IniciobalizaEnrique Barrera · Arquitecto, Diseñador, Interiorista, Director de Arte y profesor en...

[:es]Enrique Barrera · Arquitecto, Diseñador, Interiorista, Director de Arte y profesor en ESNE[:gl]Enrique Barrera · Arquitecto, Deseñador, Interiorista, Director de Arte e profesor en ESNE[:en]Enrique Barrera · Architect, Designer, Interiorista, The Director of Art and teacher in ESNE[:]

[:es]

“El diseño es el alma de las cosas creadas por el hombre”.

— Steve Jobs

En esta nueva temporada de la sección “baliza” que comenzamos, nos adentramos en el mundo de la televisión, y que mejor forma de hacerlo que de la mano de Enrique Barrera (@ebarrera_). Este arquitecto y diseñador de espíritu inquieto, formado en la ETSAM conjuga su labor docente (como profesor en la UCJC y en ESNE, donde ha sido Director del Grado en diseño de Interiores) con su actual estudio, In Design We Trust, especializado en restauración y televisión.

“El diseño lo es todo. No existe hoy un negocio por bueno que sea que no necesite del diseño para comunicar las excelencias de sus productos o servicios, para transformar en experiencia la visita de su potencial cliente.

Y del profundo convencimiento de la capacidad de poner en valor los negocios y productos a través del diseño nace In-Design-We-Trust. Una empresa que ofrece soluciones totales de Diseño, especializada en restauración y diseño de producto.”

Enrique Barrera es el autor de las reformas de programas actuales como «Pesadilla en la cocina«, de Alberto Chicote, y recientemente el más popular y disparatado restaurante de la televisión: el “First Dates” de Carlos Sobera.

Este trasiego televisivo no le ha impedido cosechar premios de carácter nacional e internacional con proyectos como la promoción de 166 viviendas VPP en la calle Honrrubia 9 (Ensanche de Vallecas, Madrid), la Urbanización del P.A.R. de San Cayetano en Madrid, o la remodelación de la Plaza de Tirso de Molina en Madrid.

¡Pasean, lean y disfruten de la “magia televisiva”!

Entrevista Enrique Barrera | Fotografía: Seber Ugarte
Enrique Barrera | Fotografía: Seber Ugarte

¿Cómo se definiría Enrique Barrera?

Me siento incapaz de hacer tal cosa. Me gusta pensar que soy alguien inquieto, un perseguidor en el sentido cortazariano, cualquier cosa, antes que mirar el paisaje desde la ventana…

Desde su formación como arquitecto y ahora como docente ¿qué opina de los programas y del sistema educativo actual en las escuelas de Arquitectura y Diseño?

Es difícil contestar a esto… La universidad es fundamental, pero opino que lamentablemente hoy en día las instituciones están más preocupadas, en general, de la gestión, de las estadísticas y del número de alumnos que atraen, que de ser la avanzadilla de la sociedad. La universidad debería actuar como un explorador que trabaja para la sociedad, pero sus mecanismos son tan lentos… (generalmente tanto más cuanto mayor es ésta) Cuando al fin pone algo en marcha resulta estar ya obsoleto. Una y otra vez se muestra incapaz de dar respuestas a las inquietudes y necesidades de su propio tiempo.

La universidad que yo entiendo debe marcar el ritmo, proponer, innovar, avanzar a pecho descubierto, aunque a veces no acierte, aunque se equivoque, porque su función no es la de dar soluciones sino la de hacerse preguntas, la de abrir puertas. Según yo lo entiendo una universidad debería trabajar en el lado del vértigo y no en el de la seguridad.

Conozco gente valiosísima, entregados a la causa, deseando dar clase, compartir sus experiencias… tienen tanto que aportar… pero la universidad no les deja sitio. Se premian únicamente otras cosas… doctores, muchas veces con tesis de pomposos títulos que fueron puestos antes siquiera de empezar a investigar sobre temas que apenas interesan a su autor… cosas así.

¿Qué aspectos se podrían mejorar y/o completar?

Muchos, muchísimos. Pero lo más importante, lo único importante, es que lo que se haga se haga de verdad. Que no sea un juego, o mejor dicho, que no sea un simulacro. Que haya riesgo y compromiso. Esto, que puede parecer una trivialidad, o una obviedad, resulta ser lo más difícil.

Hacer arquitectura no es jugar a las casitas. No se trata de producir planos y renders que tengan «apariencia de arquitectura». No se trata de replicar formas que se agarraren a la seguridad del café caliente. Hay que jugar, sí, pero como juegan los niños, olvidándose de comer, resistiéndose a dormir, desollándose las rodillas, porque todo su ser está metido en el juego.

Se trata de arriesgar y desnudarse. Se trata, en las palabras de Lorca que tanto citaba Sáenz de Oíza, de

«quemar el Partenón cada noche para volver a levantarlo cada mañana».

Y si no, no hay arquitectura. No hay nada.

¿Cuál fue el motivo o causa que le llevó a encauzar su vida profesional hacía el “diseño”?

Nunca me lo planteé. De repente estaba allí.

Durante mucho tiempo detesté la palabra diseño. Me sonaba a un postureo superficial, a relamido, a esnobismo. Pero un día reparé en su etimología (siempre la etimología) Diseñar es designar, o sea ponerle nombre a las cosas, separarlas del resto del mundo. Y entonces me pareció que «diseñar» era maravilloso.

De todas maneras creo que siempre he hecho lo mismo, lo único que pasa es que van cambiando los nombres que se le ponen a aquello que haces. Es decir, lo llamas de diferente manera según el ámbito en el que se trabaja, el oficio, pero las operaciones abstractas que se realizan son conceptualmente casi las mismas.

«Lo cierto es que no sé cómo distinguir entre arquitectura, diseño, cine, literatura… ¿no es todo lo mismo?»

Experimentación con alumnos de Esne en cúpulas geodésicas | Fotografía: Carlos García
Experimentación con alumnos de Esne en cúpulas geodésicas | Fotografía: Carlos García

Desde el año 2012 realiza las reformas del programa «Pesadilla en la Cocina”, con Alberto Chicote ¿qué le aporta este contacto con el mundo de la televisión?

Muchísimas cosas, pero principalmente un campo de experiencia impagable, en una profesión donde los tiempos son muy lentos. Muchas veces desesperadamente lentos. El tiempo de una obra en arquitectura abarca con frecuencia varios años. Es frecuente que en el transcurso de la elaboración de un proyecto para un concurso, su adjudicación, la redacción del proyecto de ejecución y luego la construcción del mismo hayan pasados varios años. Tantos que con frecuencia el interés del autor está ya en otro lugar cuando aún está ejecutando dicho trabajo, lo que en ocasiones resulta muy frustrante.

La velocidad de la televisión imprime una agilidad poco frecuente en la construcción, que si bien es mareante y estresante lo cierto es que resulta sumamente interesante. La necesidad de tomar decisiones muy rápidamente agiliza procesos que en ocasiones se eternizan y postergan en la redacción de un proyecto hasta agotar los plazos. Además resulta muy satisfactorio ver el resultado del trabajo en tan corto plazo.

También se desarrolla, o al menos se entrena, una cierta capacidad de analizar situaciones rápidamente, de detectar problemas, de comprender las claves de un lugar, de dirigir la mirada.

Además trabajar mano a mano con un grande de la cocina como Alberto Chicote me ha permitido aprender infinidad de cosas acerca del funcionamiento de un restaurante que resultan fundamentales tener en cuenta en el momento del proyectar. Es sorprendente descubrir que los chefs de este alto nivel se hacen las mismas preguntas y usan conceptos y términos análogos a los usados en arquitectura, sólo que no cargan con el peso de la tradición en su mochila. Se aprenden valiosas lecciones de proyectos escuchándoles hablar y viéndoles trabajar.

Es realmente muy satisfactorio trabajar en un proyecto en el que dos disciplinas diferentes como gastronomía y diseño, se unen para avanzar de la mano enriqueciéndose el uno al otro.

Por último, resulta un ejercicio estimulante el tener que trabajar en muy diferentes registros, pues la naturaleza de la televisión hace necesario que cada proyecto sea distinto a los anteriores. Llevamos más de medio centenar de locales reformados en los que el día que se emite el programa los clientes, son los dos millones de espectadores que esperan con curiosidad encontrar un cambio cada vez diferente.

Enrique Barrera preparando el mural para el restaurante "La Mariña "(Luarca) | Fotografía: Yolanda González
Enrique Barrera preparando el mural para el restaurante «La Mariña «(Luarca) | Fotografía: Yolanda González

¿Cuántas “horas” hay detrás de esos “minutos emitidos” para realizar la reforma? ¿Cómo es el proceso?

Intenso, muy intenso. Esta pregunta me la realizan a menudo, y me doy cuenta de que cuando la contesto, sin quererlo, adultero la respuesta. Justo al terminar de esbozarla reparo en que me he dejado atrás todo lo importante. No sé decir realmente cuánto tiempo ha durado.

La reforma se ejecuta en 36 horas continuas, pero por supuesto, antes ha habido que visitar el local y plantear un proyecto. Es frecuente que se superpongan varios, por lo que resulta casi imposible cuantificar el tiempo que lleva cada una. En mi opinión para que la propuesta funcione tiene que lograr acontecer un verdadero cambio. No se trata de cambiar el color, o vestir las paredes, sino de lograr modificar su naturaleza, resignificar el local, «transformarlo en otra cosa». Eso es algo independiente del tamaño o profundidad de la intervención, y se consigue a base de dibujar y de trabajar en él hasta averiguar cuál es ese cambio que lo ordena todo. A veces ocurre deprisa, pero la mayoría de las veces necesito darle vueltas y más vueltas hasta comprender el local. Y sin embargo entonces resulta casi evidente. Lo demás es oficio.

Por supuesto gran parte depende de decisiones rápidas que se deben tomar en obra, porque como en todas las obras aparecen muchísimos imprevistos, sólo que en tan poco tiempo no se pueden posponer las decisiones o esperar a mañana, así que continuamente hay que derivar a nuevas soluciones el proyecto.

Aunque la temática del programa es referida al mundo de la cocina y restaurantes, ¿no cree que es posible esa reducción de los tiempos del trabajo que realizan puede “confundir” a la sociedad llevándoles a pensar que los pasos “reales” son esos?

No lo creo. A todo el mundo, y en especial a los restauradores les parece casi magia lograr esos resultados en ese tiempo. No lo ven en absoluto normal. Lo que se hace en el programa es una propuesta de cambio de imagen, Es decir, clarificar ideas, proponer un concepto potente capaz de ordenar y significar el lugar y de comunicar al público lo que en esa casa se ofrece. No se trata de una obra al uso terminada al 100%, sino más bien un punto de partida para que el propietario del negocio luego interprete y cierre la obra. Pero de todo modos sí es cierto que en la construcción una buena organización, un equipo eficaz, y sobre todo el manejar conceptos claros desde la concepción del diseño que tengan presente su ejecución desde el origen del proyecto, puede reducir los tiempos en la ejecución de la obra de manera muy significativa con respecto a lo que muchas veces estamos acostumbrados.

Autoretrato tomado durante la reforma de "El mesón de Galicia" (Hamburgo) | Fotografía: Enrique Barrera
Autoretrato tomado durante la reforma de «El mesón de Galicia» (Hamburgo) | Fotografía: Enrique Barrera

Dada su experiencia en el mundo televiso ¿cree que sería factible un programa que acerque la labor de los arquitectos y diseñadores a la sociedad? ¿Y de ser factible cree que sería positivo?

Estoy absolutamente convencido de ello. De hecho llevo intentando desde hace ya varios años, sin éxito hasta el momento, sacar a la luz algunos programas y formatos que hemos desarrollado en el estudio en esa línea. Lo presenté a varias cadenas pero no supe hacerles ver el potencial del formato. No sé si lograré sacar alguno adelante, pero tengo claro que es cuestión de tiempo y coincidencias de intereses que tengan su oportunidad programas de esta índole. Y funcionarán. Es claro que hay un interés creciente desde hace ya unos cuantos años del público en general por el mundo de arquitectura y el diseño. Lo que ocurre es que se presta tan poca atención en los años de formación de la niñez y juventud a estos temas que más tarde el adulto aunque detecta y alimenta el interés por estas disciplinas no tiene palabras para hablar sobre ello ni fundamentos con los que poder discutir, posicionarse. En fin, desean participar pero no tienen herramientas para «ver la arquitectura».

Curiosamente se trataba de formatos que no habían sido casi ensayados y que recientemente han resultado cosechar un éxito que ha sorprendido a las propias cadenas, como es el caso del Chester de Mejide o más recientemente el programa de entrevistas de Bertín Osborne.

Estaría encantado de hablar de estas iniciativas e incluso de que intentáramos ponerlas en marcha desde una plataforma tan interesante como la vuestra.

Sin duda este tipo de programas existirán, es sólo cuestión de tiempo (poco, en mi opinión) que lleguen las condiciones y sensaciones adecuadas a todas las partes necesarias en un proyecto audiovisual para que se produzcan.

En un artículo reciente, Santiago de Molina escribía sobre “vivir sin maestros”, ¿podría radiografiar el panorama actual de la arquitectura y diseño?

Siempre he pensado que esa labor es por definición imposible… Sólo puedes entender lo que pasa… Cuando ya ha pasado. Un sistema no puede comprenderse a sí mismo. Sólo el tiempo y la distancia permite situarte fuera del cuadro y mirar hacia atrás «desde fuera». Desde dentro no se puede comprender nada, como un libro no puede saber lo que porta.

Yo me limito a hacer. Ya averiguaremos después lo que estamos haciendo ahora.

Enrique Barrera | Fotografía: Carlos Valledor
Enrique Barrera | Fotografía: Carlos Valledor

La arquitectura, tiene abiertos muchos frentes de batalla (LSP, Bolonia, paro, precariedad laboral, COAs, ETSAs, emigración, comunicación, etc), ¿no serán demasiados para la polarización existente dentro de la misma?

Bajo la palabra arquitectura siempre se han agrupado infinidad de temas y perfiles muy diferentes. Creo que eso es parte de su gran interés. Pero el arquitecto trabaja ajeno a estas cuestiones… No se escribe para publicar ni se pinta para exponer. El escritor escribe aunque no le lean. La arquitectura acontece independientemente de las leyes o la situación laboral. Otra cosa es que el panorama sea o no más halagüeño para los arquitectos, pero eso no tiene nada que ver con la arquitectura.

¿Cómo ve el futuro de la arquitectura y del diseño? ¿Y el de la profesión?

El de la arquitectura y el diseño, fenomenal. Como digo, no depende de las circunstancias. Todo se diseña. El de la profesión es otro tema. Está claro que se está redefiniendo la profesión y creo que cada vez para peor para nosotros. Cada vez más ordenanzas, normativas y condiciones que dejan menos lugar al individuo y a la arquitectura.

Pero es como lamentarse de que llegue el mal tiempo. No soluciona nada. Así que no me obsesiona el futuro, pensar en él implica quitarle tiempo al presente, y bastante tengo con sacar adelante lo que hay hoy encima de la mesa. Recuerdo cierta entrevista en la que preguntaban a Giacometti si esos rostros alargados intentaban captar el espíritu del modelo, a lo que el escultor contestó algo como

“¿El espíritu? ¡Ya tengo suficiente con intentar representar su ojo!”

Prefiero por ello recordar aquello que decía Paul Valéry

“que basta observar lo que sucede en un vaso de agua para pasar escribiendo el resto de tu vida”.

¿Qué opina de los que se han ido a trabajar al extranjero?

Lo mismo que de los que se han quedado. Todo el mundo intenta encontrar su lugar. Hoy la «distancia de seguridad» se ha ampliado enormemente. Mucha gente se ha ido «exiliada» con el sentimiento de no tener otro remedio, pero otros muchos lo han hecho porque pueden, porque están preparados, porque han querido ir hacia los lugares donde están ocurriendo las cosas. Me parece estupendo. Habrá algún día en que no tendrá sentido el hablar de ir fuera o quedarse dentro, porque todo será felizmente lo mismo.

Jornada organizada y moderada por Enrique Barrera para ESNE sobre Gastronomía y Diseño bajo el título ¿Dónde Comemos? Autor: Muriel de Gracia Wittemberg (en la fotografía aparecen, de izq a derecha: Arturo Pardos, David Muñoz, Enrique Barrera, Eva Almohacid y Fernando Moral)
Jornada organizada y moderada por Enrique Barrera para ESNE sobre Gastronomía y Diseño bajo el título ¿Dónde Comemos? | Fotografía: Muriel de Gracia Wittemberg (de izquierda a derecha: Arturo Pardos, David Muñoz, Enrique Barrera, Eva Almohacid y Fernando Moral)

¿Qué opina de los arquitectos que emprenden en nuevos campos?

No me sorprende en absoluto. No creo en arquitectos que emprenden en nuevos campos. Es decir, con frecuencia se habla de modo que parece que la condición de ser arquitecto fuera un estado a priori. Un término nítido y unívocamente definido, perfectamente acotado, del que ciertos individuos «se salen» para dedicarse a hacer otra cosa… a pesar de ser arquitecto.

Pero lo cierto es que ser arquitecto implica más que nada una manera de pensar. Una sensibilidad singular hacia lo que nos rodea. No entiendo la diferencia entre un arquitecto, un escritor, un cineasta, un pintor, un dibujante, un ama de casa, un monje budista…

La arquitectura es sólo un oficio. Lo que sí creo es que es la obra quien hace al autor, y el ejercicio de la arquitectura construye a un ser fascinado por el mundo, que en todo encuentra interés.

¿Está contento con su trayectoria profesional? ¿Qué proyectos de futuro le esperan?

Desde luego que no, siempre me siento incompleto, insatisfecho. Siempre la sensación de no haber logrado llevar cada proyecto un poco más lejos. Resulta Inevitable lamentar el terminar los proyectos. No poder perpetuar la emoción de las cosas que aún pueden ser, ese gato de Schrödinger que es el estado natural del proyectar. Conforme se ejecuta el proyecto, coagula, cristaliza, pierde su multiplicidad en favor de una sola realidad y deja cada vez menos sitio a todo lo que pudo ser.

¿Proyectos de futuro? Aparecen cada día. Sólo espero estar abierto a lo que venga para aprovechar cada ocasión como una oportunidad de aprender, de trabajar, de evolucionar, de ayudar, de investigar, de curiosear, de romper, de comenzar, de divertirme, de probar, de equivocarme…

Para acabar, ¿qué le aconsejaría a los actuales estudiantes y futuros profesionales de arquitectura?

No soy nadie para dar consejos a nadie. Comparto esa máxima de que lo único que es lícito enseñar es enseñar a aprender.

Pero si tengo que decirles algo, no como profesor, sino como compañero de profesión, de intereses, como compañero de viaje en este tiempo tan corto que nos ha tocado compartir les diría que no se preocupen por la situación, que no escuchen a nadie, que se muestren activos y optimistas, porque la arquitectura no entiende de crisis, ni de gustos, ni de dinero.

Les diría que sonrían y dibujen… dibujen… dibujen…

Enrique Barrera | Fotografía: Carlos Valledor
Enrique Barrera | Fotografía: Carlos Valledor

Enrique Barrera · Arquitecto, Diseñador, Interiorista, Director de Arte y profesor en ESNE
Noviembre, 2016

Entrevista realizada por Ana Barreiro Blanco y Alberto Alonso Oro. Agradecer a Enrique su tiempo y predisposición con este pequeño espacio.

[:gl]

“O deseño é a alma das cousas creadas polo home”.

— Steve Jobs

Nesta nova tempada da sección “baliza” ue comezamos, penetrámonos no mundo da televisión, e que mellor forma de facelo que da man de (@ebarrera_). Este arquitecto e deseñador de espírito inquieto, formado na ETSAM conxuga o seu labor docente (como profesor na UCJC e en ESNE, onde foi Director do Grao en deseño de Interiores) co seu actual estudo, In Design We Trust, especializado en restauración e televisión.

“O deseño o é todo. Non existe hoxe un negocio por bo que sexa que non necesite do deseño para comunicar as excelencias dos seus produtos ou servizos, para transformar en experiencia a visita do seu potencial cliente.

E do profundo convencemento da capacidade de poñer en valor os negocios e produtos a través do deseño nace In-Design-We-Trust. Unha empresa que ofrece solucións totais de Deseño, especializada en restauración e deseño de produto.”

Enrique Barreira é o autor das reformas de programas actuais como «Pesadelo na cociña«, de Alberto Chicote, e recentemente o máis popular e disparatado restaurante da televisión: o “First Dates” de Carlos Sobera.

Esta trasfega televisiva non lle impediu cultivar premios de carácter nacional e internacional con proxectos como a promoción de 166 vivendas VPP na rúa Honrrubia 9 (Ensanche de Vallecas, Madrid), a Urbanización do P.A.R. de San Cayetano en Madrid, ou a remodelación da Praza de Tirso de Molina en Madrid.

Pasean, lean e gocen da “maxia televisiva”!

Entrevista Enrique Barrera | Fotografía: Seber Ugarte
Enrique Barrera | Fotografía: Seber Ugarte

Como se definiría Enrique Barrera?

Sinto incapaz de facer tal cousa. Gústame pensar que son alguén inquieto, un perseguidor no sentido cortazariano, calquera cousa, antes que mirar a paisaxe desde a xanela…

Desde a súa formación como arquitecto e agora como docente, que opina dos programas e do sistema educativo actual nas escolas de Arquitectura e Deseño?

É difícil contestar a isto… A universidade é fundamental, pero opino que lamentablemente hoxe en día as institucións están máis preocupadas, en xeral, da xestión, das estatísticas e do número de alumnos que atraen, que de ser a avanzada da sociedade. A universidade debería actuar como un explorador que traballa para a sociedade, pero os seus mecanismos son tan lentos… (xeralmente con máis motivo maior é esta) Cando ao fin pon algo en marcha resulta estar xa obsoleto. Unha e outra vez móstrase incapaz de dar respostas ás inquietudes e necesidades do seu propio tempo.

A universidade que eu entendo debe marcar o ritmo, propoñer, innovar, avanzar a peito aberto, aínda que ás veces non acerte, aínda que se equivoque, porque a súa función non é a de dar solucións senón as de facerse preguntas, a de abrir portas. Segundo eu enténdoo unha universidade debería traballar no lado da vertixe e non no da seguridade.

Coñezo xente valiosísima, entregados á causa, desexando dar clase, compartir as súas experiencias… teñen tanto que achegar… pero a universidade non lles deixa sitio. Prémianse unicamente outras cousas… doutores, moitas veces con teses de pomposos títulos que foron postos antes sequera de empezar a investigar sobre temas que apenas interesan ao seu autor… cousas así.

Que aspectos poderíanse mellorar e/ou completar?

Moitos, moitísimos. Pero o máis importante, o único importante, é que o que se faga fágase de verdade. Que non sexa un xogo, ou mellor devandito, que non sexa un simulacro. Que haxa risco e compromiso. Isto, que pode parecer unha trivialidade, ou unha obviedad, resulta ser o máis difícil.

Facer arquitectura non é xogar ás casiñas. Non se trata de producir planos e renders que teñan «aparencia de arquitectura». Non se trata de replicar formas que se agarraren á seguridade do café quente. Hai que xogar, si, pero como xogan os nenos, esquecéndose para comer, resistíndose a durmir, desollándose os xeonllos, porque todo o seu ser está metido no xogo.

Trátase de arriscar e espirse. Trátase, nas palabras de Lorca que tanto citaba Sáenz de Oíza, de

«queimar o Partenón cada noite para volver levantalo cada mañá».

E se non, non hai arquitectura. Non hai nada.

Cal foi o motivo ou causa que lle levou a canalizar a súa vida profesional facía o “deseño”?

Nunca mo expuxen. De súpeto estaba alí.

Durante moito tempo detestei a palabra deseño. Soábame a un postureo superficial, a relamido, a esnobismo. Pero un día reparei na súa etimoloxía (sempre a etimoloxía) Deseñar é designar, ou sexa poñerlle nome ás cousas, separalas do resto do mundo. E entón pareceume que «deseñar» era marabilloso.

De todas as maneiras creo que sempre fixen o mesmo, o único que pasa é que van cambiando os nomes que se lle poñen a aquilo que feixes. É dicir, chámalo de diferente maneira segundo o ámbito no que se traballa, o oficio, pero as operacións abstractas que se realizan son conceptualmente case as mesmas.

«O certo é que non se como distinguir entre arquitectura, deseño, cinema, literatura… non é todo o mesmo?»

Experimentación con alumnos de Esne en cúpulas geodésicas | Fotografía: Carlos García
Experimentación con alumnos de Esne en cúpulas xeodésicas | Fotografía: Carlos García

  Desde o ano 2012 realiza as reformas do programa»Pesadelo na Cociña”, con Alberto Chicote que lle achega este contacto co mundo da televisión?

Moitísimas cousas, pero principalmente un campo de experiencia impagable, nunha profesión onde os tempos son moi lentos. Moitas veces desesperadamente lentos. O tempo dunha obra en arquitectura abarca con frecuencia varios anos. É frecuente que no transcurso da elaboración dun proxecto para un concurso, a súa adxudicación, a redacción do proxecto de execución e logo a construción do mesmo haxan pasados varios anos. Tantos que con frecuencia o interese do autor está xa noutro lugar cando aínda está a executar devandito traballo, o que en ocasións resulta moi frustrante.

A velocidade da televisión imprime unha axilidade pouco frecuente na construción, que aínda que é mareante e estresante o certo é que resulta sumamente interesante. A necesidade de tomar decisións moi rapidamente axiliza procesos que en ocasións eternízanse e postergan na redacción dun proxecto ata esgotar os prazos. Ademais resulta moi satisfactorio ver o resultado do traballo en tan curto prazo.

Tamén se desenvolve, ou polo menos adéstrase, unha certa capacidade de analizar situacións rapidamente, de detectar problemas, de comprender as claves dun lugar, de dirixir a mirada.

Ademais traballar man a man cun grande da cociña como Alberto Chicote permitiume aprender infinidade de cousas achega do funcionamento dun restaurante que resultan fundamentais ter en conta no momento do proxectar. É sorprendente descubrir que os chefs deste alto nivel fanse as mesmas preguntas e usan conceptos e termos análogos aos usados en arquitectura, só que non cargan co peso da tradición na súa mochila. Apréndense valiosas leccións de proxectos escoitándolles falar e véndolles traballar.

É realmente moi satisfactorio traballar nun proxecto no que dúas disciplinas diferentes como gastronomía e deseño, únense para avanzar da man enriquecéndose o un ao outro.

Por último, resulta un exercicio estimulante o ter que traballar en moi diferentes rexistros, pois a natureza da televisión fai necesario que cada proxecto sexa distinto aos anteriores. Levamos máis de medio centenar de locais reformados nos que o día que se emite o programa os clientes, son os dous millóns de espectadores que esperan con curiosidade atopar un cambio cada vez diferente.

Enrique Barrera preparando el mural para el restaurante "La Mariña "(Luarca) | Fotografía: Yolanda González
Enrique Barrera preparando o mural para o restaurante «La Mariña «(Luarca) | Fotografía: Yolanda González

Cantas “horas” hai detrás deses “minutos emitidos” para realizar a reforma? Como é o proceso?

Intenso, moi intenso. Esta pregunta realízanma a miúdo, e doume conta de que cando a contesto, sen querelo, adultero a resposta. Xusto ao terminar de esbozala reparo en que me deixei atrás todo o importante. Non sei dicir realmente canto tempo durou.

A reforma execútase en 36 horas continuas, pero por suposto, antes houbo que visitar o local e expor un proxecto. É frecuente que se superpoñan varios, polo que resulta case imposible cuantificar o tempo que leva cada unha. Na miña opinión para que a proposta funcione ten que lograr acontecer un verdadeiro cambio. Non se trata de cambiar a cor, ou vestir as paredes, senón de lograr modificar a súa natureza, resignificar o local, «transformalo noutra cousa». Iso é algo independente do tamaño ou profundidade da intervención, e conséguese a base de debuxar e de traballar nel ata pescudar cal é ese cambio que o ordena todo. Ás veces ocorre rápido, pero a maioría das veces necesito darlle voltas e máis voltas ata comprender o local. E con todo entón resulta case evidente. O demais é oficio.

Por suposto gran parte depende de decisións rápidas que se deben tomar en obra, porque como en todas as obras aparecen moitísimos imprevistos, só que en tan pouco tempo non se poden pospoñer as decisións ou esperar a mañá, así que continuamente hai que derivar a novas solucións o proxecto.

Aínda que a temática do programa é referida ao mundo da cociña e restaurantes, non cre que é posible esa redución dos tempos do traballo que realizan pode “confundir” á sociedade levándolles a pensar que os pasos “reais” son eses?

Non o creo. A todo o mundo, e en especial aos restauradores parécelles case maxia lograr eses resultados nese tempo. Non o ven en absoluto normal. O que se fai no programa é unha proposta de cambio de imaxe, É dicir, clarificar ideas, propoñer un concepto potente capaz de ordenar e significar o lugar e de comunicar ao público o que nesa casa ofrécese. Non se trata dunha obra ao uso terminada ao 100%, senón máis ben un punto de partida para que o propietario do negocio logo interprete e peche a obra. Pero de todo modos si é certo que na construción unha boa organización, un equipo eficaz, e sobre todo o manexar conceptos claros desde a concepción do deseño que teñan presente a súa execución desde a orixe do proxecto, pode reducir os tempos na execución da obra de maneira moi significativa con respecto ao que moitas veces estamos afeitos.

Autoretrato tomado durante la reforma de "El mesón de Galicia" (Hamburgo) | Fotografía: Enrique Barrera
Autoretrato tomado durante a reforma de «El mesón de Galicia» (Hamburgo) | Fotografía: Enrique Barrera

Dada a súa experiencia no mundo televiso cre que sería factible un programa que achegue o labor dos arquitectos e deseñadores á sociedade? E de ser factible cre que sería positivo?

Estou absolutamente convencido diso. De feito levo tentando desde hai xa varios anos, sen éxito ata o momento, sacar á luz algúns programas e formatos que desenvolvemos no estudo nesa liña. Presenteino a varias cadeas pero non souben facerlles ver o potencial do formato. Non se se lograrei sacar algún adiante, pero teño claro que é cuestión de tempo e coincidencias de intereses que teñan a súa oportunidade programas desta índole. E funcionarán. É claro que hai un interese crecente desde fai xa uns cuantos anos do público en xeral polo mundo de arquitectura e o deseño. O que ocorre é que se presta tan pouca atención nos anos de formación da nenez e mocidade a estes temas que máis tarde o adulto aínda que detecta e alimenta o interese por estas disciplinas non ten palabras para falar sobre iso nin fundamentos cos que poder discutir, situarse. En fin, desexan participar pero non teñen ferramentas para «ver a arquitectura».

Curiosamente tratábase de formatos que non foran case ensaiados e que recentemente resultaron cultivar un éxito que sorprendeu ás propias cadeas, como é o caso do Chester de Mejide ou máis recentemente o programa de entrevistas de Bertín Osborne.

Estaría encantado de falar destas iniciativas e mesmo de que tentásemos poñelas en marcha desde unha plataforma tan interesante como a vosa.

Sen dúbida este tipo de programas existirán, é só cuestión de tempo (pouco, na miña opinión) que cheguen as condicións e sensacións adecuadas a todas as partes necesarias nun proxecto audiovisual para que se produzan.

Nun artigo recente, Santiago de Molina escribía sobre vivir sen mestres”, podería radiografiar o panorama actual da arquitectura e deseño?

Sempre pensei que ese labor é por definición imposible… Só podes entender o que pasa… Cando xa pasou. Un sistema non pode comprenderse a si mesmo. Só o tempo e a distancia permite situarche fose do cadro e mirar cara atrás «desde fóra». Desde dentro non se pode comprender nada, como un libro non pode saber o que porta.

Eu limítome a facer. Xa pescudaremos despois o que estamos a facer agora.

Enrique Barrera | Fotografía: Carlos Valledor
Enrique Barrera | Fotografía: Carlos Valledor

A arquitectura, ten abertos moitas frontes de batalla (LSP, Bolonia, paro, precariedade laboral, COAs, ETSAs, emigración, comunicación, etc), non serán demasiados para a polarización existente dentro da mesma?

Baixo a palabra arquitectura sempre se agruparon infinidade de temas e perfís moi diferentes. Creo que iso é parte do seu gran interese. Pero o arquitecto traballa alleo a estas cuestións… Non se escribe para publicar nin se pinta para expoñer. O escritor escribe aínda que non lle lean. A arquitectura acontece independentemente das leis ou a situación laboral. Outra cousa é que o panorama sexa ou non máis halagüeño para os arquitectos, pero iso non ten nada que ver coa arquitectura.

Como ve o futuro da arquitectura e do deseño? E o da profesión?

O da arquitectura e o deseño, fenomenal. Como digo, non depende das circunstancias. Todo se deseña. O da profesión é outro tema. Está claro que se está redefinindo a profesión e creo que cada vez para peor para nós. Cada vez máis ordenanzas, normativas e condicións que deixan menos lugar ao individuo e á arquitectura.

Pero é como lamentarse de que chegue o mal tempo. Non soluciona nada. Así que non me obsesiona o futuro, pensar nel implica quitarlle tempo ao presente, e bastante teño con sacar adiante o que hai hoxe encima da mesa. Lembro certa entrevista na que preguntaban a Giacometti se eses rostros alongados tentaban captar o espírito do modelo, ao que o escultor contestou algo como

“O espírito? Xa teño suficiente con tentar representar o seu ollo!”

Prefiro por iso lembrar aquilo que dicía Paul Valéry

“que basta observar o que sucede nun vaso de auga para pasar escribindo o resto da túa vida”.

Que opina dos que se foron a traballar ao estranxeiro?

O mesmo que dos que se quedaron. Todo o mundo tenta atopar o seu lugar. Hoxe a «distancia de seguridade» ampliouse enormemente. Moita xente foise «exiliada» co sentimento de non ter outro remedio, pero outros moitos fixérono porque poden, porque están preparados, porque quixeron ir cara aos lugares onde están a ocorrer as cousas. Paréceme estupendo. Haberá algún día en que non terá sentido o falar de ir fose ou quedar dentro, porque todo será felizmente o mesmo.

Jornada organizada y moderada por Enrique Barrera para ESNE sobre Gastronomía y Diseño bajo el título ¿Dónde Comemos? Autor: Muriel de Gracia Wittemberg (en la fotografía aparecen, de izq a derecha: Arturo Pardos, David Muñoz, Enrique Barrera, Eva Almohacid y Fernando Moral)
Xornada organizada e moderada por Enrique Barrera para ESNE sobre Gastronomía e Deseño baixo o título, Onde Comemos? | Fotografía: Muriel de Gracia Wittemberg (de esquerda a dereita: Arturo Pardos, David Muñoz, Enrique Barrera, Eva Almohacid e Fernando Moral)

Que opina dos arquitectos que emprenden en novos campos?

Non me sorprende en absoluto. Non creo en arquitectos que emprenden en novos campos. É dicir, con frecuencia fálase de modo que parece que a condición de ser arquitecto fose un estado a priori. Un termo nítido e univocamente definido, perfectamente acoutado, do que certos individuos «sáense» para dedicarse a facer outra cousa… a pesar de ser arquitecto.

Pero o certo é que ser arquitecto implica máis que nada unha maneira de pensar. Unha sensibilidade singular cara ao que nos rodea. Non entendo a diferenza entre un arquitecto, un escritor, un cineasta, un pintor, un debuxante, un ama de casa, un monxe budista…

A arquitectura é só un oficio. O que si creo é que é a obra quen fai ao autor, e o exercicio da arquitectura constrúe a un ser fascinado polo mundo, que en todo atopa interese.

Está contento coa súa traxectoria profesional? Que proxectos de futuro espéranlle?

Desde logo que non, sempre sinto incompleto, insatisfeito. Sempre a sensación de non lograr levar cada proxecto un pouco máis lonxe. Resulta Inevitable lamentar o terminar os proxectos. Non poder perpetuar a emoción das cousas que aínda poden ser, ese gato de Schrödinger que é o estado natural do proxectar. Conforme se executa o proxecto, coagula, cristaliza, perde o seu multiplicidad en favor dunha soa realidade e deixa cada vez menos sitio a todo o que puido ser.

Proxectos de futuro? Aparecen cada día. Só espero estar aberto ao que veña para aproveitar cada ocasión como unha oportunidade de aprender, de traballar, de evolucionar, de axudar, de investigar, de esculcar, de romper, de comezar, de divertirme, de probar, de equivocarme…

Para acabar, que lle aconsellaría aos actuais estudantes e futuros profesionais de arquitectura?

Non son ninguén para dar consellos a ninguén. Comparto esa máxima de que o único que é lícito ensinar é ensinar a aprender.

Pero se teño que dicirlles algo, non como profesor, senón como compañeiro de profesión, de intereses, como compañeiro de viaxe neste tempo tan corto que nos tocou compartir diríalles que non se preocupen pola situación, que non escoiten a ninguén, que se mostren activos e optimistas, porque a arquitectura non entende de crise, nin de gustos, nin de diñeiro.

Diríalles que sorrían e debuxen… debuxen… debuxen…

Enrique Barrera | Fotografía: Carlos Valledor
Enrique Barrera | Fotografía: Carlos Valledor

Enrique Barrera · Arquitecto, Deseñador, Interiorista, Director de Arte e profesor en ESNE
Novembro, 2016

Entrevista realizada por Ana Barreiro Blanco e Alberto Alonso Ouro. Agradecer a Enrique o seu tempo e predisposición con este pequeno espazo.

[:en]

“The design is the soul of the things created by the man”.

— Steve Jobs

In this new season of the section it marks with “beacon” that we begin, we enter the world of the television, and that better way of it doing that of Enrique Barrera’s hand (@ebarrera_). This architect and designer of anxious spirit, formed in the ETSAM brings together his educational labor (as teacher in the UCJC and in ESNE, where he has been The Director of the Degree in design of Interiors) with his current study, In Design We Trust, specialized in restoration and television.

“The design it is quite. A business does not exist today for well that it is that he does not need from the design to communicate the excellences of his products or services, to transform into experience the visit of his potential client.

And of the deep conviction of the aptitude to put in value the business and products across the design In-Design-We-Trust is born. A company that offers total solutions of Design, specialized in restoration and design of product.”

Enrique Barrera is the author of the reforms of current programs as «Kitchen Nightmares«, by Alberto Chicote, and recently the most popular and ludicrous restaurant of the television: “First Dates” by Carlos Sobera.

This television decanting has not prevented him from harvesting prizes of national and international character with projects as the promotion of 166 housings VPP in the street Honrrubia 9 (Vallecas’s Widening, Madrid), the Urbanization of San Cayetano’s P.A.R. in Madrid, or the remodeling of Tirso de Molina’s Plaza in Madrid.

They walk, read and enjoy the “television magic”!

Entrevista Enrique Barrera | Fotografía: Seber Ugarte
Enrique Barrera | Photography: Seber Ugarte

How would Enrique Barrera be defined?

I feel unable to do such a thing. I like to think that I am anxious someone, a persecutor in the sense Cortazar´s style, any thing, before that to look at the landscape from the window…

From his formation like architect and now as teacher what does think of the programs and of the educational current system in the schools of Architecture and Design?

It is difficult to answer this… The university is fundamental, but I think that lamentably nowadays the institutions are more worried, in general, of the management, of the statistics and of the number of pupils who attract, that of being the avanzadilla of the company. The university should act as an explorer who works for the company, but his mechanisms are so slow … (generally so much more major all that is this one) When to the end it starts something proves to be already obsolete. Again and again it proves to be unable to give answers to the worries and needs of his own time.

The university that I understand must mark the pace, propose, innovate, advance to disclosed chest, though sometimes it does not succeed, though he is wrong, because his function is not it of giving solutions but her of questions be doing, her of opening doors. As I it understand a university it should be employed at the side of the dizziness and not at that of the safety.

I know the most valuable people, delivered to the reason, wanting to give lessons, to share his experiences … they have so much that to contribute … but the university does not leave site them. Other things are rewarded only … doctors, often with thesis of pompous titles that were put before at least of starting investigating on topics that scarcely interest his author … things like that.

What aspects might they improve and / or complete?

Great, great. But the most important thing, the important only thing, is that what is done is done indeed. That is not a game, or rather, that is not a sham. That there is risk and commitment. This, which can look like a triteness, or an obviedad, turns out to be the most difficult thing.

To do architecture is to play to the little houses. It is not a question of producing planes to him and renders that have «appearance of architecture». It is not a question of answering forms that will fight to the safety of the warm coffee. It is necessary to play, yes, but since the children play, forgetting to eat, refusing to sleep, the knees being skinned, because all his being is put in the game.

It is a question of risking and to undressing. It treats itself, in Lorca’s words that so much Sáenz de Oíza was mentioning, of

«burning the Parthenon every night to return to raise it every morning».

And if not, there is no architecture. There is nothing.

Which was the motive or reason that led him to channelling his professional life was doing the “design”?

I never appeared it. Suddenly it was there.

For a long time I detested the word I design. It me was sounding to a superficial postureo, to re-licked, to snobbery. But one day I repaired in his etymology (always the etymology) Designing is to designate, or to put name to the things, to separate them from the rest of the world. And then it seemed to me that «designing» was wonderful.

Anyhow I think that always I have done the same thing, the only thing that happens is that they are changing the names that put on that one that you do. That is to say, you call it of different way according to the area at which one is employed, the trade, but the abstract operations that are realized are conceptual almost the same ones.

«The certain thing is that I do not know how to distinguish between architecture, design, cinema, literature … is not it everything same?»

Experimentación con alumnos de Esne en cúpulas geodésicas | Fotografía: Carlos García
Experimentation with pupils of Esne in geodesic domes | Photography: Carlos García

From the year 2012 it realizes the reforms of the program «Kitchen Nightmares«, with Alberto Chicote what does contribute this contact with the world of the television?

Many things, but principally a field of unpayable experience, in a profession where the times are very slow. Often desperate slow. The time of a work in architecture includes often several years. It is frequent that in the course of the production of a project for a contest, his adjudication, the draft of the project of execution and then the construction of the same one several years have spent. So many people that often the interest of the author is already in another place when still he is executing the above mentioned work, which in occasions turns out to be very frustrating.

The speed of the television stamps a slightly frequent agility on the construction, that though it is sea and sressful the certain thing is that it turns out to be extremely interesting. The need to take decisions very rapidly improves processes that in occasions are eternized and postpone in the draft of a project up to exhausting the period. In addition it turns out to be very satisfactory to see the result of the work in so short term.

Also it develops, or at least he trains, a certain aptitude to analyze situations rapidly, to detect problems, to understand the keys of a place, to direct the look.

In addition to work hand to hand with the big one of the kitchen as Alberto Chicote has allowed me to learn infinity of things brings over of the functioning of a restaurant that they turn out to be fundamental bear in mind in the moment of to project. It is surprising to discover that the chefs of this high level do the same questions to themselves and use concepts and analogous terms to used in architecture, only that do not load with the weight of the tradition in his rucksack. Valuable lessons of projects are learned listening to them to speak and seeing them to work.

It is really very satisfactory to be employed at a project in which two different disciplines like gastronomy and design, they join to advance of the hand prospering one to other one.

Finally, it turns out to be a stimulant exercise to have to be employed at very different records, since the nature of the television makes necessary that every project is different from the previous ones. We take more of half a hundred of reformed places in those who the day that issues the program the clients, are two million spectators who expect with curiosity to find a change every time different.

Enrique Barrera preparando el mural para el restaurante "La Mariña "(Luarca) | Fotografía: Yolanda González
Enrique Barrera preparing the mural for the restaurant «La Mariña «(Luarca) | Photography: Yolanda González

How many “hours” it is behind these “minutes issued” to realize the reform? How is it the process?

Intense, very intense. This question they fulfil me often, and I realize that when I answer it, without wanting it, I commit adultery the response. I joust on she having stopped being outlined by objection in which I have left me behind everything important. I do not know say really how much time has lasted.

The reform executes in 36 constant hours, but certainly, before it has been necessary to visit the place and raise a project. It is frequent that superpose several, for what it turns out almost impossible to quantify the time that goes each one. In my opinion in order that the offer works a real change has to manage happen. It is not a question of changing the color, or dressing the walls, but to managing to modify his nature, of re-meaning the place, «of transforming it into another thing». It is something independent from the size or depth of the intervention, and is obtained based on drawing and of being employed at him up to verifying which is this change that arranges everything. Sometimes it happens fast, but the majority of the times I need to turn him and more returns up to understanding the place. And nevertheless then it turns out to be almost evident. The rest is a trade.

Certainly great part depends on rapid decisions that must think in work, because since in all the works they turn out to be great unforeseen, only that in a little time cannot postpone the decisions or wait to tomorrow, so constant it is necessary to derive to new solutions the project.

Though the subject matter of the program is recounted to the world of the kitchen and restaurants, he does not think that it is possible this reduction of the times of the work that they realize can “confuse” to the company leading them to thinking that the “royal” steps are this?

I do not believe it. To the whole world, and especially it looks like to the restorers an almost magic to achieve these results in this time. They do not see it by no means normally. What is done in the program is an offer of change of image, that is to say, to clarify ideas, to propose a powerful concept capable of ordering and meaning the place and of communicating to the public what in this house offers. It is not a question 100 % as a work to the use finished, but rather a point of item in order that the owner of the business then interpreter and closing the work. But of quite manners yes it is true that in the construction a good organization, an effective equipment, and especially to handle clear concepts from the conception of the design that they have presents his execution from the origin of the project, can reduce the times in the execution of the work of a very significant way with regard to what often we are accustomed.

Autoretrato tomado durante la reforma de "El mesón de Galicia" (Hamburgo) | Fotografía: Enrique Barrera
Autoportrait taken during the reform of «El mesón de Galicia» (Hamburgo) | Photography: Enrique Barrera

Given his experience in the world I televise does he think that there would be feasible a program that brings over the labor of the architects and designers to the company? And of feasible being does he think that it would be positive?

I am be absolutely sure of it. In fact I go trying for already several years, without success up to the moment, to extract to the light some programs and formats that we have developed in the study in this line. I presented it to several chains but I could not make them see the potential of the format. I don´t be if I will manage to extract anyone improve, but I have clear that it is question of time and coincidences of interests that have his opportunity programs of this nature. And they will work. It is clear that there is an increasing interest for already a few years of the public in general for the world of architecture and the design. What happens is that few attention lends so in the years of formation of the childhood and youth to these topics that later the adult though it detects and feeds the interest for these disciplines does not have words to speak either on it or foundations with which to be able to discuss, be positioned. In end, they want to take part but they do not have tools «to see the architecture «.

Curiously it was a question of formats that had not been almost tested and that recently have proved to harvest a success that has surprised to the own chains, since it is the case of Mejide’s Chester or more recently the program of Bertín Osborne’s interviews.

It would be been charmed with of speaking about these initiatives and even about that we were trying to start from a platform as interesting as your.

Undoubtedly this type of programs will exist, it is only a question of time (little, in my opinion) that come the conditions and sensations adapted to all the necessary parts in an audio-visual project in order that they take place.

In a recent article, Molina’s Santiago was writing on living without teachers”, might it X-ray the current panorama of the architecture and design?

Always I have thought that this labor is for impossible definition… Only you can understand what happens… When already it has happened. A system cannot be understood to yes same. Only the time and the distance allows to place you out of the picture and to look backward » from out «. From inside it is not possible to understand anything, since a book cannot know what it carries.

I limit myself to doing. Already we will verify later what we are doing now.

Enrique Barrera | Fotografía: Carlos Valledor
Enrique Barrera | Photography: Carlos Valledor

The architecture, it has opened many fronts of battle (LSP, Bologna, unemployment, labor precariousness, Spades, ETSAs, emigration, communication, etc), will not they be too much for the existing polarization inside the same one?

Under the word architecture always there has been grouped infinity of topics and very different profiles. I think that it is a part of his great interest. But the architect works foreign to these questions… He neither writes himself to publish nor makes up to exhibit. The writer writes though they do not read him. The architecture happens independently of the laws or the labor situation. Another thing is that the panorama is or not more pleasing for the architects, but it does not have anything to see with the architecture.

How does it see the future of the architecture and of the design? And that of the profession?

That of the architecture and the design, phenomenal. As I say, it does not depend on the circumstances. Everything is designed. That of the profession is another topic. It is clear that the profession is re-defined and I believe that every time for worse for us. Increasingly ordinances, regulations and conditions that leave less place the individual and the architecture.

But it is like to complain from that the evil comes time. It does not solve anything. So it does not obsess the future, to think about him implies taking him time to the present, and enough I have in spite of extracting forward what exists today on the table. I remember certain interview in which they were asking Giacometti if these elongated faces were trying to catch the spirit of the model, to what the sculptor answered something as

“The spirit? Already I have sufficiently in spite of trying to represent his eye!”

I prefer for it to remember that one that Paul Valéry was saying

“that is enough to observe what happens in a water glass to happen writing the rest of your life”.

What does think of those that they have been going to work abroad?

The same thing that of those who have remained. The whole world tries to find his place. Today the «safety distance» has been extended enormously. Many people have gone away «exiled» with the feeling of not having another remedy, but great others have done it because they can, because they are prepared, because they have wanted to go towards the places where the things happen. It seems to me to be marvellous. It will have some day in which it will not have felt to speak of going out or of remaining inside, because everything will be happily the same thing.

Jornada organizada y moderada por Enrique Barrera para ESNE sobre Gastronomía y Diseño bajo el título ¿Dónde Comemos? Autor: Muriel de Gracia Wittemberg (en la fotografía aparecen, de izq a derecha: Arturo Pardos, David Muñoz, Enrique Barrera, Eva Almohacid y Fernando Moral)
Day organized and moderated by Enrique Barrera for ESNE on Gastronomy and Design under the title where Do We Eat? | It comes out in photographs: Muriel of Grace Wittemberg (from left side to right: Arturo Pardos, David Muñoz, Enrique Barrera, Eve Almohacid and Fernando Moral)

What does think of the architects who undertake in new fields?

I do not surprise it by no means. I do not believe in architects who undertake in new fields. That is to say, often one speaks so that it seems that the condition to be an architect was a condition a priori. A clear term and unívocamente definite, perfectly fenced, of that certain individuals » leave» to devote itself to do another thing … in spite of being an architect.

But the certain thing is that to be an architect it implies more than at all a way of thinking. A singular sensibility towards what it surrounds us. I do not understand the difference between an architect, a writer, a filmmaker, a painter, a draftsman, an ama de casa, a monk Buddhist…

The architecture is only a trade. What yes I believe is that it is the work who does the author, and the exercise of the architecture constructs a being fascinated by the world, who in everything finds interest.

Is it satisfied with his professional path? What projects of future do wait?

Certainly that not, always I feel incomplete, unsatisfied. Always the sensation of not having managed to take every project a bit beyond. It turns out to be Inevitable to regret finishing the projects. Not to be able to perpetuate the emotion of the things that still can be, this Schrödinger’s cat that is the natural condition of to project. As the project is executed, coagulates, crystallizes, loses his multiplicity in favor of an alone reality and leaves less and less site everything what could be.

Projects of future? They appear every day. Only I wait to be opened what comes to seize every opportunity as an opportunity to learn, of working, of evolving, of helping, of investigating, of snooping, of breaking, of beginning, of amusing myself, of trying, of being wrong…

Finishing, what would him advise the current students and future professionals of architecture?

I am not anybody to give advices to anybody. I share this maxim of which the only thing that is lawful to teach is to teach to learning.

But if I have to say something to them, not as teacher, but as companion of profession, of interests, as companion of trip in this time so short that we have had to share he would say to them that they should not worry for the situation, that they do not listen to anybody, that they prove to be active and optimistic, because the architecture deals neither on crisis, nor on tastes, nor on money.

He would say to them that they should smile and draw … draw … draw…

Enrique Barrera | Fotografía: Carlos Valledor
Enrique Barrera | Photography: Carlos Valledor

Enrique Barrera · Architect, Designer, Interiorista, The Director of Art and teacher in ESNE
November, 2016

Interview realized by Ana Barreiro Blanco and Alberto Alonso Oro. To be grateful for Enrique his time and predisposition with this small space.

[:]

Ana Barreiro Blanco
Ana Barreiro Blancohttps://tallerabierto.gal/gl/
Arquitecta y socia fundadora de gestión cultural taller abierto
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR

2 COMENTARIOS

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
2 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados
Alberto Alonso Oro
Alberto Alonso Oro
9 years ago
Reply to  Eva G. B.

¡Qué suerte!¡Gracias por compartir tu experiencia Eva!

Eva G. B.
Eva G. B.
9 years ago

Una de las personas más creativas que he conocido con una modestia inversamente proporcional a su gran talento. Trabajar con él fue un estímulo constante para la creatividad.

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS