Los mapas. Una apropiación del mundo | Ignacio Grávalos – Patrizia Di Monte

Puedo usar un espejo, que muestran las cosas como se ven,
o puedo usar un mapa, que muestran las cosas como son pensadas.”

E. Gombrich

Un mundo de papel.

Los mapas constituyen una representación gráfica del territorio. Pero también, a su vez, siempre han constituido un instrumento de ideología y poder. Responden a la necesidad de ubicar procesos y hechos, tanto pasados como futuros, nos hablan de un orden social en un tiempo y en un espacio concreto.

J. B. Harley, en La nueva naturaleza de los mapas1 los define como una construcción social del mundo expresada a través de la cartografía. Sin embargo, matiza, los mapas nunca son neutrales, ni siquiera completamente científicos. Analiza las presiones que comprometen la independencia del cartógrafo: limitaciones financieras, económicas o políticas.

“A lo largo de la historia el cartógrafo fue un títere vestido con un lenguaje técnico, cuyos hilos eran manejados por otras personas”.

El mapa se convertía así en un documento que iba más allá de la representación de la imagen física de un lugar. En este hilo discursivo, el autor considera el mapa como un arma más del imperialismo, ya que, en palabras del autor,

En la medida en que los mapas se usaron en la promoción colonial y se adueñaron de las tierras en papel, antes de ocuparlas efectivamente, los mapas anticiparon el imperio”.

Este argumento es válido tanto para lo que expresan los mapas como para lo que silencian. Se convierten en un documento intermedio entre lo que trata de decir y lo que procura omitir. Invita a analizar estos documentos como una “búsqueda de silencios”. Un mapa contenía lo real; lo que no se veía, no existía.

El propio sistema de representación manipuló la configuración del mundo. En este aspecto, resulta ilustrativa la proyección terrestre de Mercator (1569), que si bien logró crear un mapa que no distorsionara los ángulos para la navegación, reflejó del mismo modo una imagen del mundo con una Europa central en una posición privilegiada y hegemónica pero a la vez deformada y alejada de las altitudes altas. A partir del siglo XVII se avanzó hacia una racionalización científica del mapa, en un intento de traducir verdades cartográficas con una precisión matemática, independientes y objetivas.

Comparación de representación de Mercator y Peters | commons.wikimedia.org

Una imagen del tiempo y del espacio.

Italo Calvino, en El viandante en el mapa2, subraya como la primera necesidad del mapa la de fijar sobre el papel una sucesión de recorridos, de viajes. Este transcurrir de etapas, se expresa muy bien en sus primeras representaciones, realizadas a través de rollos de pergamino que mostraban sucesivamente los hitos del recorrido. Son imágenes que no pretendían tanto de expresar una verdad física y territorial como un sentido lineal. Se tratan de documentos que privilegian el recorrido terrestre: ciudades, aldeas, distancias, etc. Así lo atestigua la Tabula Peutingeriana, un mapa que refleja las posesiones, los recorridos y las conexiones del Imperio Romano. Calvino ve en esas primeras representaciones cartográficas “la necesidad de abarcar en una imagen la dimensión del tiempo junto con la del espacio”.

Tabula Peutingeriana | doria.fi

Lejos de fijar una traducción literal del territorio, en diversas representaciones aparecen unos mapas diagramáticos más interesados en los flujos que en la morfología terrestre o marina. Es el caso de los mapas de madera de las Islas Marshall, compuesto por palos y conchas. Estos artefactos constituían una información encriptada y privilegiada sobre la disposición de cientos de islotes, así como de las corrientes marinas de esa parte del océano que permitían la navegación de las canoas por las islas de la Polinesia.

Mapa Islas Marshall | tectonicablog.es

A partir del siglo XVII la elaboración de mapas adquirió una asombrosa precisión científica, impulsada por cartógrafos venecianos y holandeses, en un intento de reflejar un territorio donde, paradójicamente, las fronteras entre la tierra y el agua eran inciertas.

Un mundo digital.

Ya en pleno siglo XX, la necesidad de clasificar el mundo derivó en la creación en 1940 del sistema de coordenadas Universal Transversal de Mercator (UTM), que sectorizó el planeta en sesenta zonas de precisión. Posteriormente, en 1978, se produjo una nueva revolución al lanzarse el primer satélite de los veinticuatro que iban a configurar el Sistema de Posicionamiento Global (GPS). Una red de satélites sustituiría la visión cartográfica clásica a través de una piel tecnológica que trataba de envolver al planeta. A partir de entonces, un mundo digital compuesto por la precisión y la constante actualización de los datos ha venido a crear una serie de documentos que reflejan los continuos y veloces cambios del mundo actual.

Satélites GPS | celestiamotherlode.com

Ya no sólo se mapean territorios. Existe una voluntad irreprimible de expresar gráficamente acciones, flujos, situaciones, deseos, etc.; todo aquello que pueda configurar de algún modo la compleja realidad contemporánea. En este sentido, hemos entrado en la era de los datos masivos (Big Data), de la acumulación de información absolutamente interconectada. A partir de 1924, los descubrimientos de la mecánica cuántica “destruyeron para siempre el sueño de la medición exhaustiva y perfecta”.3 El nuevo paradigma de la complejidad ya no busca los efectos causales, reniega de la lógica positivista; acepta cierto grado de imprecisión y desorden a cambio de la posibilidad de correlacionar grandes cantidades de información.

A mitad de siglo XX irrumpe una voluntad de obtener mapas específicos que reflejaran la acción humana. Mapas sociales, ecológicos, subjetivos, emocionales, etc. Mapas que anteponen los flujos a la materialidad de la ciudad. Una realidad que empezó a desmaterializarse a través de los vectores de deseo, como reflejó Debord en “The naked City” (1957), donde la morfología urbana era literalmente borrada en algunas zonas de la ciudad; o más recientemente, los planos de Twitter o Flickr que privilegian más las conexiones que la territorialidad.

Mapa Tokio de ubicaciones de Flickr y Twitter | metalocus.es

Y en este intento de mapear la realidad, aparecen dos nuevos protagonistas: Amazon y Google. Por un lado Amazon apuesta por la digitalización de documentos, de contener la información. Google, sin embargo, apuesta por la datificación, la acumulación de datos que, a través de sus intrincadas relaciones y de numerosos clics, contienen la llave del mundo.

A partir de allí, surgen una serie de agencias (MarketPsych, Thomson Reuters,..) que captan innumerables datos para generar diversos índices que intentan reflejar, no ya verdades sobre el territorio, sino cuestiones tan etéreas como el optimismo, la melancolía, el miedo, la cólera, la innovación, el conflicto, etc. Y estos datos ya no pueden ser manipulados ni asimilados por una mente humana. Son potentes máquinas programadas las que buscan

correlaciones inadvertidas que puedan traducirse en beneficios (…) Los estados de ánimo han quedado datificados.4

Ignacio Grávalos – Patrizia Di Monte. Arquitectos  (estonoesunsolar)
Zaragoza-Venezia-Foggia. Abril 2015.

Notas:
1 Harley, Brian. “La nueva naturaleza de los mapas”. Fondo de Cultura Económica, 2005.
2 Calvino, Italo. El viandante en el mapa, en “Colección de arena”. Siruela, 2002.
3 Mayer-Schönberger, V; Cukier, K. “Big Data. La revolución de los datos masivos”. Turner, 2013.
4 Mayer-Schönberger, V; Cukier, K. Op. cit.

Ignacio Grávalos – Patrizia di Monte

Ignacio Grávalos y Patrizia Di Monte fundan gravalosdimonte arquitectos en 1998, un estudio que trabaja en los diversos ámbitos de la arquitectura y del paisaje, participando en proyectos de actividad cultural, estudios de regeneración urbana, trabajos de arquitectura participativa y estudios experimentales sobre urbanismo de no conformidad. En la actualidad alternan la actividad profesional con la docente, así como la presencia en numerosos procesos de investigación en ámbito europeo.

Ignacio Grávalos es arquitecto por la ETSAB (Barcelona, 1994). Es profesor titular de Expresión Arquitectónica de la Escuela de Arquitectura de la Universidad San Jorge de Zaragoza.
Patrizia Di Monte es arquitecta por el IUAV (Venecia, 1995). En 1998 consiguió el título de máster (La Gran Escala) por la UPC y la suficiencia investigadora (tesis doctoral en curso). Ha sido arquitecta colaboradora Fund. Peggy Guggenheim en Venecia de 95-97, miembro de la comisión de cultura del COAA de 2003-06, miembro del comité cientifico Capitalidad Cultural Zaragoza 2016, profesora de Proyectos III de la Escuela de Arquitectura de la USJ de Zaragoza y actualmente es profesora de Urbanismo I. Obtienen el 1er premio concurso paseo marítimo en Torre Mileto, 1er premio concurso de ideas reforma C.O.A.A., 1er premio concurso bloque de viviendas en torre en Zaragoza, 1er premio concurso bloque de viviendas en el Canal Imperial Zaragoza, 3er premio concurso ideas internacional “Oficinas Expo 2008”, adjudicatarios de numerosos concursos de estudio sobre el Casco Histórico de Zaragoza.

Creadores del programa “estonoesunosolar”, iniciativa experimental de intervenciones temporales en vacíos urbanos para uso público, reconocida con 1er premio Saie Urban regeneration and development 2012, 1er premio Eurocities 2011 Participation, 1er premio Innovazione e Qualitá Urbana 2010, mención de investigación XI Bienal Española Arquitectura y Urbanismo, 2º premio SAIE Selection 10, 3er premio SMART Future Minds 2010, finalista premios FAD 2011, finalista City to City FAD awards 2012, finalista Future Cities awards 2012, ganadores convocatoria internacional “Architecture of Consequence” del NAI (ND) , obra seleccionada 6ª y 7ª Bienal Europea de Paisaje, mención XXII y XXVI premios de Arquitectura García Mercadal.

Entre sus últimas obras construidas se encuentra la escuela infantil del Casco Histórico de Zaragoza (en colaboración con S. Carroquino), que ha recibido el accésit premio Children in Scotland’s Making Space Awards 2010.

Han sido arquitectos invitados a: Congreso Eurocities Culture Forum 2009, Congreso Caceres Ciudades Creativas 2009, Congreso Ciudades Creativas 2010 (Kreanta), XIX Congreso Centro Iberoamericano Desarrollo estratégico Urbano en Mérida (Méjico), Reunión Agenda 21 para la Cultura en Belo Horizonte (Brasil), Xunta de Galicia, Ayto. de Sevilla, Ayto. de Vitoria, COAC, COAG, Master Arquitectura Medioambiental y Urbanismo Sostenible PAMUS de Univ. La Salle, Universidad Internacional de Andalucia, Universidad de País Vasco, Master Progettazione Interattiva Sostenibile e Multimedialità de Roma3, Master in Paesaggistica-Unifi/AIAPP/LUS Univ. di Firenze, Univ. Di Trento, Ayto. de Turín, Ayto. De Napoles, Milano Made Expo 12, SAIE 12 Bologna, Politecnico de Milán, Cité de l’ Architecture de París, DAZ de Berlín, Master Public Space Berlage Institute de Rótterdam entre otros.

follow me

Archivado en: faro, Ignacio Grávalos - Patrizia di Monte

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,