[:es]
Del María Moliner,
(Zocos) Zuecos:
1. Pieza de calzado hecha de madera, que usan los campesinos en distintos países; suele tener algo de tacón y unas piezas que los separan algo del suelo y la punta vuelta hacia arriba; Alcorque, almadreña, cantesa, chanca, chanclo, choclo, corche, galocha, haloza, madreña, zoco.
2. Cierto zapato con suela de madera o corcho

Me refiero en estas breves palabras al Zoco (zueco), zapato de madera y cuero y no a las zocas, o a la descripción 1 del MM, todas en una pieza de madera. Objeto de diseño vernáculo, es decir anónimo y construido por la depuración del uso y la forma a lo largo de generaciones sucesivas. Me agrada de ellos muy especialmente esta orfandad porque en su origen no interviene la hoy inflacionada construcción intelectual del creador, sino la simple lógica colectiva de la sociedad que los usa junto a los límites del material, madera-cuero.
Historia del diseño
Siempre me ha gustado esa sensación de anonimato de esta prenda-invento-mueble para los pies, haciendo historia del diseño sin saberlo, como si fuese la obra del fotógrafo Virxilio Vieitez, que tantos zocos retrató, haciendo arte sin saberlo, sólo haciendo oficio, sin ninguna otra pretensión. Digo prenda porque el zoco es abrigo al contrario de otros calzados y digo invento-mueble, por su lógica aplastante de elemento que nos separa y eleva sobre el suelo, hábil máquina fronteriza entre la geografía y el cuerpo que permite la vida en climas adversos.
Hoy, como muchas otras cosas del pasado inmediato, su uso ya sólo tiene sentido etnográfico, como en las representaciones del baile tradicional o, como es mi caso, un sentido esnobgráfico usándolos fuera de contexto para acudir a actos y celebraciones familiares y culturales, para significar, aunque sólo sea por unas horas, la dignidad de lo humilde y el saber quienes somos o éramos.
Luis Gil Pita. arquitecto
santiago de compostela. enero 2012
[:gl]Do María Moliner,
Zocos:
1. Peza de calzado feita de madeira, que usan os campesiños en distintos países; adoita ter algo de tacón e unhas pezas que os separan algo do chan e a punta volta cara arriba; Alcorque, almadreña, cantesa, chanca, chanclo, choclo, corche, galocha, haloza, madreña, zoco.
2. Certo zapato con adoite de madeira ou corcho

Refírome nestas breves palabras ao Zoco, zapato de madeira e coiro e non ás zocas, ou á descrición 1 do MM, todas nunha peza de madeira. Obxecto de deseño vernáculo, é dicir anónimo e construído pola depuración do uso e a forma ao longo de xeracións sucesivas. Agrádame deles moi especialmente esta orfandad porque na súa orixe non intervén a hoxe inflacionada construción intelectual do creador, senón a simple lóxica colectiva da sociedade que os usa xunto aos límites do material, madeira-coiro. Sempre me gustou esa sensación de anonimato desta peza-invento-moble para os pés, facendo historia do deseño sen sabelo, coma se fose a obra do Fotógrafo Virxilio Vieitez, que tantos zocos retratou, facendo arte sen sabelo, só facendo oficio, sen ningunha outra pretensión. Digo peza porque o zoco é abrigo ao contrario doutros calzados e digo invento-moble, pola súa lóxica aplastante de elemento que nos separa e eleva sobre o chan, hábil máquina fronteriza entre a xeografía e o corpo que permite a vida en climas adversos.
Hoxe, como moitas outras cousas do pasado inmediato, o seu uso xa só ten sentido etnográfico, como nas representacións do baile tradicional ou, como é o meu caso, un sentido esnobgráfico usándoos fose de contexto para acudir a actos e celebracións familiares e culturais, para significar, aínda que só sexa por unhas horas, a dignidade do humilde e o saber quen somos ou eramos.
Luis Gil Pita. arquitecto
santiago de compostela. xaneiro 2012[:en]By María Moliner,
Clogs:
1. Piece of footwear done of wood, which the peasants use in different countries; it is in the habit of having something of heel and a few pieces that them separate something from the soil and the top turned up; Cork-soled clog, clog, cantesa, grinds, clog, maize, corche, galosh, haloza, madreña, souk.
2. Certain shoe with sole of wood or cork

I refer in these brief words to the Zoco, shoe of wood and leather and not to the zocas, or to the description 1 of the MM, all in a piece of wood. Object of vernacular design, that is to say anonymous and constructed for the purification of the use and the form along successive generations. It pleases of them very specially this orphanhood because in his origin intellectual construction of the creator does not intervene today inflacionada, but the simple collective logic of the company that uses them close to the limits of the material, wood – leather. Always I have liked this sensation of anonymity of this article – invento-mueble for the feet, doing history of the design without knowing it, as if it was the work of the Photographer Virxilio Vieitez, that it portrayed so many souks, doing art without knowing it, only doing trade, without any other pretension. I say article because the souk is a coat unlike other footwears and say invention – furniture, for his crushing logic of element that separates and raises us on the soil, skilful frontier machine between the geography and the body that allows the life in adverse climates.
Today, as many other things of the immediate past, his use already only makes ethnographic sense, since in the representations of the traditional dance or, since it is my case, a sense esnobgraphy using them out of context to come to acts and familiar and cultural celebrations, to mean, though only it is for a few hours, the dignity of the humble thing and know those who we are or we were.
Luis Gil Pita. architect
santiago de compostela. january 2012[:]





Sobre el sentir artesanal en arquitectura
Andrés Martínez
El día en que el arquitecto permitió que se quebrara el fino nervio que
siempre había unido —a través de su mano— a su proyecto con su cabeza,
dejó que algo muy sustancial de su arquitectura, tal y como la había
entendido hasta entonces, se desvaneciera. Mientras él se vio sumido
durante largo tiempo en un estado de desazón, muchos de sus compañeros
(menos sensibles que él a las cuestiones táctiles, menos dados a los
matices) creyeron haber suplantado a ese nervio por un delgado cable
coaxial: el que enlazaba el ratón que sujetaban con su mano derecha con
el ordenador. Incluso algunos de ellos se jactaron, no sin cierta
vanidad, de que gracias a este nuevo apéndice electrónico habían
logrado crear formas inéditas, imposibles de conseguir cuando las cosas
se dibujaban a mano.
[…]
http://goo.gl/qZcE2T