Un nuevo espacio cultural en uno de los jardines históricos más emblemáticos de Cataluña
La intervención en los Jardines de Santa Clotilde incorpora un pequeño teatro al aire libre que prolonga los principios de orden, claridad y relación con el paisaje propios del jardín novecentista. El proyecto se apoya en la topografía existente para definir un sistema de gradas y recorridos orientados hacia la cala Boadella, mientras que el uso del sablón como material unificador garantiza la continuidad con los pavimentos y muros históricos. La actuación se inserta en los claros del bosque sin afectar a la vegetación, consolidando un nuevo espacio cultural plenamente coherente con la lógica geométrica y paisajística del jardín original.

Novecentismo mediterráneo. Orden, claridad y paisaje
Los Jardines de Santa Clotilde nacen bajo los principios del Novecentismo, un movimiento que reivindicaba la sencillez, la proporción y el retorno a las raíces mediterráneas como respuesta a los excesos del Modernismo. Rubió i Tudurí concibe el jardín como un espacio de reconciliación entre el ser humano y la naturaleza, donde la topografía, el horizonte y el mar forman parte inseparable de la experiencia.

El trazado original se articula mediante una red de caminos, escalinatas y pequeñas plazas circulares, acompañadas por una vegetación de carácter marcadamente mediterráneo: cipreses, pinos, hiedras, mirtos, agapantos y adelfas. La intervención actual asume estos valores como punto de partida y los proyecta hacia un nuevo espacio cultural plenamente integrado en el conjunto histórico.

Un teatro frente al mar. Un nuevo punto de encuentro
Con más de 130.000 visitantes anuales, los Jardines de Santa Clotilde son uno de los espacios patrimoniales más visitados de Cataluña. Para consolidar y diversificar su actividad cultural, el Ayuntamiento de Lloret de Mar promueve la construcción de un pequeño teatro al aire libre en el extremo oeste del jardín, en un claro natural con vistas excepcionales a la cala Boadella.

El programa incluye:
- Un escenario de geometría circular.
- Graderías para unas 300 localidades, adaptadas al desnivel natural del terreno.
- Camerinos y un pequeño edificio de servicios.
El conjunto se orienta hacia el paisaje, convirtiendo el mar y la montaña en una escenografía permanente. Las gradas, integradas en la pendiente, dirigen la mirada del espectador hacia el horizonte, donde la luz y el relieve se funden en un telón natural único en la Costa Brava.

Materialidad mediterránea. Construir desde el lugar
La propuesta adopta los principios de sencillez, orden y claridad propios del jardín histórico. Se centra en una materialidad basada en el uso del sablón —tierra procedente de la descomposición del granito, muy utilizada en el ámbito local y presente en los propios jardines— como elemento omnipresente en pavimentos, gradas, muros y revocos de cal.

Las dos pequeñas arquitecturas —el edificio de servicios y el volumen que alberga los camerinos— se sitúan en claros existentes, sin afectar a ningún árbol. Sus formas, proporciones y geometrías dialogan con los elementos circulares del jardín novecentista, reforzando la continuidad entre lo histórico y lo contemporáneo.

El edificio de servicios, de planta circular y con patio central, incorpora una cubierta vegetal, un ciprés axial y plantas trepadoras que colonizan parcialmente la fachada, evocando la tradición del ars topiaria y la presencia constante de la vegetación en el jardín original.

Un recorrido hacia el paisaje
El camino que conecta ambos volúmenes desciende suavemente siguiendo la línea de mínima pendiente, en dirección al mar. Este gesto, coherente con la lógica topográfica del jardín, permite que el nuevo teatro pueda funcionar de manera independiente al horario de visitas, ampliando la versatilidad del conjunto y facilitando su uso cultural y educativo.

El escenario, delimitado por un banco corrido y un ha-ha perimetral, se concibe como un espacio flexible para actividades de pequeño formato, desde actuaciones musicales hasta talleres, conferencias o propuestas pedagógicas vinculadas al patrimonio.
Compromiso con el entorno, belleza y comunidad
Además de la integración paisajística y la continuidad material con el jardín histórico, la intervención incorpora criterios orientados a la optimización de recursos y al respeto por el entorno:
- Economía de recursos y optimización de los procesos constructivos.
- Uso de materiales y técnicas locales, con especial protagonismo del sablón y los revocos de cal.
- Implantación respetuosa con la topografía existente, evitando movimientos de tierra y preservando toda la vegetación del entorno.
- Reducción del consumo energético y minimización del mantenimiento futuro mediante soluciones pasivas y materiales duraderos.
- Integración paisajística sin alterar las dinámicas ambientales del jardín ni de la franja forestal que lo rodea.

El proyecto entiende la belleza como un valor social, reforzando el diálogo artístico con los jardines históricos y ampliando la oferta cultural y educativa del conjunto. Su relación con la comunidad local contribuye a una regeneración urbana basada en la accesibilidad, la diversidad y la inclusión, compatible con la preservación del patrimonio arquitectónico y paisajístico.
Desde su inauguración, el nuevo teatro se ha consolidado como un espacio de encuentro, cultura y convivencia, desde el que Lloret de Mar continúa promoviendo el respeto y la difusión de los valores históricos y naturales del territorio.

Obra: Teatro en los Jardines de Santa Clotilde
Localización: Lloret de Mar, Girona (España)
Autores: scob | Sergi Carulla + Óscar Blasco
Equipo scob: Jordi Llort, Carla Torras
Empresa constructora: Noguera Dissenys | Ingeniería: Debid | Arquitectura técnica: Pere Cortés
Aforo: 300 localidades
Superficie: 5.500 m²
Materialidades: Sablón, cal, vegetación mediterránea
Contexto: Jardín novecentista de Rubió i Tudurí
Fotografía: Judith Casas
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