IniciofaroDes-cubrir | Sergio de MiguelDes-cubrir | Sergio de MiguelDis-cover | Sergio de...

[:es]Des-cubrir | Sergio de Miguel[:gl]Des-cubrir | Sergio de Miguel[:en]Dis-cover | Sergio de Miguel[:]

[:es]

Billy Wilder sobre una escalera durante el rodaje de El espíritu de San Luis, 1957. Imagen de Charles Eames
Billy Wilder sobre una escalera durante el rodaje de El espíritu de San Luis, 1957. Imagen de Charles Eames

Como buscadores de sorpresas eficaces nuestra capacidad creativa puede quedar mermada por la existencia de demasiadas capas de información. Dificultada por una densa cobertura de hipótesis inconscientes, conceptos heredados e ideas no expresadas.

Sólo conseguimos liberarnos de manera efectiva cuando, desde la práctica de un pensamiento lateral, somos capaces de impedir las valoraciones preconcebidas, las rígidas polarizaciones, y procedemos a deshacernos de los patrones del pensamiento inflexible. El feliz descubrimiento sólo surge cuando somos capaces de desarrollar nuevas alternativas, dejamos de aceptar las suposiciones automáticas y dudamos de lo anticipado.

Pero para reconocer las suposiciones ocultas, aquellas que se encubren tras las posiciones inmediatas del planteamiento, es necesario clarificar con nitidez la idea principal, actuar descomponiendo y reordenando el problema. Es práctico proceder mediante la inversión perceptiva, transformando las cosas en sus contrarios.

También resulta eficaz incurrir en asociaciones de ideas fuera de lo acostumbrado, hacer acertadas analogías que permitan distanciarnos del problema a resolver. Cambiando el punto de partida, aquello que se considera en primer lugar, somos también proclives a transformar el campo de atención haciéndose posible una nueva restructuración. Habilitando un desconocido campo de entendimiento.

Al alejarnos estratégicamente del problema, al valorar de forma intensa y libre los hallazgos, y experimentar mediante una actitud preferentemente lúdica, seremos capaces de saber encontrar nuevas soluciones cuando conscientemente buscamos otras.

Todos quedamos seducidos por la magia de la serendipia, aquel poder instantáneo por el que se encuentran determinadas soluciones sin proponérselo, aparentemente por accidente. Y es que el brillante arte de descubrir no sólo depende de la fortuna, ni de la sagacidad.

Proviene de una curiosidad insaciable, de una educada percepción, de estar dispuesto a no despreciar ningún resultado posible, de nuestra atenta capacidad de sorpresa y aprendizaje, y de haberse convencido de que pensar de modo diferente, eludiendo los miedos y yendo lo suficientemente lejos, en definitiva procurando conectar ideas que aparentemente no tenían conexión ninguna, es el único camino posible para allanar el misterio de la solución.

Nuestra intuición, factor clave y esencial, esa facultad comúnmente adormecida, nos hace percibir las diferentes ideas como unidades de indagación y son siempre las aptitudes de fluidez, flexibilidad y originalidad las que hacen la diferencia. De nuestro entrenamiento y disposición depende saber ver la luz.

Sergio de Miguel, Doctor arquitecto
Madrid, abril 2016
Publicado en Grupo docente y de investigación para la arquitectura Grupo 4! de la ETSAM.

[:gl]

Billy Wilder sobre una escalera durante el rodaje de El espíritu de San Luis, 1957. Imagen de Charles Eames
Billy Wilder sobre unha escaleira durante a rodaxe do espírito de San Luís, 1957. Imaxe de Charles Eames

Como buscadores de sorpresas eficaces nosa capacidade creativa pode quedar minguada pola existencia de demasiadas capas de información. Dificultada por unha densa cobertura de hipóteses inconscientes, conceptos herdados e ideas non expresadas.

Só conseguimos liberarnos de maneira efectiva cando, desde a práctica dun pensamento lateral, somos capaces de impedir as valoracións preconcibidas, as ríxidas polarizacións, e procedemos a desfacernos dos patróns do pensamento inflexible. O feliz descubrimento só xorde cando somos capaces de desenvolver novas alternativas, deixamos de aceptar as suposicións automáticas e dubidamos do anticipado.

Pero para recoñecer as suposicións ocultas, aquelas que se encobren tras as posicións inmediatas da formulación, é necesario clarificar con nitidez a idea principal, actuar descompoñendo e reordenando o problema. É práctico proceder mediante o investimento perceptiva, transformando as cousas nos seus contrarios.

Tamén resulta eficaz incorrer en asociacións de ideas fóra do afeito, facer acertadas analogías que permitan distanciarnos do problema para resolver. Cambiando o punto de partida, aquilo que se considera en primeiro lugar, somos tamén proclives a transformar o campo de atención facéndose posible unha nova restructuración. Habilitando un descoñecido campo de entendemento.

Ao afastarnos estratexicamente do problema, ao valorar de forma intensa e libre os achados, e experimentar mediante unha actitude preferentemente lúdica, seremos capaces de saber atopar novas solucións cando conscientemente buscamos outras.

Todos quedamos seducidos pola maxia da serendipia, aquel poder instantáneo polo que se atopan determinadas solucións sen propoñerllo, aparentemente por accidente. E é que a brillante arte de descubrir non só depende da fortuna, nin da sagacidade.

Provén dunha curiosidade insaciable, dunha educada percepción, de estar disposto a non desprezar ningún resultado posible, da nosa atenta capacidade de sorpresa e aprendizaxe, e de convencerse de que pensar de modo diferente, eludindo os medos e indo o suficientemente lonxe, en definitiva procurando conectar ideas que aparentemente non tiñan conexión ningunha, é o único camiño posible para achandar o misterio da solución.

A nosa intuición, factor crave e esencial, esa facultade comunmente adormentada, fainos percibir as diferentes ideas como unidades de indagación e son sempre as aptitudes de fluidez, flexibilidade e orixinalidade as que fan a diferenza. Do noso adestramento e disposición depende saber ver a luz.

Sergio de Miguel, Ductor arquitecto
Madrid, abril 2016
Publicado en Grupo docente e de investigación para a arquitectura Grupo 4! da ETSAM.

[:en]

Billy Wilder sobre una escalera durante el rodaje de El espíritu de San Luis, 1957. Imagen de Charles Eames
Billy Wilder on a stairs during the filming of San Luis’ spirit, 1957. Charles Eames’s image

Since seekers of effective surprises our creative capacity can remain reduced by the existence of too many caps of information. Impeded by a dense coverage of unconscious hypotheses, inherited concepts and not expressed ideas.

Only we manage to liberate ourselves in an effective way when, from the practice of a lateral thought, we are capable of preventing the preconceived valuations, the rigid polarizations, and proceed to get rid of the bosses of the inflexible thought. The happy discovery only arises when we are capable of developing new alternatives, we stop accepting the automatic suppositions and hesitate the early thing.

But to recognize the secret suppositions, those that are concealed after the immediate positions of the exposition, it is necessary to clarify with brightness the principal idea, to act separating into its elements and reordering the problem. It is practical to proceed by means of the perceptive investment, transforming the things into his opposite ones.

Also it turns out to be effective to incur associations of ideas out of the used thing, to do guessed right analogies that allow to cause a rift between us of the problem to resolving. Changing the point of item, that one that is considered first, we are also inclined to transform the field of attention they making possible a new restructuring. Enabling an unknown field of understanding.

On having moved away strategically from the problem, on having valued of intense and free form the findings, and to experiment by means of an attitude preferably playful, we will be capable of being able to find new solutions when consciously we look for others.

We all remain seduced by the magic of the serendipia, that instantaneous power for which they find certain solutions without proposing it, seemingly for accident. And it is that the brilliant art of discovering not only depends on the fortune, not of the sagacity.

It comes from an insatiable curiosity, from a polite perception, from being ready not to despise any possible result, of our attentive capacity of surprise and learning, and from having become convinced that to think in a different way, eluding the fears and going far enough, definitively trying to connect ideas that seemingly did not have connection any, is the only possible way to level the mystery of the solution.

Our intuition, key and essential factor, this faculty commonly sleepy, makes us perceive the different ideas as units of investigation and they are always the aptitudes of fluency, flexibility and originality those that do the difference. On our training and disposition it depends to be able to see the light.

Sergio de Miguel, Phd architect
Madrid, april 2016
Published in educational Group and of investigation for the architecture Grupo 4! of the ETSAM.

[:]

Sergio de Miguel García
Sergio de Miguel Garcíahttp://www.hand-architecture.com/
Ph.D. Arquitectura, Universidad Politécnica de Madrid, (ETSAM) 2016. M.A. Arquitectura, Universidad Politécnica de Madrid, (ETSAM) 1990. Profesor en la Universidad Politécnica de Madrid, (ETSAM) desde 1995.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS