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[:es]https://veredes.es/blog/arquitectos-para-el-s-xxi-iii-epr/

Son malos tiempos para vivir de la arquitectura.

Los días pasan sin que suene el teléfono, sin que Herbert Johnson nos encargue unas oficinas o el padre Couturier insista en contratarnos para construir una capilla en Los Vosgos.

Por eso ahora es el momento de afirmar, como el altivo jornalero de Madariaga, que en mi hambre mando yo.

Arquitectos para el s. XXI (IV) epR
Arquitectos para el s. XXI (IV) | epR

El primo Ramón
Galveston, verano de 2013

[:gl]

Son malos tempos para vivir da arquitectura.

Os días pasan sen que soe o teléfono, sen que Herbert Johnson encárguenos unhas oficinas ou o pai Couturier insista en contratarnos para construír unha capela nos Vosgos.

Por iso agora é o momento de afirmar, como o altivo jornalero de Madariaga, que na miña fame mando eu.

Arquitectos para el s. XXI (IV) epR

El primo Ramón
Galveston, verán de 2013

[:en]

They are bad times to live of the architecture.

The days happen without the telephone sounds, without Herbert Johnson entrusts us a few offices or the father Couturier insists on contracting to construct a chapel us in The Vosges.

Because of it now it is the moment to affirm, as the haughty laborer of Madariaga, that in my hunger I give the orders.

Arquitectos para el s. XXI (IV) epR

El primo Ramón
Galveston, summer 2013

[:]

el primo Ramón
el primo Ramónhttps://elprimoramon.com/
Nadie sabe con certeza quién es el primo Ramón. Muchos creen que Ramón nació en algún lugar de Galicia, aunque pronto los azares de la vida le obligaron a cruzar el Atlántico. Afincado en Buenos Aires, y tras fracasar en su intento de ganarse la vida como lateral izquierdo de Ferro Carril Oeste y como bajista de Los Desconocidos de Siempre, aprendió el oficio de ilustrador en un puñado de talleres del barrio de San Telmo. Otros opinan que tras el seudónimo se esconde Borja López Cotelo, un arquitecto que ante la pertinaz insistencia del editor jefe Veredes comenzó a publicar ilustraciones hasta que una mañana, como el malogrado Gregor Samsa, se despertó después de un sueño intranquilo convertido en un monstruoso ilustrador. Aunque esta versión no parece muy verosímil. Tal vez por eso hay quien asegura que, en realidad, Ramón ni siquiera es una persona sino dos, tres o incluso un equipo tumultuoso y variopinto como la tripulación del Pequod.
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Oscar Herrera - Marketing con
Oscar Herrera - Marketing con
12 years ago

Que buena imagen, muy comica.

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