[:es]
En este nueva entrega, nos desplazamos al sur de España, hasta Granada concretamente, para conocer un poco más el proyecto de carácter lúdico y divulgativo, cortaypega.
Esta iniciativa surge al amparo Asociación Cultural Dimomo Arquitectura formada en 2014 por un inquieto grupo de arquitectos (Miguel Centellas Soler, Sebastián Del Pino Cabello, Pablo García-Pellicer López, Ricardo Hernández Soriano y Fernando Jiménez Parras) cuyo fin es «divulgar, mediante actividades y publicaciones fundamentalmente, aquellos aspectos relacionados directa o indirectamente con la arquitectura».
Frente a esta era digital que vivimos, cortaypega pretende acercar algunos de los más importantes edificios del siglo pasado, a través de una humilde forma lúdica y educativa, mediante el recortable en papel.
En palabras de sus promotores:
“cortaypega nace de la ilusión de un grupo de arquitectos por contribuir a la difusión de la Arquitectura Española del siglo XX, en su sentido más amplio. Un recorrido en el que trataremos de conocer y comprender diversas obras con la esperanza de afectar a la mirada de cualquier persona sobre la arquitectura.”
Sin más preámbulos os dejamos la entrevista que tuvimos la oportunidad de realizar, sobre este proyecto.

¿Cuál ha sido vuestra formación y trayectoria profesional previa a “cortaypega”?
Todos somos arquitectos, y nuestras trayectorias son heterogéneas y diversas: la profesión libre, la enseñanza a distintos niveles, el trabajo para la administración, los concursos, la implicación en la vida colegial… , son diversas facetas de ese “ser arquitecto” en las que todos de uno u otro modo hemos participado. El nexo de unión, el punto que realmente nos vincula es la investigación sobre la arquitectura (sobre las arquitecturas) en nuestras respectivas áreas de proximidad, en particular sobre el Movimiento Moderno. Y la consciencia de que es necesario investigar sobre arquitectura y su posterior divulgación.
¿Qué os llevó a poner en marcha este proyecto?¿Por qué en desde un punto de vista lúdico?
A los arquitectos nos gusta ver arquitectura, y nos gusta hablar de arquitectura. Pero todos compartíamos la opinión de que hacía (hace) falta más difusión. Los arquitectos tenemos que ser capaces de transmitir, de explicar, de mostrar la arquitectura que nos emociona, y de contagiar esa emoción. La arquitectura no puede ser para los arquitectos, sino que tenemos que lograr que realmente sea de todos; y para ello, además de nuestra responsabilidad como técnicos en nuestra profesión (es decir, tratar de hacer arquitectura de calidad), consideramos que es importante dar a conocer la buena arquitectura.
Y además se juntaba una especial afición por los libros (¿a algún arquitecto no le gustan los libros?), con cierta querencia por los juegos tradicionales y en especial los recortables de papel.
Durante algunos años este proyecto fue un “podríamos…”, un “estaría bien…”, hasta que se convirtió en un “Vamos a hacerlo”.
Cuando uno hace un recortable de papel, que al fin y al cabo es un juego, está manipulando el papel, conformando volúmenes y espacio y, casi sin darse cuenta, aprendiendo sobre esa arquitectura que está construyendo.
Por poner un ejemplo concreto: podría ser complejo explicarle a alguien sin conocimientos de geometría qué es un paraboloide hiperbólico; o a alguien sin conocimientos de estructuras qué son los “huesos” de Fisac. Sin embargo, pensamos que cuando alguien construye el recortable de La Pagoda que hemos diseñado, cuando deforma el papel para montar los paraboloides, o lo pliega para construir los huesos de las naves, está aprehendiendo esos conceptos.

¿Teníais alguna experiencia previa?
¿Quién no ha montado un cubo de papel en el colegio?¿Un tetraedro, un dodecaedro? ¿Qué arquitecto, a lo largo de sus años de estudio o de profesión, no ha resuelto una maqueta simplemente con papel, montando un recortable?
Cada uno de nosotros, por nuestro lado, había participado anteriormente, de alguna manera, en algún tema relacionado con la edición de publicaciones de arquitectura. Y uno de nuestros miembros atesora una preciosa colección de recortables de arquitectura, y ya había realizado algún diseño en temas locales.
¿Os encontrasteis con muchas dificultades?¿Cuáles fueron las más problemáticas?
Por un lado, nos hemos metido en un campo, la edición, que habíamos tocado sólo de un modo tangente; no es lo mismo escribir un artículo, maquetar algunas páginas, que preparar, de principio a fin, la edición de un libro. Eso implica muchas cosas que se nos escapaban al principio y que aún tenemos nada más que cogidas por los pelos. Y el hecho de hacerlo todo nosotros mismos hace que nos encontremos con cuestiones que no nos son familiares y tener que tomar decisiones un poco atrevidas.
Por otro lado, está el diseño de los recortables: cada recortable lleva detrás muchas horas de trabajo, muchas pruebas, muchos tanteos, porque te encuentras con asuntos que de primeras no tienes ni idea de cómo resolver. Pero esto tiene mucho que ver con un proyecto de arquitectura, con esa toma de decisiones constructivas que implican decisiones de diseño y al revés (aunque en este caso partamos de un modelo final ya existente).
Así que dificultades… a diario. Pero todas se van resolviendo con paciencia, imaginación, tiempo…
¿Estáis contentos con los objetivos alcanzados?
cortaypega es un proyecto a largo plazo. Eso implica que nuestros objetivos a corto plazo eran muy modestos: echar a andar; la única manera que había de arrancar este proyecto era poniéndolo en marcha. Pero además estamos satisfechos con la acogida que está teniendo nuestro proyecto: en redes sociales, en el trato con librerías (con una distribución absolutamente rudimentaria nuestro libro de La Pagoda está en casi una treintena de puntos de venta en toda España)… A todo el mundo le parece un proyecto precioso; y eso nos alegra, claro.
¿Consideráis que estudiar Arquitectura ha sido un pasaporte fundamental para haber llegado a vuestro trabajo actual?
Sin duda, diseñar un recortable de arquitectura, y hacerlo con el rigor con el que tratamos de hacerlo sólo lo podemos hacer por nuestra formación como arquitectos.
¿Qué expectativas y proyectos de futuro tenéis para “cortaypega”?
Acabamos de lanzar nuestro número 2, las Viviendas en la Barceloneta, y estamos ultimando el recortable del Club Náutico de San Sebastián, y trabajando en el Gobierno Civil de Tarragona y la Casa Huarte. Con algunos matices, tenemos elaborada la programación para 2015 y 2016, en lo que a la línea gruesa de cortaypega se refiere, es decir, la colección de recortables de arquitectura española del siglo XX. Porque además estamos trabajando en algunas ramificaciones de esta línea principal y trataremos de que vean la luz durante 2015.
¿Compagináis o complementáis esta actividad con otras labores o en otros campos?
Nuestra actividad en la Asociación Cultural es una actividad ajena a nuestras actividades profesionales, así que es más bien al contrario: complementamos nuestra actividad profesional con nuestras labores en cortaypega.
¿Son rentables este tipo de iniciativas?¿Os sentís bien remunerados por la labor que realizáis?
En términos económicos la labor que tratamos de realizar a través de la Asociación Cultural no es en absoluto rentable. Confiamos en que a medio plazo al menos se autofinancie. Pero eso es algo de lo que éramos conscientes cuando nos pusimos en marcha, así que no ha sido una sorpresa.

¿Animarías a otros arquitectos a seguir vuestros pasos? ¿Qué pasos consideráis que deberían dar? ¿Cómo completar sus estudios? ¿Qué otros consejos les darías?
Animamos a cualquier persona a tener una idea, creer en ella, y poner su ilusión y esfuerzo en ponerla en marcha. Naturalmente, en cualquier disciplina la formación es vital; la propia y la “complementaria”: idiomas, tecnologías, marketing… Pero la clave es una idea y la fe en ella; y el trabajo.
¿Creéis que los arquitectos en España deberíamos seguir abriendo nuevas vías de trabajo para salir de la casilla más «tradicional» de proyectar dada la actual situación de la construcción en nuestro país?
Los arquitectos en España tenemos una formación muy amplia que nos debe permitir abrir cualquier vía de trabajo que se nos ocurra; sólo hay que encontrarla. Es cierto que la actual situación de la construcción nos hace temer que nunca volveremos a hacer un proyecto “tradicional”, pero hay que ser conscientes de que podemos y debemos trabajar en aquello que la sociedad precise de nosotros, sin despreciar ni desperdiciar nuestra formación, y sin necesidad de rechazar esa casilla “tradicional”. Llámalo rehabilitación, sostenibilidad, participación social… Que ahora mismo no haya trabajo en la construcción no implica que nuestra profesión ya no valga, faltaría más. Si hace falta explicarle a la sociedad lo que sabemos y podemos hacer, pues habrá que explicárselo.
¿Qué opináis de los que se han ido a trabajar al extranjero?
La situación actual, y no sólo en nuestra profesión, está obligando a mucha gente a “buscarse la vida”. Eso puede implicar cambiar de actividad, y también cambiar de ciudad, o cambiar de país. Y hay que ser muy valiente para dar el paso, abandonar nuestra zona de confort, e irse a trabajar y vivir a otro país. Así que nuestra opinión no puede ser otra que el máximo respeto hacia esas personas, y la esperanza de que nadie tenga que optar por esa solución por necesidad, sino por elección personal.
¿Cómo veis el futuro de la profesión?
Cuando la actividad económica vuelva al ámbito de la construcción los arquitectos volveremos a desempeñar un papel importante en la sociedad ya que nuestra formación y conocimientos son necesarios. Evidentemente la profesión habrá cambiado. El ejercicio individual va a ser difícil por la complejidad en la que todo está cambiando. La asociación con arquitectos más especializados en temas o con otros profesionales se intuye imprescindible.

Asociación Cultural Dimomo Arquitectura · Proyecto didáctico y difusión | cortaypega
Enero 2015
Entrevista realizada por Ana Barreiro Blanco y Alberto Alonso Oro. Agradecer a la Asociación Cultural Dimomo Arquitectura, y en especial a Fernando Jiménez, por su tiempo y predisposición con este espacio.
[:en]
In this one new delivery, we move to the south of Spain, up to Granada concretely, to know a bit more the project of playful and divulgative character, cortaypega.
This initiative arises to the protection Cultural Association Dimomo Arquitectura formed in 2014 by an anxious group of architects (Miguel Centellas Soler, Sebastián Del Pino Cabello, Pablo García-Pellicer López, Ricardo Hernández Soriano and Fernando Jiménez Parras) which end is «to spread, by means of activities and publications fundamentally, those related aspects directly or indirectly with the architecture«.
Opposite to this foxglove age through that we live, cortaypega tries to bring over some of the most important buildings of last century, across a humble playful and educational form, by means of the recortable in paper.
In words of his promoters:
“cortaypega is born of the illusion of a group of architects for contributing to the diffusion of the Spanish Architecture of the 20th century, in his more wide sense. A tour in which we will try to know and understand diverse works with the hope to concern the look of any person on the architecture.”
Ado preambles we leave the interview you that we had the opportunity to realize, on this project.

Which has been your formation and professional previous path to “cortaypega”?
We all are architects, and our paths are heterogeneous and diverse: the free profession, the education to different levels, the work for the administration, the contests, the implication in the collegiate life …, they are diverse facets of this “to be an architect” in that we all of one or another way have taken part. The link of union, the point that really links us is the investigation on the architecture (on the architectures) in our respective areas of proximity, especially on the Modern Movement. And the conscience of which it is necessary to investigate on architecture and his later spreading.
What did lead you to starting this project? Why in from a playful point of view?
To the architects it likes to see architecture, and we like to speak about architecture. But we all were sharing the opinion of which it was doing (it) (does) diffusion is absent more. The architects we have to be capable of transmitting, of explaining, of showing the architecture that thrills us, and of infecting this emotion. The architecture cannot be for the architects, but we have to achieve that really it is of all; and for it, besides our responsibility like technical personnel in our profession (it is to say, to try to do qualit architecture), we think that it is important to announce the good architecture.
And in addition a special interest was joined by the books (does not to some architect like the books?), with certain affection for the traditional games and especially the recortables of paper.
For some years this project was one “we might…”, one “would be nice…”, until it turned into one “we Are going to do it”.
When one does a recortable of paper, which in the end is a game, it is manipulating the paper, shaping volumes and space and, almost without realizing, learning on this architecture that he is constructing.
For putting a concrete example: it might be a complex to explain to someone without knowledge of geometry what is a hyperbolic paraboloide; or to someone without knowledge of structures what sound Fisac’s “bones”. Nevertheless, we think that when someone constructs the recortable of The Pagoda that we have designed, when it deforms the paper to mount the paraboloides, or pliega to construct the bones of the ships, it is apprehending these concepts.

Had you some previous experience?
Who has not the one mounted a bucket of paper in the college? A tetrahedron, a dodecahedron? What architect, throughout his years of study or of profession, has not solved a model simply with paper, mounting a recortable?
Each of us, for our side, had taken part previously, somehow, in some topic related to the edition of publications of architecture. And one of our members hoards a precious collection of recortables of architecture, and already it had realized some design in local topics.
Did you meet many difficulties? Which were the most problematic?
On the one hand, we have got into a field, the edition, which we had touched only in a tangent way; it is not the same thing to write an article, maquetar any pages, that to prepare, through, the edition of a book. It implies many things that were escaping from us initially and that still we have nothing more that taken by the hair. And the fact of making us everything same does that we think questions that they us are not familiar and to have to take a bit bold decisions.
On the other hand, the design of the recortables is: every recortable takes behind many working hours, many tests, many comparisons, because you meet matters that of first you have not even idea of how resolving. But this has great that to see with a project of architecture, with this capture of constructive decisions that imply decisions of design and upside-down (though in this case we depart from a final already existing model).
So difficulties … daily. But they all are resolving patiently, imagination, time…
Are you satisfied with the reached aims?
cortaypega is a long-term project. It implies that our short-term aims were very modest: to begin to walk; the only way that had to start this project it was starting. But in addition we are satisfied by the reception that is having our project: in social networks, in the treatment with bookshops (with an absolutely rudimentary distribution our book of The Pagoda is in almost a treintena of points of sale in the whole Spain)… To the whole world it looks like to him a precious project; and it makes us happy, clearly.
Do you think that to study Architecture has been a fundamental passport to have come to your current work?
Undoubtedly, to design a recortable of architecture, and to do it with the rigor with which we try to do it only we it can do for our formation as architects.
What expectations and projects of future have you for “cortaypega”?
We have just thrown our number 2, the Housings in the Barceloneta, and are finalizing the recortable of the Nautical Club of San Sebastian, and being employed at the Civil government of Tarragona and the House Huarte. With some shades, we have the programming elaborated for 2015 and 2016, in what to the thick line of cortaypega the collection refers, that is to say, of recortables of Spanish architecture of the 20th century. Because in addition we are employed at some ramifications of this principal line and we will treat of that they see the light during 2015.
Do you arrange or complement this activity with other labors or in other fields?
Our activity in the Cultural Association is an activity foreign to our professional activities, so it is rather on the contrary: we complement our professional activity with our labors in cortaypega.
Are this type of initiatives profitable? Do you feel good remunerated by the labor that you realize?
In economic terms the labor that we try to realize across the Cultural Association is not by no means profitable. We trust that medium-term at least is autofinanced. But it is something of what we were conscious when we started ourselves, so it has not been a surprise.

Would you encourage other architects to follow your steps? What steps do you consider that they should give? How to complete his studies? What other advices would you give them?
We encourage any person to have an idea, believe in her, and put his illusion and effort in starting it. Naturally, in any discipline the formation is vital; the own one and the “complementary one”: languages, technologies, marketing … But the key is an idea and the faith in her; and the work.
Do you think that the architects in Spain we should continue opening new routes of work to go out of the «most «traditional» cabin of projecting given the current situation of the construction in our country?
The architects in Spain we have a very wide formation that must allow us to open any route of work that happens to us; only it is necessary to find her. It is true that the current situation of the construction makes us be afraid of that we will never return to do a “traditional” project, but it is necessary to be conscious that we can and we must be employed at that one that the company is necessary us, without despising nor to waste our formation, and without need to reject this “traditional” cabin. Be call it rehabilitation, sustainability, social participation … That just now there is no work in the construction do not imply that our profession already does not cost, it would be absent more. If it is necessary to explain to him to the company what we can and can do, since it be that to explain it to him.
What do you think of those that they have been going to work abroad?
The current situation, and not only in our profession, is forcing many people to “the life be looking”. It can imply it changing activity, and also changing city, or changing country. And it is necessary to be very brave to give the step, to leave our zone of comfort, and to be going to work and live to another country. So our opinion cannot be other one that the maximum respect towards these persons, and the hope that nobody has to choose for this solution for need, but for personal choice.
How do you see the future of the profession?
When the economic activity returns to the area of the construction the architects we will return to play a role importantly in the company since our formation and knowledge are necessary. Evidently the profession will have changed. The individual exercise is going to be difficult for the complexity in which everything is changing. The association with architects more specialized in topics or with other professionals is felt indispensably.

Asociación Cultural Dimomo Arquitectura · Didactic project and diffusion | cortaypega
January 2015
Interview realized by Ana Barreiro Blanco and Alberto Alonso Oro. To be grateful to the Cultural Association For Dimomo Arquitectura, and especially to Fernando Jiménez, in his time and predisposition with this space.
[:gl]
Neste nova entrega, desprazámonos ao sur de España, ata Granada concretamente, para coñecer un pouco máis o proxecto de carácter lúdico e divulgativo, cortaypega.
Esta iniciativa xorde ao amparo Asociación Cultural Dimomo Arquitectura formada en 2014 por un inquedo grupo de arquitectos (Miguel Centellas Soler, Sebastián Do Piñeiro Cabelo, Pablo García-Pellicer López, Ricardo Hernández Soriano e Fernando Jiménez Parras) cuxo fin é «divulgar, mediante actividades e publicacións fundamentalmente, aqueles aspectos relacionados directa ou indirectamente coa arquitectura«.
Fronte a esta era dixital que vivimos, cortaypega pretende achegar algúns dos máis importantes edificios do século pasado, a través dunha humilde forma lúdica e educativa, mediante o recortable en papel.
En palabras dos seus promotores:
“cortaypega nace da ilusión dun grupo de arquitectos por contribuír á difusión da Arquitectura Española do século XX, no seu sentido máis amplo. Un percorrido no que trataremos de coñecer e comprender diversas obras coa esperanza de afectar á mirada de calquera persoa sobre a arquitectura..”
Sen máis preámbulos deixámosvos a entrevista que tivemos a oportunidade de realizar, sobre este proxecto.

¿Cal foi a vosa formación e traxectoria profesional previa a “cortaypega”?
Todos somos arquitectos, e as nosas traxectorias son heteroxéneas e diversas: a profesión libre, o ensino a distintos niveis, o traballo para a administración, os concursos, a implicación na vida colexial… , son diversas facetas dese «ser arquitecto» nas que todos dun ou outro modo participamos. O nexo de unión, o punto que realmente nos vincula é a investigación sobre a arquitectura (sobre as arquitecturas) nas nosas respectivas áreas de proximidade, en particular sobre o Movemento Moderno. E a consciencia de que é necesario investigar sobre arquitectura e a súa posterior divulgación.
¿Que vos levou a poñer en marcha este proyecto?¿Por que dende un punto de vista lúdico?
Aos arquitectos gústanos ver arquitectura, e gústanos falar de arquitectura. Pero todos compartiamos a opinión de que facía (fai) falta máis difusión. Os arquitectos temos que ser capaces de transmitir, de explicar, de mostrar a arquitectura que nos emociona, e de contaxiar esa emoción. A arquitectura non pode ser para os arquitectos, senón que temos que lograr que realmente sexa de todos; e para iso, ademais da nosa responsabilidade como técnicos na nosa profesión (é dicir, tratar de facer arquitectura de calidade), consideramos que é importante dar a coñecer a boa arquitectura.
E ademais xuntábase unha especial afección polos libros (¿a algún arquitecto non lle gustan os libros?), con certa querencia polos xogos tradicionais e en especial os recortables de papel.
Durante algúns anos este proxecto foi un “poderiamos…”, un “estaría ben…”, ata que se converteu nun “Vamos a facelo”.
Cando un fai un recortable de papel, que á fin e ao cabo é un xogo, está a manipular o papel, conformando volumes e espazo e, case sen decatarse, aprendendo sobre esa arquitectura que está a construír.
Por poñer un exemplo concreto: podería ser complexo explicarlle a alguén sen coñecementos de xeometría que é un paraboloide hiperbólico; ou a alguén sen coñecementos de estruturas que son os “ósos” de Fisac. Non obstante, pensamos que cando alguén constrúe o recortable de La Pagoda que deseñamos, cando deforma o papel para montar os paraboloides, ou o prega para construír os ósos das naves, está a aprehender eses conceptos.

¿Tiñades algunha experiencia previa?
¿Quen non montou un cubo de papel no colegio?¿Un tetraedro, un dodecaedro? ¿Que arquitecto, ao longo dos seus anos de estudo ou de profesión, non resolveu unha maqueta simplemente con papel, montando un recortable?
Cada un de nós, polo noso lado, participara anteriormente, dalgún xeito, nalgún tema relacionado coa edición de publicacións de arquitectura. E un dos nosos membros atesoura unha preciosa colección de recortables de arquitectura, e xa realizara algún deseño en temas locais.
¿Encontrástesvos con moitas dificultades?¿Cales foron as máis problemáticas?
Por un lado, metémonos nun campo, a edición, que tocaramos só dun modo tanxente; non é o mesmo escribir un artigo, maquetar algunhas páxinas, que preparar, de principio a fin, a edición dun libro. Iso implica moitas cousas que se nos escapaban ao principio e que aínda temos nada máis que collidas polos pelos. E o feito de facelo todo nós mesmos fai que nos encontremos con cuestións que non nos son familiares e ter que tomar decisións un pouco atrevidas.
Por outro lado, está o deseño dos recortables: cada recortable leva detrás moitas horas de traballo, moitas probas, moitos tenteos, porque te encontras con asuntos que de primeiras non tes nin idea de como resolver. Pero isto ten moito que ver cun proxecto de arquitectura, con esa toma de decisións construtivas que implican decisións de deseño e ao revés (aínda que neste caso partamos dun modelo final xa existente).
Así que dificultades… a diario. Pero todas se van resolvendo con paciencia, imaxinación, tempo…
¿Estades contentos cos obxectivos alcanzados?
cortaypega é un proxecto a longo prazo. Iso implica que os nosos obxectivos a curto prazo eran moi modestos: botar andar; o único xeito que había de arrancar este proxecto era poñéndoo en marcha. Pero ademais estamos satisfeitos coa acollida que está a ter o noso proxecto: en redes sociais, no trato con librarías (cunha distribución absolutamente rudimentaria o noso libro de La Pagoda está en case unha trintena de puntos de venda en toda España)… A todo o mundo lle parece un proxecto precioso; e iso alégranos, claro.
¿Considerades que estudar Arquitectura foi un pasaporte fundamental para chegar ao voso traballo actual?
Sen dúbida, deseñar un recortable de arquitectura, e facelo co rigor co que tratamos de facelo só podémolo facer pola nosa formación como arquitectos.
¿Que expectativas e proxectos de futuro tedes para “cortaypega”?
Acabamos de lanzar o noso número 2, as Vivendas na Barceloneta, e estamos a ultimar o recortable do Club Náutico de San Sebastián, e traballando no Goberno Civil de Tarragona e a Casa Huarte. Con algúns matices, temos elaborada a programación para 2015 e 2016, no que á liña grosa de cortaypega se refire, é dicir, a colección de recortables de arquitectura española do século XX. Porque ademais estamos a traballar nalgunhas ramificacións desta liña principal e trataremos de que vexan a luz durante 2015.
¿Compaxinades ou complementades esta actividade con outros labores ou noutros campos?
A nosa actividade na Asociación Cultural é unha actividade allea ás nosas actividades profesionais, así que é máis ben ao contrario: complementamos a nosa actividade profesional cos nosos labores en cortaypega.
¿É rendibles este tipo de iniciativas?¿Sentídesvos ben remunerados polo labor que realizades?
En termos económicos o labor que tratamos de realizar a través da Asociación Cultural non é en absoluto rendible. Confiamos en que a medio prazo polo menos se autofinancie. Pero iso é algo do que eramos conscientes cando nos puxemos en marcha, así que non foi unha sorpresa.

¿Animarías outros arquitectos a seguir os vosos pasos? ¿Que pasos considerades que deberían dar? ¿Como completar os seus estudos? ¿Que outros consellos lles darías?
Animamos calquera persoa a ter unha idea, crer nela, e poñer a súa ilusión e esforzo en poñela en marcha. Naturalmente, en calquera disciplina a formación é vital; a propia e a “complementaria”: idiomas, tecnoloxías, mercadotecnia… Pero a clave é unha idea e a fe nela; e o traballo.
¿Credes que os arquitectos en España deberiamos seguir abrindo novas vías de traballo para saír da casa máis «tradicional» de proxectar dada a actual situación da construción no noso país?
Os arquitectos en España temos unha formación moi ampla que nos debe permitir abrir calquera vía de traballo que se nos ocorra; só hai que encontrala. É certo que a actual situación da construción nos fai temer que nunca volveremos facer un proxecto “tradicional”, pero hai que ser conscientes de que podemos e debemos traballar naquilo que a sociedade precise de nós, sen desprezar nin desperdiciar a nosa formación, e sen necesidade de rexeitar esa casa “tradicional”. Chámao rehabilitación, sostibilidade, participación social… Que agora mesmo non haxa traballo na construción non implica que a nosa profesión xa non valla, faltaría máis. Se fai falta explicarlle á sociedade o que sabemos e podemos facer, pois haberá que explicárseo.
¿Que opinades dos que se foron a traballar ao estranxeiro?
A situación actual, e non só na nosa profesión, está a obrigar moita xente a “buscarse a vida”. Iso pode implicar cambiar de actividade, e tamén cambiar de cidade, ou cambiar de país. E hai que ser moi valente para dar o paso, abandonar a nosa zona de confort, e irse a traballar e vivir outro país. Así que a nosa opinión non pode ser outra que o máximo respecto cara a esas persoas, e a esperanza de que ninguén teña que optar por esa solución por necesidade, senón por elección persoal.
¿Como vedes o futuro da profesión?
Cando a actividade económica volva ao ámbito da construción os arquitectos volveremos desempeñar un papel importante na sociedade xa que a nosa formación e coñecementos son necesarios. Evidentemente a profesión terá cambiado. O exercicio individual vai ser difícil pola complexidade na que todo está a cambiar. A asociación con arquitectos máis especializados en temas ou con outros profesionais intúese imprescindible.

Asociación Cultural Dimomo Arquitectura · Proxecto didáctico e difusión | cortaypega
Xaneiro 2015
Entrevista realizada por Ana Barreiro Blanco e Alberto Alonso Oro. Agradecer a Asociación Cultural Dimomo Arquitectura, e en especial Fernando Jiménez, polo seu tempo e predisposición con este espazo.
[:]





¡Gracias a vosotros por vuestro tiempo!
¡Muchas gracias por la entrevista! Os dejo unas fotos recientes de nuestro recortable de la Barceloneta, el número 2 de la colección.