InicioartículosA favor de la modernidad | Íñigo García OdiagaA favor da modernidade...

A favor de la modernidad | Íñigo García OdiagaA favor da modernidade | Íñigo García OdiagaIn favour of the modernity | Íñigo García Odiaga

Rehabilitación como hotel de una antigua villa de campo de 1826, Pied de la Plagne, Francia [ JKA y FUGA]

A menudo se tiende a pensar que la modernidad, que la vanguardia está enfrentada a la tradición o a lo vernacular. Este razonamiento válido para casi cualquier disciplina de la vida cotidiana se ve amplificado en el campo de la arquitectura. En los entornos rurales de   nuestro paisaje puede comprobarse con claridad esta mentalidad, en aras de la cual, se han levantado edificios o neo-caseríos que imitan en cartón piedra los rasgos estilísticos de los edificios tradicionales, pero que no son más que un mero falsete de la tipología original. Por lo general su adaptación al terreno es pésima, cuando ésta es precisamente una de las claves del caserio tradicional. Las laderas de los valles se aprovechaban para dar acceso a las cargas hacia la ganbara, mientras las personas o los animales accedían por la planta baja, mientras en la actualidad la modificación radical de la topografía es el punto de arranque de cualquier proyecto de este tipo.

Es digno de comentar además, como las distribuciones de estos edificios con forma y decoración de caserio presentan espacios interiores que reproducen los apartamentos urbanos de cualquier ciudad, demostrando por lo tanto, que la falta de imaginación que ya se podía intuir en sus fachadas se recrudece en su interior.

Una falta de imaginación de la que nunca adoleció el modelo original, ya que este, visto desde nuestro tiempo como una joya del pasado, fue un grito de modernidad y de vanguardia en su tiempo. Ninguna familia del siglo XVII hubiese aceptado vivir en una casa obsoleta o si se prefiere, no optimizada a su modo de vida. ¿Por que entonces en la actualidad se da esta paradoja?

Por algún extraño mecanismo, se tiende a confundir el respeto al paisaje, a la tradición o a nuestros pueblos, con la copia adulterada y deslavazada del original, sin pararse a pensar que desde la actualidad pueden proponerse nuevas fórmulas, nuevos modelos o tecnologías que partiendo de los valores de la arquitectura tradicional los actualicen y adapten a un nuevo mundo y a unos nuevos modelos de vida.

Nadie puede negar que la belleza de multitud de los núcleos rurales que adoramos, reside en la calidad de sus arquitecturas y en como éstas fueron dispuestas en el territorio, pero tampoco se podrá negar que las lógicas que gobernaron esas decisiones distan mucho de las que en la actualidad podrían tomarse como punto de partida. La coexistencia de ambos modelos es una necesidad y una obligación, pero tanto los ciudadanos como las administraciones que regulan los marcos legales deberían apostar por la modernidad. Una modernidad entendida como aquella capaz de proponer arquitecturas que den respuesta a cuestiones de nuestro tiempo, como son el medio ambiente, la economía, la energía o los nuevos modelos de unidad convivencial y que además ponga en valor y se muestre respetuosa con las claves que determinaron la belleza de estos entornos.

Rehabilitación como hotel de una antigua villa de campo de 1826, Pied de la Plagne, Francia [ JKA y FUGA]

Un buen ejemplo de un edificio que apuesta por esta convivencia de modelos, es el recientemente inaugurado y proyectado de forma conjunta por los estudios franceses JKA y FUGA.

El proyecto es especialmente señalado si tenemos en cuenta que se trata de la rehabilitación como hotel de una antigua villa de campo de 1826, situada en el casco histórico de Pied de la Plagne y que fue catalogada como un hito de la arquitectura tradicional de la región por la administración francesa.

Sabedores de que el valor de esa arquitectura tradicional recae fundamentalmente en su gran volumen compacto, en su cubierta protectora y en la madera característica de la región que recubre sus fachadas, los arquitectos centraron sus esfuerzos en el mantenimiento y si cabe la potenciación de estos puntos clave.

Rehabilitación como hotel de una antigua villa de campo de 1826, Pied de la Plagne, Francia [ JKA y FUGA]

Pero evidentemente un cambio tan importante en el uso del edificio, el paso de una villa unifamiliar a un hotel rural, requería de modificaciones del modelo original. Uno de estos puntos de fricción entre ambas estructuras fue el de la necesidad de buscar mayor entrada de luz natural. La subida del número de habitaciones ligadas al uso hotelero motivó la necesidad de abrir un mayor número de ventanas en la fachada. Para ello los arquitectos recurrieron a las técnicas tradicionales de recorte en la tablazón de madera del revestimiento, pero en lugar de imitar los motivos vernaculares, plantearon un modelo geométrico más sencillo y uniforme, más adecuado no ya a los gustos, sino a las técnicas constructivas de la modernidad. De este modo la imagen final del edificio navega entre el pasado y el futuro, no entra en colisión con los edificios antiguos que lo rodean, pero tampoco cede el valor de su actualidad y vigencia.

Suele decirse que uno de los éxitos de la gran aceptación que tienen las nuevas tecnologías, reside en que éstas, están pensadas para hacer la vida más fácil y agradable, cuestión que conecta rápidamente con las aspiraciones de cualquier usuario. Del mismo modo podría interpretarse que la arquitectura actual debe seguir esta idea de éxito y preocuparse por facilitar la vida a sus usuarios, resolviendo los problemas y las necesidades concretas que estos le planteen, para asegurarse que el ciudadano medio apueste decididamente a favor de la modernidad.

Rehabilitación como hotel de una antigua villa de campo de 1826, Pied de la Plagne, Francia [ JKA y FUGA]

íñigo garcía odiaga . arquitecto
san sebastián. febrero 2013

Artículo publicado en ZAZPIKA

Rehabilitation as hotel of a former villa of field of 1826, Pied de la Plagne, France [ JKA y FUGA]

Often one tends to think that the modernity, that the forefront is faced to the tradition or to vernacular. This valid reasoning for almost any discipline of the daily life meets amplified in the field of the architecture. In the rural environments of our landscape this mentality can verify with clarity, in altars of which, there have got up buildings or neo-hamlets that imitate in papyrolit the stylistic features of the traditional buildings, but that are not any more than a mere spigot than the original typology. In general his adjustment to the area is terrible, when this one is precisely one of the keys of the traditional hamlet. The hillsides of the valleys were taking advantage to lead to the loads towards the ganbara, while the persons or the animals were acceding for the ground floor, while at present the radical modification of the topography is the point of take-off of any project of this type.

It is worth commenting in addition, as the distributions of these buildings with form and decoration of hamlet they present interior spaces that reproduce the urban apartments of any city, demonstrating therefore, that the lack of imagination that already could be felt in his fronts worsens in his interior.

A lack of imagination from which the original model never suffered, since this one, I dress from our time as a jewel of the past, was a shout of modernity and of forefront in his time. No family of the 17th century had agreed to live in an obsolete house or if it is preferred, not optimized to his way of life. For that at the time at present one gives this paradox?

For some strange mechanism, one tends to confuse the respect to the landscape, to the tradition or to our peoples, with the adulterated and limp copy of the original one, without stopping to think that from the current importance they can propose new formulae, new models or technologies that departing from the values of the traditional architecture them update and adapt to a new world and to a few new models of life.

Nobody can deny that the beauty of multitude of the rural cores that we adore, resides in the quality of his architectures and in these were arranged in the territory, but it will not be possible deny either that the logics that governed these decisions are far much of that at present they might think as a point of item. The coexistence of both models is a need and an obligation, but both the citizens and the administrations that regulate the legal frames should bet for the modernity. A modernity understood as that one capable of proposing architectures that give response to questions of our time, since it are the environment, the economy, the energy or the new models of user-friendly unit and that in addition it puts in value and proves to be respectful with the keys that determined the beauty of these environments.

Rehabilitation as hotel of a former villa of field of 1826, Pied de la Plagne, France [ JKA y FUGA]

A good example of a building that he bets for this model conviviality, is the recently inaugurated one and projected of joint form for the French studies JKA and ESCAPE.

The project is specially notable if we bear in mind that it is a question of the rehabilitation as hotel of a former villa of field of 1826, placed in Pied de la Plagne’s historical hull and that was catalogued as a milestone of the traditional architecture of the region by the French administration.

Knowing of that the value of this traditional architecture relapses fundamentally into his great compact volume, in his protective cover and in the wood typical of the region that covers his fronts, the architects centred his efforts on the maintenance and if it fits the involution of these key points.

Rehabilitation as hotel of a former villa of field of 1826, Pied de la Plagne, France [ JKA y FUGA]

But evidently such an important change in the use of the building, the step of an one-family villa to a rural hotel, was needing of modifications of the original model. One of these points of friction between both structures was that of the need of looking for major entry of natural light. The raise of the number of rooms tied to the hotel use motivated the need to open a major number of windows in the front. For it the architects resorted to the traditional technologies of cut in the tablazón of wood of the coating, but instead of imitating the motives vernaculares, raised a simpler geometric and uniform, more suitable model not already to the tastes, but to the constructive technologies of the modernity. Thus the final image of the building sails between the past and the future, does not enter collision with the ancient buildings that surround it, but it does not yield the value of his current importance and force either.

It is in the habit of being said that one of the successes of the great acceptance that the new technologies have, resides in that these, they are thought to do the easiest and agreeable life, question that connects rapidly with the aspirations of any user. In the same way might be interpreted that the current architecture must follow this idea of success and to worry for facilitating the life to his users, solving the problems and the needs concrete that these raise him, to insure itself that the average citizen should bet firmly in favour of the modernity.

Rehabilitation as hotel of a former villa of field of 1826, Pied de la Plagne, France [ JKA y FUGA]

íñigo garcía odiaga . architect
san sebastián. february 2013

Article is published in ZAZPIKA

Rehabilitación como hotel dunha antigua villa de campo de 1826, Pied de la Plagne, Francia [ JKA y FUGA]

A miúdo téndese a pensar que a modernidad, que a vanguardia está enfrontada á tradición ou ao vernacular. Este razonamiento válido para case calquera disciplina da vida cotiá vese amplificado no campo da arquitectura. Nas contornas rurales da nosa paisaxe pode comprobarse con claridade esta mentalidad, en aras da cal, levantáronse edificios ou neo-caseríos que imitan en cartón pedra os trazos estilísticos dos edificios tradicionais, pero que non son máis que un mero falsete da tipología orixinal. Polo xeral a súa adaptación ao terreo é pésima, cando esta é precisamente una das claves do caserio tradicional. As laderas dos vales aproveitábanse para dar acceso ás cargas cara á ganbara, mentres as persoas ou os animais accedían pola planta baixa, mentres na actualidade a modificación radical da topografía é o punto de arranque de calquera proxecto deste tipo.

É digno de comentar ademais, como as distribucións destes edificios con forma e decoración de caserio presentan espazos interiores que reproducen os apartamentos urbanos de calquera cidade, demostrando polo tanto, que a falta de imaxinación que xa se podía intuír nas súas fachadas se recrudece no seu interior.

Unha falta de imaxinación da que nunca adoeceu o modelo orixinal, xa que este, visto desde o noso tempo como unha xoia do pasado, foi un grito de modernidad e de vanguardia no seu tempo. Ningunha familia do século XVII aceptase vivir nunha casa obsoleta ou si prefírese, non optimizada ao seu modo de vida. ¿Por que entón na actualidade se dá esta paradoxa?

Por algún estraño mecanismo, téndese a confundir o respecto á paisaxe, á tradición ou aos nosos pobos, coa copia adulterada e deslavazada do orixinal, sen pararse a pensar que dende a actualidade poden propoñerse novas fórmulas, novos modelos ou tecnoloxías que partindo dos valores da arquitectura tradicional os actualicen e adapten un novo mundo e uns novos modelos de vida.

Ninguén pode negar que a beleza de multitude dos núcleos rurais que adoramos, reside na calidade das súas arquitecturas e en como estas foron dispostas no territorio, pero tampouco se poderá negar que as lóxicas que gobernaron esas decisións distan moito das que na actualidade poderían tomar como punto de partida. A coexistencia de ambos os dous modelos é unha necesidade e unha obriga, pero tanto os cidadáns coma as administracións que regulan os marcos legais deberían apostar pola modernidade. Unha modernidade entendida como aquela capaz de propoñer arquitecturas que dean resposta a cuestións do noso tempo, como son o medio, a economía, a enerxía ou os novos modelos de unidade convivencial e que ademais poña en valor e se mostre respectuosa coas claves que determinaron a beleza destes ámbitos.

Rehabilitación como hotel dunha antigua villa de campo de 1826, Pied de la Plagne, Francia [ JKA y FUGA]

Un bo exemplo dun edificio que aposta por esta convivencia de modelos, é o recentemente inaugurado e proxectado de forma conxunta polos estudos franceses JKA e FUGA.

O proxecto é especialmente sinalado se temos en conta que se trata da rehabilitación como hotel dunha antiga vila de campo de 1826, situada no casco histórico de Pied de la Plagne e que foi catalogada como un fito da arquitectura tradicional da rexión pola administración francesa.

Sabedores de que o valor desa arquitectura tradicional recae fundamentalmente no seu gran volume compacto, na súa cuberta protectora e na madeira característica da rexión que recobre as súas fachadas, os arquitectos centraron os seus esforzos no mantemento e se cabe a potenciación destes puntos clave.

Rehabilitación como hotel dunha antigua villa de campo de 1826, Pied de la Plagne, Francia [ JKA y FUGA]

Pero evidentemente un cambio tan importante no uso do edificio, o paso dunha vila unifamiliar a un hotel rural, requiría de modificacións do modelo orixinal. Un destes puntos de fricción entre ambas as dúas estruturas foi o da necesidade de buscar maior entrada de luz natural. A suba do número de cuartos ligados ao uso hoteleiro motivou a necesidade de abrir un maior número de ventás na fachada. Para iso os arquitectos recorreron ás técnicas tradicionais de recorte no taboado de madeira do revestimento, pero en lugar de imitar os motivos vernáculos, formularon un modelo xeométrico máis sinxelo e uniforme, máis adecuado non xa aos gustos, senón ás técnicas construtivas da modernidade. Deste modo a imaxe final do edificio navega entre o pasado e o futuro, non entra en colisión cos edificios antigos que o rodean, pero tampouco cede o valor da súa actualidade e vixencia.

Adoita dicirse que un dos éxitos da grande aceptación que teñen as novas tecnoloxías, reside en que estas, están pensadas para facer a vida máis doada e agradable, cuestión que conecta rapidamente coas aspiracións de calquera usuario. Do mesmo modo podería interpretarse que a arquitectura actual debe seguir esta idea de éxito e preocuparse por facilitar a vida aos seus usuarios, resolvendo os problemas e as necesidades concretas que estes lle formulen, para asegurarse que o cidadán medio aposte decididamente a favor da modernidade.

Rehabilitación como hotel dunha antigua villa de campo de 1826, Pied de la Plagne, Francia [ JKA y FUGA]

íñigo garcía odiaga . arquitecto
san sebastián. febreiro 2013

Artígo publicado en ZAZPIKA

Íñigo García Odiaga
Íñigo García Odiagahttp://vaumm.com/
Doctor Arquitecto y profesor asociado de Proyectos Arquitectónicos, ETSASS. Editor de NOMU. 1/5 del estudio de arquitectura VAUMM. Vivo en Donosti.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR

1 COMENTARIO

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
1 Comment
Los más recientes
Los más viejos Los más votados
Alberto Alonso Oro
Alberto Alonso Oro
12 years ago

Baja tecnología | vaumm

La biblioteca pública en Gando es uno de los últimos proyecto de Francis
Kéré. Un rectángulo rígido de hormigón y estructura ortogonal, define
un marco para construir una fachada que define una zona de separación
entre el exterior y el interior. Una pared de ladrillo elíptica desplaza
de desde la línea central de la estructura, constituye el espacio
principal de la biblioteca.

[…]

http://goo.gl/43oXwY

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS