Marcela Grassi · Fotógrafa de arquitectura e interiores

Marcela Grassi, Fotógrafa de arquitectura e interiores, en Museo Can Framis de Barcelona; de BAAS Arquitectos | Fotografía: Sara Costa

Aprovechando el viaje por Barcelona, tuvimos la suerte de contactar con Marcela Grassi, fotógrafa y arquitecta de origen argentino, país en el que residió hasta los 8 años, ya que luego su familia emigrante retornó a sus orígenes italianos asentándose en la ciudad eterna de Roma. Marcela es fotógrafa de arquitectura desde hace más de 10 años además de arquitecta graduada por la Facultad de Arquitectura de Ferrara (Italia). Después de algunas experiencias en estudios de arquitectura, decidió transformar su pasión por la fotografía en profesión.

“Inspirada por su conocimiento del arte, transmite a través de la fotografía, la belleza de la arquitectura en relación a su entorno.”

La sensibilidad por captar la esencia de la obra y el estudio minucioso de la luz para dotar de profundidad a su fotografía son otras de las señas de identidad de Marcela Grassi que trabaja con la misma intensidad el espacio público y los proyectos de interiorismo.

“Se preparó para diseñar y levantar edificios, pero hoy vive de fotografiar espacios que otros crean.”

Carme Escales

Desde 2007 colabora con importantes estudios de fama nacional e internacional y su trabajo ha sido publicado en prestigiosas revistas y webs de arquitectura. Su enfoque multicultural enriquece las fotografías de un punto de vista siempre atento al detalle y poco convencional. Ha colaborado con EMBT Miralles Tagliabue, MBM Arquitectos, BAAS Arquitectura, Penzel Architects, Wilkinson Eyre Architects, Ricardo Bofill, Piero Lissoni y Carlos Ferrater entre otros y sus fotografías se han publicado en revistas de prestigio del sector como METALOCUS, Casabella, The Plan, Interior Design, C3, Arquitectura Viva, ConArquitectura, Arquitectura y Diseño o Elle Decor.

Sin más preámbulos os dejamos con la entrevista que hemos tenido la oportunidad de realizarle.

Marcela Grassi, Fotógrafa de arquitectura e interiores, Museo Can Framis de Barcelona; de BAAS Arquitectos | Fotografía: Sara Costa

¿Cómo se definiría Marcela?

Me defino una arquitecta enamorada de la fotografía, en búsqueda constante de la perfección, con la vocación de encontrar y plasmar la belleza en cada espacio que fotografíe.

¿Cómo, cuándo y por qué surge el interés hacía la fotografía de arquitectura?

La fotografía siempre estuvo en mi vida: mi abuelo paterno, en Río Cuarto (Argentina), arreglaba las cámaras de fotos de toda la ciudad, y siempre teníamos cámaras en alguna parte, mi primera la tuve desde los 10 años. Luego, más adelante, a los 14, acompañaba en el trabajo en Roma (Italia) a Carlos Vallejos, amigo y mentor, que fotografiaba catedrales góticas y románicas, y me explicaba los detalles y secretos de la fotografía de arquitectura. Cuando entré en la Facultad de Arquitectura de Ferrara, a los 19, la fotografía ya estaba tan presente en mi manera de ver las cosas, que me parecía espontáneo acercarme a los edificios y entenderlos a través de la fotografía, en vez que el dibujo.

Un viaje que hice en 1998 por Portugal, visitando la obra entera de Álvaro Siza, fue la primera fotografía de arquitectura que realicé de manera consciente. Después de los primeros años trabajando en Barcelona en estudios de arquitectura (cómo arquitecta), durante un viaje que hice en 2007, fotografié algunas de las obras clave de Óscar Niemeyer (que justo ese año cumplía los 100), y ese fue el paso definitivo que me hizo entender que la fotografía de arquitectura era mi camino.

¿Qué dificultades o problemáticas os encontrasteis a la hora de enfocarte hacía la fotografía? ¿Cuál/es son/fueron las más problemáticas?

Cuando comencé a dedicarme profesionalmente a la fotografía, una de las dificultades iniciales que tuve fue el hecho de tener que competir con fotógrafos locales que ya tenían contactos en los estudios de arquitectura. Otra dificultad es que para reflejar la fotografía de arquitectura plenamente, se necesitan objetivos descentrables, que tienen un coste elevado.

En general la profesión de la fotografía es cara, y después de la crisis del 2008, los presupuestos de los encargos han ido bajando, y con la difusión en internet de las fotografías, hay mayores oportunidades de hacerse conocer, pero los derechos de difusión y la propiedad intelectual ahora son más difíciles de defender.

¿Cuál ha sido tu formación y trayectoria profesional? ¿Consideras que estudiar arquitectura ha sido importante para desarrollar tu trabajo actual?

Mi formación artística comenzó en el Instituto, estudié Bellas Artes en Ferrara (Italia), con orientación a la arquitectura. Después ingresé en la Facultad de Arquitectura de Ferrara, y tuve la suerte de cursar un año en Barcelona (ETSAB), gracias al programa Erasmus. Al terminar la carrera, volví a Barcelona con el programa Leonardo, y ya desde entonces (2003) me quedé a vivir en esta ciudad, primero trabajando cómo arquitecta, y luego, finalmente en 2007, trabajando cómo fotógrafa de arquitectura.

“Mi formación artística ha sido muy importante: estudiar Bellas Artes en Italia, la cuna del Renacimiento, me ha dado una visión de la belleza clásica y una formación general visual del arte; mis raíces latino americanas han dejado en mi lenguaje visual el gusto por la memoria, por los colores saturados y contrastados, y el vivir en Barcelona me ha dado la posibilidad de conocer a arquitectos de gran nivel, y obras de arquitectura y espacio público únicas en el mundo.”

Ser arquitecta ha sido fundamental para mi lenguaje de fotografía de arquitectura, me ha dado la capacidad de entender los espacios y saberlos plasmar y explicar, cómo si dibujara una sección, una planta, un alzado. Me gusta el hecho de poder comunicarme en el mismo idioma con los arquitectos, y recordar, al fotografiar, lo que he aprendido en la Facultad de Arquitectura.

Recientemente me he encontrado imaginando espacios que fotografiaba, cómo hubieran sido si se hubieran proyectado de otra manera, con otros acabados, y he tenido diálogos muy enriquecedores, a nivel de proyecto, con algunos clientes. Sigo creando espacios en mis sueños, son arquitecturas maravillosas que se disuelven en cuanto me despierto.

Bundner Kunst Museum, de Barozzi-Veiga | Cortesía: Marcela Grassi

¿Cómo es el día a día de trabajar de fotógrafa de arquitectura?

La cotidianidad en mi estudio comienza con la lectura de emails y la gestión de las tareas que hacer en el día o en la semana. Desde el año pasado monitorizo todos los aspectos de mi trabajo, gracias a la ayuda de mi asesora de empresa, Julieta Goldstein. He delegado la comunicación a Manel Escacena-Chica, de Storydesigners • PR Studio, y estoy muy contenta con los resultados obtenidos.

Pero, como podréis imaginar, la parte que prefiero es el momento de hacer fotografías, cuando se trata de resolver dilemas, de reflejar al máximo una obra, me olvido de todo, y solo soy creación.

¿Qué proyectos maneja habitualmente Marcela?

Los proyectos que fotografío tienen una gran variedad, pueden ser grandes obras (Bibliotecas, Museos) o pequeñas reformas de viviendas, espacios públicos o piezas selectas de mobiliario. Gracias a esta variedad puedo cambiar constantemente de escala, y usar lentes diferentes según lo que esté fotografiando. Usar varios enfoques y cambiar constantemente de proyectos, ayuda a mantener la creatividad despierta y la mente elástica.

¿Qué referencias maneja Marcela a la hora de enfocar y realizar sus diferentes proyectos?

Las referencias que tengo vienen quizás más del mundo de la arquitectura que el de la fotografía en sí. En mi formación ha sido muy importante la huella de Gabriele Basilico, el que yo considero padre de la fotografía de arquitectura urbana de hoy, y Jordi Bernadó, que en mis primeros tiempos me alentó para que diera los primeros pasos en este camino.

¿Cómo es el proceso de gestación, desarrollo y puesta en marcha de los proyectos de fotografía de arquitectura?

Normalmente la mayoría de mis proyectos de fotografía de arquitectura son por encargo. La gestación es el primer contacto con el cliente, el desarrollo es el diálogo con él y el estudio previo de la obra, la puesta en marcha es el reportaje fotográfico, donde me concentro para entender y reflejar al máximo la obra que estoy fotografiando.

CEIP Riudoms, de ONL Arquitectura | Cortesía: Marcela Grassi

¿Cómo surgen los nuevo encargos”?

Los encargos, al principio, venían de mis profesores en la ETSAB, de los estudios de arquitectura donde trabajé, más tarde algunos de los colaboradores fundaron sus propios estudios y me siguieron llamando para encargos. Ahora me contactan también clientes a través de las redes sociales, y gracias a campañas de publicidad que hago en las redes sociales.

¿A qué segmento de público/cliente te diriges?

Mi público objetivo son estudios de arquitectura e interiores y firmas de mobiliario de alta gama. Trabajo también con Administraciones públicas y marcas del sector de la construcción. Me gustaría tener más encargos de revistas, pero sé que en este momento no es fácil.

¿Estableces sinergias con otros campos?

Me fascina todo lo que es arte, belleza y diseño. Me encanta establecer un diálogo con otros creadores, lo encuentro muy enriquecedor. Por otro lado, tengo una gran pasión para la música rock, y este es un lazo que me une a muchos de mis contactos en el mundo profesional de la arquitectura. En algún momento me encantaría hacer una co-creación con alguien de estos sectores, sería maravilloso.

¿Cómo y para qué utilizas las “nuevas tecnologías”? ¿La “red” ha facilitado vuestra labor?

Las nuevas tecnologías, por un lado, ayudan mucho en el día a día del trabajo. Poder enviar un email mientras te desplazas a hacer fotos, modificar un presupuesto o echarle un vistazo al Content Plan de la semana, te ahorran mucho tiempo. Pero por el otro, me doy cuenta que instintivamente buscamos mirar el móvil y las redes sociales para llenar vacíos, cuando son esos mismos vacíos los que nos hacen pensar, y a veces, crear. Cuando es observar el entorno lo que hace recordar, sentir, y de nuevo, crear.

La tecnología de mi cámara, y muchas de las cámaras de hoy, ayuda a la conectividad y rapidez a la hora de comunicar con el cliente, y pueden dar un detalle muy definido en sesiones más técnicas.

Las redes sociales son un poderoso instrumento de difusión de nuestro trabajo, y una buena posibilidad de conocer a personas que puedan ser relevantes en nuestro sector. Pero, por otro lado, me gustaría que hubiera una consciencia mayor de los derechos de autor en internet, muchas veces encuentro mis fotografías sin crédito, y esto molesta bastante.

Solo House, Pezo von Ellrichshausen | Cortesía: Marcela Grassi

¿Compaginas o complementas esta actividad con otras labores o en otros campos?

Me dedico plenamente a la fotografía de arquitectura e interiores, y sí, la compagino con otra labor mucho más difícil e ingeniosa, y completamente nueva para mí: ser madre.

¿Cómo ves el futuro de la arquitectura? ¿Y el de la profesión?

Ahora más que nunca, en medio de la era Covid, creo que tenemos que ser capaces de ser flexibles y reinventarnos continuamente. Los tiempos que nos ha dejado el confinamiento, pueden haber sido una buena ocasión para hacer una introspección, mirarnos y conocernos, hacer un paso hacia atrás, para entender mejor lo que queremos hacer, hacia donde queremos ir, preguntas que a menudo no nos hacemos cuando estamos embuidos en la rueda infinita de encargo y entregas.

¿Qué mejoras crees que son fundamentales y que deberían ser puestas en marcha de forma inmediata?

Creo que tendría que haber una mayor formación en cuanto a propiedad intelectual, sea referente a la creación arquitectónica o de un proyecto, que referente a la creación visual. El uso masificado de la imagen que estamos haciendo hoy, con internet y las redes sociales, necesitaría un marco más definido y una mayor conciencia de la importancia y del respeto de la creación.

Solo House, Pezo von Ellrichshausen | Cortesía: Marcela Grassi

Como “emprendedora” ¿qué opinas de los arquitectos que “abren y/o recuperan” nuevos campos y/o enfoques de la profesión?

¡Me parece fantástico! Encuentro que los estudios en arquitectura sean una muy buena base para poder dedicarse a una gran variedad de los aspectos de la arquitectura: además de la visión clásica del estudio de arquitectura, está la crítica de arquitectura, la teoría, la enseñanza, la investigación, la comunicación, la creación visual, el comisariado de exposiciones…

¿Estás contenta con la trayectoria realizada hasta ahora?¿Qué proyectos de futuro le esperan a Marcela?

Estoy contenta con la trayectoria que he tenido hasta ahora, sí. Quizás me hubiera gustado trabajar en una época en que hubiera más presupuesto para los encargos, pero quizás hubiera habido menos acceso a la profesión, ahora que lo pienso.

Me encanta viajar, y tengo varios encargos al extranjero esperando a que la situación internacional del Covid mejore.

También tengo en futuro varias sesiones muy interesantes, algunas de interiores, otras de grandes obras de arquitectura.

Para acabar, ¿qué le aconsejarías a los actuales estudiantes y futuros profesionales de arquitectura?

Les aconsejaría que se dejen la piel en los proyectos, pero que no dejen de vivir, que no dejen de crear, que sigan siendo curiosos, siempre, que no se sientan inferiores a nadie, y sobretodo, que hagan grandes amigos, que las amistades de la Universidad son las que duran para toda la vida.

BD, Barcelona in Montoya | Cortesía: Marcela Grassi

Marcela Grassi · Fotógrafa de arquitectura
Noviembre 2020

Entrevista realizada por Ana Barreiro Blanco y Alberto Alonso Oro. Agradecer a Marcela su tiempo y predisposición con este pequeño espacio.

Arquitecto y editor en veredes, arquitectura y divulgación. Invernalia es un buen lugar. A veces escribo en Fundacion Arquia.

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