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[:es]La Viena roja | Óscar Tenreiro Degwitz[:gl]A Viena vermella | Óscar Tenreiro Degwitz[:en]The red Vienna | Óscar Tenreiro Degwitz[:]

[:es]

He insistido mucho en este espacio sobre lo que puede buscarse en el Poder si se ha llegado a él luego de un proceso personal en el cual una visión de un mundo más justo, una perspectiva que podríamos llamar humanitaria asociada a ideales políticos y a una “figura” filosófica de la realidad, ha tenido un lugar central. Es ese el caso de una minoría dentro de esa jungla de oportunismo e improvisación que caracteriza nuestra opereta política, pero no dudo en pensar que la constituyen los mejores, los menos dispuestos a transar su afirmación a cambio de privilegios o ventajas. Aunque disfruten de ellas, porque así vienen dadas las cosas en el momento que vivimos. Y son los que “sostienen” al Régimen puertas afuera.

Conjunto Karl Marx Hof, Viena | Fotografía: Óscar Tenreiro Degwitz
Conjunto Karl Marx Hof, Viena | Fotografía: Óscar Tenreiro Degwitz

Es a esos a los que dedico la reflexión de hoy, estimulado por la visita al Conjunto Karl Marx Hof, edificado en Viena como vivienda social en tiempos de la Viena Roja, cuando el Partido Socialista asociado a los comunistas tomó el Poder democráticamente en 1918 y lo retuvo hasta 1934 siendo sustituido por un gobierno de corte autoritario, de derechas, que duró hasta la “anexión” a Alemania (Anschluss) ejecutada por Hitler en 1938.

Fue construido entre 1927 y 1930, en una de las secciones exclusivas de la ciudad, el Distrito 19, lo que parecía un gesto político provocativo de mucho impacto. Fue financiada por un impuesto especial que permitió también la ejecución de conjuntos similares hechos por renombrados arquitectos locales e internacionales.

Su arquitecto fue el vienés Karl Ehn (1884-1957), discípulo de un personaje central de la arquitectura de comienzos de siglo XX en Viena, Otto Wagner (1841-1918), responsable además de propuestas urbanas para el ensanche de la ciudad. Los apartamentos (casi 1400, con un área entre 30 y 60 m2 por unidad) estaban dotados de baños privados, una innovación entonces para ese nivel de ingresos, y están caracterizados por generosos balcones que eran considerados como un lujo propio de sectores más ricos.

Una obra excepcional.

El conjunto incluía áreas verdes muy generosas, parques infantiles, una biblioteca,  lavanderías, preescolares y escuelas, servicios de salud y oficinas. Se convirtió en una suerte de símbolo socialista y durante lo que se llamó la Guerra Civil de Austria, en Febrero de 1934, fue una plaza fuerte de los paramilitares socialistas que luchaban contra sus homólogos  conservadores y la infiltración nazi previa a la “Anschluss”. En los combates duros fue bombardeado por la artillería del Ejército austríaco que intervino a favor de los conservadores, y sufrió destrucción que sólo fue reparada en 1951.

Conjunto Karl Marx Hof, Viena | Fotografía: Óscar Tenreiro Degwitz
Conjunto Karl Marx Hof, Viena | Fotografía: Óscar Tenreiro Degwitz

La Karl Marx Hof, es sin duda alguna una obra notable, no sólo por lo que representó en su tiempo, siguiendo el camino que en Alemania señalaban las famosas “siedlungen” (del alemán “siedlung”: urbanización o asentamiento) también impulsadas por la social democracia de la República de Weimar, sino por la dimensión social del esfuerzo y su calidad, que la mantiene hoy activa y en estado muy digno ochenta años después de su inauguración en 1931. Hasta tecnológicamente es de interés porque el edificio tiene más de un kilómetro de largo, orientado uno de sus lados hacia áreas verdes arboladas y el otro hacia una vía de poco tráfico.

Pero lo que me interesa destacar es su papel de símbolo de un ideal político-social, muestra de la máxima de Claudius Petit que tantas veces he mencionado, que identifica los propósitos políticos con la intención de construir. De la Viena Roja quedan en efecto para la posteridad, entre otras cosas que son historia, testimonios de  una voluntad de establecer nuevos modos de convivencia del hombre en la ciudad.  Para hacer esas cosas, dentro de las dificultades y confusiones de un momento histórico y dejarlo como legado a una sociedad, vale la pena llegar al Poder.

Reflexionar.

Y aquí es donde aspiro a situar la reflexión de esas personas que mencioné al principio. ¿Cómo puede pensarse que de la confusión en la que se mueven las intenciones de construir vivienda que se expresan hoy aquí desde el Poder, va a surgir una tradición renovadora de lo que es la vivienda y su inserción en la ciudad?

Lo que trasciende hacia afuera, con la presencia televisada del Caudillo como asunto central, nada tiene que ver con la intención de proponer experiencias análogas, todas las distancias guardadas, como las que comentamos hoy. Si en poco más de una década se construyeron, sólo en Viena, 60.000 viviendas; en tiempos de enorme crisis económica y política, aquí, en pleno siglo veintiuno, con recursos enormes en manos del Estado, la crisis de vivienda en Caracas y su zona de influencia ha justificado las improvisaciones más insólitas en estos últimos meses.

Conjunto Karl Marx Hof, Viena | Fotografía: Óscar Tenreiro Degwitz
Conjunto Karl Marx Hof, Viena | Fotografía: Óscar Tenreiro Degwitz

¿Y cuál será la realidad “interna”, protegida por las paredes de la exclusión política? Mucho peor, lo aseguro. Quienes dirigen el programa son dóciles ejecutores de impulsos desatinados e injustificables. Se hacen contratos “llave en mano” con bielorusos, iraníes, chinos, brasileños y todo extranjero “amigable” a costa del conocimiento nacional, con la idea absurda y descaminada de no darle espacio económico a la “burguesía explotadora local”. No se conocen, son secreto, las prestaciones de los desarrollos propuestos, la calidad que se propone. Son confidenciales, sólo accesibles a los asalariados del Poder y a los contratistas amigos.

¿Cómo puede entenderse semejante locura sino como extravagancias de un Petro-estado de vocación autoritaria, definido por el culto a una personalidad que se caracteriza por desvaríos y ausencia de dirección? ¿Puede hablarse aquí de ideales humanitarios?

Sobre esto aspiro a que se reflexione. No puede uno pensar que los ideales se supediten en todos los casos y en todas las situaciones, al oportunismo.

Óscar Tenreiro Degwitz, Arquitecto.
Venezuela, junio 2011,
Entre lo Cierto y lo Verdadero

 [:gl]

Insistín moito neste espazo sobre o que pode buscarse no Poder se se chegou a el logo dun proceso persoal no cal unha visión dun mundo máis xusto, unha perspectiva que poderiamos chamar humanitaria asociada a ideais políticos e a unha “figura” filosófica da realidade, tivo un lugar central. É ese o caso dunha minoría dentro desa xungla de oportunismo e improvisación que caracteriza a nosa opereta política, pero non dubido en pensar que a constitúen os mellores, os menos dispostos a transar a súa afirmación a cambio de privilexios ou vantaxes. Aínda que gocen delas, porque así veñen dadas as cousas no momento que vivimos. E son os que “sosteñen” ao Réxime portas fóra.

Conjunto Karl Marx Hof, Viena | Fotografía: Óscar Tenreiro Degwitz
Conxunto Karl Marx Hof, Viena | Fotografía: Óscar Tenreiro Degwitz

É a eses aos que dedico a reflexión de hoxe, estimulado pola visita ao Conxunto Karl Marx Hof, edificado en Viena como vivenda social en tempos da Viena Vermella, cando o Partido Socialista asociado aos comunistas tomou o Poder democraticamente en 1918 e retívoo ata 1934 sendo substituído por un goberno de corte autoritario, de dereitas, que durou ata a “anexión” a Alemaña (Anschluss) executada por Hitler en 1938.

Foi construído entre 1927 e 1930, nunha das seccións exclusivas da cidade, o Distrito 19, o que parecía un xesto político provocativo de moito impacto. Foi financiada por un imposto especial que permitiu tamén a execución de conxuntos similares feitos por renombrados arquitectos locais e internacionais.

O seu arquitecto foi o vienés Karl Ehn(1884-1957), discípulo dun personaxe central da arquitectura de comezos de século XX en Viena, Otto Wagner (1841-1918), responsable ademais de propostas urbanas para o ensanche da cidade. Os apartamentos (case 1400, cunha área entre 30 e 60 m2 por unidade) estaban dotados de baños privados, unha innovación entón para ese nivel de ingresos, e están caracterizados por xenerosos balcóns que eran considerados como un luxo propio de sectores máis ricos.

Unha obra excepcional.

O conxunto incluía áreas verdes moi xenerosas, parques infantís, unha biblioteca, lavanderías, preescolares e escolas, servizos de saúde e oficinas. Converteuse nunha sorte de símbolo socialista e durante o que se chamou a Guerra Civil de Austria, en febreiro de 1934, foi unha praza forte dos paramilitares socialistas que loitaban contra os seus homólogos conservadores e a infiltración nazi previa á “Anschluss”. Nos combates duros foi bombardeado pola artillería do Exército austríaco que interveu a favor dos conservadores, e sufriu destrución que só foi reparada en 1951.

Conjunto Karl Marx Hof, Viena | Fotografía: Óscar Tenreiro Degwitz
Conxunto Karl Marx Hof, Viena | Fotografía: Óscar Tenreiro Degwitz

A Karl Marx Hof, é sen ningunha dúbida unha obra notable, non só polo que representou no seu tempo, seguindo o camiño que en Alemaña sinalaban as famosas “siedlungen” (do alemán “siedlung”: urbanización ou asentamento) tamén impulsadas pola social democracia da República de Weimar, senón pola dimensión social do esforzo e a súa calidade, que a mantén hoxe activa e en estado moi digno oitenta anos despois da súa inauguración en 1931. Ata tecnoloxicamente é de interese porque o edificio ten máis dun quilómetro de longo, orientado un dos seus lados cara a áreas verdes arborizadas e o outro cara a unha vía de pouco tráfico.

Pero o que me interesa destacar é o seu papel de símbolo dun ideal político-social, mostra da máxima de Claudius Petit que tantas veces mencionei, que identifica os propósitos políticos coa intención de construír. Da Viena Vermella quedan en efecto para a posteridade, entre outras cousas que son historia, testemuños dunha vontade de establecer novos modos de convivencia do home na cidade. Para facer esas cousas, dentro das dificultades e confusións dun momento histórico e deixalo como legado a unha sociedade, vale a pena chegar ao Poder.

Reflexionar.

E aquí é onde aspiro a situar a reflexión desas persoas que mencionei ao principio. Como pode pensarse que da confusión na que se moven as intencións de construír vivenda que se expresan hoxe aquí desde o Poder, vai xurdir unha tradición renovadora do que é a vivenda e a súa inserción na cidade?

O que transcende cara a fóra, coa presenza televisada do Caudillo como asunto central, nada ten que ver coa intención de propoñer experiencias análogas, todas as distancias gardadas, como as que comentamos hoxe. Se en pouco máis dunha década construíronse, só en Viena, 60.000 vivendas; en tempos de enorme crise económica e política, aquí, en pleno século vinte e un, con recursos enormes en mans do Estado, a crise de vivenda en Caracas e a súa zona de influencia xustificou as improvisacións máis insólitas nestes últimos meses.

Conjunto Karl Marx Hof, Viena | Fotografía: Óscar Tenreiro Degwitz
Conxunto Karl Marx Hof, Viena | Fotografía: Óscar Tenreiro Degwitz

E cal será a realidade “interna”, protexida polas paredes da exclusión política? Moito peor, asegúroo. Quen dirixe o programa son dóciles executores de impulsos desatinados e inxustificables. Fanse contratos “chave en man” con bielorusos, iranianas, chineses, brasileiros e todo estranxeiro “amigable” á conta do coñecemento nacional, coa idea absurda e descaminada de non darlle espazo económico á “burguesía explotadora local”. Non se coñecen, son secreto, as prestacións dos desenvolvementos propostos, a calidade que se propón. Son confidenciais, só accesibles aos asalariados do Poder e aos contratistas amigos.

Como pode entenderse semellante tolemia senón como extravagancias dun Petro-estado de vocación autoritaria, definido polo culto a unha personalidade que se caracteriza por desvaríos e ausencia de dirección? Pode falarse aquí de ideais humanitarios?

Sobre isto aspiro a que se reflexione. Non pode un pensar que os ideais se supediten en todos os casos e en todas as situacións, ao oportunismo.

Óscar Tenreiro Degwitz, Arquitecto.
Venezuela, xuño 2011,
Entre o Certo e o Verdadeiro

 [:en]

I have insisted very much on this space on what it can be looked in the Power if it has come near to him after a personal process in which a vision of a more just world, a perspective that we might call humanitarian associated ideal politicians and a philosophical “figure” of the reality, has taken place. It is this case of a minority inside this jungle of opportunism and improvisation that characterizes our political operetta, but I do not hesitate to think that she is constituted by the best, the least ready to trade his affirmation in exchange for privileges or advantages. Though they enjoy them, because this way the things come given in the moment through that we live. And they are those who “support” to the Regime doors out.

Conjunto Karl Marx Hof, Viena | Fotografía: Óscar Tenreiro Degwitz
Karl Marx Hof Complex, Vienna | Photography: Óscar Tenreiro Degwitz

It is to this to that I dedicate the today reflection, stimulated by the visit to the Joint Karl Marx Hof Complex, built in Vienna as social housing in times of the Red Vienna, when the Socialist party associated with the communists took the Power democratically in 1918 and retained it until 1934 being replaced with a government of authoritarian cut, of rights, which lasted up to the “annexation” to Germany (Anschluss) executed by Hitler in 1938.

There was constructed between 1927 and 1930, in one of the exclusive sections of the city, the District 19, which was looking like a political provocative gesture of very much impact. It was financed by a special tax that allowed also the execution of similar sets done by renowned local and international architects.

His architect was the Viennese Karl Ehn(1884-1957), disciple of a central personage of the architecture of beginning of 20th century in Vienna, Otto Wagner (1841-1918), person in charge besides urban offers for the widening of the city. The apartments (almost 1400, with an area between 30 and 60 m2 by unit) were provided with private baths, an innovation at the time for this level of income, and they are characterized by generous balconies that were considered to be an own luxury of richer sectors.

An exceptional work.

The set was including green very generous areas, playparks, a library, laundries, pre-school and schools, services of health and offices. It turned into a luck of socialist symbol and during what was called the Civil war of Austria, in February, 1934, was a strong square of the paramilitary Socialists who were fighting against his conservative counterparts and the infiltration Nazi before the «Anschluss». In the hard combats it was bombarded by the artillery of the Austrian Army who intervened in favour of the conservatives, and suffered destruction that only was repaired in 1951.

Conjunto Karl Marx Hof, Viena | Fotografía: Óscar Tenreiro Degwitz
Karl Marx Hof Complex, Vienna | Photography: Óscar Tenreiro Degwitz

Karl Marx Hof, is undoubtedly some notable work, not only for what it represented in his time, following the way that in Germany were indicating the famous “siedlungen” (of the German “siedlung”: urbanization or accession) also stimulated by the social democracy of the Republic of Weimar, but for the social dimension of the effort and his quality, which keeps her today active and in very worthy condition eighty years after his inauguration in 1931. Up to technologically it is of interest because the building has more than one kilometre of length, orientated one of his sides towards green wooded areas and other one towards a route of little traffic.

But what I am interested in emphasizing is his paper of symbol of the ideal political – social one, sample of Claudius Petit‘s maxim that so often I have mentioned, that identifies the political intentions with the intention of constructing. Of the Red Vienna there stay in effect for the posterity, among other things that are a history, testimonies of a will to establish new manners of conviviality of the man in the city. To do these things, inside the difficulties and confusions of a historical moment and to make it like bequeathed to a company, it is worth a sorrow coming to the Power.

Thinking.

And here it is where I aspire to place the reflection of these persons that I mentioned initially. How there can be thought that of the confusion in which there move the intentions of constructing housing that they express today here from the Power, a reinnovating tradition is going to arise from what is the housing and his insertion in the city?

What comes out towards out, with the presence televised of the Commander as central matter, nothing has to see with the intention of proposing analogous experiences, all the guarded distances, as which we comment today. If in little more than one decade 60.000 housings were constructed, only in Vienna; in times of enormous crisis eonómica and political, here, in the full century twenty-one, with enormous resources in hands of the State, the crisis of housing in Caracas and his zone of influence has justified the most unusual improvisations in the latter months.

Conjunto Karl Marx Hof, Viena | Fotografía: Óscar Tenreiro Degwitz
Karl Marx Hof Complex, Vienna | Photography: Óscar Tenreiro Degwitz

And which will be the “internal” reality protected by the walls of the political exclusion? Much worse, I assure it. Those who direct the program are docile executors of unwise and unjustifiable impulses. Contracts are done “key in hand” with bielorusos, Iranian, Chinese, Brazilian and every “amicable” foreigner at the cost of the national knowledge, by the idea absurd and misled of not giving him economic space to the “exploitative local middle class”. They are not known, are secret, the presentations of the proposed developments, the quality that one proposes. They are confidential, only accessible to the employees of the Power and to the contractors friends.

How similar madness can be understood but as extravagancies of a Petro-condition of authoritarian vocation, defined by the worship to a personality that is characterized by deliriums and absence of direction? Can one speak here of ideal humanitarian?

On this I aspire that is thought over. One cannot think that the ideal ones are subordinated in all the cases and in all the situations, to the opportunism.

Óscar Tenreiro Degwitz, Architect.
Venezuela, juny 2011,
Entre lo Cierto y lo Verdadero

 [:]

Óscar Tenreiro Degwitz
Óscar Tenreiro Degwitzhttps://oscartenreiro.com/
Es un arquitecto venezolano, nacido en 1939, Premio Nacional de Arquitectura de su país en 2002-2003, profesor de Diseño Arquitectónico por más de treinta años en la Universidad Central de Venezuela, quien paralelamente con su ejercicio ha mantenido ya por años presencia en la prensa de su país en un esfuerzo de comunicación hacia la gente en general de los puntos de vista del arquitecto acerca de los más diversos temas, entre los cuales figuran los agudos problemas políticos de una sociedad como la venezolana. Tenreiro practica así lo que el llama el “pensamiento desde y hacia la arquitectura”, insistiendo en que lo hace como arquitecto en ejercicio, para escapar de los estereotipos y cautelas propios de la “crítica arquitectónica”. Respecto a la cual no oculta su desconfianza, que explica recurriendo al aforismo de Nietzsche sobre el crítico de arte “que ve el arte desde cerca sin llegar a tocarlo nunca”.
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