InicionasaLa ciudad (II) | epRA cidade (II) | epRThe city (II) |...

[:es]La ciudad (II) | epR[:gl]A cidade (II) | epR[:en]The city (II) | epR[:]

[:es]https://veredes.es/blog/la-ciudad-i-epr/

Todo ha cambiado antes de que nos diésemos cuenta.

Obsesionados por satisfacer necesidades que hasta hace poco no existían, pasamos los días saltando obstáculos que nosotros mismos hemos colocado en el camino; nos encomendamos al artificio mientras vemos cómo se desfigura el recuerdo del mundo que algún día fue.

A veces pienso que tal vez sea demasiado tarde para mirar atrás, pero no podría asegurarlo: no tengo reloj.

La ciudad (II) epR

El primo Ramón
Paraíba, verano de 2013

https://veredes.es/blog/la-ciudad-iii-epr/[:gl]La ciudad (II) epR

Todo cambiou antes de que nos désemos conta.

Obsesionados por satisfacer necesidades que ata hai pouco non existían, pasamos os días saltando obstáculos que nós mesmos colocamos no camiño; encomendámonos ao artificio mentres vemos como se desfigura o recordo do mundo que algún día foi.

Ás veces penso que tal vez sexa demasiado tarde para mirar atrás, pero non podería aseguralo: non teño reloxo.

El primo Ramón
Paraíba, verán de 2013[:en]

La ciudad (II) epR

Everything has changed before we were realizing.

Obsessed for satisfying needs that even it makes small they did not exist, we happen the days jumping obstacles that we themselves have placed in the way; we entrust ourselves to the artifice while we see how the recollection of the world disfigures itself that some day was.

Sometimes I think that maybe it is too much late to look behind, but it might not assure it: I do not have clock.

El primo Ramón
Paraíba, summer, 2013[:]

el primo Ramón
el primo Ramónhttps://elprimoramon.com/
Nadie sabe con certeza quién es el primo Ramón. Muchos creen que Ramón nació en algún lugar de Galicia, aunque pronto los azares de la vida le obligaron a cruzar el Atlántico. Afincado en Buenos Aires, y tras fracasar en su intento de ganarse la vida como lateral izquierdo de Ferro Carril Oeste y como bajista de Los Desconocidos de Siempre, aprendió el oficio de ilustrador en un puñado de talleres del barrio de San Telmo. Otros opinan que tras el seudónimo se esconde Borja López Cotelo, un arquitecto que ante la pertinaz insistencia del editor jefe Veredes comenzó a publicar ilustraciones hasta que una mañana, como el malogrado Gregor Samsa, se despertó después de un sueño intranquilo convertido en un monstruoso ilustrador. Aunque esta versión no parece muy verosímil. Tal vez por eso hay quien asegura que, en realidad, Ramón ni siquiera es una persona sino dos, tres o incluso un equipo tumultuoso y variopinto como la tripulación del Pequod.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS