InicioartículosCarlos Arniches y el exilio interior | Alberto RuizCarlos Arniches e o...

[:es]Carlos Arniches y el exilio interior | Alberto Ruiz[:gl]Carlos Arniches e o exilio interior | Alberto Ruiz[:en]Carlos Arniches and the interior exile | Alberto Ruiz[:]

[:es]

El museo ICO de Madrid cerró hace unos días una magnífica exposición que, durante unas semanas, permitió acercar al público las figuras de Carlos Arniches y Martín Domínguez, dos arquitectos que definían su propia obra no como racionalista, sino como razonable.1

Encuesta sobre la nueva Arquitectura. La Gaceta Literaria. 15 abril 1928 | Fuente: Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
Encuesta sobre la nueva Arquitectura. La Gaceta Literaria. 15 abril 1928 | Fuente: Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.

Los arquitectos razonables no parecían tener demasiada cabida en la España posterior a la Guerra Civil, por lo que gran parte de la exposición, el catálogo y una entrañable mesa redonda que tuvo lugar en la Residencia de Estudiantes en el mes de octubre giraba en torno al trabajo de Martín Domínguez en sus exilios cubano y estadounidense.

Es sabido que la trayectoria de una de las parejas de arquitectos más brillantes de nuestra historia contemporánea se vio interrumpida a causa de la identificación política de ambos. Domínguez hubo de optar por el exilio exterior, Arniches por el interior.

El Régimen nacido de la Guerra Civil no tardó en adoptar represalias contra los que consideraba enemigos a los que la alambicada prosa del primer franquismo etiquetaba como ‘desafectos’. Determinados grupos sufrieron estas represalias de forma particularmente violenta. Entre un 25% y un 30% del cuerpo de docentes fue ‘depurado’, y se estableció un férreo control sobre el material escolar. Al fin y al cabo, el Régimen no necesitaba tanto maestros como instrumentos de adoctrinamiento.

En el campo de la arquitectura, el proceso de depuración tuvo unas características muy diferentes. La Junta Superior de Depuración tramitó 1088 expedientes, de los que se derivaron 179 propuestas de sanción. Tras una revisión de estos casos, la Orden Ministerial del 9 de julio de 1942, que daba oficialidad a las sanciones, reducía la lista a 79 nombres,2  a los que aplicaba penas que iban de la “inhabilitación perpetua para el ejercicio público y privado de la profesión” —la mayor pena prevista, reservada a Luis Lacasa, Manuel Sánchez Arcas y Bernardo Giner de los Ríos— hasta la “contribución de tercer grado en el ejercicio privado de la profesión” —la más leve, que recayó en Carlos Arniches y Alejandro Ferrant Vázquez.

Con diversos grados de castigo encontramos, por citar a los más conocidos, a Amós Salvador, José Luis Sert, José Puig y Cadafalch, Martín Domínguez, Rafael Bergamín, Matilde Ucelay, Ignacio de Cárdenas, Vicente Eced, Secundino Zuazo, Fernando Chueca y Fernando García Mercadal. Sería un error valorar de manera uniforme los casos de todos estos arquitectos, que conforman un grupo dispar en cuanto a sus ideas y su práctica profesional. Bergamín, Lacasa y Sert, como el propio Martín Domínguez, prosiguieron su trabajo en el exilio.

En otros casos, la relativa moderación de los castigos permitió su reintegración progresiva en la vida laboral —casos de Ignacio de Cárdenas, Zuazo o Carlos Arniches— o incluso su incorporación posterior a organismos del Régimen, como sucedió con el nombramiento de García Mercadal como arquitecto del Instituto Nacional de Previsión, en 1946.

Los arquitectos que optaron por permanecer en España tuvieron que enfrentarse a un proceso de readaptación que debió ser, al menos, tan duro como el de sus compañeros exiliados. La obra de Carlos Arniches es un claro ejemplo de esta obligada adhesión al nuevo estilo ‘español’.

Interior y detalle constructivo del Café Granja el Henar | Fuente: “Notas sobre el decorado de la Granja El Henar y bar del Palace Hotel”, Arquitectura, nº 82, (1926).
Interior y detalle constructivo del Café Granja el Henar | Fuente: “Notas sobre el decorado de la Granja El Henar y bar del Palace Hotel”, Arquitectura, nº 82, (1926).

Resulta complicado encontrar al decidido y elegante arquitecto de la Granja El Henar o la Residencia de Señoritas de la calle Fortuny en proyectos conservadores, pesados y poco convencidos como la residencia El Pinarillo, en El Escorial, desarrollada en los años inmediatamente posteriores a la Guerra sobre un proyecto original de Pedro Muguruza. La brillantez de Carlos Arniches sale a relucir, sin embargo, en sus trabajos para el Instituto Nacional de Colonización. La pareja ya había experimentado con la incorporación sutil de lo vernáculo en sus proyectos de juventud, incluso en piezas tan relacionadas con la modernidad como el hipódromo de la Zarzuela.

A aquella ‘razonabilidad’ que ya defendían en 1928 hubo de echar mano Carlos Arniches cuando, más a menudo de lo deseable, las directrices de las autoridades pretendían convertir lo tradicional en folclórico y resumían la arquitectura española en ese pastiche historicista que definía de esta forma el entonces director general de Arquitectura, Francisco Prieto-Moreno:

La tradición arquitectónica madrileña se funda en las realizaciones de los siglos XVI y XVII, en las que destacan como hitos fundamentales el Monasterio de El Escorial, el desaparecido Palacio del Buen Retiro, el Palacio Real y el Museo del Prado. La difícil labor de los arquitectos contemporáneos ha de ser mantener y continuar esta tradición sin dejar de comprender y asimilar en todo su verdadero valor el conjunto de posibilidades técnicas y necesidades sociales que ofrece la vida moderna.3

Algallarín, plano de conjunto (primera propuesta). Carlos Arniches, 1953r | Fuente: Arniches y Domínguez: Museo ICO, del 4 de octubre de 2017 al 21 de enero de 2018. Catálogo de la Exposición (2017). Madrid: Fundación ICO.
Algallarín, plano de conjunto (primera propuesta). Carlos Arniches, 1953r | Fuente: Arniches y Domínguez: Museo ICO, del 4 de octubre de 2017 al 21 de enero de 2018. Catálogo de la Exposición (2017). Madrid: Fundación ICO.

Los poblados de Algallarín y Gévora son una delicada muestra, adaptada a las circunstancias, de lo que la arquitectura española hubiera podido alcanzar de no ser por la Guerra Civil. Un ejemplo de la calidad de los arquitectos del ‘exilio interior’, profesionales que sirvieron de puente y ejemplo a la generación de los Fisac, Cabrero, Sota y Oíza. Quizá sus anhelos de modernidad se vieron sepultados bajo el peso de la depuración pero es necesario reconocer su mérito al seguir desarrollando obras de gran calidad en las más difíciles circunstancias sociales y económicas.

Fernando Chueca relataba una anécdota sobre Carlos Arniches:

«Una vez íbamos andando, creo que por El Escorial y se paró complacido ante una sencilla fachada. “¿Has visto qué bien hace? –dijo-. No parece de arquitecto».

Para Arniches, el valor de una obra anónima, sin imposturas ni prejuicios, sin protagonismos ni rasgos de autor, residía precisamente en su cualidad de auténtica tradición, en su austeridad y sencillez. En su condición de arquitectura razonable, al fin y al cabo.

Gévora, plano de conjunto. Carlos Arniches, 1954 | Fuente: Arniches y Domínguez: Museo ICO, del 4 de octubre de 2017 al 21 de enero de 2018. Catálogo de la Exposición (2017). Madrid: Fundación ICO.
Gévora, plano de conjunto. Carlos Arniches, 1954 | Fuente: Arniches y Domínguez: Museo ICO, del 4 de octubre de 2017 al 21 de enero de 2018. Catálogo de la Exposición (2017). Madrid: Fundación ICO.

Alberto Ruiz. Arquitecto, docente e investigador.
Madrid. Abril 2018.

Notas:

1Encuesta sobre la nueva Arquitectura. La Gaceta Literaria. 15 abril 1928.

2. Para un estudio pormenorizado de este proceso de depuración, consultar Suau Mayol, Tomàs. «La depuración franquista de los Colegios de Arquitectos, 1939-1942.» Actas del II Encuentro de Jóvenes Investigadores en Historia Contemporánea. Granada: Editorial Universidad de Granada, 2010.

3La Vanguardia. “El Gran Madrid proyectado”. 11 de septiembre de 1946, pág. 1

[:gl]

O museo ICO de Madrid pechou hai uns días unha magnífica exposición que, durante unhas semanas, permitiu achegar ao público as figuras de Carlos Arniches and Martín Domínguez, dous arquitectos que definían a súa propia obra non como racionalista, senón como razoable.1

Encuesta sobre la nueva Arquitectura. La Gaceta Literaria. 15 abril 1928 | Fuente: Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
Enquisa sobre a nova Arquitectura. A Gaceta Literaria. 15 abril 1928 | Fonte: Hemeroteca da Biblioteca Nacional de España.

Os arquitectos razoables non parecían ter demasiada cabida na España posterior á Guerra Civil, polo que gran parte da exposición, o catálogo e unha entrañable mesa redonda que tivo lugar na Residencia de Estudantes no mes de outubro viraba en torno ao traballo de Martín Domínguez nos seus exilios cubano e estadounidense.

É sabido que a traxectoria dunha das parellas de arquitectos máis brillantes da nosa historia contemporánea viuse interrompida por mor da identificación política de ambos. Domínguez houbo de optar polo exilio exterior, Arniches polo interior.

O Réxime nado da Guerra Civil non tardou en adoptar represalias contra os que consideraba inimigos aos que a alambicada prosa do primeiro franquismo etiquetaba como ‘desafectos’. Determinados grupos sufriron estas represalias de forma particularmente violenta. Entre un 25% e un 30% do corpo de docentes foi ‘depurado’, e estableceuse un férreo control sobre o material escolar. Á fin e ao cabo, o Réxime non necesitaba tanto mestres como instrumentos de adoctrinamiento.

No campo da arquitectura, o proceso de depuración tivo unhas características moi diferentes. A Xunta Superior de Depuración tramitou 1088 expedientes, dos que se derivaron 179 propostas de sanción. Tras unha revisión destes casos, a Orde Ministerial do 9 de xullo de 1942, que daba oficialidade ás sancións, reducía a lista a 79 nomes,2 aos que aplicaba penas que ían da “inhabilitación perpetua para o exercicio público e privado da profesión” —a maior pena prevista, reservada a Luis LacasaManuel Sánchez Arcas e Bernardo Giner de los Ríos— ata a “contribución de terceiro grao no exercicio privado da profesión” —a máis leve, que recaeu en Carlos Arniches e Alejandro Ferrant Vázquez.

Con diversos graos de castigo atopamos, por citar aos máis coñecidos, a Amós SalvadorJosé Luis Sert, Xosé Puig e Cadafalch, Martín Domínguez, Rafael BergamínMatilde UcelayIgnacio de CárdenasVicente EcedSecundino Zuazo, Fernando Chueca e Fernando García Mercadal. Sería un erro valorar de maneira uniforme os casos de todos estes arquitectos, que conforman un grupo dispar en canto ás súas ideas e a súa práctica profesional. Bergamín, Lacasa e Sert, como o propio Martín Domínguez, proseguiron o seu traballo no exilio.

Noutros casos, a relativa moderación dos castigos permitiu a súa reintegración progresiva na vida laboral —casos de Ignacio de Cárdenas, Zuazo ou Carlos Arniches— ou mesmo a súa incorporación posterior a organismos do Réxime, como sucedeu co nomeamento de García Mercadal como arquitecto do Instituto Nacional de Previsión, en 1946.

Os arquitectos que optaron por permanecer en España tiveron que enfrontarse a un proceso de readaptación que debeu ser, polo menos, tan duro como o dos seus compañeiros exiliados. A obra de Carlos Arniches é un claro exemplo desta obrigada adhesión ao novo estilo ‘español’.

Interior y detalle constructivo del Café Granja el Henar | Fuente: “Notas sobre el decorado de la Granja El Henar y bar del Palace Hotel”, Arquitectura, nº 82, (1926).
Interior e detalle construtivo do Café Granja el Henar | Fonte: “Notas sobre o decorado da Granxa El Henar e bar do Palace Hotel”, Arquitectura, nº 82, (1926).

Resulta complicado atopar ao decidido e elegante arquitecto da Granxa O Henar ou a Residencia de Señoritas da rúa Fortuny en proxectos conservadores, pesados e pouco convencidos como a residencia O Pinarillo, nel Escorial, desenvolvida nos anos inmediatamente posteriores á Guerra sobre un proxecto orixinal de Pedro Muguruza. A brillantez de Carlos Arniches sae a relucir, con todo, nos seus traballos para o Instituto Nacional de Colonización. A parella xa experimentara coa incorporación sutil do vernáculo nos seus proxectos de mocidade, mesmo en pezas tan relacionadas coa modernidade como o hipódromo da Zarzuela.

Resulta complicado encontrar al decidido y elegante arquitecto de la Granja El Henar o la Residencia de Señoritas de la calle Fortuny en proyectos conservadores, pesados y poco convencidos como la residencia El Pinarillo, en El Escorial, desarrollada en los años inmediatamente posteriores a la Guerra sobre un proyecto original de Pedro Muguruza. La brillantez de Carlos Arniches sale a relucir, sin embargo, en sus trabajos para el Instituto Nacional de Colonización. La pareja ya había experimentado con la incorporación sutil de lo vernáculo en sus proyectos de juventud, incluso en piezas tan relacionadas con la modernidad como el hipódromo de la Zarzuela.

A aquela ‘ razonabilidad’ que xa defendían en 1928 houbo de botar man Carlos Arniches cando, máis a miúdo do desexable, as directrices das autoridades pretendían converter o tradicional en folclórico e resumían a arquitectura española nese pastiche historicista que definía desta forma o entón director xeneral de Arquitectura, Francisco Prieto-Moreno:

A tradición arquitectónica madrileña fúndase nas realizacións dos séculos XVI e XVII, nas que destacan como fitos fundamentais o Mosteiro del Escorial, o desaparecido Palacio do Bo Retiro, o Palacio Real e o Museo do Prado. O difícil labor dos arquitectos contemporáneos ha de ser manter e continuar esta tradición sen deixar de comprender e asimilar en todo o seu verdadeiro valor o conxunto de posibilidades técnicas e necesidades sociais que ofrece a vida moderna..3

Algallarín, plano de conjunto (primera propuesta). Carlos Arniches, 1953r | Fuente: Arniches y Domínguez: Museo ICO, del 4 de octubre de 2017 al 21 de enero de 2018. Catálogo de la Exposición (2017). Madrid: Fundación ICO.
Algallarín, plano de conxunto (primeira proposta). Carlos Arniches, 1953r | Fonte: Arniches e Domínguez: Museo ICO, do 4 de outubro de 2017 o 21 de xaneiro de 2018. Catálogo da Exposición (2017). Madrid: Fundación ICO.

Os poboados de Algallarín e Gévora son unha delicada mostra, adaptada ás circunstancias, do que a arquitectura española houbese podido alcanzar de non ser pola Guerra Civil. Un exemplo da calidade dos arquitectos do ‘exilio interior’, profesionais que serviron de ponte e exemplo á xeración dos FisacCabreroSota e Oíza. Quizá os seus anhelos de modernidade víronse sepultos baixo o peso da depuración pero é necesario recoñecer o seu mérito ao seguir desenvolvendo obras de gran calidade nas máis difíciles circunstancias sociais e económicas.

Fernando Chueca relataba unha anécdota sobre Carlos Arniches:

«Unha vez iamos andando, creo que por El Escorial e parouse compracido ante unha sinxela fachada. “Viches que ben fai? –dixo-. Non parece de arquitecto».

Para Arniches, el valor de una obra anónima, sin imposturas ni prejuicios, sin protagonismos ni rasgos de autor, residía precisamente en su cualidad de auténtica tradición, en su austeridad y sencillez. En su condición de arquitectura razonable, al fin y al cabo.

Gévora, plano de conjunto. Carlos Arniches, 1954 | Fuente: Arniches y Domínguez: Museo ICO, del 4 de octubre de 2017 al 21 de enero de 2018. Catálogo de la Exposición (2017). Madrid: Fundación ICO.
Gévora, plano de conxunto. Carlos Arniches, 1954 | Fonte: Arniches e Domínguez: Museo ICO, do 4 de outubro de 2017 o 21 de xaneiro de 2018. Catálogo da Exposición (2017). Madrid: Fundación ICO.

Alberto Ruiz. Arquitecto, docente e investigador.
Madrid. Abril 2018.

Notas:

1Enquisa sobre a nova Arquitectura. La Gaceta Literaria. 15 abril 1928.

2. Para un estudo pormenorizado deste proceso de depuración, consultar Suau Mayol, Tomàs. «A depuración franquista dos Colexios de Arquitectos, 1939-1942.» Actas do II Encontro de Xóvenes Investigadores en Historia Contemporánea. Granada: Editorial Universidade de Granada, 2010.

3La Vanguardia. “O Gran Madrid proxectado”. 11 de setembro de 1946, páxina. 1

[:en]

The ICO Museum of Madrid closed a few days ago a magnificent exhibition that, for some weeks, allowed to bring over the public the figures of Carlos Arniches and Martín Domínguez, two architects who were defining his own work not as racionalist, but as reasonably.1

Encuesta sobre la nueva Arquitectura. La Gaceta Literaria. 15 abril 1928 | Fuente: Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
Poll on the new Architecture. La Gaceta Literaria. On April 15, 1928 | Source: Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.

The reasonable architects did not seem to have content too much in the Spain later to the Civil war, for what great part of the exhibition, the catalogue and an intimate round table that took place in the Students’ Residence in October was turning concerning Martin Domínguez’s work in his exiles Cuban and American.

It is known that the path of one of the pairs of more brilliant architects of our contemporary history met interrupted because of the political identification of both. Domínguez had to choose for the exterior exile, Arniches for the interior.

The born Regime of the Civil war was not late in adopting reprisals against that he was considering to be enemies whom the refined prose of the first Franco’s regime was labelling ‘ill-wills’. Certain groups suffered these reprisals of particularly violent form. Between 25 % and 30 % of the teachers’ body it was ‘purified’, and a ferreous control was established on the school material. In the end, the Regime did not need both teachers and instruments of indoctrination.

In the field of the architecture, the process of purification had a few very different characteristics. The Top Meeting of Purification proceeded with 1088 processes, from which 179 offers of sanction stemmed. After a review of these cases, the Ministerial Order of July 9, 1942, which was giving officialdom to the sanctions, was reducing the list to 79 names,2 to which it was applying sorrow that were going of the “incapacitation it perpetuates for the exercise public and deprived of the profession” —a major sorrow foreseen, reserved to Luis LacasaManuel Sánchez Arcas and Bernardo Giner de los Ríos— up to the “contribution of the third degree in the exercise deprived of the profession” —the slightest, which relapsed into Carlos Arniches and Alejandro Ferrant Vázquez.

With diverse degrees of punishment we find, for more acquaintances mention to, Amós SalvadorJosé Luis SertJosé Puig y Cadafalch, Martín Domínguez, Rafael BergamínMatilde UcelayIgnacio de CárdenasVicente EcedSecundino Zuazo, Fernando Chueca y Fernando García Mercadal. It would be a mistake to value in a uniform way the cases of all these architects, who shape an unlike group as for his ideas and his professional practice. Bergamín, Lacasa and Sert, as the own Martin Domínguez, continued his work in the exile.

In other cases, the relative moderation of the punishments allowed his progressive reimbursement in the labor life -cases of Ignacio de Cárdenas, Zuazo or Carlos Arniches – or even his incorporation later to organisms of the Regime, since it happened with García Mercadal’s appointment as architect of the National Institute of Forecast, in 1946.

The architects who chose to remain in Spain had to face a process of readaptation that should have been, at least, so hard as that of his exiled companions. Carlos Arniches’s work is a clear example of this obliged adhesion to the new ‘Spanish’ style’.

Interior y detalle constructivo del Café Granja el Henar | Fuente: “Notas sobre el decorado de la Granja El Henar y bar del Palace Hotel”, Arquitectura, nº 82, (1926).
Interior and constructive detail of the Café Granja el Henar | Source: “Notes about the set of Granja El Henar y bar del Palace Hotel”, Arquitectura, nº 82, (1926).

There turns out to be complicated to find the determined and elegant architect of the Granja El Henar or the Misses’ Residence of the street Fortuny in conservative, heavy projects little convinced as the El Pinarillo residence, in El Escorial, developed in the years immediately later to the War on Pedro Muguruza‘s original project. Carlos Arniches’s brilliancy goes out to shine, nevertheless, in his works for the National Institute of Settling. The pair already had experimented with the subtle incorporation of the vernacular thing on his projects of youth, even on pieces so related to the modernity as the Zarzuela racetrack.

To that ‘reasonability’ that already they were defending in 1928 Carlos Arniches had to throw hand when, more often of the desirable thing, the directives of the authorities were trying to turn the traditional thing in folclórico and were summarizing the Spanish architecture in this historicist pastiche that the general manager at the time of Architecture was defining of this form, Francisco Prieto-Moreno:

The architectural tradition of Madrid is founded on the accomplishments of the XVIth and XVIIth century, on those who emphasize as fundamental milestones the Monastery of El Escorial, the missing person Palacio of the Good Retirement, the Royal palace and the Prado Museum. The difficult labor of the contemporary architects has to be to support and to continue this tradition without stopping understanding and assimilating in all his real value the set of technical possibilities and social needs that the modern life offers.3

Algallarín, plano de conjunto (primera propuesta). Carlos Arniches, 1953r | Fuente: Arniches y Domínguez: Museo ICO, del 4 de octubre de 2017 al 21 de enero de 2018. Catálogo de la Exposición (2017). Madrid: Fundación ICO.
Algallarín, Plane of set (the first proposal). Carlos Arniches, 1953 | Source: Arniches and Domínguez: ICO Museum, From October 4, 2017 to January 21, 2018. Catalogue of the Exhibition (2017). Madrid: ICO Foundation

The settlements of Algallarín and Gévora are a delicate sample adapted to the circumstances, of what the Spanish architecture could have reached of not being for the Civil war. An example of the quality of the architects of the ‘interior exile’, professionals who used as bridge and example the generation of the FisacCabreroSota y Oíza. Probably his longings of modernity met buried under the weight of the purification but it is necessary to recognize his merit on having continued developing works of great quality in the most difficult social and economic circumstances.

Fernando Chueca was reporting an anecdote on Carlos Arniches:

«Once we were walking, I think that for El Escorial and it stopped taken pleasure before a simple front. “Have you seen what good it does? – he said-. It does not seem of architect».

For Arniches, the value of an anonymous work, without deceits or prejudices, without protagonismos not even author’s features, was residing precisely in his quality of authentic tradition, in his austerity and simplicity. In his condition of reasonable architecture, in the end.

Gévora, plano de conjunto. Carlos Arniches, 1954 | Fuente: Arniches y Domínguez: Museo ICO, del 4 de octubre de 2017 al 21 de enero de 2018. Catálogo de la Exposición (2017). Madrid: Fundación ICO.
Gévora, plano de conjunto. Carlos Arniches, 1954 | Source: Arniches and Domínguez: ICO Museum, From October 4, 2017 to January 21, 2018. Catalogue of the Exhibition (2017). Madrid: ICO Foundation.

Alberto Ruiz. Architect, teacher and investigator.
Madrid. April 2018.

Notes:

1Encuesta sobre la nueva Arquitectura. La Gaceta Literaria. On April 15, 1928.

2. Para un estudio pormenorizado de este proceso de depuración, consultar Suau Mayol, Tomàs. «La depuración franquista de los Colegios de Arquitectos, 1939-1942.» Actas del II Encuentro de Jóvenes Investigadores en Historia Contemporánea. Granada: Editorial Universidad de Granada, 2010.

3La Vanguardia. “El Gran Madrid proyectado”. 11 de septiembre de 1946, pág. 1

[:]

Alberto Ruiz Colmenar
Alberto Ruiz Colmenarhttps://arquitecturaconminusculas.wordpress.com/
Doctor arquitecto por la ETSAM, compagina su actividad profesional con la docencia y la investigación. Los artículos son un reflejo de la inquietud, reflexión y pensamiento acerca de la arquitectura.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS