IniciofaroNuevas herramientas proyectuales de referencia: Paisajes Productivos | Miquel LacastaNovas ferramentas proxectuais...

[:es]Nuevas herramientas proyectuales de referencia: Paisajes Productivos | Miquel Lacasta[:gl]Novas ferramentas proxectuais de referencia: Paisaxes Productivos | axonometrica[:en]New tools proyectuales of reference: Productive Landscapes | axonometrica[:]

[:es]https://veredes.es/blog/nuevas-herramientas-proyectuales-de-referencia-espacios-comunes-miquel-lacasta/

Fragmento del Master Plan de los alumnos del grupo A del Taller Ciutadella de TFG, Jordi Barri, Jairo Vizcaino, José Vicente García Iglesias, Roser Estelrich y Javi Ivorra | axonometrica.wordpress.com
Fragmento del Master Plan de los alumnos del grupo A del Taller Ciutadella de TFG, Jordi Barri, Jairo Vizcaino, José Vicente García Iglesias, Roser Estelrich y Javi Ivorra | axonometrica.wordpress.com
Introducción

Paisajes Productivos. La idea de paisaje ha abierto una brecha en las consideraciones y los principios tradicionales del cuerpo disciplinar de la arquitectura y el urbanismo. En realidad las lógicas del paisaje, interpretadas de forma abierta, permiten entender las relaciones entre entornos, es decir arrojan nuevas lecturas entre, de un lado, los paisajes urbanos o naturales, y del otro los procesos de crecimiento. De forma emergente el paisajismo se está convirtiendo en un modelo para pensar la ciudad.

Esta relación entre entornos, es en realidad una nueva modalidad espacial que tiene la forma de un punto de encuentro entre las tres disciplinas que la modernidad mantuvo desvinculadas, la arquitectura, el urbanismo y el paisajismo. El meeting point donde se produce esta confluencia viene a configurar una nueva organización, una síntesis orgánica de lo objetual verticalizado, la arquitectura, lo operativamente horizontalizado, el paisaje y lo sistémicamente extensivo, el urbanismo. Si asumimos la idea de paisaje como catalizador de esta confluencia disciplinar, igualmente deberemos asumir la necesidad de construir un nuevo léxico que prevenga del predominio de algunas de las antiguas disciplinas. Por consiguiente un nuevo campo de operaciones se abre de par en par para ser explorado con nuevos instrumentos y metodologías.

En definitiva, si como dice Stan Allen,

el paisajismo ha sido definido como el arte de organizar superficies horizontales,

prestando una mayor atención a las condiciones de esta horizontalidad y buscando la confluencia disciplinar, no solamente en términos de configuración, sino también a su materialidad y su rendimiento, los arquitectos, urbanistas y paisajistas podemos activar espacios y producir ciudad sin el pesado aparato de la manera tradicional de urbanizar y colonizar el territorio. Para nosotros, esto es una oportunidad que no podemos pasar.

La idea de paisaje se convierte así en un nuevo instrumental operativo para definir, redefinir e incluso predefinir posicionamientos estratégicos en la concepción de las condiciones urbanas. El marco teórico de estas reflexiones proviene de la idea de Landscape Urbanismformulada y articulada a mitad de los 90’s por James Corner en asociación con Stan Allen en dos conferencias, Constructing Landscape, en la Universidad de Pensilvania en 1993 y The recovery of Landscape, en la Architectural Association en 1994.3

En el ámbito conceptual esbozado por Corner y Allen, el paisaje es el medio capaz de adaptarse a cambios espaciales, mediante transformaciones de dentro a fuera, a través de la disposición de sucesiones temporales, emparentando así una herramienta proyectual para la arquitectura con lógicas y procesos contemporáneos de configuración de lo urbano, basadas en condiciones de indeterminación, demandas cambiantes y sistemas abiertos.

Paisaje e intercambio

Otra de las consideraciones básicas insertadas en la idea de paisaje atiende a su vez a lógicas de intercambio de materia y energía, a los procesos de acción y reacción, en definitiva a la idea de interacción. Como aspiración, si fuéramos capaces de diseñar edificios y ciudades que se comportan con la inteligencia interactiva de un árbol, el propio proceso adaptativo provocado por las sucesivas respuestas del sistema edificio/árbol, ciudad/árbol, estructuraría un modelo de autoaprendizaje con capacidades tan interesantes como la autoregulación de la energía, por ejemplo. En realidad, esto ya ocurre en sistemas complejos como son las ciudades, pero el problema es el elevado coste en tiempo y energía necesario para que la ciudad vaya mutando al tiempo que cambian las demandas.  La visión de un edificio y una ciudad interactivos se corresponde con la idea del intercambio termodinámico que se da en un ecosistema.

Ligado con lo anterior y siguiendo a Ilya Prigogine en torno a las estructuras disipativas, demostró que en un proceso entrópico, o también podríamos decir en un sistema con alta entropía como es la ciudad,

la disipación de energía y de materia, generalmente asociada a los conceptos de pérdida, rendimiento y evolución hacia el desorden, se convierte, lejos del equilibrio, en fuente de orden.4

Es decir, en un ecosistema, y aquí tanto vale hablar de edificios como de ciudad, la tendencia a la entropía se comporta como un regulador, arrastra hacia el equilibrio situaciones que en principio quedan lejos del equilibrio. Esta noción que proviene de la física, de ser aplicada en lógicas urbanas, deja fuera de foco la sobreregulación al uso en la planificación actual de nuestras ciudades, y centra la capacidad proyectual en provocar condiciones. Condiciones para que un tejido urbano se extienda según las demandas, y pueda evitarse un crecimiento basado en la proyección errática de una supuesta oferta, condiciones para que las unidades proyectuales de lo urbano, es decir, los edificios, asuman el papel de activador del entorno, de catalizadores tanto del espacio creado como propio, como del espacio circundante sobre el que va a interactuar. Condiciones, en definitiva, para que la ciudad y los edificios actúen en términos termodinámicos.

De ahí a la idea del potencial estético de lo termodinámico, como sublimación de la idea de intercambio va muy poco. En texto de Iñaki Ábalos,

la belleza de lo termodinámico, el autor concluye: desde la perspectiva de la cultura arquitectónica contemporánea, en la que este texto se inserta, frente a la aparente dispersión de posturas, referencias y casos prácticos, parece crucial entender que sólo si hay una discusión estética, si hay una idea de belleza tras la idea de sostenibilidad, ésta habrá llegado hasta aquí para quedarse. Es necesario cruzar los lenguajes técnicos y los culturales a la búsqueda de unos acuerdos mínimos, identificar un sistema consensuado de trabajar sobre el paradigma termodinámico que lo haga fructífero en el plano técnico, en el crítico y en el estético.5

Paisaje y energía

Con la concepción de la idea de paisaje como sistema de producción urbano/arquitectónica, surge un mecanismo proyectual operativo que permite no ya solamente aunar energía y tecnología con estética y cultura, sino que más allá, desde la raíz de la idea de la energía como vector de diseño, puede darse una respuesta global y contundente a consideraciones de ámbito social, político y económico, además del cultural y tecnológico.  Esto mismo se deduce del texto, al seguir concluyendo el autor, que

para avanzar en este cambio de paradigma desde el modelo tectónico y mecánico de la modernidad  al modelo termodinámico contemporáneo, parece necesario construir una nueva cartografía que nos oriente en torno a las nuevas técnicas proyectuales, a la organización de los sistemas constructivo-tipológicos y a las filiaciones estéticas, adoptando como hipótesis de partida la convención o consenso en la necesidad de una integración entre arquitectura, paisaje y técnicas medioambientales. 

En eso estamos.

Si a las lógicas abiertas y ampliadas del concepto de paisaje, le sumamos la  concepción de rendimiento, entendida esta idea como fuerza motriz, donde cada fragmento, cada átomo que participa en un ecosistema tiene un papel de intercambiador activo6, entramos de lleno en la idea de paisaje productivo. De esta forma, a los principios operativos del paisaje, le confiamos la capacidad de operar tanto en términos infraestructurales como urbanos, de hecho fusionando ambos, para ir más allá en la producción de significaciones culturales, cohesiones sociales, horizontes políticos, lógicas económicas y avances tecnológicos.

En realidad, se trata, como ya hemos apuntado, de promover la interacción, la implicación y la interdependencia entre las infraestructuras de producción energética y el territorio, con la intención de crear sistemas híbridos energético/urbanos, capaces de estructurar una relación en que ambos sistemas salgan ganando, provocando sinergias multiescalares. En este sentido es especialmente interesante el libro de Aleksandar Ivancic cuando habla de las geografías de la energía y la operatividad de los artefactos energéticos para producir también lógicas urbanas en Energyscapes.7

Paisaje y ciudad

Deberíamos insistir en que al volver a tomar una postura crítica y replantearnos nuestra actual situación como profesionales frente a la sociedad, un nuevo punto de encuentro emerge entre la arquitectura, entendida como la materialización de algo, que debe ser dinámico y responder de una manera natural al encuentro entre el paisaje y la ciudad, el paisaje, entendido en tanto que proveedor de una respuesta natural al medio y por lo tanto adaptable a condiciones cambiantes como lo son el agua, la tierra, la luz, etc. y en último lugar la ciudad, entendida como el medio urbano que proporciona los nutrientes  y las demandas de organización, desde donde tenemos que procurar entender cómo podemos llegar a ser realmente productivos.

En definitiva se trata de activar en el ámbito del paisaje urbano, las lógicas centrales del paisaje energético, fusionando en una sola manera de conceptualizar, la antigua tricotomía de sistemas, equipamientos y viales, del urbanismo tradicional, dejando inteligentemente las lógicas de la programación urbana a la gestión de una demanda real, cambiante y abierta a los flujos económico y sociales, en detrimento de la gestión de la oferta, promovida más o menos bienintencionadamente a partir de parámetros obsoletos, basados en resultados ficticios de bajo vuelo político y nula inteligencia crítica, tales como la proyección de datos estimados a X años vista, el comportamiento de masas sociales determinadas o la previsión a futuro de necesidades, muchas veces irreales, con la perspectiva de un presente en permanente estado de obsolescencia, sobre lógicas de un pasado, que ya no sirven de patrón estándar.

Punto y seguido

Bajo el paraguas del concepto de paisaje productivo, tanto se enmarcan las tendencias del km0, es decir producir desde lo cercano bienes y alimentos, la producción de información para gestionar comportamientos urbanos en tiempo real, los sistemas urbanos gagnant-gagnant, es decir la creación de ecosistemas urbano y energéticos, donde los programas con excedentes energéticos se asocian con programas con déficit energético, a la revalorización del espacio común como garante del equilibrio social y participativo, o la necesidad de gestionar micro economías de escala urbana entre entornos multifocales y descentralizados, por poner solamente como ejemplo algunas de las lógicas ligadas al utillaje proyectual urbano contemporáneo.

Pero no solamente eso. La idea de paisaje productivo pone en cuestión la forma misma de la arquitectura, la rigidez estructural de los espacios comunes de la ciudad, la materialidad misma en como acaba resuelto cualquier objeto arquitectónico. En definitiva se trata de encontrar nuevos prototipos basados en nuevas formas de relación que asumen nuevas lógicas programáticas.

Paisaje productivo podría ser un punto de encuentro disciplinar, no fortuito, sino provocado, de hecho entendemos que necesario y esperado, en el cual todo es dinámico y por lo tanto, permite proyectar operativamente con un  alto gradiente de adaptabilidad a condiciones cambiantes.

En este sentido, y con todos los matices y profundidades necesarios, la idea de paisaje productivo nos parece también central como una nueva herramienta proyectual de referencia.

Miquel Lacasta. Doctor arquitecto
Barcelona, enero 2013

*Este post y los dos siguientes, con los que comparto la autoría, son el producto de un diálogo abierto con Marta García-Orte, profesora de Taller Final de Grado de la ESARQ, de la Universitat Internacional de Catalunya. En el taller estamos centrados en la  investigación y la introducción de estos temas en paralelo al desarrollo de los proyectos de los alumnos. Nuestra aspiración es que al final del Taller, estas ideas sean reconocibles, no tanto en la forma de un objeto dado, sino en los contenidos y la construcción del relato de cada proyecto. Esperamos ver algunos resultados a finales del mes de Julio de este año.

Notas:

ALLEN, Stan, McQUADE, Marc, Landform Building, Lars Muller ed. and Princeton University School of Architecture, Nueva York, 2008

La idea es llegar a que el ecosistema se convierta en un todo productivo, en una máquina interactiva. De hecho es la manera como funciona la naturaleza.

[:es]Nuevas herramientas proyectuales de referencia: HiperMaterialidad | Miquel Lacasta[:gl]Novas ferramentas proxectuais de referencia: HiperMaterialidad | Miquel Lacasta[:en]New tools proyectuales of reference: HiperMaterialidad | Miquel Lacasta[:]

[:gl]https://veredes.es/blog/gl/nuevas-herramientas-proyectuales-de-referencia-espacios-comunes-miquel-lacasta/

Fragmento del Master Plan de los alumnos del grupo A del Taller Ciutadella de TFG, Jordi Barri, Jairo Vizcaino, José Vicente García Iglesias, Roser Estelrich y Javi Ivorra | axonometrica.wordpress.com
Fragmento do Master Plan dos alumnos do grupo A do Obradoiro Ciutadella de TFG, Jordi Barri, Jairo Vizcaino, José Vicente García Iglesias, Roser Estelrich e Javi Ivorra | axonometrica.wordpress.com

Introdución

Paisaxes Produtivas. A idea de paisaxe abriu unha brecha nas consideracións e os principios tradicionais do corpo disciplinar da arquitectura e o urbanismo. En realidade as lóxicas da paisaxe, interpretadas de forma aberta, permiten entender as relacións entre contornas, é dicir arroxan novas lecturas entre, dun lado, as paisaxes urbanas ou naturais, e do outro os procesos de crecemento. De forma emerxente o paisaxismo estase convertendo nun modelo para pensar a cidade.

Esta relación entre contornas, é en realidade unha nova modalidade espacial que ten a forma dun punto de encontro entre as tres disciplinas que a modernidad mantivo desvinculadas, a arquitectura, o urbanismo e o paisajismo. O meeting point onde se produce esta confluencia vén configurar unha nova organización, unha síntese orgánica do objetual verticalizado, a arquitectura, o operativamente horizontalizado, a paisaxe e o sistémicamente extensivo, o urbanismo. Si asumimos a idea de paisaxe como catalizador desta confluencia disciplinar, igualmente deberemos asumir a necesidade de construír un novo léxico que preveña do predominio dalgunhas das antigas disciplinas. Por conseguinte un novo campo de operacións ábrese de pao a pao para ser explorado con novos instrumentos e metodoloxías.

En definitiva, se como di Stan Allen,

o paisajismo foi definido como a arte de organizar superficies horizontais,

prestando unha maior atención ás condicións desta horizontalidad e buscando a confluencia disciplinar, non soamente en termos de configuración, senón tamén á súa materialidad e o seu rendemento, os arquitectos, urbanistas e paisajistas podemos activar espazos e producir cidade sen o pesado aparello da maneira tradicional de urbanizar e colonizar o territorio. Para nós, isto é unha oportunidade que non podemos pasar.

A idea de paisaxe convértese así nun novo instrumental operativo para definir, redefinir e mesmo predefinir posicionamentos estratéxicos na concepción das condicións urbanas. O marco teórico destas reflexións provén da idea de Landscape Urbanism, formulada e articulada a metade dos 90’s por James Corner en asociación con Stan Allen en dúas conferencias, Constructing Landscape, na Universidade de Pensilvania en 1993 e The recovery of Landscape, na Architectural Association en 1994.3

No ámbito conceptual esbozado por Corner e Allen, a paisaxe é o medio capaz de adaptarse a cambios espaciais, mediante transformacións de dentro a fóra, a través da disposición de sucesións temporais, emparentando así unha ferramenta proyectual para a arquitectura con lóxicas e procesos contemporáneos de configuración do urbano, baseadas en condicións de indeterminación, demandas cambiantes e sistemas abertos.

Paisaxe e intercambio

Outra das consideracións básicas inseridas na idea de paisaxe atende á súa vez a lóxicas de intercambio de materia e enerxía, aos procesos de acción e reacción, en definitiva á idea de interacción. Como aspiración, se fósemos capaces de deseñar edificios e cidades que se comportan coa intelixencia interactiva dunha árbore, o propio proceso adaptativo provocado polas sucesivas respostas do sistema edificio/árbore, cidade/árbore, estruturaría un modelo de autoaprendizaje con capacidades tan interesantes como a autoregulación da enerxía, por exemplo. En realidade, isto xa ocorre en sistemas complexos como son as cidades, pero o problema é o elevado custo en tempo e enerxía necesario para que a cidade vaia mutando á vez que cambian as demandas. A visión dun edificio e unha cidade interactivos correspóndese coa idea do intercambio termodinámico que se dá nun ecosistema.

Ligado co anterior e seguindo a Ilya Prigogine ao redor das estruturas disipativas, demostrou que nun proceso entrópico, ou tamén poderiamos dicir nun sistema con alta entropía como é a cidade,

a disipación de enerxía e de materia, xeralmente asociada aos conceptos de perda, rendemento e evolución cara á desorde, convértese, lonxe do equilibrio, en fonte de orde.4

É dicir, nun ecosistema, e aquí tanto vale falar de edificios como de cidade, a tendencia á entropía compórtase como un regulador, arrastra cara ao equilibrio situacións que en principio quedan lonxe do equilibrio. Esta noción que provén da física, de ser aplicada en lóxicas urbanas, deixa fóra de foco a sobreregulación ao uso na planificación actual das nosas cidades, e centra a capacidade proyectual en provocar condicións. Condicións para que un tecido urbano esténdase segundo as demandas, e poida evitarse un crecemento baseado na proxección errática dunha suposta oferta, condicións para que as unidades proyectuales do urbano, é dicir, os edificios, asuman o papel de activador da contorna, de catalizadores tanto do espazo creado como propio, como do espazo circundante sobre o que vai interactuar. Condicións, en definitiva, para que a cidade e os edificios actúen en termos termodinámicos.

De aí á idea do potencial estético do termodinámico, como sublimación da idea de intercambio vai moi pouco. En texto de Iñaki Ábalos,

a beleza do termodinámico, o autor conclúe: desde a perspectiva da cultura arquitectónica contemporánea, na que este texto insérese, fronte á aparente dispersión de posturas, referencias e casos prácticos, parece crucial entender que só se hai unha discusión estética, se hai unha idea de beleza tras a idea de sustentabilidade, esta chegaría ata aquí para quedar. É necesario cruzar as linguaxes técnicas e os culturais á procura duns acordos mínimos, identificar un sistema consensuado de traballar sobre o paradigma termodinámico que o faga frutífero no plano técnico, no crítico e no estético.5

Paisaxe e enerxía

Coa concepción da idea de paisaxe como sistema de produción urbano/arquitectónica, xorde un mecanismo proyectual operativo que permite non xa soamente axuntar enerxía e tecnoloxía con estética e cultura, senón que máis aló, desde a raíz da idea da enerxía como vector de deseño, pode darse unha resposta global e contundente a consideracións de ámbito social, político e económico, ademais do cultural e tecnolóxico. Isto mesmo dedúcese do texto, ao seguir concluíndo o autor, que

para avanzar neste cambio de paradigma desde o modelo tectónico e mecánico da modernidade ao modelo termodinámico contemporáneo, parece necesario construír unha nova cartografía que nos oriente ao redor das novas técnicas proyectuales, á organización dos sistemas construtivo- tipológicos e ás filiacións estéticas, adoptando como hipóteses de partida a convención ou consenso na necesidade dunha integración entre arquitectura, paisaxe e técnicas ambientais. 

Niso estamos.

Se ás lóxicas abertas e ampliadas do concepto de paisaxe, sumámoslle a concepción de rendemento, entendida esta idea como forza motriz, onde cada fragmento, cada átomo que participa nun ecosistema ten un papel de intercambiador activo6,  entramos de cheo na idea de paisaxe produtiva. Desta forma, aos principios operativos da paisaxe, confiámoslle a capacidade de operar tanto en termos infraestruturais como urbanos, de feito fusionando ambos, para ir máis aló na produción de significacións culturais, cohesións sociais, horizontes políticos, lóxicas económicas e avances tecnolóxicos.

En realidade, trátase, como xa apuntamos, de promover a interacción, a implicación e a interdependencia entre as infraestruturas de produción enerxética e o territorio, coa intención de crear sistemas híbridos enerxético/urbanos, capaces de estruturar unha relación en que ambos os sistemas saian gañando, provocando sinerxias multiescalares. Neste sentido é especialmente interesante o libro de Aleksandar Ivancic cando fala das xeografías da enerxía e a operatividade dos artefactos enerxéticos para producir tamén lóxicas urbanas en Energyscapes.7

Paisaxe e cidade

Deberiamos insistir en que ao volver tomar unha postura crítica e reformularnos nosa actual situación como profesionais fronte á sociedade, un novo punto de encontro emerxe entre a arquitectura, entendida como a materialización de algo, que debe ser dinámico e responder dunha maneira natural ao encontro entre a paisaxe e a cidade, a paisaxe, entendido en tanto que provedor dunha resposta natural ao medio e por tanto adaptable a condicións cambiantes como o son a auga, a terra, a luz, etc. e en último lugar a cidade, entendida como o medio urbano que proporciona os nutrientes e as demandas de organización, desde onde temos que procurar entender como podemos chegar a ser realmente produtivos.

En definitiva trátase de activar no ámbito da paisaxe urbana, as lóxicas centrais da paisaxe enerxética, fusionando nunha soa maneira de conceptualizar, a antiga tricotomía de sistemas, equipamentos e viarios, do urbanismo tradicional, deixando intelixentemente as lóxicas da programación urbana á xestión dunha demanda real, cambiante e aberta aos fluxos económico e sociais, en detrimento de a xestión da oferta, promovida máis ou menos bienintencionadamente a partir de parámetros obsoletos, baseados en resultados ficticios de baixo voo político e nula intelixencia crítica, tales como a proxección de datos estimados a X anos vista, o comportamento de masas sociais determinadas ou a previsión a futuro de necesidades, moitas veces irreais, coa perspectiva dun presente en permanente estado de obsolescencia, sobre lóxicas dun pasado, que xa non serven de patrón estándar.

Punto e seguido

Baixo o paraugas do concepto de paisaxe produtiva, tanto se enmarcan as tendencias do km0, é dicir producir desde o próximo bens e alimentos, a produción de información para xestionar comportamentos urbanos en tempo real, os sistemas urbanos gagnant- gagnant, é dicir a creación de ecosistemas urbano e enerxéticos, onde os programas con excedentes enerxéticos asócianse con programas con déficit enerxético, á revalorización do espazo común como garante do equilibrio social e participativo, ou a necesidade de xestionar micro economías de escala urbana entre contornas multifocales e descentralizados, por poñer soamente como exemplo algunhas das lóxicas ligadas ao utillaje proyectual urbano contemporáneo.

Pero non soamente iso. A idea de paisaxe produtiva pon en cuestión a forma mesma da arquitectura, a rixidez estrutural dos espazos comúns da cidade, a materialidad mesma en como acaba resolvido calquera obxecto arquitectónico. En definitiva trátase de atopar novos prototipos baseados en novas formas de relación que asumen novas lóxicas programáticas.

Paisaxe produtiva podería ser un punto de encontro disciplinar, non fortuíto, senón provocado, de feito entendemos que necesario e esperado, no cal todo é dinámico e por tanto, permite proxectar operativamente cun alto gradiente de adaptabilidade a condicións cambiantes.

Neste sentido, e con todos os matices e profundidades necesarios, a idea de paisaxe produtiva parécenos tamén central como unha nova ferramenta proyectual de referencia.

Miquel Lacasta. Doutor arquitecto
Barcelona, Xaneiro 2013

*Este post e os dous seguintes, cos que comparto a autoría, son o produto dun diálogo aberto con Marta García-Orte, profesora de Obradoiro Final de Grao da ESARQ, da Universitat Internacional de Catalunya. No taller estamos centrados na investigación e a introdución destes temas en paralelo ao desenvolvemento dos proxectos dos alumnos. A nosa aspiración é que ao final do Taller, estas ideas sexan reconocibles, non tanto na forma dun obxecto dado, senón nos contidos e a construción do relato de cada proxecto. Esperamos ver algúns resultados a finais do mes de Xullo deste ano.

Notas:

ALLEN, Stan, McQUADE, Marc, Landform Building, Lars Muller ed. and Princeton University School of Architecture, Nueva York, 2008

La idea es llegar a que el ecosistema se convierta en un todo productivo, en una máquina interactiva. De hecho es la manera como funciona la naturaleza.

https://veredes.es/blog/gl/nuevas-herramientas-proyectuales-de-referencia-hipermaterialidad-miquel-lacasta/[:en]https://veredes.es/blog/en/nuevas-herramientas-proyectuales-de-referencia-espacios-comunes-miquel-lacasta/

Fragmento del Master Plan de los alumnos del grupo A del Taller Ciutadella de TFG, Jordi Barri, Jairo Vizcaino, José Vicente García Iglesias, Roser Estelrich y Javi Ivorra | axonometrica.wordpress.com
Fragment of the Master Plan of the pupils of the group To of the Workshop Ciutadella of TFG, Jordi Barri, Jairo Vizcaino, Jose Vicente García Iglesias, Roser Estelrich and Javi Ivorra | axonometrica.wordpress.com

Introduction

Productive landscapes. The idea of landscape has opened a gap in the considerations and the traditional beginning of the body to discipline of the architecture and the urbanism. Actually the logics of the landscape, interpreted of opened form, allow to understand the relations between environments, that is to say they throw new readings between, of a side, the urban or natural landscapes, and of other one the processes of growth. Of emergent form the landscape painting is turning into a model to think the city.

This relation between environments, is actually a new spatial modality that has the form of a point of meeting between three disciplines that the modernity supported detached, the architecture, the urbanism and the landscape painting. The meeting point where this confluence takes place comes to form a new organization, an organic synthesis of objetual verticalizado, the architecture, operatively horizontalizado, the landscape and the systemicly extensive thing, the urbanism. If we assume the idea of landscape as catalyst of this confluence to discipline, equally we will have to assume the need to construct a new lexicon that he provides with the predominance with some with the former disciplines. Consequently a new field of operations is opened widely to be explored by new instruments and methodologies.

Esta relación entre entornos, es en realidad una nueva modalidad espacial que tiene la forma de un punto de encuentro entre las tres disciplinas que la modernidad mantuvo desvinculadas, la arquitectura, el urbanismo y el paisajismo. El meeting point donde se produce esta confluencia viene a configurar una nueva organización, una síntesis orgánica de lo objetual verticalizado, la arquitectura, lo operativamente horizontalizado, el paisaje y lo sistémicamente extensivo, el urbanismo.  Si asumimos la idea de paisaje como catalizador de esta confluencia disciplinar, igualmente deberemos asumir la necesidad de construir un nuevo léxico que prevenga del predominio de algunas de las antiguas disciplinas. Por consiguiente un nuevo campo de operaciones se abre de par en par para ser explorado con nuevos instrumentos y metodologías.

In short, if as Stan Allen says,

landscaping has been defined as the art of organizing horizontal surfaces,

paying more attention to the conditions of this horizontality and looking for the disciplinary confluence, not only in terms of configuration, but also to its materiality and performance, architects, urban planners and landscapers can activate spaces and produce a city without the heavy apparatus of traditional way to urbanize and colonize the territory. For us, this is an opportunity we can not pass.

The idea of landscape thus becomes a new operative instrument to define, redefine and even predefine strategic positions in the conception of urban conditions. The theoretical framework of these reflections comes from the idea of Landscape Urbanism, formulated and articulated in the mid 90’s by James Corner in association with Stan Allen in two conferences, Constructing Landscape, at the University of Pennsylvania in 1993 and The recovery of Landscape, at the Architectural Association in 1994.3

In the conceptual scope outlined by Corner and Allen, the landscape is the medium capable of adapting to spatial changes, through transformations from the inside to the outside, through the arrangement of temporal successions, thus linking a project tool for architecture with logic and processes contemporary urban configuration, based on conditions of indetermination, changing demands and open systems.

Landscape and exchange

Another of the basic considerations inserted in the idea of landscape attends in turn to the logic of exchange of matter and energy, to the processes of action and reaction, in short to the idea of interaction. As an aspiration, if we were able to design buildings and cities that behave with the interactive intelligence of a tree, the adaptive process itself caused by the successive responses of the building / tree, city / tree system, would structure a self-learning model with such interesting capabilities as the self-regulation of energy, for example. In reality, this already happens in complex systems such as cities, but the problem is the high cost in time and energy necessary for the city to change while the demands change. The vision of an interactive building and city corresponds to the idea of thermodynamic exchange that occurs in an ecosystem.

Linked with the above and following Ilya Prigogine around dissipative structures, he demonstrated that in an entropic process, or we could also say in a system with high entropy as is the city,

the dissipation of energy and matter, generally associated with the concepts of loss, performance and evolution towards disorder, becomes, far from equilibrium, a source of order.4

That is, in an ecosystem, and here it is worth talking about buildings and cities, the tendency to entropy behaves like a regulator, dragging towards equilibrium situations that in principle are far from equilibrium. This notion that comes from physics, if applied in urban logic, leaves out of focus the overregulation to use in the current planning of our cities, and focuses the project capacity in provoking conditions. Conditions for an urban fabric to be extended according to the demands, and a growth based on the erratic projection of a supposed offer can be avoided, conditions for the project units of the urban, that is, the buildings, to assume the role of activating the environment , of catalysts of the space created as well as of the surrounding space on which it will interact. Conditions, in short, for the city and buildings to act in thermodynamic terms.

From there to the idea of the aesthetic potential of the thermodynamic, as sublimation of the idea of exchange goes very little. In text by Iñaki Ábalos,

the beauty of the thermodynamic, the author concludes: from the perspective of the contemporary architectural culture, in which this text is inserted, in front of the apparent dispersion of postures, references and practical cases, it seems crucial to understand that only if there is an aesthetic discussion If there is an idea of beauty behind the idea of sustainability, it will have arrived here to stay. It is necessary to cross the technical and cultural languages in search of minimum agreements, to identify a consensual system to work on the thermodynamic paradigm that makes it fruitful on the technical, critical and aesthetic levels.5

Landscape and energy

With the conception of the idea of landscape as an urban / architectural production system, an operating project mechanism emerges that allows not only to combine energy and technology with aesthetics and culture, but also beyond, from the root of the idea of energy as design vector, there can be a global and forceful response to considerations of social, political and economic, as well as cultural and technological. The same can be deduced from the text, as the author continues to conclude,

to advance in this paradigm shift from the tectonic and mechanical model of modernity to the contemporary thermodynamic model, it seems necessary to build a new cartography that will guide us around new project techniques, the organization of constructive-typological systems and affiliations aesthetics, adopting as a starting hypothesis the convention or consensus on the need for an integration between architecture, landscape and environmental techniques.

If we add the conception of performance to the open and extended logics of the landscape concept, this idea is understood as a driving force, where each fragment, each atom that participates in an ecosystem plays an active role as an exchanger6, we enter fully into the idea of productive landscape. In this way, to the operating principles of the landscape, we entrust the ability to operate both infrastructural and urban, in fact fusing both, to go further in the production of cultural meanings, social cohesion, political horizons, economic logic and progress technological.

In fact, it is, as we have already pointed out, to promote the interaction, the implication and the interdependence between the energy production infrastructures and the territory, with the intention of creating hybrid energy / urban systems, capable of structuring a relationship in which both systems go on winning, causing multi-scale synergies. In this sense, Aleksandar Ivancic’s book is especially interesting when he talks about the geographies of energy and the operability of energy devices to produce urban logic in Energyscapes.7

Landscape and city

We should insist that by taking a critical position again and rethinking our current situation as professionals facing society, a new meeting point emerges between architecture, understood as the materialization of something, which must be dynamic and respond in a natural way to the encounter between the landscape and the city, the landscape, understood as a provider of a natural response to the environment and therefore adaptable to changing conditions such as water, land, light, etc. and finally, the city, understood as the urban environment that provides the nutrients and organizational demands, from where we have to try to understand how we can become really productive.

In short it is to activate in the field of urban landscape, the central logics of the energy landscape, merging in a single way to conceptualize, the old trichotomy of systems, equipment and roads, traditional urbanism, intelligently leaving the logic of urban programming to the management of a real demand, changing and open to economic and social flows, to the detriment of the management of supply, promoted more or less well-intentioned from obsolete parameters, based on fictitious results of low political flight and no critical intelligence , such as the projection of estimated data to X years, the behavior of certain social masses or the future forecast of needs, often unreal, with the perspective of a present in a permanent state of obsolescence, on the logic of a past, which they no longer serve as the standard pattern.

Point and followed

Under the umbrella of the concept of productive landscape, both the trends of the km0 are framed, that is to say, produce from the near goods and food, the production of information to manage urban behavior in real time, the gagnant-gagnant urban systems, that is, the creation of urban and energy ecosystems, where programs with energy surpluses are associated with energy-deficit programs, the revaluation of the common space as a guarantor of social and participatory equilibrium, or the need to manage urban economies of scale between multifocal and decentralized environments, to put only as an example some of the logics linked to the contemporary urban design tool.

But not only that. The idea of productive landscape questions the very form of architecture, the structural rigidity of the common spaces of the city, the materiality itself in how any architectural object has been resolved. In short, it is about finding new prototypes based on new forms of relationship that assume new programmatic logics.

Productive landscape could be a point of encounter disciplinary, not fortuitous, but provoked, in fact we understand that necessary and expected, in which everything is dynamic and therefore, allows to project operationally with a high gradient of adaptability to changing conditions.

In this sense, and with all the necessary nuances and depths, the idea of a productive landscape also seems central to us as a new reference project tool.

En este sentido, y con todos los matices y profundidades necesarios, la idea de paisaje productivo nos parece también central como una nueva herramienta proyectual de referencia.

Miquel Lacasta. PhD architect
Barcelona, january 2013

*This post and the following two, with which I share the authorship, are the product of an open dialogue with Marta García-Orte, professor of the Taller Final de Grado of the ESARQ, of the International University of Catalonia. In the workshop we are focused on research and the introduction of these issues in parallel to the development of student projects. Our aspiration is that at the end of the Workshop, these ideas are recognizable, not so much in the form of a given object, but in the contents and construction of the story of each project. We hope to see some results at the end of July of this year.

Notes:

ALLEN, Stan, McQUADE, Marc, Landform Building, Lars Muller ed. and Princeton University School of Architecture, Nueva York, 2008

The idea is to get the ecosystem to become a productive whole, an interactive machine. In fact it is the way nature works.

https://veredes.es/blog/en/nuevas-herramientas-proyectuales-de-referencia-hipermaterialidad-miquel-lacasta/[:]

Miquel Lacasta Codorniu
Miquel Lacasta Codorniuhttps://axonometrica.wordpress.com/
Es cofundador en ARCHIKUBIK y también en @kubik - espacio multidisciplinario. Obtuvo un Ph.D. con honores (cum laude) en ESARQ Universitat Internacional de Catalunya UIC y también fue galardonado con el premio especial Ph.D (UIC 2012), M.arch en ESARQ Universitat Internacional de Catalunya, y se graduó como arquitecto en ETSAB Universitat Politècnica de Catalunya . Miquel es profesor asociado en ESARQ desde 1996. Anteriormente, fue profesor en Elisava y Escola LAI, y también en programas de postgrado en ETSAB y La Salle. Fue arquitecto en la oficina de Manuel Brullet desde 1989 desde 1995. Ha sido galardonado en "Taller Barcelona'96. El TGV, una oportunidad por estructurar la periferia ". Fue codirector del taller "Territorio Virtual, Límite Urbano" en ITSEM Guadalajara, México en 2000 y también codirector del taller "Ravalizar Barcelona" en ITSEM Guadalajara, México, y CCNY, Nueva York, EE. UU. En 2002, 2003 y 2004. Ganó el premio A + en 2010 por Sunion School en el Best Educational Building, The International Architecture Award 2008 en The Chicago Athenaeum por Colin's House y el primer premio en Corian Prize en 2006. Su obra ha sido expuesta en Barcelona , Madrid, Florencia, Cannes y en Le Pavillon de l'Arsenal en París. Varias publicaciones han sido reconocidas por su trabajo como Quaderns, ON, Arquitectura Plus, Piso, Arquitectura y Diseño, El País, ABC, La Vanguardia, Clarín, Sole 24 Ore, y otros. Recientemente realizó conferencias en ITSEM Guadalajara, México, Facolta di Architettura di l'Alghero, Italia, msa Münster School of Architecture, Münster Alemania, IBM Think Tank en París, Francia, y varias universidades y organizaciones en España. Recientemente fue galardonado con el ZAC RN5 en el concurso Vitry-sur-Seine, un Eco-distrito de 255 residencias sociales y privadas y una residencia de estudiantes en Ivry, y 32 apartamentos asistidos para personas mayores en Olesa de Montserrat.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS