[:es]
Pyramiden era un asentamiento minero noruego situado en Spitzbergen, la isla más grande del archipiélago Svalbard, a unos 1000 kilómetros del polo norte y otros tantos de la costa Noruega. Los rusos, de hecho, prefieren llamar a todo el archipiélago con el nombre Spitzbergen, neutral y no escandinavo, pues reclaman que los descubridores de las islas hacia el siglo XII no fueron los vikingos sino los pomoros – habitantes orientales de las orillas del Ártico.
El pueblo y la mina de carbón situado a 79 grados de latitud norte fundaron los Suecos en 1910, pero tras varios meses de reivindicaciones y negociaciones fue vendido a la URSS en 1927, en pleno auge de industrialización y búsqueda de fuentes de energía. La explotación de la reserva energética del Ártico -que ahora se estima en un 13% de las reservas mundiales de petróleo y hasta un 30% de las reservas de gas natural- empezaba por la extracción de carbón.

La ciudad minera fue gestionada a partir de 1931 por la empresa estatal Trust Artikogul, que se hizo cargo de todos los intereses rusos en Svalbard, por cuenta de la corporación más grande Severoles responsable de la industria de madera en las regiones del Ártico.
Aunque la explotación empezó en la temporada 1938-1939, el avance de la II Guerra Mundial provocó la evacuación de la isla y la destrucción de las explotaciones tanto rusas como noruegas, para no dejarlas caer en las manos de los alemanes. En 1946 el centro resucitó, fue reconstruido a base de proyectos de la empresa estatal Lengiprosjakht de Leningrado (San Petersburgo), especializada en plantas mineras y complejos industriales.

Pyramiden se construyó como una ciudad industrial, de tamaño limitado a la capacidad de explotación y su población nunca llegó a sobrepasar por mucho a los mil habitantes. La planificación urbanística de la ciudad siguió los esquemas de las nuevas ciudades soviéticas desarrolladas a principios de los años 30 en el marco del primer plan quinquenal y el ferviente desarrollo urbanístico de las ciudades nuevas. Los proyectos para ciudades como Magnitogorsk, ciudades satélites de Stalingrad, Gorki o Moscú, marcaron el debate urbanístico de la época que enfrentaba a los urbanistas y a los desurbanistas.
La solución o el esquema más conocido para la ciudad socialista o Sotsgorod, fue publicado en 1930 en el libro del mismo nombre elaborada por el arquitecto y urbanista Nikolai Miliutin, secretario de la comisión estatal de la planificación de las ciudades socialistas. Entre la ciudad centralizada y la ciudad organizada en red, Miliutin propuso como base la ciudad linear (heredera de la ciudad lineal de Arturo Soria y Mata y de la ciudad jardín de Ebenezer Howard) para facilitar el transporte, minimizar el tiempo de desplazamientos entre la casa y el trabajo, ofrecer la posibilidad de crecimiento urbano controlado y al mismo tiempo mantener la estrecha relación entre la ciudad y el medio ambiente natural.
La base para organizar la ciudad socialista era la unidad residencial, el dom-komuna, unidad de gran tamaño, cuya forma y organización fue estudiada intensamente en los años 30 por los Vesnin, Leonidov, Melnikov, Guinzburg y otros constructivistas. Ninguna de las soluciones más radicales fue realizada. La ciudad socialista se preveía como parte de un sistema homogéneo de ciudades pequeñas y medianas, con población controlada de 40-50.000 habitantes o de 80-100.000. La red de estas ciudades bien comunicadas entre ellas sustituiría el sistema jerárquico de colonias industriales alrededor de las grandes urbes históricas con toda la organización centralizada en la ciudad.
El esquema de Sotsgorod de Miliutin sigue a este sistema, ofreciendo la posibilidad de un crecimiento limitado mediante su disposición lineal. Además la ciudad introduce un zoning funcional de franjas paralelas, orientadas en función de la costa, del río o mar. Respecto a este referente, las zonas son: zona verde, zona de viviendas, zona verde (de protección), zona industrial, franja de tránsito (carretera y vías férreas). La zona de viviendas contenía en su centro los servicios, abastecimiento y los equipamientos culturales y educativos, mientras que la zona verde contenía los equipamientos deportivos.
Pyramiden fue construida ya acabada la segunda guerra mundial cuando los modelos urbanísticos soviéticos cambiaron hacia unos esquemas más representativos y menos funcionalistas, basados en las grandes avenidas, espacios monumentales y los bloques cerrados. Sin embargo, su ubicación en el clima extremo, su lejanía del centro y poca visibilidad para las autoridades, además que su vinculación estricta con el proceso productivo, hicieron que el modelo urbano aplicado fuera el mismo de los años 30.
Pyramiden es una ciudad lineal organizada en franjas paralelas de funciones diferentes, similar al esquema que Miliutin propuso para Magnitogorsk. Tocando la bahía del Isfjorden, se encuentran las dependencias del puerto industrial, el único punto de conexión de la ciudad con el exterior. Alrededor de la zona residencial – que consiste de edificios de 2 y 4 plantas se encuentra la zona verde, aunque el clima impide que ésta sea un parque propiamente dicho. En el centro de la zona residencial está marcado por la calle del Sexagésimo Aniversario del Gran Octubre con los equipamientos: cantina, hotel, bar, escuela y guardería, hospital, biblioteca con un fondo de 10.000 llibros y el centro cultural como el único edificio representativo.
La arquitectura del centro de Pyramiden, cuyo nombre se debe a la forma de la montaña que tiene a sus espaldas, es de madera, son casas de dos plantas conocidas en la URSS como “casas finlandesas”, fundadas sobre pilotis de hormigón anclados en la tundra. Curiosamente esta arquitectura es más propia de las repúblicas Bálticas o de Escandinavia que del norte ártico de la URSS que fue reconstruido casi entero con formas de hruschovki. Los edificios más grandes de viviendas, o de los equipamientos eran de obra, como la Casa de Cultura construida en 1970 para cerrar la perspectiva de la “avenida central”. Delante de su fachada se encuentra el busto de Lenin más septentrional.
La calidad de vida en la ciudad era la máxima posible. La abundancia de carbón hacía posible la calefacción permanente para garantizar la óptima temperatura en los interiores, como también el mantenimiento de los invernaderos y granjas. En cuanto al abastecimiento básico, la ciudad era casi auto-suficiente ya que las conexiones con el continente eran prácticamente inexistentes durante los meses de invierno.
Además, Pyramiden era una ciudad modélica, enfrentada a la noruega Longyearbyen, al otro lado de la bahía y del telón de acero. En una situación similar a la que ahora tiene Kaliningrado (ciudad rusa separada de su territorio) tenía una mayor asignación económica, pero también tenía menos control político ya que la representación gubernamental y de la KGB estaban en Barentsburg, a unas 3-4 horas en barco desde Pyramiden. Los mineros, procedentes principalmente de la región de Donbass de Ucrania o de la región de Tula, al sur de Moscú, tenían allí un nivel de vida relativamente agradable (teniendo en cuenta las dificultades de la profesión minera), salarios altos, abastecimiento, educación y cultura gratuitos y ascenso profesional garantizado una vez de vuelta a sus lugares de origen.
De hecho, trabajando unos años en Pyramiden se ganaban el derecho de residir en cualquier lugar de la URSS que quisieran, excepto Moscú y San Petersburgo, donde la obtención de permisos de residencia era más restringida. Durante la guerra fría las relaciones con la administración noruega en la isla fueron mínimas, aunque la profesión minera imponía un grado de fraternidad que resultaba en encuentros festivos y partidos de fútbol amistosos.
Al ir bajando paulatinamente la producción desde el máximo de 274.000 tonelada registrados en 1978 hasta unos 20.000 en el último año del funcionamiento de la mina y al perder definitivamente su razón política de ser, al final de la existencia de la Unión Soviética, las minas de Pyramiden fueron cerradas en abril de 1998 y la ciudad fue definitivamente abandonada o evacuada el 1 de octubre de 1998. Los casi 600 habitantes que quedaban tenían, muy al estilo soviético, sólo 24 horas para recoger sus cosas y marchar. Desde entonces la ciudad está abandonada y, como si se hubiera tenido que huir de una catástrofe inminente, en las casas todavía se encuentran objetos de uso cotidiano.
Este tipo de ruinas vitales es especialmente conmovedor y en la Union Soviética existen unas cuantas, la más conocida seguramente será Prípiat, la ciudad-cadáver del accidente de Chernobil. Ciudades como Promyshlennyi, en la zona de Vorkutá o Kadykchan en el lejano oriente, también eran ciudades mineras de nueva planta (en este caso construidas por los prisioneros del Gulag), abandonadas tras la caída de la Unión. Entre todas ellas Pyramiden se considera una joya para los viajeros a destinos desafiantes. Pero más allá de atesorar restos intactos de vida en la Unión Soviética, la ciudad guarda el modelo urbanístico de Stosgorod que raras veces encontraríamos en el estado tan inicial y casi sin cambios del esquema a lo largo de las décadas.
Jelena Prokopljevic. Doctora Arquitecta
Barcelona. Julio 2014
Notas:
Imágenes: plano de Pyramiden y fotos de interiores de Kjartan Fløgstad: Pyramiden, retrato de una utopía abandonada. Una ciudad fantasma más allá del círculo polar. InterFolio Libros, 2011.
Varios autores provenientes de Panoramio.
Esquemas de Sotsgorod: S.O. Khan Magomedov: Las 100 Mejores Obras Maestras del Vanguardismo Arquitectónico Soviético. Editorial URSS, Moscú 2004.
[:gl]
Pyramiden era un asentamento mineiro noruegués situado en Spitzbergen, a illa máis grande do arquipélago Svalbard, a uns 1000 quilómetros do polo norte e outros tantos da costa Norueguesa. Os rusos, de feito, prefiren chamar a todo o arquipélago co nome Spitzbergen, neutral e non escandinavo, pois reclaman que os descubridores das illas cara ao século XII non foron os viquingos senón os pomoros – habitantes orientais das beiras do Ártico.
O pobo e a mina de carbón situado a 79 graos de latitude norte fundaron os Suecos en 1910, pero tras varios meses de reivindicacións e negociacións foi vendido á URSS en 1927, en pleno auxe de industrialización e procura de fontes de enerxía. A explotación da reserva enerxética do Ártico -que agora se estima nun 13% das reservas mundiais de petróleo e ata un 30% das reservas de gas natural- empezaba pola extracción de carbón.

A cidade mineira foi xestionada a partir de 1931 pola empresa estatal Trust Artikogul, que se fixo cargo de todos os intereses rusos en Svalbard, por conta da corporación máis grande Severoles responsable da industria de madeira nas rexións do Ártico.
Aínda que a explotación empezou na tempada 1938-1939, o avance da II Guerra Mundial provocou a evacuación da illa e a destrución das explotacións tanto rusas como norueguesas, para non deixalas caer nas mans dos alemáns. En 1946 o centro resucitou, foi reconstruído a base de proxectos da empresa estatal Lengiprosjakht de Leningrado (San Petersburgo), especializada en plantas mineiras e complexos industriais.

Pyramiden construíuse como unha cidade industrial, de tamaño limitado á capacidade de explotación e a súa poboación nunca chegou a exceder por moito aos mil habitantes. A planificación urbanística da cidade seguiu os esquemas das novas cidades soviéticas desenvoltas a principios dos anos 30 no marco do primeiro plan quinquenal e o fervente desenvolvemento urbanístico das cidades novas. Os proxectos para cidades como Magnitogorsk, cidades satélites de Stalingrad, Gorki ou Moscova, marcaron o debate urbanístico da época que enfrontaba aos urbanistas e aos desurbanistas.
A solución ou o esquema máis coñecido para a cidade socialista ou Sotsgorod, foi publicado en 1930 no libro do mesmo nome elaborada polo arquitecto e urbanista Nikolai Miliutin, secretario da comisión estatal da planificación das cidades socialistas. Entre a cidade centralizada e a cidade organizada en rede, Miliutin propuxo como base a cidade linear (herdeira da cidade lineal de Arturo Soria e Mata e da cidade xardín de Ebenezer Howard) para facilitar o transporte, minimizar o tempo de desprazamentos entre a casa e o traballo, ofrecer a posibilidade de crecemento urbano controlado e ao mesmo tempo manter a estreita relación entre a cidade e o medio ambiente natural.
A base para organizar a cidade socialista era a unidade residencial, o dom- komuna, unidade de gran tamaño, cuxa forma e organización foi estudada intensamente nos anos 30 polos Vesnin, Leonidov, Melnikov, Guinzburg e outros constructivistas. Ningunha das solucións máis radicais foi realizada. A cidade socialista prevíase como parte dun sistema homoxéneo de cidades pequenas e medianas, con poboación controlada de 40-50.000 habitantes ou de 80-100.000. A rede destas cidades ben comunicadas entre elas substituiría o sistema xerárquico de colonias industriais ao redor das grandes urbes históricas con toda a organización centralizada na cidade.
O esquema de Sotsgorod de Miliutin segue a este sistema, ofrecendo a posibilidade dun crecemento limitado mediante a súa disposición lineal. Ademais a cidade introduce un zoning funcional de franxas paralelas, orientadas en función da costa, do río ou mar. Respecto a este referente, as zonas son: zona verde, zona de vivendas, zona verde (de protección), zona industrial, franxa de tránsito (estrada e vías férreas). A zona de vivendas contiña no seu centro os servizos, abastecemento e os equipamentos culturais e educativos, mentres que a zona verde contiña os equipamentos deportivos.
Pyramiden foi construída xa acabada a segunda guerra mundial cando os modelos urbanísticos soviéticos cambiaron cara a uns esquemas máis representativos e menos funcionalistas, baseados nas grandes avenidas, espazos monumentais e os bloques pechados. Con todo, a súa localización no clima extremo, a súa distancia do centro e pouca visibilidade para as autoridades, ademais que a súa vinculación estrita co proceso produtivo, fixeron que o modelo urbano aplicado fose o mesmo dos anos 30.
Pyramiden é unha cidade lineal organizada en franxas paralelas de funcións diferentes, similar ao esquema que Miliutin propuxo para Magnitogorsk. Tocando a baía do Isfjorden, atópanse as dependencias do porto industrial, o único punto de conexión da cidade co exterior. Ao redor da zona residencial – que consiste de edificios de 2 e 4 plantas atópase a zona verde, aínda que o clima impide que esta sexa un parque propiamente devandito. No centro da zona residencial está marcado pola rúa do Sesaxésimo Aniversario do Gran Outubro cos equipamentos: cantina, hotel, bar, escola e gardería, hospital, biblioteca cun fondo de 10.000 llibros e o centro cultural como o único edificio representativo.
A arquitectura do centro de Pyramiden, cuxo nomee débese á forma da montaña que ten ás súas costas, é de madeira, son casas de dúas plantas coñecidas na URSS como “casas finlandesas”, fundadas sobre pilotis de formigón ancorados na tundra. Curiosamente esta arquitectura é máis propia das repúblicas Bálticas ou de Escandinavia que do norte ártico da URSS que foi reconstruído case enteiro con formas de hruschovki. Os edificios máis grandes de vivendas, ou dos equipamentos eran de obra, como a Casa de Cultura construída en 1970 para pechar a perspectiva da “avenida central”. Diante da súa fachada atópase o busto de Lenin máis setentrional.
A calidade de vida na cidade era a máxima posible. A abundancia de carbón facía posible a calefacción permanente para garantir a óptima temperatura nos interiores, como tamén o mantemento dos invernadoiros e granxas. En canto ao abastecemento básico, a cidade era case auto-suficiente xa que as conexións co continente eran practicamente inexistentes durante os meses de inverno.
Ademais, Pyramiden era unha cidade modélica, enfrontada á norueguesa Longyearbyen, alén da baía e do pano de aceiro. Nunha situación similar á que agora ten Kaliningrado (cidade rusa separada do seu territorio) tiña unha maior asignación económica, pero tamén tiña menos control político xa que a representación gobernamental e da KGB estaban en Barentsburg, a unhas 3-4 horas en barco desde Pyramiden. Os mineiros, procedentes principalmente da rexión de Donbass de Ucraína ou da rexión de Tula, ao sur de Moscova, tiñan alí un nivel de vida relativamente agradable (tendo en conta as dificultades da profesión mineira), salarios altos, abastecemento, educación e cultura gratuítos e ascenso profesional garantido unha vez de volta aos seus lugares de orixe.
De feito, traballando uns anos en Pyramiden gañábanse o dereito de residir en calquera lugar da URSS que quixesen, excepto Moscova e San Petersburgo, onde a obtención de permisos de residencia era máis restrinxida. Durante a guerra fría as relacións coa administración norueguesa na illa foron mínimas, aínda que a profesión mineira impoñía un grao de fraternidade que resultaba en encontros festivos e partidos de fútbol amigables.
Ao ir baixando paulatinamente a produción desde o máximo de 274.000 tonelada rexistrados en 1978 ata uns 20.000 no último ano do funcionamento da mina e ao perder definitivamente a súa razón política de ser, ao final da existencia da Unión Soviética, as minas de Pyramiden foron pechadas en abril de 1998 e a cidade foi definitivamente abandonada ou evacuada o 1 de outubro de 1998. Os case 600 habitantes que quedaban tiñan, moi ao estilo soviético, só 24 horas para recoller as súas cousas e marchar. Desde entón a cidade está abandonada e, coma se tívose que fuxir dunha catástrofe inminente, nas casas aínda se atopan obxectos de uso cotián.
Este tipo de ruínas vitais é especialmente conmovedor e na Union Soviética existen unhas cantas, a máis coñecida seguramente será Prípiat a cidade-cadáver do accidente de Chernobil. Cidades como Promyshlennyi, na zona de Vorkutá ou Kadykchan no afastado oriente, tamén eran cidades mineiras de nova planta (neste caso construídas polos prisioneiros do Gulag), abandonadas tras a caída da Unión. Entre todas elas Pyramiden considérase unha xoia para os viaxeiros a destinos desafiantes. Pero máis aló de atesourar restos intactos de vida na Unión Soviética, a cidade garda o modelo urbanístico de Stosgorod que raras veces atopariamos no estado tan inicial e case sen cambios do esquema ao longo das décadas.
Jelena Prokopljevic. Doutora Arquitecta
Barcelona. Xullo 2014
Notas:
Imaxes: plano de Pyramiden e fotos de interiores de Kjartan Fløgstad: Pyramiden, retrato dunha utopía abandonada. Unha cidade fantasma máis aló do círculo polar. InterFolio Libros, 2011.
Varios autores provenientes de Panoramio.
Esquemas de Sotsgorod: S.O. Khan Magomedov: As 100 Millores Obras Mestras do Vanguardismo Arquitectónico Soviético. Editorial URSS, Moscú 2004.
[:en]
Pyramiden was a Norwegian mining settlement located on Spitzbergen, the largest island of the Svalbard archipelago, about 1000 kilometers from the north pole and as many from the Norwegian coast. The Russians, in fact, prefer to call the whole archipelago with the name Spitzbergen, neutral and not Scandinavian, claiming that the discoverers of the islands around the twelfth century were not the Vikings but the pomorus – the eastern inhabitants of the Arctic shores.
The town and the coal mine located at 79 degrees north latitude founded the Swedes in 1910, but after several months of claims and negotiations was sold to the USSR in 1927, in full swing of industrialization and search for energy sources. The exploitation of the Arctic energy reserve – now estimated at 13% of the world’s oil reserves and up to 30% of natural gas reserves – began with the extraction of coal.

The mining city was managed from 1931 by the state-owned Trust Artikogul, which took over all Russian interests in Svalbard, on behalf of the largest Severoles corporation responsible for the timber industry in the Arctic regions.
Although exploitation began in the 1938-1939 season, the advance of World War II caused the evacuation of the island and the destruction of both Russian and Norwegian holdings, so as not to let them fall into the hands of the Germans. In 1946 the center was resurrected, it was rebuilt based on projects of the state company Lengiprosjakht of Leningrad (St. Petersburg), specializing in mining plants and industrial complexes.

Pyramiden was built as an industrial city, limited in size to the capacity of exploitation and its population never exceeded by a thousand inhabitants. The urban planning of the city followed the schemes of the new Soviet cities developed at the beginning of the 30s within the framework of the first five-year plan and the fervent urban development of the new cities. The projects for cities such as Magnitogorsk, satellite cities of Stalingrad, Gorky or Moscow, marked the urban debate of the time that confronted the urbanists and the desurbanistas.
The solution or the most known scheme for the socialist city or Sotsgorod, was published in 1930 in the book of the same name prepared by the architect and urban planner Nikolai Miliutin, secretary of the state commission for the planning of socialist cities. Between the centralized city and the networked city, Miliutin proposed as a base the linear city (heiress of the linear city of Arturo Soria y Mata and the garden city of Ebenezer Howard) to facilitate transport, minimize the time of travel between Home and work, offer the possibility of controlled urban growth and at the same time maintain the close relationship between the city and the natural environment.
The basis for organizing the socialist city was the residential unit, the dom-komuna, a large unit, whose form and organization was studied intensely in the 30s by the Vesnin, Leonidov, Melnikov, Guinzburg and other constructivists. None of the most radical solutions was realized. The socialist city was planned as part of a homogeneous system of small and medium-sized cities, with a controlled population of 40-50,000 inhabitants or 80-100,000. The network of these well-communicated cities would replace the hierarchical system of industrial colonies around the great historical cities with all the organization centralized in the city.
Miliutin’s Sotsgorod scheme follows this system, offering the possibility of limited growth through its linear layout. In addition, the city introduces a functional zoning of parallel stripes, oriented according to the coast, river or sea. Regarding this reference, the areas are: green zone, housing area, green zone (protection), industrial zone, transit belt (road and rail). The housing area contained services, supplies and cultural and educational facilities at its center, while the green zone contained sports facilities.
Pyramiden was built and finished the second world war when Soviet urban models changed to more representative and less functionalist schemes, based on large avenues, monumental spaces and closed blocks. However, its location in the extreme climate, its distance from the center and poor visibility for the authorities, as well as its strict link with the production process, made the applied urban model the same as in the 1930s.
Pyramiden is a linear city organized in parallel strips of different functions, similar to the scheme Miliutin proposed for Magnitogorsk. Touching the Isfjorden bay, there are the dependencies of the industrial port, the only point of connection between the city and the exterior. Around the residential area – consisting of buildings of 2 and 4 floors is the green area, although the climate prevents this is a park itself. In the center of the residential area is marked by the street of the sixtieth anniversary of the Great October with the equipment: canteen, hotel, bar, school and nursery, hospital, library with a fund of 10,000 books and the cultural center as the only representative building.
The architecture of the center of Pyramiden, whose name is due to the shape of the mountain behind it, is made of wood, they are two-storey houses known in the USSR as “Finnish houses”, founded on concrete piles anchored in the tundra. Curiously, this architecture is more typical of the Baltic or Scandinavian republics than the arctic north of the USSR that was almost completely rebuilt with forms of hruschovki. The biggest buildings of houses, or of the equipment were of work, like the House of Culture constructed in 1970 to close the perspective of the “central avenue”. In front of its facade is the bust of Lenin more northern.
The quality of life in the city was the maximum possible. The abundance of coal made permanent heating possible to guarantee the optimum temperature in the interiors, as well as the maintenance of the greenhouses and farms. As for the basic supply, the city was almost self-sufficient since the connections with the continent were practically non-existent during the winter months.
In addition, Pyramiden was a model city, facing the Norwegian Longyearbyen, on the other side of the bay and the iron curtain. In a situation similar to that which now has Kaliningrad (Russian city separated from its territory) had a greater economic allocation, but also had less political control since the government and the KGB representation were in Barentsburg, about 3-4 hours in boat from Pyramiden. The miners, mainly from the Donbass region of Ukraine or the Tula region, south of Moscow, had a relatively pleasant standard of living there (taking into account the difficulties of the mining profession), high salaries, supply, education and free culture and professional promotion guaranteed once back to their places of origin.
In fact, working a few years in Pyramiden earned the right to reside anywhere in the USSR they wanted, except Moscow and St. Petersburg, where obtaining residence permits was more restricted. During the cold war relations with the Norwegian administration on the island were minimal, although the mining profession imposed a degree of fraternity that resulted in festive encounters and friendly football matches.
As production gradually declined from the peak of 274,000 tons registered in 1978 to about 20,000 in the last year of operation of the mine and the definitive loss of its political reason for being, at the end of the Soviet Union’s existence, the mines of Pyramiden were closed in April 1998 and the city was definitively abandoned or evacuated on October 1, 1998. The nearly 600 remaining inhabitants had, very Soviet style, only 24 hours to collect their things and march. Since then the city is abandoned and, as if it had to flee from an imminent catastrophe, in the houses are still objects of daily use.
This type of vital ruins is especially moving and in the Soviet Union there are a few, the best known will surely be Pripiat,, the city-corpse of the Chernobyl accident. Cities such as Promyshlennyi, in the area of Vorkuta or Kadykchan in the Far East, were also new mining towns (in this case built by the Gulag prisoners), abandoned after the fall of the Union. Among all of them Pyramiden is considered a jewel for travelers to challenging destinations. But beyond treasuring untouched remnants of life in the Soviet Union, the city keeps the Stosgorod urban model that we would rarely find in the initial and almost unchanged state of the scheme over the decades.
Jelena Prokopljevic. PhD Architect
Barcelona. July 2014
Notes:
Images: Pyramiden’s map and interior photos of Kjartan Fløgstad: Pyramiden, retrato de una utopía abandonada. Una ciudad fantasma más allá del círculo polar. InterFolio Libros, 2011.
Several authors from Panoramio.
Schemes of Sotsgorod: S.O. Khan Magomedov: Las 100 Mejores Obras Maestras del Vanguardismo Arquitectónico Soviético. Editorial URSS, Moscú 2004.
[:]























