Burbujas | Pedro Hernández

“Desde principios de la década de 1900, el capitalismo financiero comenzó a reemplazar el régimen disciplinario y la rígida compartimentación de la producción industrial en masa con regímenes más aleatorios de especulación y acumulación flexible, produciendo programas que no requerían ningún espacio en particular, sino solo una cantidad rentable metros cuadrados para responder mejor a las variaciones del mercado”.

Francesco Marullo1

Para Francesco Marullo, la traducción arquitectónica de este planteamiento fue el Typical Plan (TP). Analizado por Rem Koolhaas al observar la arquitectura de Nueva York, en especial de su Downtown, y enunciado en el libro S,M,L,XL, se describe como un orden esquemático definido por una retícula que opera y existe de forma independiente del uso final al que el espacio vaya destinado; su flexibilidad permite que, en él, se performen todas las actividades. Su expresión es mínima, “pura objetividad”,2 una suerte de “minimalismo para las masas”:3

“Arquitectónicamente, [el TP] ofrece un diseño genérico. Típicamente organizado como un espacio sin obstáculos, con un número mínimo de soportes, circulaciones verticales y servicios agrupados, se puede adaptar fácilmente a cualquier uso”.4

Su abstracción no sólo niega la atención a los aspectos materiales, también elude cualquier pretendida dimensión ética:

“El [TP] debe entenderse como una tecnología más que una tipología, o como un aparato para albergar actividades humanas de una manera simple. Es neutral; no reconoce ninguna diferencia entre el bien y el mal porque, simplemente, no le importa. Da la bienvenida a cualquier contenido y funciona en cualquier contexto. No obstruye ni reprime las contradicciones, sino que simplemente permite que ocurran, reconfigurando sus arreglos internos de acuerdo con la influencia de sus usuarios. En resumen, es una arquitectura de grado cero compuesta principalmente de contenido”.5

Con ese ‘grado cero’, el TP describe “el fin de la historia de la arquitectura”.6 Después de él, se supone, no puede hacerse ni haber mucho más. De esta manera, el TP replica, en forma arquitectónica, un concepto perseguido desde la filosofía desde tiempo atrás: el llamado “fin de la Historia”. Como apunta Peter Sloterdijk, este ‘fin’ supone, entre otras cosas, el final mismo del conflicto, que, a su vez, sería lo que haría saltar la historia hacia adelante.7 Dicho de otra forma, si el conflicto se produce allí donde se da el disenso, la fricción, y estaría referido tradicionalmente en el exterior — véase, por ejemplo, la guerra — , la utopía de la tan deseada ‘paz perpetua’ consecuencia del final de la Historia pasaría por un desplazamiento hacia el interior, en el que

“la vida social en su conjunto [quedaría] recluida en un caparazón. Si se llegara a esta situación, no se producirían ya nuevos acontecimientos históricos, sino tan sólo accidentes domésticos”.8

Sloterdijk ubica un temprano intento de interiorización en un edificio cuya estructura reproduce el esquema del TP: el Palacio de Cristal de Joseph Paxton y Charles Fox.

“[En] la estructura arquitectónica más imponente del siglo XIX — apunta Sloterdijk— (…) se produce nada menos que la total absorción del mundo exterior en un interior planificado en su integridad”.9

Esta planificación es la base de ese ideal de paz, de esa ‘ausencia’ de conflicto; de allí emergerá “la eterna primavera”.10

Bajo esta óptica, la paz tiene una cualidad climática, ambiental, reforzada en el hecho de que debiera ocurrir, frente a otro tipo de construcción arquitectónica, al interior de un invernadero.
Un invernadero es una sofisticada tecnología de control ambiental que también sustenta formas de dominación territorial y, más específicamente, económico.11

“El invernadero se convirtió en una tecnología del colonialismo, interviniendo, desde lejos, al injerto de la naturaleza (junto a las poblaciones vencidas al interior del Imperio) y llevándolo a un capitalismo industrial naciente”.12

El invernadero que fue Palacio de Cristal, al cambiar el objeto contenido desde lo vegetal a lo mercantil, será un “primer intento de formalización de un capitalismo integral”.13

Esta doble naturaleza, formal y ambiental, hace que el Typical Plan, en su modelo invernadero — esto es, en un modelo constantemente climatizado e iluminado — , se pueda definir, más que como un edificio, como una condición, capaz de establecerse en cualquier lugar, independiente del uso final y del contexto.

Liberado de todo, el único límite de este TP lo marca la parcela, y su exponente más radical sería un esquema desarrollado de forma ilimitada, tal y como ideó el grupo radical Archizoom al imaginar su Non-Stop City.

Archizoom

Surgida como crítica del sistema económico,14 proponía “una radicalización al absurdo de las fuerzas industriales, de consumo y expansionistas de la metrópoli capitalista en una ciudad continua sin otro atributo que su cantidad infinita”.15

Su objetivo final era el de exponer “una ciudad plenamente coherente con las lógicas implacables del capital bajo la forma de un soporte homogéneo que, al no oponer ninguna resistencia al ciclo producción-consumo, es[tuviera] dirigido a acelerarlo”.16

En su expresión extrema del modelo capitalista, la Non-Stop City se definió como “la condición terminal de la civilización (occidental), una utopía de la norma”.17 Allí, el negocio — esto es, el trabajo — y el capitalismo crecen hasta alcanzar una dimensión planetaria gracias a la tecnología:

Archizoom había constatado cómo la iluminación y climatización artificiales habían permitido a fábricas, aparcamientos o supermercados alcanzar profundidades construidas ilimitadas e independizarse del exterior”.18

Una imagen presente aún hoy en factorías, almacenes de minoristas y oficinas.

En su interior, sus habitantes son “libres para producir, intercambiar, circular y proliferar”,19 pero prisioneros de un ambiente homogéneo y sin forma, ni fachadas, ni composición. Edificio sin edificio, arquitectura sin arquitectura.

Empleadas de procesos femeninos en la fábrica de calcetería, Brunswick, 1970 | Fotógrafo: Laurie Richards Studio | Fuente: Museos Victoria

Aunque la ciudad sin freno de Archizoom no se terminaría materializando más allá del papel, lo cierto es que el capitalismo sí se expandió sin necesidad de establecer una construcción arquitectónica.

Su propuesta fue más radical: una enorme megaestructura que cubre e invade cualquier lugar existente. Ésta actúa, además, de forma ligera y aparentemente intangible: desde redes inalámbricas y dispositivos móviles. Gracias a ella, la oficina contemporánea se ha atomizado y desbordado por cualquier lugar; coloniza todos los aspectos de la vida.

Si “hasta finales de la década de 1990, los trabajadores de oficina estaban atados a sus escritorios por la necesidad de conectarse a redes físicas, el Wi-Fi transformó el entorno de la oficina en una nube conectada”,20 propiciando su ‘liberación’: cualquier computadora conectada a la Word Wide Web es suficiente para crear un espacio laboral. Apoyado en la tecnología, cualquier lugar es hoy un espacio donde se puede desarrollar el trabajo y/o el consumo.

TREExOFFICE, 2015, Tate Harmer

La posibilidad de conexión deslocalizada no elimina, sin embargo, la oficina, aunque sí la reformula. Con el auge de los llamados trabajos cognitivos y de las comunicaciones ‘sin cables’, el negocio, al tiempo que ha conseguido despojar todo lugar de cualquier otra expresión que no sea la productiva, ha hecho que el espacio de la oficina se haya escindido en dos posibilidades: la del trabajador precario y liberado, el freelance —“la encarnación paradójica de un Typical Plan”—21 y la de un nuevo modelo, que, pese a seguir respondiendo a los esquemas del TP, ha pasado de ser un espacio dedicado en exclusiva al ámbito laboral para superponer y dar soporte a otras muchas actividades.

Si, en 1964, Robert Propst revolucionó el mundo de la oficina con el Action Office, un sistema flexible e industrializado.22 perfectamente adaptado a la operatividad del TP desde la definición de pequeños cubículos individuales,23 desde 2005, la oficina se ha convertido en un espacio de apariencia naive pero cargado de estímulos. Ese año, Google establecería su primera gran sede, Googleplex,24 con la que la empresa deseaba salirse del ideal de oficina gris y anónima por uno donde sus empleados pudieran sentirse como en casa.

“Aprovechando la libertad [del Wi-Fi] recién descubierta, Googleplex disolvió las distinciones entre el espacio de trabajo y el espacio social. Debido a su interconexión ubicua, se convierte en un entorno total apropiado para trabajar. El trabajo se realiza tanto en oficinas dedicadas como en áreas sociales informales”.25

La propuesta de Propst propiciaba la flexibilidad con un sistema de paredes desmontables que, junto con los muebles y varios enchufes, habilitaban una oficina donde los trabajadores estaban volcados en el trabajo sin distracción. Googleplex, por el contrario, diseña una arquitectura laboral alejada del cubículo e imaginada como una fábrica creativa: un laboratorio en los que se propicia, premia y fomenta el talento y la diversidad. La flexibilidad se consigue gracias a una diversidad de escenarios posibles donde ponerse a trabajar. Su lógica es que, al otorgar un entorno propicio, la creatividad puede surgir de cualquiera y en cualquier momento. Para ello, el programa se extiende más allá del escritorio individual “tratando de ampliar los límites del lugar de trabajo”:26 jugar, conversar, descansar, comer,… será posible mientras no se deje de trabajar y de crear.

“Algunos [empleados] tienen escritorios de pie, algunos, incluso, disponen de cintas de correr para poder caminar mientras trabajan. (…) El resultado parece un poco caótico, como una especie de campamento de refugiados de alta tecnología, pero Google dice que así les gusta a los ingenieros”.27

El diseño da forma a “la filosofía general de la compañía”, que, en el caso de Google, es “nada menos que ‘crear el lugar de trabajo más feliz y productivo del mundo”.28 Allí, la mesa de trabajo individual ha dado paso a la de mesa de ping-pong;29 las zonas de descanso se han llenado con sofás y lugares donde dormir, escuchar música, ver películas o, incluso, columpiarse, configurando “un laberinto de áreas de juego, soleadas terrazas al aire libre con tumbonas [y] cafeterías gourmet que sirven desayuno, almuerzo y cena gratis”.30

Tomarse un café ha dejado ser una actividad fugaz frente a una pequeña máquina y pasó a ser un lugar donde los empleados encontrarían una gran variedad de productos — ya sean sanos o altos en azúcares.31 Todo complementado servicios exclusivos, como gimnasios o guarderías.

Proyecto: Yelp | Studio O + A | Fotografía: Jasper Sanidad | Fuente: interiordesign

Al incorporar cualquier actividad diaria, la vida del trabajador se ha trasladado por completo al interior de la oficina y el trabajo ha pasado a ocuparlo todo.

“[Esta] ocupación implica (…) el borrado de las divisiones espaciales”.32

En el interior de esta oficina, “la vida coincide con el trabajo, cualquier acción debe agregarse a la nómina”,33 desde el ocio al descanso. El resultado es un proyecto totalizador, que las grandes empresas de telecomunicaciones — Facebook, Apple, Google y Amazon, también conocidas con el acrónimo FAGA — están llevado ahora hasta sus últimas consecuencias. Es especialmente visible en el diseño de sus nuevas sedes centrales, todas recién terminadas o en construcción: Apple ha confiado la sobriedad de su diseño a Foster+Partners, que ha ejecutado un edificio circular que parece haber aterrizado sobre el terreno como un objeto salido de la misma fábrica de Steve Jobs; Facebook ha recurrido a Frank Gehry para definir un espacio de planta abierta, con una enorme cubierta verde que hace las veces de parque. El caso extremo, una vez más, es Google, que, con el proyecto realizado por BIG y Thomas Heatherwick, ha definido una burbuja que contiene no sólo oficinas y demás espacios de trabajo, sino también tiendas, restaurantes y otros espacios de ocio.34 En estos casos, el diseño trata de formalizar lo que estas empresas son y, desde ahí, crear

“un nuevo tipo de arquitectura dentro de esa cultura”.35

Por supuesto, al formalizar la identidad de la empresa, aparecen las diferencias entre una y otra, desde la concisión de Apple a la estimulación Google o la estudiada improvisación de Facebook. Sin embargo, existen elementos comunes. La flexibilidad, la horizontalidad, la transparencia o la ecología son aspectos recurrentes, y son el motor del diseño en los proyectos.

El aspecto más común es que todas buscan diluir las viejas jerarquías, definiendo nuevas maneras de ocupación, de relación o de participación (laboral). Para ello, y desde el punto de vista arquitectónico, los materiales, el mobiliario y el resto del diseño definen un lugar a medio camino entre el exterior y el interior, la plaza y la oficina, lo laboral y lo doméstico, entre el trabajo más duro y el ocio más relajado. Lo que antes era un lugar uniforme, en serie y de aspecto frío, con materiales hechos para durar, se sustituye una diversidad de ambientes cálidos de iluminación variable, con espacios adaptados a diferentes momentos y situaciones donde potenciar el diálogo creativo.

“Según Susan Wojcicki, vicepresidenta sénior de publicidad de Google, ‘fomentar una cultura que permita la innovación [ha sido] la clave’ para el éxito continuo [la empresa]. Es por eso que Google presta tanta atención a los lugares en los que trabajan sus empleados. Al facilitar las interacciones entre ellos, el espacio de la oficina es el medio a través del cual surgen las ideas. Si la compañía misma es una plataforma funcional para la innovación, sus oficinas, entonces, son la plataforma física. Porque es allí, en la oficina, donde la colisión accidental de ideas puede conducir a la creación significativa de productos”.36

Con esta nueva condición, todas las relaciones sociales están ahora medidas por la eficiencia. Incluso las que se tiene con los objetos y los espacios: cualquier superficie es útil para exponer y garabatear una idea. Sólo desde un contacto útil con los otros se puede seguir creando:

“Si dos personas se topan en un pasillo y provocan una conversación que requiere discusión técnica, o generación de ideas, o cualquier tema que pueda beneficiarse de ser escrito, lo mejor es que puedan escribirlo allí mismo. Dado que los pasillos no conducen a detenerse a escribir, las oficinas de Google están llenas de ‘todos los espacios de reunión imaginables, desde grandes espacios abiertos hasta pequeños rincones con muebles caprichosos’. Las conversaciones nunca tienen lugar demasiado lejos de un espacio para reunirse”.37

MPK 21, 2018, Frank Gehry | Fotógrafo: Michael Short / Bloomberg | Fuente: bloomberg.com

Para hacer posible este choque casual, cualquier lugar debe permitir la apropiación, así como ser lo suficientemente flexible para adaptarse a los posibles cambios y necesidades por venir. Atendiendo a esta idea, el edificio MK21, la primera de las ampliaciones previstas en la sede de Facebook, da prioridad a unos acabados austeros, de imagen inacabada.38 Al referirse a él, Mark Zuckerberg dijo querer un lugar de trabajo en proceso (work in progress), alejado de acabados lujosos.39 Huyendo de la arquitectura icónica, el edificio presenta un perfil bajo.40 Distribuido en una única planta, acoge a 2.800 empleados en un diseño que mantiene “la estética rápida y sucia de Silicon Valley, su espíritu de usar zapatillas y comer ramen”.41

Dentro, un sinuoso camino recorre todo el edificio, conectando los distintos espacios de la oficina.

“Siguiendo[lo], se despliegan cinco comedores, quince instalaciones artísticas y un amplio espacio para eventos y reuniones”.42

Todo debajo de un mismo techo y sin lugares donde esconderse, materializando un ideal de transparencia y vida pública.

“Nadie en Facebook, ni siquiera Zuckerberg, tiene una oficina privada”.43

Frank Gehry, Campus Facebook en Menlo Park (California) | Fuente: arquitecturaviva.com

En Facebook y demás compañías, la enunciada horizontalidad jerarquíca se traduce en una horizontalidad literal desde la que se defiende la construcción de una igualdad democrática, que, junto a la intención de dar cabida a todas las actividades posibles, termina por hacer patente — una vez más, de forma literal — la pretensión de extensión sin límite.

“[Las oficinas], bajo las presiones de los teóricos cibernéticos de BüroLandschaft,44 se convirtieron en estructuras horizontales cada vez más bajas, viendo la circulación vertical como un impedimento para la comunicación. Los parques de oficinas corporativas en la periferia urbana pronto suplantarían la torre de oficinas como la tipología dominante de la sede corporativa”.45

Incluso en la perfectamente pulida sede de Apple, que no podía estar más alejada desde el punto de vista de los acabados de Facebook, se adscribe en esta tendencia:

The Ring — como se conoce al edificio principal de Apple Park — te recuerda constantemente que estás en un espacio conectado (…) y fluido”.46

Pese a sus cuatro niveles — que podrían aparentemente ser un obstáculo para los trabajadores — la conectividad y la flexibilidad se trabajan desde los elementos de comunicación entre los pisos:

“Hay pozos de luz que bajan hasta el fondo. Tienes conexiones visuales y conexiones por las escaleras”.47

Una y otra definen un espacio “continuo, plano, simultáneo, ubicuo, sistémico y productivo”48 que se desliza, además, hacia el paisaje. Así, mientras en MK21 el recorrido interior se amplía a través de ventanales, pasarelas y un enorme patio — llamado ‘Plaza del pueblo’ — , creando una topografía continua que conecta con su contexto inmediato, en The Ring se hace uso de una excelsa transparencia con el objetivo de incorporar la ondulante orografía de la forma más natural posible y conseguir que “el trabajo sea lo más parecido a un paseo por el parque”.49 Gracias a enormes vidrios curvos de suelo a techo, la intención de Jobs era llevar

“la transparencia a un nivel nuevo, donde el edificio mezcla[ra] el interior y el exterior, rompiendo las barreras y haciendo un edificio más igualitario y accesible”.50

Campus ampliado de Facebook en California diseñado por Frank Gehry | Fuente: dezeen.com

Esa misma conciencia dirige también las propuestas hacia la ecología. Todas las sedes persiguen la más alta calidad LEED,51 tratando de ser 100% sostenibles y de reducir su consumo energético al mínimo. Esta búsqueda hace que todas establezcan, como ya se ha visto, cierta relación directa con lo natural: Facebook con su enorme cubierta verde y Apple modelando un paisaje aparentemente virgen en lo que fue un aparcamiento — antes propiedad de Hewlett-Packard — plantando cerca de 9.000 árboles autóctonos y manteniendo el 80% del terreno sin ocupar. Por su parte, la futura sede de Google plantea, incluso, incorporar zonas de protección animal dentro de una gigantesca tienda y, ya lejos de Silicon Valley, en Seattle, Amazon literaliza su nombre e inventa una selva tropical52 protegida en el interior de dos enormes esferas de vidrio.53

La apuesta ecología trataría de materializar la apuesta por el mañana, definida en “campus transparentes y reconfigurables: [con] edificios capaces de adaptarse y cambiar, y más abiertos a su entorno y la comunidad en la que se sientan”.54 Sin embargo, la realidad es distinta, y “lo que pone en marcha la promoción corporativa de la comunidad y del medioambiente es el deseo por construir una sociedad transparente, permeable, aunque selectiva”.55 Es cierto que algunas partes de estos proyectos son abiertamente transparentes y de acceso público, pero la transparencia, en esos casos, es “empleada como una especie de publicidad o una forma de propaganda”.56 Ahí, como ocurría en el siglo XIX con el Palacio de Cristal, el consumo se combina con espectáculo. Lugares como el Centro de visitantes,57 la cafetería para 4.000 personas58 o el Steve Jobs Theater,59 en el caso de Apple, o las Esferas,60 en el de Amazon, sirven como escenografía teatral de cara al público, dejando oculto todo lo demás.

Si bien al mirar las fachadas y los materiales utilizados pareciera que la transparencia es una virtud hacia una sociedad más justa, lo cierto es que los edificios operan más como una de las pantallas de un ordenador o de un teléfono celular­. La pantalla puede ser transparente, pero oculta el interior y nos deslumbra con una luz ­­­­ — ­­sea la del destello de una pantalla o de una arquitectura estrella — que esconde las formas de explotación a las que da soporte: desde minas a cielo abierto donde se extraen la materia prima tecnológica a condiciones laborales ­­basadas en la precariedad. Con accesos restringidos y medidas de seguridad, el ideal comunitario es, en realidad, el deseo para unos pocos.61

“La vida y la creatividad, y no el producto técnico, se han convertido en la obsesión predominante de la élite de Silicon Valley”.62

En ese interior aséptico y aparentemente neutro, se modela espacialmente una forma de vida-laboral que se inculca entre sus empleados.63

Google / BIG / Heatherwick Studio | Fuente: Plataforma Arquitectura

“El futuro del trabajo (…) se llevará a cabo en claros de bosques y prados de flores silvestres, junto a arroyos y asignaciones verdes, entre ciclovías y clases de yoga y fuentes, con productos frescos de barril. Será una utopía pastoral con Wi-Fi, todo barrido de forma segura debajo de una serie de gigantescas carpas de vidrio”.64

Dentro, trabajo, clima, luz, ventilación y demás aspectos pueden ser controlados. El caos, el accidente, la catástrofe, quedan fuera. En un ambiente estéril “donde la arquitectura expresa el flujo sin fricción del dinero”,65 se ejecuta, ahora sí, la antes enunciada paz perpetua.

“El aumento de la integración corporativa al medioambiente, encarnada en esta arquitectura, ayuda a romper cualquier ilusión de una prístina esfera pública o sociedad civil que funcione al margen del capital. A pesar de sus impresionantes vistas, la misma transparencia de estas utopías es un acto de anular el espacio, de acallar el sonido de la lucha que está afuera del cristal. Más bien, lo que está representado por el cristal en la vida, es la vida reflejándose en el espejo infinito del capital”.66

La apertura hacia lo natural es sólo aparente. La naturaleza es también un elemento interior, plenamente controlado y separado del exterior. Un transplante dentro de un ambiente hermético que sirve para completar la visión de un “un todo unificado”,67 un universo completo y medido hasta el detalle. El mundo natural permanece inalterado y sellado dentro de un espacio climatizado —a no ser que se aproveche de la temperatura cálida de California— , configurando una versión contemporánea del hortus conclusus68 medieval,69 una suerte de Jardín del Edén neoliberal que establece lo interior como clausura de lo exterior.70

“Lo que cuenta aquí es la posibilidad de mirar hacia adentro”.71

Sede de Amazon en Seattle

La elección geométrica y formal de las sedes de las FAGA no es casual —una esfera, en Amazon, un círculo, en Apple, y una burbuja, en Google —72 y da buena cuenta de las intenciones segregativas. Todas contienen, encierran y separan su propio paisaje, haciendo que ese trabajo estresante, inacabable y “opresivo luzca resplandeciente, limpio y sustentable”,[73] materializando la visión descrita por Steve Jobs, quien “quería que no hubiera ninguna costura [o] grieta; [donde] cada muro, piso e incluso techo tenía que estar pulido al borde de que fuera una lisura sobrenatural”:74 el sueño capital tecnológico es un mundo liso,

“sin hendiduras ni desfases, donde todo sea esencialmente homogéneo y donde no haya necesidad de pensar en dónde estás porque de cualquier manera no importa”.75

Esferas de Amazon, 2018, NBBJ | Fotografía: Sean Airhart Photography | Fuente: Plataforma Arquitectura

Pedro Hernández · arquitecto
Madrid. Julio 2019

Notas:
1 Marullo, Francesco, 2013, Pure Program and almost no form. Notes on Typical Plan and Ivan Leonidov, San Rocco Magazine №7, Venecia, pág. 59.
2 Koolhaa, Rem, 1995, Typical Plan, en KOOLHAAS, REM y MAU, BRUCE, S,M,L,XL, Monacelli Press, Nueva York.
3 Ibíd.
4 Aureli, Pier Vittorio y Tattara, Martino, 2015, Production/Reproduction: Housing beyond the Family, op. cit.
5 Marullo, Francesco, 2013, Pure Program and almost no form. Notes on Typical Plan and Ivan Leonidov, op. cit., pig. 59.
6 Koolhaa, Rem, 1995, Typical Plan, op. cit.
7 Sloterdijk, Peter, 2004, El palacio de cristal. op. cit.
8 Ibíd.
9 Ibíd.
10 Ibíd.
11 “Cuando Inglaterra se consolidó en el dominio imperial, el invernadero le permitió a la elite preservar, estudiar y apreciar especies exóticas del mundo. Fue uno de los espacios en la metrópoli donde las prácticas coloniales fueron estetizadas, vueltas naturales, donde lo Otro podía ser domesticado, colocado detrás del cristal, admirado con un té en la mano o tomado con el aumento del lente de algún botanista”. McFarlane, Key, 2018, El efecto invernadero: la vida en arquitectura de cristal, op. cit., pág. 101.
12 Ibíd., pág. 102.
13 Sloterdijk, Peter, 2004, El palacio de cristal. op. cit.
14 “La No-Stop City plasma cómo sería el sistema en su desarrollo último, un estado de exasperación que haría enloquecer “el cerebro del sistema” y provocaría su crisis definitiva. El proyecto es, en este sentido, ambiguo porque persigue mejorar y optimizar el sistema que aspira a subvertir. Puede considerarse, por lo tanto, una representación ideal de la metrópoli capitalista perfecta, pero también y paradójicamente, un modelo marxista o, por lo menos, la precondición que podría dar paso, en un futuro, a una genuina metrópoli socialista”. Martínez Capdevilla, Pablo, 2015, Disoluciones de la arquitectura en Archizoom y Andrea Branzi, en Quesada, Fernando (Ed.), 2015, Comunidad, común, comuna, Ediciones Asimétricas, Madrid, pág. 54.
15 Aureli, Pier Vittorio, 2011, The Possibility of an Absolute Architecture, MIT Press, Cambridge, pág. 19.
16 Martínez Capdevilla, Pablo 2015, Disoluciones de la arquitectura en Archizoom y Andrea Branzi, op. cit., pág. 54.
17 Koolhaa, Rem, 1995, Typical Plan, op. cit.
18 Martínez Capdevilla, Pablo 2015, Disoluciones de la arquitectura en Archizoom y Andrea Branzi, op. cit., pág. 56.
19 Koolhaa, Rem, 1995, Typical Plan, op. cit.
20 C-LAB, 2013, Mechanization of the Office, en Oosterman, Arjen e Inaba, Jeffrey (Eds.), 2013, Volume №37: Is This Not a Pipe?, Amsterdam. Disponible en: volumeproject.org (Última consulta: 12/09/2019).
21 Marullo, Francesco, 2014, Typical Plan: The Architecture of Labor and the Space of Production, Tesis Doctoral, TU Delf, pág. 5. Disponible en: repository.tudelft (Última consulta: 13/09/2019).
22 Desarrollado para la empresa Herman Miller y rápidamente copiado por el resto de la industria.
23 El resultado creaba un lugar igualitario entre todos los trabajadores, que se reflejaba tanto en el espacio como en su vestimenta y en las formas de comportamiento: nadie debía, ni podía, sobresalir.
24 El proyecto de Googleplex actualizaba un edificio construido en 1997 y que antes había sido sede de Silicon Graphics. En 2006, Google se traslada definitivamente.
25 C-LAB, 2013, Mechanization of the Office, op. cit.
26 Stewart B. James, 2013, Looking for a Lesson in Google’s Perks, en The New York Times. Disponible en: nytimes.com (Última consulta: 13/09/ 2019).
27 Ibíd.
28 Ibíd.
29 Véase: Six Reasons Your Office Needs A Ping Pong Table. Disponible en: morganlovell.co.uk  (Última consulta: 13/09/2019).
30 Stewart B. James, 2013, Looking for a Lesson in Google’s Perks, op. cit.
31  “No estamos tratando de ser mamá y papá. La coerción no funciona. Las opciones están ahí. Pero nos preocupamos por la salud de nuestros empleados, y nuestra investigación muestra que si las personas se involucran cognitivamente con la comida, toman mejores decisiones”. Ibíd.
32 Steyerl, Hito, 2014, El arte como ocupación: demandas para una vida autónoma, en Los condenados de la pantalla, Caja Negra Editora, Buenos Aires, pág. 109.
33 Marullo, Francesco, 2014, Typical Plan: The Architecture of Labor and the Space of Production, op. cit., pág. 5.
34 La primera propuesta de BIG y Heatherwick Studio era “una especie de ciudad plug-and-play, que recuerda mucho a los proyectos de ensueño del grupo experimental Archigram de la década de 1960, cuya ciudad enchufable preveía un mundo de módulos modulares apilados en un marco flexible. Las imágenes de los arquitectos muestran una visión similar, de bloques cuadrados apilados en un marco, con terrazas en cascada y espacios para expandirse, como si tuviera la capacidad de agregar habitaciones aquí y allá. (…) En palabras de Ingels, la arquitectura será ‘muebles gigantes que se pueden conectar de diferentes maneras’ (…) ‘La idea es simple’, dice David Radcliffe, vicepresidente de bienes raíces de Google, “en lugar de construir edificios de concreto inamovibles, crearemos estructuras livianas que se puedan mover fácilmente a medida que invertimos en nuevas áreas de productos”. Wainwright, Oliver, 2015, Google’s new headquarters: an upgradable, futuristic greenhouse, en The Guardian. Disponible en: theguardian.com (Última consulta: 19/09/2019).
35 Gehry, Frank, citado en Thorpe, Harriet, 2018, Frank Gehry’s latest office building at Facebook’s Menlo Park HQ opens, en Wallpaper Mag. Disponible en: wallpaper.com (Última consulta: 13 de septiembre de 2019).
36 Molloy, Jonathan C., 2013, Can Architecture Make Us More Creative? Part II: Work Environments, en archdaily.com. Disponible en: archdaily.com (Última consulta: 13/09/2019).
37 Ibíd.
38 Moore, Rowan, 2017, The billion-dollar palaces of Apple, Facebook and Google, en The Guardian. Disponible en: theguardian.com (Última consulta: 13/09/2019).
39 “[En el interior] lo que ves es sorprendentemente caótico: una vista densa de vigas de acero sin pintar junto a cordones y alambres que corren desde el techo y con las cabezas de los empleados medio escondidos detrás de monitores gigantes”. Hawthorne, Christopher, 2015, Review: A low-key Facebook building? In Gehry’s hands, Zuckerberg has it both ways, en Los Angeles Times. Disponible en: latimes.com (Última consulta: 13/09/2019).
40 “Wainwright, Oliver, 2015, Step into Zuckworld: rollerblading and selfie stumps at the new Facebook HQ, en The Guardian. Disponible en: theguardian.com (Última consulta: 15/09/2019).
41 Hawthorne, Christopher, 2015, Review: A low-key Facebook building? In Gehry’s hands, Zuckerberg has it both ways, op. cit.
42 Gibson, Eleanor, 2018, Facebook reveals expanded California campus designed by Frank Gehry, en Dezeen. Disponible en:  dezeen.com (Última consulta: 13/09/2019)
43 Hawthorne, Christopher, 2015, Review: A low-key Facebook building? In Gehry’s hands, Zuckerberg has it both ways, op. cit.
44 “El ‘paisaje de oficina’ (office landscape) soñado en la Alemania de los 50 como un descanso del mundo jerárquico de ejecutivos escondidos tras puertas cerradas. En la ola de optimismo de posguerra, todos trabajarían juntos en grupos de escritorios. Un mundo libre de trabajo en equipo, puntuado solo por macetas y particiones. [Pero], en realidad, fue el molde para las tristes extensiones de moqueta y de los falsos techos que han proliferado desde entonces”. Wainwright, Oliver, 2015, Step into Zuckworld: rollerblading and selfie stumps at the new Facebook HQ, op. cit.
45 Varnelis, Kazys, 2003, A brief history of horizontality. 1968/1969 to 2001/2002. Disponible en: kazys.varnelis.net (Última consulta: 19/09/2019).
46 Compton, Nick, 2017, In the Loop: Jony Ive on Apple’s new HQ and the disappearing iPhone, en Wallpaper Mag. Disponible en: wallpaper.com (Última consulta: 13/09/2019).
47 Ibíd.
48 González Rodríguez, Sergio, 2015, Campo de guerra, Anagrama, Barcelona, pág. 11.
49 Compton, Nick, 2017, In the Loop: Jony Ive on Apple’s new HQ and the disappearing iPhone, op. cit.
50 McCFarlane, Key, 2018, El efecto invernadero: la vida en arquitectura de cristal, op. cit., pág. 103.
51 “Los 800 paneles de vidrio curvado de 45 pies de alto en la fachada del edificio, ejecutados por la compañía alemana Seele, permiten vistas al parque y a las montañas de Santa Cruz, y a un patio de 30 acres que contará con huertos y robles, un gran estanque y pérgolas para comer al aire libre. (…) También se contemplan paneles solares en el techo, que proporcionarán el 80 por ciento de las necesidades de energía del edificio. Esos paneles, junto con un sistema de ventilación natural que, excepto en condiciones extremas, mantiene el edificio entre 68–77° F (20–25º C), y otros factores como el uso de madera reciclada, hacen que el edificio disponga de certificado LEED Platinum”. Compton, Nick, 2017, In the Loop: Jony Ive on Apple’s new HQ and the disappearing iPhone, op. cit.
52 “Las esferas contienen más de 40.000 plantas y 400 especies en total [que] provienen de 30 países”. Hartmans, Avery, 2018, I visited the Amazon Spheres, an indoor rainforest in the heart of Seattle — here’s what it’s like inside, en Business Insider. Disponible en: businessinsider.es (Última consulta: 13/09/2019).
53 “Amazon ha optado por ubicarse en el centro de Seattle, donde se cree que ocupa el 15–20% del espacio de oficina disponible, lo que le permite presumir que el 20% de sus 25.000 empleados caminan al trabajo. Al conjunto bastante anodino de bloques de oficinas, acaba de agregar las esferas, un Eden Project urbano de burbujas entrelazadas, donde sus empleados deambularán entre bosques tropicales, cascadas y temperaturas costarricenses”. Moore, Rowan, 2017, The billion-dollar palaces of Apple, Facebook and Google, op. cit.
54 Compton, Nick, 2017, In the Loop: Jony Ive on Apple’s new HQ and the disappearing iPhone, op. cit.
55 McCFarlane, Key, 2018, El efecto invernadero: la vida en arquitectura de cristal, op. cit., pág. 103.
56 Malfona, Lina, 2018, The Circle: Geographies of Network vs. Geometries of Disjunction, The Avery Review. Disponible en: averyreview.com (Última consulta: 19/09/2019).
57 “El Centro de visitantes está diseñado como una entrada pública exclusiva para el Apple Park y cuenta con una amplia terraza en la azotea con impresionantes vistas del edificio principal. (…) Una envolvente excepcionalmente transparente se encuentra debajo de un techo flotante de fibra de carbono, (…) el vidrio de altura completa desmaterializa el volumen del edificio”. Foster+Partners, Memoria del Centro de visitantes de Apple Park, en archdaily.com, Disponible en:  plataformaarquitectura.cl (Última consulta: 19/09/2019).
58 “El café tiene dos enormes puertas de vidrio que se pueden abrir cuando hace buen tiempo, lo que permite a las personas cenar al aire libre”. “Las puertas corredizas de vidrio — de 85x54pies (25x16m.) cada una — a lo largo del café extienden los cuatro pisos completos del edificio. Con un peso de 440.000 libras cada una, se abren y cierran silenciosamente a través de mecanismos ocultos bajo tierra”. Levy, Steven, 2017, One More Thing: Inside Apple’s Insanely Great (or Just Insane) New Mothership, en WIRED. Disponible en:  wired.com (Última consulta: 19/09/2019).
59 “[Con] 1,000 asientos presenta un cilindro de vidrio de 20 pies de alto y 165 pies de diámetro con un techo metálico de fibra de carbono”. Ibíd.
60 Si bien el interior sirve como espacio comunitario para los empleados de Amazon, el espacio es accesible para el público a través de una límitada, aunque gratuita, reserva electrónica: seattlespheres.com (Última consulta: 19/09/2019).
61 “Amazon, Apple y Google mantienen la tradición utópica del cristal cuando levantan sedes ecológicamente amigables. Algunos han llamado a sus intensivos programas de diseño en cristal ‘comunas hippies high-tech’, pero es mejor decir que estos espacios son falsas comunas (por decir lo menos)”. McFarlane, Key, 2018, El efecto invernadero: la vida en arquitectura de cristal, op. cit., pág. 104.
62 Ibíd, pág. 106
63 Lagorio-Chafkin, Cristine, 2014, Googleplex’s Designer on the Future of the Office, en INC. Disponible en: inc.com (Última consulta: 19/09/2019).
64 Wainwright, Oliver, 2015, Google’s new headquarters: an upgradable, futuristic greenhouse, op. cit.
65 Malfona, Lina, 2018, The Circle: Geographies of Network vs. Geometries of Disjunction, op. cit.
66 McFarlane, Key, 2018, El efecto invernadero: la vida en arquitectura de cristal, op. cit., pág. 104.
67 Compton, Nick, 2017, In the Loop: Jony Ive on Apple’s new HQ and the disappearing iPhone, op. cit.
68 Asociados a monasterios, en la tradición cristiana, el hortus conclusus es un jardín cercado y paradisíaco recurrente en la representaciones pictóricas de la Virgen María, quien, a su vez, es la encarnación del mismo. “Como símbolo de la virginidad de María, se inspira, principalmente, en un pasaje del Cantar de los Cantares, ‘Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa, jardín cerrado, fuente escondida’. (…) [El jardín] era una representación de su útero ‘cerrado’, que debía permanecer intacto, y también protegido, por un muro, del pecado”. Véase: wikipedia.org (Última consulta: 19/09/2019).
69 Malfona, Lina, 2018, The Circle: Geographies of Network vs. Geometries of Disjunction, op. cit.
70 Para saber más, puede consultarse la conferencia de Lucía Jalón Oyarzun en CENDEAC. Disponible en: youtube.com (Última consulta: 19/09/2019).
71 Malfona, Lina, 2018, The Circle: Geographies of Network vs. Geometries of Disjunction, op. cit.
72 Incluso en Facebook, que asegura querer integrase en el paisaje circundante, al situar su cubierta jardín en un nivel distinto al de la calle, la distingue de ésta y la vuelve exclusiva.
73 McFarlane, Key, 2018, El efecto invernadero: la vida en arquitectura de cristal, op. cit., pág. 100.
74 Ibíd., pág.106.
75 Ibíd., pág.106.

Soy arquitecto por la Universidad de Alicante, pero mi interés sobre esta disciplina se encuentra alejado de su papel tradicional de diseño de espacios. Más bien, me interesa entender cómo las representaciones de la arquitectura, el paisaje, el diseño o el territorio construyen y materializan determinados discursos ideológicos, imponiendo posturas, subjetividades y formas de acción sobre los cuerpos que la habitan.

En mi trabajo edito estos discursos –sus imágenes, sus historias o sus restos materiales– y reelaboro comentarios críticos que ponen en evidencia sus controversias y contradicciones, formalizándolos en diversos formatos como textos, fotografías, vídeos, objetos o instalaciones, muchas veces entrecruzados entre sí.

He publicado artículos y ensayos en diversos medios de Estados Unidos, Italia, Croacia, España, Chile y México. Desde enero de 2013-2018 residí en la Ciudad de México donde trabajaba como coordinador de contenidos en Arquine. Actualmente resido en Madrid.

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