IniciofaroLa casa de paja en el norte de Londres, de Wigglesworth+Till |...

[:es]La casa de paja en el norte de Londres, de Wigglesworth+Till | Halldóra Arnardóttir – Javier Sánchez Merina[:gl]A casa de palla no norte de Londres, de Wigglesworth+Till | Halldóra Arnardóttir – Javier Sánchez Merina[:en]The straw house from the north of London, by Wigglesworth+Till | Halldóra Arnardóttir – Javier Sánchez Merina[:]

[:es]

Una casa, que fue pensada para ser modelo de arquitectura sostenible, ha causado zozobra entre autoridades locales, agentes inmobiliarios y asociaciones de arquitectos. ¿La razón? Por haber sido construida con materiales que aportan valores inéditos.

Sarah Wigglesworth y Jeremy Till, arquitectos
Sarah Wigglesworth y Jeremy Till, arquitectos

A la hora de reflexionar sobre la vivienda-estudio que se han construido la pareja de arquitectos Sarah Wigglesworth y Jeremy Till, inevitablemente nos viene a la memoria aquellos años que compartimos con ellos dando clases de proyectos en Londres. Como si ya Sarah y Jeremy estuviesen adelantando a sus alumnos el tipo de casa que estaban gestando, uno recuerda perfectamente cómo hablaban a sus alumnos sobre la necesidad de valorar la tecnología más doméstica. Ellos provocaron en la escuela de arquitectura un interés por experimentar con aquellos materiales de construcción que no requieren aporte de energía durante su elaboración y por aprender de las técnicas tradicionales para desarrollar sensibilidades medioambientales.

La fachada a la vía del tren está construida con gaviones hormigón reciclado, sacos de arena, y reutilizando viejas traviesas en marcos de ventanas Fotografías Paul Smoothy
La fachada a la vía del tren está construida con gaviones hormigón reciclado, sacos de arena, y reutilizando viejas traviesas en marcos de ventanas | Fotografía: Paul Smoothy

Nuevos datos en el programa.

Entre los datos de partida del proyecto, una mezcla entre vivienda y lugar de trabajo que requería dos dormitorios, un salón, un comedor, una biblioteca, un estudio para seis arquitectos, una cocina, y unos cuartos de baño; también se consideró la energía utilizada en la construcción y en el mantenimiento de la casa.

La construcción de edificios en Europa significa el 50% del consumo de materia prima global y la producción de materiales de construcción requiere el 22% del consumo de energía total producida. Aún más, la construcción de edificios también es responsable del 50% de la producción de CO2 que tanto agrava el cambio climático. Con estos datos en la mesa, Sarah y Jeremy se sintieron obligados a encontrar un modelo de vivienda sostenible en un entorno urbano, empezando por buscar tecnologías y materiales que redujesen el impacto medioambiental en términos de toxicidad y de consumo energético durante su producción.

El inodoro seco con cámara de compostaje, los paneles solares, una despensa fresca con ventilación pasiva que fue construida siguiendo técnicas tradicionales de Malí, o materiales como sacos de arena, hormigón reciclado y fábricas textiles desconocidas hasta entonces en la construcción doméstica, son ejemplos de la importancia dada al reciclaje y al ahorro energético. Además, se reutilizaron viejas traviesas del tren, se instaló una caldera de gas de condensación, y dos tanques de 3.000 litros fueron previstos para la recogida de agua de lluvia para llenar las cisternas del estudio y regar la pradera de flores salvajes y fresas plantadas en la cubierta.

La casa también contó con el apoyo de diversos suministradores de materiales, conscientes de la gran publicidad que este proyecto podría representar. Ya sólo les quedaba conocer la respuesta del público, manteniendo la esperanza de que el uso de esta «tecnología de lo disponible» provocaría una concienciación medioambiental de la misma importancia a la dada cuestiones pragmáticas como la de no tener goteras.

Primera planta de la Casa de Paja (2001): 1. Callejón 2. Estudio 3. Proyección de gavión 4. Fachada de sacos 5. Fachada acolchada 6. Muro de paja 7. Estar 8. Cocina con fresquera 9. Dormitorio 10. Biblioteca-torre 11. Comedor 12. Ferrocarril
Primera planta de la Casa de Paja (2001):
1. Callejón
2. Estudio
3. Proyección de gavión
4. Fachada de sacos
5. Fachada acolchada
6. Muro de paja
7. Estar
8. Cocina con fresquera
9. Dormitorio
10. Biblioteca-torre
11. Comedor
12. Ferrocarril

9/10 Stock Orchard Street.

La Casa de Pacas de Paja está situada en el barrio de Islington, al final de un callejón, entre una hilera de casas victorianas y una línea del ferrocarril. Determinada por las características del lugar y la orientación, la construcción adoptó forma de L, con el estudio mirando a las vías del tren y la vivienda perpendicular a ellas.

Ya antes de entrar en la casa, se nos hizo evidente la sensibilidad de la investigación que estos arquitectos han llevado a cabo. La cancela es una yuxtaposición de materiales industriales y naturales, con ramas de sauce entretejidas en un marco de acero galvanizado. El suelo de grava del porche de entrada se fusiona con la textura de los seis gaviones que soportan el estudio y que son, sencillamente, esas mismas estructuras con jaulas de alambre llenas piedras tan asociadas a los pretiles de los ríos.

En el Reino Unido, anterior al impuesto de vertido de tierras, los materiales procedentes de derribos y desechos de nuevas construcciones alcanzaban el 30% del total de residuos recogidos en vertederos y basureros ilegales. Este dato llevó a los arquitectos a comprobar que la entrega en obra de un camión de hormigón reciclado resulta más económico que el transporte a vertedero de un cargamento de tierra.

De ahí que se incorporasen en el proyecto unas estructuras de gaviones rellenos con fragmentos de hormigón reciclado. Aunque estas cajas de alambres podrían ser estructurales y soportar sobradamente el peso del estudio, la preocupación de la compañía de seguros por el comportamiento de los alambres en caso de incendio obligaron a colocar unos pilares de hormigón armado atravesando el centro de cada gavión. Entre las cabezas de esos pilares y la base del estudio que soportan se han colocado cajas de muelles para amortiguar la vibración producida por los trenes, al tiempo que aporta un suave balanceo cuando soplan fuertes vientos.

Desde el comedor, que también es la mesa de reuniones del estudio, se enmarca el paso del tren | Fotografías: Paul Smoothy
Desde el comedor, que también es la mesa de reuniones del estudio, se enmarca el paso del tren | Fotografía: Paul Smoothy

Sacos de arena.

Vivir junto a una vía del tren también implica ruido. En búsqueda de un eficiente aislante acústico para la fachada paralela a la línea del ferrocarril, los arquitectos fijaron su atención en una vieja fotografía que mostraba el ventanal de un café londinense cubierto con sacos de arena para protegerse del bombardeo aéreo alemán. Esa poderosa imagen fue interpretada en la Casa de Paja al recubrir la fachada con sacos rellenos de una mezcla de arena, cal y cemento, y que están clavados a un bastidor de madera con grapas de acero inoxidable. Con el tiempo, la arpillera del saco se desintegrará, dejando expuesto el mortero bastardo que guardará la forma del saco y la textura del basto tejido.

La fachada del estudio que mira al jardín tiene un tratamiento muy distinto al anterior, pues está envuelta con un tejido acolchado y abotonado que las brisas mantienen en continua vibración. Este original forro consistente en una manta de fibra de vidrio recubierta de silicona es, en realidad, de uso corriente en las plataformas petrolíferas del Mar del Norte. Sarah y Jeremy desearon para su estudio de arquitectura utilizar esta tecnología resistente y económica de un modo doméstico, como si se tratase de un edredón que puede ser remplazado según los gustos, para reflejar la fuerte relación entre el lugar de trabajo y su hogar.

Desde el comedor, que también es la mesa de reuniones del estudio, se enmarca el paso del tren | Fotografías: Paul Smoothy
Desde el comedor, que también es la mesa de reuniones del estudio, se enmarca el paso del tren | Fotografía: Paul Smoothy

Pacas de paja.

Otra indagación que desarrollaron los arquitectos resultó de usar pacas de paja como material aislante para envolver la fachada norte y el bloque de dormitorios. Los beneficios de este material son múltiples: Las pacas son reciclables, densas, fáciles de elevar, económicas, con baja energía acumulada en su producción, además de poseer excelentes cualidades de aislante térmico. En tan sólo tres días y medio, un grupo de amigos sin experiencia en la construcción ayudaron a Sarah Wigglesworth a colocar las 550 pacas de paja de la casa.

Si bien Sarah comprobó que las pacas podrían ser utilizadas estructuralmente, la Sociedad de Construcción Ecológica advirtió que no les concedería ayuda económica alguna de ser empleadas como muro de carga, ya que nunca se han llevado a cabo en el Reino Unido investigaciones sobre el comportamiento de este material en condiciones de alta humedad. Por otro lado, el uso de pacas está aprobado por normativas en los Estados Unidos y avalado por una historia como material de construcción en Alemania.

Los arquitectos fueron obligados a modificar en repetidas ocasiones su proyecto aún estando seguros de su validez. El motivo último por el que las normativas de edificación no contemplan ciertas técnicas y comportamientos de materiales inéditos se debe a un desconocimiento, el mismo desconocimiento que también minimizó el valor inmobiliario de la Casa de Paja. Aún con todo, la vivienda-estudio de Sarah y Jeremy ha constituido un avance en el Reino Unido por ser la primera casa de paja en cumplir con los requisitos de las normativas y obtener permiso de obra. En los dos años que han transcurrido desde su construcción, la Casa de Paja ya ha recibido numerosos premios de arquitectura, aparecido en programas de televisión y radio, publicado en prensa y revistas especializadas, y, además, triplicado su valor de mercado.

La biblioteca en forma de torre provoca una ventilación de aire fresco | Fotografías: Paul Smoothy
La biblioteca en forma de torre provoca una ventilación de aire fresco | Fotografía: Paul Smoothy

Halldóra Arnardóttir + Javier Sánchez Merina
doctora en historia del arte. doctor arquitecto
Murcia. Mayo 2017

[:gl]

Unha casa, que foi pensada para ser modelo de arquitectura sustentable, causou zozobra entre autoridades locais, axentes inmobiliarios e asociacións de arquitectos. A razón? Por ser construída con materiais que achegan valores inéditos.

Sarah Wigglesworth y Jeremy Till, arquitectos
Sarah Wigglesworth e Jeremy Till, arquitectos

Á hora de reflexionar sobre a vivenda-estudo que se construíron a parella de arquitectos Sarah Wigglesworth e Jeremy Till, inevitablemente vénnos á memoria aqueles anos que compartimos con eles dando clases de proxectos en Londres. Coma se xa Sarah e Jeremy estivesen a adiantar aos seus alumnos o tipo de casa que estaban a xestar, un lembra perfectamente como falaban aos seus alumnos sobre a necesidade de valorar a tecnoloxía máis doméstica. Eles provocaron na escola de arquitectura un interese por experimentar con aqueles materiais de construción que non requiren achega de enerxía durante a súa elaboración e por aprender das técnicas tradicionais para desenvolver sensibilidades ambientais.

La fachada a la vía del tren está construida con gaviones hormigón reciclado, sacos de arena, y reutilizando viejas traviesas en marcos de ventanas Fotografías Paul Smoothy
A fachada á vía do tren está construída con gaviones formigón reciclado, sacos de area, e reutilizando vellas travesas en marcos de xanelas | Fotografía: Paul Smoothy

Novos datos no programa.

Entre os datos de partida do proxecto, unha mestura entre vivenda e lugar de traballo que requiría dous dormitorios, un salón, un comedor, unha biblioteca, un estudo para seis arquitectos, unha cociña, e uns cuartos de baño; tamén se considerou a enerxía utilizada na construción e no mantemento da casa.

A construción de edificios en Europa significa o 50% do consumo de materia prima global e a produción de materiais de construción require o 22% do consumo de enerxía total producida. Aínda máis, a construción de edificios tamén é responsable do 50% da produción de CO2 que tanto agrava o cambio climático. Con estes datos na mesa, Sarah e Jeremy sentiron obrigados a atopar un modelo de vivenda sustentable nunha contorna urbana, empezando por buscar tecnoloxías e materiais que reducisen o impacto ambiental en termos de toxicidade e de consumo enerxético durante a súa produción.

O inodoro seco con cámara de compostaxe, os paneis solares, unha despensa fresca con ventilación pasiva que foi construída seguindo técnicas tradicionais de Malí, ou materiais como sacos de area, formigón reciclado e fábricas téxtiles descoñecidas ata entón na construción doméstica, son exemplos da importancia dada á reciclaxe e ao aforro enerxético. Ademais, reutilizáronse vellas travesas do tren, instalouse unha caldeira de gas de condensación, e dous tanques de 3.000 litros foron previstos para a recollida de auga de choiva para encher as cisternas do estudo e regar a pradería de flores salvaxes e amorodos plantados na cuberta.

A casa tamén contou co apoio de diversos subministradores de materiais, conscientes da gran publicidade que este proxecto podería representar. Xa só quedaba coñecer a resposta do público, mantendo a esperanza de que o uso desta «tecnoloxía do dispoñible» provocaría unha concienciación ambiental da mesma importancia ás dada cuestións pragmáticas como a de non ter pingueiras.

Primera planta de la Casa de Paja (2001): 1. Callejón 2. Estudio 3. Proyección de gavión 4. Fachada de sacos 5. Fachada acolchada 6. Muro de paja 7. Estar 8. Cocina con fresquera 9. Dormitorio 10. Biblioteca-torre 11. Comedor 12. Ferrocarril
Primeira planta da Casa de Palla (2001):
1. Rueiro
2. Estudio
3. Proxección de gavión
4. Fachada de sacos
5. Fachada acolchada
6. Muro de palla
7. Estar
8. Cociña con fresqueira
9. Dormitorio
10. Biblioteca-torre
11. Comedor
12. Ferrocarril

9/10 Stock Orchard Street.

A Casa de Pacas de Palla está situada no barrio de Islington, ao final dun canellón, entre unha fileira de casas victorianas e unha liña do ferrocarril. Determinada polas características do lugar e a orientación, a construción adoptou forma de L, co estudo mirando ás vías do tren e a vivenda perpendicular a elas.

Xa antes de entrar na casa, fíxosenos evidente a sensibilidade da investigación que estes arquitectos levaron a cabo. A cancela é unha yuxtaposición de materiais industriais e naturais, con ramas de salgueiro entretejidas nun marco de aceiro galvanizado. O chan de grava do soportal de entrada fusiónase coa textura dos seis gaviones que soportan o estudo e que son, sinxelamente, esas mesmas estruturas con gaiolas de arame cheas pedras tan asociadas aos pretiles dos ríos.

No Reino Unido, anterior ao imposto de vertedura de terras, os materiais procedentes de derribas e refugallos de novas construcións alcanzaban o 30% do total de residuos recolleitos en vertedoiros e vertedoiros ilegais. Este dato levou aos arquitectos para comprobar que a entrega en obra dun camión de formigón reciclado resulta máis económico que o transporte a vertedoiro dun cargamento de terra.

Por iso é polo que se incorporasen no proxecto unhas estruturas de gaviones recheos con fragmentos de formigón reciclado. Aínda que estas caixas de arames poderían ser estruturais e soportar sobradamente o peso do estudo, a preocupación da compañía de seguros polo comportamento dos arames en caso de incendio obrigaron a colocar uns alicerces de formigón armado atravesando o centro de cada gavión. Entre as cabezas deses alicerces e a base do estudo que soportan colocáronse caixas de peiraos para amortecer a vibración producida polos trens, á vez que achega un suave abalo cando sopran fortes ventos.

Desde el comedor, que también es la mesa de reuniones del estudio, se enmarca el paso del tren | Fotografías: Paul Smoothy
Dende o comedor, que tamén é a mesa de reunións do estudio, enmárcase o paso do tren | Fotografía: Paul Smoothy

Sacos de area.

Vivir xunto a unha vía do tren tamén implica ruído. En procura dun eficiente illante acústico para a fachada paralela á liña do ferrocarril, os arquitectos fixaron a súa atención nunha vella fotografía que mostraba a ventá dun café londiniense cuberto con sacos de area para protexerse do bombardeo aéreo alemán. Esa poderosa imaxe foi interpretada na Casa de Palla ao recubrir a fachada con sacos recheos dunha mestura de area, cal e cemento, e que están cravados a un bastidor de madeira con grampas de aceiro inoxidable. Co tempo, a arpillera do saco se desintegrará, deixando exposto o morteiro bastardo que gardará a forma do saco e a textura do basto tecido.

A fachada do estudo que mira ao xardín ten un tratamento moi distinto ao anterior, pois está envolvida cun tecido acolchado e abotoado que as brisas manteñen en continua vibración. Este orixinal forro consistente nunha manta de fibra de vidro recuberta de silicona é, en realidade, de uso corrente nas plataformas petrolíferas do Mar do Norte. Sarah e Jeremy desexaron para o seu estudo de arquitectura utilizar esta tecnoloxía resistente e económica dun modo doméstico, coma se tratásese dun edredón que pode ser remplazado segundo os gustos, para reflectir a forte relación entre o lugar de traballo e o seu fogar.

Desde el comedor, que también es la mesa de reuniones del estudio, se enmarca el paso del tren | Fotografías: Paul Smoothy
Dende o comedor, que tamén é a mesa de reunións do estudio, enmárcase o paso do tren | Fotografía: Paul Smoothy

Pacas de palla.

Outra indagación que desenvolveron os arquitectos resultou de usar pacas de palla como material illante para envolver a fachada norte e o bloque de dormitorios. Os beneficios deste material son múltiples: As pacas son reciclables, densas, fáciles de elevar, económicas, con baixa enerxía acumulada na súa produción, ademais de posuír excelentes calidades de illante térmico. En tan só tres días e medio, un grupo de amigos sen experiencia na construción axudaron a Sarah Wigglesworth a colocar as 550 pacas de palla da casa.

Aínda que Sarah comprobou que as pacas poderían ser utilizadas estruturalmente, a Sociedade de Construción Ecolóxica advertiu que non lles concedería axuda económica algunha de ser empregadas como muro de carga, xa que nunca se levaron a cabo no Reino Unido investigacións sobre o comportamento deste material en condicións de alta humidade. Doutra banda, o uso de pacas está aprobado por normativas nos Estados Unidos e avalado por unha historia como material de construción en Alemaña.

Os arquitectos foron obrigados a modificar en repetidas ocasións o seu proxecto aínda estando seguros da súa validez. O motivo último polo que as normativas de edificación non contemplan certas técnicas e comportamentos de materiais inéditos débese a un descoñecemento, o mesmo descoñecemento que tamén minimizou o valor inmobiliario da Casa de Palla. Aínda con todo, a vivenda-estudo de Sarah e Jeremy constituíu un avance no Reino Unido por ser a primeira casa de palla en cumprir cos requisitos das normativas e obter permiso de obra. Nos dous anos que transcorreron desde a súa construción, a Casa de Palla xa recibiu numerosos premios de arquitectura, aparecido en programas de televisión e radio, publicado en prensa e revistas especializadas, e, ademais, triplicado o seu valor de mercado.

La biblioteca en forma de torre provoca una ventilación de aire fresco | Fotografías: Paul Smoothy
La biblioteca en forma de torre provoca una ventilación de aire fresco | Fotografías: Paul Smoothy

Halldóra Arnardóttir + Javier Sánchez Merina
doutora en historia da arte. doutor arquitecto
Murcia. Maio 2017

[:en]

A house, which was thought to be a model of sustainable architecture, has caused uncertainty between local authorities, real-estate agents and architects’ associations. The reason? For having being constructed by materials that contribute unpublished values.

Sarah Wigglesworth y Jeremy Till, arquitectos
Sarah Wigglesworth and Jeremy Till, architects

At the moment of thinking about the housing – study that has been constructed the pair of architects Sarah Wigglesworth and Jeremy Till, inevitably it us comes to the memory those years that we share with them giving project classes in London. As if already Sarah and Jeremy were advancing to his pupils the type of house that they were preparing, one remembers perfectly how they were speaking to his pupils on the need of valuing the most domestic technology. They provoked in the school of architecture an interest to experiment with those materials of construction that do not need energy input during his production and for learning of the traditional technologies to develop environmental sensibilities.

La fachada a la vía del tren está construida con gaviones hormigón reciclado, sacos de arena, y reutilizando viejas traviesas en marcos de ventanas Fotografías Paul Smoothy
The front to the route of the train is constructed by great black-backed gulls recycled concrete, sacks of sand, and re-using naughty old women in frames of windows | Photography: Paul Smoothy

New information in the program.

Between the information of item of the project, a mixture between housing and place of work that was needing two bedrooms, a lounge, a dining room, a library, a study for six architects, a kitchen, and a few bathrooms; also it was considered to be the energy used in the construction and in the maintenance of the house.

The building construction in Europe means 50% of the consumption of global raw material and the production of materials of construction needs 22% of the total energy consumption produced. Furthermore, the building construction also is responsible for 50% of the production of CO2 that so much aggravates the climate change. With this information in the table, Sarah and Jeremy felt obliged to find a model of sustainable housing in an urban environment, beginning for looking for technologies and materials that were reducing the environmental impact in terms of toxicity and of energetic consumption during his production.

The dry watercloset with chamber of compostaje, the solar panels, a fresh pantry with passive ventilation that was constructed following traditional technologies of Mali, or materials as sacks of sand, recycled concrete and textile factories not known till then in the domestic construction, they are examples of the importance started to the recycling and to the energetic saving. In addition, naughty old women of the train re-were in use, one installed a gas boiler of condensation, and two tanks of 3.000 liters were foreseen for the water withdrawal of rain to fill the cisterns of the study and to water the meadow of wild flowers and strawberries reached on the cover.

The house also possessed the support of diverse suppliers of materials, conscious of the great advertising that this project might represent. Already only they could only know the response of the public, supporting the hope of that the use of this «technology of the available thing» there would provoke an environmental raising awareness of the same importance to given pragmatic questions as her of not having leaks.

Primera planta de la Casa de Paja (2001): 1. Callejón 2. Estudio 3. Proyección de gavión 4. Fachada de sacos 5. Fachada acolchada 6. Muro de paja 7. Estar 8. Cocina con fresquera 9. Dormitorio 10. Biblioteca-torre 11. Comedor 12. Ferrocarril
The first plant of the House of Straw (2001): 1. Alley 2. study 3. Projection of great black-backed gull 4. Front of sacks 5. Quilted front 6. Wall of straw 7. Living-room 8. Kitchen with meat-safe 9. Bedroom 10. Library toasts 11. Dining room 12. Railroad

9/10 Stock Orchard Street.

The straw house is placed in Islington’s neighborhood, at the end of an alley, between a row of Victorian houses and a line of the railroad. Determined by the local characteristics and the orientation, the construction adopted form of L, with the study looking at the routes of the train and the housing perpendicular to they.

Already before entering the house, there became to us evident the sensibility of the investigation that these architects have carried out. The front-door grating is a juxtaposition of industrial and natural materials, with branches of willow interwoven in a frame of galvanized steel. The soil of gravel of the porch of entry fuses with the texture of six great black-backed gulls that support the study and that are, simply, the same structures with cages of wire you fill stones so associated with the railings of the rivers.

In the United Kingdom, previous to the tax of spillage of lands, the materials proceeding from demolitions and waste of new constructions were reaching 30 % of the total of residues gathered in dumps and illegal dust-bins. This information led the architects to verifying that the delivery in work of a truck of recycled concrete turns out to be more economic than the transport to dump of a shipment of land.

Of there that were joining in the project a few structures of stuffed great black-backed gulls with fragments of recycled concrete. Though these boxes of wires might be structural and to support too the weight of the study, the worry of the insurance company for the behavior of the wires in case of fire they forced to place a few props of reinforced concrete crossing the center of every great black-backed gull. Between the heads of these props and the base of the study that they support boxes of wharves have been placed to muffle the vibration produced by the trains, at the time that it contributes a soft balancing when they blow of strong winds.

Desde el comedor, que también es la mesa de reuniones del estudio, se enmarca el paso del tren | Fotografías: Paul Smoothy
From the dining room, which also is the table of meetings of the study, the step of the train places | Photography: Paul Smoothy

Sacks of sand.

To live close to a route of the train also implies noise. In search of the efficient acoustic insulating one for the front parallel to the line of the railroad, the architects fixed his attention in an old photography that was showing the large window of a London coffee covered with sacks of sand to be protected from the air German bombardment. This powerful image was interpreted in the House of Straw on having covered the front with stuffed sacks of a mixture of sand, lime and cement, and that are fixed to a frame of wood by clamps of stainless steel. With the time, the burlap of the sack will disintegrate, making exposed the bastard mortar that will guard the form of the sack and the texture of the woven pack-saddle.

The front of the study that looks at the garden has a treatment very different from the previous one, since it is wrapped with a quilted and buttoned fabric that the breezes support in continuous vibration. This original lining consisting of a blanket of glass fiber covered with silicone is, actually, of current use in the oil platforms of the North Sea. Sarah and Jeremy wanted for his study of architecture to use this resistant and economic technology of a domestic way, as if it was a question of a comforter that can be replaced according to the tastes, for reflecting the strong relation between the place of work and his home.

Desde el comedor, que también es la mesa de reuniones del estudio, se enmarca el paso del tren | Fotografías: Paul Smoothy
From the dining room, which also is the table of meetings of the study, the step of the train places | Photography: Paul Smoothy

Matching of straw.

Another investigation that the architects developed proved to use pacas of straw as insulating material to wrap the north front and the block of bedrooms. The benefits of this material are multiple: The pacas are recyclable, dense, easy to raise, economic, with low energy accumulated in his production, beside possessing excellent qualities of insulating thermal. In only three days and a half, a group of friends without experience in the construction helped Sarah Wigglesworth to place 550 pacas of straw of the house.

Though Sarah verified that the pacas might be used structurally, the Company of Ecological Construction warned that it would not grant any economic aid to them of being used as wall of load, since investigations have never been carried out in the United Kingdom on the behavior of this material in conditions of high dampness. On the other hand, the use of pacas is approved by regulations in the United States and supported by a history as material of construction in Germany.

The architects were forced to modify in repeated occasions his project still being sure of his validity. The last motive for which the regulations of building do not contemplate certain technologies and behaviors of unpublished materials owes to an ignorance, the same ignorance that also minimized the real-estate value of the House of Straw. Still with everything, the housing – study of Sarah and Jeremy has constituted an advance in the United Kingdom for being the first house of straw in expiring with the requirements of the regulations and obtaining permission of work. In two years that have passed from his construction, the House of Straw already has received numerous prizes of architecture, ghost in television programs and radius published in press and specialized magazines, and, in addition, trebled his value of market.

La biblioteca en forma de torre provoca una ventilación de aire fresco | Fotografías: Paul Smoothy
The library in the shape of tower provokes a ventilation of fresh air | Photography: Paul Smoothy

Halldóra Arnardóttir + Javier Sánchez Merina
PhD in art History. PhD architect
Murcia. May 2017

[:]

Halldóra Arnardóttir – Javier Sánchez Merina
Halldóra Arnardóttir – Javier Sánchez Merinahttps://www.sarq.org/
JSM: Profesor Asociado en Kingston University London (1994-97, con Katerina Rüedi) y en la Universidad de Alicante (2000-11, con Catco. JM Torres Nadal), Doctor con la calificación de Sobresaliente Cum Laude y mención honorífica de Doctor Europeo (ETSA Barcelona 2002), acreditación de la ANECA como Contratado Doctor y Profesor Titular (2011), y en la actualidad Profesor Ayudante Doctor (UA) y Azrieli Visiting Critic en Carleton University (Ottawa 2012). HA: Doctor (The Bartlett, UC London 1999 - homologación UMU 2007), Colaboradora con el Observatorio de Diseño y Arquitectura de Murcia (2008-10), acreditacilon de la ANECA como Ayudante Doctor (2012) y en la actualidad Coordinadora de Arte y Cultura como Terapia (HUVA) en colaboración con UMU, Profesora Ayudante Doctor (UCAM) y Azrieli Visiting Critic en Carleton University (Ottawa 2012).
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR

1 COMENTARIO

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
1 Comment
Los más recientes
Los más viejos Los más votados
Casetas De Obra
Casetas De Obra
9 years ago

Enhorabuena
por el post, me enorgullece ver que se divulga cada vez más
información tratando de concienciar sobre el respeto al medio
ambiente. Creo que en el camino de construir ciudades y edificios
sostenibles no tenemos que olvidar el sector de las casas
prefabricadas. El mercado de éstas está creciendo a pasos
agigantados debido al rápido montaje, bajo coste, y sobretodo, la
necesidad de tener una relación en sintonía y respetuosa con el
medio ambiente. Permiten ser desmontadas, recuperadas y son móviles,
por lo que recuperas la inversión inicial si en algún momento
decides trasladarte o realizar cambios en su estructura. Se frenaría
con ello la construcción sin límite.

Además,antes de empezar a construir se debe realizar estudio geotécnico del
terreno para paliar e incluso eliminar la posible pérdida de
eficiencia energética, Creo firmemente que es un sector que no
podemos dejar de lado, y por ello me gustaría compartir un blog
específico que NSM ha abierto con más información por si alguien
está interesado en saber un poco más: http://casetasdeobra.eu/

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS