IniciofaroReflexiones tras el Laboratorio de Ideas del COAG | Miguel VillegasReflexions tralo...

Reflexiones tras el Laboratorio de Ideas del COAG | Miguel VillegasReflexions tralo Laboratorio de Ideas do COAG | Miguel VillegasReflections after the COAG´s Laboratorio de Ideas | Miguel Villegas

Delegación de Vigo del Colexio de Arquitectos de Galicia

Como sabréis ya muchos, la semana pasada estuvimos participando en el Laboratorio de Ideas del COAG en su sede de Vigo.

La labor de documentación que los colaboradores del Laboratorio han estado y están realizando es extensísima y muy organizada, así que no voy a caer en hacer una crónica que uséis para esquivar el ver los videos de las mesas de debate. Merece la pena que las veáis todas. Sin excepción.

Lo que si me voy a detener es en sacar ciertas conclusiones (personales pero si no transferibles si comunicables) de lo que pasó y se dijo en dos días de intenso trabajo. Si no cito nombres no es solo porque la intensidad me nuble la memoria, si no porque creo que ha sido un trabajo en equipo, y aquí me contradigo en mi aversión por los colectivos profesionales. El laboratorio, la presencia y acción de todos dio mucho resultado. Os cuento:

Estamos haciendo acto de contricción.

Tal cual. Asumimos que, como profesión, hemos metido la pata y bien hasta el fondo. Hemos estado trabajando, como mulas algunos y otros como bulldozers, pero trabajando. Porque había trabajo. El que ante una oportunidad de desarrollar un proyecto de digamos … viviendas (y completad aquí con cualquier número que se os ocurra) hubiera dicho que no hace 5 años que tire la primera piedra.

¿Ninguno? Bien, sigamos.

El acto de contricción lo estamos haciendo sobre todo los justos.

Los pecadores no estaban en el laboratorio de ideas. Los que tiran honorarios por los suelos. Los que han rellenado el hueco anterior con un número mayor o igual a 200, los que todavía, por acumulación de excedentes, siguen respirando. Esos no se arrepienten de nada y solo están esperando que todo vuelva a ser como antes.

La sociedad no se entera de lo que hacemos, y es culpa nuestra.

Hemos estado mucho tiempo ocupados trabajando y como, por suerte, había mucho, nos hemos olvidado de que servimos a las personas, no al mercado ni a la disciplina, y que a estas personas es a las que tenemos la obligación de rendir cuentas, y sobre todo, de hacerlo de forma clara y comprensible.

Una compañera del laboratorio, y me permitís que obvie su nombre por respeto, me decía, con los ojos enrojecidos, que su madre había fallecido sin que ella hubiera sido capaz de hacerle comprender su trabajo. La tristeza de su voz todavía me sobrecoge.

La arquitectura es una profesión de futuro.

Trabajamos con lo que puede ser, en futuro, en algo que todavía no existe. Es innegable que el futuro lo construimos nosotros y tenemos que estar ahí. Si además añadimos todo lo que tiene que venir, entenderemos que podemos trabajar de tantas cosas como queramos, que estamos capacitados para mucho, incluso para lo que todavía no está inventado.

La arquitectura, como profesión y/o formación, es elástica.

La profesión se estira, abarcando infinidad de ramas, nichos, especialidades, versatilidades… La arquitectura es una de las actividades profesionales más complejas. Si la ejercemos de forma holística bien, si la ejercemos fragmentándola y apropiándonos de una especialidad concreta, igual de bien o incluso mejor.

La ciudad es de las personas y si estamos para servirlos, la ciudad es nuestra responsabilidad.

La producción y reflexión sobre la ciudad y el territorio se ha abandonado en manos de otras disciplinas. El trabajo sobre estos organismos vivos tecnificados tan tremendamente complejos nos necesita, si no las personas se verán aplastadas por otros intereses. Volvamos a la producción de ciudad y territorio.

Debemos construir una red de personas.

Tenemos la oportunidad y los medios de construir una red de personas, una Red que nos de seguridad, que nos siga permitiendo ser nosotros pero sentir el respaldo de la profesión, de los compañeros. Una Red que nos permita actuar de forma más fuerte y amplia, aumentando el impacto de nuestro trabajo. Una Red que gracias a la tecnología, pero desde las personas, sirva de tejido humano.

Un subidón profesional.

Poder participar en el Laboratorio de Ideas del COAG ha supuesto una inyección de positivismo profesional que espero podáis absorber viendo todo el trabajo que se generó. El consenso fue muy alto. Incluso en las voces discrepantes encontrábamos, en el debate, que había acuerdo en fondo e ideas, y que quizás solo había diferencias, matices, en las formas.

Lo que me quedó claro, es que podemos y debemos salir de esta, con generosidad, con convicción, con miras de y al futuro. Con arquitectura y sobre todo, con personas.

Una de las auxiliares del vuelo que nos llevó a Vigo, después de toda la retahila de seguridad y promoción publicitaria, acabó con una frase que para mi sintetiza perfectamente la actitud necesaria en este momento.

Y ahora, ¡a volar!

Miguel Villegas, arquitecto
Editor en arquitextónica
Sevilla, junio 2012

Delegación de Vigo del Colexio de Arquitectos de Galicia

 Since you will know already many, last week we were talking in the Laboratorio de Ideas del COAG in the Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia headquarters in Vigo.

The labor of documentation that the collaborators of the Laboratory have been and realize is extensísima and very organized, so I am not going to fall down in doing a chronicle that you use to avoid seeing the videoes of the tables of debate. It is worth it that you all see them. Without exception.

What if I go away to stopping is in extracting certain conclusions (personnels but if not transferable if communicable) from what it happened and it was said in two days of intense work. If I do not mention names it is not alone because the intensity clouds the memory, if not because I believe that it has been a teamwork, and here I contradict myself in my distaste for the professional groups. The laboratory, the presence and action of all gave very much proved. I tell you:

We are doing act of contricción.

Such which. We assume that, as profession, we have put the leg and good up to the bottom. We have been working, as mules some and others as bulldozers, but working. Because there was work. The fact that before an opportunity to develop a project of we say … housings (and complete here with any number that happens to you) he had said that not for 5 years should throw the first stone.

None? Well, let’s continue.

The act of contricción we are doing it especially the just persons.

The sinners were not in the laboratory of ideas. Those who throw honorarium for the soils. Those who have refilled the previous hollow with a major or equal number to 200, which still, for accumulation of surpluses, continue breathing. They do not repent of anything and only they are hoping that everything turns to be like before.

The society does not find out what we do, and is an our fault.

We have been a lot of time occupied working and like, thankfully, there had much, we have forgotten that we serve the persons, not neither to the market nor to the discipline, and that to these persons is to that we have the obligation to produce accounts, and especially, of doing it of clear and understandable form.

A companion of the laboratory, and you allow me that obvie his name for respect, he was saying to myself, with the red eyes, that his mother had died without she had been capable of making him understand his work. The sadness of his voice still me sobrecoge.

The architecture is a profession of future.

We work with what can be, in future, in something that still does not exist. It is undeniable that the future we construct and have to be there. If besides we add everything what has to come, we will understand that we can work of so many things since let’s let’s want, that we are qualified for much, enclosedly for what still is not invented.

The architecture, as profession and / or formation, is elastic.

The profession stretches, including infinity of branches, niches, specialities, versatilities … The architecture is one of the most complex professional activities. If we exercise it of form holística well, if we exercise it fragmenting it and appropriating of a concrete, equal speciality of good or even better.

The city belongs to the persons and if we are to serve them, the city is our responsibility.

The production and reflection on the city and the territory has given up in hands of other disciplines. The work on these alive organisms so tremendously complex tecnificados needs us, if the persons will meet squashed by other interests. Let’s return to the production of city and territory.

We must construct a persons’ net.

We have the opportunity and the means of constructing a persons’ net, a Net that of safety, which continues allowing us to be we but to feel the support of the profession, of the companions. Una Red who allows us to act of stronger and wide form, increasing the impact of our work. Una Red who thanks to the technology, but from the persons, uses as human fabric.

A  professional rush.

To be able to take part in the Laboratory of Ideas of the COAG has supposed an injection of professional positivism for that I wait be able absorb seeing all the work that was generated. The consensus was very high. Even in the discrepant voices we were thinking, in the debate, that there was agreement in bottom and ideas, and that probably only there were differences, shades, in the forms.

What I still had clear, is that we can and must go out of this one, with generosity, with conviction, with gun-sights of and to the future. With architecture and especially, with persons.

One of the auxiliary ones of the flight that took Vigo to us, after the whole string of safety and advertising promotion, finished with a phrase that for my synthesizes perfectly the necessary attitude in this moment.

And now, to flying!

Miguel Villegas, architect

Publisher in arquitextónica

Sevilla, juny 2012

Delegación de Vigo del Colexio de Arquitectos de Galicia

Como saberedes xa moitos, a semana pasada estivemos participando no Laboratorio de Ideas do COAG na sua sede de Vigo.

O labor de documentación que os colaboradores do Laboratorio estiveron e están realizando é extensísima e moi organizada, así que non vou caer en facer unha crónica que usedes para esquivar o ver os videos das mesas de debate. Merece a pena que as vexades todas. Sen excepción.

O que si me vou a deter é en sacar certas conclusións (persoais pero si non transferibles si comunicables) do que pasou e díxose en dous días de intenso traballo. Si non cito nomes non é só porque a intensidade me nuble a memoria, si non porque creo que foi un traballo en equipo, e aquí contradígome na miña aversión polos colectivos profesionais. O laboratorio, a presenza e acción de todos deu moito resultado. Cóntovos:

Estamos facendo acto de contricción.

Tal cual. Asumimos que, como profesión, metemos a pata e ben ata o fondo. Estivemos a traballar, como mulas algúns e outros como bulldozers, pero traballando. Porque había traballo. O que ante unha oportunidade de desenvolver un proxecto de digamos… vivendas (e completade aquí con calquera número que se vos ocorra) tería dito que non hai 5 anos que tire a primeira pedra.

¿Ningún? Ben, sigamos.

O acto de contrición estámolo facendo sobre todo os xustos.

Os pecadores non estaban no laboratorio de ideas. Os que tiran honorarios polos chans. Os que encheron o oco anterior cun número maior ou igual a 200, os que aínda, por acumulación de excedentes, seguen respirando. Eses non se arrepinten de nada e só están esperando que todo volva ser como antes.

A sociedade non se decata do que facemos, e é culpa nosa.

Estivemos moito tempo ocupados traballando e como, por sorte, había moito, esquecéusenos que servimos ás persoas, non ao mercado nin á disciplina, e que a estas persoas é ás que temos a obriga de render contas, e sobre todo, de facelo de forma clara e comprensible.

Unha compañeira do laboratorio, e permitídesme que obvie o seu nome por respecto, dicíame, cos ollos arrubiar, que a súa nai falecera sen que ela tivese sido capaz de facelo comprender o seu traballo. A tristura da súa voz aínda arrepíame.

A arquitectura é unha profesión de futuro.

Traballamos co que pode ser, en futuro, en algo que aínda non existe. É innegable que o futuro o construímos nós e temos que estar aí. Se ademais engadimos todo o que ten que vir, entenderemos que podemos traballar de tantas cousas como queiramos, que estamos capacitados para moito, mesmo para o que aínda non está inventado.

A arquitectura, como profesión e/ou formación, é elástica.

A profesión estírase, abranguendo infinidade de ramas, nichos, especialidades, versatilidades… La arquitectura é unha das actividades profesionais máis complexas. Se a exercemos de forma holística ben, se a exercemos fragmentándoa e apropiándonos dunha especialidade concreta, igual de ben ou mesmo mellor.

A cidade é das persoas e se estamos para servilos, a cidade é a nosa responsabilidade.

A produción e reflexión sobre a cidade e o territorio abandonouse en mans doutras disciplinas. O traballo sobre estes organismos vivos tecnificados tan tremendamente complexos necesítanos, se non as persoas se verán esmagadas por outros intereses. Volvamos á produción de cidade e territorio.

Debemos construír unha rede de persoas.

Temos a oportunidade e os medios de construír unha rede de persoas, unha Rede que nos de seguridade, que nos siga permitindo ser nós pero sentir o respaldo da profesión, dos compañeiros. Unha Rede que nos permita actuar de forma máis forte e ampla, aumentando o impacto do noso traballo. Unha Rede que grazas á tecnoloxía, pero dende as persoas, sirva de tecido humano.

Un subidón profesional.

Poder participar no Laboratorio de Ideas do COAG supuxo unha inxección de positivismo profesional que espero poidades absorber vendo todo o traballo que se xerou. O consenso foi moi alto. Mesmo nas voces discrepantes encontrabamos, no debate, que había acordo en fondo e ideas, e que quizais só había diferenzas, matices, nas formas.

O que me quedou claro, é que podemos e debemos saír desta, con xenerosidade, con convicción, con miras de e ao futuro. Con arquitectura e sobre todo, con persoas.

Unha das auxiliares do voo que nos levou a Vigo, despois de toda a retahila de seguridade e promoción publicitaria, rematou cunha frase que para o meu sintetiza perfectamente a actitude necesaria neste momento.

E agora, ¡a voar!

Miguel Villegas, arquitecto

Editor en arquitextónica

Sevilla, xuño 2012

Lourdes Bueno – Miguel Villegas
Lourdes Bueno – Miguel Villegashttp://arquitextonica.net/
Arquitextonica.net es editada desde 2003 desde Sevilla por Lourdes Bueno Garnica y Miguel Villegas Ballesta. Desde hace un tiempo, decidimos sacar nuestra actividad profesional de aquí y trasladarla a villegasbueno arquitectura, así arquitextonica se quedó como nuestro espacio para la investigación, difusión y comunicación. Nos interesa dedicarnos a desarrollar e investigar en proyectos de arquitectura, con dos líneas fundamentales de trabajo. La de vivienda social, alojamientos residenciales y arquitectura docente, que dirige Lourdes, y la diseño computacional y arquitectura para la sociedad de la información, que dirige Miguel. El trabajo que hemos venido desarrollando en arquitextonica.net desde el 2003 nos ha llevado también a trabajar por y para la difusión de la arquitectura y el diseño en internet, haciendo un énfasis especial en promocionar el talento de nuestro entorno. Lo llamamos #Ser_Red. En la lista de etiquetas de la columna de la derecha puedes ver un registro más explícito de nuestros intereses.. Si te interesa nuestro trabajo, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR

1 COMENTARIO

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
1 Comment
Los más recientes
Los más viejos Los más votados
Alberto Alonso Oro
Alberto Alonso Oro
12 years ago

¿A quién interesa la arquitectura (salvo a los arquitectos)? | laciudadviva

El interés que suscita la arquitectura en el ciudadano medio es, a pesar de los esfuerzos titánicos de la posmodernidad, de una parvedad increíble. No nos quejemos, la música culta anda aun peor. A los arquitectos les queda el consuelo de haber vivido una época en que la arquitectura había recibido el dudoso regalo de ser un reclamo publicitario de primera magnitud y de ser visitada como él más selecto peregrinaje posible. El consumo cultural tiene esas cosas. Sin embargo en realidad la popularización de la arquitectura no ha supuesto en cuanto a conocimiento y comprensión ningún avance significativo. Si al ciudadano medio, suponiendo que tal espécimen existiese, le preguntásemos por tres arquitectos que considerara de interés, quizás lograra balbucear alguno. Y eso con suerte. La realidad es que la
arquitectura para muchos sigue siendo eso que queda detrás del coche en los anuncios.
[…]
santiago de molina

http://goo.gl/MHl4qQ

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS