Espacios para aprender. Arquitectura y Docencia (II) | Raquel Martínez – Alberto Ruiz

La clase de señorita Bowls en una escuela victoriana para muchachas, 1905 | Fuente: postal

El higienismo y los primeros cambios en los espacios educativos

Podríamos pensar que esta concepción un tanto alternativa de la educación y los espacios donde se desarrolla es una idea relativamente moderna. Si bien es cierto que los ejemplos más característicos comienzan a aparecer bien entrado el siglo XX, la preocupación por las condiciones en que se desarrolla el proceso pedagógico tiene su origen más atrás. Son los movimientos higienistas aparecidos en Europa a finales del siglo XIX los que detectan, y denuncian por primera vez los problemas de hacinamiento, salubridad e iluminación, moneda común en el panorama urbano. Esta situación se agravaría por la masiva inmigración de población rural a las grandes ciudades, consecuencia de la industrialización. El crecimiento de las ciudades que se generó para absorber toda esa población migratoria se realizó sin ningún tipo de control hasta los primeros intentos de ordenación urbanística de los ensanches. El aumento de población produjo una imparable masificación de las viviendas existentes y la inevitable degradación de las condiciones de habitación.

El asunto no pasaba desapercibido entre las capas más concienciadas de la sociedad y trascendía a la prensa, a las clases políticas e incluso al lenguaje popular. En esta labor de denuncia participaron distintos sectores, fundamentalmente los más directamente implicados en las consecuencias médicas de los problemas higiénicos. Fueron los médicos higienistas, influidos por las tendencias de mejora de la salubridad pública procedentes de Europa, los que más influyeron, a través de estudios de índole social.

En cualquier caso, el “problema de la vivienda” como ya se daba en llamar esta circunstancia entre la opinión pública no se limitaba a las condiciones de habitabilidad de ámbito privado. Más allá de la creciente preocupación por la vivienda, la intervención de los Estados en las condiciones de higiene y salubridad de los servicios públicos derivó en la normalización de una serie de pautas de funcionamiento de estos y, como consecuencia, en la adopción de una serie de espacios diseñados “ad hoc”. Hospitales, cárceles, manicomios y, en general, toda una serie de instituciones de tipo social fueron reformadas o directamente desarrolladas desde cero. Por supuesto, los espacios educativos resultaban prioritarios en este desarrollo.

Nuevas tendencias pedagógicas desarrolladas en Centroeuropa a finales del siglo XIX proponían el desarrollo personal del alumno en paralelo con la adquisición de conocimientos. Se incluían temas artísticos, manuales, desarrollo de actividades físicas y un contacto mayor con la Naturaleza a través de las clases al aire libre. Junto a esto, se desarrolló la preocupación por la higiene personal del alumno y el cuidado por su alimentación, la redefinición del mobiliario escolar para prevenir enfermedades directamente derivadas de las condiciones en las que se impartían las clases y, fundamentalmente, la aplicación de forma sistemática de conceptos higienistas derivados de la correcta utilización de la luz, la ventilación y la orientación de los espacios educativos.

Sin duda, todas estas ideas planteaban conceptos excesivamente ambiciosos para las posibilidades reales de aplicación. En pocos países se decidió afrontar todas estas reformas de un modo decidido. Empezando por la propia ubicación física de las nuevas escuelas necesarias, muy condicionada por la creciente especulación urbanística y las dificultades de comunicación de la mayor parte de los núcleos urbanos, los problemas de implantación resultaron irresolubles en la mayoría de los casos. Hubo, sin embargo, algunas excepciones a esta norma, que supusieron el germen de muchos de los desarrollos posteriores.

Raquel Martínez y Alberto Ruiz
arquitectos, docentes e investigadores
Madrid. marzo 2014

Bibliografía

Monografías:

GARCIA PABLOS, Rodolfo. Construcciones Escolares. Curso organizado por el gobierno español como colaboración al proyecto principal de la UNESCO. Madrid: Dirección General de Enseñanza Primaria, 1962

LANDROVE, Susana, ed. Equipamientos I. Lugares públicos y nuevos programas, 1925-1965. Registro DoCoMoMo Ibérico. Barcelona: Fundación Caja de Arquitectos: Fundación DOCOMOMO ibérico, 2010

BURGOS RUIZ, Francisco. La arquitectura del aula. Nuevas escuelas madrileñas, 1868-1968. Madrid: Ayuntamiento de Madrid. Área de las Artes, 2007

A.C. Documentos de Actividad Contemporánea. nº 9. Primer trimestre de 1933. Barcelona Madrid San Sebastián: G.A.T.E.P.A.C. (Grupo de Arquitectos y Técnicos Españoles para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea), 1931-1937

Recursos en línea:

El Blog de Stepien y Barno. La enseñanza según Louis Kahn [en línea] Abril de 2010 [Consulta en julio de 2012] Disponible en web

ALVES GONÇALVES, Polyanna. Herman Hertzberger. Edificios Escolares [en línea]. Octubre de 2009 2010 [Consulta en julio de 2012]  Disponible en web

Es Doctor Arquitecto por la ETSAM, compaginando su actividad profesional con la docencia y la investigación en la URJC. Los artículos son un reflejo de la inquietud, reflexión y pensamiento en torno a mi pasión: la arquitectura.

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