Sentíronse un pouco violentos ante o entusiasmo gráfico dese arquitecto de fama mundial. O bosquexo era corrientucho, dunha casa corrientucha. Vaia decepción.
O forasteiro, completamente alleo ao sentir dos seus anfitrions, rematou o esbozo esbozando unha figueira que asomaba o fondo, á esquerda. Pero non se contentou con isto para gardar o caderno e ordenar que seguise a excursión, senón que, pola contra, invadiu a propiedade para chegar ata aquela figueira. E toda a comitiva o seguiu.
-Vaia compromiso no que nos está a meter este señor.
-Verás como saian os donos.
-Non te preocupes. Explicámoslles o caso e dámoslles un duro polas molestias.
Alvar Aalto, ao seu, púxose a esborranchar a figueira.
Debuxo de Alvar Aalto | arquitectamoslocos.blogspot.com
E, xa postos, enfrascouse no detalle duns figos que xermolaban dunha rama.
Debuxo de Alvar Aalto | arquitectamoslocos.blogspot.com
E ata asinou o debuxo. Seguramente esperaba que algún dos arquitectos españois llo pedise. El xa estaba disposto a regalalo. Pero ninguén dixo nada.
Así que, finalmente, Don Alvar gardou o caderno.
-¡Hala, aos coches!
-¡Veña que xa estamos ao lado!
Finalmente, xa Nel escorial, se dirixiron ao mosteiro.
O convidado dixo que non quería velo.
-¿Como que non quere velo?
-Que non. Que non. Que non quere.
-Pero se o trouxemos aquí adrede para velo. ¿Por que non o dixo antes?
-Non sei. Non se decatara ben.
-Imos, que non quere.
-Só di: «Eu, El Escorial, non. Eu, El Escorial, non».
-¡Pues tócache os collóns, co franchute este!
O máis desgustado era Gutiérrez Soto, que fixera na década dos corenta o Ministerio do Aire de Madrid, cun claro estilo escurialense, que fora aplaudido por todos como unha obra actual e contemporánea que soubera beber as esencias, etc, etc.
Este Aalto, pola contra, non quería beber nada de nada.
E iso que o propio Gutiérrez Soto dixera moi poucos anos antes que xa estaba ben de referencias históricas, que a arquitectura española estaba anquilosada e que había que renovar, e el mesmo estaba neses momentos liado coas oficinas do Alto Estado Maior, magnífico edificio (como todos os seus) nunha liña moderna.
Pero iso de que un guiri non quixese nin sequera mirar o mosteiro… Iso era un insulto.
-Imos levalo ao Hotel Felipe II. Dende alí hai unha vista magnífica. Seguro que lle gusta.
E así o fixeron. Aalto deixouse levar. Foron á terraza. O convidado saíu con gusto, porque dende o interior se vían os pendentes da serra, os estratos graníticos, os carballos trepando polas abas, e o ceo azul, case branco do inverno. Pero cando saíu á terraza e avanzou uns metros xurdiu ante el, inesperadamente, o rotundo volume do mosteiro. Deu unha áxil e rapidísima media volta e quedou de costas ao monumento nacional, ao orgullo patrio.
Pechou os ollos. Respiraba forte, arquexando. Era a Antisíndrome de Stendhal. En vez de sucumbir á beleza parecía sucumbir ante o horror.
Os anfitrions rodeáronlle, para que nin un só fotón rebotado do mosteiro puidera ferir os seus ollos.
-¿Que lle pasa a este home?
Entre os arquexos só atinaba a dicir:
«Perdón, perdón, perdón. Non quero ofender. Perdón, perdón,».
Dixo que non toleraba que ningunha obra clásica, ordenada, o perturbase. Dixo que lle afectaba moito e que se a vía non sería capaz de quitársea da cabeza. Explicou, a xeito de desculpa, que en Italia lle pasara o mesmo. Trouxera os seus cadernos cheos de casas de pobo, de paisaxes, de flores, de burros… pero non puidera mirar nin un só monumento renacentista ou barroco. Explicou que a seriada regularidade de columnas, ventás, arcos, lle causaba un efecto demoledor, e o deixaba impotente para traballar.
Os anfitrions, consternados, pedíronlle perdón por telo levado ata o bordo do abismo. Pero claro, eles non sabían nada e só quixeran facerlle a visita agradable. Alvar Aalto, á súa vez, pediulles perdón a eles. Etcétera.
-Que delicadiño.
-Quen o diría, coa pinta de gañán que ten.
-Debe de ser medio xoaniña.
-¡Joder co franchute!
José Ramón Hernández Correa
Doutor Arquitecto e autor de Arquitectamos locos?
Toledo · marzo 2012
I have known the ludicrous history of Alvar Aalto‘s trip to Madrid, thanks to Eduardo Delgado Orusco and (once again) to Juan Daniel Fullaondo. I will interpret it very freely, to my way. Do not wait for a great historical loyalty. Or yes. Maybe this delirious story is absolutely true. Maybe it has returned what the exquisite education of the narrators had corrected and omitted.
In the winter of 1951 the Architects’ College of Catalonia invited Alvar Aalto to give two conferences in Barcelona and, as the rivalry between Barça and Madrid it is not of now, Carlos de Miguel – the director of the Revista Nacional de Arquitectura, of the Colegio de Arquitectos de Madrid, (and co-author of the magnificent platform of San Mamés’s Stadium) – it ran to inviting him also.
| arquitectamoslocos.blogspot.com
Alvar Aalto came to Madrid and one found a few bald architects and with bigotito. (Carlos de Miguel, Alejandro de la Sota, Luis Gutiérrez Soto, Miguel Fisac, etc), that shook hands him, him put in a car and took El Escorial to him.
In Madrid it was a custom: To every foreign architect who was coming (Le Corbusier, Van Doesburg…) it was removing El Escorial, in order that he was learning what was costing a comb. El Escorial was the essence of Spain and the summit of the architecture.
They were in several cars, in a mad career for the roads paved of the Spain of the fifties. Sometimes they were coming to eighty kilometres per hour, a silly thing, and the occupants were jumping in the seats and were losing his hats.
Alvar Aalto was fascinated, enjoying every curve of the road, which was climbing laboriously over the saw. It was celebrating the granitic formations as a child. It was giving sighs or pants of admiration. On having happened near Galapagar he asked please to stop. The driver, naturally, obeyed, and other cars did the same thing. The Finn stayed, extracted a notebook and put to draw a miserable house with great passion.
Sketch by Alvar Aalto | arquitectamoslocos.blogspot.com
There presents were all architects, and were drawing all very well (some extraordinarily well). They felt a bit violent before the graphical enthusiasm of this architect of world reputation. The sketch was corrientucho, of a house corrientucha. Disappointment goes.
The stranger, completely foreign on having felt of his hosts, finished the sketch outlining a fig tree that was beginning to show to the bottom, to the left side. But it did not content with this to guard the notebook and to order that it should follow the excursion, but, on the contrary, it invaded the property to come up to that fig tree. And the whole procession followed him.
– There goes commitment in which this gentleman is putting us.
– You will see since the owners go out.
– Don´t worry. We explain the case to them and give them a hard for the inconveniences.
Alvar Aalto, to his, put to make blots on the fig tree.
Sketch by Alvar Aalto | arquitectamoslocos.blogspot.com
And, already put, it became absorbed in the detail of a few figs that were appearing of a branch.
Sketch by Alvar Aalto | arquitectamoslocos.blogspot.com
And even he signed the drawing. Surely it was hoping that someone of the Spanish architects was asking for it him. He already was ready to give it. But nobody said anything.
So, finally, Mister Alvar guarded the notebook.
– Pull, to the cars!
– Avenge, that already we are to the side!
Finally, already in El Escorial, they went to the monastery.
The guest said that it did not want to see it.
– How that does not want to see it?
– That not. That not. That does not want.
– But if we have brought him here on purpose to see it. Why has not he said it before?
– Don´t be. He had not found out well.
– We go, that does not want. – only he says: «I, El Escorial, not. I, El Escorial, not».
– Since you touch the testicles, with the this French!
The most discontented was Gutiérrez Soto, which had done in the decade of the forties the Department of the Air of Madrid, with a clear style escurialense, that had been applauded by all as a current and contemporary work that had could drink the essences, etc, etc.
East Aalto, on the contrary, did not want to drink anything you are welcome.
And it that the own Gutiérrez Soto had said very a few years before that already was nice of historical references, that the Spanish architecture was paralyzed and that it was necessary to renew, and he itself was in these moments tied with the offices of the High Staff Officer, magnificent building (as all theirs) in a modern line.
But it of which a tourist wanted to look even at the monastery… It was an insult.
– we are going to take it to the Felipe II Hotel. From there there is a magnificent sight. It is sure that he likes.
And this way they did it. Aalto was left to go. They went to the terrace. The guest went out with taste, because from the interior there were seen the inclines of the saw, the granitic strata, the oaks climbing over the hillsides, and the blue, almost white winter sky. But when it went out to the terrace and advanced a few meters the round volume of the monastery arose before him, unexpectedly. It gave the agile and most rapid about-face and remained of backs to the national monument, to the native pride.
It closed the eyes. He was breathing loudly, panting. It was Stendhal‘s Antisyndrome. Instead of succumbing to the beauty it seemed to succumb before the horror.
The hosts surrounded him, in order that not even an alone photon bounced of the monastery could hurt his eyes.
– What does happen to this man?
Between the pants only it was succeeding in saying:
«Pardon, pardon, pardon. I do not want to offend. Pardon, pardon».
He said that he was not tolerating that any classic, tidy work, it was disturbing him. He said that it was affecting him very much and that if it saw her it would not be capable of taking it from him of the head. It made clear, like excuse, that in Italy the same thing had happened to him. It had brought his notebooks full of houses of people, of landscapes, of flowers, of donkeys … but it could have looked at not even an alone Renaissance or baroque monument. It explained that the seriada regularity of columns, windows, arches, was causing a devastating effect, and it was making him impotent to work.
The hosts, dismayed, asked for pardon him for having taken him up to the edge of the abyss. But, clear, they did not know anything and only they had wanted to do the agreeable visit to him. Alvar Aalto, in turn, asked them for pardon. Etc.
– What delicate.
– The one who would say it, with the looks of clod who has.
– Debit of being a half a fag.
– Fucking with the French!
José Ramón Hernández Correa
Doctor Architect and author of Arquitectamos locos?
Toledo · march 2012
[:es]Masey, Jack y Morgan, Conway Lloyd. Cold War Confrontations. Zürich: Lars Müller Publishers, 2008.
En mayo de 1958 el arquitecto y crítico italiano Bruno Zevi lanzó un ataque furibundo contra la Exposición Universal de Bruselas, describiéndola como una feria de las vanidades, en la que cada edificio luchaba por la atención del público1. Incluso Miguel Fisac bramó contra el alarde estructural, el formalismo estéril y la extravagancia arquitectónica sin contenido presentes en dicho evento2. Ni tan siquiera los pabellones más discretos y de menor escala se libraron de aquellas voces críticas que condenaron el espectáculo planteado, al convertir la tecnología en un elemento fetiche para diseñadores y arquitectos3.
Esta reprobación derivaba del eslogan elegido para la Expo58, el cual llevaba por título «Por un mundo más humano». A través de él se reclamaba una mayor atención hacia los conflictos e injusticias del mundo, aunque no quedase muy claro cómo este compromiso con el humanismo debía incorporarse a la arquitectura, o si era necesario hacer evidentes los problemas domésticos de un país en un evento que suponía un escaparate público. Sin embargo, hubo quien sí lo hizo: quién mostró sus miserias y problemas internos al mundo, antes de que los demás los aventasen. Frente a lo que se podría esperar, este ejercicio de autocrítica y de psicoanálisis en plena guerra fría lo realizó un país como los Estados Unidos. Envuelta en una atractiva y multicolor piel, la propuesta denominada Unfinished Business4, que se podría traducir como «asuntos pendientes», complementó al pabellón oficial y se situó junto al mismo en el recinto de Heysel.
La construcción era extraña en muchos sentidos. No fue financiada por el gobierno estadounidense, sino por una revista relacionada con el mundo de las finanzas –Fortune–, que se convirtió en patrocinadora del Departamento de Estado. No fue diseñada por un arquitecto, sino por un ilustrador de cuentos infantiles de origen holandés, Leo Lionni, que era el director creativo de la revista. Y no era un solo edificio, sino que eran tres volúmenes, situados sobre un jardín y conectados entre sí. Cada uno de ellos, con una altura de seis metros, representaban el pasado, el presente y el futuro, respectivamente. La primera pieza, de aspecto plegado, fue empapelada en su interior con un confuso collage de periódicos estadounidenses donde se podían leer titulares relacionados con el urbanismo, el agotamiento de los recursos naturales y el racismo. La segunda pieza, la del presente, mostraba las investigaciones realizadas y los pasos dados para solucionar los problemas anteriormente mencionados. Pero fue curiosamente la tercera, la del futuro, la que resultó más incendiaria: en sus paredes lisas había una gran fotografía donde se veía a niños de distintas razas (blanca, negra y asiática) formando un corro, lo que enervó los ánimos de los políticos segregacionistas. Tanto es así que en abril de 1958 fueron enviadas delegaciones a Bruselas, exigiendo fotografías del presunto agravio5.
Interior del tercer volumen, con la fotografía más controvertida: niños de distintas razas jugando y uniendo sus manos. Fuente: Masey, Jack y Morgan, Conway Lloyd. Cold War Confrontations. Zürich: Lars Müller Publishers, 2008.
Los informes sobre el extraño artefacto fueron contundentes y comenzaron las modificaciones, cierres y renovaciones que obligaron al propio Lionni a volar a Bruselas apresuradamente. Tantas clausuras y aperturas hicieron que al final nadie supiese en Estados Unidos si la construcción estaba abierta o cerrada, pues en el mes de agosto aún llegaban críticas, a pesar de que la imagen de la discordia había ido encogiendo hasta volverse insignificante, sepultada bajo las letras de una canción infantil6. A mediados de ese mismo mes, los tres volúmenes albergaron nuevos contenidos temáticos, relacionados con la salud, la educación y el bienestar. La censura se impuso así en el lugar donde se pretendía mostrar justo lo contrario: la libertad de los medios de comunicación estadounidenses para generar un debate libre7. Según los diarios belgas de la época, los espectadores no pudieron evitar sentirse turbados al ver, cómo paso a paso, el desconocimiento, el miedo y los prejuicios iban asestando navajazos a la inocencia.
Silvia Blanco Agüeira, doctora arquitecta
Viveiro, junio 2015
Notas:
1 Zevi, Bruno, “Bruxelles 1958: primi interrogative”, L’architettura, cronache e storia 31 (1958): 4.
2 Fisac, Miguel, «Exposición Universal de Bruselas», Blanco y Negro, 2398 (1958).
4 Los medios belgas lo rebautizaron como «Unfinished Work».
5 Quek, Raymond; Deane, Darren y Butler, Sarah (eds.), Nationalism and Architecture (Surrey: Ashgate Publishing Company, 2012), 86.
6 «Ring Around the Rosie».
7 Mallo, Álvaro; Blanco, Silvia y Carballo, Francisco: «Denostada Bx´58» (Conferencia impartida dentro del curso Secretos de la Arquitectura, Fundación Luis Seoane, A Coruña, 19 de mayo de 2014).
Este texto ha sido realizado a partir de la información recopilada por el grupo «BRXLLS´58», centrado en la investigación sobre los pabellones que conformaron la Exposición Universal de Bruselas de 1958. Más información: grupo BRXLS58 o BRXLS58@groups.facebook.com
[:gl]Masey, Jack y Morgan, Conway Lloyd. Cold War Confrontations. Zürich: Lars Müller Publishers, 2008.
En maio de 1958 o arquitecto e crítico italiano Bruno Zevi lanzou un ataque furibundo contra a Exposición Universal de Bruxelas, describíndoa como unha feira das vaidades, na que cada edificio loitaba pola atención do público1. Mesmo Miguel Fisac bramou contra o alarde estrutural, o formalismo estéril e a extravagancia arquitectónica sen contido presentes en dito evento2. Nin tan sequera os pavillóns máis discretos e de menor escala se libraron daquelas voces críticas que condenaron o espectáculo formulado, ao converter a tecnoloxía nun elemento fetiche para deseñadores e arquitectos3.
Esta reprobación derivaba do slogan elixido para a Expo58, o cal levaba por título «Por un mundo máis humano». A través del reclamábase unha maior atención cara aos conflitos e inxustizas do mundo, aínda que non quedase moi claro como este compromiso co humanismo debía incorporarse á arquitectura, ou se era necesario facer evidentes os problemas domésticos dun país nun evento que supoñía un escaparate público. Non obstante, houbo quen si o fixo: quen mostrou as súas miserias e problemas internos ao mundo, antes de que os demais os aventasen. Fronte ao que se podería esperar, este exercicio de autocrítica e de psicanálise en plena guerra fría realizouno un país como os Estados Unidos. Envolvida nunha atractiva e multicolor pel, a proposta denominada Unfinished Business4, que se podería traducir como «asuntos pendentes», complementou ao pavillón oficial e situouse xunto a este no recinto de Heysel.
A construción era estraña en moitos sentidos. Non foi financiada polo goberno estadounidense, senón que por unha revista non relacionada co mundo das finanzas –Fortune-, que se converteu en patrocinadora do Departamento de Estado. Non foi deseñada por un arquitecto, senón por un ilustrador de contos infantís de orixe holandesa, Leo Lionni, que era o director creativo da revista. E non era un só edificio, senón que eran tres volumes, situados sobre un xardín e conectados entre si. Cada un deles, cunha altura de seis metros, representaban o pasado, o presente e o futuro, respectivamente. A primeira peza, de aspecto pregado, foi empapelada no seu interior cunha confusa colaxe de xornais estadounidenses onde se podían ler titulares relacionados co urbanismo, o esgotamento dos recursos naturais e o racismo. A segunda peza, a do presente, mostraba as investigacións realizadas e os pasos dados para solucionar os problemas anteriormente mencionados. Pero foi curiosamente a terceira, a do futuro, a que resultou máis incendiaria: nas súas paredes lisas había unha gran fotografía onde se vía nenos de distintas razas (branca, negra e asiática) formando unha roda, o que enervou os ánimos dos políticos segregacionistas. Tanto é así que en abril de 1958 foron enviadas delegacións a Bruxelas, esixindo fotografías do presunto agravio5.
Interior do terceiro volumen, ca fotografía mais controvertida: nenos de distintas razas xogando e unindo as súas mans. Fonte: Masey, Jack e Morgan, Conway Lloyd. Cold War Confrontations. Zürich: Lars Müller Publishers, 2008.
Os informes sobre o estraño artefacto foron contundentes e comezaron as modificacións, peches e renovacións que obrigaron o propio Lionni a voar a Bruxelas apresuradamente. Tantas clausuras e aperturas fixeron que ao final ninguén soubese en Estados Unidos se a construción estaba aberta ou pechada, pois no mes de agosto aínda chegaban críticas, a pesar de que a imaxe da discordia fora encollendo ata volverse insignificante, sepultada baixo as letras dunha canción infantil6. A mediados dese mesmo mes, os tres volumes albergaron novos contidos temáticos, relacionados coa saúde, a educación e o benestar. A censura impúxose así no lugar onde se pretendía mostrar xusto o contrario: a liberdade dos medios de comunicación estadounidenses para xerar un debate libre7. Segundo os diarios belgas da época, os espectadores non puideron evitar sentirse turbados ao ver, como paso a paso, o descoñecemento, o medo e os prexuízos ían asestando navalladas á inocencia.
Silvia Blanco Agüeira, doutora arquitecta
Viveiro, xuño 2015
Notas:
1 Zevi, Bruno, “Bruxelles 1958: primi interrogative”, L’architettura, cronache e storia 31 (1958): 4.
2 Fisac, Miguel, «Exposición Universal de Bruselas», Blanco y Negro, 2398 (1958).
4 Los medios belgas lo rebautizaron como «Unfinished Work».
5 Quek, Raymond; Deane, Darren y Butler, Sarah (eds.), Nationalism and Architecture (Surrey: Ashgate Publishing Company, 2012), 86.
6 «Ring Around the Rosie».
7 Mallo, Álvaro; Blanco, Silvia y Carballo, Francisco: «Denostada Bx´58» (Conferencia impartida dentro do curso Segredos da Arquitectura, Fundación Luis Seoane, A Coruña, 19 de maio de 2014).
Este texto foi realizado a partir da información recompilada polo grupo «BRXLLS´58», centrado na investigación sobre os pavillóns que conformaron a Exposición Universal de Bruxelas de 1958. Máis información: grupo BRXLS58 ou BRXLS58@groups.facebook.com
[:en]Masey, Jack y Morgan, Conway Lloyd. Cold War Confrontations. Zürich: Lars Müller Publishers, 2008.
In May, 1958 the architect and critical Italian Bruno Zevi threw a furious assault against the Universal Exhibition of Brussels, describing it as a fair of the pretenses, in which every building was fighting for the attention of the public1. Enclosed Michael Fisac roared against the structural ostentation, the sterile formalism and the architectural extravagancy without content present in the above mentioned event2. Not so at least the most discreet pavilions and of minor it climbs they got away themselves from those critical voices that condemned the raised spectacle, when the technology turned into an element fetish for designers and architects3.
This reproof was deriving from the slogan chosen for the Expo58, which was going for title » For a more human world «. Across him one was claiming a major attention towards the conflicts and injustices of the world, though it was not remaining very clear how this commitment with the humanism had to join to the architecture, or if it was necessary to make the domestic problems of a country evident in an event that supposed a public shop window. Nevertheless, there had the one who yes did it: the one who showed his miseries and internal problems to the world, before the others were fanning them. Opposite to what might be waited, this exercise of self-criticism and of psychoanalysis in full cold war it realized a country as the United States. Wrapped in an attractive and multicolored skin, the offer named Unfinished Business4, which might be translated as «unsolved matters», complemented to the official pavilion and placed together with the same one in Heysel’s enclosure.
The construction was strange in many senses. It was not financed by the American government, but by a magazine related to the world of the finance – Fortune-, who turned in sponsoring of the Department of State. It was not designed by an architect, but by an illustrator of infantile stories of Dutch origin, Leo Lionni, who was the creative director of the magazine. And it was not an alone building, but they were three volumes placed on a garden and connected between yes. Each of them, with a height of six meters, were representing the past, the present and the future, respectively. The first piece, of folded aspect, was wrapped in his interior by a confused collage of American newspapers where there could be read holders related to the urbanism, the depletion of the natural resources and the racism. The second piece, that of the present, was showing the realized investigations and the steps given to solve the problems previously mentioned. But it was curiously the third one, that of the future, which turned out to be more incendiary: in his smooth walls there was a great photography where one saw children of different races (white, black and Asian) forming a circle, which enervated the spirits of the political segregationists. So much it is so in April, 1958 delegations were sent to Brussels, demanding photographies of the supposed damage5.
Interior of the third volume, with the most controversial photography: children of different races playing and joining his hands. Source: Masey, Jack and Morgan, Conway Lloyd. Cold War Confrontations. Zürich: Lars Müller Publishers, 2008.
The reports on the strange appliance were forceful and began the modifications, closings and renovations that forced the own Lionni to demolish Brussels hurriedly. So many closing and openings did that ultimately nobody knew in The United States if the construction was opened or closed, since in I shrivel still critiques were coming, in spite of the fact that the image of the discord had been shrinking up to becoming insignificant, buried under the letters of an infantile song6. In the middle of the same month, three volumes sheltered new thematic contents, related to the health, the education and the well-being. The censorship was imposed this way in the place where just person was trying to show him the opposite: the freedom of the American mass media to generate a free debate7. According to the Belgian diaries of the epoch, the spectators could not avoid feel disturbed on having seen, how stepwise, the ignorance, the fear and the prejudices were aiming slashes at the innocence.
Silvia Blanco Agüeira, phD architect
Viveiro, juny 2015
Notes:
1 Zevi, Bruno, “Bruxelles 1958: primi interrogative”, L’architettura, cronache e storia 31 (1958): 4.
2 Fisac, Miguel, «Exposición Universal de Bruselas», Blanco y Negro, 2398 (1958).
4 Los medios belgas lo rebautizaron como «Unfinished Work».
5 Quek, Raymond; Deane, Darren y Butler, Sarah (eds.), Nationalism and Architecture (Surrey: Ashgate Publishing Company, 2012), 86.
6 «Ring Around the Rosie».
7 Mallo, Álvaro; Blanco, Silvia and Carballo, Francisco: «Denostada Bx´58» (Conferencia impartida dentro del curso Secretos de la Arquitectura, Fundación Luis Seoane, A Coruña, 19 de mayo de 2014).
This text has been realized from the information compiled by the group » BRXLLS ‘ 58 «, centred on the investigation on the pavilions that shaped the Universal Exhibition of Brussels of 1958. More information: grupo BRXLS58 o BRXLS58@groups.facebook.com
Workshop de construcción con madera.
Valencia, 27 Jul-02 Ago 2015
Fast Wood Festival es un taller de construcción en madera, donde aprender a trabajar la madera en un ambiente estival. A través de diferentes actividades, fabricaremos nuestro propio mobiliario, construiremos escenarios donde mostrar todo nuestro arte y participaremos en un proyecto conjunto de mayor envergadura. Este año nos vamos a Valencia a un camping en primera línea de Mar.
Fast Wood Festival nace de la iniciativa de tres personas, dos arquitectos y un publicista con una pasión en el diseño, el aire libre y la fiesta. El festival comparte un interés apasionado por la arquitectura, el urbanismo y el arte, con la intención de crear un encuentro anual multidisciplinar, en el que potenciar la expresión, diversión y creación. Todo ello enlazado con diversas actividades temáticas en las que experimentar con los colores, la música y la interpretación con la que atraer a gente con espíritu creativo e inquietudes artísticas que quieran formar parte del proceso de transformación de un espacio singular.
Fast Wood Festival 2015
Este año, Fast Wood Festival se plantea en un lugar de playa, donde el agua, la costa y la brisa marina, sean protagonistas de las construcciones que vayamos a hacer. Tendrá lugar en un campamento costero de Valencia, donde poder disfrutar entre pinares del sol y del agua.
-PROYECTO ESCENARIO: Al igual que el año pasado, comenzaremos experimentando el trabajo con madera con la construcción de mobiliarios sencillo: la Silla Oaxaca y el Taburet; pero también nos embarcaremos en la construcción Escenario Flotante de Madera trabajando en primera línea de playa.
-SERVICIOS E INSTALACIONES: Dispondremos de aseos, duchas y los servicios propios de un camping para el mejor disfrute. Además hay supermercados, bares, restaurantes, etc.
-TALLERES Y ACTIVIDADES:
Construcción del escenario flotante
Construcción de tu mobiliario
Taller de Transfer en madera
Teatro amateur participativo
Water Color
Bodypainting
Música
Charlas
Ceremonia de clausura (premios FWF)
TARIFAS
FWF es un festival autofinanciado e independiente. Este año, se han organizado 3 tipos de estancias, una de 7 días, para vivir FWF en toda su esencia de lunes a domingo, otra de 5 días, y una última de fin de semana. Recuerda que en los tres tipos, por únicamente asistir, te llevarás tu propia silla-mesa a casa.
Dentro del precio se incluye: el alojamiento en el camping y todos sus servicios (piscina, WC, primera línea de mar, etc..), la madera de construcción, las herramientas de trabajo, seguro de responsabilidad y un pack FWF con todo lo necesario para las actividades del festival.
7 días
(lun 27-dom 2)
5 días
(Mie.29-dom.2)
2 días
(Vie.31-dom 2)
Del 15 de Abril al
15 de Mayo
18€/día
129 €/pack
20€/día
99 €/pack
34€/día
69 €/pack
Del 15 de Mayo al
15 de Junio
21€/día
149 €/pack
23€/día
115 €/pack
42€/día
79 €/pack
Del 15 de Junio al
21 de Julio
24€/día
169 €/pack
27€/día
135 €/pack
49€/día
99 €/pack
DESCUENTO PARA EL LECTOR de VEREDES
Los lectores de veredes tienen un descuento del 5% en la entrada, para ello simplemente tendrán que cubrir en el apartado de la inscripción en el campo «cómo nos han conocido» la fuente de la información en este caso «veredes», y obtendrán el descuento».
Workshop of construction with wood. .
Valencia, 27 Jul-02 Aug 2015
Fast Wood Festival is a workshop of construction in wood, where to learn to be employed the wood at a summer environment. Across different activities, we will make our own furniture, will construct scenes where to show all our art and will take part in a joint project of major importance. This year we go away to Valencia to a camping in The Mar’s first line.
Fast Wood Festival is born of the initiative of three persons, two architects and a publicist with a passion in the design, the free air and the holiday. The festival shares an interest got mad about the architecture, the urbanism and the art, with the intention of creating an annual multidisciplinary meeting, in which to promote the expression, amusement and creation. All this connected with diverse thematic activities on which to experiment with the colors, the music and the interpretation with which to attract people with creative spirit and artistic worries that want to form a part of the process of transformation of a singular space.
Fast Wood Festival 2015
This year, Fast Wood Festival appears in a beach place, where the water, the coast and the breeze marinades, be protagonists of the constructions that we are going to do. It will take place in a coastal camp of Valencia, where to be able to enjoy between pinegroves of the Sun and of the water.
-PROJECT SCENE: As last year, we will start by experiencing the work with wood with the construction of furnitures simply: the Chair Oaxaca and the Taburet; but also we will embark in the construction Floating Scene of Madeira being employed at the first line of beach.
-SERVICES AND FACILITIES: We will Have bathroom, showers and the own services of a camping for the best enjoyment. In addition there are supermarkets, bars, restaurant, etc.
-WORKSHOPS AND ACTIVITIES:
Construction of the floating scene
Construction of your furniture
Transfer’s workshop in wood
Theatre participative amateur
Water color
Bodypainting
Music
Chats
Ceremony of closing (prizes FWF)
PRICE LIST
FWF is an autofinanced and independent festival. This year, there have been organized 3 types of stays, one of 7 days, to live THROUGH FWF in all his essence from Monday until Sunday, other one of 5 days, and the last one of weekend. He remembers that in three types, for only representing, you will take your own chair – table to yourself to house.
Inside the price it is included: the housing in the camping and all his services (swimming pool, WC, the first line of sea, etc ..), the wood of construction, the tools of work, insurance of responsibility and a packaging FWF with everything necessary for the activities of the festival.
7 days
(Mon 27-Sun 2)
5 days
(Wen 29-Sun 2)
2 days
(Fri.31-dom 2)
From April 15 to
May 15
18€/day
129 €/pack
20€/day
99 €/pack
34€/day
69 €/pack
From May 15 to
June 15
21€/day
149 €/pack
23€/day
115 €/pack
42€/day
79 €/pack
From June 15 to
July 21
24€/day
169 €/pack
27€/day
135 €/pack
49€/day
99 €/pack
DISCOUNT FOR THE READER of VEREDES
The readers of veredes have a discount of 5 % in the entry, for it simply they will have to cover in the paragraph of the inscription in the field «how they us have known» the source of the information in this case «veredes», and will obtain the discount «.
Obradoiro de construcción con madeira.
Valencia, 27 Xul-02 Ago 2015
Fast Wood Festival é un taller de construción en madeira, onde aprender a traballar a madeira nun ambiente estival. A través de diferentes actividades, fabricaremos o noso propio mobiliario, construiremos escenarios onde mostrar toda a nosa arte e participaremos nun proxecto conxunto de maior envergadura. Este ano ímonos a Valencia a un cámping en primeira liña de Mar.
Fast Wood Festival nace da iniciativa de tres persoas, dous arquitectos e un publicista cunha paixón no deseño, o aire libre e a festa. O festival comparte un interese apaixonado pola arquitectura, o urbanismo e a arte, coa intención de crear un encontro anual multidisciplinar, no que potenciar a expresión, diversión e creación. Todo iso enlazado con diversas actividades temáticas nas que experimentar coas cores, a música e a interpretación coa que atraer xente con espírito creativo e inquietudes artísticas que queiran formar parte do proceso de transformación dun espazo singular.
Fast Wood Festival 2015
Este ano, Fast Wood Festival formúlase nun lugar de praia, onde a auga, a costa e a brisa mariña, sexan protagonistas das construcións que vaiamos facer. Terá lugar nun campamento costeiro de Valencia, onde poder gozar entre piñeirais do sol e da auga.
-PROXECTO ESCENARIO: Ao igual que o ano pasado, comezaremos experimentando o traballo con madeira coa construción de mobiliarios sinxelo: a Cadeira Oaxaca e o Taburet; pero tamén nos embarcaremos na construción Escenario Flotante de Madera traballando en primeira liña de praia.
-SERVIZOS E INSTALACIÓNS: Dispoñeremos de aseos, duchas e os servizos propios dun cámping para o mellor desfrute. Ademais hai supermercados, bares, restaurantes, etc.
-OBRADOIROS e ACTIVIDADES:
Construción do escenario flotante
Construción do teu mobiliario
Taller de Transfer en madeira
Teatro afeccionado participativo
Water Color
Bodypainting
Música
Charlas
Cerimonia de clausura (premios FWF)
TARIFAS
FWF é un festival autofinanciado e independente. Este ano, organizáronse 3 tipos de estanzas, unha de 7 días, para vivir FWF en toda a súa esencia de luns a domingo, outra de 5 días, e unha última de fin de semana. Recorda que nos tres tipos, por unicamente asistir, levarasche a túa propia cadeira-mesa á casa.
Dentro do prezo inclúese: o aloxamento no cámping e todos os seus servizos (piscina, WC, primeira liña de mar, etc..), a madeira de construción, as ferramentas de traballo, seguro de responsabilidade e un paquete FWF con todo o necesario para as actividades do festival.
7 días
(lun 27-dom 2)
5 días
(Mér.29-dom 2)
2 días
(Ven.31-dom 2)
Do 15 de Abril o
15 de Maio
18€/día
129 €/pack
20€/día
99 €/pack
34€/día
69 €/pack
Do 15 de Maio o
15 de Xuño
21€/día
149 €/pack
23€/día
115 €/pack
42€/día
79 €/pack
Do 15 de Xuño o
21 de Xullo
24€/día
169 €/pack
27€/día
135 €/pack
49€/día
99 €/pack
DESCONTO PARA O LECTOR de VEREDES
Os lectores de veredes teñen un desconto do 5% na entrada, para iso simplemente terán que cubrir no apartado da inscrición no campo «como nos coñeceron» a fonte da información neste caso «veredes», e obterán o desconto».
Una clase magistral sobre diseño, arquitectura, forma, objetos y consumo en el siglo XXI.Con la A de Auténtico. Así empieza este libro, que es algo más que un diccionario: una guía esencial para entender el mundo moderno. Por qué Warhol es auténticamente falso, cómo se crean las identidades nacionales, y qué es esa extraña manía de coleccionar.
También explica por qué Grand Theft Auto es un gran invento o por qué los apartamentos de Hitchcock no podrían existir. Y no es una autobiografía, pero brinda al lector la visión personal de uno de los más reconocidos expertos del mundo en el diseño y sus manifestaciones.
Deyan Sudjic, nacido en Londres, estudió arquitectura en Edimburgo y colaboró en diversas publicaciones especializadas en diseño antes de hacerse cargo de la dirección del Design Museum de Londres, la institución más emblemática del mundo en el campo del diseño, que dirige desde 2006. En esta misma colección ha publicado Norman Foster. Arquitectura y vida (2011) y El lenguaje de las cosas (2009).
A magisterial class on design, architecture, form, objects and consumption in the century XXI.Con her To of Authentic. This way it begins this book, which is something more than a dictionary: an essential guide to understand the modern world. For what Warhol it is authentic false, how they believe the national identities, and what is this strange habit of collecting.
Also it explains for what Grand Theft Car is a great invention or why Hitchcock’s apartments might not exist. And it is not an autobiography, but it offers to the reader the personal vision of one of the most recognized experts of the world in the design and his manifestations.
Deyan Sudjic, born in London, studied architecture in Edinburgh and collaborated in diverse publications specialized in design before taking charge of the direction of the Design Museum of London, the most emblematic institution of the world in the field of the design, which directs from 2006. In the same collection Norman Foster has published. Architecture and life (2011) and The language of the things (2009).
Unha clase maxistral sobre deseño, arquitectura, forma, obxectos e consumo no século XXI.Con á de Auténtico. Así empeza este libro, que é algo máis que un dicionario: unha guía esencial para entender o mundo moderno. Por que Warhol é autenticamente falso, como se crean as identidades nacionais, e que é esa estraña manía de coleccionar.
Tamén explica por que Grand Theft Auto é un grande invento ou por que os apartamentos de Hitchcock non poderían existir. E non é unha autobiografía, pero brinda ao lector a visión persoal dun dos máis recoñecidos expertos do mundo no deseño e as súas manifestacións.
Deyan Sudjic, nacido en Londres, estudou arquitectura en Edinburgo e colaborou en diversas publicacións especializadas en deseño antes de facerse cargo da dirección do Design Museum de Londres, a institución máis emblemática do mundo no campo do deseño, que dirixe dende 2006. Nesta mesma colección publicou Norman Foster. Arquitectura e vida (2011) e El linguaxe das cousas (2009).
Las Instalaciones Deportivas de la Isla de la Cartuja han sufrido un importante crecimiento durante los últimos años sin una estrategia planificada. El proyecto del nuevo pabellón se plantea desde su capacidad reordenar y caracterizar el conjunto, para cohesionarlo y dotarlo de una identidad clara.
Se trata de un edificio de apoyo a unas instalaciones deportivas situadas en la Isla de la Cartuja. El nuevo equipamiento, destinado a albergar nuevos vestuarios, gimnasio, cafetería, restaurante y club social, pretende ordenar y caracterizar el conjunto, ejerciendo como elemento de articulación entre los diferentes usos del complejo. El resultado es un prisma alargado del que emerge un cuerpo que apunta hacia el Estadio Olímpico y los campos de rugby, generando un jardín acotado, claro, punto de encuentro de deportistas y visitantes.
El programa se organiza en tres niveles: una planta sótano, excavada, construida con hormigón y cerámica; una planta baja, horizontal y permeable, que recurrirá a porches, pérgolas y vegetación para diluirse en el paisaje de las pistas colindantes; y una planta alta trabajada desde la sección, aérea, en la que aparecerán tres huecos precisos que buscarán vistas sobre el campo de golf, las pistas de rugby y la cornisa del Aljarafe.
La necesidad de poder utilizar cada parte tanto de forma autónoma como conjunta dirigió el diseño de la estructura de recorridos que da forma al edificio. El objetivo era conciliar deseos aparentemente contradictorios: de una parte entender el edificio como un paisaje rico y complejo que se sumase a través de una relación de continuidad con la actividad deportiva, de otra generar una forma clara que aportase la carga iconográfica necesaria para redefinir la identidad del conjunto.
Se busca cierta homogeneidad y silencio en la combinación de los materiales. Los paneles de GRC, la chapa galvanizada, el hormigón prefabricado y el aluminio, matizan el aspecto monolítico de la edificación al moverse dentro de una misma paleta cromática pero reaccionando de forma diversa a la luz natural. De este modo el edificio reflejará sutilmente las variaciones del día, ofreciendo una presencia amable y serena en el jardín.
Se insiste en que todas las partes estén coordinadas a partir de una sencilla modulación. La intención es transmitir cierta idea de sencillez en la construcción, generando al mismo tiempo una lectura orgánica del edificio que permita que cada parte sea capaz de remitirnos a una idea de conjunto.
Obra: Instalaciones deportivas en la Isla de la Cartuja (1ª fase)
Cliente: Consejería de Comercio, Turismo y Deporte. Junta de Andalucía
Autores: Cayuela Marqués arquitectos (María Cayuela, Paco Marqués)
Colaboradores: Roberto Alés Méndez (aparejador), Lucas García Vacas (arquitecto), Alejandro Cabanas (estructura)
Año: 2008 – 2011
Emplazamiento: Isla de la Cartuja, Sevilla, España
Fotografías: Jesús Granada + cayuelamarques.com
The Sports Facilities of the Island of the Carthusian one have suffered an important growth during the last years without a planned strategy. The project of the new pavilion considers from his capacity to reorder and to characterize the set, for cohesionarlo and to provide it with a clear identity.
It is a question of a building of support to a few sports facilities placed in the Island of the Carthusian one. The new equipment, destined to shelter new wardrobes, gymnasium, cafeteria, restaurant and social club, it tries to arrange and to characterize the set, practising as element of joint between the different uses of the complex. The result is an elongated prism of the one that emerges a body that appears towards the Olympic stadium and the fields of rugby, generating a fenced, clear garden, point of meeting of sportsmen and visitors.
The program is organized in three levels: one plants basement, excavated, constructed with concrete and ceramics; a ground, horizontal and permeable floor, which will resort to porches, pergolas and vegetation to be diluted in the landscape of the adjacent tracks; and a high worn out plant from the section, air, in that there will appear three precise hollows that will look for conference on the golf course, the tracks of rugby and the cornice of the Aljarafe.
The need of power to use every part so much of autonomous form since joint directed the design of the structure of tours that gives form to the building. The aim was to harmonize seemingly contradictory desires: of a part to understand the building as a rich and complex landscape that was adding across a relation of continuity with the sports activity, of other one generating a clear form that was contributing the iconographic necessary load to re-define the identity of the set.
Certain homogeneity and silence is looked in the combination of the materials. GRC’s panels, the galvanized sheet, the prefabricated concrete and the aluminium, they tint the monolithic aspect of the building to move inside the same chromatic palette but reacting of diverse form to the natural light. Thus the building will reflect finely the variations of the day, offering a nice and serene presence in the garden.
It is insisted in that all the parts should be coordinated from a simple modulation. The intention is to transmit certain idea of simplicity in the construction, generating at the same time an organic reading of the building that allows that every part should be capable of sending ourselves to an idea of set.
Work: Sports facilities in the Island of the Carthusian one (1st phase)
Client: Consejería de Comercio, Turismo y Deporte. Junta de Andalucía
Authors: Cayuela Marqués arquitectos (María Cayuela, Paco Marqués)
Collaborators: Roberto Alés Méndez (rigger), Lucas García Vacas (architect), Alejandro Cabanas (structure)
Year: 2008 – 2011
Location: Isla de la Cartuja, Sevilla, España
Photography: Jesús Granada + cayuelamarques.com
As Instalacións Deportivas da Illa de la Cartuxa sufriron un importante crecemento durante os últimos anos sen unha estratexia planificada. O proxecto do novo pavillón formúlase dende a súa capacidade reordenar e caracterizar o conxunto, para cohesionalo e dotalo dunha identidade clara.
Trátase dun edificio de apoio a unhas instalacións deportivas situadas na Illa de la Cartuxa. O novo equipamento, destinado a albergar novos vestiarios, ximnasio, cafetaría, restaurante e club social, pretende ordenar e caracterizar o conxunto, exercendo como elemento de articulación entre os diferentes usos do complexo. O resultado é un prisma alongado do que emerxe un corpo que apunta cara ao Estadio Olímpico e os campos de rugby, xerando un xardín acoutado, claro, punto de encontro de deportistas e visitantes.
O programa organízase en tres niveis: unha planta soto, escavada, construída con formigón e cerámica; unha planta baixa, horizontal e permeable, que recorrerá a soportais, pérgolas e vexetación para diluírse na paisaxe das pistas lindantes; e unha planta alta traballada dende a sección, aérea, na que aparecerán tres ocos precisos que buscarán vistas sobre o campo de golf, as pistas de rugby e a cornixa do Alxarafe.
A necesidade de poder utilizar cada parte tanto de forma autónoma como conxunta dirixiu o deseño da estrutura de percorridos que dá forma ao edificio. O obxectivo era conciliar desexos aparentemente contraditorios: dunha parte entender o edificio como unha paisaxe rica e complexo que se sumase a través dunha relación de continuidade coa actividade deportiva, doutra xerar unha forma clara que achegase a carga iconográfica necesaria para redefinir a identidade do conxunto.
Búscase certa homoxeneidade e silencio na combinación dos materiais. Os paneis de GRC, a chapa galvanizada, o formigón prefabricado e o aluminio, matizan o aspecto monolítico da edificación ao moverse dentro dunha mesma paleta cromática pero reaccionando de forma diversa á luz natural. Deste modo o edificio reflectirá sutilmente as variacións do día, ofrecendo unha presenza amable e serena no xardín.
Insístese en que todas as partes estean coordinadas a partir dunha sinxela modulación. A intención é transmitir certa idea de sinxeleza na construción, xerando ao mesmo tempo unha lectura orgánica do edificio que permita que cada parte sexa capaz de remitirnos a unha idea de conxunto.
Obra: Instalacións deportivas na Illa da Cartuxa (1ª fase)
Cliente: Consellería de Comercio, Turismo e Deporte. Xunta de Andalucía
Autores: Cayuela Marqués arquitectos (María Cayuela, Paco Marqués)
Colaboradores: Roberto Alés Méndez (aparellador), Lucas García Vacas (arquitecto), Alejandro Cabanas (estructura)
Ano: 2008 – 2011
Emprazamento: Isla de la Cartuja, Sevilla, España
Fotografías: Jesús Granada + cayuelamarques.com
n´UNDO presenta la aplicación n´mApp, para catalogar edificios o localizaciones donde se considere pertinente la No Construcción, la Minimización, la Reutilización y el Desmantelamiento. La aplicación surge para complementar mediante soporte digital la herramienta Fichero n´UNDO, que viene desarrollándose manualmente desde 2011 y hoy cuenta con cientos de localizaciones de carácter internacional. Esta aplicación refuerza el carácter participativo del Fichero, ya que da acceso a cualquier usuario que quiera aportar una localización. n´mApp permite analizar esta información, geolocalizarla y proponer soluciones o acciones ante las problemáticas detectadas. Una vez enviada esta información será gestionada y se subirá al mapa n’UNDO.
En n´UNDO somos conscientes del exceso que supone la creación de nuevas Apps diariamente, y las consecuencias de consumo energético y de infraestructuras que suponen la recogida y acumulación de datos digitales, por eso, hemos decidido basarnos en una aplicación existente que se puede adaptar a nuestras necesidades. n´mApp está diseñada con Open Data Kit –ODK.
Open Data Kit es un conjunto de herramientas que permiten recopilar datos a través de dispositivos móviles Android y enviar estos datos a un servidor. Fue creado por desarrolladores del departamento de Ingeniería y Ciencias Informáticas de la Universidad de Washington. Open Data Kit es un proyecto de software libre disponible para el público en general. La aplicación permite optimizar el proceso de recopilación de datos, sustituyendo los formularios en papel tradicional por formularios electrónicos que se diseñan a medida. Permiten geo-localizar la información por lo que luego esta información podrá visualizarse en mapas.
Se puede descargar la aplicación n’mApp con el siguiente Código QR:
o si no se tiene un lector QR, se puede abrir un navegador en el móvil y poner el siguiente enlace.
[:gl]
n´UNDO presenta a aplicación n´mApp, para catalogar edificios ou localizacións onde se considere pertinente a No Construción, a Minimización, a Reutilización e o Desmantelamento. A aplicación xorde para complementar mediante soporte dixital a ferramenta Ficheiro n´UNDO, que vén desenvolvéndose manualmente dende 2011 e hoxe conta con centos de localizacións de carácter internacional. Esta aplicación reforza o carácter participativo do Ficheiro, xa que dá acceso a calquera usuario que queira achegar unha localización. n´mApp permite analizar esta información, geolocalizarla e propoñer solucións ou accións ante as problemáticas detectadas. Unha vez enviada esta información será xestionada e subirase ao mapa n’UNDO.
En n´UNDO somos conscientes do exceso que supón a creación de novas Apps diariamente, e as consecuencias de consumo enerxético e de infraestruturas que supoñen a recollida e acumulación de datos dixitais, por iso, decidimos basearnos nunha aplicación existente que se pode adaptar ás nosas necesidades. n´mApp está deseñada con Open Data Kit -ODK.
Open Data Kit é un conxunto de ferramentas que permiten recompilar datos a través de dispositivos móbiles Android e enviar estes datos a un servidor. Foi creado por desenvolvedores do departamento de Enxeñaría e Ciencias Informáticas da Universidade de Washington. Open Data Kit é un proxecto de software libre dispoñible para o público en xeral. A aplicación permite optimizar o proceso de recompilación de datos, substituíndo os formularios en papel tradicional por formularios electrónicos que se deseñan á medida. Permiten geo-localizar a información polo que logo esta información poderá visualizarse en mapas.
Pódese descargar a aplicación n’mApp co seguinte Código QR:
ou se non se ten un lector QR, pódese abrir un navegador no móbil e poñer o seguinte enlace.
[:en]
n´UNDO presents the application n´mApp, to catalogue buildings or locations where is considered to be pertinent Not Construction, the Minimization, the Reutilization and the Dismantlement. The application arises to complement by means of digital support the tool File n’UNDO, which comes developing manually from 2011 and today it possesses hundreds of locations of international character. This application reinforces the participative character of the File, since it leads to any user who wants to contribute a location. N’mApp allows to analyze this information, geolocalizarla and to propose solutions or actions before the detected problematic ones. Once envoy this information will be managed and will be raised to the map n’UNDO.
In n’UNDO we are conscious of the excess that supposes the creation of new Apps every day, and the consequences of energetic consumption and of infrastructures that suppose the withdrawal and accumulation of digital information, because of it, we have decided to base on an existing application that it is possible to adapt to our needs. N’mApp Kit is designed by Open Data-ODK.
Open Dates Kit is a set of tools that allow to compile information across mobile devices Android and to send this information to a servant. It was created by developers of the engineering department and IT Sciences of the University of Washington. Open Dates Kit is a project of free available software for the public in general. The application allows to optimize the process of summary of information, replacing the forms in traditional paper with electronic forms that are designed made-to-measure. They allow geo – to locate the information by what then this information will be able to be visualized in maps.
It is possible to unload the application n’mApp with the following Code QR:
Or if there is not had a reader QR, it is possible to open a mariner in the mobile and put the following link.
En 1974 Mariano Bayón entrevista a un Alejandro de la Sota apartado de la Academia, al margen ya de la parafernalia cultural de la arquitectura, un ambiente del que se aparta voluntariamente:
“escribiré algo en una revista de constructores, para constructores”.1
Sin duda, el interés de Sota por las cuestiones disciplinares le alejan de un paisaje teórico excitado por las publicaciones en España de los textos de Aldo Rossi o Robert Venturi y Denise Scott Brown a principios de los 702. El mundo de la experimentación tecnológica, cuya bandera ondea sin ninguna duda durante toda la modernidad, daba paso a las atmósferas de especulación intelectual y el debate académico se traslada progresivamente de la arquitectura a la ciudad, un ámbito del que Sota habla muy poco: tal vez no fuera su escala.
La entrevista de Mariano Bayón transita cómodamente dentro de los cauces culturales propios del maestro gallego: su reciente encuentro con Jean Prouvé, su interés por los catálogos comerciales o las sugerencias tecnológicas procedentes del mundo deportivo (desde la bota de esquiar a la cápsula de montaña). Sin embargo, hacia el final de la entrevista, Bayón aborda el tema espinoso de la asimilación popular de la arquitectura experimental:
“Apareció sobre el tapete, casi sin pretenderlo, la pregunta que se hacía públicamente Colin Rowe: ¿un arquitecto que apunta a la experimentación continuada, puede participar del ideal de una arquitectura destinada a ser popular e inteligible?”.3
La cuestión no es sencilla, menos aún en 1974, planteando dos conceptos extraviados y en la práctica excluyentes: experimentación y ciudadanía4.
Más allá de la experimentación tecnológica o los paisajes teóricos a los que Sota prestaba aparentemente tan poca atención5, hoy la innovación tiene más que ver con la gestión de procesos, flujos intangibles en mayor o menor medida ya sean éstos sociales, medioambientales, energéticos, económicos o culturales. Hablar hoy de cualquier experimentación tecnológica, por ejemplo en la fabricación digital o en la monitorización de prototipos, es hablar también de ciudadanía, territorio, energía, comunicación, recursos o residuos6. ¿Se puede dejar de pensar la arquitectura en términos de escalas diferentes y desconectadas (el objeto, el edificio, la ciudad, el territorio, el planeta) y re-comenzar la consideración de todas las escalas a la vez? ¿Se puede establecer una metodología inter-escalar para el proyecto de arquitectura? Utopía o interescalaridad.
Miguel Ángel Díaz Camacho. Doctor Arquitecto
Madrid. Septiembre 2014. Autor de Parráfos de arquitectura. #arquiParrafos
Notas:
1 Alejandro de la Sota en “Conversación con Alejandro de la Sota desde su propio arresto domiciliario”, por Mariano Bayón, ARQUITECTURAS BIS nºI, mayo 1974, págs 25-27. 2 La primera edición en España de (por ejemplo) Complejidad y Contradicción en la Arquitectura, Robert Venturi y Dennis Scott Brown, 1966, se produce en 1972, Barcelona, editorial Gustavo Gili. 3 Mariano Bayón, “Conversación con Alejandro de la Sota desde su propio arresto domiciliario”, ARQUITECTURAS BIS nºI, mayo 1974, págs. 25-27. 4 La desafección del Movimiento Moderno por el proyecto urbano o la historia de la ciudad fue tratada años más tarde por Aldo Rossi en “La Ciudad Análoga”, Bienal de Venecia 1976, o Colin Rowe en “Collage City”, MIT Press, Boston, 1984. 5 Transferencias que por cierto ahondaron aún más si cabe en la brecha entre arquitectura y sociedad. Ver “Transferencias” por Brijuni en Collage Conceptual, Recolectores Urbanos, Sevilla, 2014, págs. 69-72. Editado por ASA. 7 Ver Ecología e Industrialización. Blog de la Fundación Arquía.
Supe de él por casualidad.
Arquitecto de París, había tenido la oportunidad de trabajar en sus años de formación con Le Corbusier, allá por los primeros cincuenta. En la época de la Unidad de Habitación de Marsella o la Capilla de Ronchamp. Ahora se le encuentra en una isla del Mediterráneo, en una casa hecha por él hace ya veinte años. Una casa, me dijeron, auto suficiente.
Era verano, estaba cerca y fui a visitarle.
La isla tiene un clima extremo y está geográficamente aislada. Aún hoy sólo es accesible por mar. Conserva por ello cierto carácter atávico, primitivo. Su arquitectura es pura y funcional, a menudo exquisita.
El francés, años atrás, antes de construirse la suya propia, vivió durante largo tiempo en una antigua y robusta casa que había sobrevivido nada menos que trescientos años bajo los rigores de aquella isla. La había sabido y querido comprender, aprendiendo cada reacción frente al medio como si de un marino y su nave se tratara. Aquellos años en aquella casa perenne le proporcionarían un conocimiento magnífico a la hora de construirse su casa definitiva. Iba a saber estar.
Estaba bien dirigido, pero me costó mucho encontrar su casa. Me habían dicho que buscara, entre la silueta de prismas blancos diseminados y los macizos de pinos, un molino. Esa era la clave. Después de mucho deambular, un poco desesperado, me fije en una especie de antena sobre un mástil atirantado, casi invisible. Confieso que la imagen mental que tenía de un “molino” no se parecía de ningún modo a aquello, pero era lo único que podía asemejarse en aquel paraje. Al acercarme, comprobé que aquel mástil estaba sensiblemente retirado de la edificación más próxima, aislado en un prado cercano, y que su remate superior, pese a su ridículo tamaño y su forma de libélula, era efectivamente un molino de viento, muy similar al que llevan algunos barcos para cargar sus baterías durante las largas travesías.
Traqueteando ruidosamente por entre los laberínticos caminos llenos de guijarros pude por fin encontrarla. Era ciertamente mimética pero, aún así, nada más verla supe que aquella, entre tantas que había visto al pasar, era la casa que buscaba. Era distinta.
Me reconfortó el inmenso silencio. La estela de polvo que me había venido persiguiendo por fin me sobrepasó y, al despejar la mirada, pude comprobar que era realmente un buen lugar. Bien elegido. Horizontal, despejado, rodeado de pequeñas y diagonales tapias infinitas. Aparentando ser el centro de un geométrico y gigante dibujo. Allí estaba, inundada de la suave brisa del cercano mar.
Desde el camino se mostraba como un conjunto de volúmenes prismáticos maclados, ligeramente apiramidados y de aristas suavemente redondeadas. Hollando el pedregoso terreno, aparecía ciega, fuerte y pesada. Del color de la arena. Algo así cómo un compuesto escalonado, plástico y exacto a la vez, del que emergían tan sólo algunas chimeneas.
El cuerpo más próximo, sin duda el garaje por las dimensiones de su cierre, sobresalía ligeramente. Esquivándolo hallé la entrada. Un hueco en quiebro, tangente. Traspasado el umbral llegué a un zaguán recoleto y amable, enriquecido por el verde de un mínimo patio ajardinado. El “patio de invierno”, pude saber después. En un lateral, un gran portón de madera, abatido sobre uno de los muros, descubría la gran mampara acristalada del acceso principal. Desde ella se veía un interior con pocos muebles, diáfano y luminoso, de paredes blancas y de suelos y techos cerámicos muy rojos, con bóvedas vahídas. Aquel interior transportaba sin remedio hacia las espléndidas “villas mediterráneas” de Le Corbusier (Weekend, Jaoul, Sarabhai…).
Llamé varias veces pero nadie me oyó. Permanecí un largo rato con las manos abiertas entre las sienes y los cristales. Intentando percibir algún movimiento o ruido. Sorprendido por el espléndido eco de aquel interior. Ya me iba a ir cuando descubrí una pequeña libreta y un lápiz atado a un cordel fijado en un lateral. Le llegué a escribir una tímida nota con mi teléfono, pero pensé que no me podía ir así. Mi curiosidad me empujó entonces a dar una vuelta completa alrededor de la casa. Y al hacerlo, no sin cierto sigilo, le vi. Estaba cómodamente tumbado a la sombra. En una hamaca de la amplia terraza delantera. De verano. Aparentemente dormido y acompañado por las ronroneantes voces en francés de una pequeña radio, enfrentado a los amarillos y el azul. Solo.
Al verle me quedé inmóvil. Él se dio cuenta de mi aparición y se incorporó muy despacio. Vino a mi encuentro con elegante parsimonia. Tras las breves presentaciones, desapareció unos instantes para regresar descorchando una botella de buen vino, tinto, sin etiqueta.
Nos sentamos con los vasos en aquella viva terraza con muebles bajos de madera.
Sencillos, nada inmediatos y muy cómodos. Las vistas eran ciertamente espectaculares, hipnotizantes. Y comenzamos a charlar. Tuvimos una conversación de esas en las que es más importante lo que no se dice que lo que se dice en realidad. Hablaba cavilando, con ojos inteligentes y cansados, en un perfecto castellano lleno de cultismos. Al rato, como había sucedido con el vino, sigilosamente, se levantó y sacó unos platos con excelentes quesos. Comimos. Tras una larga disertación debió percatarse de que mi curiosidad por ver la casa aumentaba. Tuvo que darse cuenta de que mi mirada se distraía en exceso tras la cortina blanca de la puerta entreabierta, que se hinchaba esporádicamente forzada por el viento. Me invitó entonces a pasar dentro con un leve gesto y una sonrisa.
Al entrar a lo que parecía ser el centro de la casa, el espacio de mayor altura desde el que se distribuían todas las estancias que había podido entrever anteriormente desde el acceso, me fijé en una pintura de Le Corbusier que colgando del pretil de un altillo dominaba la habitación. Él exclamó con cierto desdén:
«me lo regaló él».
La casa era grande, disfrutaba de numerosas habitaciones, todas abovedadas y encaladas, arracimadas en torno a ese generoso espacio central. Todas las estancias se caracterizaban por su gran austeridad y sencilla confortabilidad. Las puertas, de madera, sin cercos ni tapajuntas, estaban encajadas con toda naturalidad en un sencillo rebaje de la pared, el techo y el suelo, de apenas un centímetro. Los almacenamientos, horadados en la tabiquería, estaban formados por escuetas baldas y barras de colgar sin puerta alguna, con la ropa multicolor graciosamente a la vista. Los baños, amplios y bien dispuestos, estaban cubiertos por exagerados lucernarios por los que se filtraba una fuerte luz cenital, pareciendo lugares al aire libre, sin techo, lo que proporcionaba un extrañamiento agradable. Las ventanas y contraventanas, también de madera y de excelente calidad, estaban sólidamente recibidas a las jambas levemente abocinadas. Evidenciando el generoso grosor de los muros, y procurando una fuerte sensación de aislamiento y protección. Los escasos muebles estaban hechos y colocados con toda coherencia. Firmes y resueltos. No había en general demasiados objetos. Nada sobraba en aquellos espacios.
Enseguida me llevó a la cocina. Pieza de completo amueblamiento en la que, protagonizando uno de sus lados, destacaba una extraña nevera. Un enorme baúl erguido, fabricado en madera oscura, probablemente teka, con el frente de las puertas melaminado en blanco sobre bastidor visto de la misma madera y herrajes industriales de acero inoxidable. Ciertamente sorprendente y muy bien hecha. Al ver mis ojos interrogativos acertó a decir, lacónico, – yo mismo la hice, cuatrocientos litros, aprovecha las frigorías del depósito enterrado de agua, con un intercambiador -. Y lo dijo sin dar opciones a abrirla, o a tocarla, que es lo que en realidad me hubiera gustado hacer. Considerando obvio que el que hace una casa debe diseñar y hacer también la nevera.
Reaccionó con cierta perplejidad cuando le pregunté por los exquisitos muebles de la casa. Todos de maderas oscuras y lustrosas, de virtuosa factura. Por supuesto que también había sido él quien los había hecho, con sus manos.
«He hecho muchos más en mi vida»,
se despachó divertido.
Poco a poco empezaron a no caber demasiadas preguntas sobre la supuesta auto suficiencia de la casa. Parecía obvio que no había sido ese su objetivo primordial, ni siquiera que se lo hubiera planteado como algo verdaderamente importante, sino que era una consecuencia directa de su modo de entender el problema, de su rotunda lógica y personalidad. La casa había sido hecha, enteramente, por él y para él. Allí y, por tanto, para no depender prácticamente de nada ni de nadie. Durante la obra, me explicó, tan sólo le habían ayudado algunos albañiles expertos. En el día a día únicamente necesitaba, acertó a comentar brevemente, que un camión cisterna le rellenara sus depósitos de agua una vez al año. Allí no llovía apenas. El agua de lluvia que recogía no era suficiente. Por lo demás, le bastaba con que el molino de viento y unas células fotovoltaicas alimentaran las baterías que le proporcionaban la electricidad necesaria. Distribuida mediante un pequeño ordenador que contabilizaba los distintos aportes y consumos de energía. El diseño constructivo de la casa se encargaba del resto.
Todo esto podría haber sido muy aparatoso, ejemplos hay, pero la realidad es que, excepto el molino alejado unos metros de la casa pareciendo, como ya dije, una antena, o un poste de la luz, el resto de los sistemas técnicos se encontraban de tal modo integrados en la totalidad que era imposible identificarlos.
Ese hombre vivía en la maravilla. Podía encerrarse en aquella hermosa casa durante meses sin contar con nada ni nadie. Rodeado de belleza y bienestar. De hecho comentó un tanto nostálgico:
“ lo que más me gusta es el invierno, pueden pasar muchos días sin ver un alma”.
Hablamos, como no, del modo en el que la casa se había construido. De la composición de aquellos gruesos muros, de la dosificación del fino revoco exterior, de la problemática de las bóvedas. Del agua. Y sus explicaciones fueron siempre nítidas. Al final pude sacar la conclusión de que en esa casa, por encima de sus aspectos puramente técnicos, lo que había pretendido es conseguir pertenecer al lugar ateniéndose a sus limitadas y estrictas reglas, jugar a ser consecuente con un medio en el que no existen, por sus características, muchas posibilidades. Estaba ideada como una perfecta madriguera donde permanecer, durar. Aislada e integrada. Porque en definitiva, era evidente, la casa no había pretendido ser un alarde bioclimático, ni una exhibición de tecnología, ni salir publicada en las revistas (me confesó que las aborrecía), ni siquiera protagonizar su cuidado entorno. Creo que simplemente actuó con toda honestidad y un profundo conocimiento, sustentándose, eso sí, en su dilatada formación estética. Haciéndose la mejor morada en ese preciso emplazamiento. Me contó que estudió con detenimiento el recorrido del sol la incidencia del viento, las soluciones óptimas frente al clima, las estaciones. En suma, la manera de no depender más que de sí mismo. Y lo hizo de tal modo que el conjunto construido aparecía sin tiempo, inmerso milagrosa y sabiamente en ese espacio natural.
Encontré en él una actitud muy interesante aunque sólo sea porque probablemente esté en vías de extinción. Era una mezcla de artesano, ejecutor polifacético y artista. Además de sensible arquitecto y experto en tecnologías, tanto antiguas como actuales.
Me pareció que lo que estaba viendo sólo podía partir de una consciente y viva búsqueda del anonimato, de la profunda necesidad de intimidad y de un concienzudo saber acumulado durante muchos años, sin ninguna intención de ser divulgado o transmitido. Aunque ciertamente vanidoso le sentí muy celoso de lo que allí había sucedido. De su tesoro, de su secreto.
Pensé entonces que el mundo debe de estar lleno de personajes como éste. De casas, de edificios increíbles que muy pocos conocen. Y que, por desventura, sólo transcienden a la colectividad, a través de los escasos medios que divulgan la arquitectura, los ejemplos sesgados, delimitados y repetitivos. Que no nos llegan noticias de los arquitectos anónimos. De aquellos que buscan exclusivamente el conocimiento y no tanto el reconocimiento, aunque sea en la más estricta soledad. Esos héroes del saber que progresan inteligentemente en lugares inhóspitos. Conscientes y sufridores de sus limitaciones y que no esperan aplausos por cuanto hacen. Orgullosos y capaces.
Efectivamente, existe una arquitectura bioclimática interesante: la que es auto suficiente por verdadera necesidad. Basada no tanto en los últimos avances tecnológicos si no en saber aplicar, y reconsiderar, las soluciones que se han perpetuado en cada lugar. Que, sin tener que renunciar a la cuidada presencia, a la belleza, se construye exclusivamente para satisfacer con eficacia la eventual necesidad del aislamiento. Sin demasiados alardes, sin mostrar excesivo esfuerzo. Y que, gracias a ella, hay quien hace posible el sueño de sentirse felizmente solo. Y libre.
Sergio de Miguel, arquitecto
Madrid, enero 2010
Formentera | Sergio de Miguel
I knew of him by chance.
Architect of Paris, had had the opportunity to work in his years of training with Him Corbusier, there by the first fifty. In the period of the Unit of Room of Marseilles or the Chapel of Ronchamp. Now it finds him in an island of the Mediterranean, in a house done by him does already twenty years. A house, said me, sufficient car. It was summer, was near and went to visit him.
The island has an extreme climate and is geographically isolated. Still today only it is accessible by sea. Preserve thus some character atávico, primitive. His architecture is pure and functional, often exquisite.
The French, years backwards, before building his own, lived during long time in an ancient and robust house that had survived at all less than three hundred years under the rigours of that island. It had known it and wanted to comprise, learning each reaction in front of the half as if of a marine and his ship treated. Those years in that house perenne would provide him a glorious knowledge to the hour to build his definite house. It went to know be.
It was very directed, but cost me a lot find his house. They had said me that it looked for, between the silhouette of white prisms disseminated and the macizos of pines, a mill. That was the key. After a lot stroll, a bit desperate, fix me in a species of antenna on a topmast atirantado, almost invisible. I confess that the mental image that had of a “mill” did not seem of any way to that, but was the only that could asemejarse in that place. When approaching me, checked that that topmast was noticeably withdrawn of the edificación more next, isolated in a near meadow, and that his finish upper, in spite of his ridiculous size and his form of dragonfly, was sure enough a mill of wind, very similar to the that carry some ships to load his batteries during the long travesías.
Crackling noisily for between the labyrinthine ways full of pebbles I could find her finally. It was certainly mimetic but, nonetheless, nothing any more to see her I knew that that one, between so many people that it had seen on having happened, was the house that was searching. It was different.
It encouraged the immense silence. The stela of powder that me had come chasing finally it exceeded me and, on having cleared the look, I could verify that it was really a good place. Chosen good. Horizontal, clear, surrounded of small and diagonal infinite walls. Showing off to be the center of a geometric and giant drawing. There it was, flooded with the soft breeze of the nearby sea.
From the way maclados was appearing as a set of prismatic volumes, lightly apiramidados and of softly rounded edges. Treading the stony area, it was turning out to be blind, strong and heavy. Of the color of the sand. Something like that how a staggered, plastic and exact compound simultaneously, of that they were emerging only some chimneys.
The most next body, undoubtedly the garage for the dimensions of his closing, was standing out lightly. Avoiding it I found the entry. A hollow in I fail, tangent. Penetrated the threshold I came to a peaceful and nice vestibule enriched by the green one of a minimal landscaped court. The «winter court», I could know later. In a wings, a great inner door of wood, swooped down on one of the walls, was discovering the great glazed screen of the principal access. From her one saw an interior with few furniture, diaphanous and luminously, of white walls and of soils and ceramic very red ceilings, with vaults vahídas. That interior was transporting without remedy towards the splendid «Mediterranean villas» of Le Corbusier (Weekend, Jaoul, Sarabhai …).
I called several times but nobody heard me. I remained a long moment with the hands opened between the temples and the crystals. Trying to perceive some movement or noise. Surprised by the splendid echo of that interior. Already I was going away to going when I discovered a small passbook and a pencil tied to a cord concentrated on a wings. I managed to him to write a shy note with my telephone, but I thought that I could not go away this way. My curiosity pushed me then to give a complete return about the house. And on having made it, not without certain seal, I saw him. It was comfortably knocked down to the shade. In a hammock of the wide front terrace. Of summer. Seemingly slept and accompanied by the ronroneantes voices in Frenchman of a small radio, faced the yellow ones and the blue. Only.
Having seen him remained immobile. He realized my appearance and joined very slow. It came to my meeting with elegant parsimony. After the brief presentations, it eliminated a few instants to return uncorking a bottle of good wine, red wine, without label.
We sit down with the glasses in that alive terrace with low furniture of wood.
Simple, not immediate at all and very comfortable. The sights were certainly spectacular, hipnotizantes. And we begin to chat. We had a conversation of this in that it is more important than he does not say that what is said actually. He was speaking pondering, with intelligent and tired eyes, in a perfect full Castilian of cultismos. To the moment, since it had happened with the wine, secretly, it got up and extracted a few plates with excellent cheeses. We ate. After a long dissertation it should have noticed that my curiosity for seeing the house was increasing. It had to realize that my look was relaxing in excess after the white curtain of the half-open door, which was swelling up itself sporadically forced by the wind. It invited me then to happen inside with a slight gesture and a smile.
On having entered to what was seeming to be the center of the house, the space of major height from which there were distributed all the stays that it could have guessed previously from the access, I concentrated on a painting of Le Corbusier that hanging of the railing of a hillock it was dominating the room. He exclaimed with certain disdain:
«He gave it to me».
The house was big, was enjoying numerous rooms, all domed and whitewashed, clustered concerning this generous central space. All the stays were characterized by his great austerity and simple confortabilidad. The doors, of wood, without fences not tapajuntas, were fitted by all naturalness into the simple one reduce of the wall, the ceiling and the soil, of scarcely a centimeter. The storages perforated in the tabiquería, were formed for succinct you disable and bars of hanging without any door, with the multicolored clothes gracefully at sight. The baths, wide and ready well, were covered for exaggerated lucernarios through that a strong zenithal light was filtering, looking like places outdoors, without ceiling, which was providing an agreeable wonder. The windows and shutters, also of wood and of excellent quality, were solidly received to the slightly widened jambs. Demonstrating the generous thickness of the walls, and trying a strong sensation of isolation and protection. The scanty furniture were done and placed by all coherence. Firm and decisive. There were no in general too many objects. Nothing was exceeding in those spaces.
Immediately it took me to the kitchen. Piece of I complete amueblamiento in that, leading one of his sides, a strange icebox was standing out. An enormous trunk raised, made of dark wood, probably teka, with the front of the doors melaminado in white on frame I dress of the same wood and industrial iron-works of stainless steel. Certainly surprising and very well made. On having seen my interrogative eyes it happened to say, tersely, – I itself did it, four hundred liters, he takes advantage of the frigorías of the warehouse buried of water, with an interchanger-. And he said it without giving options to open her, or to touching it, that is what actually I had liked to do. Considering to be obvious that the one that does a house it must design and do also the icebox.
It reacted with certain perplexity when I asked him about the exquisite furniture of the house. All of dark and glossy wood, of virtuous invoice. Certainly that also had been he who had done them, with his hands.
«I have done many more in my life»,
it finished off entertained.
Little by little too many questions started not fitting on supposed car sufficiency of the house. It seemed to be obvious that it had not been this his basic aim, not even that had appeared it as anything really important, but it was a direct consequence of his way of understanding the problem, of his logical rotunda and personality. The house had been done, entirely, by him and for him. There and, therefore, to depend practically neither on anything nor of anybody. During the work, it explained to me, only some expert bricklayers had helped him. In day after day only it was necessary, it happened to comment brief, that a tanker him should refill his water tanks once a year. There it was not raining scarcely. The water of rain that he was gathering was not sufficient. For the rest, it was enough to him that the windmill and a few photovoltaic cells were feeding the batteries that were providing the necessary electricity to him. Distributed by means of a small computer that was assessing the different contributions and energy consumptions. The constructive design of the house was taking charge of the rest.
All that might have been very showy, examples it is, but the reality is that, except the remote mill a few meters of the house looking like, as already charm, an antenna, or a post of the light, the rest of the technical systems were of such a way integrated the totality that was impossible to identify them.
This man was living in the marvel. It could shut in in that beautiful house for months without possessing neither anything or anybody. Surrounded with beauty and well-being. In fact it commented rather nostalgically:
“ what more I like is the winter, they can happen many days without seeing a soul”.
We speak, since not, about the way in which the house had been constructed. Of the composition of those thick walls, of the dosing of the thin one I revoke exterior, of the problematics of the vaults. Of the water. And his explanations were always clear. Ultimately I could extract the conclusion of which in this house, over his purely technical aspects, which he had claimed is to manage to belong to the place being abided by his limited and strict rules, to play at being consistent with a way in which many possibilities do not exist, for his characteristics. It was designed as a perfect burrow where to remain, to last. Isolated and integrated. Because definitively, it was evident, the house had tried neither be an ostentation bioclimático, not an exhibition of technology, nor to work out published in the magazines (he confessed to me that he was detesting them), at least to lead his elegant environment. I think that simply it acted with all honesty and a deep knowledge, being sustained, it yes, in his extensive aesthetic formation. The best mansion being done in this precise emplacement. It told me that the tour of the Sun studied thoroughly the incident of the wind, the ideal solutions opposite to the climate, the stations. In sum, the way of not depending any more than of yes same. And it did it in such a way that the constructed set was appearing without time, immersed miraculously and wisely in this natural space.
I found in him a very interesting attitude though only it is because probably it is endangered. It was a mixture of craftsman, versatile executor and artist. Besides sensitive architect and expert in technologies, both ancient and current.
It seemed to me that what it saw only it could depart from a conscious and alive search of the anonymity, from the deep need of intimacy and from the conscientious one know accumulated for many years, without any intention of being spread or transmitted. Though certainly conceited I felt him very jealous of what there had happened. Of his exchequer, of his secret.
I thought then that the world must be full of prominent figures as this one. Of houses, of incredible buildings that very few ones know. And that, for misfortune, only transcienden to the collectivity, across the scanty means that spread the architecture, the slanted, delimited and repetitive examples. That do not come to us news of the anonymous architects. Of those that look exclusively for the knowledge and not so much the recognition, though it is in the most strict loneliness. These heroes of to know that they progress intelligently in inhospitable places. Conscious and suffering of his limitations and that do not wait for plaudits since they do. Proud and capable.
Really, an architecture exists bioclimática interesting: the one that is a sufficient car for real need. Stocks not so much in the last technological advances if not in being able to apply, and reconsider, the solutions that have been perpetuated in every place. That, without having to resign the elegant presence, the beauty, is constructed exclusively to satisfy with efficiency the eventual need of the isolation. Without too many ostentations, without showing excessive effort. And that, thanks to her, exists the one who makes possible the dream of feeling happily alone. And free.
Sergio de Miguel, architect
Madrid, january 2010
Formentera | Sergio de Miguel
Souben del por casualidade.
Arquitecto de París, tivera a oportunidade de traballar nos seus anos de formación con Le Corbusier, alá polo primeiros cincuenta. Na época da Unidade de Habitación de Marsella ou a Capela de Ronchamp. Agora atópaselle nunha illa do Mediterráneo, nunha casa feita por el fai xa vinte anos. Unha casa, dixéronme, auto suficiente.
Era verán, estaba preto e fun visitarlle.
A illa ten un clima extremo e está xeograficamente illada. Aínda hoxe só é accesible por mar. Conserva por iso certo carácter atávico, primitivo. A súa arquitectura é pura e funcional, a miúdo exquisita.
O francés, anos atrás, antes de construírse a súa propia, viviu durante longo tempo nunha antiga e robusta casa que sobrevivira nada menos que trescentos anos baixo os rigores daquela illa. Soubéraa e querido comprender, aprendendo cada reacción fronte ao medio coma se dun mariño e a súa nave tratásese. Aqueles anos naquela casa perenne proporcionaríanlle un coñecemento magnífico á hora de construírse a súa casa definitiva. Ía saber estar.
Estaba ben dirixido, pero custoume moito atopar a súa casa. Dixéranme que buscase, entre a silueta de prismas brancos diseminados e os macizos de piñeiros, un muíño. Esa era a clave. Despois de moito deambular, un pouco desesperado, fíxeme nunha especie de antena sobre un mastro atirantado, case invisible. Confeso que a imaxe mental que tiña dun “muíño” non se parecía de ningún modo a aquilo, pero era o único que podía asemellarse naquela paraxe. Ao achegarme, comprobei que aquel mastro estaba sensiblemente retirado da edificación máis próxima, illado nun prado próximo, e que o seu remate superior, a pesar do seu ridículo tamaño e a súa forma de libélula, era efectivamente un muíño de vento, moi similar ao que levan algúns barcos para cargar as súas baterías durante as longas travesías.
Traqueteando ruidosamente por entre os labirínticos camiños cheos de seixos puiden por fin encontrala. Era certamente mimética pero, aínda así, nada máis vela souben que aquela, entre tantas que vira ao pasar, era a casa que buscaba. Era distinta.
Reconfortoume o inmenso silencio. O ronsel de po que me viñera perseguindo por fin superoume e, ao despexar a mirada, puiden comprobar que era realmente un bo lugar. Ben elixido. Horizontal, despexado, rodeado de pequenos e diagonais valos infinitos. Aparentando ser o centro dun xeométrico e xigante debuxo. Alí estaba, inundada da suave brisa do próximo mar.
Dende o camiño mostrábase como un conxunto de volumes prismáticos maclados, lixeiramente apiramidados e de arestas suavemente redondeadas. Hollando o pedregoso terreo, aparecía cega, forte e pesada. Da cor da area. Algo así como un composto graduado, plástico e exacto á vez, do que emerxían tan só algunhas chemineas.
O corpo máis próximo, sen dúbida o garaxe polas dimensións do seu peche, sobresaía lixeiramente. Esquivándoo achei a entrada. Un oco en caneo, tanxente. Traspasado o albor cheguei a un zaguán recoleto e amable, enriquecido polo verde dun mínimo patio axardinado. O «patio de inverno», puiden saber despois. Nun lateral, un gran portón de madeira, abatido sobre un dos muros, descubría o gran biombo acritalar do acceso principal. Dende ela víase un interior con poucos mobles, diáfano e luminoso, de paredes brancas e de chans e teitos cerámicos moi vermellos, con bóvedas vahídas. Aquel interior transportaba sen remedio cara ás espléndidas «vilas mediterráneas» de Le Corbusier (Weekend, Jaoul, Sarabhai…).
Chamei varias veces pero ninguén me oíu. Permanecín un longo anaco coas mans abertas entre as tempas e os cristais. Intentando percibir algún movemento ou ruído. Sorprendido polo espléndido eco daquel interior. Xa me ía ir cando descubrín unha pequena libreta e un lapis atado a un cordel fixado nun lateral. Chegueille a escribir unha tímida nota co meu teléfono, pero pensei que non me podía ir así. A miña curiosidade empurroume entón a dar unha volta completa arredor da casa. E ao facelo, non sen certo sixilo, vino. Estaba comodamente tombado á sombra. Nunha hamaca da ampla terraza dianteira. De verán. Aparentemente durmido e acompañado polas ronroneantes voces en francés dunha pequena raio, enfrontado aos amarelos e o azul. Só.
Ao velo quedei inmóbil. El decatouse da miña aparición e incorporouse moi devagar. Viño ao meu encontro con elegante parsimonia. Tras as breves presentacións, desapareceu uns instantes para regresar destapando unha botella de bo viño, tinto, sen etiqueta.
Sentámonos cos vasos naquela viva terraza con mobles baixos de madeira.
Sinxelos, nada inmediatos e moi cómodos. As vistas eran certamente espectaculares, hipnotizantes. E comezamos a charlar. Tivemos unha conversación desas nas que é máis importante o que non se di que o que se di en realidade. Falaba cavilando, con ollos intelixentes e cansos, nun perfecto castelán cheo de cultismos. Ao anaco, como sucedera co viño, sixilosamente, levantouse e sacou uns pratos con excelentes queixos. Comemos. Tras unha longa disertación debeu decatarse de que a miña curiosidade por ver a casa aumentaba. Tivo que decatarse en exceso tras a cortina branca da porta entreaberta, que se inchaba esporadicamente forzada polo vento, de que a miña mirada se distraía. Invitoume entón a pasar dentro cun leve xesto e un sorriso.
Ao entrar ao que parecía ser o centro da casa, o espazo de maior altura dende o que se distribuían todas as estanzas que puidera entrever anteriormente dende o acceso, fixeime nunha pintura de Le Corbusier que colgando do peitoril dun alzadeiro dominaba o cuarto. El exclamou con certo desdén:
«regaloumo el».
A casa era grande, gozaba de numerosos cuartos, todas abovedadas e encaladas, arremuiñadas en torno a ese xeneroso espazo central. Todas as estanzas se caracterizaban pola súa grande austeridade e sinxela confortabilidad. As portas, de madeira, sen cercos nin tapaxuntas, estaban encaixadas con toda naturalidade nun sinxelo rebaixe da parede, o teito e o chan, de apenas un centímetro. Os almacenamentos, horadados na tabiquería, estaban formados por concisos andeis e barras de colgar sen porta ningunha, coa roupa multicolor graciosamente á vista. Os baños, amplos e ben dispostos, estaban cubertos por esaxerados lucernarios polos que se filtraba unha forte luz cenital, parecendo lugares ao aire libre, sen fogar, o que proporcionaba un estrañamento agradable. As ventás e contras, tamén de madeira e de excelente calidade, estaban solidamente recibidas ás xambas levemente abucinadas. Evidenciando o xeneroso grosor dos muros, e procurando unha forte sensación de illamento e protección. Os escasos mobles estaban feitos e colocados con toda coherencia. Firmes e resoltos. Non había en xeral demasiados obxectos. Nada sobraba naqueles espazos.
Deseguida me levou á cociña. Peza de completo amoblamento na que, protagonizando un dos seus lados, destacaba unha estraña neveira. Un enorme baúl ergueito, fabricado en madeira escura, probablemente teka, coa fronte das portas melaminado en branco sobre bastidor visto da mesma madeira e ferraxes industriais de aceiro inoxidable. Certamente sorprendente e moi ben feita. Ao ver os meus ollos interrogativos acertou a dicir, lacónico – eu mesmo fíxena, catrocentos litros, aproveita as frigorías do depósito enterrado de auga, cun intercambiador -. E díxoo sen dar opcións a abrila, ou a tocala, que é o que en realidade me tivese gustado facer. Considerando obvio que o que fai unha casa debe deseñar e facer tamén a neveira.
Reaccionou con certa perplexidade cando lle preguntei polos exquisitos mobles da casa. Todos de madeiras escuras e lustrosas, de virtuosa factura. Por suposto que tamén fora el quen os fixera, coas súas mans.
«Fixen moitos máis na miña vida»,
despachouse divertido.
Pouco a pouco empezaron a non caber demasiadas preguntas sobre a suposta auto suficiencia da casa. Parecía obvio que non fora ese o seu obxectivo primordial, nin sequera que llo tivese formulado como algo verdadeiramente importante, senón que era unha consecuencia directa do seu modo de entender o problema, da súa rotunda lóxica e personalidade. A casa fora feita, enteiramente, por el e para el. Alí e, polo tanto, para non depender practicamente de nada nin de ninguén. Durante a obra, explicoume, tan só o axudaran algúns albaneis expertos. No día a día unicamente necesitaba, acertou a comentar brevemente, que un camión cisterna lle enchese os seus depósitos de auga unha vez ao ano. Alí non chovía apenas. A auga de chuvia que recollía non era suficiente. Polo demais, abondáballe con que o muíño de vento e unhas células fotovoltaicas alimentasen as baterías que lle proporcionaban a electricidade necesaria. Distribuída mediante un pequeno ordenador que contabilizaba as distintas achegas e consumos de enerxía. O deseño construtivo da casa encargábase do resto.
Todo isto podería ter sido moi aparatoso, exemplos hai, pero a realidade é que, agás o muíño afastado uns metros da casa parecendo, como xa dixen, unha antena, ou un poste da luz, o resto dos sistemas técnicos se encontraban de tal modo integrados na totalidade que era imposible identificalos.
Ese home vivía na marabilla. Podía encerrarse naquela fermosa casa durante meses sen contar con nada nin ninguén. Rodeado de beleza e benestar. De feito comentou un tanto nostálxico:
“o que máis me gusta é o inverno, poden pasar moitos días sen ver unha alma”.
Falamos, como non, do modo no que a casa se construíra. Da composición daqueles grosos muros, da dosificación da fina revocadura exterior, da problemática das bóvedas. Da auga. E as súas explicacións foron sempre nítidas. Ao final puiden sacar a conclusión de que nesa casa, por enriba dos seus aspectos puramente técnicos, o que pretendera é conseguir pertencer ao lugar aténdose ás súas limitadas e estritas regras, xogar a ser consecuente cun medio no que non existen, polas súas características, moitas posibilidades. Estaba ideada como un perfecto tobo onde permanecer, durar. Illada e integrada. Porque en definitiva, era evidente, a casa non pretendera ser un alarde bioclimático, nin unha exhibición de tecnoloxía, nin saír publicada nas revistas (confesoume que as aborrecía), nin sequera protagonizar o seu coidado ámbito. Creo que simplemente actuou con toda honestidade e un profundo coñecemento, sustentándose, iso si, na súa dilatada formación estética. Facéndose a mellor morada nesa precisa localización. Contoume que estudou con detemento o percorrido do sol a incidencia do vento, as solucións óptimas fronte ao clima, as estacións. En suma, o xeito de non depender máis que de si mesmo. E fíxoo de modo que o conxunto construído aparecía sen tempo, inmerso milagrosa e sabiamente nese espazo natural.
Encontrei nel unha actitude moi interesante aínda que só sexa porque probablemente estea en vías de extinción. Era unha mestura de artesán, executor polifacético e artista. Ademais de sensible arquitecto e experto en tecnoloxías, tanto antigas coma actuais.
Pareceume que o que estaba a ver só podía partir dunha consciente e viva busca do anonimato, da profunda necesidade de intimidade e dun concienciudo saber acumulado durante moitos anos, sen ningunha intención de ser divulgado ou transmitido. Aínda Que certamente vaidoso sentinlle moi celoso do que alí sucedera. Do seu tesouro, do seu segredo.
Pensei entón que o mundo debe de estar cheo de personaxes como este. De casas, de edificios incribles que moi poucos coñecen. E que, por desventura, só transcienden á colectividade, a través dos escasos medios que divulgan a arquitectura, os exemplos nesgados, delimitados e repetitivos. Que non nos chegan noticias dos arquitectos anónimos. Daqueles que buscan exclusivamente o coñecemento e non tanto o recoñecemento, aínda que sexa na máis estrita soidade. Eses heroes de saber que progresan intelixentemente en lugares inhóspitos. Conscientes e sufridores das súas limitacións e que non esperan aplausos por canto fan. Orgullosos e capaces.
Efectivamente, existe unha arquitectura bioclimática interesante: a que é auto abondo por verdadeira necesidade. Baseada non tanto nos últimos avances tecnolóxicos se non en saber aplicar, e reconsiderar, as solucións que se perpetuaron en cada lugar. Que, sen ter que renunciar á coidada presenza, á beleza, se constrúe exclusivamente para satisfacer con eficacia a eventual necesidade do illamento. Sen demasiados alardes, sen mostrar excesivo esforzo. E que, grazas a ela, hai quen fai posible o sono de sentirse felizmente só. E libre.
Tendemos a pensar que casa y calle, dentro y fuera, público y privado, pueden existir independientemente, casi como contrarios. Esta división, sin embargo, ignora hasta qué punto la casa es una construcción social, políticamente connotada, y la calle un lugar para ser habitado y no sólo un espacio de tránsito o de consumo. Este curso pretende reconsiderar la relación entre la casa y la calle, el espacio común y el espacio doméstico, a partir de la contribución de cuatro pensadores ineludibles. El punto de partida es que la casa, tanto como la calle es una cuestión colectiva, y que su papel es igualmente estructural en la forma y el contenido de lo urbano.
Lunes | 13.07.15 | Zaida Muxí lee a Jane Jacobs
Miércoles | 15.07.15 | Celia Marín lee a Hannah Arendt
Lunes | 20.07.15 | Francesc Muñoz lee a Richard Sennett
Miércoles | 22.07.15 | Carmen Rodríguez lee a Walter Benjamin
Precio normal: 45€
Reducido (estudiantes, Amigos del CCCB, desempleados, jubilados y mayores de 65 años): 30€
Aquellos lectores de veredes que deseen realizar el curso, podrán optar al precio reducido (30€) adjuntando este imagen a la documentación necesaria para la inscripción.
We tend to think that he marries and street, inside and out, publicly and privately, they can exist independently, almost like opposite. This division, nevertheless, ignores up to what point the house is a social construction, politically connoted, and the street a place to be lived and not only a space of traffic or of consumption. This course tries to reconsider the relation between the house and the street, the common space and the domestic space, from the contribution of four unavoidable thinkers. The point of item is that the house, so much as the street it is a collective question, and that his paper is equally structural in the form and the content of the urban thing.
Monday | 13.07.15 | Zaida Muxí reads to Jane Jacobs
Wednesday | 15.07.15 | Celia Marín reads to Hannah Arendt
Monday | 20.07.15 | Francesc Muñoz reads to Richard Sennett
Wednesday | 22.07.15 | Carmen Rodríguez reads to Walter Benjamin
Precio normal: 45€
Reduced (students, Amigos of the CCCB, unemployed, retired and major of 65 years): 30 €
Those readers of veredes that want to realize the course, they will be able to choose at the reduced cost (30 €) attaching this one image to the documentation necessary for the inscription.
Tendemos a pensar que casa e cale, dentro e fóra, público e privado, poden existir independentemente, case como contrarios. Esta división, non obstante, ignora ata que punto a casa é unha construción social, politicamente connotada, e a rúa un lugar para ser habitado e non só un espazo de tránsito ou de consumo. Este curso pretende reconsiderar a relación entre a casa e a rúa, o espazo común e o espazo doméstico, a partir da contribución de catro pensadores ineludibles. O punto de partida é que a casa, tanto como a rúa é unha cuestión colectiva, e que o seu papel é igualmente estrutural na forma e o contido do urbano.
Luns | 13.07.15 | Zaida Muxí lee a Jane Jacobs
Mércores | 15.07.15 | Celia Marín lee a Hannah Arendt
Luns | 20.07.15 | Francesc Muñoz lee a Richard Sennett
Mércores | 22.07.15 | Carmen Rodríguez lee a Walter Benjamin
Prezo normal: 45€
Reducido (estudantes, Amigos do CCCB, desempregados, xubilados e maiores de 65 anos): 30€
Aqueles lectores de veredes que desexe realizar o curso, poderán optar ao prezo reducido (30 €) achegando este imaxe á documentación necesaria para a inscrición.
Un edificio de Frank Lloyd Wright (1867-1959) es inequívocamente personal pero a la vez evoca toda una época. Los diseños de Wright, notables por su excepcional conocimiento de un entorno ecológico y el uso de acero y cristal para trastocar la interfaz interior/exterior, marcaron la entrada en la modernidad, además de hacerse un hueco en los anales de la historia de la arquitectura.
Esta exquisita compilación de la monografía de tres volúmenes publicada por TASCHEN reúne las obras más importantes de la vasta obra que trastocó los estándares de la arquitectura en una retrospectiva rigurosa a un precio muy asequible del arquitecto más famoso de Estados Unidos. Gracias al acceso ilimitado a los archivos de Frank Lloyd Wright en Taliesin (Arizona), esta colección explora a fondo los proyectos de Wright, tanto los que materializó como los que quedaron en papel. Así, encontramos desde sus primeras casas de la pradera, las casas usonianas con la Casa de la cascada a la cabeza, los años de Tokio y los progresistas edificios de «arquitectura viva», hasta los últimos proyectos como el Museo Guggenheim de Nueva York y las fantásticas visiones de un mañana mejor de la «ciudad viviente».
Bruce Brooks Pfeiffer, que fue aprendiz de Wright en la década de 1950, analiza los estudios más recientes sobre el maestro y ofrece su punto de vista acerca de una obra arquitectónica que cambió las reglas del juego.
A building of Frank Lloyd Wright (1867-1959) is unequivocally personal but simultaneously it evokes the whole epoch. Wright’s, notable designs for his exceptional knowledge of an ecological environment and the use of steel and crystal for trastocar the interior interface / exterior, marked the entry in the modernity, beside a hollow be doing in the annals of the history of the architecture.
This exquisite compilation of the monograph of three volumes published by TASCHEN assembles the most important works of the vast work that trastocó the standards of the architecture in a rigorous retrospective to a very attainable price of the most famous architect of The United States. Thanks to the unlimited access to Frank Lloyd Wright’s files in Taliesin (Arizona), this collection explores thoroughly Wright’s projects, so much those that it materialized as those who stayed in paper. This way, we find from his first houses of the meadow, the houses usonianas with the House of the waterfall to the head, the years of Tokyo and the progressive buildings of «alive architecture», up to the last projects as the Museum Guggenheim of New York and the fantastic visions of a better tomorrow of the «living city».
Bruce Brooks Pfeiffer, who was an apprentice of Wright in the decade of 1950, analyzes the most recent studies on the teacher and offers his point of view brings over of an architectural work that changed the rules of the game.
Un edificio de Frank Lloyd Wright (1867-1959) é inequivocamente persoal pero á vez evoca toda unha época. Os deseños de Wright, notables polo seu excepcional coñecemento dun ámbito ecolóxico e o uso de aceiro e cristal para trastornar a interface interior/exterior, marcaron a entrada na modernidade, ademais de facerse un oco nos anais da historia da arquitectura.
Esta exquisita compilación da monografía de tres volumes publicada por TASCHEN reúne as obras máis importantes da vasta obra que trastornou os estándares da arquitectura nunha retrospectiva rigorosa a un prezo moi alcanzable do arquitecto máis famoso de Estados Unidos. Grazas ao acceso ilimitado aos arquivos de Frank Lloyd Wright en Taliesin (Arizona), esta colección explora a fondo os proxectos de Wright, tanto os que materializou coma os que quedaron en papel. Así, encontramos dende as súas primeiras casas da pradaría, as casas usonianas coa Casa da cascada á cabeza, os anos de Tokyo e os progresistas edificios de «arquitectura viva», ata os últimos proxectos como o Museo Guggenheim de Nova York e as fantásticas visións dun mañá mellor da «cidade vivente».
Bruce Brooks Pfeiffer, que foi aprendiz de Wright na década de 1950, analiza os estudos máis recentes sobre o mestre e ofrece o seu punto de vista acerca dunha obra arquitectónica que cambiou as regras do xogo.
En la evolución natural de una ciudad hacia la sostenibilidad, la accesibilidad puede entenderse como un elemento clave, capaz de dar oportunidades a todos los segmentos de población que componen la ciudadanía. El ascensor une el barrio de Latsunbe-Berri con la calle Urbieta, pero además desdibuja un importante salto topográfico, que fracturaba el centro del municipio de Hernani.
Así esta infraestructura sirve de enlace entre el casco histórico y los nuevos desarrollos del municipio en una escala amplia, mientras que en lo cercano sirve de nexo entre el polideportivo municipal y el centro de salud, dotando de accesibilidad universal a estos equipamientos públicos tan importantes en la vida cotidiana.
El solar, se haya fuertemente condicionado por la presencia del edificio del polideportivo, que se contrapone a una ladera verde que conecta paisajísticamente con los montes lejanos. La pasarela, se sirve de esta doble situación, para cerrarse a un lado y abrirse al contrario, relacionando tanto en desde el interior del ascensor, como en el tránsito por la pasarela, a los usuarios, con el arbolado cercano y el paisaje lejano.
Funcionalmente, el arranque de hormigón de la torre en el ámbito inferior, permite construir un espacio de entrada, que mediante la inclusión de un banco articula el ascensor con la urbanización existente. La parada intermedia, que resuelve el acceso al frontón del polideportivo, funciona además como una gran marquesina del espacio inferior. En la llegada a la calle Urbieta, el ensanchamiento de la pasarela, construye también un ámbito de acceso a la pasarela, invitando a los transeúntes a pasar hacia el interior.
Desde un punto de vista estructural, la pasarela gana sección en el apoyo de la torre y se abre ganando superficie, para apoyarse en el muro de contención existente. Debido a estas necesidades estructurales, la geometría de la pasarela va alterando progresivamente su sección, construyendo una forma facetada y angular que acerca la pieza al lenguaje escultórico.
Mediante ese lenguaje el conjunto de la torre y la pasarela, pretenden ordenar el entorno urbano en el que se ubican. El color negro del conjunto aporta abstracción a la pieza, que ofrece dos caras contrapuestas, la de la ligereza hacia el paisaje, caracterizada por el vidrio o las barandillas livianas, frente a la rotundidad de una pieza negra monolítica, que intenta dialogar con la gran escala del edificio del polideportivo.
Obra: Ascensor público urbano y pasarela de conexión. Mejora de la accesibilidad urbana entre el barrio de Latsunbe-Berri y la calle Urbieta
Situación: Hernani, San Sebastián, España
Año: Proyecto julio 2014. Inicio obras noviembre 2014. Fin obra abril 2015.
Autores: VAUMM arquitectura y urbanismo [Iñigo García Odiaga, Javier Ubillos, Jon Muniategiandikoetxea, Marta Alvarez y Tomás Valenciano]
Promotor:Ayuntamiento de Hernani
PEM: 375.000 €
Concurso, proyecto y dirección de obra: VAUMM
Presupuestos, Control de Calidad y Dirección de Ejecución Material: Julen Rozas Elizalde, arquitecto técnico
Cálculo estructural: Raúl Lechuga Durán, arquitecto
Seguridad y Salud: Bategin
Fotografía: Aitor Ortiz
+ vaumm.com
+ premios
– 1ºpremio del concurso en marzo 2014
In the natural evolution of a city towards the sustainability, the accessibility can be understood as a key element, capable of giving opportunities to all the segments of population that compose the citizenship. The elevator joins Latsunbe-Berri’s neighborhood with the street Urbieta, but in addition it blurs an important topographic jump, which was fracturing the center of Hernani’s municipality.
Like that this infrastructure uses as link between the historical hull and the new developments of the municipality in a wide scale, whereas in the nearby thing it uses as link between the polysport police officer and the center of health, providing with universal accessibility to these public so important equipments in the daily life.
The lot, it has strongly been determined for the presence of the building of the polysport one, which is opposed to a green hillside that connects paisajísticamente with the distant mounts. The gangplank, it is served this double situation, to be closed aside and to be opened on the contrary, relating so much in from the interior of the elevator, since in the traffic for the gangplank, the users, with the nearby woodland and the distant landscape.
Functionally, the take-off of concrete of the tower in the low area, allows to construct a space of entry, which by means of the incorporation of a bank articulates the elevator with the existing urbanization. The intermediate stop, which solves the access to the fronton of the polysport one, works in addition as a great marquee of the low space. In the arrival to the street Urbieta, the ensanchamiento of the gangplank, he constructs also an area of access to the gangplank, inviting the transients to happen towards the interior.
From a structural point of view, the gangplank gains section in the support of the tower and is opened gaining surface, to rest on the wall of existing containment. Due to these structural needs, the geometry of the gangplank is altering progressively his section, constructing a form facetada and angular that brings the piece over to the sculptural language.
By means of this language the set of the tower and the gangplank, they try to arrange the urban environment in the one that is located. The black color of the set contributes abstraction to the piece, which offers two opposite faces, that of the lightness towards the landscape, characterized by the glass or the frivolous rails, opposite to the rotundity of a black monolithic piece, which it tries to compose in a dialogue with the great scale of the building of the polysport one.
Work: Public urban elevator and gangplank of connection. Improvement of the urban accessibility between Latsunbe-Berri’s neighborhood and the street Urbieta
Location: Hernani, San Sebastián, Spain
Year: Project in July, 2014. Beginning you act in November, 2014. End acts in April, 2015.
Authors: VAUMM arquitectura y urbanismo [Iñigo García Odiaga, Javier Ubillos, Jon Muniategiandikoetxea, Marta Alvarez and Tomás Valenciano]
Promoter: Hernani Town Hall
PEM: 375.000 €
Contest, project and direction of work: VAUMM
Budgets, Quality control and Direction of Material Execution: Julen Rozas Elizalde, technical architect
Structural calculation: Raúl Lechuga Durán, architect
Security and Health: Bategin
Photography: Aitor Ortiz
+ vaumm.com
+ Award
– 1st prize in contest, march 2014
Na evolución natural dunha cidade cara á sostibilidade, a accesibilidade pode entenderse como un elemento clave, capaz de dar oportunidades a todos os segmentos de poboación que compoñen a cidadanía. O ascensor une o barrio de Latsunbe-Berri coa rúa Urbieta, pero ademais esvaece un importante salto topográfico, que fracturaba o centro do municipio de Hernani.
Así esta infraestrutura serve de enlace entre o casco histórico e os novos desenvolvementos do municipio nunha escala ampla, mentres que no próximo serve de nexo entre o polideportivo municipal e o centro de saúde, dotando de accesibilidade universal a estes equipamentos públicos tan importantes na vida cotiá.
O soar, fortemente condicionásese pola presenza do edificio do polideportivo, que se contrapón a unha aba verde que conecta paisajísticamente cos montes afastados. A pasarela, sérvese desta dobre situación, para pecharse a un lado e abrirse ao contrario, relacionando tanto en dende o interior do ascensor, como no tránsito pola pasarela, aos usuarios, co arboredo próximo e a paisaxe afastada.
Funcionalmente, o arranque de formigón da torre no ámbito inferior, permite construír un espazo de entrada, que mediante a inclusión dun banco articula o ascensor coa urbanización existente. A parada intermedia, que resolve o acceso ao frontón do polideportivo, funciona ademais como unha gran marquesiña do espazo inferior. Na chegada á rúa Urbieta, o ensanchamento da pasarela, constrúe tamén un ámbito de acceso á pasarela, invitando os transeúntes a pasar cara ao interior.
Dende un punto de vista estrutural, a pasarela gaña sección no apoio da torre e ábrese gañando superficie, para apoiarse no muro de contención existente. Debido a estas necesidades estruturais, a xeometría da pasarela vai alterando progresivamente a súa sección, construíndo unha forma facetada e angular que achega a peza á linguaxe escultórica.
Mediante esa linguaxe o conxunto da torre e a pasarela, pretenden ordenar o ámbito urbano no que se sitúan. A cor negra do conxunto achega abstracción á peza, que ofrece dúas caras contrapostas, a da lixeireza cara á paisaxe, caracterizada polo vidro ou as varandas liviás, fronte á rotundidade dunha peza negra monolítica, que intenta dialogar coa grande escala do edificio do polideportivo.
Obra: Ascensor público urbano e pasarela de conexión. Mellora da accesibilidade urbana entre o barrio de Latsunbe-Berri e a rúa Urbieta
Situación: Hernani, San Sebastián, España
Ano: Proxecto xullo 2014. Inicio obras novembro 2014. Fin obra abril 2015.
Autores: VAUMM arquitectura e urbanismo [Iñigo García Odiaga, Javier Ubillos, Jon Muniategiandikoetxea, Marta Alvarez e Tomás Valenciano]
Promotor:Ayuntamiento de Hernani
PEM: 375.000 €
Concurso, proxecto e dirección de obra: VAUMM
Presupostos, Control de Calidade e Dirección de Execución Material: Julen Rozas Elizalde, arquitecto técnico
Cálculo estrutural: Raúl Lechuga Durán, arquitecto
Seguridade e Saúde: Bategin
Fotografía: Aitor Ortiz
+ vaumm.com
We use cookies on our website to give you the most relevant experience by remembering your preferences and repeat visits. By clicking “Accept”, you consent to the use of ALL the cookies.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.
Functional cookies help to perform certain functionalities like sharing the content of the website on social media platforms, collect feedbacks, and other third-party features.
Cookie
Duración
Descripción
mailmunch_second_pageview
never
Mailmunch sets this cookie to manage subscription service to mailing lists.
_mailmunch_visitor_id
never
Mailmunch sets this cookie to create a unique visitor ID for the Mailmunch mailing list software.
Performance cookies are used to understand and analyze the key performance indexes of the website which helps in delivering a better user experience for the visitors.
Analytical cookies are used to understand how visitors interact with the website. These cookies help provide information on metrics the number of visitors, bounce rate, traffic source, etc.
Cookie
Duración
Descripción
CONSENT
2 years
YouTube sets this cookie via embedded youtube-videos and registers anonymous statistical data.
_ga
2 years
The _ga cookie, installed by Google Analytics, calculates visitor, session and campaign data and also keeps track of site usage for the site's analytics report. The cookie stores information anonymously and assigns a randomly generated number to recognize unique visitors.
_gat_gtag_UA_11257418_2
1 minute
Set by Google to distinguish users.
_gid
1 day
Installed by Google Analytics, _gid cookie stores information on how visitors use a website, while also creating an analytics report of the website's performance. Some of the data that are collected include the number of visitors, their source, and the pages they visit anonymously.
Advertisement cookies are used to provide visitors with relevant ads and marketing campaigns. These cookies track visitors across websites and collect information to provide customized ads.
Cookie
Duración
Descripción
NID
6 months
NID cookie, set by Google, is used for advertising purposes; to limit the number of times the user sees an ad, to mute unwanted ads, and to measure the effectiveness of ads.
VISITOR_INFO1_LIVE
5 months 27 days
A cookie set by YouTube to measure bandwidth that determines whether the user gets the new or old player interface.
YSC
session
YSC cookie is set by Youtube and is used to track the views of embedded videos on Youtube pages.
yt-remote-connected-devices
never
YouTube sets this cookie to store the video preferences of the user using embedded YouTube video.
yt-remote-device-id
never
YouTube sets this cookie to store the video preferences of the user using embedded YouTube video.