IniciobalizaAgustín Ferrer Casas · Historietista, guionista y dibujanteAgustín Ferrer Casas · Historietista,...

[:es]Agustín Ferrer Casas · Historietista, guionista y dibujante[:gl]Agustín Ferrer Casas · Historietista, guionista e debuxante[:en]Agustín Ferrer Casas · Cartoonist, screenwriter and cartoonist[:]

[:es]

En esta nueva entrega de la sección Baliza, nos desplazamos hasta Pamplona para charlar con Agustín Ferrer Casas, arquitecto, dibujante y guionista autodidacta, amante de la línea clara y de las historias oscuras. De estilo clásico, tanto en el dibujo como en la técnica empleada.

Curtido en el mundo de los concursos de cómic durante más de veinte años hasta alcanzar la treintena de galardones de diferentes categorías, compaginó éstos con sus estudios de arquitectura y su trabajo como arquitecto técnico hasta hacerse autor profesional en 2011.

Durante es tos años ha publicado en compañía de otros los títulos Gandhi, el maestro de la vida (Editorial SAURE, 2004), La nueva era del sueño (Editorial SAURE, 2005) –estos dos a través de sendos premios- y De muerte (GP Ediciones, 2016), y en solitario Cazador de Sonrisas (Grafito Editorial, 2015), Arde Cuba (Grafito Editorial, 2017) –ganador de dos premios, al mejor álbum en Valencia y al mejor guión en el Salón del Cómic de Donostia en 2018-, Las apasionantes lecturas del Sr. Smith y Cartas desde Argel (West Indies Publishing Company, 2018) –ganador este último del Manchacómic 2016-, además de colaborar en diversas publicaciones del magazine cultural Jot Down.

Su último trabajo es MIES (Grafito Editorial, 2019) una biografía ficcionada sobre el arquitecto alemán Mies van der Rohe y que coincide con el 50 aniversario de la muerte de genial arquitecto, y donde hace un recorrido por su vida y obra.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

¿Cómo se definiría Agustín?

Difícil definirse uno mismo (risas). Me veo como una especie de eremita que, por motivos laborales y familiares, vive alejado del mundo en su particular cueva. A veces gruñón, distante y antisocial. Y otras empático, locuaz y necesitado de afecto. Lo típico de alguien que ha elegido esta forma de vida tan solitaria.

Alguien me dijo una vez que debería abandonar mi zona de confort ¿Para qué? Entonces no sería yo.

¿Cómo y cuándo fueron tus inicios en el noveno arte?¿Por qué te diste cuenta que querías dedicarte plenamente a ello?

Supongo que de niño, como casi todos los críos, tuve acceso a los clásicos tebeos, Mortadelos y Zipi Zapes pasando por Tintines y Astérix. Mientras que en otros sólo supusieron lecturas infantiles, como yo tenía maña con el dibujo desde pequeño, supongo que en mí inocularon el gusto por los cómics. Pero todo quedó ahí aparcado, en espera de que germinase. Dibujar tebeos no daba tanto lustre como estudiar una carrera. Y si esta era arquitectura…

Muchos años después emitieron por EITB, la televisión autonómica del País Vasco, una serie titulada “Grandes maestros del cómic”. Por allí desfilaban, en episodios monográficos, autores como Moebius, Enki Bilal, Howard Chaykind, Charles Schulz, Miguelanxo Prado, Mattias Schultheiss, Alan Moore, Alberto Breccia, Tanino Liberatore, François Schuiten… Y tuve una epifanía ¡con veinte años! El mundo del cómic se abría ante mí en toda su gloria, en su versión adulta.

Mi nuevo redescubrimiento del Noveno Arte se consolidó a través de un trabajo académico durante mis estudios de Arquitectura en la Universidad de Navarra. La asignatura de Estética me brindó la oportunidad de escribir y documentar un pequeño estudio sobre la estética en el cómic.

Pero una cosa era escribir algo teórico sobre el mundo del tebeo y otra muy diferente saber si era capaz de contar una historia usando las herramientas propias de este medio: la narrativa y el dibujo.

En ese punto se cruzaron en mi camino los concursos de cómic. Aquellos que proliferaron hace años en pueblos, villas y ciudades de nuestra geografía. Y el bautismo de fuego, casualidad, se convocaba a treinta metros de mi casa. Decidí probar suerte participando, para ver si era hábil o tenía dos manos izquierdas para hacer algo decente. Debí de estar capacitado porque gané el primer premio, yo, ¡un novato con su primera historieta corta!

Y así, tomándolo como una distracción y de manera autodidacta, entre estudios primero y trabajo después, durante casi veinte años conseguí una treintena de premios en otros tantos concursos.

Pero como acabo de decir, esto que no era más que un hobby mientras trabajaba en un despacho de arquitectos (por si alguien siente curiosidad, el estudio pamplonés Capilla Vallejo Arquitectos). Fue después de trece años y medio, entrada la cuarentena, que se me cruzaron los cables y decidí dejar ese empleo. Así, inconscientemente. O puede que no.

Durante unos meses colaboré en una revista de “humor” de tirada nacional, El Clímaco, que pretendía hacer la competencia a El Jueves. Mi participación en esta empresa duró los ocho números de la publicación, hasta que quebró.

Sin nada en el horizonte aposté por elaborar una primera historia larga, ambientada en la California de principios de los 60s, con un dentista sin empatía por el dolor ajeno y adicto al LSD como protagonista. En 2014 Grafito Editorial publicó este mi primer cómic, Cazador de Sonrisas. Después vinieron otros títulos hasta MIES.

¿Te encontraste con muchas dificultades? ¿Cuáles fueron las más problemáticas?

La mayor dificultad fue el introducirse en el medio, encontrar un hueco en el mercado. Hasta que no decidí hacerme “profesional” yo no había colaborado en ningún medio (fancines u otros soportes). Sólo había participado en concursos y esos sólo tenían la difusión propia del círculo del certamen, una pequeña exposición (si la había) o una publicación gratuita de las obras ganadoras (con mucha suerte).

Cuando elaboré Cazador de Sonrisas lo hice con la ingenua intención de publicarlo mediante una campaña de micromecenazgo. Por suerte abandoné la peregrina idea de la autoedición al cruzar mi camino con el de Grafito Editorial, que nacía al mismo tiempo que yo acababa esta primera historia larga. Y decidieron estrenar con ella su catálogo.

El mayor problema, una vez publicada una novela gráfica que funcionó bien como fue Cazador de Sonrisas, consistió en encontrar otra historia que superase a la primera. Da mucho miedo no acertar con el tema y que el público lector te abandone.

¿Cómo compaginabas dibujar historias con la arquitectura y la docencia? ¿Qué experiencia te aportó?

Durante los años en los que trabajaba en el despacho me limitaba a hacer historias de no más de cuatro páginas, seis a lo sumo, a un tamaño DIN A3. Y no superaba las tres o cuatro historias al año ya que sólo dibujaba en fin de semana, si podía. Tampoco pretendía ni podía hacer más puesto que los concursos, conforme adquiría más años, iban reduciéndose en número. Por suerte seguía ganándolos, lo que me daba el empuje necesario para el siguiente.

Esta experiencia de años me proporcionó los recursos de estilo que me hacen reconocible. Trabajo a mano y esto puede ser una primera marca de identidad. Y además limó mis maneras a la hora de contar historias, que eran cortas. Como aquellos que escriben relatos cortos en narrativa, esto me sirvió como entrenamiento a la hora de contar historias más largas.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

¿Cómo es el día a día de Agustín a la hora de comenzar y elaborar una novela gráfica?

Sólo puedo definir mi método de trabajo porque difícilmente creo que sea útil para otros autores: no tengo método de trabajo (risas).

Y no puedo decir cuál ha sido la manera en que se inicia un trabajo puesto que los pocos libros que he hecho han tenido todos génesis diferentes. Salvando este pequeño escollo, la inspiración o el encargo, el resto del proceso es prácticamente igual.

Previamente intento documentarme lo máximo posible sobre el tema que voy a abordar. Independientemente de que sea una ficción o se base en hechos reales –que pueden ficcionarse en beneficio del dramatismo y la licencia narrativa. Es en este momento cuando leo todo lo que logro encontrar de la época o la situación en la que va a desarrollarse la historia. Aparte de eso busco todas las imágenes posibles que puedan ayudarme a la hora de dibujar. Me da igual que sean fotos, documentales, películas, etc.

Sobre una sinopsis bastante elaborada, en el que no figuran diálogos, calculo cuantas páginas va a ocupar cada escena, siempre pensando en un número par –o impar si estamos hablando del comienzo o final del cómic. Más o menos lo compongo mentalmente. Después, al desarrollar la parte escrita, ratifico si me estoy quedando corto o no en esa adjudicación de páginas, pero sin dibujar nada más que el rectángulo de la hoja, nunca el contenido interior.

Cuando paso a dibujar cada escena es el momento en el que aboceto, de aquella manera, el contenido de esa página. Esa escena la tengo escrita previamente, a la manera de un guión en el que figuran los diálogos, pocas veces (o ninguna) la descripción de la escena. No lo considero necesario puesto que la tengo en la cabeza. Generalmente el A4 que represento no llega a ser mayor de 6x4cm y siempre pienso en el contenido de la página siguiente, aunque no se trate de una página doble. Más que nada por dar continuidad a la escena cuando se tiene el libro abierto, viendo página izquierda y derecha simultáneamente. Puede que esté contando perogrulladas, pero a mí esto me ha funcionado siempre.

Después el proceso es el clásico –para mí, repito. Hago el boceto en A4 a lápiz (o A3 apaisado si es una página doble), calco el resultado sobre un papel Canson de 160g/m2 de color gris trianon (mi preferido), vuelvo a dibujar a lápiz sobre ese papel, entinto con rotulador calibrado fino, borro el lápiz, humedezco el papel y lo fijo a un tablero con chinchetas para que no se deforme con el uso de las acuarelas. Dejo que se seque, salvo que tenga que hacer un cielo, en cuyo caso uso la humedad del papel para trabajar con la aleatoriedad que permiten acuarelas y acrílicas. Cuando está el papel seco, pinto y coloreo como un crío. Acabado este trámite delimito los contornos con rotuladores calibrados, valorando con grosores las diferentes profundidades de lo dibujado. Lo cercano más gordito y lo lejano más fino, cuando no difuminado. Y, por último, escaneo el resultado, limpio y corrijo alguna pifia, que yo también me equivoco, y maqueto la página con sus bocadillos y textos.

Así que, salvo la fase de escaneo e introducción de textos, el resto del proceso es analógico.

Esto lo repito con cada serie de escenas. Es decir, voy teniendo páginas terminadas. No hago un storyboard preliminar, ni aboceto todo el cómic, después lo entinto y al final coloreo. No puedo con ese método. Prefiero el mío, más anárquico, que es mi área de confort a fin de cuentas.

¿Cómo es el proceso de diseño, desarrollo y comercialización de una creación de Agustín?

Esto a mí se me escapa un poco. Puedo hablar de la estrategia que seguí con MIES, que puede acercarse más a la pregunta que planteáis.

En este caso todo encajaba en un principio. Cuando comencé a trabajar en 2015 en MIES tuve claro que su publicación debía coincidir con la fecha del 50 aniversario de la muerte del arquitecto alemán. Después abandoné el proyecto temporalmente para crear Arde Cuba por encargo editorial y cuando lo retomé en 2017 los plazos se habían acortado y tuve que reducir propósitos (número de páginas y cosas a contar que se iban a quedar en el tintero por falta de tiempo).

Durante el desarrollo del trabajo iba enseñando pequeñas muestras del mismo a través de las redes sociales, lo que me permitió crear expectación entre mis lectores y nuevos allegados al proyecto, sobre todo del sector arquitectónico que tenían curiosidad por saber en qué iba a acabar lo que les mostraba.

Cuando ya se acercaba la fecha de cierre de mi trabajo, mis editores fueron recabando información de los posibles canales de difusión de la obra, sobre todo en el ámbito de la arquitectura y el diseño. De hecho tuvimos una reunión con la dirección de la Fundació Mies van der Rohe en Barcelona con el fin de dar a conocer la propuesta justo un año antes de su publicación en papel. Y yo por mi parte busqué la ayuda de quien, sin saberlo, más aportó a la génesis del cómic, la periodista e historiadora de arte Anatxu Zabalbeascoa –en una operación de acoso vía Twitter, he de reconocer con sonrojo. Quería que, ya que mi MIES se inspiraba en un artículo suyo publicado en 2014 en El País Semanal, participase en él con un epílogo.

Crucial fue la colaboración de Anatxu para que también entrase en el proyecto el arquitecto británico Lord Norman Foster redactando el prólogo. Con todo esto,

¿qué podía salir mal?

La comercialización posterior ha sido tema de la editorial. Sólo diré que la difusión proporcionada por la Fundació Mies van der Rohe y la labor de la editorial informando a los diferentes medios antes mencionados han servido para que el libro haya expandido su palabra por Europa, Asia y América. La figura de MIES tiene un tirón increíble. También se suma a esto que la mítica escuela Bauhaus cumple 100 años este 2019.

Todo ello ha contribuido para que MIES haya salido del ámbito habitual de la novela gráfica. ¿Qué pasará con títulos que no cuenten con tantos puntos a su favor? Esa es la incertidumbre y el miedo de todo autor.

¿Cómo escoges y moldeas los personajes de tus novelas gráficas?

Me gustan los personajes oscuros, con vidas poco comunes, que tengan una vena un tanto canalla pero que resulten atractivos a los lectores y se hagan querer. Ese fue el recurso que usé para mi primer personaje de novela gráfica, el doctor Herbert F. Dunne, en Cazador de Sonrisas. Tal vez eso mismo sea lo que me atrajo de la figura de MIES y puede que también me vea reflejado tangencialmente en su persona. Ya se sabe, la búsqueda de la creatividad que corre de la mano de la libertad personal.

El trasladar esas personalidades al cómic y lograr transmitir sensaciones al lector se consigue mediante las expresiones, los ademanes físicos, las manos, los gestos, sus comentarios o formas de hablar e incluso de callar. Hasta en el cómic el recurso de los silencios suelen ser muy descriptivos. Y los personajes se dejan hacer, como actores en una película. En mi particular película.

¿Cómo se llega a contactar y fichar por una editorial?

De nuevo vuelvo a hablar sólo de mi experiencia, porque creo que difiere del duro camino de otros dibujantes. Enviar sinopsis, muestras, descripciones de personajes, ideas, etc., a las editoriales suele ser lo habitual. Y lo habitual también es ser rechazado con buenas palabras (en los mejores casos).

Yo envié mi primera historia larga, Cazador de Sonrisas, totalmente acabada a Grafito Editorial que en aquellos momentos buscaba dibujantes, guionistas e historias para comenzar su andadura como nuevo sello. Creo que con la primera conversación les resulté un tanto chocante. Pero cuando vieron que tenían una historia completa quedaron epatados. No sabían si publicarla o no. Era una historia que podría definirse perfectamente como un thriller, pero el cóctel mezclaba LSD, bondage, sexo light, asesinatos, ortodoncias, parafilias y personajes oscuros en la luminosa California de los años 60s.

Al final decidieron apostar por ella y hasta ahora, que va por su segunda edición. Tres títulos míos llevan su sello y han vendido los derechos de los mismos en el extranjero.

Si hablo de los dos títulos de West Indies Publishing Company hay que decir que también hay una mezcla de amistad y compromiso con el mundo del cómic en su edición.

Por tanto, hasta ahora no he conocido en mis pies los afilados guijarros que siembran los ásperos caminos que llevan hasta las puertas de las editoriales. Y si los he pateado llevaba unas buenas botas que me daban confianza para pisar fuerte.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

¿Cuál fue el momento crítico una vez comenzado el salto al campo editorial?

Lo más preocupante resulta el mantener el nivel en todos los sentidos. Después de un primer título se busca que el siguiente libro sea mejor que el anterior. Y hay que mantener la fidelidad de los lectores. Eso se consigue publicando ese nuevo título en el menor tiempo posible, lo que es un inconveniente en mi caso. Soy meticuloso en mi trabajo y no escatimo esfuerzos en el resultado. El primero que tiene que estar satisfecho con mi trabajo tengo que ser yo.

Así que el tiempo y la inspiración son los dos principales problemas cuando se ha conseguido dar ese salto.

¿Cuáles son tus referencias?

Sólo puedo mencionar como referencias las propias como autor. En mi caso comencé como dibujante muy influenciado por la obra de autores consagrados como Moebius y Enki Bilal. A nivel local aprecié sobremanera el trabajo de Miguelanxo Prado y Das Pastoras.

Posteriormente me di cuenta de que, con un estilo propio y reconocible, podía admirar a otros autores, pero no necesariamente tomarlos como modelo.

¿A qué segmento de público/cliente te diriges?

Mis títulos se dirigen a un público adulto, con inquietudes diversas (políticas, sociales, históricas, estéticas…). Por suerte en el mercado del cómic hay tanta variedad de títulos como de lectores, aunque creo que hay que potenciar que el número de estos últimos aumente. No ya haciendo que se reproduzcan físicamente, que sería un método agradable y divertido, sino creando lectores desde las escuelas, con los niños ya “hechos”. Las bibliotecas escolares deberían estar bien nutridas y el fomento de la lectura no ser sólo palabras.

¿Cómo y para qué utilizas las “nuevas tecnologías”? ¿La “red” ha facilitado tu labor?

Pasé trece años y medio sentado en una silla, frente a un ordenador dibujando planos de arquitectura y sus derivados. Parecía que estaba haciendo diálisis agarrado al ratón. Aparte de eso, estuve dando clases de AutoCAD durante doce años como profesor asociado en la Universidad de Navarra (hasta que el Plan Bolonia me defenestró).

Creo que tuve suficiente dosis de “nuevas tecnologías”.

Mi trabajo es 90% analógico y sólo para retoques o maquetaciones uso la informática. No queda más remedio.

Otra cosa es el uso, no por gusto, que tengo que hacer de las redes a fin de difundir y publicitar mis labores para dar señales de vida ante los lectores. Pequeñas muestras, recordatorios de dónde encontrar mis títulos y anuncios de presentaciones de los mismos. No tanto como quisiera, porque no soy digital y, si no me sé administrar bien, me roba mucho tiempo de trabajo.

Eso sí, disfruto contando a través de Facebook mis pequeñas escapadas a los escasos eventos en los que participo y donde añado, siempre que puedo y como divertimento, un pequeño relato medio ficcionado dedicado a lectores voyeuristas, que los hay.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

¿Compaginas o complementas esta actividad con otras labores o en otros campos?

No. Me dedico únicamente, en todo el tiempo que me permite mi labor de cuidador familiar, a esta profesión de dibujante y guionista. Es lo bueno, o malo, de tener la oficina en casa.

Me resultaría imposible hacer nada más porque todo esto me ha pillado con una edad provecta que me supera. Como mucho, muy de cuando en cuando, hago alguna ilustración de encargo para algún cliente con posibles y buen gusto.

La arquitectura, tiene abiertos muchos frentes de batalla (LSP, Bolonia, paro, precariedad laboral, COAs, ETSAs, emigración, comunicación, etc), ¿no serán demasiados para la polarización existente dentro de la misma?

¿Cómo ves el futuro de la arquitectura? ¿Y el de la profesión?

¿Qué mejoras crees que son fundamentales y que deberían ser puestas en marcha de forma inmediata?

Contesto a todas estas preguntas con una sola:

¿por qué creéis que dejé la arquitectura y todo lo relacionado con ella? (Risas).

Por no dar pie con esta contestación a la pregunta: entonces,

¿por qué demonios hiciste un cómic sobre Mies van der Rohe?

diré que tenía una deuda con la arquitectura y la figura de MIES me parecía soberbia y lo suficientemente jugosa como para ofrecer a los lectores una novela gráfica sobre su obra, pero sobre todo, sobre su persona. Y este libro estaba destinado al público generalista, por lo que no era sólo un compendio de sus obras, sino que también se relatan, y ficcionan en algunos casos, episodios de su vida. Por suerte Mies es tan emblemático que el mundo de la arquitectura ha tomado con devoción este libro al que tanto tiempo y trabajo he dedicado.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

Como “emprendedor” ¿qué opinas de los arquitectos que “abren y/o recuperan” nuevos campos y/o enfoques de la profesión?

Puntualizo lo dicho por otros muchos: odio el término “emprendedor” que se han sacado de la manga los políticos y economistas liberales. Parece algo divertido y gozoso eso de lanzarse a la aventura, a emprender. Ni es divertido ni gozoso ser profesional autónomo. Ese es el término correcto.

Ahora, contestando la pregunta diré que cuando una puerta se cierra de golpe, en tus narices, es necesario buscar otra abierta. Incluso una ventana. No queda más remedio que innovar, reciclarse, buscar tu nicho (laboral, no mortuorio) en el que destacar. No puede quedarse uno en casa esperando a que lo llamen (aunque a mí ha llegado a pasarme).

¿Estás contento con la trayectoria realizada hasta ahora? ¿Qué proyectos de futuro te esperan?

Contento estoy, no puedo quejarme. He entrado, pasada la cuarentena, en un medio en el que se debe competir con autores más jóvenes, de mucho talento e ideas frescas, e incluso formados académicamente y que se renuevan continuamente. Aunque ahora mismo no puedo ser muy objetivo, recién acabado MIES. Es un momento semejante a una depresión postparto que durará hasta que tenga un nuevo proyecto en las manos.

Y hablando de esto, aún no tengo un nuevo libro en mente. Supongo que alguien pensará que lo lógico sería continuar con la senda abierta por MIES, trabajando sobre otro arquitecto conocido del estilo de Wrigth, Le Corbusier, Kahn… Pero eso sería encasillarme en una temática y ese no es el camino. Sí que podría hablarse de alguna figura femenina del ámbito de la arquitectura, siempre a la sombra de otros hombres arquitectos, socios e incluso esposos. Sería un enfoque interesante, reivindicativo y necesario.

Para acabar, ¿qué le aconsejas a los actuales estudiantes y futuros profesionales de arquitectura?

Lo mismo que a los futuros autores de cómics: que se dediquen a otra cosa (risas).

Ahora en serio, que se formen, se preparen bien, se interesen por lo que se hace fuera de su ámbito cercano… Muchas veces centrarse sólo en lo que a uno le gusta (o lo que gusta a sus docentes, pensando en satisfacerlos) hace que se pierda la perspectiva. Una cosa es contaminarse y otra diferente ver lo que está bien y lo que no. Crearse una opinión siempre es bueno. Pero para eso antes hay que aprender.

Y, por supuesto, aprender de los grandes. Mies es un ejemplo.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

Agustín Ferrer Casas · Historietista, guionista y dibujante
Mayo 2019

Entrevista realizada por Ana Barreiro Blanco y Alberto Alonso Oro. Agradecer a Agustín su tiempo y predisposición con este pequeño espacio.

[:gl]

Nesta nova entrega da sección Baliza, desprazámonos ata Pamplona para charlar con Agustín Ferrer Casas, arquitecto, debuxante e guionista autodidacta, amante da liña clara e das historias escuras. De estilo clásico, tanto no debuxo como na técnica empregada.

Curtido no mundo dos concursos de cómic durante máis de vinte anos ata alcanzar a trintena de galardóns de diferentes categorías, compaxinou estes con os seus estudos de arquitectura e o seu traballo como arquitecto técnico ata facerse autor profesional en 2011.

Durante é tose anos publicou en compañía doutros os títulos Gandhi, o mestre da vida (Editorial SAURE, 2004), A nova era do soño (Editorial SAURE, 2005) –estes dous a través de senllos premios- e De morte ( GP Edicións, 2016), e en solitario Cazador de Sorrisos (Grafito Editorial, 2015), Arde Cuba (Grafito Editorial, 2017) –gañador de dous premios, ao mellor álbum en Valencia e ao mellor guión no Salón do Cómic de Donostia en 2018-, As apaixonantes lecturas do Sr. Smith e Cartas desde Arxel (West Indies Publishing Company, 2018) –gañador este último do Manchacómic 2016-, ademais de colaborar en diversas publicacións do magazine cultural Jot Down.

O seu último traballo é MIES (Grafito Editorial, 2019) unha biografía ficcionada sobre o arquitecto alemán Mies van der Rohe e que coincide co 50 aniversario da morte de xenial arquitecto, e onde fai un percorrido pola súa vida e obra.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

Como se definiría Agustín?

Difícil definirse uno mesmo (risas). Véxome como unha especie de eremita que, por motivos laborais e familiares, vive afastado do mundo na súa particular cova. Ás veces gruñón, distante e antisocial. E outras empático, locuaz e necesitado de afecto. O típico de alguén que elixiu esta forma de vida tan solitaria.

Alguén me dixo unha vez que debería abandonar a miña zona de confort. Para que? Entón non sería eu.

Como e cando foron os teus inicios na novena arte?Por que che deches conta que querías dedicarche plenamente a iso?

Supoño que de neno, como case todos os críos, tiven acceso aos clásicos cómics, Mortadelos e Zipi Zapes pasando por Tintines e Astérix. Mentres que noutros só supuxeron lecturas infantís, como eu tiña maña co debuxo desde pequeno, supoño que en min inocularon o gusto polos cómics. Pero todo quedou aí aparcado, en espera de que germinase. Debuxar cómics non daba tanto lustre como estudar unha carreira. E se esta era arquitectura…

Moitos anos despois emitiron por EITB, a televisión autonómica do País Vasco, unha serie titulada “Grandes mestros do cómic”. Por alí desfilaban, en episodios monográficos, autores como Moebius, Enki Bilal, Howard Chaykind, Charles Schulz, Miguelanxo Prado, Mattias Schultheiss, Alan Moore, Alberto Breccia, Tanino Liberatore, François Schuiten… E tiven unha epifanía con vinte anos! O mundo do cómic abríase ante min en toda a súa gloria, na súa versión adulta.

O meu novo redescubrimiento da Novena Arte consolidouse a través dun traballo académico durante os meus estudos de Arquitectura na Universidade de Navarra. A materia de Estética brindoume a oportunidade de escribir e documentar un pequeno estudo sobre a estética no cómic.

Pero unha cousa era escribir algo teórico sobre o mundo do cómic e outra moi diferente saber se era capaz de contar unha historia usando as ferramentas propias deste medio: a narrativa e o debuxo.

Nese punto cruzáronse no meu camiño os concursos de cómic. Aqueles que proliferaron hai anos en pobos, vilas e cidades da nosa xeografía. E o bautismo de lume, casualidade, convocábase a trinta metros da miña casa. Decidín probar sorte participando, para ver se era hábil ou tiña dúas mans esquerdas para facer algo decente. Debín de estar capacitado porque gañei o primeiro premio, eu, un novato coa súa primeira historieta curta!

E así, tomándoo como unha distracción e de maneira autodidacta, entre estudos primeiro e traballo despois, durante case vinte anos conseguín unha trintena de premios noutros tantos concursos.

Pero como acabo de dicir, isto que non era máis que un hobby mentres traballaba nun despacho de arquitectos (por se alguén sente curiosidade, o estudo pamplonés Capilla Vallejo Arquitectos). Foi despois de trece anos e medio, entrada a corentena, que se me cruzaron os cables e decidín deixar ese emprego. Así, inconscientemente. Ou poida que non.

Durante uns meses colaborei nunha revista de “humor” de tirada nacional, O Clímaco, que pretendía facer a competencia ao Xoves. A miña participación nesta empresa durou os oito números da publicación, ata que crebou.

Sen nada no horizonte apostei por elaborar unha primeira historia longa, ambientada na California de principios dos 60 s, cun dentista sen empatía pola dor allea e adicto ao LSD como protagonista. En 2014 Grafito Editorial publicou leste o meu primeiro cómic, Cazador de Sorrisos. Despois viñeron outros títulos ata MIES.

Atopáchesche con moitas dificultades? Cales foron as máis problemáticas?

A maior dificultade foi o introducirse no medio, atopar un oco no mercado. Ata que non decidín facerme “profesional” eu non colaborara en ningún medio ( fancines ou outros soportes). Só participara en concursos e eses só tiñan a difusión propia do círculo do certame, unha pequena exposición (se a había) ou unha publicación gratuíta das obras gañadoras (con moita sorte).

Cando elaborei Cazador de Sorrisos fíxeno coa inxenua intención de publicalo mediante unha campaña de micromecenazgo. Por sorte abandonei a peregrina idea da autoedición ao cruzar o meu camiño co de Grafito Editorial, que nacía ao mesmo tempo que eu acababa esta primeira historia longa. E decidiron estrear con ela o seu catálogo.

O maior problema, unha vez publicada unha novela gráfica que funcionou ben como foi Cazador de Sorrisos, consistiu en atopar outra historia que superase á primeira. Dá moito medo non acertar co tema e que o público lector abandóneche.

Como compaxinabas debuxar historias coa arquitectura e a docencia? Que experiencia achegouche?

Durante os anos nos que traballaba no despacho limitábame a facer historias de non máis de catro páxinas, seis como máximo, a un tamaño DIN A3. E non superaba as tres ou catro historias ao ano xa que só debuxaba en fin de semana, se podía. Tampouco pretendía nin podía facer máis debido a que os concursos, conforme adquiría máis anos, ían reducíndose en número. Por sorte seguía gañándoos, o que me daba o empuxe necesario para o seguinte.

Esta experiencia de anos proporcionoume os recursos de estilo que me fan reconocible. Traballo a man e isto pode ser unha primeira marca de identidade. E ademais limou as miñas maneiras á hora de contar historias, que eran curtas. Como aqueles que escriben relatos curtos en narrativa, isto serviume como adestramento á hora de contar historias máis longas.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

Como é o día a día de Agustín á hora de comezar e elaborar unha novela gráfica?

Só podo definir o meu método de traballo porque dificilmente creo que sexa útil para outros autores: non teño método de traballo (risas).

E non podo dicir cal foi a maneira en que se inicia un traballo debido a que os poucos libros que fixen tiveron todos xéneses diferentes. Salvando este pequeno escollo, a inspiración ou o encargo, o resto do proceso é practicamente igual.

Previamente tento documentarme o máximo posible sobre o tema que vou abordar. Independentemente de que sexa unha ficción ou se base en feitos reais –que poden ficcionarse en beneficio do dramatismo e a licenza narrativa. É neste momento cando leo todo o que logro atopar da época ou a situación na que vai desenvolverse a historia. Á parte diso busco todas as imaxes posibles que poidan axudarme á hora de debuxar. Dáme igual que sexan fotos, documentais, películas, etc.

Sobre unha sinopse bastante elaborada, no que non figuran diálogos, calculo cantas páxinas vai ocupar cada escena, sempre pensando nun número par –ou impar se estamos a falar do comezo ou final do cómic. Máis ou menos compóñoo mentalmente. Despois, ao desenvolver a parte escrita, ratifico se me estou quedando curto ou non nesa adxudicación de páxinas, pero sen debuxar máis nada que o rectángulo da folla, nunca o contido interior.

Cando paso a debuxar cada escena é o momento no que aboceto, daquela maneira, o contido desa páxina. Esa escena téñoa escrita previamente, á maneira dun guión no que figuran os diálogos, poucas veces (ou ningunha) a descrición da escena. Non o considero necesario debido a que a teño na cabeza. Xeralmente o A4 que represento non chega a ser maior de 6x4cm e sempre penso no contido da páxina seguinte, aínda que non se trate dunha páxina dobre. Máis que nada por dar continuidade á escena cando se ten o libro aberto, vendo páxina esquerda e dereita simultaneamente. Poida que estea a contar perogrulladas, pero a min isto funcionoume sempre.

Despois o proceso é o clásico –para min, repito. Fago o bosquexo en A4 a lapis (ou A3 apaisado se é unha páxina dobre), calco o resultado sobre un papel Canson de 160 g/ m2 de cor gris trianon (o meu preferido), volvo debuxar a lapis sobre ese papel, entinto con rotulador calibrado fino, borro o lapis, humedezo o papel e o fixo a un taboleiro con chinchetas para que non se deforme co uso das acuarelas. Deixo que se seque, salvo que teña que facer un ceo, nese caso uso a humidade do papel para traballar coa aleatoriedad que permiten acuarelas e acrílicas. Cando está o papel seco, pinto e coloreo como un crío. Acabado este trámite delimito os contornos con rotuladores calibrados, valorando con grosores as diferentes profundidades do debuxado. O próximo máis gordito e o afastado máis fino, cando non difuminado. E, por último, escaneo o resultado, limpo e corrixo algún erro, que eu tamén me equivoco, e maqueto a páxina cos seus bocadillos e textos.

Así que, salvo a fase de escaneo e introdución de textos, o resto do proceso é analóxico.

Isto repítoo con cada serie de escenas. É dicir, vou tendo páxinas terminadas. Non fago un storyboard preliminar, nin aboceto todo o cómic, despois o entinto e ao final coloreo. Non podo con ese método. Prefiro o meu, máis anárquico, que é a miña área de confort a final de contas.

Como é o proceso de deseño, desenvolvemento e comercialización dunha creación de Agustín??

Isto a min escápalleme un pouco. Podo falar da estratexia que seguín con MIES, que pode achegarse máis á pregunta que expondes.

Neste caso todo encaixaba nun principio. Cando comecei a traballar en 2015 en MIES tiven claro que a súa publicación debía coincidir coa data do 50 aniversario da morte do arquitecto alemán. Despois abandonei o proxecto temporalmente para crear Arde Cuba por encargo editorial e cando o retomei en 2017 os prazos acurtáronse e tiven que reducir propósitos (número de páxinas e cousas a contar que se ían a quedar no tinteiro por falta de tempo).

Durante o desenvolvemento do traballo ía ensinando pequenas mostras do mesmo a través das redes sociais, o que me permitiu crear expectación entre os meus lectores e novos achegados ao proxecto, sobre todo do sector arquitectónico que tiñan curiosidade por saber en que ía acabar o que lles mostraba.

Cando xa se achegaba a data de peche do meu traballo, os meus editores foron solicitando información das posibles canles de difusión da obra, sobre todo no ámbito da arquitectura e o deseño. De feito tivemos unha reunión coa dirección da Fundació Mies van der Rohe en Barcelona co fin de dar a coñecer a proposta xusto un ano antes da súa publicación en papel. E eu pola miña banda busquei a axuda de quen, sen sabelo, máis achegou á xénese do cómic, a xornalista e historiadora de arte Anatxu Zabalbeascoa –nunha operación de acoso vía Twitter, hei de recoñecer con ruborizo. Quería que, xa que o meu MIES inspirábase nun artigo seu publicado en 2014 no País Semanal, participase nel cun epílogo.

Crucial foi a colaboración de Anatxu para que tamén entrase no proxecto o arquitecto británico Lord Norman Foster redactando o prólogo. Con todo isto,

que podía saír mal?

A comercialización posterior foi tema da editorial. Só direi que a difusión proporcionada pola Fundació Mies van der Rohe e o labor da editorial informando aos diferentes medios antes mencionados serviron para que o libro expandise a súa palabra por Europa, Asia e América. A figura de MIES ten un tirón incrible. Tamén se suma a isto que a mítica escola Bauhaus cumpre 100 anos este 2019.

Todo iso contribuíu para que MIES saíse do ámbito habitual da novela gráfica. Que pasará con títulos que non conten con tantos puntos ao seu favor? Esa é a incerteza e o medo de todo autor.

Como escolles e moldeas os personaxes das túas novelas gráficas?

Gústanme os personaxes escuros, con vidas pouco comúns, que teñan unha vea un tanto canalla pero que resulten atractivos aos lectores e fáganse querer. Ese foi o recurso que usei para o meu primeiro personaxe de novela gráfica, o doutor Herbert F. Dunne, en Cazador de Sorrisos. Talvez iso mesmo sexa o que me atraeu da figura de MIES e poida que tamén me vexa reflectido tangencialmente na súa persoa. Xa se sabe, a procura da creatividade que corre da man da liberdade persoal.

O trasladar esas personalidades ao cómic e lograr transmitir sensacións ao lector conséguese mediante as expresións, os ademáns físicos, as mans, os xestos, os seus comentarios ou formas de falar e mesmo de calar. Ata no cómic o recurso dos silencios adoitan ser moi descritivos. E os personaxes déixanse facer, como actores nunha película. Na miña particular película.

Como se chega a contactar e fichar por unha editorial?

De novo volvo falar só da miña experiencia, porque creo que difire do duro camiño doutros debuxantes. Enviar sinopse, mostras, descricións de personaxes, ideas, etc., ás editoriais adoita ser o habitual. E o habitual tamén é ser rexeitado con boas palabras (nos mellores casos).

Eu enviei a miña primeira historia longa, Cazador de Sorrisos, totalmente acabada a Grafito Editorial que naqueles momentos buscaba debuxantes, guionistas e historias para comezar a súa andaina como novo selo. Creo que coa primeira conversación resulteilles un tanto chocante. Pero cando viron que tiñan unha historia completa quedaron epatados. Non sabían se publicala ou non. Era unha historia que podería definirse perfectamente como un thriller, pero o cóctel mesturaba LSD, bondage, sexo lixeiro, asasinatos, ortodoncias, parafilias e personaxes escuros na luminosa California dos anos 60s.

Ao final decidiron apostar por ela e ata agora, que vai pola súa segunda edición. Tres títulos meus levan o seu selo e venderon os dereitos dos mesmos no estranxeiro.

Se falo dos dous títulos de West Indies Publishing Company hai que dicir que tamén hai unha mestura de amizade e compromiso co mundo do cómic na súa edición.

Por tanto, ata agora non coñecín nos meus pés os afiados guijarros que sementan os ásperos camiños que levan ata as portas das editoriais. E se os pateei levaba unhas boas botas que me daban confianza para pisar forte.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

Cal foi o momento crítico unha vez comezado o salto ao campo editorial?

O máis preocupante resulta o manter o nivel en todos os sentidos. Despois dun primeiro título búscase que o seguinte libro sexa mellor que o anterior. E hai que manter a fidelidade dos lectores. Iso conséguese publicando ese novo título no menor tempo posible, o que é un inconveniente no meu caso. Son meticuloso no meu traballo e non escatimo esforzos no resultado. O primeiro que ten que estar satisfeito co meu traballo teño que ser eu.

Así que o tempo e a inspiración son os dous principais problemas cando se conseguiu dar ese salto.

Cales son as túas referencias??

Só podo mencionar como referencias as propias como autor. No meu caso comecei como debuxante moi influenciado pola obra de autores consagrados como Moebius e Enki Bilal. A nivel local apreciei excesivamente o traballo de Miguelanxo Prado e Dás Pastoras.

Posteriormente deime conta de que, cun estilo propio e reconocible, podía admirar a outros autores, pero non necesariamente tomalos como modelo.

A que segmento de público/cliente diríxesche?

Os meus títulos diríxense a un público adulto, con inquietudes diversas (políticas, sociais, históricas, estéticas…). Por sorte no mercado do cómic hai tanta variedade de títulos como de lectores, aínda que creo que hai que potenciar que o número destes últimos aumente. Non xa facendo que se reproduzan fisicamente, que sería un método agradable e divertido, senón creando lectores desde as escolas, cos nenos xa “feitos”. As bibliotecas escolares deberían estar ben nutridas e o fomento da lectura non ser só palabras.

Como e para que utilizas as “novas tecnoloxías”? A “rede” facilitou o teu labor?

Pasei trece anos e medio sentado nunha cadeira, fronte a un computador debuxando planos de arquitectura e os seus derivados. Parecía que estaba a facer diálise agarrado ao rato. Á parte diso, estiven a dar clases de AutoCAD durante doce anos como profesor asociado na Universidade de Navarra (ata que o Plan Bolonia me defenestró).

Creo que tiven suficiente dose de “novas tecnoloxías”.

O meu traballo é 90% analóxico e só para retoques ou maquetaciones uso a informática. Non queda máis remedio.

Outra cousa é o uso, non por gusto, que teño que facer das redes a fin de difundir e publicitar os meus labores para dar sinais de vida ante os lectores. Pequenas mostras, recordatorios de onde atopar os meus títulos e anuncios de presentacións dos mesmos. Non tanto como quixese, porque non son dixital e, se non me sei administrar ben, róubame moito tempo de traballo.

Iso si, gozo contando a través de Facebook as miñas pequenas escapadas aos escasos eventos nos que participo e onde engado, sempre que podo e como divertimento, un pequeno relato medio ficcionado dedicado a lectores voieuristas, que os hai.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

Compaxinas ou complementas esta actividade con outros labores ou noutros campos?

Non. Dedícome unicamente, en todo o tempo que me permite o meu labor de coidador familiar, a esta profesión de debuxante e guionista. É o bo, ou malo, de ter a oficina en casa.

Resultaríame imposible facer nada máis porque todo isto pilloume cunha idade provecta que me supera. Como moito, moi de cando en cando, fago algunha ilustración de encarga para algún cliente con posibles e bo gusto.

A arquitectura, ten abertos moitas frontes de batalla ( LSP, Bolonia, paro, precariedade laboral, COAs, ETSAs, emigración, comunicación, etc), non serán demasiados para a polarización existente dentro da mesma?

Como ves o futuro da arquitectura? E o da profesión?

Que melloras crees que son fundamentais e que deberían ser postas en marcha de forma inmediata?

Contesto a todas estas preguntas cunha soa:

por que creedes que deixei a arquitectura e todo o relacionado con ela? (Risas).

Por non dar pé con esta contestación á pregunta: entón,

por que demos fixeches un cómic sobre Mies van der Rohe?

direi que tiña unha débeda coa arquitectura e a figura de MIES parecíame soberbia e o suficientemente zumenta como para ofrecer aos lectores unha novela gráfica sobre a súa obra, pero sobre todo, sobre a súa persoa. E este libro estaba destinado ao público xeneralista, polo que non era só un compendio das súas obras, senón que tamén se relatan, e ficcionan nalgúns casos, episodios da súa vida. Por sorte Mies é tan emblemático que o mundo da arquitectura tomou con devoción este libro ao que tanto tempo e traballo dediquei.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

Como “emprendedor” que opinas dos arquitectos que “abren e/ou recuperan” novos campos e/ou enfoques da profesión?

Puntualizo o devandito por outros moitos: odio o termo “emprendedor” que se sacaron da manga os políticos e economistas liberais. Parece algo divertido e gozoso iso de lanzarse á aventura, a emprender. Nin é divertido nin gozoso ser profesional autónomo. Ese é o termo correcto.

Agora, contestando a pregunta direi que cando unha porta péchase de golpe, nos teus narices, é necesario buscar outra aberta. Incluso unha xanela. Non queda máis remedio que innovar, reciclarse, buscar o teu nicho (laboral, non mortuorio) no que destacar. Non pode quedar un en casa esperando a que o chamen (aínda que a min chegou a pasarme).

Estás contento coa traxectoria realizada ata agora? Que proxectos de futuro espéranche?

Contento estou, non podo queixarme. Entrei, pasada a corentena, nun medio no que se debe competir con autores máis novos, de moito talento e ideas frescas, e mesmo formados academicamente e que se renovan continuamente. Aínda que agora mesmo non podo ser moi obxectivo, recentemente acabado MIES. É un momento semellante a unha depresión postparto que durará ata que teña un novo proxecto nas mans.

E falando disto, aínda non teño un novo libro en mente. Supoño que alguén pensará que o lóxico sería continuar coa senda aberta por MIES, traballando sobre outro arquitecto coñecido do estilo de Wrigth, Lle Corbusier, Kahn… Pero iso sería encasillarme nunha temática e ese non é o camiño. Si que podería falarse dalgunha figura feminina do ámbito da arquitectura, sempre á sombra doutros homes arquitectos, socios e mesmo esposos. Sería un enfoque interesante, reivindicativo e necesario.

Para acabar, que lle aconsellas aos actuais estudantes e futuros profesionais de arquitectura?

O mesmo que aos futuros autores de cómics: que se dediquen a outra cousa (risas).

Agora en serio, que se formen, prepárense ben, interésense polo que se fai fóra do seu ámbito próximo… Moitas veces centrarse só no que a un gústalle (ou o que gusta aos seus docentes, pensando en satisfacelos) fai que se perda a perspectiva. Unha cousa é contaminarse e outra diferente ver o que está ben e o que non. Crearse unha opinión sempre é bo. Pero para iso antes hai que aprender.

E, por suposto, aprender dos grandes. MIES é un exemplo.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

Agustín Ferrer Casas · Historietista, guionista e debuxante
Maio 2019

Entrevista realizada por Ana Barreiro Branco e Alberto Alonso Oro. Agradecer a Agustín o seu tempo e predisposición con este pequeno espazo.

[:en]

In this new installment of the Baliza section, we move to Pamplona to chat with Agustín Ferrer Casas, architect, draftsman and self-taught screenwriter, lover of the clear line and dark stories. Classic style, both in the drawing and in the technique used.

Tanned in the world of comic competitions for more than twenty years until reaching thirty awards in different categories, he combined these with his architecture studies and his work as a technical architect until becoming a professional author in 2011.

During these years he has published in the company of others the titles Gandhi, el maestro de la vida (Editorial SAURE, 2004), La nueva era del sueño (Editorial SAURE, 2005) -these two through separate prizes- and De muerte ( GP Ediciones, 2016), and solo Cazador de Sonrisas (Grafito Editorial, 2015), Arde Cuba (Grafito Editorial, 2017) -winner of two awards, the best album in Valencia and the best script in the Donostia Comic Fair in 2018-, Las apasionantes lecturas del Sr. Smith and Cartas desde Argel (West Indies Publishing Company, 2018) -the latter’s winner of the 2016 Mancha-comic-, as well as collaborating in various publications of the cultural magazine Jot Down.

His latest work is MIES (Graphite Publishing, 2019) a fiction biography about the German architect Mies van der Rohe and that coincides with the 50th anniversary of the death of the great architect, and where he makes a journey through his life and work.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

How would Augustine be defined?

Difficult to define oneself (laughs). I see myself as a kind of hermit who, for work and family reasons, lives away from the world in his particular cave. Sometimes grumpy, distant and antisocial. And other empathic, loquacious and in need of affection. Typical of someone who has chosen this way of life so lonely.

Someone told me once that I should leave my comfort zone. What for? Then it would not be me.

How and when were your beginnings in the ninth art? Why did you realize that you wanted to dedicate yourself fully to it?

I guess as a child, like almost all kids, I had access to the classic comics, Mortadelos and Zipi Zapes through Tintines and Asterix. While in others they only supposed children readings, since I had the art with drawing from a young age, I suppose that in me they inoculated the taste for comics. But everything was left there, waiting for it to germinate. Drawing comics did not give as much luster as studying a career. And if this was architecture …

Many years later they broadcast by EITB, the autonomic television of the Basque Country, a series titled “Grandes maestros del cómic”. There, in episodes of monographs, authors such as Moebius, Enki Bilal, Howard Chaykind, Charles Schulz, Miguelanxo Prado, Mattias Schultheiss, Alan Moore, Alberto Breccia, Tanino Liberatore, François Schuiten… And I had an epiphany with twenty years! The world of comics opened before me in all its glory, in its adult version.

My new rediscovery of the Ninth Art was consolidated through an academic work during my studies of Architecture at the University of Navarra. The subject of Aesthetics gave me the opportunity to write and document a small study about aesthetics in comics.

But it was one thing to write something theoretical about the world of comics and quite another to know if I was capable of telling a story using the tools of this medium: narrative and drawing.

At that point the comic contests crossed my path. Those that proliferated years ago in towns, villages and cities of our geography. And the baptism of fire, chance, was summoned thirty meters from my house. I decided to try my luck participating, to see if I was skillful or had two left hands to do something decent. I should have been trained because I won the first prize, I, a rookie with his first short story!

And so, taking it as a distraction and self-taught, between studies first and work later, for almost twenty years I got thirty prizes in as many contests.

But as I just said, this was nothing more than a hobby while working in an office of architects (in case someone is curious, the Pamplona studio Capilla Vallejo Arquitectos). It was after thirteen and a half years, when I was in quarantine, that the cables crossed and I decided to leave that job. So, unconsciously. Or maybe not.

For a few months I collaborated in a magazine of “humor” of national circulation, El Clímaco, that pretended to make the competition to El Jueves. My participation in this company lasted the eight issues of the publication, until it went bankrupt.

With nothing on the horizon, I bet to elaborate a long first story, set in the California of the early 60s, with a dentist without empathy for the pain of others and addicted to LSD as a protagonist. In 2014, Grafito Editorial published this my first comic, Cazador de Sonrisas. Then came other titles to MIES.

Did you encounter many difficulties? Which were the most problematic?

The biggest difficulty was getting into the middle, finding a hole in the market. Until I decided to become «professional» I had not collaborated in any media (fancines or other supports). He had only participated in contests and those only had the diffusion of the circle of the contest, a small exhibition (if any) or a free publication of the winning works (with good luck).

When I developed Cazador de SonrisasI did it with the naive intention of publishing it through a crowdfunding campaign. Luckily I abandoned the pilgrim idea of self-publishing when crossing my path with that of Graphite Publishing, which was born at the same time that I finished this first long story. And they decided to release their catalog with her.

The biggest problem, once published a graphic novel that worked well as was Cazador de Sonrisas, was to find another story that exceeded the first. It is very scary not to hit the subject and that the reading public abandons you.

How did you combine drawing stories with architecture and teaching? What experience did you bring?

During the years in which I worked in the office, I limited myself to making stories of no more than four pages, six at the most, to a DIN A3 size. And it did not exceed three or four stories a year since it only drew on weekends, if it could. Neither did he intend nor could he do more since the contests, as he acquired more years, were reducing in number. Luckily I kept winning, which gave me the necessary boost for the next.

This experience of years gave me the style resources that make me recognizable. Work by hand and this can be a first mark of identity. And he also restrained my ways when telling stories, which were short. As those who write short stories in narrative, this served as training when telling longer stories.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

How is the day to day of Agustín at the time of beginning and to elaborate a graphic novel?

I can only define my method of work because I hardly think it is useful for other authors: I have no method of work (laughs).

And I can not say what has been the way in which a work is started since the few books that I have done have all had different genesis. Saving this small obstacle, inspiration or commission, the rest of the process is practically the same.

Previously I try to document as much as possible about the topic that I am going to address. Regardless of whether it is a fiction or based on real events -that can be fictionalized for the benefit of drama and narrative license. It is at this moment when I read everything I can find of the time or the situation in which the story will unfold. Apart from that I look for all the possible images that can help me when drawing. I do not care if it’s photos, documentaries, movies, etc.

On a quite elaborate synopsis, in which there are no dialogues, I calculate how many pages each scene will occupy, always thinking of an even-odd number if we are talking about the beginning or end of the comic. I more or less mentally compose it. Then, when developing the written part, I confirm if I am falling short or not in that allocation of pages, but without drawing anything more than the rectangle of the sheet, never the inner content.

When I go to draw each scene is the moment in which I sketch, in that way, the content of that page. That scene I have previously written, in the manner of a script in which the dialogues appear, rarely (if ever) the description of the scene. I do not consider it necessary since I have it in my head. Usually the A4 that I represent is not bigger than 6x4cm and I always think about the content of the next page, although it is not a double page. More than anything to give continuity to the scene when you have the book open, seeing left and right pages simultaneously. I may be telling truisms, but this has always worked for me.

After the process is the classic – for me, I repeat. I make the sketch in A4 pencil (or A3 landscape if it is a double page), I trace the result on a Canson paper of 160g/m2 of gray color trianon (my favorite), I return to draw in pencil on that paper, ink with marker calibrated fine, I erase the pencil, moisten the paper and fixed it to a board with thumbtacks so that it does not deform with the use of watercolors. I let it dry, unless I have to make a sky, in which case I use the moisture of the paper to work with the randomness that watercolors and acrylics allow. When the paper is dry, I paint and color like a kid. Finishing this process delimited the contours with calibrated markers, evaluating with thickness the different depths of the drawn. The closest more chubby and the far thinner, when not blurred. And, finally, I scan the result, clean and correct some mistake, that I’m also wrong, and I design the page with its sandwiches and texts.

So, except for the scanning and text entry phase, the rest of the process is analog.

I repeat this with each series of scenes. I mean, I’m having pages finished. I do not do a preliminary storyboard, nor do I sketch all the comic, then I inject it and in the end I color. I can not with that method. I prefer mine, more anarchic, which is my comfort zone after all.

How is the process of design, development and marketing of an Agustín creation?

This escapes me a little. I can talk about the strategy I followed with MIES, which can be closer to the question you ask.

In this case, everything fitted in at the beginning. When I started working in 2015 at MIES, I knew that its publication should coincide with the 50th anniversary of the death of the German architect. Then I left the project temporarily to create Arde Cuba by editorial order and when I took it back in 2017 the deadlines had been shortened and I had to reduce purposes (number of pages and things to tell that were going to remain in the pipeline due to lack of time).

EDuring the development of the work I was teaching small samples of it through social networks, which allowed me to create excitement among my readers and new friends of the project, especially the architectural sector who were curious to know what would end what I showed them.

When the closing date of my work was approaching, my editors were gathering information about the possible channels of dissemination of the work, especially in the field of architecture and design. In fact we had a meeting with the management of the Mies van der Rohe Foundation in Barcelona in order to publicize the proposal just one year before its publication on paper. And I, for my part, sought the help of those who, without knowing it, contributed more to the genesis of the comic, the journalist and art historian Anatxu Zabalbeascoa – in a harassment operation via Twitter, I must recognize with blush. I wanted that, since my MIES was inspired by an article he published in 2014 in El País Semanal, I participated in it with an epilogue.

Crucial was the collaboration of Anatxu so that the British architect Lord Norman Foster also wrote the prologue. With all this,

What could go wrong?

Subsequent marketing has been the subject of the editorial. I will only say that the dissemination provided by the Mies van der Rohe Foundation and the work of the publisher informing the different media mentioned above have served to have the book expanded its word for Europe, Asia and America. The figure of MIES has an incredible pull. It also adds to this that the legendary Bauhaus school turns 100 this year 2019.

All this has contributed to MIES has left the usual scope of the graphic novel. What will happen with titles that do not have so many points in their favor? That is the uncertainty and fear of every author.

How do you choose and mold the characters in your graphic novels?

I like dark characters, with unusual lives, that have a somewhat rogue vein but that are attractive to readers and make them want. That was the resource that I used for my first graphic novel character, Dr. Herbert F. Dunne, in Cazador de Sonrisas. Maybe that is what attracted me to the figure of MIES and I may also see myself reflected tangentially in his person. We already know, the search for creativity that runs hand in hand with personal freedom.

The transfer of these personalities to the comic and transmit sensations to the reader is achieved through expressions, physical gestures, hands, gestures, comments or ways of speaking and even to be silent. Even in the comic the use of silences are usually very descriptive. And the characters are left to do, like actors in a movie. In my particular movie.

How do you get to contact and sign up for a publisher?

Again I speak only of my experience, because I think it differs from the hard way of other cartoonists. Send synopsis, samples, descriptions of characters, ideas, etc., to the editorials is usually the usual. And the usual thing is also to be rejected with good words (in the best cases).

I sent my first long story, Cazador de Sonrisas, completely finished to Graphite Editorial that at that time I was looking for cartoonists, scriptwriters and stories to start their journey as a new label. I think the first conversation was a bit shocking. But when they saw that they had a complete story they were epatados. They did not know whether to publish it or not. It was a story that could be defined perfectly as a thriller, but the cocktail mixed LSD, bondage, light sex, murder, orthodontics, paraphilia and dark characters in the bright California of the 60s.

In the end they decided to bet on it and until now, it is going for its second edition. Three of my titles have their stamp and have sold their rights abroad.

If I speak of the two titles of West Indies Publishing Company, it must be said that there is also a mixture of friendship and commitment to the world of comics in its edition.

Therefore, until now I have not known on my feet the sharp pebbles that sow the rough roads that lead to the doors of the publishers. And if I kicked them I wore good boots that gave me confidence to stomp.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

The most worrisome is to maintain the level in all the senses. After a first title, we want the next book to be better than the previous one. And you have to maintain the fidelity of the readers. That is achieved by publishing this new title in the shortest time possible, which is an inconvenience in my case. I am meticulous in my work and I do not bother with the results. The first one that has to be satisfied with my work has to be me.

So time and inspiration are the two main problems when you have managed to make that leap.

What are your references?

I can only mention as references the own ones as author. In my case I started as a draftsman very influenced by the work of established authors such as Moebius and Enki Bilal. At the local level I greatly appreciated the work of Miguelanxo Prado and Das Pastoras.

Later I realized that, with an own and recognizable style, I could admire other authors, but not necessarily take them as a model.

Which segment of the public / client do you address?

My titles are aimed at an adult audience, with diverse concerns (political, social, historical, aesthetic …). Fortunately, in the comic market there is as much variety of titles as there are readers, although I believe that it is necessary to promote that the number of the latter increases. Not already making them reproduce physically, which would be a nice and fun method, but creating readers from schools, with children already ”.done”. School libraries should be well nourished and the promotion of reading should not be just words.

How and for what do you use the “new technologies”? Has the “network” facilitated your work?

I spent thirteen and a half years sitting in a chair, in front of a computer drawing architectural plans and their derivatives. It seemed like he was doing dialysis on the mouse. Apart from that, I was teaching AutoCAD for twelve years as an associate professor at the University of Navarra (until the Bologna Plan defenestro).

I think I had enough doses of “new technologies”.

My work is 90% analog and only for touch-ups or layouts I use the computer. There is no choice.

Another thing is the use, not for pleasure, that I have to make networks in order to disseminate and publicize my work to give signs of life to the readers. Small samples, reminders of where to find my titles and announcements of their presentations. Not as much as I would like, because I’m not digital and, if I do not know how to manage well, it takes a lot of time from work.

Of course, I enjoy counting through Facebook my little escapades to the few events in which I participate and where I add, whenever I can and as fun, a small story half fiction dedicated to voyeuristic readers, that there are.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

Do you combine or complement this activity with other tasks or in other fields?

No. I only dedicate myself, in all the time allowed by my work as a family caregiver, to this profession of draftsman and scriptwriter. It’s the good thing, or the bad, to have the office at home.

It would be impossible for me to do anything else because all this has caught me with an age that surpasses me. At best, from time to time, I make some custom illustration for some client with possible and good taste.

Architecture, has many battle fronts open (LSP, Bologna, unemployment, job precariousness, COAs, ETSAs, emigration, communication, etc.), will not they be too many for the existing polarization within it?

How do you see the future of architecture? And the one of the profession?

What improvements do you think are fundamental and should be implemented immediately?

I answer all these questions with one:

Why do you think I left the architecture and everything related to it? (Laughter)

For not giving foot with this answer to the question: then,

Why the hell did you make a comic about Mies van der Rohe?

I would say that I had a debt to architecture and the figure of MIES seemed arrogant and juicy enough to offer readers a graphic novel about his work, but above all, about his person. And this book was intended for the general public, so it was not only a compendium of his works, but also relate, and fiction in some cases, episodes of his life. Luckily Mies is so emblematic that the world of architecture has devoutly taken this book to which I have devoted so much time and work.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

As an “entrepreneur”, what do you think of architects who “open and / or recover” new fields and / or approaches to the profession?

I point out what has been said by many others: I hate the term “entrepreneur” that politicians and liberal economists have taken out of their sleeve. It seems something fun and joyful to launch into adventure, to undertake. It is neither fun nor joyful to be an independent professional. That is the correct term.

Now, answering the question, I will say that when a door closes suddenly, under your nose, it is necessary to look for another one open. Even a window. There is no choice but to innovate, recycle, find your niche (work, not mortuary) in which to stand out. You can not stay at home waiting to be called (although it has happened to me).

Are you happy with the trajectory made so far? What future projects await you?

I am happy, I can not complain. I entered, after the quarantine, in a medium in which you must compete with younger authors, with a lot of talent and fresh ideas, and even academically trained and continuously renewed. Although right now I can not be very objective, just finished MIES. It is a time similar to a postpartum depression that will last until you have a new project in your hands.

And speaking of this, I still do not have a new book in mind. I guess someone will think that it would be logical to continue with the path opened by MIES, working on another architect known Wrigth style, Le Corbusier, Kahn… But that would be pigeonholed in a theme and that is not the way. Yes, we could talk about some female figure in the field of architecture, always in the shadow of other men architects, partners and even spouses. It would be an interesting, demanding and necessary approach.

To finish, what do you advise current students and future architecture professionals?

The same as the future authors of comics: that they dedicate themselves to something else (laughs).

Now seriously, to be trained, to prepare well, to be interested in what is done outside their immediate environment … Many times focusing only on what one likes (or what their teachers like, thinking about satisfying them) let the perspective be lost It is one thing to pollute and another to see what is good and what is not. Creating an opinion is always good. But for that, you have to learn first.

And, of course, learn from the greats. Mies is an example.

Agustín Ferrer Casas
Agustín Ferrer Casas

Agustín Ferrer Casas · Cartoonist, screenwriter and cartoonist
May 2019

Interview by Ana Barreiro Blanco and Alberto Alonso Oro. Thank Agustin for his time and predisposition with this small space.

[:]

Ana Barreiro Blanco
Ana Barreiro Blancohttps://tallerabierto.gal/gl/
Arquitecta y socia fundadora de gestión cultural taller abierto
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS