InicioartículosPara ver, cierra los ojos | Miquel LacastaPara ver, pecha os ollos...

[:es]Para ver, cierra los ojos | Miquel Lacasta[:gl]Para ver, pecha os ollos | Miquel Lacasta[:en]To see, it closes the eyes | Miquel Lacasta[:]

[:es]

Lo que sigue es el producto de un encuentro fortuito. Un encuentro, que a modo de confrontación amigable, relaciona dos actitudes paralelas encerradas en un mismo espacio. Me explico…

tactilismo-para-ver-cierra-los-ojos-miquel-lacasta

He visitado una par de veces la nueva sede de la Filmoteca de Catalunya en el Raval de Barcelona, de José Luís Mateo. El encuentro con la contundente desnudez de un edificio sin concesiones, áspero en su rotundidad ya vale para una reflexión ponderada. Sin embargo hacer crítica objetual, constatar los aciertos aparentes y las desviaciones intencionadas de un edificio en particular no me interesa demasiado. En arquitectura el “qué” me interesa menos que el “cómo”. Es más, no sabría disciplinar mis impresiones, ordenarlas, objetivarlas y construir con ello una reflexión sobre un objeto dado. Hay otros que ya lo hacen muy bien.1

No obstante la visita, la experiencia “in situ” de edificios y contextos remarcables sigue siendo una inagotable fuente de recursos arquitectónicos. El tiempo que transcurre dentro de una buena arquitectura, es siempre un tiempo aleccionador, un tiempo audaz y formativo, un tiempo intenso y lúcido. Una visita consciente, no vale cualquier momento, ni cualquier actitud para visitar arquitectura, te hace mejor arquitecto.

Hasta aquí no hay misterio. No conozco ningún arquitecto que no coleccione visitas de arquitectura.

Mi encuentro particular en el edificio de Mateo fue de otro tipo. Tras unas horas de visita, de pasos perdidos, de miradas esquineras, tuve la sensación, como con tantos otros edificios que me interesan, que este era un edificio para tocar más que para ver. No había en toda la brutal superficie de hormigón ninguna intención de esconder la materialidad. De forma cruda, sin llegar a la violencia pero sin atisbos de duda, el edificio se mostraba como lo que es, espacio rugoso, espacio liso, espacio frio, espacio duro, espacio cortante… What you see is what you get dice la frase cuando no hay nada que esconder. Pero What do you get when you touch it?

Al finalizar la visita tuve la habitual tentación de visitar la librería. El cine y la arquitectura no son ni tan siquiera parientes lejanos, son buenos amigos, con mucho que aprender el uno del otro y en ocasiones incluso diría que son amantes, promiscuas disciplinas enzarzadas en tórridos idilios.

Fue en la librería donde entendí el proyecto de Mateo en toda su dimensión arquitectónica.

Para ver, cierra los ojos,2 es el título del libro que recopila los textos del cineasta checo Jan Švankmajer, uno de los maestros del cine de animación, con más de veinticinco cortometrajes y cinco largometrajes. Sus animaciones analógicas, se basan en la creación de marionetas, collages, dibujos etc., con especial atención a lo que Švankmajer llama el tactilismo.

De entrada ya es bien curioso que alguien dedicado a cine tenga como tema central la dimensión táctil. En uno de los textos del libro, Švankmajer, hace un repaso a su biografía vital y el descubrimiento de lo táctil. En otros habla de la experimentación táctil o de sus esculturas gestuales. La capacidad de perturbar y conmocionar de Švankmajer es simplemente brutal.

De los textos del libro, exquisitamente editado, hubo uno que en la típica lectura en diagonal y apresurada que hacemos antes de quedarnos un libro, me dejo clavado. El texto Decálogo publicado en la revista Analogon núm. 26-27 de 1999.

Quizás por el siempre efectivo reclamo de la palabra Decálogo, o simplemente por un azar mediado de serendipia,3 me quedé atónito al descubrir como simplemente con la substitución de la palabra cine y todas sus variantes, por la palabra arquitectura y todas sus declinaciones, no solamente había descubierto una nueva dimensión del edificio de Mateo, sino la profunda dimensión de tantos edificios fundamentales que había visitado anteriormente.

El texto, convenientemente manipulado y mutado4 para referir al hecho de arquitecturizar suena como sigue:

1

Graba en tu espíritu que la poesía es solo una. Antes de empezar a proyectar arquitectura, escribe un poema, pinta un cuadro, haz un collage, escribe un relato, un ensayo, etc. Porque solo alimentando la universalidad de los medios de expresión tendrás la garantía de realizar una buena arquitectura.

2

Sé un completo sumiso de tus obsesiones. Tus obsesiones son, con mucho, lo mejor que posees. Son reliquias de la infancia. No se trata de recuerdos sino de sentimientos.

3

Utiliza la arquitectura como si realizases una operación mágica.

4

Toma el sueño por realidad y la realidad por sueño constantemente. No hay pasadizos lógicos. Entre el sueño y la realidad solamente hay un ínfimo movimiento físico: el de cerrar o abrir los ojos. En el sueño despierto, ni siquiera existe ese movimiento.

5

Si tienes que decidir a qué debes conceder prioridad, si a la mirada o a la experiencia del cuerpo, da siempre prioridad a la experiencia del cuerpo, puesto que el tacto es anterior a la vista y su experiencia es mucho más fundamental.

6

Cuanto más profundizas en una historia propiciada por la imaginación (aquí podríamos hablar del relato de la arquitectura), más realista tienes que ser con los detalles.

7

La imaginación es subversiva porque proclama lo posible sobre lo real. He aquí el porqué de que hagas uso de la imaginación más desenfrenada. Imaginación, imaginación, imaginación…

8

Elige siempre temas frente los cuales tu posición sea ambigua. Esta ambigüedad debe ser suficientemente profunda e irreversible como para que puedas caminar sobre su cumbre sin caer a un lado o a otro, o hacerlo a los dos lados a la vez. Solamente así podrás evitar el peor de los crímenes: hacer una arquitectura de tesis.

9

Cultiva la creación como una forma de autoterapia. Esta actitud antiestética es la que efectivamente acerca la creación a la libertad. Piensa en la creación como en una liberación permanente.

10

Nunca trabajes, improvisa siempre.

Al final de este delicioso decálogo, Švankmajer, irónicamente acaba diciendo:

«El hecho de formular estos diez mandamientos no significa que los siga de forma consciente. Estas reglas son consecuencia de mi creación, no la han precedido. Por otra parte, todo mandamiento está ahí para ser transgredido (no desviado).»

Estoy seguro que los autores de las arquitecturas que más me han impactado no estarían de acuerdo con muchos de los puntos del decálogo del cineasta checo, pero una lectura pausada y reflexiva de estas palabras aplicadas a la arquitectura, tienen la capacidad de abrir nuevas lecturas al hecho de arquitecturizar, y son una invitación, no exenta de provocación, para ver arquitectura cerrando los ojos y simplemente tocarla… para ver, cierra los ojos.

Evidentemente no es Švankmajer, ni el primero ni el último en hablar de las propiedades del tacto para “ver”. No puedo dejar de mencionar aquí a Le Corbusier, donde en su Poème de l’Angel Droit F.3. Offre (La Main ouverte) 1947-1953 escribe:

«…

Le pétrissement des mains

La vue qui est dans la palpation.

——————————————-

Pleine main j’ai reçu

Pleine main je donne».5

Pues eso, para ver, cierra los ojos…

Miquel Lacasta. Doctor arquitecto
Barcelona, julio 2012

Notas:

1 Ver el blog de Jaume Prat Ortells, un prodigio de crítica desprejuiciada, a la vez que rigurosa, cimentada en una erudición enciclopédica.

2 ŠVANKMAJER, Jan, Para ver, cierra los ojos, Pepitas de Calabaza Ed., Logroño, 2012.

3 Según la omnipresente Wikipedia, una serendipia es un descubrimiento o un hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta. También puede referirse a la habilidad de un sujeto para reconocer que ha hecho un descubrimiento importante aunque no tenga relación con lo que busca. En términos más generales se puede denominar así también a la casualidad, coincidencia o accidente.

4 Que me perdone Švankmajer desde ahora mismo… He dejado en cursiva las palabras que he introducido como acción mutante, para dejar constancia de la brillantez del texto original.

5 Traducción del extracto Poème de l’Angel Droit F.3. Offre (La Main ouverte) 1947-1953.

El moldeado de las manos,

La vista que está dentro del tacto,

A manos llenas yo he recibido,

A manos llenas yo doy.

 

[:gl]

O que segue é o produto dun encontro fortuito. Un encontro, que a modo de confrontación amigable, relaciona dúas actitudes paralelas encerradas nun mesmo espazo. Explícome…

tactilismo-para-ver-cierra-los-ojos-miquel-lacasta

Visitei unha par de veces a nova sé da Filmoteca de Catalunya no Raval de Barcelona, de José Luís Mateo. O encontro coa contundente desnudez dun edificio sen concesións, áspero no seu rotundidad xa vale para unha reflexión ponderada. Con todo facer crítica objetual, constatar os acertos aparentes e as desviacións intencionadas dun edificio en particular non me interesa demasiado. En arquitectura o “que me interesa menos que o “como”. É máis, non sabería disciplinar as miñas impresións, ordenalas, objetivarlas e construír con iso unha reflexión sobre un obxecto dado. Hai outros que xa o fan moi ben.1

Non obstante a visita, a experiencia “in situ” de edificios e contextos remarcables segue sendo unha inagotable fonte de recursos arquitectónicos. O tempo que transcorre dentro dunha boa arquitectura, é sempre un tempo aleccionador, un tempo audaz e formativo, un tempo intenso e lúcido. Unha visita consciente, non vale calquera momento, nin calquera actitude para visitar arquitectura, faiche mellor arquitecto.

Ata aquí non hai misterio. Non coñezo ningún arquitecto que non coleccione visitas de arquitectura.

O meu encontro particular no edificio de Mateo foi doutro tipo. Tras unhas horas de visita, de pasos perdidos, de miradas esquineras, tiven a sensación, como con tantos outros edificios que me interesan, que este era un edificio para tocar máis que para ver. Non había en toda a brutal superficie de formigón ningunha intención de esconder a materialidad. De forma crúa, sen chegar á violencia pero sen indicios de dúbida, o edificio mostrábase como o que é, espazo rugoso, espazo liso, espazo frio, espazo duro, espazo cortante… What you see is what you get di a frase cando non hai nada que esconder. Pero What do you get when you touch it?

Ao finalizar a visita tiven a habitual tentación de visitar a librería. O cinema e a arquitectura non son nin tan sequera parentes afastados, son bos amigos, con moito que aprender o un do outro e en ocasións mesmo diría que son amantes, promiscuas disciplinas encerelladas en tórridos idilios.

Foi na librería onde entendín o proxecto de Mateo en toda a súa dimensión arquitectónica.

Para ver, pecha os ollos,é o título do libro que recompila os textos do cineasta checo Jan Švankmajer, un dos mestres do cinema de animación, con máis de vinte e cinco curtametraxes e cinco longametraxes. As súas animacións analóxicas, baséanse na creación de marionetas, colaxes, debuxos etc., con especial atención ao que Švankmajer chama o tactilismo.

De entrada xa é ben curioso que alguén dedicado a cinema teña como tema central a dimensión táctil. Nun dos textos do libro, Švankmajer, fai un repaso á súa biografía vital e o descubrimento do táctil. Noutros fala da experimentación táctil ou das súas esculturas gestuales. A capacidade de perturbar e conmocionar de Švankmajer, é simplemente brutal.

Dos textos do libro, exquisitamente editado, houbo un que na típica lectura en diagonal e apresurada que facemos antes de quedarnos un libro, déixome cravado. O texto Decálogo publicado na revista Analogon núm. 26-27 de 1999.

Quizais polo sempre efectivo reclamo da palabra Decálogo, ou simplemente por un azar mediado de serendipia,3 quedei atónito ao descubrir como simplemente coa substitución da palabra cinema e todas as súas variantes, pola palabra arquitectura e todas as súas declinacións, non soamente descubrira unha nova dimensión do edificio de Mateo, senón a profunda dimensión de tantos edificios fundamentais que visitara anteriormente.

O texto, convenientemente manipulado e mutado4 para referir ao feito de arquitecturizar soa como segue:

1

Grava no teu espírito que a poesía é só unha. Antes de empezar a proxectar arquitectura, escribe un poema, pinta un cadro, feixe unha colaxe, escribe un relato, un ensaio, etc. Porque só alimentando a universalidade dos medios de expresión terás a garantía de realizar unha boa arquitectura.

2

Sei un completo sumiso das túas obsesións. As túas obsesións son, con moito, o mellor que posúes. Son reliquias da infancia. Non se trata de recordos senón de sentimentos.

3

Utiliza a arquitectura coma se realizases unha operación máxica.

4

Toma o soño por realidade e a realidade por soño constantemente. Non hai pasadizos lóxicos. Entre o soño e a realidade soamente hai un ínfimo movemento físico: o de pechar ou abrir os ollos. No soño esperto, nin sequera existe ese movemento.

5

Se tes que decidir a que debes conceder prioridade, se á mirada ou á experiencia do corpo, dá sempre prioridade á experiencia do corpo, posto que o tacto é anterior á vista e a súa experiencia é moito máis fundamental.

6

Canto máis profundas nunha historia propiciada pola imaxinación (aquí poderiamos falar do relato da arquitectura), máis realista tes que ser cos detalles.

7

A imaxinación é subversiva porque proclama o posible sobre o real. Velaquí o porqué de que fagas uso da imaxinación máis desenfreada. Imaxinación, imaxinación, imaxinación…

8

Elixe sempre temas fronte os cales a túa posición sexa ambigua. Esta ambigüidade debe ser suficientemente profunda e irreversible como para que poidas camiñar sobre o seu cume sen caer ao carón ou a outro, ou facelo aos dous lados á vez. Soamente así poderás evitar o peor dos crimes: facer unha arquitectura de tese.

9

Cultiva a creación como unha forma de autoterapia. Esta actitude antiestética é a que efectivamente achega a creación á liberdade. Pensa na creación como nunha liberación permanente.

10

Nunca traballes, improvisa sempre.

Ao final deste delicioso decálogo, Švankmajer, ironicamente acaba dicindo:

«O feito de formular estes dez mandamentos non significa que os siga de forma consciente. Estas regras son consecuencia da miña creación, non a precederon. Por outra banda, todo mandamento está aí para ser transgredido (non desviado).»

Estou seguro que os autores das arquitecturas que máis me impactaron non estarían de acordo con moitos dos puntos do decálogo do cineasta checo, pero unha lectura pausada e reflexiva destas palabras aplicadas á arquitectura, teñen a capacidade de abrir novas lecturas ao feito de arquitecturizar, e son unha invitación, non exenta de provocación, para ver arquitectura pechando os ollos e simplemente tocala.. para ver, pecha os ollos.

Evidentemente non é Švankmajer, nin o primeiro nin o último en falar das propiedades do tacto para “ver”. Non podo deixar de mencionar aquí a Le Corbusier, onde no seu Poème de l’Angel Droit F.3. Offre (La Main ouverte) 1947-1953 escribe:

«…

Le pétrissement des mains

La vue qui est dans la palpation.

——————————————-

Pleine main j’ai reçu

Pleine main je donne».5

Pois iso, para ver, pecha os ollos…

Miquel Lacasta. Doutor arquitecto
Barcelona, xullo 2012

Notas:

Ver o blogue de Jaume Prat Ortells, un prodixio de crítica desprejuiciada, á vez que rigorosa, cimentada nunha erudición enciclopédica.

2 ŠVANKMAJER, Jan, Para ver, cierra los ojos, Pepitas de Calabaza Ed., Logroño, 2012.

3 Segundo a omnipresente Wikipedia, unha serendipia é un descubrimento ou un achado afortunado e inesperado que se produce cando se está buscando outra cousa distinta. Tamén pode referirse á habilidade dun suxeito para recoñecer que fixo un descubrimento importante aínda que non teña relación co que busca. En termos máis xerais pódese denominar así tamén á casualidade, coincidencia ou accidente.

Que me perdoe Švankmajer desde agora mesmo. Deixei en cursiva as palabras que introducín como acción mutante, para deixar constancia da brillantez do texto orixinal.

5 Traducción dun extracto Poème de l’Angel Droit F.3. Offre (La Main ouverte) 1947-1953.

O moldeado das mans,

A vista que está dentro do tacto,

A mancheas eu recibín,

A mancheas eu dou.

 

[:en]

What continues is the product of a fortuitous meeting. A meeting, which like amicable confrontation, relates two parallel attitudes enclosed in the same space. I explain …

tactilismo-para-ver-cierra-los-ojos-miquel-lacasta

I have visited a par of times the new headquarters of the Film library of Catalonia in the Raval of Barcelona, of José Luís Mateo. The meeting with the forceful nudity of a building without concessions, rough in his rotundity already costs for a weighted reflection. Nevertheless to do critique objetual, to state the apparent successes and the meaningful diversions of a building especially I am not interested too much. In architecture in «what» I am interested less than “how”. It is more, it would not be able discipline my impressions, arrange them, them target and construct with it a reflection on a given object. There are others that already do it very well.1

Nevertheless the visit, the experience “in situ” of buildings and remarkable contexts continues being an inexhaustible source of architectural resources. The time that passes inside a good architecture, is always a time aleccionador, a bold and formative time, an intense and lucid time. A conscious visit, it costs neither any moment, nor any attitude to visit architecture, makes you a better architect.

Hitherto there is no mystery. I do not know any architect who does not collect visits of architecture.

My particular meeting in Mateo’s building was of another type. After a few hours of visit, of lost steps, of looks esquineras, I had the sensation, since with so many other buildings in that I am interested, that this one was a building to touch more than to see. There was in the whole brutal surface of concrete no intention of hiding the materiality. Of raw form, without coming to the violence but without observations of doubt, the building was appearing as what is, rugose space, smooth space, cold space, hard space, cutting space … What you see is what you get says the phrase when there is nothing to hide. Pero What do you get when you touch it?

On having finished the visit I had the habitual temptation of visiting the bookshop. The cinema and the architecture are not not so even distant relatives, are good friends, with much that to learn one of other one and in you cause even he would say that they are lovers, mixed up disciplines got involved in torrid idylls.

It was in the bookshop where I understood Mateo’s project in all his architectural dimension.

To see, it closes the eyes,2 is the title of the book that compiles the texts of the Czech filmmaker Jan Švankmajer, one of the teachers of the cinema of animation, with more than twenty-five shorts and five full-lenght films. His analogical animations, they are based on the creation of marionettes, collages, drawings etc., with special attention to what Švankmajer is called the tactilism.

Of entry already it is curious well that someone dedicated to cinema takes the tactile dimension as a central topic. In one of the texts of the book, Švankmajer, does a revision to his vital biography and the discovery of the tactile thing. In others he speaks about the tactile experimentation or about his sculptures gestuales. The aptitude to disturb and shock of Švankmajer is simply brutal.

Of the texts of the book, exquisitely published, there was one that in the typical reading in diagonal and hurried that we do before us a book stays, I make myself fixed. The text Decalogue published in the magazine Analogon number 26-27 of 1999.

Probably for always effective I claim of the word Decalogue, or simply for a half-full random of serendipity,3 I remained amazed on having discovered like simply with the substitution of the word cinema and all his variants, for the word architecture and all his declines, not only it had discovered a new dimension of Mateo’s building, but the deep dimension of so many fundamental buildings that he had visited previously.

The text, suitably manipulated and mutatedto recount to the fact of arquitecturizar it sounds as it continues:

1

It records in your spirit that the poetry is alone one. Before starting projecting architecture, he writes a poem, paints a picture, do a collage, write a statement, a test, etc. Because only feeding the universality of the means of expression you will have the guarantee to realize a good architecture.

2

Be the complete submissive one of your obsessions. Your obsessions are, with much, the better thing that you possess. They are relics of the infancy. It is not a question of recollections but of feelings.

3

The architecture uses as if you realized a magic operation.

4

It takes the dream as reality and the reality for I dream constant. There are no logical alleys. Between the dream and the reality only there is a negligible physical movement: of persisting or opening the eyes. In the awake dream, this movement does not even exist.

5

If you have to decide to what debits to grant priority, if to the look or to the experience of the body, it gives always priority to the experience of the body, since the tact is previous at sight and his experience is much more fundamental.

6

The more you penetrate into a history propitiated by the imagination (here we might speak about the statement of the architecture), the more realistic have to be with the details.

7

The imagination is subversive because it proclaims the possible thing on the royal thing. Is here the porqué of which you use the wildest imagination. Imagination, imagination, imagination…

8

It chooses always topics forehead which your position is ambiguous. This ambiguity must be sufficiently deep and irreversible as in order that you could walk on his summit without falling aside or to other one, or do it to both sides simultaneously. Only this way you will be able to avoid the worst of the crimes: to do an architecture of thesis.

9

It cultivates the creation as a form of autotherapy. This unaesthetic attitude is the one that really brings the creation over to the freedom. He thinks about the creation as about a permanent liberation.

10

Never work, it improvises always.

At the end of this delicious decalogue, Švankmajer, ironically ends up by saying:

«The fact of formulating these ten orders does not mean that it follows them of conscious form. These rules are a consequence of my creation, have not preceded it. On the other hand, any order is there to be transgressed (not turned aside).»

I am sure that the authors of the architectures who more have impressed me would not agree with many of the points of the decalogue of the Czech filmmaker, but a slow and reflexive reading of these words applied to the architecture, they have the aptitude to open new readings for the fact of architectural, and are an invitation, it does not exempt of provocation, to see architecture closing the eyes and simply to touch it … to see, it closes the eyes.

Evidently it is neither Švankmajer, nor the first one nor the last one to speak about the properties of the tact «to «see». I cannot stop mentioning here to Le Corbusier, where in his Poème de l’Angel Droit F.3. Offre (La Main ouverte) 1947-1953 he writes:

«…

Le pétrissement des mains

La vue qui est dans la palpation.

——————————————-

Pleine main j’ai reçu

Pleine main je donne».5

So it, to see, closes the eyes …

Miquel Lacasta. PhD architect
Barcelona, july 2012

Notes:

To see Jaume Prat Ortells‘ blog, a prodigy of critique desprejuiciada, simultaneously that rigorous, established in an encyclopaedic erudition.

2 ŠVANKMAJER, Jan, Para ver, cierra los ojos, Pepitas de Calabaza Ed., Logroño, 2012

3 According to the omnipresent Wikipedia, a serendipity is a discovery or a lucky and unexpected finding that takes place when another different thing is looked. Also it can refer to the skill of a subject to admit that it has done an important discovery though it does not have relation with what it searches. In more general terms it is possible to name this way also to the chance, coincidence or accident.

4 That excuses Švankmajer to me from just now … I Have left in cursive the words that I have introduced as action mutant, to leave witness of the brilliancy of the original text.

5 Translation of the extract Poème de l’Angel Droit F.3. Offre (La Main ouverte) 1947-1953.

The molded one of the hands,

The sight that is inside the tact,

To full hands I have received,

To full hands I give.

 

[:]

Miquel Lacasta Codorniu
Miquel Lacasta Codorniuhttps://axonometrica.wordpress.com/
Es cofundador en ARCHIKUBIK y también en @kubik - espacio multidisciplinario. Obtuvo un Ph.D. con honores (cum laude) en ESARQ Universitat Internacional de Catalunya UIC y también fue galardonado con el premio especial Ph.D (UIC 2012), M.arch en ESARQ Universitat Internacional de Catalunya, y se graduó como arquitecto en ETSAB Universitat Politècnica de Catalunya . Miquel es profesor asociado en ESARQ desde 1996. Anteriormente, fue profesor en Elisava y Escola LAI, y también en programas de postgrado en ETSAB y La Salle. Fue arquitecto en la oficina de Manuel Brullet desde 1989 desde 1995. Ha sido galardonado en "Taller Barcelona'96. El TGV, una oportunidad por estructurar la periferia ". Fue codirector del taller "Territorio Virtual, Límite Urbano" en ITSEM Guadalajara, México en 2000 y también codirector del taller "Ravalizar Barcelona" en ITSEM Guadalajara, México, y CCNY, Nueva York, EE. UU. En 2002, 2003 y 2004. Ganó el premio A + en 2010 por Sunion School en el Best Educational Building, The International Architecture Award 2008 en The Chicago Athenaeum por Colin's House y el primer premio en Corian Prize en 2006. Su obra ha sido expuesta en Barcelona , Madrid, Florencia, Cannes y en Le Pavillon de l'Arsenal en París. Varias publicaciones han sido reconocidas por su trabajo como Quaderns, ON, Arquitectura Plus, Piso, Arquitectura y Diseño, El País, ABC, La Vanguardia, Clarín, Sole 24 Ore, y otros. Recientemente realizó conferencias en ITSEM Guadalajara, México, Facolta di Architettura di l'Alghero, Italia, msa Münster School of Architecture, Münster Alemania, IBM Think Tank en París, Francia, y varias universidades y organizaciones en España. Recientemente fue galardonado con el ZAC RN5 en el concurso Vitry-sur-Seine, un Eco-distrito de 255 residencias sociales y privadas y una residencia de estudiantes en Ivry, y 32 apartamentos asistidos para personas mayores en Olesa de Montserrat.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS