IniciofaroDe la caja isotérmica al organismo sostenible… | Rodrigo AlmonacidDa caixa isotérmica...

De la caja isotérmica al organismo sostenible… | Rodrigo AlmonacidDa caixa isotérmica o organismo sostible… | Rodrigo AlmonacidFrom the isothermal box to the sustainable organism… | Rodrigo Almonacid

Retrato Le Corbusier con esquemas bioclimimáticos de la unité al fondo

En 1993, el prestigioso arquitecto y crítico finlandés Juhani Pallasmaa, formulaba una idea de refundación  de la Arquitectura en base a una vuelta a los orígenes de la disciplina, apelando a la ecología como compañero de viaje de los futuros arquitectos:

“No puedo imaginar otra perspectiva deseable en el futuro que una forma de vida ecológica, en la que la arquitectura retornaría a la idea inicial del funcionalismo, derivado de la biología, y arraigaría nuevamente en su substrato cultural y regional. Esta arquitectura, que podría llamarse funcionalismo ecológico (…) implicaría una tarea paradójica hacerla contemporáneamente más primitiva y más refinada… La arquitectura ecológica significa que el edificio es más un proceso que un producto”.

En el actual momento de crisis, perdida ya la confianza de la sociedad en el colectivo de arquitectos, la identidad del licenciado en Arquitectura se ve menoscabada hasta hacerle dudar de la necesidad o demanda que el resto de la sociedad tiene de sus servicios profesionales. No es para menos, habiendo demostrado que tanto las altas esferas políticas han sobrepasado los límites imaginables de las fantasías faraónicas ayudados de su arquitecto de cámara más fiel que cumpliera sus inefables deseos y ambiciones de posteridad.

Sí, unos 4.700 años después, hemos asistido a la construcción de todo tipo de Saqqara (por citar el primer gran ejemplo de arquitectura faraónica), donde el propio faraón Djoser reclamaba al gran arquitecto Imhotep que su legado arquitectónico lograse alcanzar un lugar digno para su cuerpo momificado. Elige tú, querido lector,  cualquiera de las recientes o futuras Saqqaras (llámense “Ciudad de las Artes y las Ciencias”, “Ciudad de la Cultura”, “Eurovegas”…), sustituye al faraón por un politiquillo con ínfulas de los de ahora, elige un starchitect,  y … voilá, “Beguin the beguine”!! 

Ejercer una sana crítica es oportuno y hasta necesario. Pero siempre he entendido que todo buen ejercicio crítico siempre posee dos cualidades básicas: una, un análisis profundo y riguroso del problema; y otra, un diagnóstico encaminado a abrir vías de exploración por donde otros (los atentos receptores del mensaje) transitarán más tarde a la búsqueda de nuevos horizontes. En este sentido, quería aprovechar este post para compartir contigo, amigo lector, esa preocupación por el desarrollo sostenible en lo que concierne al papel del arquitecto en el futuro inmediato en vías a la implementación de la Directiva 2010/31/UE hacia el objetivo del 20/20/20 para su puesta en marcha en 2020 en todos los edificios de nueva planta (o sea, pasado mañana), y en 2018 en los de la Administración Pública (mañana mismo, vaya).

Con motivo de la feria CONSTRUARQ 2013 que acaba de concluir, fui invitado a dar pronunciar una conferencia en la  E.T.S.A. de Valladolid donde abordé este tema. Por una parte, mostrando la responsabilidad que, como arquitecto, tenemos en el “compromiso con nuestro planeta” (por decirlo de alguna manera), en tanto que agentes del proceso de edificación, como dice la L.O.E. Sí, querido lector, el arquitecto debería saber que “el 40% del consumo total de energía en la Unión Europea corresponde a los edificios” (no lo digo yo, lo dice el punto 3 del preámbulo de la citada directiva europea, casi ná). Está también en nuestras manos como profesionales ayudar a corregir ese calentamiento del planeta por la emisiones de gases nocivos, con pocas y sencillas decisiones.

En la conferencia, expuse el caso nada conocido de Le Corbusier, quien sufrió como nadie y en sus propias carnes la crítica a una arquitectura que estaba por encima del bien y del mal, sin considerar al usuario, ni al promotor, ni al medioambiente (los tres grandes pilares de lo que llamamos “desarrollo sostenible”). En su Citè de Refuge (1929-33), el maestro franco-suizo se topó con e que sería el gran fracaso de su carrera, no solo por las quejas de los habitantes recocidos de su presuntuoso edificio con muro cortina, sino por estar incluso sentado en el banquillo al ser llevado a pleito por las autoridades parisinas. Tras esta nefasta experiencia, sus proyectos encaminados a conseguir la caja isotérmica perfecta y universalmente válida en todo lugar, Le Corbusier cambia el rumbo de su praxis profesional con la introducción del brise-soleil, verdadero “sexto punto de la nueva arquitectura” que nunca se incorporó a su célebre manifiesto de los “cinc points” de 1927. Este nuevo cambio ponía en valor al ser humano, finalmente representado por el Modulor, quien iba a habitar los espacios de sus nuevos edificios envueltos en una piel profunda de parasoles orientados según el “epure du soleil” aplicado a cada emplazamiento geográfico concreto. E incluso, a partir de 1950, pondrá en marcha un sistema metodológico para su aplicación sistemática en sus proyectos con el “Grille Climatique”. Ausentes estos asuntos de todos los estudios sobre Le Corbusier, no es menos cierto que quizá hoy más que nunca convenga desempolvar esa historia nunca contada del gran maestro de la arquitectura del siglo XX para recibir, otra vez más, una lección de Arquitectura para los nuevos tiempos que nos esperan.

Sin embargo, no podemos conformarnos solo con  admirar la obra legada por el maestro. Le Corbusier nos advirtió del mecanismo heliotécnico. Oíza nos dibujaba la arquitectura en paralelo a la respiración del cuerpo humano, e incluso al de nuestro sistema nervioso. Hoy tenemos a nuestro alcance otros medios informáticos que nos permiten una aproximación más científica y completa a los parámetros bioclimáticos que afectan al emplazamiento en el que un nuevo edificio se va a levantar. Si al principio de cualquier proyecto pasamos días con un largo briefing tomando notas de todo tipo y procedencia, deberíamos incorporar estos desde el principio, de manera que el resultado pudiera estar comprometido en términos de sostenibilidad sin perder un ápice de interés en lo que a la Arquitectura se refiere. Y, como advertía Oíza, podemos conseguir que la arquitectura se comporte como un organismo o ser vivo, aplicando protocolos de actuación a las centralitas que deberían gobernar los sistemas de acondicionamiento activo de cualquier edificio, por pequeño que éste sea. Una sencilla red de sensores, un sistema de control, y una monitorización de los procesos bastan para que ese ideal de eficiencia energética esté más cerca. Y controlando el desorden, su entropía al fin y al cabo, podremos quizá recuperar nosotros, los arquitectos, el respeto, la confianza y la autoestima perdidos en los últimos tiempos. Y quién sabe si lograr eso que Pallasmaa creía ver hace justo 20 años para el futuro, ese “funcionalismo ecológico“…

Sin estar de acuerdo con Luis Fernández Galiano al dudar de “si es sostenible la arquitectura sostenible”, tampoco es menos cierto que hoy nos encontramos con “Premios de Construcción Sostenible” (en Castilla y León, sin ir más lejos), donde arquitectos se disputan un galardón de dudoso mérito sin que la cualidad de la Arquitectura exhibida sea objeto de valoración alguna, al tratarse de certámenes que devalúan nuestro oficio de la Arquitectura a meras construcciones. Porque digámoslo claro: ahora asistimos a una nueva farsa, con el nuevo mercadeo de “sellos verdes” en el que las autoridades confían para recobrar sus aspiraciones político-mediáticas… Pero éso, amigo lector, es un tema del que hablaremos en otro post, a no mucho tardar…

Rodrigo Almonacid [r-arquitectura] · doctor arquitecto
valladolid. abril 2013

Nota:
Mientras tanto os ofrezco la posibilidad de ver mi presentación PWP que he colgado en Slideshare con la conferencia de la CONSTRUARQ 2013 acerca de todos estos asuntos.

I portray Him Corbusier with schemes bioclimimáticos of the unité to the bottom

In 1993, the prestigious architect and critical Finn Juhani Pallasmaa, was formulating an idea of refoundation of the Architecture on the basis of a return to the origins of the discipline, appealing to the ecology as companion of trip of the future architects:

I cannot imagine another desirable perspective in the future that a form of ecological life, in which the architecture would come back to the initial idea of the funcionalismo, derived from the biology, and it would establish again in his cultural and regional substrate. This architecture, which might be called funcionalismo ecologically (…) a paradoxical task would imply making her contemporary more primitive and more refined … The ecological architecture means that the building is more a process than a product”.

In the current moment of crisis, lost already the confidence of the company in the group of architects, the identity of the licentiate in Architecture meets reduced up to making him doubt the need or demand that the rest of the company has of his professional services. It is not for less, having demonstrated that so much the high political spheres have exceeded the imaginable limits of the pharaonic fantasies helped with his architect of chamber more faithful that it was fulfilling his indescribable desires and ambitions of posterity.

Yes, approximately 4.700 years later, we have been present at the construction of all kinds of Saqqara (for mentioning the first great example of pharaonic architecture), where the own Pharaoh Djoser was claiming the great architect Imhotep that his architectural legacy was managing to reach a worthy place for his mummified body. Choose you, reading darling, any of the recent or future Saqqaras (there be call “City of the Arts and the Sciences”, “City of the Culture”, “Eurofertile plaines” …), replace the Pharaoh with a politic with vanity of them of now, choose a starchitect, and … voilá, “Beguin the beguine”!!

To exercise a healthy critique is opportune and up to necessarily. But always I have understood that any good critical exercise always possesses two basic qualities: one, one deep and rigorous analysis of the problem; and other one, a diagnosis directed to opening routes of exploration along different where (the attentive recipients of the message) will pass later to the search of new horizons. In this respect, it wanted to take advantage of this post to share with you, reading friend, this worry for the sustainable development regarding the paper of the architect in the immediate future in routes to the implementation of the Board 2010/31/UE towards the aim of 20/20/20 for his putting in march in 2020 in all the buildings of new plant (or, the day after tomorrow), and in 2018 in those of the Public Administration (tomorrow same, go).

On the occasion of the fair CONSTRUARQ 2013 that he has just concluded, I was invited to give to declare a conference in the E.T.S.A. of Valladolid where I approached this topic. On one hand, showing the responsibility that, as architect, we have in the “commitment with our planet” (for saying it somehow), while agents of the process of building, as he says the L.O.E. Yes, reading darling, the architect should know that “40 % of the total consumption of energy in the European Union corresponds to the buildings” (I do not say it, it is said by the point 3 of the preamble of the mentioned European board, almost ná). It is also in our hands as professionals to help to correct this global heating for the emisiones of noxious gases, with few ones and simple decisions.

In the conference, I exposed the case known at all about Le Corbusier, who suffered as nobody and in his own meats the critique to an architecture that was above the law, without considering either the user, or the promoter, not to the environment (three big props of what we are called a “sustainable development”). In his Citè de Refuge (1929-33), the French Swiss teacher there ran up with and that would be the great failure of his career, not only for the complaints of the recooked inhabitants of his presumptuous building with wall curtain, but for being even sat in the bench on having been taken to lawsuit by the Parisian authorities. After this pernicious experience, his projects directed to obtaining the isothermal perfect and universally valid box in any place, Corbusier changes the course of his professional practice with the introduction of the brise-soleil, really “sixth point of the new architecture” that never joined to his famous manifest of “cinc points” of 1927. This new change was putting in value the human being finally represented by the Modulor, who was going to live the spaces of his new buildings wrapped in a deep skin of parasols orientated as “epure du soleil” applied to every geographical concrete emplacement. And even, from 1950, it will start a methodological system for his systematic application in his projects with the “Grille Climatique”. Absent these matters of all the studies on Le Corbusier, is not less true than probably today more that it suits to dust this history ever counted of the great teacher of the architecture of the 20th century to receive, again more, a lesson of Architecture for the new times that wait for us ever.

Nevertheless, we cannot agree to astonish only the work bequeathed by the teacher. Him Corbusier warned us of the mechanism heliotécnico. Oíza us was drawing the architecture in parallel to the breathing of the human, and enclosed body to that of our nervous system. Today we have to our scope other IT means that allow us a more scientific and complete approximation the parameters bioclimáticos that concern the emplacement in which a new building is going to get up. If initially from any project we happen days with a length briefing taking notes of all kinds and origin, we should incorporate these from the beginning, so that the result could be compromised in terms of sustainability without losing an apex of interest in what to the Architecture it refers. And, as was noticing Oíza, we can achieve that the architecture behaves as an organism or to be alive, applying protocols of action to the switchboards that should govern the systems of active conditioning of any building, for small that this one is. A simple network of sensors, a system of control, and a monitoring of the processes are enough in order that this ideal one of energy efficiency is more nearby. And controlling the disorder, his entropy in the end, will be able to recover probably we, the architects, the respect, the confidence and the autoesteem lost in the last times. And the one who knows if to achieve it that Pallasmaa was thinking about seeing does justly 20 years for the future, this “funcionalism ecologically”

Without agreeing with Luis Fernandez Galiano on having doubted of “if the sustainable architecture is sustainable, it is not also less true that today we meet “Prizes of Sustainable Construction (in Castilla y León, without going beyond), where architects dispute an award of doubtful merit without the quality of the exhibited Architecture is an object of some valuation, on having treated itself about contests that devalúan our trade of the Architecture to mere constructions. Because digámoslo clear: now we are present at a new farce, with the new marketing of green stamps in which the authorities trust to recover his political – media aspirations … But éso, reading friend, it is a topic about which we will speak in another post, to not very much to be late …

Rodrigo Almonacid [r-arquitectura] · doctor architect

valladolid. april 2013

Note:

Meanwhile I offer you the possibility of seeing my presentation PWP that I have hung on Slideshare with the conference of the CONSTRUARQ 2013 it brings over of all these matters.

Retrato Le Corbusier con esquemas bioclimimáticos de la unité al fondo

En 1993, o prestixioso arquitecto e crítico finlandés Juhani Pallasmaa, formulaba unha idea de refundación da Arquitectura en base a unha volta ás orixes da disciplina, apelando á ecología como compañeiro de viaxe dos futuros arquitectos:

Non podo imaxinar outra perspectiva desexable no futuro que unha forma de vida ecolóxica, na que a arquitectura retornaría á idea inicial do funcionalismo, derivado da biología, e arraigaría nuevamente na súa substrato cultural e rexional. Esta arquitectura, que podería chamarse funcionalismo ecolóxico (…) implicaría unha tarefa paradoxal facela contemporáneamente máis primitiva e máis refinada… A arquitectura ecolóxica significa que o edificio é máis un proceso que un produto”.

No actual momento de crise, perdida xa a confianza da sociedade no colectivo de arquitectos, a identidade do licenciado en Arquitectura vese menoscabada ata facerlle dubidar da necesidade ou demanda que o resto da sociedade ten dos seus servizos profesionais. Non é para menos, habendo demostrado que tanto as altas esferas políticas excederon os límites imaginables das fantasías faraónicas axudados do seu arquitecto de cámara máis fiel que cumprise os seus inefables desexos e ambicións de posteridade.

Si, uns 4.700 anos despois, asistimos á construción de todo tipo de Saqqara (por citar o primeiro gran exemplo de arquitectura faraónica), onde o propio faraón Djoser reclamaba ao gran arquitecto Imhotep que o seu legado arquitectónico lograse alcanzar un lugar digno para o seu corpo momificado. Elixe ti, querido lector, calquera das recentes ou futuras Saqqaras (chámense “Cidade das Artes e as Ciencias”, “Cidade da Cultura”, “Eurovegas”…), substitúe ao faraón por un politiquillo con ínfulas dos de agora, elixe un starchitect, e … voilá, “Beguin the beguine”!!

Exercer unha sa crítica é oportuno e ata necesario. Pero sempre entendín que todo bo exercicio crítico sempre posúe dúas calidades básicas: unha, unha análise profunda e rigorosa do problema; e outra, un diagnóstico encamiñado a abrir vías de exploración por onde outros (os atentos receptores da mensaxe) transitarán máis tarde á busca de novos horizontes. Neste sentido, quería aproveitar este post para compartir contigo, amigo lector, esa preocupación polo desenvolvemento sostible no que concirne ao papel do arquitecto no futuro inmediato en vías á implementación da Directiva 2010/31/UE cara ao obxectivo do 20/20/20 para a súa posta en marcha en 2020 en todos os edificios de nova planta (ou sexa, pasadomañá), e en 2018 nos da Administración Pública (mañá mesmo, vaia).

Con motivo da feira CONSTRUARQ 2013 que acaba de concluír, fun invitado a dar pronunciar unha conferencia na E.T.S.A. de Valladolid onde abordei este tema. Por unha parte, mostrando a responsabilidade que, como arquitecto, temos no compromiso co noso planeta” (por dicilo dalgún xeito), en tanto que axentes do proceso de edificación, como di a L.O.E. Si, querido lector, o arquitecto debería saber que “o 40% do consumo total de enerxía na Unión Europea corresponde aos edificios (non o digo eu, dio o punto 3 do preámbulo da citada directiva europea, case ná). Está tamén nas nosas mans como profesionais axudar a corrixir ese quentamento do planeta pola emisións de gases nocivos, con poucas e sinxelas decisións.

Na conferencia, expuxen o caso nada coñecido de Le Corbusier, quen sufriu como ninguén e nas súas propias carnes a crítica a unha arquitectura que estaba por enriba do ben e do mal, sen considerar o usuario, nin o promotor, nin ao medioambiente (os tres grandes piares do que chamamos “desenvolvemento sostible”). No seu Citè de Refuge (1929-33), o mestre franco-suízo topouse con e que sería o gran fracaso da súa carreira, non só polas queixas dos habitantes recocidos do seu presuntuoso edificio con muro cortina, senón por estar mesmo sentado no banco ao ser levado a preito polas autoridades parisienses. Tras esta nefasta experiencia, os seus proxectos encamiñados a conseguir a caixa isotérmica perfecta e universalmente válida en todo lugar, Le Corbusier cambia o rumbo da súa praxe profesional coa introdución do brise-soleil, verdadeiro “sexto punto da nova arquitectura” que nunca se incorporou ao seu célebre manifesto dos “cinc points” de 1927. Este novo cambio poñía en valor ao ser humano, finalmente representado polo Modulor, quen ía habitar os espazos dos seus novos edificios envolvidos nunha pel profunda de antucas orientados segundo o “epure du soleil” aplicado a cada localización xeográfica concreta. E mesmo, a partir de 1950, poñerá en marcha un sistema metodolóxico para a súa aplicación sistemática nos seus proxectos co “Grille Climatique”. Ausentes estes asuntos de todos os estudos sobre Le Corbusier, non é menos certo que quizais hoxe máis que nunca conveña desempoar esa historia nunca contada do gran mestre da arquitectura do século XX para recibir, outra vez máis, unha lección de Arquitectura para os novos tempos que nos esperan.

Non obstante, non podemos conformarnos só con admirar a obra legada polo mestre. Le Corbusier advertiunos do mecanismo heliotécnico. Oíza debuxábanos a arquitectura en paralelo á respiración do corpo humano, e mesmo ao do noso sistema nervioso. Hoxe temos ao noso alcance outros medios informáticos que nos permiten unha aproximación máis científica e completa aos parámetros bioclimáticos que afectan á localización na que un novo edificio se vai levantar. Se ao principio de calquera proxecto pasamos días cun longo briefing tomando notas de todo tipo e procedencia, deberiamos incorporar estes dende o principio, de maneira que o resultado puidese estar comprometido en termos de sostibilidade sen perder un ápice de interese no que á Arquitectura se refire. E, como advertía Oíza, podemos conseguir que a arquitectura se comporte como un organismo ou ser vivo, aplicando protocolos de actuación ás centrais que deberían gobernar os sistemas de acondicionamento activo de calquera edificio, por pequeno que este sexa. Unha sinxela rede de sensores, un sistema de control, e unha monitorización dos procesos abondan para que ese ideal de eficiencia enerxética estea máis preto. E controlando a desorde, a súa entropía á fin e ao cabo, poderemos quizais recuperar nós, os arquitectos, o respecto, a confianza e a autoestima perdidos nos últimos tempos. E quen sabe se lograr iso que Pallasmaa cría ver fai xusto 20 anos para o futuro, ese “funcionalismo ecolóxico”

Sen estar de acordo con Luis Fernández Galiano ao dubidar de “se é sostible a arquitectura sostible”, tampouco é menos certo que hoxe encontrámonos con Premios de Construción Sostible (en Castela e León, sen ir máis lonxe), onde arquitectos se disputan un galardón de dubidoso mérito sen que a calidade da Arquitectura exhibida sexa obxecto de valoración ningunha, ao tratarse de certames que desvalorizan o noso oficio da Arquitectura a meras construcións. Porque o digamos claro: agora asistimos a unha nova farsa, co novo comercio de selos verdes” no que as autoridades confían para recobrar as súas aspiracións político-mediáticas… Pero éso, amigo lector, é un tema do que falaremos noutro post, a non moito tardar…

Rodrigo Almonacid [r-arquitectura] · doutor arquitecto

valladolid. abril 2013

Nota:

Mentres tanto ofrézovos a posibilidade de ver a miña presentación PWP que colguei en Slideshare coa conferencia da CONSTRUARQ 2013 acerca de todos estes asuntos

Rodrigo Almonacid Canseco
Rodrigo Almonacid Cansecohttps://rarquitectura.wordpress.com/
(Teruel, 1974). Licenciado en Arquitectura (1999) con premio extraordinario y Doctor “cum laude” en Arquitectura por la Universidad de Valladolid (2013), compagina su actividad académica como profesor doctor de la E.T.S. de Arquitectura de Valladolid con la profesional al frente de su propio estudio [r-arquitectura]. Es autor de dos libros: Mies van der Rohe: el espacio de la ausencia (2006); y El paisaje codificado en la arquitectura de Arne Jacobsen (2016). Colaborador habitual en blogs de actualidad y crítica arquitectónica.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS