InicioobrasarquitecturaEstación de Benidorm | HULOT arch. StudioEstación de Benidorm | HULOT arch....

[:es]Estación de Benidorm | HULOT arch. Studio[:gl]Estación de Benidorm | HULOT arch. Studio[:en]Benidorm Station | HULOT arch. Studio[:]

[:es]

Estación de Benidorm | HULOT arch. Studio | ©Milena Villalba 2018
Estación de Benidorm | HULOT arch. Studio | ©Milena Villalba 2018

La arquitectura está directamente ligada y entrelazada al concepto de rutina. Convivimos con y en ella cada día, cada hora, y de esa convivencia surgen apegos y desapegos. Normalmente, nos levantamos a diario en el mismo sitio, vamos a trabajar a uno o varios lugares, y nos cobijamos en casa para volver a cerrar ese ciclo habitual.

La rutina es un concepto bello, que crea pequeñas familiaridades en el encuentro entre los espacios y nosotros, en el “de aquí para allá”. Pequeños guiños que solo el que vive en un lugar o lo transita a diario puede percibir, como aquella escena del film de Amelie, cuando describe el ajetreo de una mañana cualquiera mientras ayuda a su vecino invidente a cruzar la calle. Nuestros espacios de rutina, ya sean personales o colectivos, sedentarios o de tránsito, acumulan infinitas interacciones, que hacen que a veces nos preguntemos:

“¿Cuántas veces habré pasado por aquí?”

Imaginemos entonces proyectar un lugar que principalmente se destina al tránsito, al movimiento constante y cíclico de personas en su quehacer diario. Hoy vamos a revisar el proyecto de la Estación de Benidorm, desarrollado por HULOT arch. Studio.

Este equipo lleva ya implícito en su nombre la atracción por esa magia en la rutina de los lugares y los recorridos por ellos.

“Hulot es el nombre del personaje principal de una película, ‘Mon oncle’. Nos sentimos totalmente identificados con la forma de ver la vida de este personaje; es el conector entre la vida real y la vida sofisticada, entre el barrio vivido y la mansión hostil. Todos los días recorre el mismo camino para pasar de un mundo al otro cuando va a buscar a su sobrino y no siempre entiende lo que sucede al otro lado. Para nosotros el secreto está en saber cómo recorrer ese camino. Tatí, el director de la película, amante de lo hermoso, detractor de lo inútil, nos hace reflexionar sobre la verdadera misión de la arquitectura”.

El proyecto, que se basa en la adaptación del antiguo edificio de la estación para hacerlo apropiado al momento actual, parece resolverse en ese trinomio: entender el camino, deshacerse de lo inútil, buscar la belleza. Todo ello trabajado con mesura y ascetismo, pero, al tiempo, componiendo un edificio reconocible, destacable, como requiere una infraestructura de este tipo.

“Hace aproximadamente un año nos surgió la oportunidad de intervenir en este singular edificio de los años 60. Su planta rectangular y su estructura metálica recordaban más a una construcción industrial que a una estación de tren propiamente dicha. Cuando abordamos el rediseño del edificio, además de adaptarlo a las exigentes normativas actuales en materia de transportes, accesibilidad y código técnico de la edificación, vimos la posibilidad de utilizar soluciones constructivas actuales para mejorar su imagen urbana, así como la experiencia de los usuarios”,

explican Estela y Pedro, al frente de HULOT arch. Studio.

La experiencia de los usuarios está directamente ligada al programa destinado a cada área. Así, se zonificaron los distintos usos según su carácter privado o público. En la zona pública se sitúa el hall, como un espacio umbral entre los andenes, el acceso desde la calle, la cafetería y la zona de espera, mientras que en la zona con carácter más privado se ubican las salas de trabajo y aseos. Así, el programa requerido que incluía la intervención en el edificio de la estación, el vestíbulo general, el nuevo acceso, la zona de gabinete de circulación, venta de billetes, salas de trabajo, aseos y espacios para el mantenimiento, se resolvió estudiando de antemano qué elementos y zonas de la antigua estación eran determinantes para la identidad del edificio y su interacción con los usuarios, pero marcados por esa dualidad entre las dos rutinas de la estación: la de los viajeros y la de los trabajadores.

“Esta reflexión inicial nos llevó a mantener la singularidad de la cubierta, redimensionar los huecos existentes en fachada y eliminar partes del cerramiento exterior para hacer llegar la luz a todos los espacios. Con el redimensionamiento de los huecos conseguimos darle protagonismo al acceso, ya que quedaba diluido entre el resto de huecos existentes”.

Esta intervención en los elementos para rediseñar la construcción en base a una personalidad esperada, se apoya en la elección material para reforzar ese carácter.

“El ladrillo de la fachada principal fue sustituido por planchas de policarbonato translúcido que se extendieron hasta la zona de andenes, consiguiendo una lectura de conjunto del edificio. Mientras que el resto del volumen fue cubierto con una piel de chapa perforada de aluminio extrusionado, produciendo un claro efecto lleno-vacío. Así, el Hall es un espacio diáfano cargado de luz, tanto de día como de noche gracias a una instalación de luminarias lineales y cruzadas que crean una dinámica composición”.

Así, la renovada estación se lee como un espacio luminoso, ajetreado y atrayente como la danza nocturna de la polilla y la luz. Cada elemento en ella, a través del color, la textura, los grados de transparencia, es reconfigurado: es el mismo edificio, pero distinto lugar. Esos detalles marcan las interacciones de sus usuarios, al crear las referencias visuales de esa rutina diaria. Y los detalles, como bien afirmó Charles Eames, no son los detalles:

“los detalles son el diseño”.

En el caso de Hulot, como reza la filosofía del estudio,

“el diseño debe ser inclusivo y accesible para cualquier bolsillo. La arquitectura debe solucionar problemas, no ser pura exhibición. Los espacios deben invitar a ser vividos. La estética debe estar al servicio de un fin, donde lo creativo, bello y funcional sean uno”.

Sin duda, este edificio es prueba de ello.

Obra: Estación de Benidorm
Autores: HULOT arch. Studio (Estela Sanchís Part, Pedro Palencia)
Ubicación: Benidorm, España
Superficie: 339,80 m2
Año: 2018
Objeto: Rehabilitación de edificio principal de la estación de Benidorm
Otros agentes:Ingeniería: Cota a cota ingeniería// Constructora: UTE TECSA + CHM// Cliente: FGV
Colaboradores: Cota a cota ingeniería
Proveedores: Carpintería: Technal// Chapa perforada de aluminio: Italfilm//Policarbonato: Ironlux Levante// Sistema marcos ocultos: Kubik System// Ambients iluminación
Fotografía: Milena Villalba
Artículo: Ana Asensio
+ hulot.es[:gl]

Estación de Benidorm | HULOT arch. Studio | ©Milena Villalba 2018
Estación de Benidorm | HULOT arch. Studio | ©Milena Villalba 2018

A arquitectura está directamente ligada e entrelazada ao concepto de rutina. Convivimos con e nela cada día, cada hora, e desa convivencia xorden apegos e desapegos. Normalmente, levantámonos a diario no mesmo sitio, imos traballar a un ou varios lugares, e acubillámonos en casa para volver pechar ese ciclo habitual.

A rutina é un concepto belo, que crea pequenas familiaridades no encontro entre os espazos e nós, no “de aquí cara alá”. Pequenas chiscadelas que só o que vive nun lugar ou o transita a diario pode percibir, como aquela escena do filme de Amelie, cando describe o trafego dunha mañá calquera mentres axuda ao seu veciño invidente a cruzar a rúa. Os nosos espazos de rutina, xa sexan persoais ou colectivos, sedentarios ou de tránsito, acumulan infinitas interaccións, que fan que ás veces nos preguntemos:

“Cantas veces pasaría por aquí?”

Imaxinemos entón proxectar un lugar que principalmente se destina ao tránsito, ao movemento constante e cíclico de persoas no seu quefacer diario. Hoxe imos revisar o proxecto da Estación de Benidorm, desenvolto por HULOT arch. Studio.

Este equipo leva xa implícito no seu nome a atracción por esa maxia na rutina dos lugares e os percorridos por eles.

“Hulot é o nome do personaxe principal dunha película, ‘Mon oncle’. Sentimos totalmente identificados coa forma de ver a vida deste personaxe; é o conector entre a vida real e a vida sofisticada, entre o barrio vivido e a mansión hostil. Todos os días percorre o mesmo camiño para pasar dun mundo ao outro cando vai buscar ao seu sobriño e non sempre entende o que sucede alén. Para nós o segredo está en saber como percorrer ese camiño. Tatí, o director da película, amante do fermoso, detractor do inútil, fainos reflexionar sobre a verdadeira misión da arquitectura”.

O proxecto, que se basea na adaptación do antigo edificio da estación para facelo apropiado ao momento actual, parece resolverse nese trinomio: entender o camiño, desfacerse do inútil, buscar a beleza. Todo iso traballado con mesura e ascetismo, pero, ao tempo, compoñendo un edificio reconocible, destacable, como require unha infraestrutura deste tipo.

“Hai aproximadamente un ano xurdiunos a oportunidade de intervir neste singular edificio dos anos 60. A súa planta rectangular e a súa estrutura metálica lembraban máis a unha construción industrial que a unha estación de tren propiamente dita. Cando abordamos o redeseño do edificio, ademais de adaptalo ás esixentes normativas actuais en materia de transportes, accesibilidade e código técnico da edificación, vimos a posibilidade de utilizar solucións construtivas actuais para mellorar a súa imaxe urbana, así como a experiencia dos usuarios”,

explican Ronsel e Pedro, á fronte de HULOT arch. Studio.

A experiencia dos usuarios está directamente ligada ao programa destinado a cada área. Así, se zonificaron os distintos usos segundo o seu carácter privado ou público. Na zona pública sitúase o hall, como un espazo limiar entre as plataformas, o acceso desde a rúa, a cafetería e a zona de espera, mentres que na zona con carácter máis privado sitúanse as salas de traballo e aseos. Así, o programa requirido que incluía a intervención no edificio da estación, o vestíbulo xeral, o novo acceso, a zona de gabinete de circulación, venda de billetes, salas de traballo, aseos e espazos para o mantemento, resolveuse estudando de antemán que elementos e zonas da antiga estación eran determinantes para a identidade do edificio e a súa interacción cos usuarios, pero marcados por esa dualidade entre as dúas rutinas da estación: a dos viaxeiros e a dos traballadores.

“Esta reflexión inicial levounos a manter a singularidade da cuberta, redimensionar os ocos existentes en fachada e eliminar partes do cerramento exterior para facer chegar a luz a todos os espazos. Co redimensionamiento dos ocos conseguimos darlle protagonismo ao acceso, xa que quedaba diluído entre o resto de ocos existentes”.

Esta intervención nos elementos para redeseñar a construción en base a unha personalidade esperada, apóiase na elección material para reforzar ese carácter.

“O ladrillo da fachada principal foi substituído por ferros de policarbonato translúcido que se estenderon ata a zona de plataformas, conseguindo unha lectura de conxunto do edificio. Mentres que o resto do volume foi cuberto cunha pel de chapa perforada de aluminio extrusionado, producindo un claro efecto cheo-baleiro. Así, o Hall é un espazo diáfano cargado de luz, tanto de día como de noite grazas a unha instalación de luminarias lineais e cruzadas que crean unha dinámica composición”.

Así, a renovada estación lese como un espazo luminoso, atarefado e atrayente como a danza nocturna da polilla e a luz. Cada elemento nela, a través da cor, a textura, os graos de transparencia, é reconfigurado: é o mesmo edificio, pero distinto lugar. Eses detalles marcan as interaccións dos seus usuarios, ao crear as referencias visuais desa rutina diaria. E os detalles, como ben afirmou Charles Eames, non son os detalles:

“os detalles son o deseño”.

No caso de Hulot, como reza a filosofía do estudo,

“o deseño debe ser inclusivo e accesible para calquera peto. A arquitectura debe solucionar problemas, non ser pura exhibición. Os espazos deben convidar a ser vividos. A estética debe estar ao servizo dun fin, onde o creativo, belo e funcional sexan un”.

Sen dúbida, este edificio é proba diso.

Obra: Estación de Benidorm
Autores: HULOT arch. Studio (Estela Sanchís Part, Pedro Palencia)
Ubicación: Benidorm, España
Superficie: 339,80 m2
Ano: 2018
Obxecto: Rehabilitación de edificio principal da estación de Benidorm
Outros axentes:Enxeñería: Cota a cota enxeñería// Construtora: UTE TECSA + CHM// Cliente: FGV
Colaboradores: Cota a cota ingeniería
Provedores: Carpintería: Technal// Chapa perforada de aluminio: Italfilm//Policarbonato: Ironlux Levante// Sistema marcos ocultos: Kubik System// Ambients iluminación
Fotografía: Milena Villalba
Artigo: Ana Asensio
+ hulot.es[:en]

Estación de Benidorm | HULOT arch. Studio | ©Milena Villalba 2018
Estación de Benidorm | HULOT arch. Studio | ©Milena Villalba 2018

Architecture is directly linked and interrelated to the concept of routine. We cohabitate with and within it every day, every hour and from this coexistence appear attachments and detachments. Normally, we wake up in the same place, we go to work in one or several locations, and to complete this habitual circle we shelter ourselves at home.

Routine is a beautiful concept, which creates little familiarities in the meetings between ourselves and spaces, in the “here and there.” These are small winks which only the person living in a place or who visits it daily can notice, like the scene from Amélie Poulain, in which she describes the hustle and bustle one morning, whilst helping her blind neighbour to cross the road.

Our spaces of routine, be they personal or collective, sedentary or transitory, accumulate infinite interactions, which mean that sometimes we ask ourselves:

“how many times will I pass through here?”

Let us imagine designing a space then, which is mainly dedicated to transit, to constant and cyclical movement of people in their daily endeavours. Today we are taking a look at the Benidorm Station project, developed by HULOT arch. Studio.

This team already carries implicitly in its name the attraction to this magic of the routine of places and trips made via them.

“Hulot is the name of the main character in the film ‘Mon Oncle’. We identify totally with the way this person views life; it’s the connector between the real and the sophisticated life, between the lively neighbourhood and the hostile mansion. Every day he takes the same route to go from one world to another when he goes to meet his nephew and he doesn’t always understand what is occurring on the other side. For us the secret is to know how to follow this path. Tati, the film director, lover of beauty and critic of the useless, makes us reflect on the true mission of architecture.”

The project, which is based upon the adaptation of the old station building to make it suitable for current times, seems to resolve itself in this trio: understanding the path, getting rid of the useless, looking for beauty. All of this executed with measure and asceticism, but at the same time creating a noticeable and original building, which is required by infrastructure of this kind.

“Approximately a year ago the opportunity arose to work on this singular 60s building. Its rectangular floor and metallic structure were more reminiscent of an industrial construction than of an official train station. When we embarked on the redesigning of the building, whilst also adapting it to the stringent standards in terms of transport, accessibility and technical construction codes, we saw the possibility of using current constructive solutions to improve its urban image, as well as the experience of the users,”

comment Estela and Pedro, directors of the HULOT arch. Studio.

The experience of the users is directly linked to the plan allocated to each area. In this way, the distinct uses were categorised into zones, according to their private or public role. In the public zone, the hall is situated like an umbrella space between the platforms, the street access, the cafe and the waiting area, whilst in the more private area the work spaces and toilets are located. As such, the required plan included the intervention in the station building, the main hall, the new entrance, the waiting room, the ticket desks, offices, toilets and maintenance areas. The desired plan was met by studying in advance which elements and zones of the old station were crucial in the identity of the building and its interaction with the users, but marked by this duality between the two routines of the station: that of the travellers and that of the workers.

“This initial reflection led us to keep the singularity of the roof, resize the existing gaps in the façade and get rid of parts of the exterior enclosure in order for light permeate all of the spaces. With the resizing of the gaps, we were able to highlight the entrance, since it blurred into the other spaces.”

This intervention within the elements in order to redesign the construction on the basis of a projected personality, is supported by the choice of material which reinforces this character.

“The brick of the main façade was replaced with translucent polycarbonate strips which extend to the platforms, ensuring a holistic interpretation of the building. Meanwhile, the rest of the volume was covered with a perforated aluminium sheet skin, producing a luminous effect of full and empty. In this way, the Hall is an airy, light-filled space, as much at night as during the day, thanks to an installation of intersecting, linear lights which create a dynamic composition.”

Thus, the renovated station is understood as a luminous space, bustling and attractive like the nocturnal dance between a moth and a light. Each element within it, through colour, texture and the grades of transparency is reconfigured: it is the same building, but a different place. These details define the interactions of its users, by creating the visual references of their daily routine. And the details, as affirmed by Charles Eames, are not the details:

“the details are design.”

In the case of Hulot, as their motto states,

“Design should be inclusive of and accessible to every budget. Architecture should solve problems, not just be pure exhibitionism. Spaces should invite people to live in them. The aesthetic should serve a purpose, in which the creative, beautiful and functional become one.”

Without a doubt, this building is proof of this.

Work: Benidorm Station
Authores: HULOT arch. Studio (Estela Sanchís Part, Pedro Palencia)
Location: Benidorm, España
Area: 339,80 m2
Year: 2018
Object: Rehabilitation of the main building of the Benidorm station
Other agents: Engineering Cota a cota ingeniería// Building company: UTE TECSA + CHM// Client: FGV
Collaborators: Cota a cota ingeniería
Suppliers: Carpentry: Technal // Perforated aluminum sheet: Italfilm // Polycarbonate: Ironlux Lift // Hidden frames system: Kubik System// Ambients iluminación
Photography: Milena Villalba
Text: Ana Asensio
+ hulot.es[:]

veredes
veredeshttps://veredes.es/
Surge enero de 2009 como búsqueda de satisfacer el conocimiento de la actividad arquitectónica y tangentes que se generan. La idea es crear un espacio para divulgar los diversos proyectos en busca de nueva inspiración y de intercambio.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS