Reflexiones sobre la constitución formal del espacio a través del pensamiento gráfico y la abstracción (IV) | Antonio Estepa Rubio

Dibujo y mirada
Dibujo y mirada

Herramientas de proyectación

Si analizamos algunos de los principales tratados de montea, entre ellos el de Alonso de Vandelvira1 o el de Ginés Martínez de Aranda2, podemos vislumbrar que, en la época en la que se construían en la Península Ibérica las grandes catedrales, no existía un protocolo para la transferencia del conocimiento que consiguiera unificar los criterios ejecutivos de una manera reglada.

En los tratados de carácter técnico era usual el empleo de traslaciones métricas entre un dibujo y otro de manera directa; además de constantes superposiciones de lecturas verticales y horizontales de una misma geometría, lo que hacía que estos dibujos resultasen demasiado complicados para su interpretación.

Será Gaspard Monge3 quien pondrá orden en esta manera de operar, desarrollando el método de la doble proyección, origen del sistema diédrico diecto y del diédrico clásico; que a su vez se apoya sobre los sistemas conceptuales y los sistemas gráficos de proyección ortogonal bajomedievales. El profesor José Calvo López apunta que el Cuaderno de Villard de Honnecourt, de la primera mitad del siglo XIII, fue seguramente una de las primeras fuentes donde se registra un empleo sistemático y ordenado de dibujos en alzado, separados de la planta y con correspondencia métrica. Además, estos dibujos se emplearon para dar solución a problemas de corte de piedras, cuya resolución hubiera sido inviable por separado, e imposible de entender sin la necesaria correspondencia entre las proyecciones horizontales de las plantas y las verticales de los alzados.

Está asimilada la creencia de que el mecanismo fundamental de proyectación con el que se trabajaba en el Renacimiento deriva de la interpretación de los sistemas de perspectividad propuestos por las investigaciones de Alberto Durero; primeramente aplicados sobre la pintura y, posteriormente aplicados sobre la notación directa que se pudiera hacer para la organización del espacio arquitectónico. Es muy común la idea de que la forma de proyectar en arquitectura estuvo ligada con la forma en la que se proyectaba en pintura, sin embargo, esta consideración no tiene en cuenta que, más allá de la figuración formal, es siempre pertinente la gestación de un procedimiento técnico que permita la construcción de las formas proyectadas.

En definitiva cabe hacer una escisión de los procesos de creación/ideación/planificación/organización de las formas que definen el espacio arquitectónico, de acuerdo con las herramientas utilizadas en cada una de las fases de resolución. Así, podemos afirmar que cada etapa en el proceso de gestación proyectual demanda el empleo de unos sistemas de desarrollo concretos, si bien, para el caso del diseño arquitectónico, éstos pueden agruparse en dos grandes áreas: los métodos perspectivos y los métodos proyectivos.

Los métodos perspectivos responden a cuestiones inherentes a la percepción escalar, a la ortodoxia formal o al acuerdo, o desacuerdo, en el cumplimento de la regla: esto es, los métodos perspectivos atienden a necesidades funcionales, a planificaciones y jerarquizaciones espaciales, a composiciones volumétricas o a resoluciones tipológicas.

Dibujo y pensamiento
Dibujo y pensamiento

Por el contrario, los métodos proyectivos responden a cuestiones que se instalan en situaciones ejecutivas, en la búsqueda de la verisimilitud, en el testeo de la realidad, o en la necesidad de dar respuesta ante el inexpugnable llamamiento de las leyes de la estática o la resistencia de los materiales. Los métodos proyectivos, que son la base sobre la que se construyó una forma nueva de idear en arquitectura, y que auspiciaron el nacimiento de un modelo de proyectación fundado sobre el ideal constructivo, otorgan una manera de ideación que, tal vez por vez primera, justifica la necesidad de dominio de la disciplina.

De manera general, emplearemos el concepto de método proyectivo, en alusión a la sistemática gráfica con la que trabaja y con la que se soporta conceptualmente este procedimiento, la teoría de la proyectividad. Como sabemos, el método de proyecciones ortogonales o método proyectivo se fundamenta en el aislamiento parcial de los objetos en el espacio para poder analizarlos a través de su dimensionado en verdadera magnitud. Por eso es siempre necesario ir acodalando el trabajo con sucesivos mecanismos de complemento gráfico, como lo son fundamentalmente, los giros, los abatimientos, los cambios de plano, o las reducciones a formas simplificadas más sencillas que, por comparación, permiten dar soluciones aproximadas a los problemas planteados.

Proyectar el espacio para ser pintado, o dibujado, podría llegar a demandar el conocimiento de técnicas de ejecución material, si lo que se pretende es responder a cuestiones derivadas de la justificación de las reglas o las normas, tan vivas y vibrantes en el Renacimiento o en el Barroco. Sin embargo, no cabe duda de que para proyectar constructivamente, con respecto a estas misma reglas y para casos especialmente dificultosos, no es pertinente la justificación de los modelos contenidos en los tratados, sino que se demandaban conocimientos profundamente más complejos.

Que existe un cambio en la manera en la que se planifica y se resuelve la arquitectura es más que evidente, pero lo que muy difícilmente podemos determinar es quién propicia por vez primera ese cambio, y cómo surge la chispa que origina la llama; pues seguramente se trata de un proceso anónimo, consolidado por sedimentación, y esencialmente apoyado en una traslación hacia el intelecto de los mecanismos aprehendidos desde el contacto con los oficios.

A partir del siglo XVI se desarrolla un esfuerzo por resolver gráficamente problemas complejos que ocuparán a la disciplina hasta el siglo XIX, momento a partir del cual se produce un estancamiento de la estereotomía. En este momento comienza a surgir infinidad de alardes técnicos de despiece que persiguen, no tanto una habilidad imaginativa para resolver problemas, sino más bien la justificación compleja y abstracta de enunciados que satisficiesen la empleabilidad de las investigaciones en la que se estuvo trabajando.

Prof. Dr. Antonio Estepa Rubio
Septiembre 2019, Zaragoza

Este artículo forma parte del Prima Lectio Curso Académico 2019-2020 de la Escuela de Arquitectura y Tecnología, Universidad San Jorge.

Notas:

1. Barbé Coquelin De Lisle, G. El tratado de arquitectura de Alonso de Vandelvira: Edición con introducción, notas, variantes y glosario hispano-francés de arquitectura. Madrid, Confederación Española de Cajas de Ahorros, 1977

2. Calvo-López, J. Cerramientos y trazas de montea de Ginés Martínez de Aranda [Tesis doctoral]. Madrid, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, 1999

3. Calvo-López, J. “Gaspard Monge, la estética de la Ilustración y la enseñanza de la Geometría Descriptiva”, Revista de Expresión Gráfica en la Edificación, nº 4. Granada, Universidad de Granada, 2006. Pp. 85-92

4. Rabasa Díaz, E. “Estereotomía: teoría y práctica, justificación y alarde”, Informes de la construcción, nº 65 (Extra nº 2). Madrid, Centro Superior de Investigaciones Científicas, 2013, Pp. 5-20

Bibliografía

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Calvo López, J. Cerramientos y trazas de montea de Ginés Martínez de Aranda [Tesis doctoral]. Madrid, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, 1999
Calvo López, J. “Gaspard Monge, la estética de la Ilustración y la enseñanza de la Geometría Descriptiva”, Revista de Expresión Gráfica en la Edificación, nº 4. Granada, Universidad de Granada, 2006. Pp. 85-92
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Natural de Jaén, es Arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Sevilla, Doctor en Arquitectura por la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Alcalá, Máster en Urbanismo, Catastro y Valoración por la Universidad de Jaén, Máster Executive en Infoarquitectura e Interiorismo 3D por el Instituto Europeo de Estudios Empresariales, Máster en Estudios Avanzados en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza y Máster en Investigación y Formación Avanzada en Arquitectura por la Universidad San Jorge de Zaragoza.

Cofundador del estudio ER arquitectos. Subdirector del Área de Conocimiento en Arquitectura y responsable del Grado en Arquitectura, profesor de Análisis de Formas, Proyectos, Integración y Proyecto Fin de Grado, director de la Cátedra Legrand y coordinador ejecutivo de la Cátedra Lobe, director del Título de Experto en Diseño Avanzado, Infoarquitectura e Ideación y del Título de Experto en Flujo de Trabajo BIM con Revit en la Escuela de Arquitectura y Tecnología de la Universidad San Jorge de Zaragoza. En colaboración con su hermano gemelo, el arquitecto jiennense Jesús Estepa Rubio, ha sido galardonado con diversos premios y distinciones en concursos de arquitectura de ámbito nacional e internacional, y algunas de sus obras han sido publicadas en revistas especializadas del sector.

Tanto desde la Universidad como desde su ejercicio profesional como miembro del estudio ER arquitectos, desarrolla una natural actividad investigadora caracterizada por el desempeño de tareas multidisciplinares.

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