InicioartículosEspacio, Lugar y Atmósfera | Miquel Lacasta CodorniuEspazo, Lugar e Atmósfera |...

Espacio, Lugar y Atmósfera | Miquel Lacasta CodorniuEspazo, Lugar e Atmósfera | Miquel Lacasta CodorniuSpace, Place and Atmosphere | Miquel Lacasta Codorniu

Atmosfera | Miquel Lacasta Codorniu

Con este sugerente título, Juhani Pallasmaa vino a la ESARQ1 a dar una conferencia el pasado 10 de Mayo. Lo que sigue es una traducción libre e incompleta de la conferencia, y completada con otras lecturas y registros o mejor dicho, una interpretación intencionada e interesada de una magnifica conferencia de arquitectura.

El reconocimiento instantáneo de la naturaleza inherente de un lugar, es semejante a la lectura automática de las identidades y esencias del mundo biológico. Los animales instantáneamente reconocen otras criaturas para su supervivencia de la misma manera los humanos reconocemos unos rasgos humanos conocidos entre miles de otras caras semejantes, a la vez que leemos el sentido de las emociones a partir de minúsculos movimientos musculares de la cara. El espacio o el lugar es una imagen, una criatura mental, o mejor dicho, neuronal, una experiencia singular fusionada con nuestra experiencia y cognición más existencial. Una vez hemos apreciado un espacio como placentero o como deprimente, difícilmente podemos cambiar este juicio de primera mano. Nos encontramos atados a ciertos parámetros y permanecemos ajenos a ciertos otros y ambas elecciones intuitivas son realmente difíciles de analizar verbalmente o de cambiar de forma significativa una vez hemos experimentado una cierta porción de realidad.

Otros autores se refieren a esa capacidad externa a lo que habitualmente llamamos razón, como inteligencia no consciente,2 es decir lo que pensamos y sentimos es el resultado de operaciones ignoradas por el propio sujeto que las piensa o siente. En concreto en neurología está demostrado que todo ocurre a nivel cerebral unos ochocientos milisegundos antes de que nos demos cuenta de que está sucediendo. Algo así como que vamos siempre un poquito retrasados respecto a nosotros mismos. Es por ello que podemos sospechar que en las complejas operaciones neuronales que se desarrollan en los instantes precedentes a la conciencia, intervienen múltiples factores que transcienden la lista habitual de la inteligencia analítica o de un simple razonamiento empírico/critico. Es en ese estrechísimo margen de tiempo donde confluyen intuiciones, sentimientos, emociones, pequeñas verdades irrefutables, recuerdos, etc.

Y es allí donde quizás deberíamos colocar el centro de interés de lo proyectual arquitectónico.

Aún así, el valor de la experiencia, de la comprensible, a la vez que difusa manera de atrapar el ambiente de una entidad espacial o incluso atrapar todo un paisaje, debe ser entendido bajo el punto de vista de la supervivencia como especie. Evidentemente estamos dotados de una ventaja evolutiva consistente en detectar rápidamente si nos encontramos ante una escena potencialmente peligrosa o por el contrario ante una configuración segura y nutritiva. Hay que hacer notar especialmente que este juicio instantáneo no proviene de la toma de consciencia sobre los detalles, es decir no proviene de una atención pausada y reflexiva o analítica, menos aún crítica, todo lo contrario, es un tipo de sensación instantánea atrapada a partir de una lectura intuitiva y basada en una lectura arborescente del ambiente. Esta percepción y conocimiento polifónicos han sido identificados como una de las condiciones esenciales de la mente creativa.

En contra de lo que parecería como lógico, las búsquedas creativas se basan en caminos vagos, multifactoriales y en su mayoría provenientes de vías perceptivas del inconsciente,  producto de una atención ambigua, más que de una atención especialmente focalizada. En realidad atrapamos atmosferas a través de un proceso de escaneo de la realidad inconsciente y difuso.

Hay que subrayar el hecho de que tenemos capacidades de síntesis inesperadas que habitualmente no tenemos en cuenta a la hora de proyectar en arquitectura y a las que además no solemos atribuir un valor especial. Es interesante observar como la educación de la arquitectura sigue enfatizando la intencionalidad consciente, con una especial atención en la imaginería, por encima del campo pre-reflexivo y sus experiencias. Es decir mientras sobrevaloramos la capacidad analítica racional, despreciamos un ramillete de capacidades intuitivas, “irracionales” y las condenamos a la categoría de ocurrencia.

Mark Johnson, autor de The Meaning of the Body, Aesthetics of Human Understanding, asigna un rol crucial en la producción de pensamiento a las emociones al comentar que  no hay cognición sin emoción, en cada pensamiento hay una emocionalidad inconsciente.3 Bajo su punto de vista las emociones son el recurso principal del sentido. Las emociones no son un conocimiento de segunda clase; todo lo contrario, constituyen patrones afectivos en nuestro encuentro con el mundo mediante los cuales llevamos el sentido de las cosas a un nivel primordial. Las situaciones son el locus de las emociones, más que la mente o el cerebro. En definitiva concluye que las emociones son una parte fundamental del sentido de los humanos.

Por otro lado, lo que solemos entender por inteligencia esta groseramente limitado en su concepción habitual. Los últimos estudios en psicología han desvelado entre siete y diez diferentes categorías de la inteligencia, más allá del estrecho reino del test del cociente intelectual. El psicólogo Howard Gardner lista siete categorías de la inteligencia: la inteligencia lingüística, la inteligencia lógico-matemática, la inteligencia musical, la inteligencia kinestética, la inteligencia espacial, la inteligencia interpersonal y la inteligencia intrapersonal.4 Más tarde en su libro sugiere tres tipos más de inteligencia, la inteligencia naturalista, la inteligencia espiritual y la inteligencia existencial. Es más, debería añadirse tres categorías más la inteligencia emocional, la estética y la ética y finalmente determinar en el ámbito de la inteligencia el papel especifico que tendría la inteligencia atmosférica.

Nuestra innata capacidad para atrapar atmosferas y ánimos de forma comprensible es semejante a nuestra capacidad para proyectar la imaginación y construir mentalmente sugerentes configuraciones, tanto espaciales como afectivas, de toda una novela o un texto narrativo, a medida que lo vamos leyendo. Igualmente pasa con los sueños. Los sueños son espacios completos de experiencias imaginativamente vividas, aunque se alojen en el reino del subconsciente.

Si en el ámbito de la arquitectura podemos presenciar con mayor profundidad aspectos fundamentales en la creación de atmósferas como la materialidad, la gravedad, la incidencia de la luz, el olor y el tacto, etc., razón de más, ambicionar a lo que Constantin Brancusi se refería: el arte, (y añado aquí, sobre todo, la arquitectura) debe proporcionar repentinamente y a la vez, el shock de la vida, la sensación de respirar.5

Esta fuerza conmovedora, basada en la creación de atmósferas que corten la respiración, podría ser un nuevo principio para cualificar espacios más allá de la expresividad individual de un objeto arquitectónico específico. Es evidente que no estamos hablando de una situación aislada, de un edificio singular que por tamaño o mediante cualquiera de las banales tretas al uso que todo arquitecto tiene en su arsenal, arrancan un Oh!, sino de la capacidad de ritualizar (me atrevería a usar incluso el término religar) del la verdadera esencia hecho arquitectónico, que de forma necesariamente intrínseca involucra la idea de lugar, de contexto, de espacialidad compleja y de profundidad emocional, de materialidad estructurada y de constructividad concisa.

En definitiva dotar a un espacio de condiciones para la vida, que sean la vida misma.

Miquel Lacasta. Doctor arquitecto
Barcelona, septiembre 2012

Notas:

1 Quiero agradecer en este post la apuesta valiente de Jorge Vidal por invitar al Pallasmaa al ciclo de conferencias llamado FORO de la ESARQ y a la habitual generosidad de Marta García-Orte por compartir la transcripción en inglés de la conferencia.

2 MARINA, José Antonio, Las Arquitecturas del Deseo, Anagrama, Barcelona, 2007, p. 16

3 JOHNSON, Mark, The Meaning of the Body, Aesthetics of Human Understanding, The University of Chicago Press, Chicago, Londres, 2007

4 GARDNER Howard, Intelligence Reframed: Multiple Ontelligences for the 21st Century, Basic Books, New York, 1999

5 SHANES, Eric, Constantin Brancusi, Abbeville Press, New York, 1989, p.67

Atmosphere | Miquel Lacasta Codorniu

With this sugerente title, Juhani Pallasmaa came to the ESARQ1 to give a conference the past 10 May. What follows it is a free and incomplete translation of the conference, and completed with other readings and registers or better said, an intentional interpretation and interested of one magnifies conference of architecture.

The instantaneous recognition of the inherent nature of a place, is similar to the automatic reading of the identities and essences of the biological world. The animals instantly recognise other creatures for his survival of the same way the humans recognise some human shots known between thousands of other similar faces, at the same time that read the sense of the emotions from tiny muscular movements of the face. The space or the place is an image, a mental creature, or better said, neural, a singular experience merged with our experience and cognition more existential. Once we have appreciated a space like pleasant or like deprimente, hardly can change this trial at first hand. We find us tied to some parameters and remain extraneous to some others and both intuitive elections are really difficult to analyse verbalmente or to change of significant form once have experienced a true portion of reality.

Other authors refer to this external capacity to what habitually we call reason, as not conscious intelligence,2 ethat is to say what we think and feel is the result of operations ignored by the own subject that it thinks or sits. In I make concrete in neurology it is demonstrated that everything happens to cerebral level approximately eight hundred milliseconds before us demos account of which it is happening. Something like that we are delayed always a bit with regard to us themselves.  It is for it that we can suspect that in the complex operations neuronales that develop in the previous instants to the conscience, control multiple factors that transcienden the habitual list of the analytical intelligence or of a simple empirical / empirical reasoning. It is in this narrowest margin of time where there come together intuitions, feelings, emotions, small irrefutable truths, recollections, etc.

And it is there where probably we should place the center of interest of architectural proyectual.

Nonetheless, the value of the experience, of the understandable one, simultaneously that diffuse way of catching the environment or enclosed of a spatial entity to catch the whole landscape, must be dealt under the point of view of the survival as species. Evidently we are provided with an evolutionary consistent advantage in detecting rapidly if we are before a potentially dangerous scene or on the contrary before a sure and nourishing configuration. It is necessary to make notice specially that this instantaneous judgment does not come from the capture of conscience on the details, that is to say it does not come from a slow and reflexive or analytical attention, less still critique, everything opposite, is a type of instantaneous sensation caught from a reading intuitive and based on a tree-shaped reading of the environment. This perception and polyphonic knowledge have been identified as one of the essential conditions of the creative mind.

In opposition to what it would seem as logician, the creative searches base on vague ways, multifactoriales and in the main from perceptive routes of the unconscious one, product of an ambiguous attention, more than of a specially focused attention. Actually we catch atmospheres across a process of scanning and diffuse of the unconscious reality.

It is necessary to underline the fact that we have capacities of unexpected syntheses that habitually we do not bear in mind at the moment of projecting in architecture and to which in addition we are not in the habit of attributing a special value. It is interesting to observe as the education of the architecture continues emphasizing the conscious premeditation, with a special attention in the imagery, over the pre-reflexive field and his experiences. It is to say while we overvalue the analytical rational capacity, despise a bouquet of intuitive, “irrational” capacities and condemn them to the category of occurrence.

Mark Johnson, author of The Meaning of the Body, Aesthetics of Human Understanding, assigns a crucial role in the production of thought to the emotions on having commented that there is no cognition without emotion, in every thought there is an emocionalidad unconscious.3 Under his point of view the emotions are the principal resource of the sense. The emotions are not a second-class knowledge; everything opposite, they constitute affective bosses in our meeting with the world by means of which we take the sense of the things to a basic level. The situations are the locus of the emotions, more than the mind or the brain. Definitively he concludes that the emotions are a fundamental part of the sense of the human beings.

On the other hand, which we are in the habit of understanding for this intelligence rudely limited in his habitual conception. The last studies in psychology have revealed between seven and ten different categories of the intelligence, beyond the narrow kingdom of the test of the intellectual quotient. The psychologist Howard Gardner lists seven categories of the intelligence: the linguistic intelligence, the intelligence logician – mathematics, the musical intelligence, the intelligence kinestética, the spatial intelligence, the interpersonal intelligence and the intelligence intrapersonal.4 Later in his book suggests three more types of intelligence, the naturalistic intelligence, the spiritual intelligence and the existential intelligence. It is more, three more categories should be added the emotional intelligence, the aesthetics and the ethics and finally determine in the area of the intelligence the specific paper that would have the atmospheric intelligence.

Our innate aptitude to catch atmospheres and spirits of understandable form is similar to our aptitude to project the imagination and to construct mentally suggestive configurations, both spatial and affective, of the whole novel or a narrative text, as we are reading it. Equally it happens with the dreams. The dreams are complete spaces of imaginatively lived experiences, though they lodge at the kingdom of the subconscious.

If in the area of the architecture we can attend with major depth fundamental aspects in the creation of atmospheres as the materiality, the gravity, the incident of the light, the smell and the tact, etc., reason of more, to seek to what Constantin Brancusi was referring: the art, (and I add here, especially, the architecture) must provide suddenly and simultaneously, the shock of the life, the sensation of respirar.5

This touching force, based on the creation of atmospheres that cut the breathing, might be a new beginning to qualify spaces beyond the individual expressiveness of an architectural specific object. It is evident that we are not speaking about an isolated situation, of a singular building that for size or by means of any of the banal tricks to the use that every architect has in his arsenal, they start an Oh!, but of the capacity of ritualizar (I would dare to use even the term to re-tie) of the real essence done architectural, that of necessarily intrinsic form involves the idea of place, of context, of espacialidad complex and of emotional depth, of structured materiality and of constructividad concise.

Definitively to provide to a space of conditions for the life, which they are the life itself.

Miquel Lacasta. Doctor architect
Barcelona, september 2012

Notes:

1 I want to be grateful in this post for Jorge Vidal’s brave bet for inviting the Pallasmaa to the cycle of conferences called FORUM of the ESARQ and to Marta García-Orte’s habitual generosity for sharing the transcription in English of the conference.

2 MARINA, José Antonio, Las Arquitecturas del Deseo, Anagrama, Barcelona, 2007, p. 16

3 JOHNSON, Mark, The Meaning of the Body, Aesthetics of Human Understanding, The University of Chicago Press, Chicago, Londres, 2007

4 GARDNER Howard, Intelligence Reframed: Multiple Ontelligences for the 21st Century, Basic Books, New York, 1999

5 SHANES, Eric, Constantin Brancusi, Abbeville Press, New York, 1989, p.67

 

Atmosfera | Miquel Lacasta Codorniu

Con este suxerente título, Juhani Pallasmaa veu á ESARQ1 a dar unha conferencia o pasado 10 de Maio. O que segue é unha tradución libre e incompleta da conferencia, e completada con outras lecturas e rexistros ou mellor devandito, unha interpretación intencionada e interesada dunha magnifica conferencia de arquitectura.

O recoñecemento instantáneo da natureza inherente dun lugar, é semellante á lectura automática das identidades e esencias do mundo biolóxico. Os animais instantáneamente recoñecen outras criaturas para a súa supervivencia da mesma xeito os humanos recoñecemos uns trazos humanos coñecidos entre miles doutras caras semellantes, á vez que lemos o sentido das emocións a partir de minúsculos movementos musculares da cara. O espazo ou o lugar é unha imaxe, unha criatura mental, ou mellor devandito, neuronal, unha experiencia singular fusionada coa nosa experiencia e cognición máis existencial. Unha vez apreciamos un espazo como placentero ou como deprimente, difícilmente podemos cambiar este xuízo de primeira man. Atopámonos atados a certos parámetros e permanecemos alleos a certos outros e ambas eleccións intuitivas son realmente difíciles de analizar verbalmente ou de cambiar de forma significativa unha vez experimentamos una certa porción de realidade.

Outros autores refírense a esa capacidade externa ao que habitualmente chamamos razón, como intelixencia non consciente,2 é dicir o que pensamos e sentimos é o resultado de operacións ignoradas polo propio suxeito que as pensa ou sente. En concreto en neurología está demostrado que todo ocorre a nivel cerebral uns oitocentos milisegundos antes de que nos deamos conta de que está sucedendo. Algo así como que imos sempre un poquito atrasados respecto de nós mesmos. É por iso que podemos sospeitar que nas complexas operacións neuronais que se desenvolven nos instantes precedentes á conciencia, interveñen múltiples factores que transcienden a lista habitual da intelixencia analítica ou dun simple razonamiento empírico/critico. É nese estrechísimo marxe de tempo onde conflúen intuicións, sentimentos, emocións, pequenas verdades irrefutables, recordos, etc.

E é alí onde quizais deberiamos colocar o centro de interese do proyectual arquitectónico.

Aínda así, o valor da experiencia, da comprensible, á vez que difusa xeito de atrapar o ambiente dunha entidade espacial ou ata atrapar toda unha paisaxe, debe ser entendido baixo o punto de vista da supervivencia como especie. Evidentemente estamos dotados dunha vantaxe evolutiva consistente en detectar rápidamente se nos atopamos ante unha escena potencialmente perigosa ou pola contra ante unha configuración segura e nutritiva. Hai que facer notar especialmente que este xuízo instantáneo non provén de tómaa de consciencia sobre os detalles, é dicir non provén dunha atención pausada e reflexiva ou analítica, menos aínda crítica, todo o contrario, é un tipo de sensación instantánea atrapada a partir dunha lectura intuitiva e baseada nunha lectura arborescente do ambiente. Esta percepción e coñecemento polifónicos foron identificados como unha das condicións esenciais da mente creativa.

En contra do que parecería como lóxico, as procuras creativas baséanse en camiños vagos, multifactoriales e na súa maioría provenientes de vías perceptivas do inconsciente, produto dunha atención ambigua, máis que dunha atención especialmente focalizada. En realidade atrapamos atmosferas a través dun proceso de escaneo da realidade inconsciente e difuso.

Hai que subliñar o feito de que temos capacidades de sínteses inesperadas que habitualmente non temos en conta á hora de proxectar en arquitectura e ás que ademais non adoitamos atribuír un valor especial. É interesante observar como a educación da arquitectura segue enfatizando a intencionalidad consciente, cunha especial atención na imaginería, por encima do campo pre-reflexivo e as súas experiencias. É dicir mentres sobrevaloramos a capacidade analítica racional, desprezamos un ramillete de capacidades intuitivas, «irracionáis» e condenámolas á categoría de ocorrencia.

Mark Johnson, autor de The Meaning of the Body, Aesthetics of Human Understanding, asigna un rol crucial na produción de pensamento ás emocións ao comentar que non hai cognición sen emoción, en cada pensamento hai unha emocionalidad inconsciente.3 Baixo o seu punto de vista as emocións son o recurso principal do sentido. As emocións non son un coñecemento de segunda clase; todo o contrario, constitúen patróns afectivos no noso encontro co mundo mediante os cales levamos o sentido das cousas a un nivel primordial. As situacións son o locus das emocións, máis que a mente ou o cerebro. En definitiva conclúe que as emocións son unha parte fundamental do sentido dos humanos.

Doutra banda, o que adoitamos entender por intelixencia esta groseramente limitado na súa concepción habitual. Os últimos estudos en psicología desvelaron entre sete e dez diferentes categorías da intelixencia, máis aló do estreito reino do test do cociente intelectual. O psicólogo Howard Gardner lista sete categorías da intelixencia: a intelixencia lingüística, a intelixencia lóxico-matemática, a intelixencia musical, a intelixencia kinestética, a intelixencia espacial, a intelixencia interpersonal e a intelixencia intrapersoal.4 Máis tarde no seu libro suxire tres tipos máis de intelixencia, a intelixencia naturalista, a intelixencia espiritual e a intelixencia existencial. É máis, debería engadirse tres categorías máis a intelixencia emocional, a estética e a ética e finalmente determinar no ámbito da intelixencia o papel especifico que tería a intelixencia atmosférica.

A nosa innata capacidade para atrapar atmosferas e ánimos de forma comprensible é semellante á nosa capacidade para proxectar a imaxinación e construír mentalmente sugerentes configuracións, tanto espaciais como afectivas, de toda unha novela ou un texto narrativo, a medida que o imos lendo. Igualmente pasa cos soños. Os soños son espazos completos de experiencias imaginativamente vividas, aínda que se aloxen no reino do subconsciente.

Si no ámbito da arquitectura podemos presenciar con maior profundidade aspectos fundamentais na creación de atmosferas como a materialidad, a gravidade, a incidencia da luz, o cheiro e o tacto, etc., razón de máis, ambicionar ao que Constantin Brancusi referíase: a arte, (e engado aquí, sobre todo, a arquitectura) debe proporcionar repentinamente e á vez, o shock da vida, a sensación de respirar.5

Esta forza conmovedora, baseada na creación de atmosferas que corten a respiración, podería ser un novo principio para cualificar espazos máis aló da expresividade individual dun obxecto arquitectónico específico. É evidente que non estamos falando dunha situación illada, dun edificio singular que por tamaño ou mediante calquera das banais tretas ao uso que todo arquitecto ten no seu arsenal, arrincan un Oh!, senón da capacidade de ritualizar (atreveríame a usar incluso o término religar) do a verdadeira esencia feito arquitectónico, que de forma necesariamente intrínseca involucra a idea de lugar, de contexto, de espacialidad complexa e de profundidade emocional, de materialidad estructurada e de constructividad concisa.

En definitiva dotar a un espazo de condicións para a vida, que sexan a vida mesma.

Miquel Lacasta. Doutor arquitecto
Barcelona, setembro 2012

Notas:

1 Quero agradecer neste post a aposta valente de Jorge Vidal por invitar ao Pallasmaa ao ciclo de conferencias chamado FORO da ESARQ e á habitual xenerosidade de Marta García-Orte por compartir a transcrición en inglés da conferencia.

2 MARINA, José Antonio, Las Arquitecturas del Deseo, Anagrama, Barcelona, 2007, p. 16

3 JOHNSON, Mark, The Meaning of the Body, Aesthetics of Human Understanding, The University of Chicago Press, Chicago, Londres, 2007

4 GARDNER Howard, Intelligence Reframed: Multiple Ontelligences for the 21st Century, Basic Books, New York, 1999

5 SHANES, Eric, Constantin Brancusi, Abbeville Press, New York, 1989, p.67

 

Miquel Lacasta Codorniu
Miquel Lacasta Codorniuhttps://axonometrica.wordpress.com/
Es cofundador en ARCHIKUBIK y también en @kubik - espacio multidisciplinario. Obtuvo un Ph.D. con honores (cum laude) en ESARQ Universitat Internacional de Catalunya UIC y también fue galardonado con el premio especial Ph.D (UIC 2012), M.arch en ESARQ Universitat Internacional de Catalunya, y se graduó como arquitecto en ETSAB Universitat Politècnica de Catalunya . Miquel es profesor asociado en ESARQ desde 1996. Anteriormente, fue profesor en Elisava y Escola LAI, y también en programas de postgrado en ETSAB y La Salle. Fue arquitecto en la oficina de Manuel Brullet desde 1989 desde 1995. Ha sido galardonado en "Taller Barcelona'96. El TGV, una oportunidad por estructurar la periferia ". Fue codirector del taller "Territorio Virtual, Límite Urbano" en ITSEM Guadalajara, México en 2000 y también codirector del taller "Ravalizar Barcelona" en ITSEM Guadalajara, México, y CCNY, Nueva York, EE. UU. En 2002, 2003 y 2004. Ganó el premio A + en 2010 por Sunion School en el Best Educational Building, The International Architecture Award 2008 en The Chicago Athenaeum por Colin's House y el primer premio en Corian Prize en 2006. Su obra ha sido expuesta en Barcelona , Madrid, Florencia, Cannes y en Le Pavillon de l'Arsenal en París. Varias publicaciones han sido reconocidas por su trabajo como Quaderns, ON, Arquitectura Plus, Piso, Arquitectura y Diseño, El País, ABC, La Vanguardia, Clarín, Sole 24 Ore, y otros. Recientemente realizó conferencias en ITSEM Guadalajara, México, Facolta di Architettura di l'Alghero, Italia, msa Münster School of Architecture, Münster Alemania, IBM Think Tank en París, Francia, y varias universidades y organizaciones en España. Recientemente fue galardonado con el ZAC RN5 en el concurso Vitry-sur-Seine, un Eco-distrito de 255 residencias sociales y privadas y una residencia de estudiantes en Ivry, y 32 apartamentos asistidos para personas mayores en Olesa de Montserrat.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS