IniciobalizaPedro Torrijos · Arquitecto, músico y escritor Pedro Torrijos · Arquitecto, músico...

[:es]Pedro Torrijos · Arquitecto, músico y escritor [:gl]Pedro Torrijos · Arquitecto, músico e escritor [:en]Pedro Torrijos · Architect, musician and writer[:]

[:es]

Pedro Torrijos · Arquitecto, músico y escritor
Pedro Torrijos | Fotografía: Amalia Salvador

En esta nueva entrega de #baliza hoy queremos presentarles a Pedro Torrijos (Madrid, 1975) “un tipo con barba que se tira a bomba en las piscinas”.

Pedro Torrijos a los 22 años finalizó sus estudios en el conservatorio y aparcó la trompa por otra de sus grandes pasiones, la arquitectura. Como todo buen futuro arquitecto (arquitecto por la ETSAM) desempeñó labores de maquetista, delineante y profesor, hasta que ejerció como proyectista.

 “De un tiempo a esta parte, cuando alguien me pregunta a qué me dedico, siempre contesto igual: estudié música y arquitectura, pero ahora mismo, más que nada soy escritor, que es lo que creo que siempre he querido”.

Pero durante todo ese tiempo, Pedro Torrijos siempre ha tenido una tercera pasión, contar historias, para enamorar a la niña flaca, para entender el mundo o para maravillarse de él o por el simple hecho de ver sonreír a su madre o para recibir aplausos.

Desde enero de 2012 es colaborador de una nueva hornada de revistas como Jot Down, Norma Jean Magazine, iWrite y Revista Magnolia. A parte de realizar colaboraciones esporádicas aquí y allá, también realiza trabajos de índole más personal como poesía, cuentos o novelas. Es en este último campo donde actualmente se encuentra en pleno proceso de desarrollo y de la que podréis leer algunos fragmentos en su web.

“Y creo que se verá lo mucho que me gusta la poesía, lo que disfruto con la prosa, mi absurda tendencia a ser didáctico y, en definitiva, mi necesidad de contar al mundo lo que me maravilla de él”.

Unos de sus temas: Pasos 1.0

 ¿Cuál ha sido tu formación y trayectoria profesional?

Mi formación ha sido la curiosidad. Nada más, y definitivamente, nada menos. Desde que era un bebé y mis padres me ponían música sinfónica hasta el día que arreglé el contestador automático con una goma del pelo de mi madre.

Yo tuve la suerte de crecer en un entorno muy despierto y muy activo culturalmente. En mi casa se escuchaba a Berlioz, a Jimi Hendrix y a Joan Manuel Serrat; se leía a Cortázar y a Asimov; y los viernes por la noche, en vez del Un, Dos, Tres, veíamos La Clave. También tengo que decir que esto último es un poco traumático, porque yo prefería al Dúo Sacapuntas antes que los rollazos que ponía José Luis Balbín. Además, los lunes en el colegio no tenía nada que comentar con los otros niños…como comprenderéis, no les iba a hablar de El Síndrome de China.

En términos exclusivamente académicos, estudié música desde los 8 a los 22 años y me saqué el título medio de profesor de trompa. Luego acabé la carrera de Arquitectura en el año 2000 y desde entonces he trabajado en solitario o en colaboraciones con otros compañeros de generación y también con arquitectos de Madrid como Luis Martínez Santa-María o Lorenzo Fernández Ordóñez. En el estudio de Lorenzo trabajé en la pasarela de Abandoibarra y en la rehabilitación del puente de Juan Bravo, sobre el Museo de Escultura al Aire Libre de Madrid.

En estos años he tenido algunos premios en concursos, he construido unas cuantas viviendas y también he trabajado en algunas actividades exclusivamente “alimenticias”, que la comida no nace entre las bases de los concursos, desafortunadamente.

¿Qué te llevó a abrirte camino como escritor?

Lo cierto es que desde muy pequeño me han gustado mucho las historias. Creo que por puro escapismo, por abrir una ventana a otros mundos, cuando se me acababa la curiosidad por el mío. Y me gustaba leerlas, pero también contarlas y escribirlas. Entre tebeos de Tintín y Mortadelo y ver Barrio Sésamo siempre sacaba un rato para escribir algo, normalmente alguna historia épica y de aventuras. Todo muy bombástico y muy exagerado. Creo que tenía como 10 años cuando hice mi primer amago de escribir una novela, aunque se quedó en nada, claro. Seguro que está por ahí en algún cuaderno de cuadros en la casa de mi abuela, que lo conserva todo la mujer.

Juraría que empiezo a escribir verdaderamente en serio cuando comienzo el doctorado. Al fin y al cabo, allí te obligas a escribir, no a formalizar imágenes, como en los proyectos. Aunque por otro lado yo siempre escribo de igual manera a como proyecto: todo a la vez. No empiezo desde arriba y acabo por abajo, sino que voy rellenando de manera más o menos espacial.

¿Te encontraste con muchas dificultades? ¿Cuáles fueron las más problemáticas?

A ver, que no soy un escritor como lo sería David Foster Wallace, pero lo cierto es que no encontré excesivas dificultades.

Cuando estalló la bomba termonuclear de 2008 que ha barrido el mundo de la arquitectura de arriba a abajo, decidí que tenía que buscarme las castañas por otro lado. Así que escribí y escribí, a veces para mí mismo, a veces para el doctorado, algunas otras veces en foros de internet y sitios así. Esto fue una suerte de entrenamiento (que sigo practicando) y que de alguna manera, pone en forma los músculos del cerebro. Al menos los que sirven para mover palabras de un lado para otro.

En 2011 apareció Jot Down, que fue un vendaval en el panorama cultural de nuestro país, y como yo soy un tipo echao palante, me atreví a mandarles un texto que ya tenía escrito. Ese texto iba sobre música y cine y acabo siendo mi primer artículo en la revista. Y hasta hoy.

¿Consideras que estudiar Arquitectura ha sido un pasaporte fundamental para haber llegado a tu trabajo actual?

Absolutamente. Por dos razones fundamentales. La primera es la curiosidad; en la carrera de arquitectura se fomenta la curiosidad. El interés por todo lo que nos rodea. Y cuando digo todo, es todo: desde los ojos de una mosca hasta los recorridos que hace un futbolista en el césped a lo largo de un partido.

La segunda razón es la profundidad de pensamiento. En la carrera de arquitectura siempre nos intentan enseñar a no quedarnos en la superficie; a no rascar solo el envoltorio, sino a profundizar lo máximo posible en los qués y los porqués y los cómos de cada proyecto que analizamos y también que ejecutamos. Luego el alumno decidirá si hace caso o no, pero la intención que se tiene desde la propia carrera es esa: curiosidad y profundidad de pensamiento.

Como yo creo que sí hice caso, pues intento aplicar la curiosidad y la profundidad de pensamiento a todo lo que escribo: sea un texto sobre el Panteón de Agripa o un artículo humorístico sobre calzoncillos. Creo que todo es susceptible de ser explorado hasta el final. Sí, incluso los calzoncillos.

Pedro Torrijos · Arquitecto, músico y escritor
Fotografía: Loreto Igrexas

¿Estás contento con los objetivos alcanzados? ¿Qué expectativas y proyectos de futuro tienes?

De momento estoy muy satisfecho. Por un lado porque estoy ejerciendo una labor de divulgación del arte y la arquitectura para el gran público. Es algo que nunca pensé que haría, pero que, como me dijo mi amigo y también arquitecto Lorenzo Gil, es un trabajo fundamental que está muy olvidado: apenas hay divulgadores de la arquitectura para el público no-arquitecto. Parece que los arquitectos solo hablamos para arquitectos, y esto es un coñazo infumable para el resto de la gente, y si me apuras también para los arquitectos.

Por otro lado, tengo la suerte de que publico con regularidad en una revista de cultura puntera y también en la mejor publicación de cine del país. Además se me abren puertas a otros proyectos menos relacionados con la divulgación y más con la ficción, que es un territorio que me interesa muchísimo. De hecho, mis dos proyectos de futuro que más me ilusionan son una breve guía de la arquitectura española para no-arquitectos, y sí, una novela.

¿Animarías a otros arquitectos a seguir tus pasos? ¿Qué pasos consideras que deberían dar? ¿Cómo completar sus estudios? ¿Qué otros consejos les darías?

Por supuesto que les animaría. Hay que buscar todos los caminos posibles, porque, al final de todo, lo que hay que buscar es la felicidad. Y al felicidad viene de hacer lo que te hace feliz: jugar al baloncesto, diseñar vestidos de novia, levantar viviendas o escribir cuentos. Lo que sea que te saque una sonrisa en la cara.

Si lo que quieren es escribir, mi consejo es que lean. Que lean mucho y que lean mejor, pero sobre todo, que lean. Y que escriban, que escriban mucho, muchísimo, para cada vez escribir un poco mejor.

¿Crees que los arquitectos en España deberíamos seguir abriendo nuevas vías de trabajo para salir de la casilla más «tradicional» de proyectar dada la actual situación de la construcción en nuestro país?

Evidentemente. Desde la investigación en nuevos materiales hasta las proyecciones en 3D o las videoinstalaciones. La arquitectura es espacio, tiempo y luz; y el espacio, el tiempo y la luz están en cualquier sitio en el que queramos fijar nuestra atención y nuestra curiosidad.

¿Qué opinas de los que se han ido a trabajar al extranjero?

Que han hecho lo que consideraban mejor para su felicidad. Supongo que habrá algunos que lo han tomado como una huida, pero creo que serán los menos. Sinceramente creo que han tomado una decisión a menudo muy difícil, pero con la que serán mejores personas, mejores arquitectos y más felices.

Pedro Torrijos · Arquitecto, músico y escritor
Fotografía: Pedro Torrijos

¿Cómo ves el futuro de la profesión?

Distinto, muy distinto al presente y aún más al pasado de la profesión. La construcción de nueva planta tiene los días contados y se dará en situaciones básicamente excepcionales.

En cambio, la rehabilitación, el reciclaje edificatorio (con medios diversos, desde los más tradicionales a los más avanzados tecnológicamente), el repensamiento del espacio y de lo que significa habitar serán las puntas de lanza y las líneas que guiarán una profesión que, aunque a mucha gente pueda parecerle innecesaria e incluso obsoleta, no desaparecerá nunca.

Pedro Torrijos · Arquitecto, músico y escritor
julio 2014

Entrevista realizada por Ana Barreiro Blanco y Alberto Alonso Oro. Agradecer a Pedro su tiempo y predisposición con este espacio.

[:en]

Pedro Torrijos | Photography: Amalia Salvador

In this new delivery of #buoy today we they want to present Pedro Torrijos (Madrid, 1975) “ type with beard that throws itself to bomb in the swimming pools”.

Pedro Torrijos at the age of 22 finished his studies in the conservatoire and parked the horn for other one of his big passions, the architecture. As every good future architect (architect for the ETSAM) recovered labors of maquetista, draughtsman and teacher, until he practised as designer.

“Of a time to this part, when someone asks me to what I devote myself, always I answer equally: I studied music and architecture, but just now, more than anything I am a writer, who is what I believe that always I have wanted”

But during all this time, Pedro Torrijos always has had a third passion, to tell histories, to inspire love in the thin girl, to understand the world or to astonish at him or for the simple fact of seeing to smile at his mother or to receive plaudits.

From January, 2012 he is a collaborator of a new batch of magazines as Jot Down, Norma Jean Magazine, iWrite y Revista Magnolia. To part of realizing sporadic collaborations here and there, also it realizes works of more personal nature as poetry, stories or novels. It is in the latter field where nowadays he is in full process of development and of that you will be able to read some fragments in his web.

“And I believe that one will see the great thing that I like the poetry, what I enjoy the prose, my absurd trend to be didactic and, definitively, my need to count to the world what astonishes me of him.”

Someone of his themes: Pasos 1.0

Which has been your formation and professional path?

My formation has been the curiosity. Nothing more, and definitively, at all less. Since he was a baby and my parents were putting theirs symphonic music until the day that I arranged the automatic answerer with a rubber of the hair of my mother.

I was lucky to grow in a very awake and very active environment culturally. In my house there was listened Berlioz, to Jimi Hendrix and to Joan Manuel Serrat; Cortázar and to Asimov was read; and every Friday night, instead of Un, dos, tres, we saw La Clave. Also I have to say that the above mentioned is a bit traumatic, because I preferred to the Duo Pencil sharpener before that the rollazos that Jose Luis Balbín was putting. Besides, every Monday in the college it did not have anything that to comment with other children … since you will understand, was not going to speak to them about The Syndrome of China.

In exclusively academic terms, I studied music from the 8 at the age of 22 and extracted the teacher’s average title of horn. Then I ended the career of Architecture in the year 2000 and since then I have worked in solitarily or in collaborations with other companions of generation and also with architects of Madrid as Luis Martínez Santa-María or Lorenzo Fernandez Ordóñez. In Lorenzo’s study I was employed at Abandoibarra’s gangplank and at the rehabilitation of Juan Bravo’s bridge, on the Museum of Sculpture outdoors of Madrid.

In these years I have had some prizes in contests, have constructed a few housings and also I have been employed at some “exclusively nourishing”, que la comida no nace entre las bases de los concursos, desafortunadamente.

What did lead you to opening way you as writer?

The certain thing is that from very small I have liked them very much the histories. I believe that for pure escapism, for opening a window for other worlds, when the curiosity was ended by mine. And I liked to read them, but also to count them and to write them. Between tebeos of Tinkling and Mortadelo and to see Neighborhood Sésamo always was extracting awhile to write something, normally some epic history and of adventures. Quite very bombastic and very exagerate. I believe that it had as 10 years when I did my first threat of writing a novel, though it remained in nothing, clearly. It is sure that it is thereabouts in some notebook of pictures in the house of my grandmother, that the woman preserves everything.

He would swear that I start writing really seriously when I begin the doctorate. In the end, there you bind to write, not to formalize images, as in the projects. Though on the other hand I always write from equal way to since project: quite simultaneously. I do not begin from above and finish for below, but I am refilling in a more or less spatial way.

Did you meet many difficulties? Which were the most problematic?

To seeing, that I am not a writer since he it would be David Foster Wallace, but the certain thing is that I did not find excessive difficulties.

When there exploded the thermonuclear bomb of 2008 that has swept the world of the architecture of above to below, I decided that it me had to look for the chestnuts on the other hand. So I wrote and wrote, sometimes for me itself, sometimes for the doctorate, some other times in forums of Internet and sites like that. This was a luck of training (that I continue practising) and that somehow, it puts in form the muscles of the brain. At least those who serve to move words of a side for other one.

In 2011 there appeared Jot Down, which was a gale in the cultural panorama of our country, and since I am a type echao palante, I dared to order them a text that already had written. This text was going on music and cinema and I end up by being my first article in the magazine. And up to today.

Do you think that to study Architecture has been a fundamental passport to have come to your current work?

Absolutely. For two fundamental reasons. The first one is the curiosity; in the career of architecture the curiosity is fomented. The interest for everything what surrounds us. And when I say everything, it is quite: from the eyes of a fly up to the tours that a football player does in the lawn along a party.

The second reason is the depth of thought. In the career of architecture always they try to teach us not to remaining in the surface; not to scratching only the bundle, but to deepening the possible maximum thing in the qués and the porqués and the cómos of every project that we analyze and also that we execute. Then the pupil will decide if it notices or not, but the intention that is had from the own career is this: curiosity and depth of thought.

Since I believe that yes I noticed, since I try to apply the curiosity and the depth of thought to everything what I write: it is a text on Agripa’s Pantheon or a humorous article about underpants. I believe that everything is capable of being explored until the end. Yes, even the underpants.

Photography: Loreto Igrexas

Are you satisfied with the reached aims? What expectations and projects of future have you?

At the moment I am very satisfied. On the one hand because I am exercising a labor of spreading of the art and the architecture for the great public. It is something that I never thought that it would do, but that, as my friend said to me and also architect Lorenzo Gil, is a fundamental work that is very forgotten: scarcely there are utterers of the architecture for the public non-architect. It seems that the architects only we speak for architects, and this is an ungood for smoking coñazo for the rest of the people, and if you purify me also for the architects.

On the other hand, I am lucky of that I publish regularly in a magazine of top culture and also in the best publication of cinema of the country. Besides doors are opened me for other projects less related to the spreading and more with the fiction, which is a territory in that I am interested very much. In fact, my two projects of future that more deceive me are a brief guide of the Spanish architecture for non-architects, and yes, a novel.

Would you encourage other architects to follow your steps? What steps do you consider that they should give? How to complete his studies? What other advices would you give them?

Certainly that would encourage them. It is necessary to look for all the possible ways, because, at the end of everything, what it is necessary to search it is the happiness. And to the felicidad it comes of doing what makes you happy: to play to the basketball, to design girlfriend’s garments, to raise housings or to write stories. What is that it extracts a smile in the face.

If what they want is to write, my advice is that they read. That read very much and that read better, but especially, that read. And that write, that write greatly, greatly, every time to write a bit better.

Do you believe that the architects in Spain we should continue opening new routes of work to go out of the «most «traditional» cabin of projecting given the current situation of the construction in our country?

Evidently. From the investigation in new materials up to the projections in 3D or the videoinstalaciones. The architecture is a space, time and light; and the space, the time and the light they are in any site in which let’s let’s want to fix our attention and our curiosity.

What do you think of those that they have been going to work abroad?

That have done what they were considering to be better for his happiness. I suppose that there will be some of them that have taken it as a flight, but I believe that they will be less. Sincerely I believe that they have taken a decision often very difficult, but with that they will be better persons, better architects and happier.

Photography: Pedro Torrijos

How do you see the future of the profession?

Different, very different from the present and furthermore to the past of the profession. The construction of new plant has the few days and it will be given in basically exceptional situations.

On the other hand, the rehabilitation, the recycling edificatorio (with diverse means, from the most traditional to the most advanced technologically), the rethought of the space and of what it means to live they will be the tops of lance and the lines that will guide a profession that, though it could to many people seem to be unnecessary and even obsolete, will never disappear.

Pedro Torrijos · Architect, musician and writer
july 2014

Interview realized by Ana Barreiro Blanco and Alberto Alonso Oro. To be grateful for Pedro his time and predisposition with this space.

[:gl]

Pedro Torrijos | Fotografía: Amalia Salvador

Nesta nova entrega de #baliza hoxe queremos presentarlles a Pedro Torrijos (Madrid, 1975) “un tipo con barba que se tira a bomba nas piscinas”.

Pedro Torrijos aos 22 anos finalizou os seus estudos no conservatorio e aparcou a trompa por outra das súas grandes paixóns, a arquitectura. Como todo bo futuro arquitecto (arquitecto pola ETSAM) desempeñou labores de maquetista, delineante e profesor, ata que exerceu como proxectista.

“Dun tempo a esta parte, cando alguén me pregunta a que me dedico, sempre contesto igual: estudei música e arquitectura, pero agora mesmo, máis que nada son escritor, que é o que creo que sempre quixen”.

Pero durante todo ese tempo, Pedro Torrijos sempre tivo unha terceira paixón, contar historias, para namorar a nena fraca, para entender o mundo ou para marabillarse del ou polo simple feito de ver sorrir á súa nai ou para recibir aplausos.

Pero durante todo ese tiempo, Pedro Torrijos siempre ha tenido una tercera pasión, contar historias, para enamorar a la niña flaca, para entender el mundo o para maravillarse de él o por el simple hecho de ver sonreír a su madre o para recibir aplausos.

Dende xaneiro de 2012 é colaborador dunha nova fornada de revistas como Jot Down, Norma Jean Magazine, iWrite y Revista Magnolia. A parte de realizar colaboracións esporádicas aquí e alá, tamén realiza traballos de índole máis persoal como poesía, contos ou novelas. É neste último campo onde actualmente se encontra en pleno proceso de desenvolvemento e da que poderedes ler algúns fragmentos na súa web.

“E creo que se verá o moito que me gusta a poesía, o que gozo coa prosa, a miña absurda tendencia a ser didáctico e, en definitiva, a miña necesidade de contar ao mundo o que me marabilla del.”.

Un dos seus temas: Pasos 1.0

¿Cal foi a túa formación e traxectoria profesional?

A miña formación foi a curiosidade. Nada máis, e definitivamente, nada menos. Dende que era un bebé e os meus pais poñíanme música sinfónica ata o día que arranxei o contestador automático cunha goma do pelo da miña nai.

Eu tiven a sorte de crecer nun ámbito moi esperto e moi activo culturalmente. Na miña casa escoitábase a Berlioz, a Jimi Hendrix e a Joan Manuel Serrat; líase Cortázar e Asimov; e os venres pola noite, en vez do Un, Dos, Tres, viamos La Clave. Tamén teño que dicir que isto último é un pouco traumático, porque eu prefería ao Dúo Sacapuntas antes que os rollazos que poñía José Luis Balbín. Ademais, os luns no colexio non tiña nada que comentar cos outros niños…como comprenderedes, non lles ía falar del síndrome de china.

En termos exclusivamente académicos, estudei música dende os 8 aos 22 anos e saqueime o título medio de profesor de trompa. Logo rematei a carreira de Arquitectura no ano 2000 e dende entón traballei en solitario ou en colaboracións con outros compañeiros de xeración e tamén con arquitectos de Madrid como Luis Martínez Santa-María ou Lorenzo Fernández Ordóñez. No estudo de Lorenzo traballei na pasarela de Abandoibarra e na rehabilitación da ponte de Juan Bravo, sobre o Museo de Escultura ao Aire Libre de Madrid.

Nestes anos tiven algúns premios en concursos, construín unhas cantas vivendas e tamén traballei nalgunhas actividades exclusivamente “alimenticias”, que a comida non nace entre as bases dos concursos, desafortunadamente.

¿Que levouche a abrirse camiño como escritor?

O certo é que dende moi pequeno me gustaron moito as historias. Creo que por puro escapismo, por abrir unha ventá a outros mundos, cando se me remataba a curiosidade polo meu. E gustábame lelas, pero tamén as contar e escribilas. Entre contos de Tintín e Mortadelo e ver Barrio Sésamo sempre sacaba un anaco para escribir algo, normalmente algunha historia épica e de aventuras. Todo moi bombástico e moi esaxerado. Creo que tiña como 10 anos cando fixen o meu primeiro intento de escribir unha novela, aínda que quedou en nada, claro. Seguro que está por aí nalgún caderno de cadros na casa da miña avoa, que o conserva todo a muller.

Xuraría que empezo a escribir verdadeiramente en serio cando comezo o doutorado. Á fin e ao cabo, alí obrígaste a escribir, non a formalizar imaxes, como nos proxectos. Aínda que por outro lado eu sempre escribo de igual xeito a como proxecto: todo á vez. Non empezo dende arriba e remato por abaixo, senón que vou enchendo de xeito máis ou menos espacial.

¿Te encontraste con muchas dificultades? ¿Cuáles fueron las más problemáticas?

A ver, que no soy un escritor como lo sería David Foster Wallace, pero lo cierto es que no encontré excesivas dificultades.

Cuando estalló la bomba termonuclear de 2008 que ha barrido el mundo de la arquitectura de arriba a abajo, decidí que tenía que buscarme las castañas por otro lado. Así que escribí y escribí, a veces para mí mismo, a veces para el doctorado, algunas otras veces en foros de internet y sitios así. Esto fue una suerte de entrenamiento (que sigo practicando) y que de alguna manera, pone en forma los músculos del cerebro. Al menos los que sirven para mover palabras de un lado para otro.

En 2011 apareceu Jot Down, que foi un vendaval no panorama cultural do noso país, e como eu son un tipo echao palante, atrevinme a mandarlles un texto que xa tiña escrito. Ese texto ía sobre música e cine e acabo sendo o meu primeiro artigo na revista. E ata hoxe.

¿Consideras que estudar Arquitectura foi un pasaporte fundamental para chegar ao teu traballo actual?

Absolutamente. Por dúas razóns fundamentais. A primeira é a curiosidade; na carreira de arquitectura foméntase a curiosidade. O interese por todo o que nos rodea. E cando digo todo, é todo: dende os ollos dunha mosca ata os percorridos que fai un futbolista no céspede ao longo dun partido.

A segunda razón é a profundidade de pensamento. Na carreira de arquitectura sempre nos intentan ensinar a non nos quedar na superficie; a non resgar só o envoltorio, senón a afondar o máximo posible nos qués e os porqués e os cómos de cada proxecto que analizamos e tamén que executamos. Logo o alumno decidirá se fai caso ou non, pero a intención que se ten dende a propia carreira é esa: curiosidade e profundidade de pensamento.

Como eu creo que si fixen caso, pois intento aplicar a curiosidade e a profundidade de pensamento a todo o que escribo: sexa un texto sobre o Panteón de Agripa ou un artigo humorístico sobre calzóns. Creo que todo é susceptible de ser explorado ata o final. Si, mesmo os calzóns.

Fotografía: Loreto Igrexas

¿Estás contento cos obxectivos alcanzados? ¿Que expectativas e proxectos de futuro tes?

De momento estou moi satisfeito. Por un lado porque estou a exercer un labor de divulgación da arte e a arquitectura para o gran público. É algo que nunca pensei que faría, pero que, como me dixo o meu amigo e tamén arquitecto Lorenzo Gil, é un traballo fundamental que está moi esquecido: apenas hai divulgadores da arquitectura para o público non-arquitecto. Parece que os arquitectos só falamos para arquitectos, e isto é un coñazo infumable para o resto da xente, e se me apuras tamén para os arquitectos.

Por outro lado, teño a sorte de que publico con regularidade nunha revista de cultura punteira e tamén na mellor publicación de cine do país. Ademais ábrenseme portas a outros proxectos menos relacionados coa divulgación e máis coa ficción, que é un territorio que me interesa moito. De feito, os meus dous proxectos de futuro que máis me ilusionan son unha breve guía da arquitectura española para non-arquitectos, e si, unha novela.

¿Animarías outros arquitectos a seguir os teus pasos? ¿Que pasos consideras que deberían dar? ¿Como completar os seus estudos? ¿Que outros consellos lles darías?

Por suposto que os animaría. Hai que buscar todos os camiños posibles, porque, ao final de todo, o que hai que buscar é a felicidade. E ao felicidade vén de facer o que te fai feliz: xogar ao baloncesto, deseñar vestidos de noiva, levantar vivendas ou escribir contos. O que sexa que te saque un sorriso na cara.

Se o que queren é escribir, o meu consello é que lean. Que lean moito e que lean mellor, pero sobre todo, que lean. E que escriban, que escriban moito, moito, para cada vez escribir un pouco mellor.

¿Cres que os arquitectos en España deberiamos seguir abrindo novas vías de traballo para saír da casa máis «tradicional» de proxectar dada a actual situación da construción no noso país?

Evidentemente. Dende a investigación en novos materiais ata as proxeccións en 3D ou as videoinstalaciones. A arquitectura é espazo, tempo e luz; e o espazo, o tempo e a luz están en calquera sitio no que queiramos fixar a nosa atención e a nosa curiosidade.

¿Que opinas dos que se foron a traballar ao estranxeiro?

Que fixeron o que consideraban mellor para a súa felicidade. Supoño que haberá algúns que o tomaron como unha fuxida, pero creo que serán os menos. Sinceramente creo que tomaron unha decisión a miúdo moi difícil, pero coa que serán mellores persoas, mellores arquitectos e máis felices.

Fotografía: Pedro Torrijos

¿Como ves o futuro da profesión?

Distinto, moi distinto ao presente e aínda máis ao pasado da profesión. A construción de nova planta ten os días contados e darase en situacións basicamente excepcionais.

En cambio, a rehabilitación, a reciclaxe edificatorio (con medios diversos, dende os máis tradicionais aos máis avanzados tecnoloxicamente), o repensamento do espazo e do que significa habitar serán as puntas de lanza e as liñas que guiarán unha profesión que, aínda que a moita xente poida parecerlle innecesaria e mesmo obsoleta, non desaparecerá nunca.

Pedro Torrijos · Arquitecto, músico e escritor
xullo 2014

Entrevista realizada por Ana Barreiro Blanco e Alberto Alonso Oro. Agradecer a Pedro o seu tempo e predisposición con este espazo.

[:]

Ana Barreiro Blanco
Ana Barreiro Blancohttps://tallerabierto.gal/gl/
Arquitecta y socia fundadora de gestión cultural taller abierto
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS