El proyecto nace dentro del ámbito del antiguo Matadero de Madrid perteneciendo a un programa de contenido cultural promovido por el Ayuntamiento. Un complejo de más de veinte naves construidas por el arquitecto Luis Bellido hacia 1907 que pretende, ahora, convertirse en un nuevo foco cultural de vanguardia donde distintas instituciones han asumido la gestión y las rehabilitaciones de algunas de las naves. La Fundación ARCO, la fundación Ruipérez, el Teatro Español, la Asociación de Diseñadores, la Fundación COAM y el Ayuntamiento de Madrid entre otras serán las primeras en ocupar este espacio.
La nave 17c ha sido asignada en un principio a Intermediae, nueva institución creada por el Ayuntamiento de Madrid para promover la creación contemporánea a través de un programa de becas e iniciativas que unirán la producción artística y la participación ciudadana. Todo ello se plantea como un proceso continuo de producción, donde precisamente el proceso se convertirá en el hilo conductor de este espacio.
La nave 17c ha sido la primera intervención llevada a cabo en todo el complejo Matadero y como tal puede ser considerada una experiencia piloto. El proyecto nació con dos clientes muy definidos. Por un lado el propio Ayuntamiento por medio de su Concejalía de las Artes y por otro Intermediae y sus condicionantes programáticos como futuro inquilino de la nave.
La filosofía de Intermediae se planteó como primera condición a la hora de abordar el proyecto y el concepto de proceso tal y como relata Pedro Aullón no se ha perdido hasta el final.
“El proceso.
Proceso es idea relativa a relación y dinámica de cambios y presupone, en nuestra perspectiva de cosas, un sentido vivaz de la experiencia. Entendido así, el proceso no opta por la preponderancia del análisis o de la síntesis sino que convive con naturalidad entre éstos instalado sobre una base que es la intuición, lo primero, y el cielo abierto de una imaginación no separable del entendimiento. El proceso como necesario devenir, no ya en sentido teórico o práctico sino en tanto que realidad que, por así decir, supera esa distinción, es indesligable tanto de una idea de reflexión sobre el devenir como de la idea de devenir mismo, pues cabría pensar que todo devenir se confunde en una misma marcha de acontecimientos. Es la procesión de las procesiones, la totalidad. Si cierto pensamiento de la primera mitad del siglo XX puso su empeño en conducir un proceso de argumento físico al igual que metafísico por un camino capaz de superar la tradición filosófica de la substancia, no deja de ser verdad que también puede encontrarse una tradición no contradictoria con la substancia la cual, mediante una interpretación no restrictiva, hace patente aquí la exigencia de movimiento y novedad, acción y procesualismo, capacidad funcional y duración. Esto no se quiere ajeno a un criterio de las valoraciones sino que lo enriquece. Se trata de la continuidad, la discontinuidad y la continuidad del proceso, realidad viva.
Pedro Aullón”
Desde el principio asumimos la intervención como una oportunidad para explorar las posibilidades de la rehabilitación. Se trató de aportar una nueva postura ante la actuación en el patrimonio histórico, una postura radical, una experiencia sobre los límites, los límites de la no actuación, reducir al mínimo necesario la intervención.
La tradicional inseguridad e indefinición teórica que afecta continuamente a las intervenciones actuales en el patrimonio con resultados a medio camino entre lo que debe y no debe hacerse desapareció desde un principio en este proyecto. La postura ha sido la de decidirse por una idea y explorarla hasta el final, sin miedo, sin complejos. Decidimos intervenir radicalmente sin intervenir, llevando la idea hasta sus últimas consecuencias.
Esta postura cruda ante la rehabilitación y la necesidad de dar servicio a Intermediae como una institución en gestación y en constante evolución, así como las indefiniciones naturales de un cliente bicéfalo forjaron la dureza natural de este proyecto.
Se ha trabajado sin concesiones sobre la rehabilitación como respeto a la ruina, potenciando sus valores sin apenas intervención. Se ha establecido un diálogo constante entre lo nuevo y lo antiguo, sin mezclarlos, juntos pero no revueltos. Estos dos lenguajes se muestran y se miran de cerca potenciando lo nuevo el valor de lo antiguo y lo antiguo el valor de lo nuevo. Dos posturas enfrentadas manifestadas ambas con su máxima crudeza. Se ha pretendido voluntariamente mantener los cortes producidos en los muros tal y como una radial los va cortando. Las bajantes de PVC cobran interés al desnudo. Las marcas de la retroexcavadora originan texturas imprevistas al retirar el revoco. Los aislamientos de corcho aparecen aquí como un testigo de su historia frigorífica, sin complejos. Así el pasado se muestra, la obra se muestra. Cualquier testigo del proceso permanece sin alteraciones. El azulete de los niveles, la reparación y consolidación de los pilares, señales, arrugas, heridas sin cicatrizar como la vida de un anciano sin manías, donde su personalidad excesiva parece estar por encima de todo.
Frente a esto lo nuevo: muy poco, muy duro, muy limpio y muy recto. Lo nuevo aparece con mucha fuerza, muy pesado, muy seguro en otras ocasiones, muy transparente, muy frágil en otras. La juventud mirando al pasado y viceversa.
Su condición de espacio transformable nos ha llevado a pensar en la reutilización, en su reubicación, en su constante manipulación y en su alta resistencia al uso. Para ello hemos utilizado materiales procedentes directamente de la industrialización, sin transformación ninguna, de medidas estándar. Así perfiles de acero descontextualizados, sin tratar, se convierten aquí en bancos, barras, suelos técnicos, rodapiés, puertas, junquillos, etc. El vidrio montado de la manera más sencilla con sus dimensiones máximas sin cortar puede ser también reutilizado. Un mundo de materiales industriales cargados de densidad es capaz de establecer una comunicación abierta con lo viejo, con lo antiguo, alcanzando ambos su máxima expresividad.
Obra: Intermediae – Matadero
Situación: C/ Paseo de la Chopera, 14. NAVE 17 C. Antiguo Matadero Legazpi. Madrid. España.
Fecha de redacción del proyecto y fin de obra: Enero 2006_Diciembre 2006.
Autor: Arturo Franco (arquitecto) y Fabrice van Teslaar (arquitecto)
Colaborador: Diego Castellanos (arquitecto de interiores)
Aparejador: Jose H. Largo Díaz y Javier Muñoz.
Fotógrafo: Carlos Fernandez Piñar.
Promotor/Propietario: Concejalía de las Artes del Ayuntamiento de Madrid
+ arturofranco.es
+ diegocastellanos.es
The project is born inside the area of the former Slaughter house of Madrid belonging to a program of cultural content promoted by the Town hall. A complex of more than twenty ships constructed by the architect Luis Bellido towards 1907 who tries to turn, now, into a new cultural area of forefront where different institutions have assumed the management and the rehabilitations of some of the ships. The Foundation ARCH, the foundation Ruipérez, the Spanish Theatre, the Designers’ Association, the Foundation COAM and the Town hall of Madrid between others will be the first ones in occupying this space.
La nave 17c ha sido asignada en un principio a Intermediae, nueva institución creada por el Ayuntamiento de Madrid para promover la creación contemporánea a través de un programa de becas e iniciativas que unirán la producción artística y la participación ciudadana. Todo ello se plantea como un proceso continuo de producción, donde precisamente el proceso se convertirá en el hilo conductor de este espacio.
The ship 17c has been the first intervention carried out in the whole complex Slaughter house and as such it can be considered to be a pilot experience. The project was born with two very definite clients. On the one hand the own Town hall by means of his Councillorship of the Arts and for another Intermediae and his determining programmatical ones like future tenant of the ship.
Intermediae’s philosophy appeared as the first condition at the moment of approaching the project and the process concept as reports Pedro Aullón has not got lost until the end.
“The process.
Process is an idea relative to relation and dynamics of changes and presupposes, in our perspective of things, a vivacious sense of the experience. Understood this way, the process does not choose for the prevalence of the analysis or of the synthesis but it coexists with naturalness between these installed on a base that is the intuition, the first thing, and the sky opened of a not separable imagination of the understanding. The process as necessary to develop, not already in theoretical or practical sense but while reality that, so to speak, overcomes this distinction, is indesligable so much of one idea of reflection on to develop like of the idea of developing same, since it would be necessary to think that everything to develop gets confused in the same march of events. It is the procession of the processions, the totality. If certain thought of the first half of the 20th century put his determination in leading a process of physical as metaphysical argument for a way capable of overcoming the philosophical tradition of the substance, he does not stop being true that also can meet a not contradictory tradition the substance which, by means of a not restrictive interpretation, does patent here the exigency of movement and innovation, action and procesualismo, functional capacity and duration. This is not wanted foreign to a criterion of the valuations but it enriches it. It is a question of the continuity, the discontinuity and the continuity of the process, alive reality.
Pedro Aullón”
From the beginning we assume the intervention as an opportunity to explore the possibilities of the rehabilitation. A new position was a question to contribute before the action in the historical heritage, a radical position, an experience on the limits, the limits of not action, to reduce to the necessary minimum the intervention.
The traditional insecurity and theoretical lack of definition that it affects constant to the current interventions in the heritage with results to half a way between what it has to and it must not be done disappeared from a beginning in this project. The position has been it of be deciding by an idea and to explore it until the end, without fear, without complexes. We decide to intervene radically without intervening, taking the idea up to his last consequences.
This raw position before the rehabilitation and the need to give service to Intermediae as an institution in gestation and in constant evolution, as well as the natural lacks of definitions of a two-headed client forged the natural hardness of this project.
One has worked without concessions on the rehabilitation as respect to the ruin, promoting his values without scarcely intervention. A constant dialog has been established between the new thing and the ancient thing, without mixing them, united but not in a mess. These two languages appear and look closely promoting new the value of the ancient thing and former the value of the new thing. Two conflicting demonstrated positions both with his maximum crudeness. One has tried to support voluntarily the cuts produced in the walls as the radial one is cutting them. The bajantes of PVC receive interest to the nude. The brands of the retroexcavadora originate unforeseen textures on having withdrawn I revoke. The isolations of cork appear here as a witness of his refrigerating history, without complexes. This way the past appears, the work appears. Any witness of the process remains without alterations. The azulete of the levels, the repair and consolidation of the props, signs, wrinkles, wounds without healing as the life of an elder without obsessions, where his excessive personality seems to be over everything.
Opposite to this the new thing: very little, very hard, very clean and very straight. The new thing appears with a lot of force, very heavily, very surely in other occasions, very transparently, very fragile in others. The youth looking at the past and vice versa.
His condition of transformable space has led us to thinking about the reutilization, about his relocation, about his constant manipulation and about his high resistance to the use. For it we have used proceeding materials directly of the industrialization, without transformation none, of measures standard. Profiles like that of steel descontextualizados, without treating, turn here into banks, bars, technical soils, skirting boards, doors, jonquils, etc. The mounted glass of a simplest way with his maximum dimensions without cutting can be re-used also. A world of industrial materials loaded with density is capable of establishing a communication opened with the old thing, with the ancient thing, reaching both his maximum expressiveness.
Work: Intermediae – Matadero
Location: C/ Paseo de la Chopera, 14. NAVE 17 C. Antiguo Matadero Legazpi. Madrid. Spain.
Date of draft of the project and end of work: January 2006_Diciembre 2006.
Author: Arturo Franco (architect) and Fabrice van Teslaar (architect)
Collaborator: Diego Castellanos (interior designer)
Rigger: Jose H. Largo Díaz y Javier Muñoz.
Photography: Carlos Fernandez Piñar.
Promoter/Owner: Concejalía de las Artes del Ayuntamiento de Madrid
+ arturofranco.es
+ diegocastellanos.es
O proxecto nace dentro do ámbito do antigo Matadoiro de Madrid pertencendo a un programa de contido cultural promovido polo Concello. Un complexo de máis de vinte naves construídas polo arquitecto Luis Bellido cara a 1907 que pretende, agora, converterse nun novo foco cultural de vangarda onde distintas institucións asumiron a xestión e as rehabilitacións dalgunhas das naves. A Fundación ARCO, a fundación Ruipérez, o Teatro Español, a Asociación de Deseñadores, a Fundación COAM e o Concello de Madrid entre outras serán as primeiras en ocupar este espazo.
A nave 17 c foi asignada nun principio a Intermediae, nova institución creada polo Concello de Madrid para promover a creación contemporánea a través dun programa de bolsas e iniciativas que unirán a produción artística e a participación cidadá. Todo iso formúlase como un proceso continuo de produción, onde precisamente o proceso se converterá no fío condutor deste espazo.
A nave 17c foi a primeira intervención levada a cabo en todo o complexo Matadoiro e como tal pode ser considerada unha experiencia piloto. O proxecto naceu con dous clientes moi definidos. Por un lado o propio Concello por medio da súa Concellaría das Artes e por outro Intermediae e os seus condicionantes programáticos como futuro inquilino da nave.
A filosofía de Intermediae formulouse como primeira condición á hora de abordar o proxecto e o concepto de proceso tal e como relata Pedro Aullón non se perdeu ata o final.
“El proceso.
Proceso é idea relativa a relación e dinámica de cambios e presupón, na nosa perspectiva de cousas, un sentido vivaz da experiencia. Entendido así, o proceso non opta pola preponderancia da análise ou da síntese senón que convive con naturalidade entre estes instalado sobre unha base que é a intuición, o primeiro, e o ceo aberto dunha imaxinación non separable do entendemento. O proceso como necesario devir, non xa en sentido teórico ou práctico senón en tanto que realidade que, por así dicir, supera esa distinción, é indesligable tanto dunha idea de reflexión sobre o devir coma da idea de devir mesmo, pois cabería pensar que todo devir se confunde nunha mesma marcha de acontecementos. É a procesión das procesións, a totalidade. Se certo pensamento da primeira metade do século XX puxo o seu empeño en conducir un proceso de argumento físico ao igual que metafísico por un camiño capaz de superar a tradición filosófica da substancia, non deixa de ser verdade que tamén pode encontrarse unha tradición non contraditoria coa substancia a cal, mediante unha interpretación non restritiva, fai patente aquí a esixencia de movemento e novidade, acción e procesualismo, capacidade funcional e duración. Isto non se quere alleo a un criterio das valoracións senón que o enriquece. Trátase da continuidade, a descontinuidade e a continuidade do proceso, realidade viva.
Pedro Aullón”
Dende o principio asumimos a intervención como unha oportunidade para explorar as posibilidades da rehabilitación. Tratouse de achegar unha nova postura ante a actuación no patrimonio histórico, unha postura radical, unha experiencia sobre os límites, os límites da non actuación, reducir ao mínimo necesario a intervención.
A tradicional inseguridade e indefinición teórica que afecta continuamente ás intervencións actuais no patrimonio con resultados a medio camiño entre o que debe e non debe facerse desapareceu dende un principio neste proxecto. A postura foi a de decidirse por unha idea e explorala ata o final, sen medo, sen complexos. Decidimos intervir radicalmente sen intervir, levando a idea ata as súas últimas consecuencias.
Esta postura crua ante a rehabilitación e a necesidade de dar servizo a Intermediae como unha institución en xestación e en constante evolución, así como as indefinicións naturais dun cliente bicéfalo forxaron a dureza natural deste proxecto.
Traballouse sen concesións sobre a rehabilitación como respecto á ruína, potenciando os seus valores sen apenas intervención. Estableceuse un diálogo constante entre o novo e o antigo, sen mesturalos, xuntos pero non revoltos. Estas dúas linguaxes móstranse e míranse de preto potenciando o novo o valor do antigo e o antigo o valor do novo. Dúas posturas enfrontadas manifestadas ambas as dúas coa súa máxima crueza. Pretendeuse voluntariamente manter os cortes producidos nos muros tal e como unha radial os vai cortando. As baixantes de PVC cobran interese ao nu. As marcas da retroescavadora orixinan texturas imprevistas ao retirar a revocadura. Os illamentos de cortiza aparecen aquí como unha testemuña da súa historia frigorífica, sen complexos. Así o pasado se mostra, a obra móstrase. Calquera testemuña do proceso permanece sen alteracións. O azulete dos niveis, a reparación e consolidación dos piares, sinais, engurras, feridas sen cicatrizar como a vida dun ancián sen manías, onde a súa personalidade excesiva parece estar por enriba de todo.
Fronte a isto o novo: moi pouco, moi duro, moi limpo e moi recto. O novo aparece con moita forza, moi pesado, moi seguro noutras ocasións, moi transparente, moi fráxil noutras. A xuventude mirando ao pasado e viceversa.
A súa condición de espazo transformable levounos a pensar na reutilización, na súa recolocación, na súa constante manipulación e na súa alta resistencia ao uso. Para iso utilizamos materiais procedentes directamente da industrialización, sen transformación ningunha, de medidas estándar. Así perfís de aceiro descontextualizados, sen tratar, se converten aquí en bancos, barras, chans técnicos, rodapés, portas, molduras estreitas, etc. O vidro montado do xeito máis sinxelo coas súas dimensións máximas sen cortar pode ser tamén reutilizado. Un mundo de materiais industriais cargados de densidade é capaz de establecer unha comunicación aberta co vello, co antigo, alcanzando ambos os dous a súa máxima expresividade.
Obra: Intermediae – Matadero
Situación: C/ Paseo de la Chopera, 14. NAVE 17 C. Antiguo Matadero Legazpi. Madrid. España.
Dataa de redacción do proxecto e fin de obra: Xaneiro 2006_Decembro 2006.
Autor: Arturo Franco (arquitecto) e Fabrice van Teslaar (arquitecto)
Colaborador: Diego Castellanos (arquitecto de interiores)
Aparellador: Jose H. Largo Díaz y Javier Muñoz.
Fotógrafo: Carlos Fernandez Piñar.
Promotor/Propietario: Concellalía das Artes do Concello de Madrid
+ arturofranco.es
+ diegocastellanos.es








































Hans Brincker (vía twitter) nos recuerda que en la web de Arturo Franco hay un vídeo de la construcción que merece la pena ver, por si lo conocéis os dejamos el enlace.
http://goo.gl/t40sPj