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Museo de la mina de Almannajuvet (Noruega).
Museo de la mina de Almannajuvet (Noruega).

Se dice que la escultura clásica griega llegó a su máximo esplendor cuando comenzó a usar el contrapposto. Este término italiano podría definirse como la relación que las distintas partes del cuerpo establecen al iniciar el movimiento. El peso del cuerpo descansa principalmente en una pierna, por lo que la cadera correspondiente se eleva respecto de la otra, el tronco se estabiliza compensando con el peso de los hombros esa inestabilidad y el cuerpo comienza a desplazarse.

La escultura congela de ese modo una postura en equilibrio inestable, que el cuerpo mantiene fugazmente entre un paso y otro del caminar. Es tal la tensión muscular que incluso los bloques de mármol necesitan refuerzos y en muchas de las piezas clásicas los personajes aparecen apoyados o recostados sobre troncos, pequeñas columnas o rocas figuradas que ayudan a estabilizar el cuerpo humano.

Este realismo dinámico parece también guiar la última obra del arquitecto Peter Zumthor, el museo de las minas de zinc de Almannajuvet. El museo se divide en cuatro pequeños pabellones, cuatro edificios que incluyen un pequeño museo, una cafetería, un refugio y un edificio de servicio, cada uno ofreciendo una visión diferente del paisaje aislado. Tanto el museo como la cafetería se alzan sobre las fuertes laderas del paisaje, equilibrados por sendas mallas de soportes de madera. Cerca, el edificio de servicio se ancla sobre el cortado del río, aferrándose a un gran muro de piedra que contiene la carretera y un pequeño parking.

Museo de la mina de Almannajuvet (Noruega).
Museo de la mina de Almannajuvet (Noruega).

Esta constelación de edificios de Almannajuvet, es también una respuesta al largo proceso de más de 12 años que ha llevado la redacción y construcción del proyecto. En este sentido la contaminación del proyecto con otros que habitaron el estudio del arquitecto durante esos años es más que evidente. La estructura de bastidores de madera para el secado de pescado que había inspirado su proyecto en Vardo, parece reinterpretarse aquí.

Del mismo modo el revestimiento de tela asfáltica que empleó en el pabellón de la Serpentine Gallery londinense, reviste las distintas edificaciones sustituyendo al material azul cobalto de las propuestas iniciales. Por otro lado la materialidad final de las cuatro piezas alude a la temporalidad, improvisación y modestia del asentamiento minero inicial, que con materiales industriales, cubiertas de chapa ondulada, tableros y piezas de madera propias del túnel de la mina, formalizaban los recintos que quedaban suspendidos sobre la ladera.

Pero para colocar sobre el granito de Sauda, cubierto de musgo, las nuevas piezas que se alzarán sobre la empinada ladera de la montaña, Zumthor diseñó una hazaña de ingeniería estructural compleja que da luga r a vistas dramáticas, que tensionan el paisaje. El andamio de madera que resuelve la estructura toca el suelo con máxima tensión, las piezas metálicas se adaptan a la pendiente de la roca, en una geometría que en cualquier momento podría deslizar.

Los pies de madera tocan el suelo como lo hace una bailarina de ballet de puntillas, es decir, con gran esfuerzo muscular pero con la elegancia que ese equilibrio inestable le otorga al parecer un ser rebosante de dinamismo. Un gesto similar al del contrapposto de las esculturas griegas, que a pesar de estar condenadas a la quietud al igual que las estructuras de Zumthor parecen en disposición de andar un nuevo camino.

Museo de la mina de Almannajuvet (Noruega).
Museo de la mina de Almannajuvet (Noruega).

Íñigo García Odiaga. Arquitecto
San Sebastián. Febrero 2017

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Museo de la mina de Almannajuvet (Noruega).
Museo de la mina de Almannajuvet (Noruega).

Dise que a escultura clásica grega chegou ao seu máximo esplendor cando comezou a usar o contrapposto. Este termo italiano podería definirse como a relación que as distintas partes do corpo establecen ao iniciar o movemento. O peso do corpo descansa principalmente nunha perna, polo que a cadeira correspondente elévase respecto da outra, o tronco estabilízase compensando co peso dos ombreiros esa inestabilidade e o corpo comeza a desprazarse.

A escultura conxela dese modo unha postura en equilibrio inestable, que o corpo mantén fugazmente entre un paso e outro do camiñar. É tal a tensión muscular que mesmo os bloques de mármore necesitan reforzos e en moitas das pezas clásicas os personaxes aparecen apoiados ou recostados sobre troncos, pequenas columnas ou rocas figuradas que axudan a estabilizar o corpo humano.

Este realismo dinámico parece tamén guiar a última obra do arquitecto Peter Zumthor, o museo das minas de zinc de Almannajuvet. O museo divídese en catro pequenos pavillóns, catro edificios que inclúen un pequeno museo, unha cafetería, un refuxio e un edificio de servizo, cada un ofrecendo unha visión diferente da paisaxe illada. Tanto o museo como a cafetería álzanse sobre as fortes ladeiras da paisaxe, equilibrados por senllas mallas de soportes de madeira. Preto, o edificio de servizo ancórase sobre o cortado do río, aferrándose a un gran muro de pedra que contén a estrada e un pequeno parking.

Museo de la mina de Almannajuvet (Noruega).
Museo de la mina de Almannajuvet (Noruega).

Esta constelación de edificios de Almannajuvet, é tamén unha resposta ao longo proceso de máis de 12 anos que levou a redacción e construción do proxecto. Neste sentido a contaminación do proxecto con outros que habitaron o estudo do arquitecto durante eses anos é máis que evidente. A estrutura de bastidores de madeira para o secado de peixe que inspirara o seu proxecto en Vardo, parece reinterpretarse aquí.

Do mesmo xeito o revestimento de tea asfáltica que empregou no pavillón da Serpentine Gallery londiniense, reviste as distintas edificacións substituíndo ao material azul cobalto das propostas iniciais. Doutra banda a materialidad final das catro pezas alude á temporalidade, improvisación e modestia do asentamento mineiro inicial, que con materiais industriais, cubertas de chapa ondulada, taboleiros e pezas de madeira propias do túnel da mina, formalizaban os recintos que quedaban suspendidos sobre a ladeira.

Pero para colocar sobre o granito de Sauda, cuberto de brión, as novas pezas que se alzarán sobre a empinada ladeira da montaña, Zumthor deseñou unha fazaña de enxeñería estrutural complexa que dá luga r a vistas dramáticas, que tensionan a paisaxe. A estada de madeira que resolve a estrutura toca o chan con máxima tensión, as pezas metálicas adáptanse á pendente da roca, nunha xeometría que en calquera momento podería deslizar.

Os pés de madeira tocan o chan como o fai unha bailarina de ballet no bico dos pés, é dicir, con gran esforzo muscular pero coa elegancia que ese equilibrio inestable outórgalle ao parecer un ser rebosante de dinamismo. Un xesto similar ao do contrapposto das esculturas gregas, que a pesar de estar condenadas á quietude do mesmo xeito que as estruturas de Zumthor parecen en disposición de andar un novo camiño.

Museo de la mina de Almannajuvet (Noruega).
Museo da mina de Almannajuvet (Noruega).

Íñigo García Odiaga. Arquitecto
San Sebastián. Febreiro 2017

[:en]

Museo de la mina de Almannajuvet (Noruega).
Museum of the Almannajuvet mine (Norway).

It is said that the classical Greek sculpture reached its maximum splendor when it began to use the contrapposto. This Italian term could be defined as the relation that the different parts of the body establish when initiating the movement. The weight of the body rests mainly on one leg, so that the corresponding hip rises with respect to the other, the trunk is stabilized compensating with the weight of the shoulders that instability and the body begins to move.

The sculpture freezes in this way a position in unstable equilibrium, which the body maintains fleetingly between one step and another of the walk. The muscular tension is such that even the marble blocks need reinforcements and in many of the classic pieces the characters appear supported or recostados on trunks, small columns or figured rocks that help to stabilize the human body.

This dynamic realism also seems to guide the last work of the architect Peter Zumthor, the museum of the zinc mines of Almannajuvet. The museum is divided into four small pavilions, four buildings that include a small museum, a cafeteria, a shelter and a service building, each offering a different view of the isolated landscape. Both the museum and the cafeteria stand on the strong slopes of the landscape, balanced by wooden meshes. Nearby, the service building is anchored on the cut of the river, clinging to a large stone wall that contains the road and a small parking lot.

Museo de la mina de Almannajuvet (Noruega).
Museum of the Almannajuvet mine (Norway).

This constellation of Almannajuvet buildings is also a response to the long process of more than 12 years that has taken the drafting and construction of the project. In this sense, the contamination of the project with others who inhabited the architect’s studio during those years is more than evident. The structure of wooden racks for drying fish that had inspired his Vardo project seems to be reinterpreted here.

In the same way, the asphalt coating used in the pavilion of the Serpentine Gallery in London, covers the different buildings replacing the cobalt blue material of the initial proposals. On the other hand, the final materiality of the four pieces alludes to the temporality, improvisation and modesty of the initial mining settlement, which with industrial materials, covered with corrugated sheet metal, boards and pieces of wood from the mine tunnel, formalized the remaining enclosures suspended on the slope.

But to place on the granite of Sauda, covered with moss, the new pieces that will rise on the steep slope of the mountain, Zumthor designed a feat of structural engineering complex that gives rise to dramatic views, which stress the landscape. The wooden scaffolding that solves the structure touches the ground with maximum tension, the metal pieces adapt to the slope of the rock, in a geometry that could slide at any time.

The wooden feet touch the ground like a ballet dancer on tiptoe, that is to say, with great muscular effort but with the elegance that this unstable equilibrium gives him, apparently, a being brimming with dynamism. A gesture similar to that of the contrapposto of the Greek sculptures, which despite being condemned to stillness like the structures of Zumthor seem ready to walk a new path.

Museo de la mina de Almannajuvet (Noruega).
Museum of the Almannajuvet mine (Norway).

Íñigo García Odiaga. Architect
San Sebastián. February 2017

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Íñigo García Odiaga
Íñigo García Odiagahttp://vaumm.com/
Doctor Arquitecto y profesor asociado de Proyectos Arquitectónicos, ETSASS. Editor de NOMU. 1/5 del estudio de arquitectura VAUMM. Vivo en Donosti.
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