[:es]
En el conocido libro The craftman, Richard Sennett aboga por una vuelta a una actitud, la actitud de artesano, el que busca en cada momento hacer las cosas bien. Este generalismo, abierto y difuso en principio, queda perfectamente perfilado a lo largo de las cuatrocientas páginas del libro hasta constituir un auténtico alegato hacia un retorno a la cultura de lo material y el conocimiento tácito. Sennett llega a afirmar en el libro y en sus entrevistas, que hacer es pensar, es decir, realizar una labor esencialmente manual, es una manera por sí misma de cultivar lo conceptual en tanto que producto del intelecto.
Algo de esta actitud ya describí en el post acerca de Jan Švankmajer, el genial cineasta checo1, que en un decálogo delirante hace patente la necesidad de un tactilismo, también en el cine. En esa misma línea, Sennett intenta apartar nuestra mirada por un instante de la dictadura del ojo, para centrarla en el potencial del tacto y la mano inteligente. En otras palabras, el autor aboga por la capacidad de la praxis, de una especie de pragmatismo olvidado, para crear conocimiento de primera calidad. No queda quizás claro si esta puesta en practica de lo táctil es producto directo del contacto de la mano con lo material, o acaso de la construcción intelectual asociada a un trabajo responsable y riguroso, basado en la experiencia acumulada, y transmitido a lo largo del tiempo. En realidad, seguramente, toda construcción intelectual proviene tanto de las fuentes de lo conceptual como de la experiencia táctil.

En todo caso, en una sociedad que prácticamente se centra en la dimensión óptica de la realidad como único modelo de negociación con lo subjetivo, parece refrescantemente pertinente e incluso provocador, hablar de los táctil, lo material y la sedimentación de conocimientos a través del tiempo.
El libro de Sennett, editado en Estados Unidos en el año 2008, podría tener en el campo de la arquitectura, una de sus referencias previas en el texto de John Rajchman A new pragmatism?, presentado en primera instancia en forma de conferencia en Rotterdam en Junio de 1997 y posteriormente publicado en Anyhow en 1998.2
La idea de pragmatismo de Rajchman se basa en la noción de things on the making, de William James desarrollado en el capítulo Bergson and His Critique of Intellectualism del libro A Pluralistic Universe3 escrito en 1908. En esencia, James viene a interpretar a Henri Bergson en la forma de una frase que encierra el origen del pensamiento de Sennett al afirmar que
what really exists is not things made but things in the making.
En traducción libre, vendría a ser algo así como que en realidad las cosas no están hechas, sino que las cosas son, en su devenir al hacerlas. La frase vendría a ser como una proclama a favor de la importancia de los procesos, en tanto que es durante un proceso determinado, que las cosas son, y no en su condición de producto finito y acabado. Aún más, la idea de la importancia del proceso queda del todo acotada cuando James afirma que
once made, they are dead, and an infinite number of alternative conceptual decompositions can be used in defining them.
Sin duda afirmaciones premonitorias del pensamiento contemporáneo basado en la importancia de los procesos, si tenemos en cuenta que tanto Bergson como la interpretación de James, se realizan en los primeros años del siglo XX. La imposibilidad de la cosa de ser en sí una vez está acabada, en tanto que interpretable en infinitas descomposiciones, no encierra la esencia de su conocimiento, sino más bien, es su proceso de ejecución aquello capaz de estructurar un conocimiento aplicado y aplicable. Es en el momento de hacer, en donde se esconde la raíz de una potencial enseñanza.
Volviendo al texto original de Rajchman, el filósofo y educador intenta acercar, al igual que Sennett lo hace en su libro, la falsa dicotomía entre teoría y práctica. De hecho lo que intenta evocar en el texto es un método de creación de pensamiento arquitectónico basado en un nuevo pragmatismo caracterizado por el pragmatismo del diagrama y el análisis, de clara influencia Deleuziana. Rajchman entiende el diagrama en arquitectura como una herramienta de diagnóstico operativo, una manera de interpretar y archivar el presente a través de múltiples fuerzas conectivas, con la capacidad de generar e impactar sobre el modo de vida contemporáneo. Esta manera de entender la complejidad, inherente a la contemporaneidad, tiene que ver con una visión que viene estructurada por la imposibilidad de predecir y programar el futuro en tanto que vivimos en un entorno de incertidumbre constante a través del tiempo.
En resumen la idea de Rajchman aspira, y de hecho centra toda su esperanza en que el pragmatismo del diagrama, entendido como herramienta operativa, permita abrir nuevas líneas exploratorias que van más allá de la negatividad inherente a la crítica académica de la arquitectura, tanto la del momento en que el autor escribe su texto, como por desgracia también, la crítica académica y anquilosada del momento actual, y en definitiva actúe como plataforma de discusión de un enjambre excitante de futuros posibles.
De hecho, otros autores,4 han considerado que el concepto de pragmatismo es potencialmente un refrescante punto de partida para pensar y construir un conocimiento riguroso y compacto sobre la arquitectura. Sin embargo, hasta la aparición del libro de Richard Sennett, parecía que la sugerente noción de Things in the Making, quedo sepultada por el olvido de unos años locos, donde todo era posible, menos pensar.
La situación de cambio actual en el ámbito de la arquitectura, tanto a nivel académico como a nivel profesional, y evidentemente más allá de consideraciones localistas relacionadas con el drama de la crisis Europea, parece que puede dar de nuevo un poco de luz a un nuevo pragmatismo, no exento de carga conceptual y curiosamente muy relacionado con una reconsideración profunda de la herramientas proyectuales de la arquitectura. Algo que, como saben aquellos que visitan habitualmente esta página, considero que es una de las temáticas más interesantes en la que la arquitectura está inmersa hoy día, dentro de un nuevo pragmatismo.
Miquel Lacasta. Doctor arquitecto
Barcelona, mayo 2013
Notas:
1 Lacasta, Miquel, Para ver, cierra los ojos
2 RAJCHMAN, John, A New Pragmatism?, Ed. Cynthia Davidson, MIT Press, Cambridge, Massachusetts, 1998
4 Interesante es el texto de OCKMAN, Joan, Pragmatism/Architecture: The Idea of the Workshop Project en The Pragmatism Imagination: Thinking about ¨Things in the Making¨, ed. Joan Ockman, Princeton Architectural Press, New York, 2000
[:gl]
No coñecido libro The craftman, Richard Sennett aboga por unha volta a unha actitude, a actitude de artesano, o que busca en cada momento facer as cousas ben. Este generalismo, aberto e difuso en principio, queda perfectamente perfilado ao longo das catrocentas páxinas do libro ata constituír un auténtico alegato cara a un retorno á cultura do material e o coñecemento tácito. Sennett chega a afirmar no libro e nas súas entrevistas, que facer é pensar, é dicir, realizar un labor esencialmente manual, é un xeito por si mesma de cultivar o conceptual en tanto que produto do intelecto.
Algo desta actitude xa describín no post achega de Jan Švankmajer, o xenial cineasta checo1, que nun decálogo delirante fai patente a necesidade dun tactilismo, tamén no cine. Nesa mesma liña, Sennett intenta apartar a nosa mirada por un instante da ditadura do ollo, para centrala no potencial do tacto e a man intelixente. Noutras palabras, o autor aboga pola capacidade da praxe, dunha especie de pragmatismo esquecido, para crear coñecemento de primeira calidade. Non queda quizais claro si esta posta en practica do táctil é produto directo do contacto da man co material, ou seica da construción intelectual asociada a un traballo responsable e rigoroso, baseado na experiencia acumulada, e transmitido ao longo do tempo. En realidade, seguramente, toda construción intelectual provén tanto das fontes do conceptual como da experiencia táctil.

En todo caso, nunha sociedade que prácticamente céntrase na dimensión óptica da realidade como único modelo de negociación co subjetivo, parece refrescantemente pertinente e ata provocador, falar dos táctil, o material e a sedimentación de coñecementos a través do tempo.
El libro de Sennett, editado en Estados Unidos en el año 2008, podría tener en el campo de la arquitectura, una de sus referencias previas en el texto de John Rajchman A new pragmatism?, presentado en primera instancia en forma de conferencia en Rotterdam en Junio de 1997 y posteriormente publicado en Anyhow en 1998.2
La idea de pragmatismo de Rajchman se basa en la noción de things on the making, de William James desarrollado en el capítulo Bergson and His Critique of Intellectualism del libro A Pluralistic Universe3 escrito en 1908. En esencia, James viene a interpretar a Henri Bergson en la forma de una frase que encierra el origen del pensamiento de Sennett al afirmar que
what really exists is not things made but things in the making.
En traducción libre, vendría a ser algo así como que en realidad las cosas no están hechas, sino que las cosas son, en su devenir al hacerlas. La frase vendría a ser como una proclama a favor de la importancia de los procesos, en tanto que es durante un proceso determinado, que las cosas son, y no en su condición de producto finito y acabado. Aún más, la idea de la importancia del proceso queda del todo acotada cuando James afirma que
once made, they are dead, and an infinite number of alternative conceptual decompositions can be used in defining them.
Sin duda afirmaciones premonitorias del pensamiento contemporáneo basado en la importancia de los procesos, si tenemos en cuenta que tanto Bergson como la interpretación de James, se realizan en los primeros años del siglo XX. La imposibilidad de la cosa de ser en sí una vez está acabada, en tanto que interpretable en infinitas descomposiciones, no encierra la esencia de su conocimiento, sino más bien, es su proceso de ejecución aquello capaz de estructurar un conocimiento aplicado y aplicable. Es en el momento de hacer, en donde se esconde la raíz de una potencial enseñanza.
Volviendo al texto original de Rajchman, el filósofo y educador intenta acercar, al igual que Sennett lo hace en su libro, la falsa dicotomía entre teoría y práctica. De hecho lo que intenta evocar en el texto es un método de creación de pensamiento arquitectónico basado en un nuevo pragmatismo caracterizado por el pragmatismo del diagrama y el análisis, de clara influencia Deleuziana. Rajchman entiende el diagrama en arquitectura como una herramienta de diagnóstico operativo, una manera de interpretar y archivar el presente a través de múltiples fuerzas conectivas, con la capacidad de generar e impactar sobre el modo de vida contemporáneo. Esta manera de entender la complejidad, inherente a la contemporaneidad, tiene que ver con una visión que viene estructurada por la imposibilidad de predecir y programar el futuro en tanto que vivimos en un entorno de incertidumbre constante a través del tiempo.
En resumen la idea de Rajchman aspira, y de hecho centra toda su esperanza en que el pragmatismo del diagrama, entendido como herramienta operativa, permita abrir nuevas líneas exploratorias que van más allá de la negatividad inherente a la crítica académica de la arquitectura, tanto la del momento en que el autor escribe su texto, como por desgracia también, la crítica académica y anquilosada del momento actual, y en definitiva actúe como plataforma de discusión de un enjambre excitante de futuros posibles.
De hecho, otros autores,4 han considerado que el concepto de pragmatismo es potencialmente un refrescante punto de partida para pensar y construir un conocimiento riguroso y compacto sobre la arquitectura. Sin embargo, hasta la aparición del libro de Richard Sennett, parecía que la sugerente noción de Things in the Making, quedo sepultada por el olvido de unos años locos, donde todo era posible, menos pensar.
La situación de cambio actual en el ámbito de la arquitectura, tanto a nivel académico como a nivel profesional, y evidentemente más allá de consideraciones localistas relacionadas con el drama de la crisis Europea, parece que puede dar de nuevo un poco de luz a un nuevo pragmatismo, no exento de carga conceptual y curiosamente muy relacionado con una reconsideración profunda de la herramientas proyectuales de la arquitectura. Algo que, como saben aquellos que visitan habitualmente esta página, considero que es una de las temáticas más interesantes en la que la arquitectura está inmersa hoy día, dentro de un nuevo pragmatismo.
Miquel Lacasta. Doctor arquitecto
Barcelona, mayo 2013
Notas:
1 Lacasta, Miquel, Para ver, cierra los ojos
2 RAJCHMAN, John, A New Pragmatism?, Ed. Cynthia Davidson, MIT Press, Cambridge, Massachusetts, 1998
4 Interesante es el texto de OCKMAN, Joan, Pragmatism/Architecture: The Idea of the Workshop Project en The Pragmatism Imagination: Thinking about ¨Things in the Making¨, ed. Joan Ockman, Princeton Architectural Press, New York, 2000
[:en]
In the acquaintance I free The craftman, Richard Sennett pleads for a return to an attitude, the craftsman’s attitude, which seeks in every moment to do the things well. This generalismo, opened and diffuse at first, remains perfectly outlined along four hundred pages of the book up to constituting an authentic allegation towards a return to the culture of the material thing and the tacit knowledge. Sennett manages to affirm in the book and in his interviews, that doing is to think, that is to say, to realize an essentially manual labor, is a way for yes same of cultivating the conceptual thing while product of the intellect.
Something of this attitude already I described in the post it brings over of JJan Švankmajer, the brilliant Czech filmmaker1, who in a delirious decalogue makes the need of a tactilismo clear, also in the cinema. In the same line, Sennett tries to separate our look for an instant of the dictatorship of the eye, to centre it on the potential of the tact and the intelligent hand. In other words, the author pleads for the capacity of the practice, of a species of forgotten pragmatism, to create knowledge of the first quality. It does not remain probably clear if this putting in practice of the tactile thing is a direct product of the contact of the hand with the material thing, or perhaps of the intellectual construction associated with a work responsible and rigorous, based on the accumulated experience, and transmitted throughout the time. Actually, surely, any intellectual construction comes so much of the sources of the conceptual thing as of the tactile experience.

In any case, in a company that practically centres on the optical dimension of the reality as only one I shape of negotiation with the subjective thing, he looks like refrescantemente a pertinent and enclosed agitator, to speak of them tactile, the material thing and the sedimentation of knowledge across the time.
El libro de Sennett, editado en Estados Unidos en el año 2008, podría tener en el campo de la arquitectura, una de sus referencias previas en el texto de John Rajchman A new pragmatism?, presentado en primera instancia en forma de conferencia en Rotterdam en Junio de 1997 y posteriormente publicado en Anyhow en 1998.2
La idea de pragmatismo de Rajchman se basa en la noción de things on the making, de William James desarrollado en el capítulo Bergson and His Critique of Intellectualism del libro A Pluralistic Universe3 escrito en 1908. En esencia, James viene a interpretar a Henri Bergson en la forma de una frase que encierra el origen del pensamiento de Sennett al afirmar que
what really exists is not things made but things in the making.
En traducción libre, vendría a ser algo así como que en realidad las cosas no están hechas, sino que las cosas son, en su devenir al hacerlas. La frase vendría a ser como una proclama a favor de la importancia de los procesos, en tanto que es durante un proceso determinado, que las cosas son, y no en su condición de producto finito y acabado. Aún más, la idea de la importancia del proceso queda del todo acotada cuando James afirma que
once made, they are dead, and an infinite number of alternative conceptual decompositions can be used in defining them.
Sin duda afirmaciones premonitorias del pensamiento contemporáneo basado en la importancia de los procesos, si tenemos en cuenta que tanto Bergson como la interpretación de James, se realizan en los primeros años del siglo XX. La imposibilidad de la cosa de ser en sí una vez está acabada, en tanto que interpretable en infinitas descomposiciones, no encierra la esencia de su conocimiento, sino más bien, es su proceso de ejecución aquello capaz de estructurar un conocimiento aplicado y aplicable. Es en el momento de hacer, en donde se esconde la raíz de una potencial enseñanza.
Volviendo al texto original de Rajchman, el filósofo y educador intenta acercar, al igual que Sennett lo hace en su libro, la falsa dicotomía entre teoría y práctica. De hecho lo que intenta evocar en el texto es un método de creación de pensamiento arquitectónico basado en un nuevo pragmatismo caracterizado por el pragmatismo del diagrama y el análisis, de clara influencia Deleuziana. Rajchman entiende el diagrama en arquitectura como una herramienta de diagnóstico operativo, una manera de interpretar y archivar el presente a través de múltiples fuerzas conectivas, con la capacidad de generar e impactar sobre el modo de vida contemporáneo. Esta manera de entender la complejidad, inherente a la contemporaneidad, tiene que ver con una visión que viene estructurada por la imposibilidad de predecir y programar el futuro en tanto que vivimos en un entorno de incertidumbre constante a través del tiempo.
En resumen la idea de Rajchman aspira, y de hecho centra toda su esperanza en que el pragmatismo del diagrama, entendido como herramienta operativa, permita abrir nuevas líneas exploratorias que van más allá de la negatividad inherente a la crítica académica de la arquitectura, tanto la del momento en que el autor escribe su texto, como por desgracia también, la crítica académica y anquilosada del momento actual, y en definitiva actúe como plataforma de discusión de un enjambre excitante de futuros posibles.
De hecho, otros autores,4 han considerado que el concepto de pragmatismo es potencialmente un refrescante punto de partida para pensar y construir un conocimiento riguroso y compacto sobre la arquitectura. Sin embargo, hasta la aparición del libro de Richard Sennett, parecía que la sugerente noción de Things in the Making, quedo sepultada por el olvido de unos años locos, donde todo era posible, menos pensar.
La situación de cambio actual en el ámbito de la arquitectura, tanto a nivel académico como a nivel profesional, y evidentemente más allá de consideraciones localistas relacionadas con el drama de la crisis Europea, parece que puede dar de nuevo un poco de luz a un nuevo pragmatismo, no exento de carga conceptual y curiosamente muy relacionado con una reconsideración profunda de la herramientas proyectuales de la arquitectura. Algo que, como saben aquellos que visitan habitualmente esta página, considero que es una de las temáticas más interesantes en la que la arquitectura está inmersa hoy día, dentro de un nuevo pragmatismo.
Miquel Lacasta. Doctor arquitecto
Barcelona, mayo 2013
Notas:
1 Lacasta, Miquel, Para ver, cierra los ojos
2 RAJCHMAN, John, A New Pragmatism?, Ed. Cynthia Davidson, MIT Press, Cambridge, Massachusetts, 1998
4 Interesante es el texto de OCKMAN, Joan, Pragmatism/Architecture: The Idea of the Workshop Project en The Pragmatism Imagination: Thinking about ¨Things in the Making¨, ed. Joan Ockman, Princeton Architectural Press, New York, 2000
[:]




