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[:es]Bellevue, el “sueño de verano” de Arne Jacobsen | Rodrigo Almonacid[:gl]Bellevue, o “soño de verán” de Arne Jacobsen | Rodrigo Almonacid[:en]Bellevue, Arne Jacobsen´s the «summer dream» | Rodrigo Almonacid[:]

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Cartel de los años 30 con el Teatro ‘Bellevue’ de Arne Jacobsen
Carte de los años 30 con el Teatro ‘Bellevue’ de Arne Jacobsen

Como el verano ya lo tenemos encima, querido lector, quería compartir contigo el relato de lo que fue el “sueño de verano del arquitecto danés Arne Jacobsen(1902-71) para la playa de Bellevue, en la década de los años 30 del siglo pasado. Un episodio de modernidad escasamente reconocido por la historiografía de la arquitectura moderna europea, pero que cautiva a quienes (como tú y yo) amamos la buena y divertida arquitectura. Permíteme que use esa alusión al relato de Shakespeare, pero verás que las maravillas arquitectónicas que contiene bien justifican este título.

A principios de 1931 Arne Jacobsen ganó el concurso convocado por el municipio de Gentofte para proyectar las nuevas instalaciones para la playa de Bellevue en el sitio de Klampenborg. Situado a muy pocos kilómetros de la capital de Dinamarca, el lugar había sido recientemente alterado al haber desviado el trazado del Strandvejen, la carretera que discurre por el litoral oriental de la isla de Sjælland. El espacio liberado entre la orilla del mar y el nuevo Strandvej iba a convertirse en un nuevo parque urbano diseñado por el maestro paisajista C.Th.Sørensen.

Acuarela del Pabellón de Acceso a la playa Bellevue según propuesta de Arne Jacobsen para el concurso de proyectos de 1931.
Acuarela del Pabellón de Acceso a la playa Bellevue según propuesta de Arne Jacobsen para el concurso de proyectos de 1931.

El ayuntamiento se proponía dar servicio a 12.000-15.000 personas cada día en su nueva playa, y más tras el impulso de la conexión de Klampeborg-Copenhague a través de nuevos barcos de mayor tamaño y de la nueva línea de tranvía. Para su diseño, Jacobsen debía considerar albergar unas instalaciones de vestuarios, aseos y algún puesto de venta, aunque acabaría diseñando muchos más edificios e incluso hasta los tickets de acceso al recinto acotado de la playa.

Arne Jacobsen Puesto de venta de helados (izqda.) y diseño de tickets y tarrina de helados para la playa Bellevue (dcha.)
Arne Jacobsen Puesto de venta de helados (izqda.) y diseño de tickets y tarrina de helados para la playa Bellevue (dcha.)

En apenas unos 6 años más acabaría completando todo un conjunto arquitectónico que aún hoy sigue siendo admirado y disfrutado por los ciudadanos daneses. Yo pude visitarlo ya hace más de una década para completar la investigación para mi tesis doctoral sobre Arne Jacobsen, y por eso sé que no me equivoco al recomendarte que lo visites sin vas a Dinamarca, querido lector.

Las nuevas instalaciones para el baño se ubicaron resolviendo el desnivel entre la pradera de césped del parque y la arena de la playa, cumpliendo así la exigencia del concurso acerca de no entorpecer las vistas desde cualquier lugar, al quedar semi-enterradas. Un muro de contención paralelo a la orilla del mar serviría de apoyo a las dos piezas de vestuarios, resueltas con un largo vestuario común junto al muro y una serie de 6 cuerpos cada uno para cubículos individuales rematados con una ducha en su testero. Los pabellones de aseos completaban el conjunto, situando los femeninos junto al acceso en descenso desde el parque, y los masculinos cerrando el recinto de baño por el lado norte. Hábiles decisiones sujetas a unos principios funcionalistas claros que Jacobsen había podido conocer de primera mano al visitar algunas instalaciones similares en el norte de Alemania recientemente.

Arne Jacobsen Plano original del conjunto de edificios proyectados para Bellevue (noviembre de 1935). Leyenda (0) Antiguo Hotel de la Playa existente en Klampenborg. (1) Pabellón de acceso al recinto de playa. (2a2b) Vestuarios femeninosmasculinos. (3a3b) Aseos femeninosmasculinos. (4) Club de piragüismo. (5) Escuela de hípica ‘Mattsson’. (6) Torre-mirador con el restaurante giratorio no construido. (7a7b) Teatro ‘Bellevue’ y restaurante adyacente. (8) Bloque de apartamentos ‘Bellavista’. (9) Futura ubicación del residencial ‘Soholm’ donde Jacobsen ubicaría su casa-estudio en 1951.
Arne Jacobsen Plano original del conjunto de edificios proyectados para Bellevue (noviembre de 1935). Leyenda (0) Antiguo Hotel de la Playa existente en Klampenborg. (1) Pabellón de acceso al recinto de playa. (2a2b) Vestuarios femeninosmasculinos. (3a3b) Aseos femeninosmasculinos. (4) Club de piragüismo. (5) Escuela de hípica ‘Mattsson’. (6) Torre-mirador con el restaurante giratorio no construido. (7a7b) Teatro ‘Bellevue’ y restaurante adyacente. (8) Bloque de apartamentos ‘Bellavista’. (9) Futura ubicación del residencial ‘Soholm’ donde Jacobsen ubicaría su casa-estudio en 1951.

Pero así frente al rígido formalismo funcionalista, Jacobsen encontró aquí la ocasión de mostrar una versión mucho más amable para esa estética moderna que acababa de ser institucionalmente aceptada en los países nórdicos tras la celebración de la Exposición Internacional de Estocolmo de 1930 dirigida por E.G.Asplund, con quien Jacobsen mantenía una fluida relación profesional y una amistad personal como discípulo aventajado que el maestro sueco reconocía en él. La alegría de aquella exposición pareció trasladarse a Bellevue, y Jacobsen ideó un repertorio formal donde el rígido Sachlichtkeit se plegaba a fórmulas más joviales y espontáneas mediante colores y formas igualmente limpias pero sin esquematismos. Los formas respondían a su función eficazmente, sí, pero su expresión reflejaba esa joie de vivre de las vacaciones estivales, ese gozo relajante de del sol y el mar. Aquella ironía y espontaneidad con que había impregnado a sus modernas creaciones efímeras para la “Exposición de Construcción y Vivienda” en el Forum de Copenhague en 1929 (el bar C.L.O.C. y su “Casa del Futuro“) se respiraba en Bellevue por doquier, haciendo cómplices de ellas a sus usuarios.

El color blanco aludía a ese estallido de la vanguardia arquitectónica pero también a la luz del verano, y fue así usado como fondo común de todas las composiciones en Bellevue. Franjas de azul cobalto convertían a las paredes en materia textil, y ayudaba a reforzar ese anhelo de las virtudes del alejado clima mediterráneo. Pronto el blanco y los colores intensos darían pie a los matices pálidos del clima nórdico, pero antes de madurar esas ideas los colores mostraban la juventud un arquitecto que entonces apenas contaba con 29 años cuando empezó a proyectar Bellevue.

Desde las franjas onduladas del pabellón de control del acceso (incluido hasta en el propio diseño del ticket), el visitante quedaba ungido por esos colores y formas, que posteriormente iría descubriendo en quioscos, en puestos de venta de helados y frutas, en las colchonetas de los vestuarios y hasta en las cabinas cilíndricas del socorrista.

Arne Jacobsen Puesto de venta de helados (“IS” en danés) y carrito móvil para venta de souvenirs y otros artículos para la apertura de la playa de Bellevue en 1932.
Arne Jacobsen Puesto de venta de helados (“IS” en danés) y carrito móvil para venta de souvenirs y otros artículos para la apertura de la playa de Bellevue en 1932.

Las formas eran tan variadas como la naturaleza y aludían a ella con una frescura inusitada. El arquitecto se divertía dando forma a ese sueño de verano, construyendo un paisaje de cierto surrealismo. El puesto de helados no era sino una ola levantada en medio de la arena; el carrito de souvenirs usaba el sistema de ruedas-oruga de un tanque pero su cañón era ahora una sombrilla; la cabina del socorrista quedaba abandonada en medio del mar, y solo se accedía a ella por barca desde una empinada escalerilla de barco que salvaba la altura de los 3 postes telefónicos con que se suspendía en el aire un liviano cilindro cubierto.

Todos estos irónicos acentos playeros del proyecto (1931-32) acabarían por consolidarse en el Teatro (y Restaurante) Bellevue, la última de las grandes piezas que completaría Jacobsen en ese conjunto de Klampenborg. Aunque la gran fantasía de Bellevue era el restaurante panorámico y giratorio ubicado en lo alto de un vertiginoso pilar hueco, es en el Teatro donde ese carácter onírico se expresan con más propiedad: hacia la carretera, su fachada cóncavo-convexa se convierte en un gran telón publicitario, con una marquesina dinámica que parece servir de cobijo a quienes llegan allí en un vehículo moderno; el patio de butacas se convierte en un mar con suave oleaje, haciendo una metáfora de las olas con las formas onduladas con que se trazan en continuidad los respaldos de las filas de asientos; las paredes se tapizan con textiles (de material ignífugo y fono-absorbente, eso sí) de franjas blancas y azules, sugiriendo un aire de acampada veraniega que se reforzaba por la posibilidad de disfrutar del cielo estival al construirse un techo corredizo motorizado sobre los espectadores. El efecto de perplejidad y la atmósfera veraniega debieron ser en su día verdaderamente impresionante.

Arne Jacobsen: Interior del Teatro ‘Bellevue’ (1935-37) con el patio de butacas convertido en suave oleaje, las paredes tapizadas con franjas de color azul y blanco, y el techo abierto al cielo.
Arne Jacobsen: Interior del Teatro ‘Bellevue’ (1935-37) con el patio de butacas convertido en suave oleaje, las paredes tapizadas con franjas de color azul y blanco, y el techo abierto al cielo.

El resto del conjunto de Bellevue lo completaban los apartamentos Bellavista, la escuela de hípica Mattsson, el club de piragüismo y la gasolinera Texaco. Cada uno de los edificios son resueltos con su propia lógica funcional pero con el mismo denominador común del resto del conjunto.

El edificio de apartamentos Bellavista persigue las vistas al estrecho del Øresund como leitmotiv a varias escalas: como bloque, pues se configura como una U orientada al mar con un patio central a modo de jardín estancial colectivo a una cota algo elevada respecto al Strandvej para evitar su ruido y poder disfrutar del mar sin obstáculos visuales; como serie de unidades agrupadas, pues en las 2 alas de la U perpendiculares al litoral los apartamentos se encadenan formando series de 3 parejas que se giran y escalonan para encontrar una solución que logre la intimidad de cada apartamento y disponga de vistas diagonales hacia el horizonte marino; y como apartamento, pues la terraza cubierta ose convierte en la pieza al aire libre fundamental que unifica espacialmente las dos estancias principales de cada piso.

Conjunto de edificios terminados en la playa Bellevue en 1937. De izquierda a derecha apartamentos ‘Bellavista’ (1931-34), Restaurante y Teatro ‘Bellevue'(1935-37) y escuela de hípica ‘Mattsson’ (1933-34). El club de piragüismo se contruiría al año siguiente justo frente al bloque residencial. El antiguo Hotel de la Playa aún permanecía flanqueando el acceso al recinto de la playa (derecha).
Conjunto de edificios terminados en la playa Bellevue en 1937. De izquierda a derecha apartamentos ‘Bellavista’ (1931-34), Restaurante y Teatro ‘Bellevue'(1935-37) y escuela de hípica ‘Mattsson’ (1933-34). El club de piragüismo se contruiría al año siguiente justo frente al bloque residencial. El antiguo Hotel de la Playa aún permanecía flanqueando el acceso al recinto de la playa (derecha).

La escuela de hípica Mattsson es un recinto rectangular cubierto con una bóveda de cañón de hormigón, creando un espacio diáfano que se iluminaba cenitalmente con un interesante lucernario de piezas de vidrio encastrados en el encofrado. El club de piragüismo se integra semi-enterrado entre el paseo peatonal junto a la carretera y la arena de la playa, con unas formas blancas que se acompañan de troncos de madera para el porche exterior y de petos de esquinas redondeadas defendiendo la terraza al aire libre, elementos que había usado Jacobsen en su propia casa de Gudmidrup Lyng y en la cercana casa Rothemborg en esos años. Y la gasolinera Texaco, con su marquesina de hormigón pintada en un blanco esmaltado reluctante, se erige como icono simbólico del universo formal que el visitante descubrirá poco después, al estar situada justo antes de llegar a la playa de Klampenborg.

Perspectiva en acuarela del proyecto para la estación de servicio de la compañía ‘Texaco’ proyectada por Arne Jacobsen en 1937.
Perspectiva en acuarela del proyecto para la estación de servicio de la compañía ‘Texaco’ proyectada por Arne Jacobsen en 1937.

Es cierto, querido lector, que describir con palabras y acierto este conjunto de Bellevue resulta harto complicado. Lo que sí podemos asegurar es que de su resultado quedó muy satisfecho su autor, Arne Jacobsen, pues tras su exilio a Suecia (obligado por la invasión nazi de Dinamarca en la II Guerra Mundial) acabaría instalando a su familia y a su estudio en una misma casa situada en el nuevo residencial Søholm que construiría a finales de los años 40 y principios de los 50. Allí, en un sencillo “adosado”, Jacobsen reuniría su oficina profesional, su vida familiar y su ocio personal, que transcurría principalmente en su jardín. Convirtió a este espacio en un laboratorio paisajístico y botánico, pero también en un maravilloso recinto al aire libre donde hacer sus fotografías y acuarelas de aquellas plantas que él mismo cultivó con devoción hasta el final de sus días.

Hoy, pese a los cambios y alteraciones del uso original (como ocurrió con el Restaurante), Bellevue sigue siendo un lugar simbólico del verano en Dinamarca y gracias a intervenciones recientes se han recuperado algunas instalaciones como el Teatro. Otras han desaparecido por su carácter efímero original (los puestos de acceso y de venta de la playa), pero la gran mayoría han pervivido estos 80 años desde que se construyeron (apartamentos, club de piragüismo, hípica, vestuarios playeros), y conservan esa atmósfera estival con que una vez Jacobsen las soñó.

Feliz sueño de verano, sin duda…

Disfruta de él, querido lector, con esta pequeña secuencia de imágenes de lo que fue originalmente Bellevue que he querido preparar a modo de vídeo para la ocasión. Espero que te guste…

Rodrigo Almonacid [r-arquitectura] · doctor arquitecto
Valladolid. julio 2017[:gl]

Cartel de los años 30 con el Teatro ‘Bellevue’ de Arne Jacobsen
Cartel dos año30 co Theatre ‘Bellevue’ de Arne Jacobsen

Como o verán xa o temos encima, querido lector, quería compartir contigo o relato do que foi o “soño de verán“ do arquitecto danés Arne Jacobsen(1902-71) para a praia de Bellevue, na década dos anos 30 do século pasado. Un episodio de modernidade escasamente recoñecido pola historiografía da arquitectura moderna europea, pero que cativa a quen (como ti e eu) amamos a boa e divertida arquitectura. Permíteme que use esa alusión ao relato de Shakespeare, pero verás que as marabillas arquitectónicas que contén ben xustifican este título.

A principios de 1931 Arne Jacobsen gañou o concurso convocado polo municipio de Gentofte para proxectar as novas instalacións para a praia de Bellevue no sitio de Klampenborg. Situado a moi poucos quilómetros da capital de Dinamarca, o lugar fora recentemente alterado ao desviar o trazado do Strandvejen, a estrada que discorre polo litoral oriental da illa de Sjælland. O espazo liberado entre a beira do mar e o novo Strandvej ía converterse nun novo parque urbano deseñado polo mestre paisaxista C.Th.Sørensen.

Acuarela del Pabellón de Acceso a la playa Bellevue según propuesta de Arne Jacobsen para el concurso de proyectos de 1931.
Acuarela do Pavillón de Acceso a la praia Bellevue según propota de Arne Jacobsen para o concurso de proxectos de 1931.

O concello propoñíase dar servizo a 12.000-15.000 persoas cada día na súa nova praia, e máis tras o impulso da conexión de Klampeborg-Copenhague a través de novos barcos de maior tamaño e da nova liña de tranvía. Para o seu deseño, Jacobsen debía considerar albergar unhas instalacións de vestiarios, aseos e algún posto de venda, aínda que acabaría deseñando moitos máis edificios e mesmo ata os tickets de acceso ao recinto acoutado da praia.

Arne Jacobsen Puesto de venta de helados (izqda.) y diseño de tickets y tarrina de helados para la playa Bellevue (dcha.)
Arne Jacobsen Posto de venda de xeados (esquerda) e deseño de tickets e tarrina dexeados para a praia Bellevue (dereita.)

En apenas uns 6 anos máis acabaría completando todo un conxunto arquitectónico que aínda hoxe segue sendo admirado e gozado polos cidadáns daneses. Eu puiden visitalo xa fai máis dunha década para completar a investigación para a miña tese doutoral sobre Arne Jacobsen, e por iso se que non me equivoco ao recomendarche que o visites sen vas a Dinamarca, querido lector.

As novas instalacións para o baño situáronse resolvendo o desnivel entre a pradería de céspede do parque e a area da praia, cumprindo así a esixencia do concurso acerca de non entorpecer as vistas desde calquera lugar, ao quedar semi-enterradas. Un muro de contención paralelo á beira do mar serviría de apoio ás dúas pezas de vestiarios, resoltas cun longo vestiario común xunto ao muro e unha serie de 6 corpos cada un para cubículos individuais rematados cunha ducha na súa testero. Os pavillóns de aseos completaban o conxunto, situando os femininos xunto ao acceso en descenso desde o parque, e os masculinos pechando o recinto de baño polo lado norte. Hábiles decisións suxeitas a uns principios funcionalistas claros que Jacobsen puidera coñecer de primeira man ao visitar algunhas instalacións similares no norte de Alemaña recentemente.

Arne Jacobsen Plano original del conjunto de edificios proyectados para Bellevue (noviembre de 1935). Leyenda (0) Antiguo Hotel de la Playa existente en Klampenborg. (1) Pabellón de acceso al recinto de playa. (2a2b) Vestuarios femeninosmasculinos. (3a3b) Aseos femeninosmasculinos. (4) Club de piragüismo. (5) Escuela de hípica ‘Mattsson’. (6) Torre-mirador con el restaurante giratorio no construido. (7a7b) Teatro ‘Bellevue’ y restaurante adyacente. (8) Bloque de apartamentos ‘Bellavista’. (9) Futura ubicación del residencial ‘Soholm’ donde Jacobsen ubicaría su casa-estudio en 1951.
Arne Jacobsen Plano orixinal do conxunto de edificios proxectados para Bellevue (novembro de 1935). Lenda (0) Antigo Hotel da Praia existente en Klampenborg. (1) Pavillón de acceso o recinto de praia. (2a2b) Vestiarios femininos-masculinos. (3a3b) Aseos femininos-masculinos. (4) Clube de piragüismo. (5) Escola de hípica ‘Mattsson’. (6) Torre-mirador co restaurante xiratorio non construido. (7a7b) Teatro ‘Bellevue’ e restaurante adxacente. (8) Bloque de apartamentos ‘Bellavista’. (9) Futura ubicación do residencial ‘Soholm’ onde Jacobsen ubicaría a súa casa-estudio en 1951.

Pero así fronte ao ríxido formalismo funcionalista, Jacobsen atopou aquí a ocasión de mostrar unha versión moito máis amable para esa estética moderna que acababa de ser institucionalmente aceptada nos países nórdicos tras a celebración da Exposición Internacional de Estocolmo de 1930 dirixida por E.G.Asplund, con quen Jacobsen mantiña unha fluída relación profesional e unha amizade persoal como discípulo avantaxado que o mestre sueco recoñecía nel. A alegría daquela exposición pareceu trasladarse a Bellevue, e Jacobsen ideou un repertorio formal onde o ríxido Sachlichtkeit encartábase a fórmulas máis xoviais e espontáneas mediante cores e formas igualmente limpas pero sen esquematismos. Os formas respondían á súa función eficazmente, si, pero a súa expresión reflectía esa joie de vivre das vacacións estivais, ese gozo relaxante de de o sol e o mar. Aquela ironía e espontaneidade con que impregnara ás súas modernas creacións efémeras para a “Exposición de Construción e Vivenda” no Forum de Copenhague en 1929 (o bar C.L.Ou.C. e a súa “Casa do Futuro”) respirábase en Bellevue por todas as partes, facendo cómplices delas aos seus usuarios.

A cor branca aludía a ese estalido da vangarda arquitectónica pero tamén á luz do verán, e foi así usado como fondo común de todas as composicións en Bellevue. Franxas de azul cobalto convertían ás paredes en materia téxtil, e axudaba a reforzar ese anhelo das virtudes do afastado clima mediterráneo. Pronto o branco e as cores intensas darían pé aos matices pálidos do clima nórdico, pero antes de madurar esas ideas as cores mostraban a mocidade un arquitecto que entón apenas contaba con 29 anos cando empezou a proxectar Bellevue.

Desde as franxas onduladas do pavillón de control do acceso (incluído ata no propio deseño do ticket), o visitante quedaba ungido por esas cores e formas, que posteriormente iría descubrindo en quioscos, en postos de venda de xeados e froitas, nos colchóns dos vestiarios e ata nas cabinas cilíndricas do socorrista.

Arne Jacobsen Puesto de venta de helados (“IS” en danés) y carrito móvil para venta de souvenirs y otros artículos para la apertura de la playa de Bellevue en 1932.
Arne Jacobsen Puesto de venta de xeados (“IS” en danés) e carrito móvil para venda de souvenirs e outros artigos para a apertura da praia de Bellevue en 1932.

As formas eran tan variadas como a natureza e aludían a ela cunha frescura inusitada. O arquitecto divertíase dando forma a ese soño de verán, construíndo unha paisaxe de certo surrealismo. O posto de xeados non era senón unha onda levantada no medio da area; o carriño de souvenirs usaba o sistema de rodas-oruga dun tanque pero o seu canón era agora unha antuca; a cabina do socorrista quedaba abandonada no medio do mar, e só accedíase a ela por barca desde unha empinada escada de barco que salvaba a altura dos 3 postes telefónicos con que se suspendía no aire un livián cilindro cuberto.

Todos estes irónicos acentos de praia do proxecto (1931-32) acabarían por consolidarse no Teatro (e Restaurante) Bellevue, a última das grandes pezas que completaría Jacobsen nese conxunto de Klampenborg. Aínda que a gran fantasía de Bellevue era o restaurante panorámico e giratorio situado no alto dun vertixinoso alicerce oco, é no Teatro onde ese carácter onírico exprésanse con máis propiedade: cara á estrada, a súa fachada cóncavo-convexa convértese nun gran pano publicitario, cunha marquesiña dinámica que parece servir de acubillo a quen chega alí nun vehículo moderno; o patio de butacas convértese nun mar con suave ondada, facendo unha metáfora das ondas coas formas onduladas con que se trazan en continuidade os respaldos das filas de asentos; as paredes se tapizan con téxtiles (de material ignífugo e fono-absorbente, iso si) de franxas brancas e azuis, suxerindo un aire de acampada estival que se reforzaba pola posibilidade de gozar do ceo estival ao construírse un teito corredizo motorizado sobre os espectadores. O efecto de perplexidade e a atmosfera estival deberon ser no seu día verdadeiramente impresionante.

Arne Jacobsen: Interior del Teatro ‘Bellevue’ (1935-37) con el patio de butacas convertido en suave oleaje, las paredes tapizadas con franjas de color azul y blanco, y el techo abierto al cielo.
Arne Jacobsen: Interior do Teatro ‘Bellevue’ (1935-37) co patio de butacas convertido na suave oleaxe, as paredes tapizadas con franxas de cor azul e branco, e o tecito aberto o ceo.

O resto do conxunto de Bellevue completábano os apartamentos Bellavista, a escola de hípica Mattsson, o club de piragüismo e a gasolineira Texaco. Cada un dos edificios son resoltos coa súa propia lóxica funcional pero co mesmo denominador común do resto do conxunto.

O edificio de apartamentos Bellavista persegue as vistas ao estreito do Øresund como leitmotiv a varias escalas: como bloque, pois se configura como unha Ou orientada ao mar cun patio central a modo de xardín estancial colectivo a unha cota algo elevada respecto ao Strandvej para evitar o seu ruído e poder gozar do mar sen obstáculos visuais; como serie de unidades agrupadas, pois nas 2 ás da Ou perpendiculares ao litoral os apartamentos encadéanse formando series de 3 parellas que se viran e graduan para atopar unha solución que logre a intimidade de cada apartamento e dispoña de vistas diagonais cara ao horizonte mariño; e como apartamento, pois a terraza cuberta ouse converte na peza ao aire libre fundamental que unifica espacialmente as dúas estancias principais de cada piso.

Conjunto de edificios terminados en la playa Bellevue en 1937. De izquierda a derecha apartamentos ‘Bellavista’ (1931-34), Restaurante y Teatro ‘Bellevue'(1935-37) y escuela de hípica ‘Mattsson’ (1933-34). El club de piragüismo se contruiría al año siguiente justo frente al bloque residencial. El antiguo Hotel de la Playa aún permanecía flanqueando el acceso al recinto de la playa (derecha).
Conxunto de edificios finados na praia Bellevue en 1937. De esquerda a dereita apartamentos ‘Bellavista’ (1931-34), Restaurante eTeatro ‘Bellevue'(1935-37) e escola de hípica ‘Mattsson’ (1933-34). O clube de piragüismo se construiría o ano seguinte xusto frente o bloque residencial. O antiguo Hotel da Praia aún permanecía flanqueando o acceso o recinto da praia (dereita).

A escola de hípica Mattsson é un recinto rectangular cuberto cunha bóveda de canón de formigón, creando un espazo diáfano que se iluminaba cenitalmente cun interesante lucernario de pezas de vidro encastrados no encofrado. O clube de piragüismo intégrase semi-enterrado entre o paseo peonil xunto á estrada e a area da praia, cunhas formas brancas que se acompañan de troncos de madeira para o soportal exterior e de petos de esquinas redondeadas defendendo a terraza ao aire libre, elementos que usara Jacobsen na súa propia casa de Gudmidrup Lyng e na próxima casa Rothemborg neses anos. E a gasolineira Texaco, coa súa marquesiña de formigón pintada nun branco esmaltado reluctante, eríxese como icona simbólica do universo formal que o visitante descubrirá pouco despois, ao estar situada xusto antes de chegar á praia de Klampenborg.

Perspectiva en acuarela del proyecto para la estación de servicio de la compañía ‘Texaco’ proyectada por Arne Jacobsen en 1937.
Perspectiva na acuarela do proxecto para a estación de servizo da compañía ‘Texaco’ proxectada por Arne Jacobsen en 1937.

É certo, querido lector, que describir con palabras e acerto este conxunto de Bellevue resulta farto complicado. O que si podemos asegurar é que do seu resultado quedou moi satisfeito o seu autor, Arne Jacobsen, pois tras o seu exilio a Suecia (obrigado pola invasión nazi de Dinamarca na II Guerra Mundial) acabaría instalando á súa familia e ao seu estudo nunha mesma casa situada no novo residencial Søholm que construiría a finais dos anos 40 e principios dos 50. Alí, nun sinxelo “encostado”, Jacobsen reuniría a súa oficina profesional, a súa vida familiar e o seu lecer persoal, que transcorría principalmente no seu xardín. Converteu a este espazo nun laboratorio paisaxístico e botánico, pero tamén nun marabilloso recinto ao aire libre onde facer as súas fotografías e acuarelas daquelas plantas que el mesmo cultivou con devoción ata o final dos seus días.

Hoxe, a pesar dos cambios e alteracións do uso orixinal (como ocorreu co Restaurante), Bellevue segue sendo un lugar simbólico do verán en Dinamarca e grazas a intervencións recentes recuperáronse algunhas instalacións como o Teatro. Outras desapareceron polo seu carácter efémero orixinal (os postos de acceso e de venda da praia), pero a gran maioría perviviron estes 80 anos desde que se construíron (apartamentos, club de piragüismo, hípica, vestiarios de praia), e conservan esa atmosfera estival con que unha vez Jacobsen soñounas.

Feliz soño de verán, sen dúbida…

Goza del, querido lector, con esta pequena secuencia de imaxes do que foi orixinalmente Bellevue que quixen preparar a modo de vídeo para a ocasión. Espero que che guste…

Rodrigo Almonacid [r-arquitectura] · doutor arquitecto
Valladolid. xullo 2017[:en]

Cartel de los años 30 con el Teatro ‘Bellevue’ de Arne Jacobsen
Cartel of the 30s with the Theatre Arne Jacobsen’s ‘Bellevue’

Since the summer already we it have above, reading darling, it wanted to share with you the statement of what was the “summer dream“ of the Danish architect Arne Jacobsen (1902-71) for Bellevue’s beach, in the decade of the 30s of last century. An episode of modernity scantily recognized by the historiography of the modern European architecture, but that it captivates to whom (as you and I) we love the good and enterteining architecture. Allow me to use this allusion to the statement of Shakespeare, but you will see that the architectural marvels that it contains well justify this title.

At the beginning of 1931 Arne Jacobsen gained the contest summoned by Gentofte’s municipality to project the new facilities for Bellevue’s beach in Klampenborg’s site. Placed to few kilometres of the capital of Denmark, the place had been recently altered on having had turned aside the tracing of the Strandvejen, the road that passes for the oriental littoral of Sjælland’s island. The space liberated between the shore of the sea and the new Strandvej was going to turn into a new urban park designed by the main landscape architect C.Th.Sørensen.

Acuarela del Pabellón de Acceso a la playa Bellevue según propuesta de Arne Jacobsen para el concurso de proyectos de 1931.
Water-color of the Pavilion of Access to the beach Bellevue according to Arne Jacobsen’s offer for the project contest in 1931.

The town hall was proposing to give service to 12.000-15.000 persons every day in his new beach, and more after the impulse of the connection of Klampeborg-Copenhagen across new ships of major size and of the new line of streetcar. For his design, Jacobsen had to consider shelter a few facilities of wardrobes, bathroom and some position of sale, though he would end up by designing many more buildings and even up to the tickets of access to the fenced enclosure of the beach.

Arne Jacobsen Puesto de venta de helados (izqda.) y diseño de tickets y tarrina de helados para la playa Bellevue (dcha.)
Arne Jacobsen. Position of sale of ice creams (left side) and I design of tickets and tarrina of ice creams for the beach Bellevue (right side)

In only approximately 6 years more it would end up by completing the whole architectural set that still today continues being admired and enjoyed for the Danish citizens. I could visit it already it does more than one decade to complete the investigation for my doctoral thesis on Arne Jacobsen, and because of it I know that I am not wrong on having recommended to you to visit it without you go to Denmark, reading darling.

The new facilities for the bath were located solving the difference between the meadow of lawn of the park and the sand of the beach, fulfilling this way the exigency of the contest it brings over of not obstructing the sights from any place, on having remained semi-buried. A wall of containment parallel to the shore of the sea would use as support to both pieces of wardrobes, solved with a long common wardrobe close to the wall and a series of 6 bodies each one for individual cubicles finished off with a shower in his testero. The pavilions of bathroom were completing the set, placing the feminine ones close to the access in decrease from the park, and the masculine ones closing the enclosure of bath for the north side. Skilful decisions subject to a few beginning funcionalistas was clear that Jacobsen could have known first hand on having visited some similar facilities in the north of Germany recently.

Arne Jacobsen Plano original del conjunto de edificios proyectados para Bellevue (noviembre de 1935). Leyenda (0) Antiguo Hotel de la Playa existente en Klampenborg. (1) Pabellón de acceso al recinto de playa. (2a2b) Vestuarios femeninosmasculinos. (3a3b) Aseos femeninosmasculinos. (4) Club de piragüismo. (5) Escuela de hípica ‘Mattsson’. (6) Torre-mirador con el restaurante giratorio no construido. (7a7b) Teatro ‘Bellevue’ y restaurante adyacente. (8) Bloque de apartamentos ‘Bellavista’. (9) Futura ubicación del residencial ‘Soholm’ donde Jacobsen ubicaría su casa-estudio en 1951.
Arne Jacobsen. Original plane of the set of buildings projected for Bellevue (November, 1935). Legend (0) Former Hotel of the existing Beach in Klampenborg. (1) Pavilion of access to the beach enclosure. (2a2b) Wardrobes femeninosmasculinos. (3a3b) Bathroom femeninosmasculinos. (4) Club of piragüismo. (5) School of equine ‘Mattsson’. (6) Toast Viewing-point with the gyratory not constructed restaurant. (7a7b) Theatre ‘Bellevue’ and adjacent restaurant. (8) Block of apartments ‘Bellavista’. (9) Future location of the residential ‘Soholm’ where Jacobsen would locate his house – study in 1951.

But this way opposite to the rigid formalism funcionalista, Jacobsen found here the occasion to show a much more nice version for these modern aesthetics that had just been institutionally accepted in the northern countries after the celebration of the International Exhibition of Stockholm of 1930 directed by E.G.Asplund, with whom Jacobsen was supporting a fluid professional relation and a personal friendship as outstanding disciple that the Swedish teacher was recognizing in him. The happiness of that exhibition seemed to move to Bellevue, and Jacobsen designed a formal digest where the rigid Sachlichtkeit was bending to more cheerful and spontaneous formulae by means of colors and equally clean forms but without esquematismos. You form them they were answering to his function effectively, yes, but his expression was reflecting this joie of vivre of the summer vacations, this relaxing pleasure of of the Sun and the sea. That irony and spontaneity with which he had impregnated to his modern ephemeral creations for the “Exhibition of Construction and Housing” in the Forum of Copenhagen in 1929 (the C.L.O.C. Bar and his “Future House”) was breathed in Bellevue all over, making his users accomplices of them.

The white color was alluding to this snap of the architectural forefront but also in the light of the summer, and it was like that used as pooled money of all the compositions in Bellevue. Striping of blue cobalt were turning to the walls in textile matter, and it was helping to reinforce this longing of the virtues of the remote Mediterranean climate. Soon the white and the intense colors would give course for the pale shades of the northern climate, but before maturing these ideas the colors were showing the youth an architect who at the time scarcely was counting with 29 years when it started projecting Bellevue.

From the wavy striping of the pavilion of control of the access (included even in the own design of the ticket), the visitor was remaining anointed by these colors and forms, which later it would be discovering in kiosks, in positions of sale of ice creams and fruits, in the colchonetas of the wardrobes and up to in the cylindrical cabins of the rescuer.

Arne Jacobsen Puesto de venta de helados (“IS” en danés) y carrito móvil para venta de souvenirs y otros artículos para la apertura de la playa de Bellevue en 1932.
Arne Jacobsen. Position of sale of ice creams («IS» in Danish) and mobile cart for sale of souvenirs and other articles for the opening of Bellevue’s beach in 1932.

The forms were so changed as the nature and were alluding to her with an unusual freshness. The architect was amusing himself giving form to this summer dream, constructing a landscape of certain surrealism. The position of ice creams was not but a wave raised in the middle of the sand; the cart of souvenirs was using the system of wheels – caterpillars of a tank but his cannon was now a parasol; the cabin of the rescuer was remaining left in the middle of the sea, and only one was acceding to her for boat from a steep steps of ship that was saving the height of 3 telephonic posts with which a frivolous covered cylinder was suspended in the air.

project (1931-32) would finish for be consolidating in the Bellevue Theatre (and Restaurant), the last one of the big pieces that would complete Jacobsen in this set of Klampenborg. Though Bellevue’s great fantasy was the panoramic and gyratory restaurant located in the high of a dizzy hollow prop, it is in the Theatre where this oneiric character they express with more property: towards the road, his concave – convex front turns into a great advertising curtain, with a dynamic marquee that seems to use as cover to whom they come there in a modern vehicle; the court of armchairs turns into a sea with soft surge, doing a metaphor of the waves with the wavy forms with which there are planned in continuity the supports of the rows of seats; the walls are draped with textiles (of fireproof material and absorbent telephone number, it yes) of white and blue striping, suggesting an air of encamped summer that was reinforced by the possibility of enjoying the summer sky on there having be constructed a sliding ceiling motorized on the spectators. The effect of perplexity and the summer atmosphere they should have been in his really impressive day.

Arne Jacobsen: Interior del Teatro ‘Bellevue’ (1935-37) con el patio de butacas convertido en suave oleaje, las paredes tapizadas con franjas de color azul y blanco, y el techo abierto al cielo.
Arne Jacobsen. Interior of the Theatre ‘Bellevue’ (1935-37) with the court of armchairs turned into soft surge, the walls draped with striping of blue and white color, and the ceiling opened for the sky.

The rest of the set of Bellevue it were completing the apartments Bellavista, the school of equine Mattsson, the club of piragüismo and the gas station Texaco. Each of the buildings are solved by his own functional logic but by the same common denominator of the rest of the set.

The building of apartments Bellavista chases the sights to the strait of the Øresund as leitmotiv to several scales: as block, since it is formed as one Or orientated to the sea with a central court like garden estancial collectivly to a level a little raised with regard to the Strandvej to avoid his noise and to be able to enjoy the sea without visual obstacles; as series of grouped units, so in 2 wings of her Or perpendicular to the littoral the apartments are chained forming series of 3 pairs who are turned and stagger to find a solution that achieves the intimacy of every apartment and has diagonal conference towards the marine horizon; and as apartment, since the covered terrace dares it turns into the piece outdoors fundamental that unifies spatially both principal stays of every floor.

Conjunto de edificios terminados en la playa Bellevue en 1937. De izquierda a derecha apartamentos ‘Bellavista’ (1931-34), Restaurante y Teatro ‘Bellevue'(1935-37) y escuela de hípica ‘Mattsson’ (1933-34). El club de piragüismo se contruiría al año siguiente justo frente al bloque residencial. El antiguo Hotel de la Playa aún permanecía flanqueando el acceso al recinto de la playa (derecha).
Set of buildings finished in the beach Bellevue in 1937. From left side to right apartments ‘Bellavista’ (1931-34), Restaurant and Theatre ‘Bellevue’ (1935-37) and school of equine ‘Mattsson’ (1933-34). The club of piragüismo contruiría on the following just year opposite to the residential block. The former Hotel of the Beach still continued flanking the access to the enclosure of the (right) beach.

The Mattsson equine school is a rectangular enclosure covered with a tunnel vault of concrete, creating a diaphanous space that was illuminated cenitalmente by an interesting lucernario of glass pieces embedded in the formwork. The canoeing  club joins semi-buried between the pedestrian walk close to the road and the sand of the beach, with a few white forms that are accompanied of trunks of wood for the exterior porch and from bibs of rounded corners defending the terrace outdoors, elements that Jacobsen had used in his Gudmidrup Lyng’s own house and in the nearby house Rothemborg in these years. And the Texaco gas station, with his marquee of concrete painted in an enameled white reluctante, is raised as symbolic icon of the formal universe that the visitor will discover little later, on having been placed just before coming to Klampenborg’s beach.

Perspectiva en acuarela del proyecto para la estación de servicio de la compañía ‘Texaco’ proyectada por Arne Jacobsen en 1937.
Perspective in water-color of the project for the service station of the company ‘Texaco’ projected by Arne Jacobsen in 1937.

He is a certain, dear reader, that to describe with words and success this set of Bellevue turns out to be fed up complicated. What yes we can assure is that of his result it remained very satisfied his author, Arne Jacobsen, so after his exile to Sweden (forced by the invasion Nazi of Denmark in the World War II) would end up by installing to his family and to his study in the same house placed in the new residential Søholm that he would construct at the end of the 40s and beginning of the 50. There, in simple “leaned”, Jacobsen would assemble his professional office, his familiar life and his personal leisure, which was passing principally in his garden. It turned to this space in a landscape and botanical laboratory, but also in a wonderful enclosure outdoors where to do his photographies and water-colors of those plants that he itself cultivated with devotion until the end of his days.

Today, in spite of the changes and alterations of the original use (since it happened with the Restaurant), Bellevue continues being a symbolic summer place in Denmark and thanks to recent interventions some facilities have recovered as the Theatre. Others have disappeared for his ephemeral original character (the positions of access and of sale of the beach), but the great majority they have pervivido these 80 years since they were constructed (apartments, club of piragüismo, equine, beach wardrobes), and preserve this summer atmosphere of which once Jacobsen dreamed them.

Happy summer dream, undoubtedly …

He enjoys him, reading darling, this small sequence of images what was originally Bellevue that I have wanted to prepare like video for the occasion. I hope that you like …

Rodrigo Almonacid [r-arquitectura] · PhD architect
Valladolid. july 2017[:]

Rodrigo Almonacid Canseco
Rodrigo Almonacid Cansecohttps://rarquitectura.wordpress.com/
(Teruel, 1974). Licenciado en Arquitectura (1999) con premio extraordinario y Doctor “cum laude” en Arquitectura por la Universidad de Valladolid (2013), compagina su actividad académica como profesor doctor de la E.T.S. de Arquitectura de Valladolid con la profesional al frente de su propio estudio [r-arquitectura]. Es autor de dos libros: Mies van der Rohe: el espacio de la ausencia (2006); y El paisaje codificado en la arquitectura de Arne Jacobsen (2016). Colaborador habitual en blogs de actualidad y crítica arquitectónica.
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