[:es]
El inteligente experimento llevado a cabo en los años noventa por Ana de Brea y Tomás Dagnino en Señores arquitectos…1, un libro donde reunieron a nuestros dos personajes en unas charlas inolvidables en el café La Biela de Recoleta, nos motivó a volver hacerlos dialogar, a recrear esos contrapuntos y aprender nuevamente de sus diferencias y similitudes. Sus talantes de caballeros cultos y elegantes se dejan oír en cada párrafo de esas conversaciones.
El humor de Testa para justificar una decisión o el apasionamiento de Álvarez para sostener una idea son síntomas de dos personalidades bien diferenciadas, pero muy seguras de adonde querían ir y como pretendían ser vistos. Esas relecturas, el resonar de sus voces, nos despertaron renovadas ansias por entrar en sus mundos más íntimos. Y allí fuimos.
Innumerables y riquísimos testimonios nos permitieron reconstruir como eran sus días de trabajo, sus espacios de cotidianeidad y sus estilos de vida. Aquí también la rutina y el orden parecen alejarnos de cualquier estereotipo.

«Clorindo Testa caminaba las pocas cuadras que separan su casa del estudio y paraba todos los días, antes de las 9hs. en la confitería La Farola, próxima a Santa Fe y Callao. Allí tomaba café y en soledad hacia bocetos y pequeños dibujos sobre servilletas. Los mozos lo esperaban a diario. Subía al estudio y era el primero en llegar. Entre las 9 y las 9.30hs pintaba, terminaba algún cuadro, empezaba otro o simplemente leía el diario Ámbito Financiero. Graciela, su secretaria, llegaba a las 9.30hs y de ahí en adelante el resto de los socios, arquitectos, dibujantes, etc. Clorindo se sentaba en su escritorio y comenzaba el día pasando revista de las obras, los proyectos en marcha y los concursos por venir. Transcurría la mayor parte del tiempo en su mesa esbozando croquis, detalles de obras arquitectónicas y artísticas, que entregaba a los dibujantes para ser pasados o él mismo llevaba a la tela. Su secretaria le servía un café a media mañana, él no lo pedía, Graciela sabía cuando llevárselo.
Ella misma atendía los teléfonos y le pasaba los llamados. Clorindo atendía a todos. Muchas veces recibía visitas de estudiantes, arquitectos, artistas y clientes. Siempre tenía tiempo para una conversación agradable. Testa llevaba su propia agenda y remarcaba con colores, dibujos y trazos sus actividades o cosas que no quería olvidar. Hacia las 12.30hs se iba a almorzar a su casa, luego dormía una siesta de una hora y las 15 en punto se levantaba. Volvía caminando por la avenida Santa Fe y 15.30hs estaba de nuevo en el estudio. Se sentaba en su mesa y seguía trabajando y dibujando, hasta las 17 o 18hs que partía para algún evento, reunión, exposición o a su casa donde los esperaban su mujer Teresa, su hija Joaquina y sus gatos.»

«Mario Roberto Álvarez salía de su casa alrededor de las 8.20hs, manejaba su auto o alguien lo pasaba a buscar. Visitaba alguna obra o llegaba al estudio en la calle Solís del barrio de Congreso antes de las 9hs. Se reunía con su secretaria y repasaba la agenda y los temas pendientes. Pedía que le hicieran algunos llamados y daba instrucciones que sus asistentes anotaban en sus cuadernos. Luego llamaba a los distintos socios y arquitectos encargados de proyectos y veía temas con ellos, revisaban documentación, evaluaban cambios, avances, etc. Cuando se quedaba solo en su escritorio encendía la radio y escuchaba noticias. Lunes, miércoles y viernes solía almorzar con los socios en restaurantes cercanos al estudio. Eran sus preferidos el Centro Lucense (ya desaparecido), el Vasco Francés (en calle Moreno), el Centro Asturiano (Solís y Belgrano) o alguna parrilla cercana, siempre moviéndose a pie.
Por la tarde encuentros con clientes en su sala de reuniones y revisión de planos y presupuestos. Atendía todas las llamadas telefónicas y nunca dejaba sin contestar a nadie. Le gustaba, después del almuerzo, recibir y hablar con estudiantes de arquitectura. Escribía su propia agenda que era un cuaderno espiralado y cuadriculado. Tomaba café a media mañana y té por las tardes, siempre acompañado de varias Rhodesias de Bagley. Los martes y jueves jugaba al tenis, salía del estudio a las 12hs y volvía a las 16hs. Esos días almorzaba con sus compañeros de partido en el Buenos Aires Law Tennis Club o en el Tenis Club Argentino. Su café preferido era La Biela, a corta distancia de su casa en Posadas y Schiaffino. En los últimos años solía ir a la Academia Nacional de Bellas Artes por las tardes. Allí se cruzaba con Clorindo Testa.»
La posibilidad de recrear y poner en diálogo los dos espacios de trabajos fue desde el principio nuestra mayor idea2 fuerza. Entender el clima de sus cotidianeidades nuestro desafío. Rutinas reproduce sus mesas con sus objetos personales originales. Sus escritorios, lápices, reglas, anteojos, calculadoras y pinceles están allí, juntos a sus dibujos, papeles de trabajo, agendas y fotos de familia. Casi como si hubiesen salido a almorzar y en cualquier momento regresaran.
Así los visitantes podrán vivenciar como eran los sitios donde estos dos hombres trabajaban y creaban, qué objetos los acompañaban y qué orden le imponían a sus espacios cotidianos. Un gran plano diagonal recrea una cronología con las líneas de vida de ambos arquitectos junto a referencias de la historia local y la producción arquitectónica internacional.
Un collage de fotos personales y familiares nos muestra sus vidas intimas, los viajes de juventud, amigos y sus grandes amores.
Martín Marcos. Arquitecto, urbanista, Director MARQ-SCA (Museo de Arquitectura y Diseño de Buenos Aires) y Profesor Titular FADU UBA
Buenos Aires. Octubre 2017
Notas:
1 De Brea, Ana; Dagnino, Tomás. “Señores arquitectos… Diálogos con Mario Roberto Álvarez y Clorindo Testa”. Ediciones UBROC, 1999. Buenos Aires.
2 Ha sido decisivo el apoyo de ambas familias para la concreción de este proyecto. Su mujer Teresa y su hija Joaquina Testa por un lado y “Bimbo” Álvarez, arquitecto e hijo de Mario Roberto, por el otro, se mostraron siempre solidarios y entusiastas con la idea de realizar una exposición conjunta. Con gran generosidad nos abrieron sus hogares y sus recuerdos. En ambos estudios siempre recibimos apoyo y ayuda a nuestras requisitorias y necesidades. Fueron meses de buscar, revolver y clasificar papeles, fotos, objetos y documentos con mucho cuidado; digitalizar cientos de imágenes y desarrollar epígrafes de decenas de objetos personales. Pequeños dibujos, esquemas de detalles, anotaciones al margen, pruebas y contra-pruebas buscando alternativas, tramas, grillas, líneas y volúmenes coloreados permiten leer entre pliegues los secretos de métodos proyectuales bien diferenciados y extremadamente ricos y complejos donde Álvarez y Testa buceaban sus soluciones y obsesiones.
[:gl]
O intelixente experimento levado a cabo nos anos noventa por Ana de Brea e Tomás Dagnino en Señores arquitectos…1, un libro onde reuniron aos nosos dous personaxes nunhas charlas inesquecibles no café A Biela de Recoleta, motivounos a volver facelos dialogar, a recrear eses contrapuntos e aprender novamente das súas diferenzas e similitudes. Os seus talantes de cabaleiros cultos e elegantes déixanse oír en cada parágrafo desas conversas.
O humor de Testa para xustificar unha decisión ou o apasionamiento de Álvarez para soster unha idea son síntomas de dúas personalidades ben diferenciadas, pero moi seguras de onde querían ir e como pretendían ser vistos. Esas relecturas, o resoar das súas voces, espertáronnos renovadas ansias por entrar nos seus mundos máis íntimos. E alí fomos.
Innumerables e riquísimos testemuños permitíronnos reconstruír como eran os seus días de traballo, os seus espazos de cotidianeidad e os seus estilos de vida. Aquí tamén a rutina e a orde parecen afastarnos de calquera estereotipo.

«Clorindo Testa camiñaba as poucas cuadras que separan a súa casa do estudo e paraba todos os días, antes das 9hs. na confeitería La Farola, próxima a Santa Fe e Callao. Alí tomaba café e en soidade cara a bosquexos e pequenos debuxos sobre servilletas. Os mozos esperábano a diario. Subía ao estudo e era o primeiro en chegar. Entre as 9 e as 9.30hs pintaba, terminaba algún cadro, empezaba outro ou simplemente lía o diario Ámbito Financeiro. Graciela, a súa secretaria, chegaba ás 9.30hs e de aí en diante o resto dos socios, arquitectos, debuxantes, etc. Clorindo sentaba no seu escritorio e comezaba o día pasando revista das obras, os proxectos en marcha e os concursos por vir. Transcorría a maior parte do tempo na súa mesa esbozando esbozo, detalles de obras arquitectónicas e artísticas, que entregaba aos debuxantes para ser pasados ou el mesmo levaba á tea. A súa secretaria servíalle un café a media mañá, el non o pedía, Graciela sabía cando levarllo.
Ela mesma atendía os teléfonos e pasáballe os chamados. Clorindo atendía a todos. Moitas veces recibía visitas de estudantes, arquitectos, artistas e clientes. Sempre tiña tempo para unha conversación agradable. Testa levaba a súa propia axenda e remarcaba con cores, debuxos e trazos as súas actividades ou cousas que non quería esquecer. Cara ás 12.30hs ía xantar á súa casa, logo durmía unha sesta dunha hora e as 15 en punto levantábase. Volvía camiñando pola avenida Santa Fe e 15.30hs estaba de novo no estudo. sentaba na súa mesa e seguía traballando e debuxando, ata as 17 ou 18hs que partía para algún evento, reunión, exposición ou á súa casa onde os esperaban a súa muller Teresa, a súa filla Joaquina e os seus gatos.»

«Mario Roberto Álvarez saía da súa casa ao redor das 8.20hs, manexaba o seu auto ou alguén o pasaba a buscar. Visitaba algunha obra ou chegaba ao estudo na rúa Solís do barrio de Congreso antes das 9hs. Reuníase coa súa secretaria e repasaba a axenda e os temas pendentes. Pedía que lle fixesen algúns chamados e daba instrucións que os seus asistentes anotaban nos seus cadernos. Logo chamaba aos distintos socios e arquitectos encargados de proxectos e vía temas con eles, revisaban documentación, avaliaban cambios, avances, etc. Cando quedaba só no seu escritorio acendía a radio e escoitaba noticias. Luns, mércores e venres adoitaba xantar cos socios en restaurantes próximos ao estudo. Eran os seus preferidos o Centro Lucense (xa desaparecido), o Vasco Francés (en rúa Moreno), o Centro Asturiano (Solís e Belgrano) ou algunha grella próxima, sempre movéndose a pé.
Pola tarde encontros con clientes na súa sala de reunións e revisión de planos e orzamentos. Atendía todas as chamadas telefónicas e nunca deixaba sen contestar a ninguén. Gustáballe, despois do xantar, recibir e falar con estudantes de arquitectura. Escribía a súa propia axenda que era un caderno espiralado e cuadriculado. Tomaba café a media mañá e té polas tardes, sempre acompañado de varias Rhodesias de Bagley. Os martes e xoves xogaba ao tenis, saía do estudo ás 12hs e volvía ás 16hs. Eses días xantaba cos seus compañeiros de partido no Buenos Aires Law Tennis Club ou no Tenis Club Arxentino. O seu café preferido era La Biela, a curta distancia da súa casa en Pousadas e Schiaffino. Nos últimos anos adoitaba ir á Academia Nacional de Belas Artes polas tardes. Alí cruzábase con Clorindo Testa.»
A posibilidade de recrear e poñer en diálogo os dous espazos de traballos foi desde o principio nosa maior idea2 forza. Entender o clima dos seus cotidianeidades o noso desafío. Rutinas reproduce as súas mesas cos seus obxectos persoais orixinais. Os seus escritorios, lapis, regras, anteollos, calculadoras e pinceis están alí, xuntos aos seus debuxos, papeis de traballo, axendas e fotos de familia. Case coma se saísen a xantar e en calquera momento regresasen.
Así os visitantes poderán vivenciar como eran os sitios onde estes dous homes traballaban e creaban, que obxectos acompañábanos e que orde impoñíanlle aos seus espazos cotiáns. Un gran plano diagonal recrea unha cronoloxía coas liñas de vida de ambos os arquitectos xunto a referencias da historia local e a produción arquitectónica internacional.
Unha colaxe de fotos persoais e familiares móstranos as súas vidas intimas, as viaxes de mocidade, amigos e os seus grandes amores.
Martín Marcos. Arquitecto, urbanista, Director MARQ-SCA (Museo de Arquitectura e Deseño de Bos Aires) e Profesor Titular FADU UBA
Bos Aires. Outubro 2017
Notas:
1 De Brea, Ana; Dagnino, Tomás. “Señores arquitectos… Diálogos con Mario Roberto Álvarez e Clorindo Testa”. Ediciones UBROC, 1999. Bos Aires.
2 Foi decisivo o apoio de ambas as familias para a concreción deste proxecto. A súa muller Teresa e a súa filla Joaquina Testa por unha banda e “Bimbo” Álvarez, arquitecto e fillo de Mario Roberto, polo outro, mostráronse sempre solidarios e entusiastas coa idea de realizar unha exposición conxunta. Con gran xenerosidade abríronnos os seus fogares e os seus recordos. En ambos os estudos sempre recibimos apoio e axuda ás nosas requisitorias e necesidades. Foron meses de buscar, revolver e clasificar papeis, fotos, obxectos e documentos con moito coidado; dixitalizar centos de imaxes e desenvolver epígrafes de decenas de obxectos persoais. Pequenos debuxos, esquemas de detalles, anotacións á marxe, probas e contra-probas buscando alternativas, tramas, grillas, liñas e volumes coloreados permiten ler entre pliegues os segredos de métodos proxectuales ben diferenciados e extremadamente ricos e complexos onde Álvarez e Testa mergullaban as súas solucións e obsesións.
[:en]
The intelligent experiment carried out in the nineties by Ana of Tar and Tomás Dagnino in Gentlemen architects…1, 1, one book where they assembled our two prominent figures in a few unforgettable chats in the La Biela La Biela de Recoleta coffee, motivated us to returning to make them talk, to recreating these disputes and learning again of his differences and similarities. His miens of educated and elegant gentlemen are left to hear in every paragraph of these conversations.
The humor of Testa to justify a decision or Álvarez’s passion to support an idea are symptoms of two differentiated well, but very sure personalities of to where they wanted to go and as they were trying to be seen. These rereadings, to resound with his voices, woke theirs renewed anxieties up for entering his more intimate worlds. And there we were.
The innumerable and richest testimonies allowed us to reconstruct since they were his days of work, his spaces of ordinariness and his ways of life. Here also the routine and the order seem to move away from any stereotype.

«Clorindo Tests it was travelling few stables that separate his house of the study and was stopping every day, before 9:s. In the La Farola confectionery, next Santa Fe and Callao. There it was taking coffee and in loneliness towards sketches and small drawings on napkins. The young boys were waiting for it daily. It was rising to the study and was the first one in coming. Between 9 a.m. and them 9.30hs it was doing, was finishing some picture, was beginning other one or simply he was reading the diary Financial Area. Graciela, his secretary, was coming to them 9.30hs and of there in forward the rest of the partners, architects, draftsmen, etc. Clorindo was sitting down in his office and began the day inspecting of the works, the projects in march and the contests for coming. Most of the time was passing in his table outlining sketch, details of architectural and artistic works, which it was delivering to the draftsmen to be spent or he itself to lead to the fabric. His secretary was serving a coffee him in the middle of the morning, he was not asking for it, Graciela knew when to take it to him.
She itself was attending to the telephones and was spending the so called ones to him. Clorindo was attending to all. Often it was receiving visits of students, architects, artists and clients. Always it had time for an agreeable conversation. Head was taking his own agenda and was noticing with colors, drawings and outlines his activities or things that it did not want to forget. Towards them 12.30hs one was going to have lunch to his house, then there was sleeping a siesta of an hour and the 15 exactly was getting up. It was returning walking along the avenue Santa Fe and 15.30hs it was again in the study. It was sitting down in his table and continued working and drawing, until 5 p.m. or 18hs that was dividing for some event, meeting, exhibition or to his house where they were waiting for his wife Teresa, his daughter Joaquina and his cats.»

«Mario Roberto Álvarez was going out of his house about them 8.20hs, was handling his car or someone was spending it to search. He was visiting some work or was coming to the study in the street Solís of the neighborhood of Congress before 9hs. It was meeting his secretary and was revising the agenda and the hanging topics. He was asking to make some to him so called and was giving instructions that his assistants were annotating in his notebooks. Then it was calling the different partners and architects in charge of projects and saw topics with them, they were checking documentation, were evaluating changes, advances, etc. When it was remaining alone in his office it was igniting the radio and was listening to news. Monday, on Wednesday and Friday it was in the habit of having lunch with the partners in restaurants near to the study. They were his favorite the Lucus Center (already missing), the French Basque (in street Dark man), the Asturian Center (Solís and Belgrano) or some nearby gridiron, always moving afoot.
In the evening meetings with clients in his room of meetings and review of planes and budgets. He was attending to all the telephonic calls and it was never stopping without answering anybody. She liked, after the lunch, to receive and to speak with students of architecture. He was writing his own agenda that was a notebook espiralado and squared. It was taking coffee in the middle of the morning and tea in the evenings, always accompanied of several Rhodesias de Bagley. On Tuesdays and Thursday it was playing to the tennis, was going out of the study at 12:s and was returning at 16:s. These days Law Tennis was having lunch with his companions of party in the Buenos Aires Club or in the Tennis Argentine Club. His favorite coffee was The Connecting-rod, to short distance of his house in Put and Schiaffino. In the last years it was in the habit of going to the National Academy of Fine arts in the evenings. There it was crossing with Clorindo Testa.»
The possibility of recreating and putting in dialog both spaces of works was from the beginning our major idea2 forces. Understands the climate of his ordinariness our challenge. Routines it reproduces his tables with his personal original objects. His offices, pencils, rules, spectacles, calculators and paintbrushes are there, together to his drawings, papers of work, agendas and family photos. Almost as if they had gone out to have lunch and at any time they were returning.
This way the visitors will be able vivenciar since they were the sites where these two men were working and creating, what objects they were accompanying and what order they were imposing on him to his daily spaces. A great diagonal plane recreates a chronology with the lines of life of both architects close to references of the local history and the architectural international production.
A collage of personal and familiar photos shows us his intimate lives, the trips of youth, friends and his big loves.
Martín Marcos. Architect, town planner, Director MARQ-SCA (Museum of Architecture and Design of Buenos Aires) and Teacher To title FADU UBA
Buenos Aires. October 2017
Notes:
1 De Brea, Ana; Dagnino, Tomás. “Señores arquitectos… Diálogos con Mario Roberto Álvarez y Clorindo Testa”. Ediciones UBROC, 1999. Buenos Aires.
2 There has been decisive the support of both families for the concretion of this project. His wife Teresa and his daughter Joaquina Testa on the one hand and “Bimbo” Álvarez, architect and son of Mario Roberto, for other one, proved to be always solidary and enthusiasts with the idea of realizing a joint exhibition. With great generosity they opened his homes and his recollections us. In both studies always we receive support and it helps to our requisitions and needs. They were months of searching, revolver and classifying papers, photos, objects and documents with a lot of care; to digitize hundreds of images and to develop epigraphs of dozens of personal objects. Small drawings, schemes of details, annotations to the margin, tests and counterevidences looking for alternatives, plots, crickets, lines and colored volumes allow to read between folds the secrets of methods proyectuales differentiated well and extremely rich and complex where Álvarez and Head were diving his solutions and obsessions.
[:]




