IniciobalizaJaume Prat Ortells · crítica de arquitecturaJaume Prat Ortells · crítica de...

[:es]Jaume Prat Ortells · crítica de arquitectura[:gl]Jaume Prat Ortells · crítica de arquitectura[:en]Jaume Prat Ortells · critical architecture[:]

[:es]

Hace unas semanas nos adentrábamos en el mundo de la crítica de arquitectura de la mano de Fredy Massad, y hoy avanzamos otro poco gracias a Jaume Prat Ortells (Barcelona, 1975) arquitecto por la ETSAB UPC, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona de la Universidad Politécnica de Cataluña desde 2002. Desde entonces ha colaborado en diversos estudios de arquitectura en la elaboración de concursos y proyectos de diferente índole.

En 2007, abre un espacio propio en la red, “arquitectura entre d’altres solucions”, un lugar en el que reflexiona sobre diferentes temas arquitectónicos donde busca relacionar y expandir la disciplina hacia nuevos y perdidos ámbitos. Esta labor le ha llevado a colaborar con diferentes medios físicos y on line y recientemente a ser uno de los comisarios junto con Jelena Prokopljević e Isaki Lacuesta de la representación de Cataluña en la 15º Bienal de Arquitectura de Venecia.

¡Sin más, os dejamos con la charla que hemos mantenido con Jaume!

Jaume Prat en la casa Sonneveld
Jaume Prat en la casa Sonneveld | Fotografía: Jaume Prat
¿Cómo se definiría Jaume Prat Ortells?

Como alguien que intenta alejarse lentamente del diletantismo.

Para no parecer demasiado críptico añadiré que en realidad esta faceta mía de escritor que me ha hecho más o menos merecedor de esta entrevista fue algo encontrado, producto de la necesidad de emplear el demasiado tiempo libre que me quedó al estallar la crisis de la construcción en intentar seguir siendo un arquitecto sin volverme loco por la imposibilidad de ejercer mi profesión. Así que, en realidad, me encontré con que un buen día alguien me llamó crítico sin tener demasiada idea de qué narices significaba serlo. E intento corresponder con el interés que haya podido generar profesionalizándome.

¿Qué opina de los programas y del sistema educativo actual en las escuelas de Arquitectura? ¿Qué aspectos se podrían mejorar y completar?

No puedo opinar sobre el tema de un modo consecuente por haber sido rechazado por todas las escuelas de arquitectura en las que, por proximidad, podría enseñar.

¿La “red” ha democratizado la arquitectura? 

La red ha democratizado la arquitectura y, al mismo tiempo, ha atomizado la oferta causando dos situaciones paralelas muy importantes para entender lo que está sucediendo: por un lado la mercantilización y la pérdida general de interés (aunque unas pocas se libran) de las revistas de arquitectura, con un prestigio cimentado por un lado en su capacidad de generar economía y por otro en sus relaciones con el poder (entendido éste tanto como en su vertiente institucional como en su vertiente de gestión de una agenda de contactos) y por el otro la precarización del medio: grandes iniciativas generadas en la red, imprescindibles ahora para entender el funcionamiento del panorama arquitectónico del país, son deficitarias y sin perspectivas que dejen de serlo incluso a largo plazo. Así, el usuario puede escoger y escoge, pero lo que se remueve detrás de este marco de elección es un maremágnum incierto e inestable de iniciativas más o menos precarias.

¿Qué te ha aportado la “red”? ¿Y a la arquitectura?

Un altavoz, un medio donde poder expresar, desarrollar e investigar parte de mis ideas sobre la arquitectura y, lo más importante de todo, la posibilidad de conocer a gente muy interesante, algunos de los cuales se han convertido en mis amigos. También la posibilidad de que se me abran muchas puertas y poder realizar visitas a lugares o situaciones no accesibles normalmente. Y una cierta promoción profesional que no me ha permitido todavía salir de la precarización. Pero hay que ser optimista.

Bar Catalunya donde escribo casi todo | Fotografía: Jaume Prat
Bar Catalunya donde escribo casi todo | Fotografía: Jaume Prat
En un artículo reciente, Santiago de Molina escribía sobre “vivir sin maestros”, ¿podría radiografiar el panorama actual de la arquitectura española e internacional?

Sin ánimo de polemizar con Santi estoy radicalmente en contra de su afirmación. No tan sólo no vivimos sin maestros, sino que el ámbito actual de la arquitectura está agradablemente movido e interesante. Respecto de la arquitectura española: ésta se ha atomizado, dispersado en una serie de corrientes y (a veces) movimientos de una sola persona. Ha perdido centralidad y ha perdido una cierta identidad (aunque hay quien discrepe de esto). Pero, sin empezar ahora a soltar nombres, hay una serie de arquitectos más o menos repartidos por toda nuestra geografía (otro rasgo interesante) a los que podría llamar maestros, y que tendrán, y tienen, una fuerte repercusión tanto en nuestro panorama como en el panorama internacional.

Respecto del panorama internacional, arquitectos como Siza, Foster, SANAA, Herzog & de Meuron o Koolhaas, entre otros, presentan un empaque, una influencia y una capacidad de liderazgo importante.

Dos consideraciones últimas: la primera es sobre la vivienda. Estos grandes maestros internacionales están, o siguen, o vuelven a poner la vivienda en el centro del debate, lo que redunda en un aumento de calidad de su obra.

La segunda es que todos los líderes nacionales e internacionales vienen de la praxis. La teoría y la crítica están desesperadamente faltas de referentes. Incluso si pensamos en un arquitecto como Koolhaas, que escribe muy bien, basa su prestigio en la elaboración de proyectos.

Se ha comentado y debatido bastante sobre la muerte de la crítica de arquitectura, pero ¿existe realmente una diferencia substancial entre la crítica actual y la de épocas pasadas?

La principal diferencia que observo es la de las posibilidades al alcance de los críticos: nunca fue tan fácil como ahora ejercer estas críticas, ni publicarlas, ni documentarlas. La crítica de arquitectura no está muerta, ni muchísimo menos. Algunos la ejercen, y la ejercen bien. Lo que pasa es que no cuenta. O se ignora o se desprecia o directamente se niega, o algunos la matan o quieren matarla. No he conseguido vivir el antes excepto de oídas, así que no sé comentarlo. Ahora la crítica es irrelevante porque se ha querido que sea irrelevante.

¿Cuándo cree que se ha producido esa pérdida de rumbo? 

Eso sí se puede datar con precisión: crítica es poder y crítica es control. Así que cuando las revistas de arquitectura (poderosas, con voluntad de control y, a su vez, férreamente controladas) perdieron la centralidad decidieron matar a la crítica por si acaso. Una especie de suicidio preventivo, no fuera que las voces alternativas se descontrolasen.

Por tanto, ¿cuál debe ser la función de un crítico? ¿Cómo debe posicionarse un crítico de arquitectura?

No sé si soy la persona adecuada para contestar a esta pregunta. La respuesta real es “como le dejen”, pero sospecho que sonará mal. Nunca me he sentido demasiado independiente.

Dos consideraciones adicionales: la primera es que es muy fácil romper la baraja. La crítica destructiva, la anulación sistemática de lo que existe, es una tentación, y es fácil hacerlo. Hay muchas cosas que funcionen mal y, demasiado a menudo, denunciarlas te puede causar problemas o, todavía peor, te puede dejar convertido en un peón, en un arma arrojadiza al servicio de alguien más inteligente que tu (siempre hay alguien más inteligente que tú) con capacidad de usar tu mala leche como instrumento de control y posicionamiento político.

Me interesa la crítica constructiva, la crítica que se puede usar como instrumento de proyecto. La crítica que cohesiona, explica, interpreta y, haciendo todo esto, es capaz de crear un diálogo. El maestro Josep Lluís Mateo (sí: acabo de dar el nombre de uno de los que considero como un maestro) siempre me dice que mi misión, o la misión de un crítico, es explicar su obra, o la obra de un arquitecto, y la misión del arquitecto es la de dar con un proyecto que pueda desmontar esta explicación. Así se va avanzando. Esto es un ejemplo fantástico de lo que creo que puede conseguir una buena crítica.

Las consideraciones sociales son importantísimas (claves), pero no sé si pertenecen al ámbito de la arquitectura como profesión o al ámbito del arquitecto, o del crítico, como ciudadano.

La Filmoteca de Catalunya de Mateo Arquitectura en uso | Fotografía: Jaume Prat
La Filmoteca de Cataluña de Mateo Arquitectura en uso | Fotografía: Jaume Prat
Hace poco comentaba que la “crítica” se ha desplazado de las revistas canónicas a la red ¿por qué?

Por la rotura del sistema de vasallaje propio un sistema en que los medios controlaban la difusión del mensaje. Es decir: antes se publicaba en una revista o no se publicaba. Y esto te dejaba en manos de la generosidad o de los intereses de los promotores de la revista. Ahora hay más voces y más libres en el sentido de que no están tan abiertamente controladas, o de que los agentes y mecanismos de control se han atomizado también. Y hay demanda de ello. Así que, ante el desconcierto de las revistas tradicionales, la crítica se ha desplazado a la red por esta demanda de explicaciones o de información libre.

La arquitectura, tiene abiertos muchos frentes de batalla (LSP, Bolonia, paro, precariedad laboral, COAs, ETSAs, emigración, comunicación, etc), ¿no serán demasiados para la polarización existente dentro de la misma?

En realidad la arquitectura sólo tiene abiertos dos frentes (que incluso podrían englobarse en uno solo): su pérdida de prestigio, motivada en parte por el hecho de que se la ha hecho responsable de la última y gravísima crisis económica y en parte por el desprestigio global que está sufriendo cualquier profesión basada en una formación universitaria y una miopía general de la profesión con lo que respecta a sus competencias. Es decir: no es momento de preservar las competencias, sino de reclamar las que de verdad nos corresponden, que son mucho más amplias de las que estamos defendiendo. Lo que redunda, en una especie de espiral descendiente, en esta pérdida de prestigio.

Adicionalmente: los arquitectos hemos renunciado al poder. No hay buenos arquitectos que sean ministros o presidentes del gobierno. No nos organizamos como lobby más allá de para la defensa de unos intereses espurios y miopes. Y así no hay manera. ¿Cuándo veremos a un arquitecto aspirar a la presidencia del gobierno? (pequeña nota histórica: Josep Puig i Cadafalch lo consiguió en los años 10 del siglo XX y todavía hoy en día disfrutamos de su legado, un legado que unifica política y arquitectura con una capacidad brutal, que persiste hasta hoy en día, de estructurar un territorio.)

¿Cómo ve el futuro de la arquitectura? ¿Y el de la profesión?

El de la arquitectura con enorme optimismo. Con optimismo hooligan. Vamos bien. Bien de verdad. Consideración local: no se puede abandonar a la ligera el tema de la vivienda, y hace demasiados años que esto ha ocurrido en España.

En cuando al de la profesión, ni lo sé ni me interesa. Lo bueno de estar precarizado es poder ver las cosas en perspectiva y darse cuenta de que la arquitectura es más grande que los arquitectos. Alguien lo seguirá haciendo bien. Si somos (y vuelvo al plural ni que sea porque tengo ideas al respecto) capaces de organizarnos y de recuperar el prestigio de la profesión tenemos tanto futuro como la propia arquitectura.

¿Qué opina de los que se han ido a trabajar al extranjero?

Todo mi respeto para ellos. Y todo mi desprecio para unas autoridades, o un gobierno, que ha no tan solo permitido, sino incluso alentado, que tanta mano de obra, tanta materia gris, tanta gente formada y bien formada se haya marchado de aquí. Es un problema serio de una dimensión todavía por estallar.

Jaume Prat, Igor Peraza, Rafael Aranda en Vallbona de les Monges | Fotografía: Pep Sau
Jaume Prat, Igor Peraza, Rafael Aranda en Vallbona de les Monges | Fotografía: Pep Sau
¿Qué opina de los arquitectos que “emprenden” en nuevos campos?

También todo mi respeto. Esto se puede hacer de dos maneras diferentes: los hay que, sencillamente, abandonan la profesión, y los hay que emprenden en campos accesorios a la arquitectura afrontados por gente que piensa como un arquitecto. Si se aprovecha su experiencia y su inteligencia esto sólo puede redundar en el bien de la arquitectura y en una ampliación de los campos que podemos ejercer y, eventualmente, en una ampliación de competencias.

Consideración adicional: España, un país quijotesco, ha optado por concebir la emprendeduría como una huida hacia adelante: ésta está muy bien, pero a la vez precariza el mercado y lo torna incierto. La emprendeduría, cuando no se toma como una huida hacia delante nacional, requiere de un marco que la respete y eventualmente tenga la capacidad suficiente de poder estabilizar y consolidar las iniciativas.

¿Está contento con su trayectoria profesional? ¿Qué proyectos de futuro le esperan?

No, no lo estoy en absoluto. Aunque ha habido momentos buenos. Y no tengo la más remota idea de qué me deparará el futuro. Pero mejor ser optimista.

Para acabar, ¿qué le aconsejaría a los actuales estudiantes y futuros profesionales de arquitectura?

Que se organicen. Incluso políticamente.  Y de la manera más independiente posible.

Con amigos y participantes del workshop RCR en las bodegas de Palamós | Fotografía: Jaume Prat
Con amigos y participantes del workshop RCR en las bodegas de Palamós | Fotografía: Jaume Prat

Jaume Prat Ortells · crítica de arquitectura
Abril, 2017

Entrevista realizada por Ana Barreiro Blanco y Alberto Alonso Oro. Agradecer a Jaume su tiempo y predisposición con este pequeño espacio.

[:gl]

Hai unhas semanas penetrabámonos no mundo da crítica de arquitectura da man de Fredy Massad, e hoxe avanzamos outro pouco grazas a Jaume Prat Ortells (Barcelona, 1975) arquitecto pola ETSAB UPC, Escola Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona da Universidade Politécnica de Cataluña desde 2002. Desde entón colaborou en diversos estudos de arquitectura na elaboración de concursos e proxectos de diferente índole.

En 2007, abre un espazo propio na rede, “arquitectura entre d’altres solucions”, un lugar no que reflexiona sobre diferentes temas arquitectónicos onde busca relacionar e expandir a disciplina cara a novos e perdidos ámbitos. Este labor levoulle a colaborar con diferentes medios físicos e en liña e recentemente a ser un dos comisarios xunto con Jelena Prokopljević e Isaki Lacuesta da representación de Cataluña na 15º Bienal de Arquitectura de Venecia.

Sen máis, deixámosvos coa charla que mantivemos con Jaume!

Jaume Prat en la casa Sonneveld
Jaume Prat na casa Sonneveld | Fotografía: Jaume Prat

Como se definiría Jaume Prat Ortells?

Como alguén que tenta afastarse lentamente do diletantismo.

Para non parecer demasiado críptico engadirei que en realidade esta faceta miña de escritor que me fixo máis ou menos merecedor desta entrevista foi algo atopado, produto da necesidade de empregar o demasiado tempo libre que me quedou ao estalar a crise da construción en tentar seguir sendo un arquitecto sen volverme tolo pola imposibilidade de exercer a miña profesión. Así que, en realidade, atopeime con que un bo día alguén me chamou crítico sen ter demasiada idea de que narices significaba selo. E intento corresponder co interese que puidese xerar profesionalizándome.

Que opina dos programas e do sistema educativo actual nas escolas de Arquitectura? Que aspectos poderíanse mellorar e completar?

Non podo opinar sobre o tema dun modo consecuente por ser rexeitado por todas as escolas de arquitectura nas que, por proximidade, podería ensinar.

A “red” democratizou a arquitectura?  

A rede democratizou a arquitectura e, ao mesmo tempo, atomizou a oferta causando dúas situacións paralelas moi importantes para entender o que está a suceder: por unha banda a mercantilización e a perda xeral de interese (aínda que unhas poucas líbranse) das revistas de arquitectura, cun prestixio cimentado por unha banda na súa capacidade de xerar economía e por outro nas súas relacións co poder (entendido este tanto como na súa vertente institucional como na súa vertente de xestión dunha axenda de contactos) e polo outro a precarización do medio: grandes iniciativas xeradas na rede, imprescindibles agora para entender o funcionamento do panorama arquitectónico do país, son deficitarias e sen perspectivas que deixen de selo incluso a longo prazo. Así, o usuario pode escoller e escolle, pero o que se remove detrás deste marco de elección é un maremágnum incerto e inestable de iniciativas máis ou menos precarias.

Que che achegou a “red”? E á arquitectura?

Un altofalante, un medio onde poder expresar, desenvolver e investigar parte das miñas ideas sobre a arquitectura e, o máis importante de todo, a posibilidade de coñecer a xente moi interesante, algúns dos cales se converteron nos meus amigos. Tamén a posibilidade de que se me abran moitas portas e poder realizar visitas a lugares ou situacións non accesibles normalmente. E unha certa promoción profesional que non me permitiu aínda saír da precarización. Pero hai que ser optimista.

Bar Catalunya donde escribo casi todo | Fotografía: Jaume Prat
Bar Catalunya onde escribo case todo | Fotografía: Jaume Prat

Nun artigo recente, Santiago de Molina escribía sobre “vivir sen mestres”, podería radiografiar o panorama actual da arquitectura española e internacional?

Sen ánimo de polemizar con Santi estou radicalmente en contra da súa afirmación. Non tan só non vivimos sen mestres, senón que o ámbito actual da arquitectura está agradablemente movido e interesante. Respecto da arquitectura española: esta atomizouse, dispersado nunha serie de correntes e (ás veces) movementos dunha soa persoa. Perdeu centralidade e perdeu una certa identidade (aínda que hai quen discrepe disto)/disto). Pero, sen empezar agora a soltar nomes, hai unha serie de arquitectos máis ou menos repartidos por toda a nosa xeografía (outro trazo interesante) aos que podería chamar mestres, e que terán, e teñen, unha forte repercusión tanto no noso panorama como no panorama internacional.

Respecto do panorama internacional, arquitectos como Siza, Foster, SANAA, Herzog & de Meuron ou Koolhaas, entre outros, presentan un empaquetado, unha influencia e unha capacidade de liderado importante.

Dúas consideracións últimas: a primeira é sobre a vivenda. Estes grandes mestres internacionais están, ou seguen, ou volven poñer a vivenda no centro do debate, o que redunda nun aumento de calidade da súa obra.

A segunda é que todos os líderes nacionais e internacionais veñen da praxe. A teoría e a crítica están desesperadamente faltas de referentes. Mesmo se pensamos nun arquitecto como Koolhaas, que escribe moi ben, basea o seu prestixio na elaboración de proxectos.

Comentouse e debatido bastante sobre a morte da crítica de arquitectura, pero existe realmente unha diferenza substancial entre a crítica actual e a de épocas pasadas?

A principal diferenza que observo é a das posibilidades ao alcance dos críticos: nunca foi tan fácil como agora exercer estas críticas, nin publicalas, nin documentalas. A crítica de arquitectura non está morta, nin moitísimo menos. Algúns a exercen, e exércena ben. O que pasa é que non conta. Ou se ignora ou se despreza ou directamente négase, ou algúns a matan ou queren matala. Non conseguín vivir o antes excepto de oídas, así que non se comentalo. Agora a crítica é irrelevante porque se quixo que sexa irrelevante.

Cando cre que se produciu esa perda de rumbo? 

Iso si se pode datar con precisión: crítica é poder e crítica é control. Así que cando as revistas de arquitectura (poderosas, con vontade de control e, á súa vez, férreamente controladas) perderon a centralidade decidiron matar á crítica polo si ou polo non. Unha especie de suicidio preventivo, non fóra que as voces alternativas se descontrolasen.

Por tanto, cal debe ser a función dun crítico? Como debe situarse un crítico de arquitectura?

Non se se son a persoa adecuada para contestar a esta pregunta. A resposta real é “como lle deixen”, pero sospeito que soará mal. Nunca me sentín demasiado independente.

Dúas consideracións adicionais: a primeira é que é moi fácil romper a baralla. A crítica destrutiva, a anulación sistemática do que existe, é unha tentación, e é fácil facelo. Hai moitas cousas que funcionen mal e, demasiado a miúdo, denuncialas pódeche causar problemas ou, aínda peor, pódeche deixar convertido nun peón, nunha arma arreboladiza ao servizo de alguén máis intelixente que o teu (sempre hai alguén máis intelixente que ti) con capacidade de usar o teu malo leite como instrumento de control e posicionamento político.

Interésame a crítica construtiva, a crítica que se pode usar como instrumento de proxecto. A crítica que cohesiona, explica, interpreta e, facendo todo isto, é capaz de crear un diálogo. O mestre Josep Lluís Mateo (si: acabo de dar o nome dun dos que considero como un mestre) sempre me di que a miña misión, ou a misión dun crítico, é explicar a súa obra, ou a obra dun arquitecto, e a misión do arquitecto é a de dar cun proxecto que poida desmontar esta explicación. Así se vai avanzando. Isto é un exemplo fantástico do que creo que pode conseguir unha boa crítica.

As consideracións sociais son importantísimas (claves), pero non se se pertencen ao ámbito da arquitectura como profesión ou ao ámbito do arquitecto, ou do crítico, como cidadán.

La Filmoteca de Catalunya de Mateo Arquitectura en uso | Fotografía: Jaume Prat
A Filmoteca de Cataluña de Mateo Arquitectura en uso | Fotografía: Jaume Prat

Hace poco comentaba que la “crítica” se ha desplazado de las revistas canónicas a la red ¿por qué?

Por la rotura del sistema de vasallaje propio un sistema en que los medios controlaban la difusión del mensaje. Es decir: antes se publicaba en una revista o no se publicaba. Y esto te dejaba en manos de la generosidad o de los intereses de los promotores de la revista. Ahora hay más voces y más libres en el sentido de que no están tan abiertamente controladas, o de que los agentes y mecanismos de control se han atomizado también. Y hay demanda de ello. Así que, ante el desconcierto de las revistas tradicionales, la crítica se ha desplazado a la red por esta demanda de explicaciones o de información libre.

La arquitectura, tiene abiertos muchos frentes de batalla (LSP, Bolonia, paro, precariedad laboral, COAs, ETSAs, emigración, comunicación, etc), ¿no serán demasiados para la polarización existente dentro de la misma?

En realidad la arquitectura sólo tiene abiertos dos frentes (que incluso podrían englobarse en uno solo): su pérdida de prestigio, motivada en parte por el hecho de que se la ha hecho responsable de la última y gravísima crisis económica y en parte por el desprestigio global que está sufriendo cualquier profesión basada en una formación universitaria y una miopía general de la profesión con lo que respecta a sus competencias. Es decir: no es momento de preservar las competencias, sino de reclamar las que de verdad nos corresponden, que son mucho más amplias de las que estamos defendiendo. Lo que redunda, en una especie de espiral descendiente, en esta pérdida de prestigio.

Adicionalmente: los arquitectos hemos renunciado al poder. No hay buenos arquitectos que sean ministros o presidentes del gobierno. No nos organizamos como lobby más allá de para la defensa de unos intereses espurios y miopes. Y así no hay manera. ¿Cuándo veremos a un arquitecto aspirar a la presidencia del gobierno?  (pequeña nota histórica: Josep Puig i Cadafalch lo consiguió en los años 10 del siglo XX y todavía hoy en día disfrutamos de su legado, un legado que unifica política y arquitectura con una capacidad brutal, que persiste hasta hoy en día, de estructurar un territorio.)

¿Cómo ve el futuro de la arquitectura? ¿Y el de la profesión?

El de la arquitectura con enorme optimismo. Con optimismo hooligan. Vamos bien. Bien de verdad. Consideración local: no se puede abandonar a la ligera el tema de la vivienda, y hace demasiados años que esto ha ocurrido en España.

En cuando al de la profesión, ni lo sé ni me interesa. Lo bueno de estar precarizado es poder ver las cosas en perspectiva y darse cuenta de que la arquitectura es más grande que los arquitectos. Alguien lo seguirá haciendo bien. Si somos (y vuelvo al plural ni que sea porque tengo ideas al respecto) capaces de organizarnos y de recuperar el prestigio de la profesión tenemos tanto futuro como la propia arquitectura.

¿Qué opina de los que se han ido a trabajar al extranjero?

Todo mi respeto para ellos. Y todo mi desprecio para unas autoridades, o un gobierno, que ha no tan solo permitido, sino incluso alentado, que tanta mano de obra, tanta materia gris, tanta gente formada y bien formada se haya marchado de aquí. Es un problema serio de una dimensión todavía por estallar.

Jaume Prat, Igor Peraza, Rafael Aranda en Vallbona de les Monges | Fotografía: Pep Sau
Jaume Prat, Igor Peraza, Rafael Aranda en Vallbona de les Monges | Fotografía: Pep Sau

¿Qué opina de los arquitectos que “emprenden” en nuevos campos?

También todo mi respeto. Esto se puede hacer de dos maneras diferentes: los hay que, sencillamente, abandonan la profesión, y los hay que emprenden en campos accesorios a la arquitectura afrontados por gente que piensa como un arquitecto. Si se aprovecha su experiencia y su inteligencia esto sólo puede redundar en el bien de la arquitectura y en una ampliación de los campos que podemos ejercer y, eventualmente, en una ampliación de competencias.

Consideración adicional: España, un país quijotesco, ha optado por concebir la emprendeduría como una huida hacia adelante: ésta está muy bien, pero a la vez precariza el mercado y lo torna incierto. La emprendeduría, cuando no se toma como una huida hacia delante nacional, requiere de un marco que la respete y eventualmente tenga la capacidad suficiente de poder estabilizar y consolidar las iniciativas.

¿Está contento con su trayectoria profesional? ¿Qué proyectos de futuro le esperan?

No, no lo estoy en absoluto. Aunque ha habido momentos buenos. Y no tengo la más remota idea de qué me deparará el futuro. Pero mejor ser optimista.

Para acabar, ¿qué le aconsejaría a los actuales estudiantes y futuros profesionales de arquitectura?

Que se organicen. Incluso políticamente.  Y de la manera más independiente posible.

Con amigos y participantes del workshop RCR en las bodegas de Palamós | Fotografía: Jaume Prat
Con amigos y participantes del workshop RCR en las bodegas de Palamós | Fotografía: Jaume Prat

Jaume Prat Ortells · crítica de arquitectura
— 2017

Entrevista realizada por Ana Barreiro Blanco y Alberto Alonso Oro. Agradecer a Jaume su tiempo y predisposición con este pequeño espacio.

[:en]

A few weeks ago we were entering the world of the critique of architecture of Fredy Massad‘s hand, and today we advance another little thanks to Jaume Prat Ortells (Barcelona, 1975) architect for the ETSAB UPC, Technical Top School of Architecture of Barcelona of the Technical University of Catalonia from 2002. Since then he has collaborated in diverse studies of architecture in the production of contests and projects of different nature.

In 2007, it opens an own space in the network, “arquitectura entre d’altres solucions”, a place in the one that thinks about different architectural topics where it seeks to relate and to expand the discipline towards new and lost areas. This labor has led him to collaborating with different physical and on-line means and recently to being one of the commissioners together with Jelena Prokopljević and Isaki Lacuesta of the representation of Catalonia in 15 º Biennial show of Architecture of Venice.

Ado, we leave you with the chat that we have supported with Jaume!

Jaume Prat en la casa Sonneveld
Jaume Prat in the Sonneveld House | Photography: Jaume Prat

How there would be defined Jaume Prat Ortells?

As someone who tries to move away slowly from the dilettantism.

Not to seem to be too cryptic I will add that actually this writer’s my facet that has made me more or less deserving of this interview was something opposing, product of the need to use too much free time that I still had when the crisis of the construction exploded in trying to continue being an architect without madman to turn myself for the inability to exercise my profession. So, actually, I met that a good day someone critic called me without having too much idea of what noses it it was meaning to be. And I try to correspond with the interest that it could have generated professionalizing me.

What does think of the programs and of the educational current system in the schools of Architecture? What aspects might they improve and complete?

I cannot think about the topic of a consistent way for having being rejected by all the schools of architecture in which, for proximity, it might teach.

Has “network” democratized the architecture?

The network has democratized the architecture and, at the same time, it has atomized the offer causing two parallel very important situations to understand what is happening: on the one hand the commercialization and the general loss of interest (though some few ones get away themselves) from the magazines of architecture, with a prestige established on the one hand in his aptitude to generate economy and for other one in his relations with the power (understood this one so much like in his institutional slope as in his slope of management of an agenda of contacts) and for other one the job insecurity of the way: big initiatives generated in the network, indispensable now to understand the functioning of the architectural panorama of the country, are deficit and without perspectives that it stop being even long-term. This way, the user can choose and chooses, but what is removed behind this frame of choice is an uncertain and unstable maremágnum of more or less precarious initiatives.

What has contributed the “network”? And to the architecture?

A loudspeaker, a way where to be able to express, develop and investigate part of my ideas on the architecture and, the most important thing of everything, the possibility of knowing very interesting people, some of which have turned into my friends. Also the possibility that many doors are opened me and to be able to realize visits to places or not accessible situations normally. And a certain professional promotion that has not allowed me still to go out of the job insecurity. But it is necessary to be an optimist.

Bar Catalunya donde escribo casi todo | Fotografía: Jaume Prat
Bar Catalunya where I write almost everything | Photography: Jaume Prat

In a recent article, Santiago de Molina was writing on “living without teachers”, might it X-ray the current panorama of the Spanish and international architecture?

Without intention of arguing with Santi I am radically in opposition to his affirmation. Not only we do not live without teachers, but the current area of the architecture is agreeably blurred and interesting. Respect of the Spanish architecture: this one has atomized, dispersed in a series of currents and (sometimes) movements of an alone person. It has lost centralidad and has lost a certain identity (though there is the one who differs of this). But, without starting giving up now names, there is a series of architects more or less distributed by all our geography (another interesting feature) whom it might be call teachers, and that will have, and they have, a strong repercussion both in our panorama and in the international panorama.

Respect of the international panorama, architects as Siza, Foster, SANAA, Herzog and of Meuron or Koolhaas, between others, they present a packing, an influence and a capacity of important leadership.

Last two considerations: the first one is on the housing. These big international teachers are, or continue, or return to put the housing in the center of the debate, which redounds to a qualit increase of his work.

The second one is that all the national and international leaders come from the practice. The theory and the critique are desperate lacking in modals. Even if we think about an architect as Koolhaas, who writes very well, it bases his prestige on the project formulation.

It has commented and debated enough on the death of the critical architecture, but there exists really a substantial difference between the current critique and that of last epochs? 

The principal difference that I observe is that of the possibilities within reach of the critics: it was never so easy as now to exercise these critiques, to to publish them, to document them. The critique of architecture is not dead, not much less. Some of them exercise it, and exercise it well. What happens is that it does not count. Or it is ignored or is despised or directly he refuses, or some of them kill her or want to kill her. I have not managed to live before except of heard, so I do not know comment on it. Now the critique is irrelevant because there has been wanted that it is irrelevant.

When does he think that this loss of course has taken place? 

It yes can be dated accurately: critique is to be able and critique is a control. So when the magazines of architecture (powerful, with will of control and, in turn, férreamente controlled) lost the centralidad they decided to kill to the critique just in case. A species of preventive suicide, it was not that the alternative voices were getting out of control.

Therefore, which must be the function of a critic? How must a critic of architecture be positioned?

I dónt know if I am the person adapted to answer to this question. The royal response is “leave him since”, but I suspect that it will sound badly. I have never felt too independent.

Two additional considerations: the first one is that it is very easy to break the card. The destructive critique, the systematic cancellation of what exists, is a temptation, and it is easy to do it. There are many things that work badly and, too often, to denounce them it you can cause problems or, even worse, it can make you converted into a laborer, into an arma arrojadiz to the service of someone more intelligent than your (always there is someone more intelligent than you) with aptitude to use your bad milk as instrument of control and political positioning.

I am interested in the constructive critique, the critique that can be used as project instrument. The critique that cohesiona, it explains, interprets and, doing all that, is capable of creating a dialog. The teacher Josep Lluís Mateo (yes: I have to just g the name of one of those that I consider to be a teacher) always he says to me that my mission, or the mission of a critic, is to explain his work, or the work of an architect, and the mission of the architect is it of meeting on a project that could dismantle this explanation. This way it is advanced. This is a fantastic example of what I think that it can obtain a good critique.

The social considerations are the most important (keys), but do not be if they belong to the area of the architecture as profession or to the area of the architect, or of the critic, as citizen.

La Filmoteca de Catalunya de Mateo Arquitectura en uso | Fotografía: Jaume Prat
The Catalonia Film library by Mateo Arquitectura in use | Photography: Jaume Prat

It does little it was commenting that the “critique” has moved from the canonical magazines to the network why?

For the break of the system of own subjection a system in which the means were controlling the diffusion of the message. It is to say: before it was publishing in a magazine or it was not publishing. And this was leaving you in hands of the generosity or of the interests of the promoters of the magazine. Now there are more voices and freer to the effect that they are not controlled so openly, or of that the agents and mechanisms of control have been atomized also. And there is demand of it. So, before the confusion of the traditional magazines, the critique has moved to the network for this demand of explanations or of free information.

The architecture, it has opened many fronts of battle (LSP, Bologna, unemployment, labor precariousness, Spades, ETSAs, emigration, communication, etc), will not they be too much for the existing polarization inside the same one?

Actually the architecture only has opened two fronts (that enclosed might be included in the alone one): his loss of prestige, motivated partly by the fact that one has played the role her responsible for the last and most serious economic crisis and partly for the global loss of prestige that is suffering any profession based on a universitary education and a general myopia of the profession with what it concerns to his competitions. It is to say: it is not a moment to preserve the competitions, but of claiming those who indeed correspond to us, that are much more wide from that we are defending. What redounds, in a species of spiral descendant, to this loss of prestige.

Additional: the architects we have resigned the power. There are no good architects who are the secretaries or prime ministers. We do not organize as lobby beyond for the defense of a few spurious and myopic interests. And this way there is no way. When will we see an architect to aspire to the presidency of the government? (Small historical note: Josep Puig i Cadafalch obtained it in the 10s of the 20th century and still nowadays we enjoy his legacy, a legacy that unifies politics and architecture with a brutal capacity, which persists even nowadays, of structuring a territory.)

How does it see the future of the architecture? And that of the profession?

That of the architecture with enormous optimism. Hopefully hooligan. We are OK. Indeed well. Local consideration: it is not possible to leave carelessly the topic of the housing, and for too many years this has happened in Spain.

I am not even interested in when to that of the profession, it neither be in it. The good thing of being job insecurity is to be able to see the things in perspective and realize that the architecture is bigger than the architects. Someone will continue doing it well. If we are (and I return to the plural that is because I have ideas in the matter) capable of organizing and of recovering the prestige of the profession we do not even take so much future as the own architecture.

What does think of those that they have been going to work abroad?

All my respect for them. And all my scorn for a few authorities, or a government, which exists not only allowed, but even brave, that so much workforce, so many gray matter, so many formed and formed well people have left of here. It is a serious problem of a dimension still for exploding.

Jaume Prat, Igor Peraza, Rafael Aranda en Vallbona de les Monges | Fotografía: Pep Sau
Jaume Prat, Igor Peraza, Rafael Aranda in Vallbona de les Monges | Photography: Pep Sau

What does think of the architects who “undertake” in new fields?

Also all my respect. It is possible to do this in two different ways: them there is that, simply, they leave the profession, and there is that they undertake in incidental fields to the architecture confronted by people who thinks as an architect. If he takes advantage of his experience and his intelligence this only can redound to the good of the architecture and in an extension of the fields that we can exercise and, eventually, in an extension of competitions.

Additional consideration: Spain, a quixotic country, has chosen to conceive the entrepreneurial as a fled ahead: this one is very nice, but simultaneously precariza the market and it returns it uncertainly. The entrepreneurial, when native does not take as a flight towards ahead, needs of a frame that he respects her and eventually it has the sufficient aptitude to be able to stabilize and consolidate the initiatives.

Is it satisfied with his professional path? What projects of future do wait?

Not, I it am not by no means. Though there have been good moments. And I do not have the most remote idea of what will provide the future. But better optimistic being.

To finish, what would him advise the current students and future professionals of architecture?

That are organized. Even politically. And in an as independent as possible way.

Con amigos y participantes del workshop RCR en las bodegas de Palamós | Fotografía: Jaume Prat
With friends and participants of the workshop RCR in Palamo’s’s warehouses | Photography: Jaume Prat

Jaume Prat Ortells · Critical architecture
April, 2017

Interview realized by Ana Barreiro Blanco and Alberto Alonso Oro. We be grateful for Jaume his time and predisposition with this small space.

[:]

Ana Barreiro Blanco
Ana Barreiro Blancohttps://tallerabierto.gal/gl/
Arquitecta y socia fundadora de gestión cultural taller abierto
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS