La hipermodernidad debe conseguir el espacio de las personas | Miguel Villegas

Fotografía por arquitextonica licencia by-nc-sa.
Fotografía por arquitextonica licencia by-nc-sa.

Un artículo en La Ciudad Viva,  titulado Sociedad de tránsito de nuestros amigos StepienyBarno, desencadena como siempre una cadena de ideas. Iba a dejar un comentario en la web (me he propuesto dejar de usar blog por parecerme casi despectivo…) pero prefiero desarrollar un poco más el tema y así ser red un poco más.

Con el artículo solo estoy parcialmente de acuerdo. Lourdes y yo estudiamos a Augé a finales de los ’90 y ya entonces nos pareció que no llevaba razón. Para nosotros en ese momento de inocencia y esponjamiento intelectual había espacios que Augé llamaba “no lugares” y que sin embargo para nosotros están cargados de significación y sentido.

El vestíbulo del aeropuerto de Schipol en Amsterdam que siempre significaba una ruptura en el limbo espacio temporal que para nosotros era el periodo Erasmus. El Burger King que había al lado de casa de mis padres, con el que se fueron muchos momentos entrañables de mi infancia. Los asientos de cualquier avión, que permiten un momento de reflexión e introspección muy productivo…

Si lo hilamos con el axioma que escribíamos la semana pasada, nos damos cuenta de que lo importante en esta hipermodernidad no son los espacios si no las personas. Es lo que cataliza el enorme desarrollo que las redes sociales han tenido. Y ahí es donde deberíamos entonar el mea culpa.

Si la red ha acogido a las personas y sus acontecimientos, lo ha conseguido a base de darles sitio. Google no tiene ruido, ni adornos superfluos. FaceBook es una colección de acontecimientos, ordenados en una estructura flexible y de un colores azules y celestes suaves y amables.

Los espacios en la red, los lugares en los que las personas se relacionan e interactúan están despojados de significación. El sentido de esos espacios lo dan únicamente los acontecimientos que en ellos tienen lugar.

Este es el argumento que nos lleva a dirigir nuestro trabajo a lo que llamamos hipoarquitectura. Una arquitectura con minúsculas, que se convierta en espacio para los acontecimientos y que ella misma se plantee como usable y no como funcional, que sea herramienta y no fin. En definitiva una arquitectura que sirva a las personas y no a sí misma.

Miguel Villegas, arquitecto
Editor en arquitextónica
Sevilla, febrero 2010

Arquitextonica.net es editada desde 2003 desde Sevilla por Lourdes Bueno Garnica y Miguel Villegas Ballesta. Desde hace un tiempo, decidimos sacar nuestra actividad profesional de aquí y trasladarla a villegasbueno arquitectura, así arquitextonica se quedó como nuestro espacio para la investigación, difusión y comunicación. Nos interesa dedicarnos a desarrollar e investigar en proyectos de arquitectura, con dos líneas fundamentales de trabajo.

La de vivienda social, alojamientos residenciales y arquitectura docente, que dirige Lourdes, y la diseño computacional y arquitectura para la sociedad de la información, que dirige Miguel. El trabajo que hemos venido desarrollando en arquitextonica.net desde el 2003 nos ha llevado también a trabajar por y para la difusión de la arquitectura y el diseño en internet, haciendo un énfasis especial en promocionar el talento de nuestro entorno. Lo llamamos #Ser_Red.

En la lista de etiquetas de la columna de la derecha puedes ver un registro más explícito de nuestros intereses. Si te interesa nuestro trabajo, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

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