IniciofaroDe la segregación | Landa Hernández MartínezDa segregación | Pedro HernándezOf the...

[:es]De la segregación | Landa Hernández Martínez[:gl]Da segregación | Pedro Hernández[:en]Of the segregation | Pedro Hernández[:]

[:es]

40 Riverside Boulevard diseñado por Goldstein Hill & West Architects | Fuente: inhabitat.com

Hace unos días el blog de arquitectura Inhabitat apuntaba –más bien cuestionaba– la existencia de un edificio en Nueva York que disponía de dos entradas: un acceso “para pobres” situado en la parte lateral y otro, ubicado en la fachada principal, por donde puedan acceder las personas más pudientes. El texto apunta que, aunque “la segregación racial fue abolida en los EE.UU. en 1964”, la reciente decisión del Departamento de Preservación y Desarrollo de Nueva York de aprobar un edificio con puertas separadas en función del estrato económico al que pertenezcan mantenía, “por razones obvias”, a la ciudad dividida.

Si bien es cierto que nos encontramos ante una clara muestra de arquitectura poco democrática, creo, sin embargo, que las críticas hacia esa arquitectura no pueden dejarse llevar por un simple “razones obvias”. La arquitectura es, en sí, una manifestación de las conductas sociales. Si la construcción presenta dos puertas es porque se ejecuta dentro de sistema social valora/permite ese tipo de actuaciones –no vayamos a decir por ello que sean buenas. La relación entre las formas sociales y las formas arquitectónicas está íntimamente ligada, hasta el punto que no se puede ver con claridad si son los cambios en la arquitectura –materiales, técnicas, etc.– los que generan cambios sociales, o si son estos últimos los que demandan una nueva arquitectura. Lo que sí es cierto que nuevas formas –sociales o arquitectónicas– propician nuevas prácticas espaciales. Apuntar simplemente que nos encontramos ante un nuevo caso de discriminación social –sea racial o económica– sin entenderlo dentro de un contexto más amplio es atender muy poco a ciertas realidades que también están presentes en nuestro día a día, pero en cuyo origen contiene decisiones cercanas a las aquí apuntadas.

Casa Beaufort en Chelsea de John Thorpe, 1597

Por ejemplo, en su celebre texto Figuras, puertas y corredores, Robin Evans explica, entre otras cosas, el origen y evolución del corredor. A primera vista el pasillo, el corredor o distribuidor –tal y como lo entendemos ahora– lo asumimos como una parte obvia de muchas casas. Pese a ello, Evans apunta que “la primera vez que aparece es en Inglaterra en la Casa Beaufort, Chelsea, diseñada por John Thorpe alrededor de 1597”. Antes que eso las distintas salas de una casa se conectaban una con otra a través de puertas. Con el ascenso de la burguesía se requerían nuevas condiciones espaciales. Ya no era menester que el servicio ocupara y atravesara los espacios privados de los dueños. El pasillo evitaba cualquier tipo de invasión indeseable:

“El pasillo era para los sirvientes: para mantenerlos fuera del camino de los otros y, más importante aún, para mantenerlos fuera del camino de las damas y caballeros”.

La introducción del pasillo a la arquitectura doméstica inscribió primero una profunda división entre las clases sociales altas y bajas manteniendo acceso consecutivo directo para el círculo familiar privilegiado mientras los sirvientes eran consignados a un territorio contiguo limitado, pero nunca dentro de la propia casa; siempre a mano pero nunca presente a menos que se los requiera”

Pese a que hace varios siglos de aquello, la segregación social debido al estatus económico de la persona sigue vigente. Pensemos en muchas de las casas que existen en nuestras ciudades. Son varias de ellas las que presentan un espacio de dormitorio destinado al servicio. El trabajo Habitaciones de servicio de la artista Daniela Ortiz es una muestra de ello. Ortiz ha recogido y registrado diversos ejemplos arquitectónicos –de distintas décadas– de la ciudad de Lima, evidenciando que la sociedad no ha cambiado tanto a pesar de los años. Si más allá de la dimensión, observamos además la distribución que presenta la casa, podremos ver que se evita cualquier posibilidad de encuentro y choque entre las áreas de servicio –cocina, zonas de lavado, etc.– y el resto, confeccionando un espacio domestico segregado para habitantes y servicio.  Así, nada nuevo nos encontramos en los apuntes de Inhabitat.

Sí, la arquitectura puede ser leída como un medio de control de los cuerpos –véase en el link de más arriba el texto completo de Evans– en la medida que intenta siempre evitar fricciones indeseadas –aquello no previsto en la planeación. Es decir, la arquitectura lleva años ordenanando los cuerpos, ya sea con límites, fronteras, entradas, pasillos o habitaciones de servicio.

La casa funcional para una vida sin fricciones de Alexander Klein, 1928

Pedro Hernández · arquitecto
ciudad de méxico. diciembre 2014[:en]

40 Riverside Boulevard Designed by Goldstein Hill & West Architects | Source: inhabitat.com

A few days ago the blog of architecture Unhabitat was aiming – rather well it was questioning – at the existence of a building in New York that was having two income: an access “for poor” placed in the lateral part and other one, located in the main face, where the most wealthy persons could accede. The text aims that, though “the racial segregation was abolished in the USA in 1964”, the recent decision of the Department of Preservation and Development of New York of approving a building with doors separated depending on the economic stratum to which they belong was supporting, “for obvious reasons”, to the divided city.

Though it is true that we are before a clear sample of slightly democratic architecture, I think, nevertheless, that towards this architecture they cannot stop take the critiques by the simple one “obvious reasons”. The architecture is, in yes, a manifestation of the social conducts. If the construction presents two doors it is because he executes inside social system values / allow this type of actions – let’s not be going to say for it that they should be good. The relation between the social forms and the architectural forms is intimately tied, up to the point that it is not possible to see with clarity if they are the changes in the architecture – materials, technologies, etc. – those who generate social changes, or if they are the above mentioned those who demand a new architecture.  What yes is true that new you form – social or architectural – new spatial practices propitiate. To aim simply that we are before a new case of social discrimination – is racial or economic – without understanding it inside a more wide context it is to attend very little to certain realities that also are present in ours day after day, but in whose origin contains decisions near to here aimed.

Beaufort House in Chelsea by John Thorpe, 1597

For example, in his famous text Figueres, doors and corridors, Robin Evans explains, among other things, the origin and evolution of the corridor. To the first sight the corridor, the corridor or distributor – as and since we it deal now – assume it as an obvious part of many houses. In spite of it, Evans aims that the first time that appears is in England in the House Beaufort, Chelsea designed by John Thorpe about 1597. Before that it the different rooms of a house were connecting one with other one across doors. With the ascent of the middle class new spatial conditions were needed. Already it was not necessary that the service was occupying and crossing the spaces deprived of the owners. The corridor was avoiding any type of undesirable invasion:

“The corridor was for the servants: to support them out of the way of others and, more importantly still, to support them out of the way of the ladies and gentlemen”.

The introduction of the corridor to the domestic architecture inscribed first a deep division between the social high and low classes supporting consecutive direct access for the familiar circle favoured while the servants were never recorded to a contiguous limited territory, but inside the own house; always to hand but never present until one asks them”.

In spite of that several centuries ago of that one, the social segregation due to the economic status of the person is still in force. Let’s think about many of the houses that they exist in our cities. They are different of them those who present a space of bedroom destined for the service. The work Rooms of service of the artist Daniela Ortiz is a sample of it. Ortiz has gathered and registered diverse architectural examples – of different decades – of the city of Lima, demonstrating that the company has not changed so much in spite of the years. If beyond the dimension, we observe in addition the distribution that presents the house, we will be able to see that there is avoided any possibility of meeting and shock between the áreas de servicio – kitchen, zones of wash, etc. – and the rest, making a domestic space segregated for inhabitants and service. This way, not new at all we are in the notes of Inhabitat.

Yes, the architecture can be read as a way of control of the bodies – see in the link of more above Evans’s complete text – in the measure that tries always to avoid unwanted frictions – that one not foreseen in the planeación. That is to say, the architecture takes years ordenanando the bodies, already be with limits, borders, income, corridors or rooms of service.

The functional house for a life without Alexander Klein’s frictions, 1928

Pedro Hernández · architect
ciudad de méxico. december 2014[:gl]

40 Riverside Boulevard deseñado por Goldstein Hill & West Architects | Fonte: inhabitat.com

Fai uns días o blog de arquitectura Inhabitat apuntaba –máis ben cuestionaba– a existencia dun edificio en Nova York que dispoñía de dúas entradas: un acceso “para pobres” situado na parte lateral e outro, situado na fachada principal, por onde poidan acceder as persoas máis podentes. O texto apunta que, aínda que “a segregación racial foi abolida nos EE.UU. en 1964”, a recente decisión do Departamento de Preservación e Desenvolvemento de Nova York de aprobar un edificio con portas separadas en función do estrato económico ao que pertenzan mantiña, “por razóns obvias”, á cidade dividida.

Aínda que é certo que nos atopamos ante unha clara mostra de arquitectura pouco democrática, creo, con todo, que as críticas cara a esa arquitectura non poden deixarse levar por un simple “razóns obvias”. A arquitectura é, en si, unha manifestación das condutas sociais. Si a construción presenta dúas portas é porque se executa dentro de sistema social valora/permite ese tipo de actuacións non vaiamos dicir por iso que sexan boas. A relación entre as formas sociais e as formas arquitectónicas está íntimamente ligada, ata o punto que non se pode ver con claridade si son os cambios na arquitectura materiais, técnicas, etc. os que xeran cambios sociais, ou si son estes últimos os que demandan unha nova arquitectura. O que si é certo que novas formas sociais ou arquitectónicas propician novas prácticas espaciais. Apuntar simplemente que nos atopamos ante un novo caso de discriminación social sexa racial ou económica sen entendelo dentro dun contexto máis amplo é atender moi pouco a certas realidades que tamén están presentes no noso día a día, pero en cuxo orixe contén decisións próximas ás aquí apuntadas.

Si bien es cierto que nos encontramos ante una clara muestra de arquitectura poco democrática, creo, sin embargo, que las críticas hacia esa arquitectura no pueden dejarse llevar por un simple “razones obvias”. La arquitectura es, en sí, una manifestación de las conductas sociales. Si la construcción presenta dos puertas es porque se ejecuta dentro de sistema social valora/permite ese tipo de actuaciones –no vayamos a decir por ello que sean buenas. La relación entre las formas sociales y las formas arquitectónicas está íntimamente ligada, hasta el punto que no se puede ver con claridad si son los cambios en la arquitectura –materiales, técnicas, etc.– los que generan cambios sociales, o si son estos últimos los que demandan una nueva arquitectura. Lo que sí es cierto que nuevas formas –sociales o arquitectónicas– propician nuevas prácticas espaciales. Apuntar simplemente que nos encontramos ante un nuevo caso de discriminación social –sea racial o económica– sin entenderlo dentro de un contexto más amplio es atender muy poco a ciertas realidades que también están presentes en nuestro día a día, pero en cuyo origen contiene decisiones cercanas a las aquí apuntadas.

Casa Beaufort en Chelsea de John Thorpe, 1597

Por exemplo, no seu celebre texto Figuras, puertas e corredores, Robin Evans explica, entre outras cousas, a orixe e evolución do corredor. A primeira vista o corredor, o corredor ou distribuidor –tal e como o entendemos agora– asumímolo como unha parte obvia de moitas casas. Pese a iso, Evans apunta que a primeira vez que aparece é en Inglaterra na Casa Beaufort, Chelsea, deseñada por John Thorpe ao redor de 1597. Antes que iso as distintas salas dunha casa conectábanse unha con outra a través de portas. Co ascenso da burguesía requiríanse novas condicións espaciais. Xa non era menester que o servizo ocupase e atravesase os espazos privados dos donos. O corredor evitaba calquera tipo de invasión indeseable:

“O corredor era para os sirvientes: para mantelos fose do camiño dos outros e, máis importante aínda, para mantelos fose do camiño das damas e cabaleiros”.

A introdución do corredor á arquitectura doméstica inscribiu primeiro unha profunda división entre as clases sociais altas e baixas mantendo acceso consecutivo directo para o círculo familiar privilexiado mentres os sirvientes eran consignados a un territorio contiguo limitado, pero nunca dentro da propia casa; sempre a man pero nunca presente a menos que llos requira”.

Pese a que fai varios séculos daquilo, a segregación social debido ao estatus económico da persoa segue vigente. Pensemos en moitas das casas que existen nas nosas cidades. Son varias delas as que presentan un espazo de dormitorio destinado ao servizo. O traballo Habitacións de servizo da artista Daniela Ortiz é unha mostra diso. Ortiz recolleu e rexistrado diversos exemplos arquitectónicos –de distintas décadas– da cidade de Lima, evidenciando que a sociedade non cambiou tanto malia os anos. Si máis aló da dimensión, observamos ademais a distribución que presenta a casa, poderemos ver que se evita calquera posibilidade de encontro e choque entre as áreas de servizo –cociña, zonas de lavado, etc.– e o resto, confeccionando un espazo domestico segregado para habitantes e servizo. Así, nada novo atopámonos en apúntelos de Inhabitat.

Si, a arquitectura pode ser lida como un medio de control dos corpos –véxase no link de máis arriba o texto completo de Evans– na medida que intenta sempre evitar fricciones indeseadas ?aquilo non previsto na planeación. É dicir, a arquitectura leva anos ordenanando os corpos, xa sexa con límites, fronteiras, entradas, corredores ou habitacións de servizo.

A casa funcional para unha vida sen friccións de Alexander Klein, 1928

Pedro Hernández · arquitecto
ciudad de méxico. decembro 2014[:]

Landa Hernández
Landa Hernándezhttp://laperiferiadomestica.tumblr.com/
Soy arquitecto por la Universidad de Alicante, pero mi interés sobre esta disciplina se encuentra alejado de su papel tradicional de diseño de espacios. Más bien, me interesa entender cómo las representaciones de la arquitectura, el paisaje, el diseño o el territorio construyen y materializan determinados discursos ideológicos, imponiendo posturas, subjetividades y formas de acción sobre los cuerpos que la habitan. En mi trabajo edito estos discursos –sus imágenes, sus historias o sus restos materiales– y reelaboro comentarios críticos que ponen en evidencia sus controversias y contradicciones, formalizándolos en diversos formatos como textos, fotografías, vídeos, objetos o instalaciones, muchas veces entrecruzados entre sí. He publicado artículos y ensayos en diversos medios de Estados Unidos, Italia, Croacia, España, Chile y México. Desde enero de 2013 resido en la Ciudad de México donde trabajo como coordinador de contenidos en Arquine.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS