InicioartículosJane Jacobs y la humanización de la ciudad | Martín MarcosJane Jacobs...

[:es]Jane Jacobs y la humanización de la ciudad | Martín Marcos[:gl]Jane Jacobs e a humanización da cidade | Martín Marcos[:en]Jane Jacobs and the humanization of the city | Martín Marcos[:]

[:es]

Jane Jacobs | Fuente: wikipedia.org
Jane Jacobs | Fuente: wikipedia.org

En los últimos doce meses se celebró, en la mayoría de las ciudades del mundo y con distintas acciones, el centenario del nacimiento de Jane Jacobs, genial urbanista y activista social que con su libro “Muerte y vida de las grandes ciudades” (1961) cambio definitivamente la forma de mirar y analizar los fenómenos urbanos.

Jane Jacobs nació el 4 de mayo de 1916 en un pequeño pueblo de Pennsilvania en los EEUU y en su juventud emigro a Nueva York, atraída por la vibrante y multitudinaria vida urbana de esa mega-ciudad. Allí comenzó a interesarse por las cuestiones urbanas, se caso con un arquitecto, formo su familia en un sencillo departamento de Greenwich Village y consolidó su vocación por el periodismo.  Sin tener ningún título universitario ni estudios específicos llego a ser editora de la revista Architectural Forum. Desde sus artículos polemizo duramente con las tendencias urbanísticas dominantes en la década del 50 en Norteamérica, aquellas que propiciaban el crecimiento de los suburbios extendidos con casas individuales, el culto al automóvil particular y las autopistas, junto con la des-valoración de los centros urbanos tradicionales, la preferencia por las torres y las demoliciones sistemáticas de los antiguos edificios y sus barrios en nombre del progreso y la modernización.

Inicialmente ridiculizada por los tecnócratas del urbanismo moderno, ella nunca se dio por vencida, supo pasar de las ideas a la acción y medio siglo después es reivindicada y citada en sus discursos hasta por el propio ex presidente Obama. Jane Jacobs fue la primera voz de resistencia y participación ciudadana ante los excesos de un urbanismo autoritario y deshumanizado impuesto de arriba hacia abajo y que aun hoy prefiere las decisiones cerradas, rápidas e inconsultas sobre cambios y obras que afectan la vida cotidiana de miles de personas.

En su libro “Muerte y vida de las grandes ciudades” va a rescatar las ricas preexistencias de la ciudad multifuncional, compacta y densa donde la calle, el barrio y la comunidad son vitales en la cultura urbana.

“Mantener la seguridad de la ciudad es tarea principal de las calles y las veredas”.

Para ella una calle segura es la que propone una clara delimitación entre el espacio público y el privado, con gente y movimiento constantes, manzanas no muy grandes que generen numerosas esquinas y cruces de calles; donde los edificios miren hacia la acera para que muchos ojos la custodien. Ideas absolutamente innovadoras para su época como la mezcla de usos, la densidad equilibrada, la protección del patrimonio arquitectónico y urbano, la prioridad de los peatones, las identidades barriales o el cuidado diseño del espacio público son parte de un cuerpo doctrinario de enorme vigencia.

Jacobs logra demostrar que antes de cambiar una ciudad o intervenir en ella hay que conocerla a fondo y eso implica entender donde está su vitalidad, como la usan los vecinos, que aprecian de ella, que actividades realizan en sus calles, como juegan los niños, que parques son buenos y porque tiene más publico que otros, cuales son las buenas dimensiones y porque; en definitiva entenderlas y aprender a vivirlas. Para ello hay que bajar a sus calles, hablar con la gente, deducir el maravilloso entramado de relaciones, vínculos y contactos que una ciudad genera entre sus habitantes. Sus textos serán extraordinarias y minuciosas observaciones de estas relaciones y vivencias.

Jacobs defiende la densidad y la vida en comunidad, sostiene que allí está la cura de la inseguridad y la violencia; conocer al vecino, conformar redes, mezclarnos con los diferentes, saludarnos y volver a reír en el espacio público. Su mirada de mujer también será decisiva. Recuperar la vitalidad de calle es la clave de sus enseñanzas. La calle, a diferencia de lo que plantea Le Corbusier y el urbanismo moderno, no es un mero vacio para la movilidad, la calle es para Jacobs una autentica y compleja institución social donde desde niños aprendemos a socializar y construir comunidad. Si la calle termina privilegiando al automóvil por sobre el peatón, la calle se muere y allí comienza el fin de la ciudad. Su lucha sistemática contra las prepotentes autopistas que ingresan en la ciudad y arrasan con todo logro salvar en los años cincuenta al bellísimo Village primero, su propio barrio en New York, y años después a Toronto, en Canadá, donde había emigrado para evitar que sus hijos fueran enrolados como soldados en la guerra de Vietnam.

Allí murió en 2006, semanas antes de cumplir 90 años. En muchas ciudades, para esta época del año, distintas ONGs invitan a homenajearla realizando caminatas urbanas para vivenciar y aprender a valorar nuestros entornos urbanos. Caminar y disfrutar la ciudad era tal vez su mayor pasión.

Jan Jacobs fue una teórica y una activista polémica, muchas veces tildada de ingenua en sus planteos urbanos. Pero hoy sus libros y enseñanzas han cobrado renovada vigencia visto los fracasos del viejo urbanismo tecnocrático, autista y arbitrario. El futuro de la humanidad y del planeta depende de tener mejores ciudades. Sabemos que replegarnos al espacio privado, o huir al insustentable urbanismo difuso de las periferias no es solución y agrava el problema.

Nuestra “calidad de vida” no puede depender de ghettos custodiados por murallas, alarmas y ejércitos privados. Por eso debemos volver a mirar el espacio público como el corazón de la vida moderna; su diseño, su uso, su gestión y nuevas funciones. Repensar la calle, la plaza, el parque; el arbolado y el paisaje urbano, aquello que nos permita humanizar el espacio público y experimentar el encuentro, el intercambio y la diferencia. Para ello Jane Jacobs sigue siendo una referencia ineludible, para pensar pero también y fundamentalmente para hacer mejor ciudad.

Martin Marcos. Arquitecto, urbanista, Director MARQ-SCA (Museo de Arquitectura y Diseño de Buenos Aires) y Profesor Titular FADU UBA
Buenos Aires. Mayo 2018

[:gl]

Jane Jacobs | Fuente: wikipedia.org
Jane Jacobs | Fonte: wikipedia.org

Nos últimos doce meses celebrouse, na maioría das cidades do mundo e con distintas accións, o centenario do nacemento de Jane Jacobs, xenial urbanista e activista social que co seu libro “Morte e vida das grandes cidades”(1961) cambio definitivamente a forma de mirar e analizar os fenómenos urbanos.

Jane Jacobs naceu o 4 de maio de 1916 nun pequeno pobo de Pennsilvania nos EEUU e na súa mocidade emigro a Nova York, atraída pola vibrante e multitudinaria vida urbana desa mega-cidade. Alí comezou a interesarse polas cuestións urbanas, caso cun arquitecto, formo a súa familia nun sinxelo departamento de Greenwich Village e consolidou a súa vocación polo xornalismo.  Sen ter ningún título universitario nin estudos específicos chego a ser editora da revista Architectural Forum. Desde os seus artigos polemizo duramente coas tendencias urbanísticas dominantes na década do 50 en Norteamérica, aquelas que propiciaban o crecemento dos suburbios estendidos con casas individuais, o culto ao automóbil particular e as autoestradas, xunto con déala-valoración dos centros urbanos tradicionais, a preferencia polas torres e as demolicións sistemáticas dos antigos edificios e os seus barrios en nome do progreso e a modernización.

Inicialmente ridiculizada polos tecnócratas do urbanismo moderno, ela nunca se deu por vencida, soubo pasar das ideas á acción e medio século despois é reivindicada e citada nos seus discursos ata polo propio ex presidente Obama. Jane Jacobs foi a primeira voz de resistencia e participación cidadá ante os excesos dun urbanismo autoritario e deshumanizado imposto de arriba cara abaixo e que aínda hoxe prefire as decisións pechadas, rápidas e inconsultas sobre cambios e obras que afectan a vida cotiá de miles de persoas.

No seu libro “Morte e vida das grandes cidades” vai rescatar as ricas preexistencias da cidade multifuncional, compacta e densa onde a rúa, o barrio e a comunidade son vitais na cultura urbana.

“Manter a seguridade da cidade é tarefa principal das rúas e as veredas”.

Para ela unha rúa segura é a que propón unha clara delimitación entre o espazo público e o privado, con xente e movemento constantes, mazás non moi grandes que xeren numerosas esquinas e cruces de rúas; onde os edificios miren cara á beirarrúa para que moitos ollos custódiena. Ideas absolutamente innovadoras para a súa época como a mestura de usos, a densidade equilibrada, a protección do patrimonio arquitectónico e urbano, a prioridade dos peóns, as identidades barriales ou o coidado deseño do espazo público son parte dun corpo doctrinario de enorme vixencia.

Jacobs logra demostrar que antes de cambiar unha cidade ou intervir nela hai que coñecela a fondo e iso implica entender onde está a súa vitalidade, como a usan os veciños, que aprecian dela, que actividades realizan nas súas rúas, como xogan os nenos, que parques son bos e porque ten máis publico que outros, cales son as boas dimensións e porque; en definitiva entendelas e aprender a vivilas. Para iso hai que baixar ás súas rúas, falar coa xente, deducir o marabilloso armazón de relacións, vínculos e contactos que unha cidade xera entre os seus habitantes. Os seus textos serán extraordinarias e minuciosas observacións destas relacións e vivencias.

Jacobs defende a densidade e a vida en comunidade, sostén que alí está a cura da inseguridade e a violencia; coñecer ao veciño, conformar redes, mesturarnos cos diferentes, saudarnos e volver rir no espazo público. A súa mirada de muller tamén será decisiva. Recuperar a vitalidade de rúa é a clave dos seus ensinos. A rúa, a diferenza do que expón Le Corbusier e o urbanismo moderno, non é un mero vacio para a mobilidade, a rúa é para Jacobs unha autentica e complexa institución social onde desde nenos aprendemos a socializar e construír comunidade. Se a rúa termina privilexiando ao automóbil por sobre o peón, a rúa morre e alí comeza o fin da cidade. A súa loita sistemática contra as prepotentes autoestradas que ingresan na cidade e arrasan con todo logro salvar nos anos cincuenta ao bellísimo Village primeiro, o seu propio barrio en New York, e anos despois a Toronto, en Canadá, onde emigrara para evitar que os seus fillos fosen enrolados como soldados na guerra de Vietnam.

Alí morreu en 2006, semanas antes de cumprir 90 anos. En moitas cidades, para esta época do ano, distintas Ong convidan a homenaxeala realizando camiñadas urbanas para vivenciar e aprender a valorar as nosas contornas urbanas. Camiñar e gozar a cidade era talvez a súa maior paixón.

Jan Jacobs foi unha teórica e unha activista polémica, moitas veces tachada de inxenua nas súas planteos urbanos. Pero hoxe os seus libros e ensinos cobraron renovada vixencia visto os fracasos do vello urbanismo tecnocrático, autista e arbitrario. O futuro da humanidade e do planeta depende de ter mellores cidades. Sabemos que replegarnos ao espazo privado, ou fuxir ao insustentable urbanismo difuso das periferias non é solución e agrava o problema.

Nosa “calidade de vida” non pode depender de ghettos custodiados por murallas, alarmas e exércitos privados. Por iso debemos volver mirar o espazo público como o corazón da vida moderna; o seu deseño, o seu uso, a súa xestión e novas funcións. Repensar a rúa, a praza, o parque; o arboledo e a paisaxe urbana, aquilo que nos permita humanizar o espazo público e experimentar o encontro, o intercambio e a diferenza. Para iso Jane Jacobs segue sendo unha referencia ineludible, para pensar pero tamén e fundamentalmente para facer mellor cidade.

Martin Marcos. Arquitecto, urbanista, Director MARQ-SCA (Museo da Arquitectura e Deseño de Bos Aires) e Profesor Titular FADU UBA
Bos Aires. Maio 2018

[:en]

Jane Jacobs | Fuente: wikipedia.org
Jane Jacobs | Source: wikipedia.org

In the last twelve months there was celebrated, in the majority of the cities of the world and with different actions, the centenary of the birth of Jane Jacobs, brilliant town planner and social activist that with his book “Death and life of the big cities” (1961) I change definitively the way of looking and analyzing the urban phenomena.

Jane Jacobs  was born on May 4, 1916 in a small people of Pennsilvania in the USA and in his youth I emigrate to New York attracted by the vibrant and multitudinous urban life of this mega-city. There it began to be interested for the urban questions, I marry an architect, form his family in a simple department of Greenwich Village and it consolidated his vocation for the journalism. Having either any university degree or specific studies manage to be a publisher of the magazine Architectural Forum. From his articles I argue duramente with the urban development dominant trends in the decade of 50 in North America, those that were propitiating the growth of the suburbs extended with one-family houses, the worship to the particular car and the highways, together with the des-valuation of the urban traditional centers, the preference to the towers and the systematic demolitions of the former buildings and his neighborhoods in name of the progress and the modernization.

Initially ridiculed by the technocrats of the modern urbanism, she never gave herself defeated, could go on from the ideas to the action and half a century later there is claimed and mentioned in his speeches up to by the own one ex-president Obama. Jane Jacobs was the first voice of resistance and civil participation before the excesses of an authoritarian urbanism and deshumanizado tax of arrives down and that even today prefers the closed, rapid decisions and you unconsult on changes and works that affect the daily life of thousands of persons.

In his book “Death and life of the big cities” is going to rescue the rich preexistences of the multifunctional, compact and dense city where the street, the neighborhood and the community are vital in the urban culture.

“Supporting the safety of the city is a principal task of the streets and the paths”.

For her a sure street is the one that proposes a clear delimiting between the public space and the private one, with people and movement constants, not very big apples that generate numerous corners and crossings of streets; where the buildings look at the sidewalk in order that many eyes guard it. Absolutely innovative ideas for his epoch as the mixture of uses, the balanced density, the protection of the architectural and urban heritage, the priority of the pedestrians, the identities mires or the elegant design of the public space are a part of a doctrinaire body of enormous force.

Jacobs manages to demonstrate that before changing a city or intervening in her it is necessary to know her thoroughly and to imply it dealing where his vitality is, since she is used by the neighbors, who estimate of her, which activities realize in his streets, since the children play, that parks are good and because it has more public that different, which are the good dimensions and because; definitively to deal and to learn them to live through them. For it it is necessary to go down to his streets, speak with the people, deduce the wonderful studding of relations, links and contacts that a city generates between his inhabitants. His texts will be extraordinary and meticulous observations of these relations and experiences.

Jacobs defends the density and the life in community, holds that there there is the cura of the insecurity and the violence; to know the neighbor, to shape networks, to mix with the different ones, to greet and to return to laugh in the public space. His woman’s look also will be decisive. To recover the vitality of street is the key of his educations. The street, unlike what it raises Him Corbusier and the modern urbanism, is not a mere emptiness for the mobility, the street is for Jacobs a certification and complex social institution where from children we learn to socialize and construct community. If the street ends up by favouring to the car for on the pedestrian, the street dies and there it begins the end of the city. His systematic fight against the overbearing highways that join the city and triumph with all achievement to save in the fifties the first most beautiful Village, his own neighborhood in New York, and some years later to Toronto, in Canada, where it had emigrated to prevent his children from enlisting as soldiers in the war of Vietnam.

There he died in 2006, weeks before expiring 90 years. In many cities, for this epoch of the year, different NGOs they invite to honouring her realizing urban treks for vivenciar and to learn to value our urban environments. To walk and to enjoy the city was maybe his major passion.

Jan Jacobs was the theoretical one and a polemic activist, often labelled of ingenuous in plant his you urban. But today his books and educations have received renewed force I dress the failures of the old urbanism tecnocrático, autistically and arbitrary. The future of the humanity and of the planet depends having better cities. We know that to withdraw to the private space, or to flee to the unsustainable diffuse urbanism of the peripheries is not a solution and to aggravate the problem.

Our “quality of life” cannot depend on ghettos guarded by walls, alarms and private armies. Because of it we must return to look at the public space as the heart of the modern life; his design, his use, his management and new functions. To rethink the street, the square, the park; the woodland and the urban landscape, that one that allows us to humanize the public space and to experience the meeting, the exchange and the difference. For it Jane Jacobs continues being an unavoidable reference, to think but also and fundamentally to do better city.

Martin Marcos. Architect, town planner, Director MARQ-SCA (Museum of Architecture and Design of Buenos Aires) and Teacher To title FADU UBA
Buenos Aires. May 2018

[:]

Martín Marcos
Martín Marcos
Docente de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanis­mo (UBA) y director del Museo de Arquitectura y Diseño de la Socie­dad Central de Arquitectos en Buenos Aires.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS