InicioartículosConstrucción Espacial | Íñigo García OdiagaConstrucción Espacial | Íñigo García OdiagaSpatial construction...

[:es]Construcción Espacial | Íñigo García Odiaga[:gl]Construcción Espacial | Íñigo García Odiaga[:en]Spatial construction | Íñigo García Odiaga[:]

[:es]

La Congiunta Museum (1992) de Peter Märkli | Fotografía: Jeroen Meijer

Si se intentase resumir en una palabra cual es el fin último de la arquitectura, desde un punto de vista académico, el acuerdo sería imposible, pero sin lugar a dudas, una de las palabras con mayor consenso sería el término espacio.

El espacio, la construcción de un interior aislado del entorno, puede entenderse como el primer paso de la arquitectura, de su elaboración. Es innegable que la actualidad de la disciplina es mucho más compleja y rica, pero por contra algunos edificios, con usos muy específicos buscan esta esencia original. De alguna manera esa reducción del proyecto, esa destilación de sus contenidos al mínimo necesario, aporta otra manera de hacer y también una relectura desde la actualidad de las maneras más clásicas.

La Congiunta Museum (1992) de Peter Märkli | Fotografía: Jeroen Meijer

Peter Märkli es un arquitecto suizo que vive y enseña arquitectura en la ETH Zurich, una escuela de referencia a nivel europeo, desde la que Aldo Rossi lanzó en la década de los  ochenta la tendenza. Märkli lleva años defendiendo que la arquitectura es un lenguaje, una lengua con una gramática propia y antigua, con la que poder expresar nuevas cuestiones. Así los principios del clasicismo, la materia, la escala o la proporción nos llevarán a la construcción de un nuevo espacio, una nueva arquitectura, pero en continuidad con ese lenguaje propio de la historia de la arquitectura.

Por citar un ejemplo de su trabajo, la utilización contemporánea de la proporción áurea y de la belleza que esta encierra, ha sido uno de sus principales temas de investigación. Cuestiones como esta se reflejan en sus obras, entre las que destaca el museo de escultura La Congiunta, quizás por el contraste entre su radical simplicidad y lo importante de su legado teórico.

Este pequeño museo, es apenas un contenedor de hormigón, una caja más o menos elaborada en la que se guardan varias esculturas. Sin luz eléctrica, sin agua corriente, sin aislamiento, el edificio es únicamente una sucesión de espacios, de recintos de hormigón, a los que la luz llega desde la cubierta, iluminando las salas para contemplar las esculturas del artista Hans Josephsohn.

A pesar de esa sobriedad, de ese minimalismo constructivo, la pieza edificada por Peter Märkli está basada en el sistema de proporción áurea, regulando así la geometría de todas las salas y de todos los elementos de la arquitectura, a fin de construir un espacio esencial, depurado, en el que la belleza únicamente dependa de las geometrías que definen el vacío. Es por tanto una arquitectura esencial, llevada a su mínima expresión, únicamente es y posee espacio.

La Congiunta Museum (1992) de Peter Märkli | Fotografía: Jeroen Meijer

No puede hablarse aquí de tecnología, de imagen, de comfort o de economía, para bien o para mal, únicamente puede juzgarse el espacio. Es una arquitectura desnuda, sin añadidos que puedan ocultar, en su caso, los errores.

Esta arquitectura mantiene una estrecha relación con la obra de Peter Zumthor, de la  cual es un buen ejemplo la Capilla Bruder Klaus. El premio Pritzker suizo diseñó una pieza sobria, monolítica en el paisaje agrícola, para encerrar un espacio ligado a la naturaleza sagrada y conmemorativa del patrón de la región.

Capilla Bruder Klaus Field en Mechernich (Alemania), de Peter Zumthor | Fotografía: Samuel Ludwig

El edificio iba a ser construido por los agricultores locales con sus propias manos, lo que imponía ya de arranque unas normas básicas de juego de las que la alta tecnología constructiva quedaba excluida. Podría decirse que el aspecto más interesante de la pequeña ermita se encuentran en el propio método de construcción.

Se comenzó realizando una choza, una cabaña cónica con 112 troncos de árboles cortados en la zona y, sobre ese apilamiento se fueron vertiendo capas y capas de hormigón. Al ritmo de una capa al día, se realizaron 24 vertidos en un mes. Finalizados los vertidos de hormigón, se prendió fuego a la estructura de madera, lo que dejó como resultado una cavidad hueca, ennegrecida y de paredes carbonizadas, pero en definitiva, dejó vacío el espacio que antes ocupaba.

En el interior, todo queda supeditado a la apertura de forma aleatoria del techo,  los troncos más largos sobresalían del hormigonado y crearon esta ventana al cielo. La lluvia o la luz del sol, penetran en el interior de la capilla creando una experiencia específica según la hora del día y la estación del año. Más allá del valor religioso, simbólico o  incluso paisajístico de la propuesta su virtud está en la capacidad de haber construido un espacio, un interior esencial con un repertorio mínimo de elementos.

Puede pensarse que estos dos proyectos distan mucho de lo que se puede entender por un edificio, sin energía eléctrica, sin ventanas, sin suministro de agua, su destino es más cercano al mundo de los monumentos o al de las esculturas que al de la arquitectura propiamente dicha, pero esta versión de los hechos supondría un tremendo error. Estas propuestas deben interpretarse como arquitecturas en estado puro, arquitecturas que miran a la antigüedad, si se quiere incluso a lo arcaico o primitivo, en busca del origen propio de la disciplina, del concepto de espacio.

Capilla Bruder Klaus Field en Mechernich (Alemania), de Peter Zumthor | Fotografía: Pietro Savorelli & Walter Mair

íñigo garcía odiaga. arquitecto
san sebastián. mayo 2012

Artículo publicado 2012.05.07 _  ZAZPIKA

[:en]

La Congiunta Museum (1992) de Peter Märkli | Fotografía: Jeroen Meijer

If it was trying to summarize in a word which is the last end of the architecture, from an academic point of view, the agreement would be impossible, but no doubt, one of the words with major consensus would be the term space.

The space, the construction of an interior isolated of the environment, can be understood as the first step of the architecture, of his production. It is undeniable that the current importance of the discipline is much more complex and rich, but for against some buildings, with very specific uses they look for this original essence. Somehow this reduction of the project, this distillation of his contents to the necessary minimum, contributes another way of doing and also a rereading from the current importance of most classic ways.

La Congiunta Museum (1992) by Peter Märkli | Photography: Jeroen Meijer

Peter Märkli is a Swiss architect who lives and teaches architecture in the ETH Zurich, a school of reference to European level, from which Aldo Rossi threw in the decade of the eighties the tendenza. Märkli goes years defending that the architecture is a language, a language with an own and ancient grammar, with that to be able to express new questions. This way the beginning of the classicism, the matter, the scale or the proportion will take us to the construction of a new space, a new architecture, but in continuity with this own language of the history of the architecture.

For mentioning an example of his work, the contemporary utilization of the golden proportion and of the beauty that this one encloses, it has been one of his principal topics of investigation. Questions like this one are reflected in his works, between which stands out the museum of sculpture The Congiunta, probably for the contrast between his radical simplicity and the important of his theoretical legacy.

This small museum, it is scarcely a container of concrete, a box more or less elaborated in that they guard several sculptures. Without electrical light, without current water, without isolation, the building is only a succession of spaces, of enclosures of concrete, to which the light comes from the cover, illuminating the rooms to contemplate the sculptures of the artist Hans Josephsohn.

In spite of this sobriety, of this constructive minimalismo, the piece built by Peter Märkli is based on the system of golden proportion, regulating this way the geometry of all the rooms and of all the elements of the architecture, in order to construct an essential, polished space, in which the beauty only depends on the geometries that define the emptiness. It is therefore an essential architecture led to his simplest form, only it is and possesses space.

La Congiunta Museum (1992) by Peter Märkli | Photography: Jeroen Meijer

One cannot speak here about technology, about image, of comfort or about economy, for good or for badly, only the space can be judged. It is a nake architecture, without added that could conceal, in his case, the mistakes.

This architecture supports a narrow relation with Peter Zumthor’s work, of which it is a good example the Chapel Bruder Klaus. The prize Swiss Pritzker designed a sober, monolithic piece in the agricultural landscape, to enclose a space tied to the sacred and commemorative nature of the boss of the region.

Chapel Bruder Klaus Field in Mechernich (Germany), of Peter Zumthor | Photography: Samuel Ludwig

The building was going to be constructed by the local farmers by his own hands, which was imposing already of take-off a few basic procedure of game from which the high constructive technology was remaining excluded. It might be said that the most interesting aspect of the small hermitage they are in the own method of construction.

A hut, a conical cabin started by being realized by 112 trunks of trees cut in the zone and, on this apilamiento caps and caps of concrete were spilt. To the pace of a cap a day, 24 spillages were realized in one month. Finished the spillages of concrete, fire was lit to the structure of wood, which made like proved a hollow, blackened cavity and from carbonized walls, but definitively, made empty the space that before was occupying.

In the interior, everything remains subordinated to the opening of random form of the roof, the longest trunks were standing out of the hormigonado and they created this window to the sky. The rain or the light of the Sun, they penetrate inside the chapel creating a specific experience according to the hour of the day and the station of the year. Beyond the religious, symbolic or even landscape value of the offer his virtue is in the aptitude to have constructed a space, an essential interior with a minimal digest of elements.

There can be thought that these two projects are far much from what it is possible to understand for a building, without electric power, without windows, without supply of water, his destiny is nearer to the world of the monuments or to that of the sculptures that to that of the architecture in strict sense, but this version of the facts would suppose a tremendous mistake. These offers must be interpreted as architectures in pure condition, architectures that look at the antiquity, if it is wanted even to the archaic or primitive thing, in search of the own origin of the discipline, of the concept of space.

Chapel Bruder Klaus Field in Mechernich (Germany), of Peter Zumthor | Photography: Pietro Savorelli & Walter Mair

íñigo garcía odiaga. architect

san sebastián. may 2012

Article is published in 2012.05.07 _ ZAZPIKA

[:gl]

La Congiunta Museum (1992) de Peter Märkli | Fotografía: Jeroen Meijer

Se se intentase resumir nunha palabra cal é o fin último da arquitectura, desde un punto de vista académico, o acordo sería imposible, pero sen dúbida, unha das palabras con maior consenso sería o término espazo.

O espazo, a construción dun interior illado da contorna, pode entenderse como o primeiro paso da arquitectura, da súa elaboración. É innegable que a actualidade da disciplina é moito máis complexa e rica, pero por contra algúns edificios, con usos moi específicos buscan esta esencia orixinal. Dalgún xeito esa redución do proxecto, esa destilación dos seus contidos ao mínimo necesario, aporta outro xeito de facer e tamén unha relectura desde a actualidade dos xeitos máis clásicos.

La Congiunta Museum (1992) de Peter Märkli | Fotografía: Jeroen Meijer

Peter Märkli é un arquitecto suizo que vive e ensina arquitectura na ETH Zurich, unha escola de referencia a nivel europeo, desde a que Aldo Rossi lanzou na década dos oitenta a tendenza. Märkli leva anos defendendo que a arquitectura é unha linguaxe, unha lingua cunha gramática propia e antiga, coa que poder expresar novas cuestións. Así os principios do clasicismo, a materia, a escala ou a proporción levarannos á construción dun novo espazo, unha nova arquitectura, pero en continuidade con esa linguaxe propia da historia da arquitectura.

Por citar un exemplo do seu traballo, a utilización contemporánea da proporción áurea e da beleza que esta encerra, foi un dos seus principais temas de investigación. Cuestións como esta reflíctense nas súas obras, entre as que destaca o museo de escultura La Congiunta, quizais polo contraste entre a súa radical simplicidade e o importante do seu legado teórico.

Este pequeno museo, é apenas un colector de formigón, unha caixa máis ou menos elaborada na que se gardan varias esculturas. Sen luz eléctrica, sen auga corrente, sen illamento, o edificio é unicamente unha sucesión de espazos, de recintos de formigón, aos que a luz chega dende a cuberta, iluminando as salas para contemplar as esculturas do artista Hans Josephsohn.

A pesar desa sobriedade, dese minimalismo construtivo, a peza edificada por Peter Märkli está baseada no sistema de proporción áurea, regulando así a xeometría de todas as salas e de todos os elementos da arquitectura, co fin de construír un espazo esencial, depurado, no que a beleza unicamente dependa das xeometrías que definen o baleiro. É polo tanto unha arquitectura esencial, levada á súa mínima expresión, unicamente é e posúe espazo.

La Congiunta Museum (1992) de Peter Märkli | Fotografía: Jeroen Meijer

Non pode falarse aquí de tecnoloxía, de imaxe, de comfort ou de economía, para ben ou para mal, unicamente pode xulgarse o espazo. É unha arquitectura nua, sen engadidos que poidan ocultar, se é o caso, os erros.

Esta arquitectura mantén unha estreita relación coa obra de Peter Zumthor, da cal é un bo exemplo a Capela Bruder Klaus. O premio Pritzker suízo deseñou unha peza sobria, monolítica na paisaxe agrícola, para encerrar un espazo ligado á natureza sagrada e conmemorativa do patrón da rexión.

Capilla Bruder Klaus Field en Mechernich (Alemania), de Peter Zumthor | Fotografía: Samuel Ludwig

O edificio ía ser construído polos agricultores locais coas súas propias mans, o que impoñía xa de arranque unhas normas básicas de xogo das que a alta tecnoloxía construtiva quedaba excluída. Podería dicirse que o aspecto máis interesante da pequena ermida se encontran no propio método de construción.

Comezouse realizando unha choza, unha cabana cónica con 112 madeiros de árbores cortados na zona e, sobre ese amoreamento fóronse vertendo capas e capas de formigón. Ao ritmo dunha capa ao día, realizáronse 24 verteduras nun mes. Finalizadas as verteduras de formigón, prendeuse lume á estrutura de madeira, o que deixou como resultado unha cavidade oca, ennegrecida e de paredes carbonizadas, pero en definitiva, deixou baleiro o espazo que antes ocupaba.

No interior, todo queda supeditado á apertura de forma aleatoria do teito, os madeiros máis longos sobresaían do formigonado e crearon esta ventá ao ceo. A chuvia ou a luz do sol, penetran no interior da capela creando unha experiencia específica segundo a hora do día e a estación do ano. Máis alá do valor relixioso, simbólico ou mesmo paisaxístico da proposta a súa virtude está na capacidade de ter construído un espazo, un interior esencial cun repertorio mínimo de elementos.

Pode pensarse que estes dous proxectos distan moito do que se pode entender por un edificio, sen enerxía eléctrica, sen ventás, sen subministración de auga, o seu destino é máis próximo ao mundo dos monumentos ou ao das esculturas que ao da arquitectura propiamente dita, pero esta versión dos feitos supoñería un tremendo erro. Estas propostas deben interpretarse como arquitecturas en estado puro, arquitecturas que miran á antigüidade, se se quere mesmo ao arcaico ou primitivo, en busca da orixe propia da disciplina, do concepto de espazo.

Capilla Bruder Klaus Field en Mechernich (Alemania), de Peter Zumthor | Fotografía: Pietro Savorelli & Walter Mair

íñigo garcía odiaga. arquitecto

san sebastián. maio 2012

Artigo publicado 2012.05.07 _ ZAZPIKA

[:]

Íñigo García Odiaga
Íñigo García Odiagahttp://vaumm.com/
Doctor Arquitecto y profesor asociado de Proyectos Arquitectónicos, ETSASS. Editor de NOMU. 1/5 del estudio de arquitectura VAUMM. Vivo en Donosti.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR

2 COMENTARIOS

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
2 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados
Alberto Alonso Oro
Alberto Alonso Oro
10 years ago
Reply to  Iago López

¡Gracias por la aportación Iago!

Iago López
11 years ago

Muy interesante texto sobre dos edificios muy especiales. La evocación de lo primitivo, y en particular de la cueva es un tema fascinante que reaparece en multitud de arquitectos muy dispares (Otto, o’Gorman, Lautner,…). Adjunto enlace a un breve post que escribí sobre el tema por si a alguien le interesa echarle una ojeada:

http://bailarsobrearquitectura.com/2015/02/19/cuevas/
Saludos!
Iago López

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS