[:es]

La High Line supone el encuentro con la ciudad de los años 30 —década en la que se construyó la línea aérea de ferrocarril para evitar la peligrosidad de compartir la calle con los peatones— y el Nueva York del siglo XXI, cuando las vías —en desuso desde 1980— fueron reclamadas por los ciudadanos.
Es el encuentro con un trabajo magistral a todas las escalas de proyecto, tanto materiales como inmateriales: desde el planteamiento general desarrollado por un equipo interdisciplinar encabezado por James Corner Field Operations y Diller Scofidio + Renfro, hasta la identidad gráfica concebida por Paula Scher y Pentagram.
Sin embargo, más allá de los nombres propios, la High Line destaca por la contribución anónima de numerosos ciudanos que evitaron la demolición de las vías, promovieron su recuperación como espacio público y participaron activamente en la definición del nuevo parque.
Quizá, por todas esas razones, cuando se visita al atardecer, la impresión se aleja mucho de la soledad de otras arquitecturas contemporáneas. Sobre las calles se ha generado un ambiente vivo y acogedor, dónde se puede pasear, tomar algo o disfrutar de diferentes actividades. Su mejor enseñanza es convertir la historia de la ciudad en patrimonio vivo para el futuro.
antonio s. río vázquez . arquitecto
a coruña. junio 2012
Autor del blog, El tiempo del lobo
[:gl]Ven de

A High Line supón o encontro coa cidade dos anos 30 —década na que se construíu a liña aérea de ferrocarril para evitar a peligrosidad de compartir a rúa cos peatones— e o Nova York do século XXI, cando as vías —en desuso desde 1980— foron reclamadas polos cidadáns.
É o encontro cun traballo magistral a todas as escalas de proxecto, tanto materiais como inmateriales: desde a formulación xeral desenvolvido por un equipo interdisciplinar encabezado por James Corner Field Operations e Diller Scofidio + Renfro, , ata a identidade gráfica concibida por Paula Scher e Pentagram.
Con todo, máis aló dos nomes propios, a High Line destaca pola contribución anónima de numerosos ciudáns que evitaron a demolición das vías, promovieron a súa recuperación como espazo público e participaron activamente na definición do novo parque.
Quizá, por todas esas razóns, cando se visita á tardiña, a impresión afástase moito da soidade doutras arquitecturas contemporáneas. Sobre as rúas xerouse un ambiente vivo e acogedor, onde se pode pasear, tomar algo ou gozar de diferentes actividades. O seu mellor ensino é converter a historia da cidade en patrimonio vivo para o futuro.
antonio s. río vázquez . arquitecto
a coruña. xuño 2012
Autor do blogue, El tiempo del lobo
[:en]Come from

The High Line supposes the meeting with the city of the 30s – decade in the one that constructed the air line of railroad herself to avoid the dangerousness of sharing the street with the pedestrians – and the Nueva York of the 21st century, when the routes – in disuse from 1980-were claimed by the citizens.
It is the meeting with a magisterial work to all the scales of project, both material and immaterial: from the general exposition developed by an equipment to interdiscipline headed by James Corner Field Operations and Diller Scofidio + Renfro, up to the graphical identity concebida for Paula Scher y Pentagram.
Nevertheless, beyond the own names, the High Line emphasizes for the anonymous contribution of numerous citizens that they avoided the demolition of the routes, they promoted his recovery as public space and took part actively in the definition of the new park.
Probably, for all these reasons, when he visits himself to the late afternoon, the impression moves away much from the loneliness of other contemporary architectures. On the streets there has been generated an alive and cozy environment, where it is possible to walk, take something or enjoy different activities. His better education is to turn the history of the city into alive heritage for the future.
antonio s. río vázquez . architect
a coruña. juny 2012
Author of the blog, El tiempo del lobo
[:]




