IniciofaroObjetos de afecto | Jorge Rodríguez Obxetos de afecto | Jorge RodríguezObjects...

[:es]Objetos de afecto | Jorge Rodríguez [:gl]Obxetos de afecto | Jorge Rodríguez[:en]Objects of affection | Jorge Rodríguez [:]

[:es]

La Femme, 1918-1920, Man Ray (1890-1976) | © 2016 Man Ray Trust/Artists Rights Society (ARS), New York/ADAGP, Paris
La Femme, 1918-1920, Man Ray (1890-1976) | © 2016 Man Ray Trust/Artists Rights Society (ARS), New York/ADAGP, Paris

‘Yo aún así estoy deformado por los nexos con las cosas que me rodean. Como un molusco que vive en su concha, así yo habito en el siglo XIX, que está ahora delante inútil como una concha deshabitada. Me lo pongo en la oreja.’

Walter Benjamin

Aldo Rossi decía de su arquitectura que las cosas se veían con gran fijeza. Seguramente en sus primeros proyectos esa ‘fijeza’ sea más palpable, reconocida en obras prácticamente aisladas de su contexto, con una pureza formal que nos habla de una arquitectura concebida como un objeto, quizás fruto de la primacía que el milanés daba al escenario respecto al acontecimiento1.

Sin embargo esa hieraticidad de sus objetos va diluyéndose con la evolución de una carrera cimentada en unos postulados teóricos de gran complejidad a edad temprana. Se pierden las reconocibles cafeteras, casetas de playa, frisos y líneas puras, apareciendo ciertas distorsiones fruto de la relación de estos objetos con un contexto que no coincidía con el entorno de proximidad, si no a lo que el propio Rossi llamó ‘Ciudad análoga’, fuertemente relacionada con concepto de analogía de Gustav Jung2 y el vedutismo, especialmente por las visiones de Canaletto sobre Venecia en las que se alcanza una precisión cartográficoa de un entorno que mezcla realidad y ficción, incorporando edificios paladianos que no fueron más allá del proyecto a la escena real de Venecia, ofreciendo una visión personal que constituye en sí misma una ciudad, la ciudad análoga.

Man Ray, La Femme, 1920, Epreuve gélatino-argentique contrecollée sur carton
Man Ray, La Femme, 1920, Epreuve gélatino-argentique contrecollée sur carton

Es sabida la afición de Rossi a coleccionar lo que el fotógrafo Man Ray bautizó como ‘Objetos de mi afecto’. Para el americano no era más que una forma de flirtear con el dadaísmo retratando objetos descontextualizados o separados de su función original, sin embargo para el italiano eran un cuaderno de bitácora de objetos reconocibles, fijos y rígidos de los que se servía el proyecto o la memoria para recrear esa ciudad análoga que deformase e influyese su arquitectura y la alejase del purismo de sus primeras obras. Así podemos realizar una disección precisa de las influencias de Rossi para su arquitectura si observamos los brillantes dibujos y fotografías que acompañaban al arquitecto italiano en cada etapa, con una respuesta construida en relación directa con estas influencias que con tanto empeño camuflaba e incluso negaba.

Seguramente la principal diferencia entre los objetos de afecto de uno y otro radique en la actitud de cada uno a la hora de enfocar la disciplina, y seguramente la vida. Observamos en la obra de Rossi un interés casi compulsivo en la acumulación de objetos con una relación formal directa con sus proyectos posteriores, una lectura tremendamente pragmática del entorno que a pesar de su basta cultura e interés por otras disciplinas y corrientes, un acercamiento analítico a la realidad que lo rodeaba con el firme objetivo de extraer las trazas formales que ordenasen sus proyectos y proporcionasen esa carga semiológica que tanto le preocupaba. Anotaciones precisas, bocetos repetidos hasta la saciedad y un orden de prioridades en el dibujo que jerarquizaba lo realmente importante de cada apunte: las chimeneas, cafeteras, construcciones parafinadas y el juego de luces y sombras. Una mirada disciplinada, de arquitecto que nunca ha roto un plato.

Las cafeteras de Aldo Rossi, 1984 | fondazionealdorossi.org
Las cafeteras de Aldo Rossi, 1984 | fondazionealdorossi.org

Por el contrario Man Ray utilizó sus objetos de afecto como medio de exploración de los límites de una disciplina que menospreciaba3. La relación que el americano establece entre estos objetos con su obra posterior carece de cualquier relación formal, incluso en aspectos técnicos, en los que fue un visionario. Utiliza estos objetos como base de un pensamiento que buscaba convertir la fotografía en arte. Con el mismo interés que el milanés por el atractivo de manipular la realidad pero desde una perspectiva mucho más radical, más liberada.

Está en los nexos que se establecen entre la capacidad de análisis y aprehensión de la realidad y la obra realizada, la mayor complejidad de todo proyecto artístico. Entablar una amistad entre el pasado, el lugar, las personas y el presente. Relación compleja y difícil de gestionar. No me atrevería a establecer las reglas para conseguir un perfecto equilibrio, pero Eduardo Galeano, gran disfrutador de la cultura indígena, nos cuenta en el Ventana sobre la memoria, el ritual de iniciación entre artesanos en la selva amazónica. Cuando el alfarero viejo, próximo a retirarse, le ofrece su mejor pieza al alfarero joven, este no guarda la vasija para admirarla y tratar de conseguir una pieza mejor, si no que la estrella contra el suelo, la rompe en mil pedazos y los incorpora a su arcilla. Man Ray dejó claro en su epitafio su actitud ante la vida ‘Unconcerned but not indifferent’. A Aldo Rossi, quizás le hubiese hecho falta romper algún plato más.

Jorge Rodríguez Seoane, arquitecto.
Santander. Septiembre 2016

Notas:

1. ‘Siempre he afirmado que los lugares son más fuertes que las personas, el escenario más que el acontecimiento.’ Aldo Rossi

2. ‘He explicado que el pensamiento lógico es el pensamiento expresado en palabras, que se dirige al exterior como un discurso. El pensamiento analógico o fantástico y sensible, imaginado y mudo, no es un discurso sino una meditación sobre materiales del pasado, un acto volcado hacia dentro. El pensamiento lógico es pensar con palabras. El pensamiento analógico es arcaico, no expresado y prácticamente inexpresable con palabras.’ Correspondencia privada entre Carl Gustav Jung y Sigmund Freud.

3. Man Ray escribió un artículo muy crítico con su profesión titulado ‘La fotografía no es un arte’. Preguntado años después si había matizado su postura respondió, ‘Si, ahora creo que el arte no es fotografía.’

[:gl]

La Femme, 1918-1920, Man Ray (1890-1976) | © 2016 Man Ray Trust/Artists Rights Society (ARS), New York/ADAGP, Paris
La Femme, 1918-1920, Man Ray (1890-1976) | © 2016 Man Ray Trust/Artists Rights Society (ARS), New York/ADAGP, Paris

Eu aínda así estou deformado polos nexos coas cousas que me rodean. Como un molusco que vive na súa cuncha, así eu habito no século XIX, que está agora diante inútil como unha cuncha deshabitada. Póñomo na orella.’

Walter Benjamin

Aldo Rossi dicía da súa arquitectura que as cousas se vían con gran fijeza. Seguramente nos seus primeiros proxectos esa ‘fixeza’ sexa máis palpable, recoñecida en obras practicamente illadas do seu contexto, cunha pureza formal que nos fala dunha arquitectura concibida como un obxecto, quizais froito da primacía que o milanés daba ao escenario respecto ao acontecemento1.

Con todo esa hieraticidad dos seus obxectos vai diluíndose coa evolución dunha carreira cimentada nuns postulados teóricos de gran complexidade a idade temperá. Pérdense as reconocibles cafeteras, casetas de praia, frisos e liñas puras, aparecendo certas distorsiones froito da relación destes obxectos cun contexto que non coincidía coa contorna de proximidade, se non ao que o propio Rossi chamou ‘Cidade análoga’, fortemente relacionada con concepto de analogía de Gustav Jung2 e o vedutismo, especialmente polas visións de Canaletto sobre Venecia nas que se alcanza unha precisión cartográfica dunha contorna que mestura realidade e ficción, incorporando edificios paladianos que non foron máis aló do proxecto á escena real de Venecia, ofrecendo unha visión persoal que constitúe en si mesma unha cidade, a cidade análoga.

Man Ray, La Femme, 1920, Epreuve gélatino-argentique contrecollée sur carton
Man Ray, La Femme, 1920, Epreuve gélatino-argentique contrecollée sur carton

É sabida a afección de Rossi a coleccionar o que o fotógrafo Man Ray bautizou como ‘Obxetos do meu afecto’. Para o americano non era máis que unha forma de flirtear co dadaísmo retratando obxectos descontextualizados ou separados da súa función orixinal, con todo para o italiano eran un caderno de bitácora de obxectos reconocibles, fixos e ríxidos dos que se servía o proxecto ou a memoria para recrear esa cidade análoga que deformase e influíse a súa arquitectura e afastásea do purismo das súas primeiras obras. Así podemos realizar unha disección precisa das influencias de Rossi para a súa arquitectura se observamos os brillantes debuxos e fotografías que acompañaban ao arquitecto italiano en cada etapa, cunha resposta construída en relación directa con estas influencias que con tanto empeño camuflaba e incluso negaba.

Seguramente a principal diferenza entre os obxectos de afecto dun e outro radique na actitude de cada un á hora de enfocar a disciplina, e seguramente a vida. Observamos na obra de Rossi un interese case compulsivo na acumulación de obxectos cunha relación formal directa cos seus proxectos posteriores, unha lectura tremendamente pragmática da contorna que a pesar da súa basta cultura e interese por outras disciplinas e correntes, un achegamento analítico á realidade que o rodeaba co firme obxectivo de extraer as trazas formais que ordenasen os seus proxectos e proporcionasen esa carga semiológica que tanto lle preocupaba. Anotacións precisas, bosquexos repetidos ata a saciedade e unha orde de prioridades no debuxo que jerarquizaba o realmente importante de cada apuntamento: as chemineas, cafeteras, construcións parafinadas e o xogo de luces e sombras. Unha mirada disciplinada, de arquitecto que nunca rompeu un prato.

Las cafeteras de Aldo Rossi, 1984 | fondazionealdorossi.org
As cafeteras de Aldo Rossi, 1984 | fondazionealdorossi.org

Pola contra Man Ray utilizou os seus obxectos de afecto como medio de exploración dos límites dunha disciplina que menosprezaba3. A relación que o americano establece entre estes obxectos coa súa obra posterior carece de calquera relación formal, mesmo en aspectos técnicos, nos que foi un visionario. Utiliza estes obxectos como base dun pensamento que buscaba converter a fotografía en arte. Co mesmo interese que o milanés polo atractivo de manipular a realidade pero desde unha perspectiva moito máis radical, máis liberada.

Está nos nexos que se establecen entre a capacidade de análise e aprehensión da realidade e a obra realizada, a maior complexidade de todo proxecto artístico. Establecer unha amizade entre o pasado, o lugar, as persoas e o presente. Relación complexa e difícil de xestionar. Non me atrevería a establecer as regras para conseguir un perfecto equilibrio, pero Eduardo Galeano, gran disfrutador da cultura indíxena, cóntanos no Xanela sobre la memoria, o ritual de iniciación entre artesáns na selva amazónica. Cando o oleiro vello, próximo a retirarse, ofrécelle a súa mellor peza ao oleiro novo, este non garda a vasilla para admirala e tratar de conseguir unha peza mellor, se non que a estrela contra o chan, rómpea en mil pedazos e incorpóraos á súa arxila. Man Ray deixou claro no seu epitafio a súa actitude ante a vida ‘Unconcerned but not indifferent’. A Aldo Rossi, quizais lle fixese falta romper algún prato máis.

Jorge Rodríguez Seoane, arquitecto.
Santander. Setembro 2016

Notas:

1. ‘Sempre afirmei que os lugares son máis fortes que as persoas, o escenario máis que o acontecemento.’ Aldo Rossi

2. ‘Expliquei que o pensamento lóxico é o pensamento expresado en palabras, que se dirixe ao exterior como un discurso. O pensamento analóxico ou fantástico e sensible, imaxinado e mudo, non é un discurso senón unha meditación sobre materiais do pasado, un acto envorcado cara a dentro. O pensamento lóxico é pensar con palabras. O pensamento analóxico é arcaico, non expresado e practicamente inexpresable con palabras.’ Correspondencia privada entre Carl Gustav Jung e Sigmund Freud.

3. Man Ray escribiu un artigo moi crítico coa súa profesión titulado ‘A fotografía non é unha arte’. Preguntado anos despois se matizara a súa postura respondeu, ‘Se, agora creo que a arte non é fotografía.’

[:en]

La Femme, 1918-1920, Man Ray (1890-1976) | © 2016 Man Ray Trust/Artists Rights Society (ARS), New York/ADAGP, Paris
La Femme, 1918-1920, Man Ray (1890-1976) | © 2016 Man Ray Trust/Artists Rights Society (ARS), New York/ADAGP, Paris

I nonetheless am deformed by the links by the things that surround me. As a mollusk that lives in his shell, this way I live in the 19th century, which is now ahead useless as an uninhabited shell. I put on it in the ear.’

Walter Benjamin

Aldo Rossi was saying of his architecture that the things saw with great firmness. Surely in his first projects this ‘firmness’ be more palpable, recognized in works practically isolated of his context, with a formal purity that he speaks to us about an architecture concebida as an object, probably fruit of the primacy that the Milanese was giving to the scene with regard to the event1.

Nevertheless this hieraticidad of his objects goes being diluted by the evolution of a career established in a few theoretical postulates of great complexity to early age. There get lost the recognizable coffee machines, sheds of beach, friezes and pure lines, appearing certain distortions fruit of the relation of these objects with a context that was not coinciding with the environment of proximity, if not to what the own Rossi called ‘Analogous city’, strongly related to concept of Gustav Jung‘s analogy2 and the vedutismo, specially by the visions of Canaletto on Venice in which there is reached a cartographic precision of an environment that mixes reality and fiction, incorporating buildings paladianos that did not go beyond the project to the royal scene of Venice, offering a personal vision that constitutes in yes the same city, the analogous city.

Man Ray, La Femme, 1920, Epreuve gélatino-argentique contrecollée sur carton
Man Ray, La Femme, 1920, Epreuve gélatino-argentique contrecollée sur carton

Rossi’s interest is known to collecting what the photographer Man Ray baptized as ‘Objects of my affection. For the American it was not any more than a form of flirting with the dadaísmo portraying objects descontextualizados or separated from his original function, nevertheless for the Italian they were a notebook of binnacle of recognizable, fixed and rigid objects which the project or the memory was served to recreate this analogous city that was deforming and influencing his architecture and was removing it from the purism of his first works. This way we can realize a precise dissection of Rossi’s influences for his architecture if we observe the brilliant drawings and photographies that were accompanying the Italian architect in every stage, with a response constructed in direct relation with these influences that with so much determination it was camouflaging and even he was denying.

Surely the principal difference between the objects of affection of one and other one takes root in the attitude of each one at the moment of focusing the discipline, and surely the life. We observe in Rossi’s work an almost compulsive interest in the accumulation of objects with a formal direct relation with his later projects, a tremendously pragmatic reading of the environment that in spite of his coarse culture and interest for other disciplines and currents, an analytical approximation to the reality that was surrounding it with the objective road surface of extracting the formal traces that were arranging his projects and were providing this load semiológica that so much was worrying him. Precise annotations, sketches repeated up to the satiety and an order of priorities in the drawing that was organizing into a hierarchy the really important of every note: the chimneys, coffee machines, constructions parafinadas and the game of lights and shades. A disciplined look, of architect who has never broken a plate.

Las cafeteras de Aldo Rossi, 1984 | fondazionealdorossi.org
Aldo Rossi’s coffee machines, 1984 | fondazionealdorossi.org

On the contrary Man Ray used his objects of affection as way of exploration of the limits of a discipline that was despising3. The relation that the American establishes between these objects with his later work lacks any formal relation, even in technical aspects, in which he was a visionary. It uses these objects as base of a thought that was seeking to turn the photography into art. With the same interest that the Milanese for the attraction of manipulating the reality but from a much more radical, more liberated perspective.

Por el contrario Man Ray utilizó sus objetos de afecto como medio de exploración de los límites de una disciplina que menospreciaba3. La relación que el americano establece entre estos objetos con su obra posterior carece de cualquier relación formal, incluso en aspectos técnicos, en los que fue un visionario. Utiliza estos objetos como base de un pensamiento que buscaba convertir la fotografía en arte. Con el mismo interés que el milanés por el atractivo de manipular la realidad pero desde una perspectiva mucho más radical, más liberada.

It is in the links that are established between the capacity of analysis and apprehension of the reality and the realized work, the major complexity of any artistic project. To begin a friendship between the past, the place, the persons and the present. Relation complex and difficult to manage. Relation complex and difficult to manage. I would not dare to establish the rules to obtain a perfect balance, but Eduardo Galeano, great disfrutador of the indigenous culture, tells us in ‘Window on the memory’, the ritual of initiation between craftsmen in the Amazonian jungle. When the old potter, close to move back, offers his better piece to the young, this potter he does not guard the jar to admire and to try to obtain a better piece, if not that the star against the soil, breaks in thousand pieces and it incorporates them into his clay. Man Ray clarified in his epitaph his attitude before the life ‘Unconcerned but not indifferent’. To Aldo Rossi, probably it had been necessary to break some plate more.

Jorge Rodríguez Seoane, architect.
Santander. September 2016

Notes:

1. ‘Always I have affirmed that the places are stronger than the persons, the scene more than the event.’ Aldo Rossi

2. ‘I have made clear that the logical thought is the thought expressed in words, which goes on the outside as a speech. The analogical or fantastic and sensitive, imagined and mute thought, it is not a speech but a meditation on materials of the past, an act overturned inside. The logical thought is to think with words. The analogical thought is archaic, not expressed and practically inexpressibly with words.’ Correspondence deprived between Carl Gustav Jung and Sigmund Freud.

3. Man Ray wrote a very critical article with his profession titled ‘The photography is not an art’. Asked some years later if it had tinted his position it answered, ‘If, now I think that the art is not a photography.’

[:]

Jorge Rodríguez Seoane
Jorge Rodríguez Seoane
Arquitecto y socio fundador y gerente de Seoane Arquitectura. Experiencia activa en evaluación de riesgos y plan de negocio, gestión de personal y dirección de proyectos de ejecución. Gestión de carteras de inversión inmobiliaria, búsqueda de activos singulares y representación de intereses.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS