InicioartículosEl difícil diálogo entre los arquitectos coreanos. Apuntes sobre la Bienal de...

[:es]El difícil diálogo entre los arquitectos coreanos. Apuntes sobre la Bienal de arquitectura de Venecia 2014 | Jelena Prokopljević[:gl]O difícil diálogo entre os arquitectos coreanos. Apuntamentos sobre a Bienal de arquitectura de Venecia 2014 | Jelena Prokopljević[:en]The difficult dialog between the Korean architects. Notes on the Biennial show of architecture of Venice 2014 | Jelena Prokopljević[:]

[:es]

Maxime Delvaux: Río Taedong en Pyongyang, 2012.
Maxime Delvaux: Río Taedong en Pyongyang, 2012.

“Nadie hasta ahora ha podido hablar sobre las dos Coreas al mismo tiempo. Nadie se ha aventurado a un experimento peligroso como este”,

han sido las palabras de agradecimiento de Hyungmin Pai, uno de los comisarios del pabellón de Corea, a la hora de agradecer el premio de la Bienal. Peligroso porque exponer paralelamente la aproximación a la modernidad de los dos países significa situar la arquitectura en el plano del debate geopolítico.

Hace más de 60 años que la península coreana vive en un estado de frágil armisticio –no de paz- que cada primavera, aproximadamente, se ve amenazada por unas maniobras militares de los dos bandos. Los dos países tienen leyes que prohíben o controlan cualquier movimiento de aproximación. Si un surcoreano posee literatura norcoreana o tiene contactos con la gente del norte, lo tiene que declarar a las autoridades. Un norcoreano no puede acceder a publicaciones sudcoreanas de ningún tipo y la entrada de la gente sud está vetada por las autoridades del norte.

Un primer acercamiento ocurrió en 1988 cuando Storefront for Art and Architecture de Nueva York organizó una exposición a cargo del arquitecto y artista Kyong Park, titulada “DMZ Project”. DMZ (por sus siglas en inglés) designan la Zona Desmilitarizada, una franja de 4km de ancho establecida tras la devastadora guerra de Corea (1950-53) que traviesa la península de mar a mar, unos 250km, separando los dos países. Es un eufemismo: es la franja más militarizada en todo el mundo y un espejo en el que se miran los gobiernos hostiles de Pyongyang y Seúl.

Había 68 propuestas en aquella exposición, ninguna directamente coreana y algunas muy interesantes de Paul Virilio, Neil Denari o Lebbeus Woods que estudiaban ocupar esta tierra de nadie, antes de eliminarla. En consecuencia, Woods se imaginaba una fantástica estructura metálica que se sobreponía al territorio contaminado militarmente e ideológicamente, llamándola “Terra Nova”.

Habría sido un espacio de debate entre los modelos sociales opuestos y no un territorio o una construcción para fundir las diferencias y la estructura crecería para cubrir, poco a poco a toda la península.

El pabellón de la bienal de Venecia de 2014 nace de esta idea de debate que incluye y trata de entender las diferencias, sin huir tampoco de las similitudes. Sin embargo, ha acabado siendo otra vez un debate indirecto: tras mil intentos, principalmente del comisario Minsuk Cho, de ponerse en contacto con los arquitectos de Pyongyang e iniciar un proceso directo de reflexión sobre las dos caras de la modernidad, la exposición se tuvo que basar en las investigaciones sobre la arquitectura en Corea del Norte realizada por los arquitectos surcoreanos y extranjeros.

Hay que esperar todavía a una muestra de arquitectura realizada por los arquitectos norcoreanos y dirigida al público mundial. Preferiblemente una muestra o quizás un encuentro con los arquitectos norcoreanos que no busque ejemplificar una serie de tópicos y corroborar las imágenes prefiguradas –y preciosas- de una arquitectura de gran escala, monótona y solitaria, sin mantenimiento, envuelta en el kitsch político del realismo socialista.

Una enorme inflexibilidad e inercia institucional norcoreana dificultan cualquier contacto profesional con el extranjero, además de interminables niveles de control, censura y autocensura. La lista de organismos o funcionarios que tienen que poner su sello sobre una iniciativa de este tipo es tan grande que la renuncia al contacto viene a ser un acto de auto-liberación e incluso de auto-afirmación. Otro posible problema es la esencia representativa de la arquitectura norcoreana y de su organización profesional.

Es una arquitectura hermética y auto-centrada, que nace de las múltiples oposiciones: hacía el propio pasado burgués o religioso, la herencia del colonialismo, hacía el mundo capitalista y el retraso económico de sus provincias. Se desarrolla paralelamente al discurso político del nuevo estado socialista (desde 1948 y sobre todo desde 1953) y es llamada a representar los valores de la modernidad, del progreso tecnológico y de ejemplificar la igualdad y la justicia social. Mediante la obra construida, Corea del Norte se ha acercado al mundo moderno, competido con los países socialistas y se ha medido con los capitalistas.

El contenido propagandístico asociado a la arquitectura y la construcción, orientado siempre más hacia el interior que hacía el exterior, los ha convertido en beneficiarios de la máxima inversión económica y de la máxima atención del régimen. La arquitectura concebida por los arquitectos de  Kim Il-Sung pertenece más a un ideal futuro del socialismo desarrollado que al pasado, pero al mismo tiempo no renuncia a sus raíces en la tradición y su proximidad con los gustos y hábitos populares.

El punto central de la creación arquitectónica en Corea del Norte es la figura del líder quien es considerado el autor supremo de toda construcción. De hecho, el libro teórico más importante es “El Arte Arquitectónico” firmado por Kim Jong-Il y publicado en 1991, en el momento culminante de la edad de oro de la arquitectura socialista norcoreana. La figura del arquitecto es mucho más marginal (o inexistente) en comparación con el occidente, para no restar importancia a la iniciativa del líder. La habitual complejidad del proceso constructivo y su carácter multidisciplinario se extienden también al proceso proyectual, por tanto, la obra arquitectónica es considerada un hecho colectivo. La figura del arquitecto autor se desvanece entre todos los actores implicados en la realización.

Todos ellos construyen siguiendo el mandato del líder para el bienestar del pueblo y, al mismo tiempo, como los representantes del pueblo, trabajan para contentar las más altas expectativas del líder y del partido. Arquitectos como Paek Si Ha, creador de los primeros tejados de estilo neotradicional, Ham Ui Yon, diseñador del Palacio del Estudio del Pueblo o Yong Myong Ho, arquitecto de la Torre Juche, serían en el occidente arquitectos estrella. En Corea del Norte,

“aunque posean extraordinaria sabiduría e inteligencia y profundos conocimientos científicos, no pueden idear y proyectar sintéticamente las obras de largo alcance como la creación arquitectónica”,

sino que

“son simples técnicos que hacen realidad el pensamiento del líder”.

Para Kim Jong Il, una obra bien diseñada sólo puede generar una única interpretación, acorde con la idea Juche, ideología oficial del estado. Ambigüedades, dobles lecturas, ironías o citas, son signos de diseño deficiente o de formalismo burgués. Con la simplicidad propia del realismo socialista, la arquitectura Juche, nacional en la forma y socialista en el contenido, educa las masas, los enseña a entender y utilizar el espacio construido.

Por todas estas condicionantes, la arquitectura norcoreana rehúye las comparaciones, no acepta representaciones paralelas y su primera exigencia respecto a la bienal fue de ser representada en un espacio separado. Intuye que, como gran parte de la arquitectura socialista, no se entendería sólo como forma o como imagen, sin el contexto que la explique.

XIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes: Villa deportiva Chongchun en Pyongyang
XIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes: Villa deportiva Chongchun en Pyongyang

Por el contrario, la arquitectura surcoreana está al orden del día de todos los eventos y las publicaciones arquitectónicas mundiales. También representa el ideal de progreso tecnológico y de la modernidad más vanguardista, con bases totalmente opuestas al norte. Corea del Sur, conocida como el tigre asiático ha hecho el salto económico espectacular, viniendo de un país muy castigado por la guerra y hasta bien entrados los años 70, menos próspero que su vecino. A pesar de las hostilidades y distancias ideológicas, los dos países se han mirado en el espejo impuesto de la DMZ.

El caso más conocido fue el de los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988 que Pyongyang quiso coorganizar y ante la negativa, organizó un evento casi paralelo: el XIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, invirtiendo cantidades impensables en la construcción de equipamientos y nuevos barrios de Pyongyang. Un esfuerzo similar se vuelve a hacer de cara a los juegos de invierno de Pyeongchang (Corea del Sur) de 2018 construyendo un centro de esquí y deportes de invierno en Maskyryong, cerca de Kaesong.

XIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes: Estadio Primero de Mayo en la isla Rungna, Pyongyang
XIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes: Estadio Primero de Mayo en la isla Rungna, Pyongyang

La exposición de Venecia tiende puentes fundados en el amplio conocimiento del desarrollo de la modernidad en ambos sistemas, que de cierto modo condensa la modernidad de la guerra fría. Además, plantea bases conceptuales para establecer el contacto directo entre los arquitectos. Una posible vía parte de la individualidad del proceso creativo que en Corea del Norte también existe a pesar de la colectivización de la obra arquitectónica. La iniciativa llamada Utopian Tours consiste de proyectos utópicos que exploran el futuro del turismo en Corea del Norte, comisionados individualmente, sin la intervención del estado.

El resultado son proyectos divertidos, algunos parecidos a la arquitectura neo nacional, otros que recuerdan a grandes obras de Pyongyang, pero todos tecnológicamente muy avanzados y más respetuosos con el medio ambiente en comparación con la obra existente. Utopía que siempre hace mover los límites ideológicos y, sobre todo, la utopía tecnológica, es un terreno propenso a superar las diferencias originadas en la política real.

Volviendo al DMZ Project 26 años después, Kyong Park se imagina un movimiento trans-coreano auto-organizado y anárquico llamado Occupy DMZ que se basa en el desencanto colectivo de ambas sociedades con sus respectivos gobiernos que se alían, hipotéticamente, para perpetuar el conflicto y mantener así los intereses electorales propios.

El movimiento se erige por encima de los gobiernos dependientes de la ideología Juche, de la iglesia o de las multinacionales y empieza ocupando la tierra de nadie fronteriza.

Partiendo de la idea poética (y política) de que se puede cruzar la frontera legalmente siempre y cuando no se quiere llegar al otro lado, la Zona Desmilitarizada se empieza a llenar de contenidos y de una arquitectura híbrida desarrollada a base de macroestructura residencial de ambos países, elevada sobre el terreno al estilo de la Terra Nova de Lebbeus Woods, para convertir el punto de separación en el origen de reunificación.

Jelena Prokopljevic. Doctora Arquitecta
Barcelona. Junio 2014

Notas:

Kim Jong Il, Obras Escogidas 11, p. 129.

Ibidem

Imágenes:
– DMZ Project 1988 – Lebbeus Woods,
Fotos de Pyongyang 2012- Maxime Delvaux, Crow’s Eye View: The Korean Peninsula, Hyungmin Pai, Minsuk Cho, Eds. Archlife, Seul, 2014. (The Korean Pavilion 14th International Architecture exhibition- la Biennale di Venezia)
– Obras para el XIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes: Corea del Norte. Utopía de Hormigón, R. Mateos, J. Prokopljević, Muñoz Moya Editores, Sevilla 2012.
– Utopian Tours – Koryo Group, Nick Bonner, Crow’s Eye View: The Korean Peninsula, Hyungmin Pai, Minsuk Cho, Eds. Archlife, Seul, 2014. (The Korean Pavilion 14th International Architecture exhibition- la Biennale di Venezia)

[:gl]

Maxime Delvaux: Río Taedong en Pyongyang, 2012.
Maxime Delvaux: Río Taedong en Pyongyang, 2012.

“Ninguén ata agora puido falar sobre as dúas Coreas ao mesmo tempo. Ninguén se aventurou a un experimento perigoso como este”,

foron as palabras de agradecemento de Hyungmin Pai, un dos comisarios do pavillón de Corea, á hora de agradecer o premio da Bienal. Perigoso porque expoñer paralelamente a aproximación á modernidade dos dous países significa situar a arquitectura no plano do debate xeopolítico.

Hai máis de 60 anos que a península coreana vive nun estado de fráxil armisticio –non de paz- que cada primavera, aproximadamente, vese ameazada por unhas manobras militares dos dous bandos. Os dous países teñen leis que prohiben ou controlan calquera movemento de aproximación. Se un surcoreano posúe literatura norcoreana ou ten contactos coa xente do norte, teno que declarar ás autoridades. Un norcoreano non pode acceder a publicacións sudcoreanas de ningún tipo e a entrada da xente sud está vetada polas autoridades do norte.

Un primeiro achegamento ocorreu en 1988 cando Storefront for Art and Architecture de Nova York organizou unha exposición a cargo do arquitecto e artista Kyong Park, titulada “DMZ Project”. DMZ (polas súas siglas en inglés) designan a Zona Desmilitarizada, unha franxa de 4km de ancho establecida tras a devastadora guerra de Corea (1950-53) que travesa a península de mar a mar, un 250km, separando os dous países. É un eufemismo: é a franxa máis militarizada en todo o mundo e un espello no que se miran os gobernos hostís de Pyongyang e Seúl.

Había 68 propostas naquela exposición, ningunha directamente coreana e algunhas moi interesantes de Paul Virilio, Neil Denari ou Lebbeus Woods que estudaban ocupar esta terra de ninguén, antes de eliminala. En consecuencia, Woods imaxinábase unha fantástica estrutura metálica que se sobrepoñía ao territorio contaminado militarmente e ideológicamente, chamándoa “Terra Nova”.

Sería un espazo de debate entre os modelos sociais opostos e non un territorio ou unha construción para fundir as diferenzas e a estrutura crecería para cubrir, aos poucos a toda a península.

O pavillón da bienal de Venecia de 2014 nace desta idea de debate que inclúe e trata de entender as diferenzas, sen fuxir tampouco das similitudes. Con todo, acabou sendo outra vez un debate indirecto: tras mil intentos, principalmente do comisario Minsuk Cho, de poñerse en contacto cos arquitectos de Pyongyang e iniciar un proceso directo de reflexión sobre as dúas caras da modernidade, a exposición tívose que basear nas investigacións sobre a arquitectura en Corea do Norte realizada polos arquitectos surcoreanos e estranxeiros.

Hai que esperar aínda a unha mostra de arquitectura realizada polos arquitectos norcoreanos e dirixida ao público mundial. Preferiblemente unha mostra ou quizais un encontro cos arquitectos norcoreanos que non busque ejemplificar unha serie de tópicos e corroborar as imaxes prefiguradas –e preciosas- dunha arquitectura de gran escala, monótona e solitaria, sen mantemento, envolvida no kitsch político do realismo socialista.

Unha enorme inflexibilidad e inercia institucional norcoreana dificultan calquera contacto profesional co estranxeiro, ademais de interminables niveis de control, censura e autocensura. A lista de organismos ou funcionarios que teñen que poñer o seu selo sobre unha iniciativa deste tipo é tan grande que a renuncia ao contacto vén ser un acto de auto-liberación e mesmo de auto-afirmación. Outro posible problema é a esencia representativa da arquitectura norcoreana e da súa organización profesional.

É unha arquitectura hermética e auto-centrada, que nace das múltiples oposicións: facía o propio pasado burgués ou relixioso, a herdanza do colonialismo, facía o mundo capitalista e o atraso económico das súas provincias. Desenvólvese paralelamente ao discurso político do novo estado socialista (desde 1948 e sobre todo desde 1953) e é chamada a representar os valores da modernidade, do progreso tecnolóxico e de ejemplificar a igualdade e a xustiza social. Mediante a obra construída, Corea do Norte achegouse ao mundo moderno, competido cos países socialistas e mediuse cos capitalistas.

O contido propagandístico asociado á arquitectura e a construción, orientado sempre máis cara ao interior que facía o exterior, converteunos en beneficiarios do máximo investimento económico e da máxima atención do réxime. A arquitectura concibida polos arquitectos de Kim Il- Sung pertence máis a un ideal futuro do socialismo desenvolvido que ao pasado, pero ao mesmo tempo non renuncia ás súas raíces na tradición e a súa proximidade cos gustos e hábitos populares.

O punto central da creación arquitectónica en Corea do Norte é a figura do líder quen é considerado o autor supremo de toda construción. De feito, o libro teórico máis importante é “A arte Arquitectónica” asinada por Kim Jong- Il e publicado en 1991, no momento culminante da idade de ouro da arquitectura socialista norcoreana. A figura do arquitecto é moito máis marxinal (ou inexistente) en comparación co occidente, para non restar importancia á iniciativa do líder. A habitual complexidade do proceso construtivo e o seu carácter multidisciplinario esténdense tamén ao proceso proyectual, por tanto, a obra arquitectónica é considerada un feito colectivo. A figura do arquitecto autor desvanécese entre todos os actores implicados na realización.

Todos eles constrúen seguindo o mandato do líder para o benestar do pobo e, ao mesmo tempo, como os representantes do pobo, traballan para contentar as máis altas expectativas do líder e do partido. Arquitectos como Paek Si Ha, creador dos primeiros tellados de estilo neotradicional, Ham Ui Ion, deseñador do Palacio do Estudo do Pobo ou Yong Myong Ho, arquitecto da Torre Juche, serían no occidente arquitectos estrela. En Corea do Norte,

“aínda que posúan extraordinaria sabedoría e intelixencia e profundos coñecementos científicos, non poden idear e proxectar sintéticamente as obras de longo alcance como a creación arquitectónica”,

senón que

“son simples técnicos que fan realidade o pensamento do líder”.

Para Kim Jong Il, unha obra ben deseñada só pode xerar unha única interpretación, acorde coa idea Juche, ideoloxía oficial do estado. Ambigüidades, dobres lecturas, ironías ou citas, son signos de deseño deficiente ou de formalismo burgués. Coa simplicidade propia do realismo socialista, a arquitectura Juche, nacional na forma e socialista no contido, educa as masas, a insignia para entender e utilizar o espazo construído.

Por todas estas condicionantes, a arquitectura norcoreana rehúye as comparacións, non acepta representacións paralelas e a súa primeira esixencia respecto da bienal foi de ser representada nun espazo separado. Intúe que, como gran parte da arquitectura socialista, non se entendería só como forma ou como imaxe, sen o contexto que a explique.

XIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes: Villa deportiva Chongchun en Pyongyang
XIII Festival Mundial da Mocidade e os Estudantes: Villa deportiva Chongchun en Pyongyang

Pola contra, a arquitectura surcoreana está á orde do día de todos os eventos e as publicacións arquitectónicas mundiais. Tamén representa o ideal de progreso tecnolóxico e da modernidade máis vangardista, con bases totalmente opostas ao norte. Corea do Sur, coñecida como o tigre asiático ha feito o salto económico espectacular, vindo dun país moi castigado pola guerra e ata ben entrados os anos 70, menos próspero que o seu veciño. A pesar das hostilidades e distancias ideolóxicas, os dous países miráronse no espello imposto da DMZ.

O caso máis coñecido foi o dos Xogos Olímpicos de Seúlde 1988 que Pyongyang quixo coorganizar e ante a negativa, organizou un evento case paralelo: o XIII Festival Mundial da Mocidade e os Estudantes, investindo cantidades impensables na construción de equipamentos e novos barrios de Pyongyang. Un esforzo similar volve facer para os xogos de inverno de Pyeongchang (Corea do Sur) de 2018 construíndo un centro de esquí e deportes de inverno en Maskyryong, preto de Kaesong.
XIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes: Estadio Primero de Mayo en la isla Rungna, Pyongyang
XIII Festival Mundial da Mocidade e os Estudantes: Estadio Primeiro de Maio na illa Rungna, Pyongyang

A exposición de Venecia tende pontes fundadas no amplo coñecemento do desenvolvemento da modernidade en ambos os sistemas, que de certo modo condensa a modernidade da guerra fría. Ademais, expón bases conceptuais para establecer o contacto directo entre os arquitectos. Unha posible vía parte da individualidade do proceso creativo que en Corea do Norte tamén existe a pesar da colectivización da obra arquitectónica. A iniciativa chamada Utopian Circuítos consiste de proxectos utópicos que exploran o futuro do turismo en Corea do Norte, comisionados individualmente, sen a intervención do estado.

O resultado son proxectos divertidos, algúns parecidos á arquitectura neo nacional, outros que lembran a grandes obras de Pyongyang, pero todos tecnoloxicamente moi avanzados e máis respectuosos co medio ambiente en comparación coa obra existente. Utopía que sempre fai mover os límites ideolóxicos e, sobre todo, a utopía tecnolóxica, é un terreo propenso a superar as diferenzas orixinadas na política real.

Volvendo ao DMZ Project 26 anos despois, Kyong Park imaxínase un movemento trans-coreano auto-organizado e anárquico chamado Occupy DMZ que se basea no desencanto colectivo de ambas as sociedades cos seus respectivos gobernos que se alían, hipoteticamente, para perpetuar o conflito e manter así os intereses electorais propios.

O movemento eríxese por encima dos gobernos dependentes da ideoloxía Xuche, da igrexa ou das multinacionais e empeza ocupando a terra de ninguén fronteiriza.

Partindo da idea poética (e política) de que se pode cruzar a fronteira legalmente a condición de que non se quere chegar alén, a Zona Desmilitarizada empézase a encher de contidos e dunha arquitectura híbrida desenvolvida a base de macroestructura residencial de ambos os países, elevada sobre o terreo ao estilo da Terra Nova de Lebbeus Woods, para converter o punto de separación na orixe de reunificación.

Jelena Prokopljevic. Doutora Arquitecta
Barcelona. Xuño 2014

Notas:

Kim Jong Il, Obras Escollidas 11, p. 129.

Ibidem

Imáxenes:
– DMZ Project 1988 – Lebbeus Woods,
Fotos de Pyongyang 2012- Maxime Delvaux, Crow’s Eye View: The Korean Peninsula, Hyungmin Pai, Minsuk Cho, Eds. Archlife, Seul, 2014. (The Korean Pavilion 14th International Architecture exhibition- la Biennale di Venezia)
– Obras para o XIII Festival Mundial da Mocidade e os Estudantes: Corea do Norte. Utopía de Formigón, R. Mateos, J. Prokopljević, Muñoz Moya Editores, Sevilla 2012.
– Utopian Tours – Koryo Group, Nick Bonner, Crow’s Eye View: The Korean Peninsula, Hyungmin Pai, Minsuk Cho, Eds. Archlife, Seul, 2014. (The Korean Pavilion 14th International Architecture exhibition- la Biennale di Venezia)

[:en]

Maxime Delvaux: Río Taedong en Pyongyang, 2012.
Maxime Delvaux: Taedong River in Pyongyang, 2012.

“Nobody till now could have spoken on both Koreas at the same time. Nobody has risked to a dangerous experiment as this one”,

They have been the words of Hyungmin Pai’s gratefulness, one of the commissioners of the pavilion of Korea, at the moment of being grateful for the prize of the Biennial show. Dangerous because to expose parallel the approximation to the modernity of both countries means to place the architecture in the plane of the geopolitical discussion.

It does more than 60 years that the Korean peninsula lives in a condition of fragile armistice – not of peace – that every spring, approximately, sees threatened by a few military maneuvers of both decrees. Both countries have laws that prohíben or they control any movement of approximation. If a South Korean possesses North Korean literature or has contacts with the people of the north, it it has to declare to the authorities. A North Korean cannot accede to publications sudcoreanas of any type and the entry of the people south is vetada for the authorities of the north.

The first approximation happened in 1988 when Storefront for Art and Architecture of New York organized an exhibition at the expense of the architect and artist Kyong Park, titled “DMZ Project”. DMZ (for his initials in English) designates the Demilitarized Zone, a band of 4km of width established after the devastating war of Korea (1950-53) that naughty the peninsula of sea to sea, some 250km, separating both countries. It is an euphemism: it is the band most militarized in the whole world and a mirror in which there look the hostile governments of Pyongyang and Seoul.

There were 68 offers in that exhibition, directly Korean none and very interesting some of Paul Virilio, Neil Denari or Lebbeus Woods who were studying to occupy this land of nobody, before eliminating it. In consequence, Woods was imagining a fantastic metallic structure that was recovering from the territory contaminated militarily and ideologically, being calling her “Terra Nova”.

It would have been a space of debate between the social opposite models and not a territory or a construction to fuse the differences and the structure would grow to cover, little by little to the whole peninsula.

The pavilion of the biennial show of Venice of 2014 is born of this idea of debate that includes and tries to understand the differences, without not fleeing of the similarities either. Nevertheless, it has finished being again an indirect debate: after thousand attempts, principally of the commissioner Minsuk Cho, of putting in touch with the architects of Pyongyang and initiating a direct process of reflection on both faces of the modernity, the exhibition had to be based on the investigations on the architecture on North Korea realized by the South Korean and foreign architects.

It is necessary to wait still to a sample of architecture realized by the architects North Korean and directed the world public. Preferably a sample or probably a meeting with the North Korean architects that it does not seek to exemplify a series of topics and to corroborate the prefigured images – and precious – of an architecture of great scale, monotonous and solitary, without maintenance, wrapped in the political kitsch of the socialist realism.

An enormous inflexibility and institutional North Korean inertia impede any professional contact with the foreigner, besides endless levels of control, censorship and autocensorship. The list of organisms or civil servants who have to put his stamp on an initiative of this type is so big that the resignation to the contact comes to be an act of auto-liberation and enclosedly of autoaffirmation. Another possible problem is the representative essence of the North Korean architecture and of his professional organization.

It is a hermetic and self-centred architecture, which it is born of the multiple examinations: it was doing the own bourgeois or religious past, the inheritance of the colonialism, was doing the capitalist world and the economic delay of his provinces. It develops parallel to the political speech of the new socialist condition (from 1948 and especially from 1953) and is called to represent the values of the modernity, of the technological progress and of exemplifying the equality and the social justice. By means of the constructed work, North Korea has approached the modern world competed with the socialist countries and has measured up to the capitalists.

The propaganda content associated with the architecture and the construction, orientated always more towards the interior that was doing the exterior, has turned them into beneficiaries of the maximum economic investment and of the maximum attention of the regime. The architecture concebida for the architects of Kim Il-Sung belongs more to an ideal future of the developed socialism that to the past, but at the same time he does not resign his roots in the tradition and his proximity with the tastes and popular habits.

The central point of the architectural creation in North Korea is the figure of the leader who is considered to be the supreme author of any construction. In fact, the most important theoretical book is “The Architectural Art” signed by Kim Jong-Il and published in 1991, in the culminating moment of the golden age of the socialist North Korean architecture. The figure of the architect is much more marginal (or non-existent) in comparison with the west, not to reduce importance to the initiative of the leader. The habitual complexity of the constructive process and his multidisciplinary character they extend also to the process proyectual, therefore, the architectural work it is considered to be a collective fact. The figure of the architect author vanishes between all the actors involved in the accomplishment.

They construct all of them following the mandate of the leader for the well-being of the people and, at the same time, as the representatives of the people, they work to satisfy the highest expectations of the leader and of the party. Architects like Paek Si Ha, creator of the first roofs of style neotradicional, Ham Ui Yon, designer of the Palace of the Study of the People or Yong Myong Ho, architect of the Tower Juche, would be in the west major architects. In North Korea,

“though they possess extraordinary wisdom and intelligence and deep scientific knowledge, they cannot design and project synthetically the works of long scope as the architectural creation”,

but

“Tthey are simple technical personnel who make real the thought of the leader”.

For Kim Jong Il, a work designed well only can generate the only interpretation, according to idea Juche, official ideology of the condition. Ambiguities, double readings, ironies or appointments, they are signs of deficient design or of bourgeois formalism. With the own simplicity of the socialist realism, the architecture Juche, native in the form and Socialist in the content, educates the masses, teaches them to understand and use the constructed space.

For these determining all, the North Korean architecture rehúye the comparisons, does not accept parallel representations and his first exigency with regard to the biennial show was of being represented in a separated space. He feels that, as great part of the socialist architecture, not entendería only as form or as image, without the context that explains it.

XIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes: Villa deportiva Chongchun en Pyongyang
The XIIIth World Festival of the Youth and the Students: sports Villa Chongchun in Pyongyang

On the contrary, the South Korean architecture is to the agenda of all the events and the architectural world publications. Also it represents the ideal one of technological progress and of the most ultramodern modernity, with bases totally objected in the northern part. South Korea known as the Asian tiger has done the economic spectacular jump, coming from a country very punished by the war and up to entered well the 70s, less prosperous than his neighbor. In spite of the hostilities and ideological distances, both countries have looked in the well versed mirror of the DMZ.

The most known case was that of the Olympic Games of Seoul of 1988 that Pyongyang wanted coorganizar and before the denial, organized an almost parallel event: the Festival XIII World of the Youth and the Students, investing unthinkable quantities in the construction of equipments and new neighborhoods of Pyongyang. A similar effort returns to do with a view to Pyeongchang’s winter games (South Korea) of 2018 constructing a center of ski and winter sports in Maskyryong, near Kaesong.

XIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes: Estadio Primero de Mayo en la isla Rungna, Pyongyang
The XIIIth World Festival of the Youth and the Students: Stadium On The First of May in the island Rungna, Pyongyang

The exhibition of Venice stretches bridges been founded on the wide knowledge of the development of the modernity on both systems, which of certain way condenses the modernity of the cold war. In addition, it raises conceptual bases to establish the direct contact between the architects. A possible route departs from the individuality of the creative process that in North Korea also exists in spite of the colectivización of the architectural work. The initiatory so called Utopian Tours consists of Utopian projects that explore the future of the tourism in North Korea, commissioned individually, without the intervention of the condition.

The result they are enterteining projects, some similar to the architecture neo native, others who resemble big works of Pyongyang, but technologically very advanced and more respectful all with the environment in comparison with the existing work. Utopia that always makes move the ideological and, limits especially, the technological Utopia, is an area inclined to overcome the differences originated in the royal politics.

Returning to the DMZ Project 26 years later, Kyong Park imagines a trans-Korean auto-organized and anarchic movement called Occupy DMZ that bases on the collective disenchantment of both companies with his respective governments that alían, hypothetically, to perpetuate the conflict and to keep like that the electoral own interests.

The movement is raised over the governments dependent on the ideology Juche, of the church or of the multinationals and starts by occupying the land of nobody frontier.

Departing from the poetical idea (and politics) of that it is possible to cross the border legally as long as does not want to come near to another side, the Demilitarized Zone is started filling with contents and with a hybrid architecture developed based on residential macrostructure of both countries, raised on the area in the style of the Terra Nova de Lebbeus Woods, to turn the point of separation into the origin of reunification.

Jelena Prokopljevic. PhD Architect
Barcelona. Juny 2014

Notes:

Kim Jong Il, Obras Escogidas 11, p. 129.

Ibidem

Photography:
– DMZ Project 1988 – Lebbeus Woods,
Fotos de Pyongyang 2012- Maxime Delvaux, Crow’s Eye View: The Korean Peninsula, Hyungmin Pai, Minsuk Cho, Eds. Archlife, Seul, 2014. (The Korean Pavilion 14th International Architecture exhibition- la Biennale di Venezia)
– Works for the Festival XIII World of the Youth and the Students: Corea del Norte. Utopía de Hormigón, R. Mateos, J. Prokopljević, Muñoz Moya Editores, Sevilla 2012.
– Utopian Tours – Koryo Group, Nick Bonner, Crow’s Eye View: The Korean Peninsula, Hyungmin Pai, Minsuk Cho, Eds. Archlife, Seul, 2014. (The Korean Pavilion 14th International Architecture exhibition- la Biennale di Venezia)

[:]

Jelena Prokopljević
Jelena Prokopljevićhttps://laciudadsocialista.wordpress.com/
Arquitecta e investigadora serbia, titulada por la Universidad de Belgrado, y residente en Barcelona, miembro del Comité de Expertos del Premio Europeo del Espacio Público Urbano desde la edición del 2014. Se doctoró en 2006 en la ETSAB, ciudad en la que reside y trabaja. Ha colaborado con la plataforma Eurasian Hub en proyectos de transformación urbana y ha sido responsable del área de arquitectura y urbanismo en la Casa del Este, organización radicada en Barcelona y dedicada a promover la cooperación con la Europa Central y Oriental. Entre sus publicaciones más destacadas, consta el libro Corea del Norte: Utopía de hormigón; arquitectura y urbanismo al servicio de una ideología (escrito con Roger Mateos, 2012) y el artículo «Espacio público en la ciudad socialista: entre la abundancia y la indefinición», publicado en URBS, revista de estudios urbanos y ciencias sociales. Además, suele impartir conferencias y participar en coloquios en lugares como la ETSAB, la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), la fundación Amigos de la UNESCO de Barcelona o la Universidad Ion Mincu de Bucarest. Prokopljević es miembro del Comité de expertos del Premio Europeo del Espacio Público Urbano desde su edición de 2014.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS