[:es]
En 1928, Theo van Doesburg formuló la revisión más transgresora y consistente sobre el neoplasticismo. El diseño para las salas interiores del Café Aubette expone los patrones del elementarismo, una representación que progresa la idea neoplástica a una dinámica briosa contra la ortodoxia del dualismo horizontal y vertical. Esta decisión De van Doesburg produjo un enfrentamiento entre los miembros más prolíficos del grupo que termino por derrumbar la unidad intelectual del movimiento De Stijl y la ruptura definitiva de su relación con Mondrian.
El Café Aubette forma parte de una estructura ubicada en la Place Kléber. Es una construcción remanente de un complejo monástico del siglo XIII, después que una parte fue demolida y el resto adaptado al uso militar. A mediados de 1700 el arquitecto francés Jacques François Blondel recibió el encargo para reconstruir el conjunto con una estructura que representara “el estilo de la época”. Este complejo fue denominado Aubette, y deriva su nombre de “aube” (amanecer). En 1845 se estableció allí el café Cade, que posteriormente sirvió como escuela de música. En 1869 fue adquirido por la ciudad para ser utilizado como museo, pero un año más tarde fue quemado, atentado al que solo sobrevivió la fachada diseñada por Blondel. En 1911 se inició un proceso de renovación que no avanzó demasiado, hasta que finalmente los hermanos Horn y Ernest Heitz, desarrolladores inmobiliarios, se hicieron cargo del edificio. La fachada no sufrió grandes modificaciones, pero en su interior, las diferentes intervenciones derivaron en una arquitectura bastante ecléctica.
En 1925 los administradores del conjunto edilicio proponen a Jean Arp intervenir en el interior para convertir la estructura en un centro de ocio. El programa incluía una cafetería, un restaurante, una cervecería, un salón de té un cine y otras salas, repartidos en los cuatro pisos del edificio. Arp convoca a Theo van Doesburg para resolver los problemas arquitectónicos emergentes de la intervención y además suma a su esposa Sophie Taeuber para intervenir en algunas de las salas.
Theo van Doesburg entendió que el diseño del café Aubette no era solo la oportunidad para avanzar en su concepto del arte total, también le permitía producir un giro en la concepción neoplástica, dogmatizada por un estricto dualismo ortogonal que aún estaba influenciada por el discurso renacentista. Su diseño proclama la cultura elementarista, que, en contraste con la estática ortogonal, representa el dinamismo del espíritu como sucede en la vida misma.

El interior del Aubette fue concebido como un espacio de gran fluidez. Un recorrido donde no se podía establecer con precisión el límite entre un espacio y otro. Cada artista se ocupó de diseñar un espacio en particular, pero Theo van Doesburg reservo para sí las salas más importantes: el gran salón de baile y el café restaurant.
En estos espacios, Theo van Doesburg reacciona a la disposición ortogonal de la habitación para componer una contraposición de planos en diagonal. De este modo promueve un efecto giratorio y centrífugo en el espacio que se acentúa mediante el desplazamiento de colores y el relieve, para alcanzar un alto grado de dinamismo visual. En esta intervención, la influencia de El Lissitzky y sus Proun fue determinante, tal como lo señal Frampton:
“el interior de Theo van Doesburg en L’Aubette estaba similarmente dominado y deformado por las líneas de un enorme relieve diagonal o contracomposición que pasaba oblicuamente por encima de todas las superficies internas. Esta fragmentación a través del relieve –una ampliación del enfoque Proun de Lissitzky para su habitación de 1923- estaba complementada por el hecho de que el mobiliario estaba exento de toda pieza elementarista”.1
El módulo de planos -1,20m x 1,20 m- está definido por la altura de los radiadores. La gama cromática mantiene la paleta de colores neoplástica: Rojo, Azul, amarillo, negro y blanco, y la unión de matices del mismo tono permite acentuar o atenuar el brillo según las circunstancias. Los elementos colocados en relieve logran una definición más estricta de los planos y evitan la fusión visual. Esa disposición se beneficia en el enérgico acento ortogonal que presentan los vanos de puertas y ventanas, además de la propia disposición de las habitaciones, promoviendo un “contra movimiento” a la presencia de la arquitectura.
“Los diseños de Theo van Doesburg para la gran sala de fiestas y el café restaurante y el salón de té de Sophie Taeuber-Arp, se ajustan a la concepción neoplástica del diseño de interiores: planos de color alineados con los elementos horizontales/verticales de la arquitectura, sin atravesar los límites establecidos por las esquinas. Cada pared está tratada como una composición distinta, con lo que se refuerza la integridad de las superficies discretas y se subordina el color a la arquitectura. En otros diseños, como el de Sophie Taeuber-Arp para el bar del primer piso, se da una mayor continuidad pictórica al espacio interior al hacer que los planos de color atraviesen las esquinas. Color y arquitectura desempeñan funciones parejas, en un acercamiento stijliano de fusión de ambos en una obra total”.2

Con motivo de la inauguración de la sala, Theo van Doesburg publica su teoría sobre el proyecto elementarista en un número especial de De Stijl dedicado al Aubette. Debido al escaso dinero asignado para la materialización, se emplearon materiales de baja calidad que atentaron contra la fuerza expresiva del proyecto y atenuaron la contundencia de la unidad plástica que Theo van Doesburg buscaba. Esta circunstancia y la inquietud que provocaba entre los propietarios un trabajo demasiado vanguardista sometieron a la obra a varias modificaciones y posteriormente su destrucción a fines de 1930. En 1994 el café fue motivo de una restauración parcial y en 2006 se restauró por completo la primera planta según el proyecto original.
En este ejercicio, Theo van Doesburg expresa su pensamiento “supra material” en el espacio tridimensional, asistido por el potencial comunicativo del color y la forma. Sin embargo, aun asintiendo la posición revisionista respecto de las teorías originarias del neoplasticismo, el diseño del Aubette renueva el espíritu artístico que moviliza al grupo De Stijl: la unidad estrecha entre pintura, escultura y arquitectura.
“el curso del hombre en el espacio (de izquierda a derecha, desde adelante hacia atrás, de arriba abajo) ha adquirido fundamental importancia para la pintura en arquitectura…. En esta pintura, la idea no consiste en conducir el hombre a lo largo de una superficie pintada de una pared, a fin de hacerle observar el desarrollo pictórico del espacio de una pared a otra; el problema es evocar el efecto simultaneo de pintura y arquitectura”
Theo van Doesburg3

Marcelo Gardinetti. Arquitecto
La Plata. Argentina. Enero 2019
Notas:
1 Kenneth Frampton, Historia crítica de la arquitectura moderna, Editorial GG, 1981, pag.149
2 De Stijl, 1917-1931. Visiones de una utopía, Alianza Forma, 1982; pág. 191
3 Kenneth Framton, op. Cit. Pag. 149
Fotografias: © Claude Truong-Ngoc / Wikimedia Commons
[:gl]
En 1928, Theo van Doesburg formulou a revisión máis transgresora e consistente sobre o neoplasticismo. O deseño para as salas interiores do Café Aubette expón os patróns do elementarismo, unha representación que progresa a idea neoplástica a unha dinámica briosa contra a ortodoxia do dualismo horizontal e vertical. Esta decisión De van Doesburg produciu un enfrontamento entre os membros máis prolíficos do grupo que termino por derrubar a unidade intelectual do movemento De Stijl e a ruptura definitiva da súa relación con Mondrian.
O Café Aubette forma parte dunha estrutura situada na Place Kléber. É unha construción remanente dun complexo monástico do século XIII, despois que unha parte foi demolida e o resto adaptado ao uso militar. A mediados de 1700 o arquitecto francés Jacques François Blondel recibiu o encargo para reconstruír o conxunto cunha estrutura que representase “o estilo da época”. Este complexo foi denominado Aubette, e deriva o seu nome de “aube” (amencer). En 1845 estableceuse alí o café Cade, que posteriormente serviu como escola de música. En 1869 foi adquirido pola cidade para ser utilizado como museo, pero un ano máis tarde foi queimado, atentado ao que só sobreviviu a fachada deseñada por Blondel. En 1911 iniciouse un proceso de renovación que non avanzou demasiado, ata que finalmente os irmáns Horn e Ernest Heitzz, desarrolladores inmobiliarios, fixéronse cargo do edificio. A fachada non sufriu grandes modificacións, pero no seu interior, as diferentes intervencións derivaron nunha arquitectura bastante ecléctica.
En 1925 os administradores do conxunto edilicio propoñen a Jean Arp intervir no interior para converter a estrutura nun centro de lecer. O programa incluía unha cafetería, un restaurante, unha cervexaría, un salón de té un cinema e outras salas, repartidos nos catro pisos do edificio. Arp convoca a Theo van Doesburg para resolver os problemas arquitectónicos emerxentes da intervención e ademais suma á súa esposa Sophie Taeuber para intervir nalgunhas das salas.
Theo van Doesburg entendeu que o deseño do café Aubette non era só a oportunidade para avanzar no seu concepto da arte total, tamén lle permitía producir un xiro na concepción neoplástica, dogmatizada por un estrito dualismo ortogonal que aínda estaba influenciada polo discurso renacentista. O seu deseño proclama a cultura elementarista, que, en contraste coa estática ortogonal, representa o dinamismo do espírito como sucede na vida mesma.

O interior do Aubette foi concibido como un espazo de gran fluidez. Un percorrido onde non se podía establecer con precisión o límite entre un espazo e outro. Cada artista ocupouse de deseñar un espazo en particular, pero Theo van Doesburg reservo para si as salas máis importantes: o gran salón de baile e o café restaurant.
Nestes espazos, Theo van Doesburg reacciona á disposición ortogonal da habitación para compoñer unha contraposición de planos en diagonal. Deste xeito promove un efecto giratorio e centrífugo no espazo que se acentúa mediante o desprazamento de cores e o relevo, para alcanzar un alto grao de dinamismo visual. Nesta intervención, a influencia do El Lissitzky e os seus Proun foi determinante, tal como o sinal Frampton:
“o interior de Theo van Doesburg en L’ Aubette estaba similarmente dominado e deformado polas liñas dun enorme relevo diagonal ou contracomposición que pasaba oblicuamente por encima de todas as superficies internas. Esta fragmentación a través do relevo –unha ampliación do enfoque Proun de Lissitzky para a súa habitación de 1923- estaba complementada polo feito de que o mobiliario estaba exento de toda peza elementarista”.1
O módulo de planos -1,20 m x 1,20 m- está definido pola altura dos radiadores. A gama cromática mantén a paleta de cores neoplástica: Vermello, Azul, amarelo, negro e branco, e a unión de matices do mesmo ton permite acentuar ou atenuar o brillo segundo as circunstancias. Os elementos colocados en relevo logran unha definición máis estrita dos planos e evitan a fusión visual. Esa disposición benefíciase no enérxico acento ortogonal que presentan os vans de portas e xanelas, ademais da propia disposición das habitacións, promovendo un “contra movemento” á presenza da arquitectura.
“Os deseños de Theo van Doesburg para a gran sala de festas e o café restaurante e o salón de té de Sophie Taeuber-Arp, axústanse á concepción neoplástica do deseño de interiores: planos de cor aliñados cos elementos horizontais/verticais da arquitectura, sen atravesar os límites establecidos polas esquinas. Cada parede está tratada como unha composición distinta, co que se reforza a integridade das superficies discretas e subordínase a cor á arquitectura. Noutros deseños, como o de Sophie Taeuber- Arp para o bar do primeiro piso, dáse unha maior continuidade pictórica ao espazo interior ao facer que os planos de cor atravesen as esquinas. Cor e arquitectura desempeñan funcións parellas, nun achegamento stijliano de fusión de ambos nunha obra total”.2

Con motivo da inauguración da sala, Theo van Doesburg publica a súa teoría sobre o proxecto elementarista nun número especial de De Stijl dedicado ao Aubette. Debido ao escaso diñeiro asignado para a materialización, empregáronse materiais de baixa calidade que atentaron contra a forza expresiva do proxecto e atenuaron a contundencia da unidade plástica que Theo van Doesburg buscaba. Esta circunstancia e a inquietude que provocaba entre os propietarios un traballo demasiado vangardista someteron á obra a varias modificacións e posteriormente a súa destrución a fins de 1930. En 1994 o café foi motivo dunha restauración parcial e en 2006 restaurouse por completo a primeira planta segundo o proxecto orixinal.
Neste exercicio, Theo van Doesburg expresa o seu pensamento “ supra material” no espazo tridimensional, asistido polo potencial comunicativo da cor e a forma. Con todo, aínda asentindo a posición revisionista respecto das teorías orixinarias do neoplasticismo, o deseño do Aubette renova o espírito artístico que mobiliza ao grupo De Stijl: a unidade estreita entre pintura, escultura e arquitectura.
“o curso do home no espazo (de esquerda a dereita, desde adiante cara atrás, de arriba abaixo) adquiriu fundamental importancia para a pintura en arquitectura…. Nesta pintura, a idea non consiste en conducir o home ao longo dunha superficie pintada dunha parede, a fin de facerlle observar o desenvolvemento pictórico do espazo dunha parede a outra; o problema é evocar o efecto compaxino de pintura e arquitectura”
Theo van Doesburg3

Marcelo Gardinetti. Arquitecto
La Plata. Arxentina. Xaneiro 2019
Notas:
1 Kenneth Frampton, Historia crítica da arquitectura moderna, Editorial GG, 1981, páx.149
2 De Stijl, 1917-1931. Visións dunha utopía, Alianza Forma, 1982; páx. 191
3 Kenneth Framton, op. Cit. Páx. 149
Fotografias: © Claude Truong-Ngoc / Wikimedia Commons
[:en]
In 1928, Theo van Doesburg formulated the most transgressive and consistent review on neoplasticism. The design for the interior rooms of Café Aubette exposes the patterns of elementarism, a representation that progresses the neoplastic idea to a spirited dynamic against the orthodoxy of horizontal and vertical dualism. This decision of Van Doesburg produced a confrontation between the most prolific members of the group that ended up tearing down the intellectual unity of the De Stijl movement and the definitive rupture of its relationship with Mondrian.
The Café Aubette is part of a structure located in the Place Kléber. It is a remnant construction of a 13th century monastic complex, after one part was demolished and the rest adapted to military use. In the middle of 1700 the French architect Jacques François Blondel received the order to reconstruct the set with a structure that represented “the style of the time”. This complex was called Aubette, and derives its name from “aube” (sunrise). In 1845 Cade coffee was established there, which later served as a music school. In 1869 it was acquired by the city to be used as a museum, but a year later it was burned, an attack on which only the facade designed by Blondel survived. In 1911 a process of renovation began that did not advance much, until finally the brothers Horn and Ernest Heitz, real estate developers, took charge of the building. The facade did not undergo major changes, but inside, the different interventions resulted in a fairly eclectic architecture
In 1925 the administrators of the building complex proposed to Jean Arp to intervene in the interior to turn the structure into a leisure center. The program included a cafeteria, a restaurant, a brewery, a tea room, a cinema and other rooms, spread over the four floors of the building. Arp summons Theo van Doesburg to solve the architectural problems arising from the intervention and also adds his wife Sophie Taeuber to intervene in some of the rooms.
Theo van Doesburg understood that the design of the Aubette coffee was not only the opportunity to advance in his concept of total art, it also allowed him to produce a turn in the neoplastic conception, dogmatized by a strict orthogonal dualism that was still influenced by the Renaissance discourse. Its design proclaims the elementarist culture, which, in contrast to the orthogonal statics, represents the dynamism of the spirit as it happens in life itself.

The interior of the Aubette was conceived as a space of great fluidity. A route where the boundary between one space and another could not be established with precision. Each artist took care of designing a particular space, but Theo van Doesburg reserved for himself the most important rooms: the great ballroom and the cafe restaurant.
In these spaces, Theo van Doesburg reacts to the orthogonal layout of the room to compose a diagonal contraposition of planes. In this way it promotes a spinning and centrifugal effect in the space that is accentuated by the displacement of colors and relief, to achieve a high degree of visual dynamism. In this intervention, the influence of El Lissitzky and his Proun was decisive, as Frampton pointed out:
“The interior of Theo van Doesburg in L’Aubette was similarly dominated and deformed by the lines of a huge diagonal relief or counter-composition that passed obliquely over all the internal surfaces. This fragmentation through relief – an extension of Lissitzky’s Proun approach to his 1923 room – was complemented by the fact that the furniture was free of any elementarist piece”.1
The plan module -1.20m x 1.20m- is defined by the height of the radiators. The chromatic range maintains the neoplastic color palette: Red, Blue, yellow, black and white, and the union of shades of the same tone allows to accentuate or attenuate the brightness according to the circumstances. The elements placed in relief achieve a more strict definition of the planes and avoid visual fusion. This arrangement benefits from the strong orthogonal accent presented by the openings of doors and windows, as well as the layout of the rooms themselves, promoting a “counter movement” to the presence of architecture.
“Theo van Doesburg’s designs for Sophie Taeuber-Arp‘s large party room and coffee restaurant and tearoom conform to the neo-plastic conception of interior design: color planes aligned with the horizontal / vertical elements of the architecture, without crossing the limits established by the corners. Each wall is treated as a distinct composition, thereby reinforcing the integrity of discrete surfaces and subordinating color to architecture. In other designs, such as that of Sophie Taeuber-Arp for the first floor bar, there is a greater pictorial continuity to the interior space by making the color planes cross the corners. Color and architecture play equal roles, in a stijlian approach of merging both into a total wor”.2

On the occasion of the inauguration of the room, Theo van Doesburg publishes his theory about the elementarist project in a special issue of De Stijl dedicated to the Aubette. Due to the scarce money allocated for the materialization, low quality materials were employed that undermined the expressive force of the project and attenuated the forcefulness of the plastic unit that Theo van Doesburg was looking for. This circumstance and the restlessness caused by the owners to a work too avant-garde subjected to the work to several modifications and later its destruction at the end of 1930. In 1994 the coffee was the reason of a partial restoration and in 2006 the first plant was completely restored according to the original project.
In this exercise, Theo van Doesburg expresses his «supra material» thinking in three-dimensional space, assisted by the communicative potential of color and form. However, even assuming the revisionist position with respect to the original theories of neoplasticism, the design of the Aubette renews the artistic spirit that mobilizes the De Stijl group: the close unity between painting, sculpture and architecture.
“The course of man in space (from left to right, from front to back, from top to bottom) has acquired fundamental importance for painting in architecture …. In this painting, the idea is not to lead man along a painted surface of a wall, in order to make him observe the pictorial development of space from one wall to another; the problem is to evoke the simultaneous effect of painting and architecture”
Theo van Doesburg3

Marcelo Gardinetti. Architect
La Plata. Argentina. January 2019
Notes:
1 Kenneth Frampton, Historia crítica de la arquitectura moderna, Editorial GG, 1981, pag.149
2 De Stijl, 1917-1931. Visiones de una utopía, Alianza Forma, 1982; pág. 191
3 Kenneth Framton, op. Cit. Pag. 149
Fotografias: © Claude Truong-Ngoc / Wikimedia Commons
[:]




