IniciofaroArquitectura Familiar | Javier Sánchez Merina Arquitectura Familiar | Halldóra Arnardóttir –...

[:es]Arquitectura Familiar | Javier Sánchez Merina [:gl]Arquitectura Familiar | Halldóra Arnardóttir – Javier Sánchez Merina[:en]Family Architecture | Halldóra Arnardóttir – Javier Sánchez Merina[:]

[:es]

Arquitectura Familiar Halldóra Arnardóttir – Javier Sánchez Merina
Arquitectura Familiar | Fotografía: Javier Sánchez Merina

Una rápida lectura de las NORMAS DEONTOLÓGICAS DE ACTUACIÓN PROFESIONAL DE LOS ARQUITECTOS – y digo rápida porque todas nuestras obligaciones se resumen en menos de quince escuetas cuartillas – no menciona palabra alguna sobre si un arquitecto ha de cuestionarse el ámbito de la arquitectura. Cuando, al fin, encontramos un artículo, el 24, que hace referencia a nuestro compromiso con la sociedad, éste se trata al desdén:

El arquitecto deberá tener en cuenta, en todo momento, la función social que desempeña. Deberá acomodarse a la calificación urbanística del suelo, a las normas y ordenanzas correspondientes y a las condiciones en que se hubiera otorgado la licencia de obras.

«Arquitectura Familiar» es un pensamiento surgido a raíz de las condiciones contemporáneas que presentan a la arquitectura como una disciplina en transformación. El campo de operación ha sido el primer proyecto de los alumnos de Proyectos 1 en la Escuela de Arquitectura de Alicante, un ejercicio que expande el contenido del art. 11 de las citadas normas deontológicas:

Se considerará en todo caso infracción grave la asunción de funciones para las que el arquitecto no tenga debidamente acreditada, por su formación y titulación, la adecuada capacidad profesional.

Todavía uno recuerda con claridad «Retrato del Mundo», aquel reportaje publicado por El Semanal de El País hace ya unos años. Se trataba de unos textos que comparaban el nivel de vida en treinta países de todo el mundo. Sin duda alguna, el hecho que lo hacía inolvidable era las increíbles fotografías de Peter Menzel que lo ilustraban. Consistían en retratos de cada una de las familias con todas sus pertenencias sacadas a la puerta de su casa. De un solo golpe de vista podíamos entender la realidad de aquellas familias, llegando incluso casi a imaginar sus penurias, alegrías y deseos.

Strangely Familiar
Strangely Familiar

Fueron precisamente aquellas fotografías las que generaron el primer ejercicio con el que nuestros estudiantes se han enfrentado a proyectar arquitectura. Les pedimos a los alumnos de Proyectos 1 que se fotografiasen con los suyos y sus pertenencias en la puerta de sus viviendas. Para desarrollar el ejercicio dispusieron de dos semanas, en las que, los primeros días, se ocuparon para realizar un cuestionario entre los miembros de la familia. Fueron muy interesantes los distintos formatos que adoptaron estos cuestionarios, claves, no sólo para entender datos de cómo las distintas generaciones que componen la familia hacen uso de la vivienda, sino también para «infectarles» el necesario entusiasmo que los hiciese cómplices de la acción de vaciar la vivienda. Tras observar, analizar, descubrir, valorar, componer, dialogar y negociar, muchos de los estudiantes vaciaron la vivienda en su propio jardín, alguno pidió un permiso al ayuntamiento para cortar el tráfico de su calle, y hasta se contrataron servicios de mudanzas. Otras familias – tras intensas conversaciones – reconocieron que no se identificaban de forma alguna con su vivienda y prefirieron realizar un viaje a aquella colina, campo o playa extrañamente más familiar que su propia morada.

La acción de sacar sus pertenencias también implicaba que se cuestionasen cómo disponerlas de nuevo en el exterior. Ahora, sin tabiques, sin ventanas y sin jerarquías espaciales, los estudiantes se veían obligados a medir, relacionar y reordenar los objetos.

A partir de estas fotografías cada estudiante comenzó a trabajar sobre un aspecto determinado de la vivienda, surgiendo así tantos proyectos distintos como número de estudiantes hay en el curso. Un ejemplo es el de una alumna que comparte piso con otros compañeros. La fotografía plasmaba la realidad de convivir una pequeña casa que está en la actualidad muy compartimentada. La alumna hablaba de lo maravilloso que sería poder realizar un gran espacio común para todos los componentes del piso ya que, durante gran parte del día, desarrollan vida en común. Por otro lado, y por el hecho de que cada estudiante del piso se dedica a una carrera distinta, nuestra alumna también hablaba de las distintas necesidades espaciales que requiere cada inquilino. Imaginaba ella las posibilidades de negociación que se podrían establecer entre sus compañeros de piso a la hora de construir las divisiones de las estancias; unas mamparas que, a través de su sección, permitiesen un máximo de oportunidades de usos: superficie de trabajo, de almacenaje de libros, de proyección de imágenes, etc. A partir de su propia investigación la alumna proyectó y definió su actuación, un proyecto que además se nutrió de otras experiencias ya construidas. Así, su trabajo dio pie a explicar en clase obras que ya están asumidas dentro de la disciplina arquitectónica como la Naked House en Kawagoe de Shigeru Ban, las viviendas en Utrecht del grupo MVRDV, o las intervenciones de Juan Domingo Santos en el casco antiguo de Granada.

Todos éstos son proyectos extraordinarios que surgieron a partir de situaciones ordinarias. Sin duda alguna la negociación, como concepto, ya es un material de construcción arquitectónica tan firme como hasta ahora lo ha sido el ladrillo panchito o las medidas del Existenzminimum establecidas para el obrero ideal de producción perteneciente a una época anterior:

¡la pre-guerra!

La importancia de fotografiar a sus familias, como ejercicio de Proyectos 1, es la de llevar al alumno a cuestionarse una realidad tan cercana y conocida desde donde entender y asumir ejemplos como las arquitecturas anteriormente citadas. Más que actuaciones brillantes y caprichosas de arquitecto se trata de profundizar en los orígenes cotidianos de esas arquitecturas extraordinarias. Sin conocer sus procedencias no podremos entenderlas como lo que son, arquitecturas comprometidas.

Strangely Familiar
Strangely Familiar

La disciplina de la arquitectura está hoy más abierta que nunca. Es obligación de nuestras escuelas preparar a futuros arquitectos a valorar aquellos aspectos que están integrándose continuamente. Por todo ello, siempre he desconfiado de aquellos que tajantemente discriminan lo que es y lo que no es arquitectura. Me temo que, una vez más, son los miedos e inseguridades ante lo desconocido lo que puede atarnos a unas realidades conocidas pero ya pasadas. Lo decía Reyner Banham cuando, de forma similar, criticaba al Movimiento Moderno por concebir la tecnología como un elemento permanente, ordenado y estable.

¿Quién no recuerda el profético párrafo con el que concluyó Teoría y Diseño en la Era de la Máquina (1960), la elaboración de su tesis doctoral?

El arquitecto que propone correr con la tecnología sabe que ahora estará con una rápida compañía y que, para mantenerse, puede tener que emular a los Futuristas y desechar su carga cultural por completo, incluso las vestimentas profesionales por las que se le reconoce como arquitecto.

Una vez mencionado el password

«los arquitectos somos seres de acción»,

hemos propuesto a los alumnos que trabajen desde sus propias inquietudes en lugar de comenzar a proyectar «a la manera de» otros arquitectos mediante ejercicios de repetición de obras maestras; obras que nunca llegas a entender en su totalidad ni a hacértelas tuyas. Los proyectos de nuestros alumnos, aunque tan solo tengan seis semanas, ya son propositivos, ellos se los creen, y todo esto les permitirá proseguir en sus investigaciones. Se producirán nuevas arquitecturas más sensibles con sus habitantes y que se alejen de aquellas posturas arrogantes que tanto han distanciado a la sociedad de la arquitectura. Debemos educar al alumno con un método de investigación que le permita responder a su realidad futura, desconocida, pero ilusionante.

Javier Sánchez Merina
doctor arquitecto
Murcia. Julio 2019

Artículo fue originalmente publicado como «Extrañamente Familiar» en Big Flier, manifiesto de la Escuela de Arquitectura de Alicante 07/12/2002; 3-4

[:gl]

Arquitectura Familiar Halldóra Arnardóttir – Javier Sánchez Merina
Arquitectura Familiar | Fotografía: Javier Sánchez Merina

Unha rápida lectura das NORMAS DEONTOLÓXICAS DE ACTUACIÓN PROFESIONAL DOS ARQUITECTOS – e digo rápida porque todas as nosas obrigacións resúmense en menos de quince concisas cuartillas – non menciona palabra algunha sobre se un arquitecto ha de cuestionarse o ámbito da arquitectura. Cando, ao fin, atopamos un artigo, o 24, que fai referencia ao noso compromiso coa sociedade, este trátase ao desdén:

O arquitecto deberá ter en conta, en todo momento, a función social que desempeña. Deberá acomodarse á cualificación urbanística do chan, ás normas e ordenanzas correspondentes e ás condicións en que se outorgou a licenza de obras.

«Arquitectura Familiar» é un pensamento xurdido por mor das condicións contemporáneas que presentan á arquitectura como unha disciplina en transformación. O campo de operación foi o primeiro proxecto dos alumnos de Proxectos 1 na Escola de Arquitectura de Alacante, un exercicio que expande o contido do art. 11 das citadas normas deontolóxicas:

Considerarase en todo caso infracción grave a asunción de funcións para as que o arquitecto non teña debidamente acreditada, pola súa formación e titulación, a adecuada capacidade profesional.

Aínda un lembra con claridade «Retrato do Mundo», aquela reportaxe publicada polo Semanal do El País hai xa uns anos. Tratábase duns textos que comparaban o nivel de vida en trinta países de todo o mundo. Sen ningunha dúbida, o feito que o facía inesquecible era as incribles fotografías de Peter Menzell que o ilustraban. Eran retratos de cada unha das familias con todas as súas pertenzas sacadas á porta da súa casa. Dun só golpe de vista podiamos entender a realidade daquelas familias, chegando mesmo case a imaxinar as súas penurias, alegrías e desexos.

Strangely Familiar
Strangely Familiar

Foron precisamente aquelas fotografías as que xeraron o primeiro exercicio co que os nosos estudantes enfrontáronse a proxectar arquitectura. Pedímoslles aos alumnos de Proxectos 1 que se fotografasen cos seus e as súas pertenzas na porta das súas vivendas. Para desenvolver o exercicio dispuxeron de dúas semanas, nas que, os primeiros días, ocupáronse para realizar un cuestionario entre os membros da familia. Foron moi interesantes os distintos formatos que adoptaron estes cuestionarios, claves, non só para entender datos de como as distintas xeracións que compoñen a familia fan uso da vivenda, senón tamén para «infectarlles» o necesario entusiasmo que os fixese cómplices da acción de baleirar a vivenda. Tras observar, analizar, descubrir, valorar, compoñer, dialogar e negociar, moitos dos estudantes baleiraron a vivenda no seu propio xardín, algún pediu un permiso ao concello para cortar o tráfico da súa rúa, e ata se contrataron servizos de mudanzas. Outras familias – tras intensas conversacións – recoñeceron que non se identificaban de forma algunha coa súa vivenda e preferiron realizar unha viaxe a aquel outeiro, campo ou praia extrañamente máis familiar que a súa propia morada.

A acción de sacar as súas pertenzas tamén implicaba que se cuestionasen como dispoñelas de novo no exterior. Agora, sen tabiques, sen xanelas e sen xerarquías espaciais, os estudantes víanse obrigados a medir, relacionar e reordenar os obxectos.

A partir destas fotografías cada estudante comezou a traballar sobre un aspecto determinado da vivenda, xurdindo así tantos proxectos distintos como número de estudantes hai no curso. Un exemplo é o dunha alumna que comparte piso con outros estudantes. A fotografía plasmaba a realidade de compartir unha pequena casa que está na actualidade moi compartimentada. A alumna falaba do marabilloso que sería poder realizar un gran espazo común para todos os compoñentes do piso xa que, durante gran parte do día, desenvolven vida en común. Doutra banda, e polo feito de que cada estudante do piso dedícase a unha carreira distinta, a nosa alumna tamén falaba das distintas necesidades espaciais que require cada inquilino. Imaxinaba ela as posibilidades de negociación que se poderían establecer entre os seus compañeiros de piso á hora de construír as divisións das estancias; uns biombos que, a través da súa sección, permitisen un máximo de oportunidades de usos: superficie de traballo, de almacenaxe de libros, de proxección de imaxes, etc. A partir da súa propia investigación a alumna proxectou e definiu a súa actuación, un proxecto que ademais se nutriu doutras experiencias xa construídas. Así, o seu traballo deu pé a explicar en clase obras que xa están asumidas dentro da disciplina arquitectónica como a Naked House en Kawagoe de Shigeru Ban, as vivendas en Utrecht do grupo MVRDV, ou as intervencións de Juan Domingo Santos no casco antigo de Granada.

Todos estes son proxectos extraordinarios que xurdiron a partir de situacións ordinarias. Sen ningunha dúbida a negociación, como concepto, xa é un material de construción arquitectónica tan firme como ata agora foino o ladrillo panchito ou as medidas do Existenzminimum establecidas para o obreiro ideal de produción pertencente a unha época anterior:

a pre-guerra!

A importancia de fotografar ás súas familias, como exercicio de Proxectos 1, é a de levar ao alumno para cuestionarse unha realidade tan próxima e coñecida desde onde entender e asumir exemplos como as arquitecturas anteriormente citadas. Máis que actuacións brillantes e caprichosas de arquitecto trátase de profundar nas orixes cotiás desas arquitecturas extraordinarias. Sen coñecer as súas procedencias non poderemos entendelas como o que son, arquitecturas comprometidas.

Strangely Familiar
Strangely Familiar

A disciplina da arquitectura está hoxe máis aberta que nunca. É obrigación das nosas escolas preparar a futuros arquitectos a valorar aqueles aspectos que están a se integrar continuamente. Por todo iso, sempre desconfiei daqueles que tajantemente discriminan o que é e o que non é arquitectura. Témome que, unha vez máis, son os medos e inseguridades #ante o descoñecido o que pode atarnos a unhas realidades coñecidas pero xa pasadas. Dicíao Reyner Banham cando, de forma similar, criticaba ao Movemento Moderno por concibir a tecnoloxía como un elemento permanente, ordenado e estable.

Quen non lembra o profético parágrafo co que concluíu Teoría e Deseño na Era da Máquina (1960), a elaboración da súa tese doutoral?

O arquitecto que propón correr coa tecnoloxía sabe que agora estará cunha rápida compañía e que, para manterse, pode ter que emular aos Futuristas e refugar a súa carga cultural por completo, incluso as vestimentas profesionais polas que se lle recoñece como arquitecto.

Unha vez mencionado o password

«os arquitectos somos seres de acción»,

propuxemos aos alumnos que traballen desde as súas propias inquietudes en lugar de comezar a proxectar «á maneira de» outros arquitectos mediante exercicios de repetición de obras mestras; obras que nunca chegas a entender na súa totalidade nin a facerchas túas. Os proxectos dos nosos alumnos, aínda que tan só teñan seis semanas, xa son propositivos, eles crenllos, e todo isto permitiralles proseguir nas súas investigacións. Produciranse novas arquitecturas máis sensibles cos seus habitantes e que se afasten daquelas posturas arrogantes que tanto distanciaron á sociedade da arquitectura. Debemos educar ao alumno cun método de investigación que lle permita responder á súa realidade futura, descoñecida, pero ilusionante.

 Javier Sánchez Merina
doutor arquitecto
Murcia. Xullo 2019

Artigo foi orixinalmente publicado como » Extrañamente Familiar» en Big Flier, manifesto da Escola de Arquitectura de Alacante 07/12/2002; 3-4

[:en]

Arquitectura Familiar Halldóra Arnardóttir – Javier Sánchez Merina
Family Architecture | Photography: Javier Sánchez Merina

A quick reading of the PROFESSIONAL ACTION DEONTOLOGICAL RULES OF ARCHITECTS – and I say fast because all our obligations are summarized in less than fifteen short pages – does not mention a word about whether an architect has to question the field of architecture. When, finally, we find an article, the 24th, which refers to our commitment to society, this is about disdain:

The architect must take into account, at all times, the social function he performs. It must adapt to the urban land classification, the corresponding regulations and ordinances and the conditions under which the building license would have been granted.

«Family Architecture» is a thought that arose as a result of contemporary conditions that present architecture as a discipline in transformation. The field of operation has been the first project of the students of Projects 1 at the Alicante School of Architecture, an exercise that expands the content of art. 11 of the aforementioned ethical standards:

In any case, it will be considered a serious infraction the assumption of functions for which the architect does not have duly accredited, for his training and qualification, the adequate professional capacity.

Still one clearly remembers «Portrait of the World«, that report published by El Semanal of the El País newspaper a few years ago. These were texts that compared the standard of living in thirty countries around the world. Without a doubt, the fact that made it unforgettable was the incredible photographs of Peter Menzel that illustrated it. They were portraits of each of the families with all their belongings taken at the door of their house. At a single glance we could understand the reality of those families, even almost imagining their hardships, joys and desires.

Strangely Familiar
Strangely Familiar

It was precisely those photographs that generated the first exercise with which our students have faced to project architecture. We asked Project 1 students to photograph themselves and their belongings at the door of their homes. To develop the exercise they had two weeks, in which, during the first days, they took up a questionnaire among family members. The different formats adopted by these questionnaires were very interesting, not only to understand data on how the different generations that make up the family make use of housing, but also to «infect» them with the necessary enthusiasm that made them complicit in the action of empty the house After observing, analyzing, discovering, valuing, composing, discussing and negotiating, many of the students emptied the house in their own garden, some asked the city council for permission to cut off their street traffic, and even moving services were hired. Other families – after intense conversations – recognized that they did not identify in any way with their home and preferred to make a trip to that hill, field or beach strangely more familiar than their own dwelling.

The act of removing their belongings also meant that they questioned how to dispose of them again abroad. Now, without partitions, without windows and without spatial hierarchies, students were forced to measure, relate and rearrange objects.

From these photographs, each student began to work on a specific aspect of housing, thus emerging as many different projects as there are number of students in the course. An example is that of a student who shares a flat with other students. Photography reflected the reality of sharing a small house that is currently very compartmentalized. The student talked about how wonderful it would be to be able to make a large common space for all the components of the floor since, during much of the day, they develop life in common. On the other hand, and due to the fact that each student on the floor is dedicated to a different career, our student also talked about the different spatial needs that each tenant requires. She imagined the negotiation possibilities that could be established among her roommates when it came to building the divisions of the rooms; screens that, through its section, allow maximum use opportunities: work surface, book storage, image projection, etc. From her own research, the student projected and defined her performance, a project that also nurtured other experiences already built. Thus, his work gave rise to explain in class works that are already assumed within the architectural discipline such as the Naked House in Kawagoe of Shigeru Ban, the homes in Utrecht of the MVRDV group, or the interventions of Juan Domingo Santos in the old town of Pomegranate.

These are all extraordinary projects that arose from ordinary situations. Undoubtedly, the negotiation, as a concept, is already a material of architectural construction as firm as it has been until now the panchito brick or the measures of the Existezminimum established for the ideal production worker belonging to an earlier time:

The pre-war!

The importance of photographing their families, as an exercise of Projects 1, is to lead the student to question a reality so close and known from which to understand and assume examples such as the architectures mentioned above. More than brilliant and capricious performances by an architect, it is about deepening the daily origins of these extraordinary architectures. Without knowing their origins we cannot understand them as what they are, compromised architectures.

Strangely Familiar
Strangely Familiar

The discipline of architecture is more open today than ever. It is our schools’ obligation to prepare future architects to value those aspects that are continuously being integrated. For all this, I have always distrusted those who categorically discriminate what is and what is not architecture. I fear that, once again, it is fears and insecurities in the face of the unknown that can bind us to known but past realities. Reyner Banham said it when, similarly, he criticized the Modern Movement for conceiving technology as a permanent, orderly and stable element.

Who does not remember the prophetic paragraph with which he concluded Theory and Design in the Machine Age (1960), the elaboration of his doctoral thesis?

The architect who proposes to run with the technology knows that he will now be with a fast company and that, in order to maintain himself, he may have to emulate the Futurists and discard his cultural load completely, including the professional clothing for which he is recognized as an architect.

Once the password is mentioned

«the architects are beings of action»,

we have proposed to students to work from their own concerns instead of beginning to project «in the manner of» other architects through repetition exercises of masterpieces; works that you never fully understand or make them yours. Our students’ projects, even if they are only six weeks old, are already purposeful, they believe them, and all this will allow them to continue their research. There will be new architectures more sensitive with its inhabitants and away from those arrogant postures that have distanced the society from architecture so much. We must educate the student with a research method that allows him to respond to his future reality, unknown, but exciting.

Javier Sánchez Merina
PhD architect
Murcia. July 2019

Article was originally published as «Strangely Familiar» in Big Flier, manifesto of the School of Architecture of Alicante 07/12/2002; 3-4

[:]

Halldóra Arnardóttir – Javier Sánchez Merina
Halldóra Arnardóttir – Javier Sánchez Merinahttps://www.sarq.org/
JSM: Profesor Asociado en Kingston University London (1994-97, con Katerina Rüedi) y en la Universidad de Alicante (2000-11, con Catco. JM Torres Nadal), Doctor con la calificación de Sobresaliente Cum Laude y mención honorífica de Doctor Europeo (ETSA Barcelona 2002), acreditación de la ANECA como Contratado Doctor y Profesor Titular (2011), y en la actualidad Profesor Ayudante Doctor (UA) y Azrieli Visiting Critic en Carleton University (Ottawa 2012). HA: Doctor (The Bartlett, UC London 1999 - homologación UMU 2007), Colaboradora con el Observatorio de Diseño y Arquitectura de Murcia (2008-10), acreditacilon de la ANECA como Ayudante Doctor (2012) y en la actualidad Coordinadora de Arte y Cultura como Terapia (HUVA) en colaboración con UMU, Profesora Ayudante Doctor (UCAM) y Azrieli Visiting Critic en Carleton University (Ottawa 2012).
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS