IniciofaroDe (des)normalizar los cuerpos | Landa Hernández MartínezDe (des)normalizar os cuerpos |...

[:es]De (des)normalizar los cuerpos | Landa Hernández Martínez[:gl]De (des)normalizar os cuerpos | Pedro Hernández[:en]From (des)normalize the bodies | Pedro Hernández[:]

[:es]

Arte de proyectar en Arquitectura (1936), Ernst Neufert

El libro El arte de proyectar en arquitectura ideado y desarrollado en la década de los años 30 del siglo pasado por el arquitecto alemán Ernst Neufert es un inventario ilustrado de soluciones dimensionales y espaciales con los que establecer un sistema de fundamentos, normas y prescripciones sobre recintos, edificios, exigencias de programa y relaciones espaciales, dimensiones de edificios, locales, estancias, instalaciones y utensilios con el ser humano como medida y objetivo. La arquitectura expuesta en el libro tiene un fuerte componente antropométrico –si exceptuamos los capítulos dedicados a aspectos como animales o automóviles– y constituye, por ello, una completa normalización no ya de la dimensión de los objetos y del espacio sino también, y por extensión, del cuerpo que la habita.

Neufert lo realizó a partir de la observación minuciosa de la realidad y del conocimiento que había ido adquiriendo con los años durante la práctica profesional. Tan minucioso y preciso es su contenido que habrá pocos arquitectos o estudiantes que no hayan hojeado sus páginas más de una vez para empezar a proyectar. Pero sabemos –o podemos llegar a imaginar– que no todo lo que allí aparece es todo lo que existe. Su autor, consciente de ello, lo había advertido en el prólogo de la primera edición:

“Si el lector echara en falta algún dato importante para la proyección, ruego que me lo comunique para tenerlo en cuenta en futuras reediciones”.

Así, el fin último del texto sería en convertirse en el máximo saber de la proyección en arquitectura, de modo que algunos han llegado a advertir que: “si no sale en el Neufert, no existe”, o bien no es un dato lo suficientemente importante para ser atendido.

Si está máxima –haciendo un ejercicio simplista– fuera verdad, estaríamos estableciendo como “verdad” no sólo el diseño en la distribución de los espacios o la relación entre las proporciones del cuerpo y la arquitectura –como también habían desarrollado personajes como Vitruvio, Da Vinci, Leon Battista Alberti o Le Corbusier. Además, lo que se normaliza –o se niega por omisión– son las acciones y ciertos protocolos que aparecen –o no– en su interior. Es decir, el documento puede describirse como un catálogo de las acciones posibles de la arquitectura. Una lectura con detenimiento ilustra dibujos que muestran y establecen determinadas pautas y conductas sociales, ¿o acaso no es llamativo que en algunas ediciones del libro sea sólo una mujer la que aparece realizando acciones domésticas como lavar, cocinar o planchar?

Como posicionamiento ante esto, y tal vez con cierto humor, podríamos tomar el proyecto Disturbing Neufert de Enchantiers utiliza su mismo lenguaje a fin de desnormalizar los usos preestablecidos y plantea que hay más maneras de sentarse o de planchar, dibujando –y redimensionando– situaciones con cierto punto cómicas, lascivas y perversas donde lo que puede un cuerpo en el espacio está mucho más allá de lo imaginado por el arquitecto alemán. La arquitectura no puede ser reducida a simples acciones ya que el cuerpo siempre puede imaginar nuevas superar y pervertir los usos que el arquitecto hubiera pensado siguiendo de cerca los trabajos de Bruno Munari sobre como sentarse cómodamente en una silla incomoda. Tanto de lo mismo que con las acciones ocurre con el cuerpo, los cambios ocurridos en los estilos de vida o en la nutrición, el uso de nuevas tecnologías  producen cambios en la distribución de las dimensiones corporales y de las relaciones entre un cuerpo y el espacio. Surge  la necesidad de a revisarlo y renovarlo constantemente.

Está claro que no se puede achacar o culpar al libro ni a su(s) autor(es) por esta falta de “previsión”. Pero es que el libro es un manual no una colección de saberes. El problema sería quedarse solo en la superficie de lo que propone. No se aprende ni diseña arquitectura redibujando exclusivamente lo que ahí aparece.

Neufert no da la solución pero su lección está más allá: el cuerpo es y puede ser el instrumento perfecto para la comprensión y medida del espacio en arquitectura. Con él percibimos y nos relacionamos con el mundo. Con él lo pervertimos y forzamos. Se trataría de no dar nada a priori, pues en el fondo, como advirtió el filósofo Spinoza, “nadie hasta ahora ha determinado lo que puede un cuerpo”.

Bruno Munari, búsqueda de comodidad en una butaca incómoda, ca. 1950.

Pedro Hernández · arquitecto
ciudad de méxico. octubre 2014

Nota Previa: Este texto forma parte de un cuarteto publicados en Arquine (2013/10/08) que trataban sobre el tema del cuerpo (grotesco) en relación a la arquitectura. Se pueden leer todos aquí

[:en]

Art of projecting in Architecture (1936), Ernst Neufert

he book The art of projecting in architecture designed and developed in the decade of the 30s of last century by the German architect Ernst Neufert is an illustrated inventory of dimensional and spatial solutions with that to establish a system of foundations, procedure and prescriptions on enclosures, buildings, requirements of program and spatial relations, dimensions of buildings, places, stays, facilities and utensils with the human being as measure and target. The architecture exposed in the book has a strong component antropometric – if we exempt the chapters dedicated to aspects as animals or cars – and constitutes, for this reason, a complete normalization not already of the dimension of the objects and of the space but also, and for extension, of the body that he her lives.

Neufert realized it from the meticulous observation of the reality and of the knowledge that he had been acquiring with the years during the professional practice. So meticulous and precise it is his content that there will be few architects or students who have not turned the pages of his pages any more of once to start projecting. But we know – or we can manage to imagine – that not everything what there appears is everything what exists. His author, conscious of it, had warned it in the prologue of the first edition:

“If the reader was throwing in lack some important information for the projection, I request that one communicates it to bear it in mind in future reissues”.

This way, the last end of the text would be in turning into the maximum to know of the projection in architecture, so that some of them have managed to warn that:  “if it does not go out in the Neufert, it does not exist”, or it is not an information the sufficiently important thing to be attended.

If it is maximum – doing a simplistic exercise – it was true, we would be establishing as “truth” not only the design in the distribution of the spaces or the relation between the proportions of the body and the architecture – since also prominent figures had developed as Vitruvio, Da Vinci, Leon Battista Alberti or Le Corbusier. In addition, which settles down – or he refuses for omission – they are the actions and certain protocols that appear – or not – in his interior. That is to say, the document can be described as a catalogue of the possible actions of the architecture. A reading thoroughly illustrates drawings that show and establish certain guidelines and social conducts, ¿ or perhaps it is not showy that in any editions of the book is only a woman the one that appears realizing domestic actions as washing, to cook or to iron?

As positioning before this, and maybe with certain humor, we might take the project Enchantiers’s Disturbing Neufert uses the same language in order desnormalizar the pre-established uses and raises that there are more ways of sitting down or of ironing, drawing – and redimensionando – situations with certain point comical, lewd and perverse where what can a body in the space is far beyond of the imagined for the German architect. The architecture cannot be reduced to simple actions since the body always can imagine new to overcome and to pervert the uses that the architect had thought following closely Bruno Munari’s works on since sitting down comfortably in an inconvinient chair. So much same thing that with the actions happens with the body, the changes happened in the ways of life or in the nutrition, the use of new technologies produce changes in the distribution of the corporal dimensions and of the relations between a body and the space. The need arises from to checking it and to renew it constant.

It is clear that it is not possible to impute or blame to the book not to his (s) author (s) for this lack of “forecast”. But it is that the book is a manual not a collection of saberes. The problem would be to remain alone in the surface of what he proposes. It neither is learned nor designs architecture re-drawing exclusively what there appears.

Neufert does not give the solution but his lesson is beyond: the body is and can be the perfect instrument for the comprehension and measure of the space in architecture. With him we perceive and relate to the world. With him we pervert and force it. It would be a question of not giving him anything a priori, so in the bottom, as noticed the philosopher Spinoza, “nobody till now has determined what can a body”.

Bruno Munari, search of comfort in an inconvinient armchair, ca. 1950.

Pedro Hernández · architect

ciudad de méxico. october 2014

Previous note: This text forms a part of a quartet published in Arquine (2013/10/08) that were treating on the topic of the (grotesque) body in relation to the architecture. They all can be read here

[:gl]

Arte de proxectar en Arquitectura (1936), Ernst Neufert

O libro El arte de proxectar en arquitectura ideada e desenvolvida na década dos anos 30 do século pasado polo arquitecto alemán Ernst Neufert é un inventario ilustrado de solucións dimensionais e espaciais cos que establecer un sistema de fundamentos, normas e prescricións sobre recintos, edificios, esixencias de programa e relacións espaciais, dimensións de edificios, locais, estanzas, instalacións e utensilios co ser humano como medida e obxectivo. A arquitectura exposta no libro ten un forte compoñente antropométrico -se exceptuamos os capítulos dedicados a aspectos como animais ou automóbiles- e constitúe, por iso, unha completa normalización non xa da dimensión dos obxectos e do espazo senón tamén, e por extensión, do corpo que a habita.

Neufert realizouno a partir da observación minuciosa da realidade e do coñecemento que fora adquirindo cos anos durante a práctica profesional. Tan minucioso e preciso é o seu contido que haberá poucos arquitectos ou estudantes que non folleasen as súas páxinas máis dunha vez para empezar a proxectar. Pero sabemos -ou podemos chegar a imaxinar- que non todo o que alí aparece é todo o que existe. O seu autor, consciente diso, advertírao no prólogo da primeira edición:

“Se o lector botase en falta algún dato importante para a proxección, rogo que mo comunique para telo en conta en futuras reedicións”.

Así, o fin último do texto sería en converterse no máximo saber da proxección en arquitectura, de modo que algúns chegaron a advertir que: “se non sae no Neufert, non existe”, ou ben non é un dato o suficientemente importante para ser atendido.

Se está máxima -facendo un exercicio simplista- fóra verdade, estariamos a establecer como verdade non só o deseño na distribución dos espazos ou a relación entre as proporcións do corpo e a arquitectura -como tamén desenvolveran personaxes como Vitruvio, Da Vinci, Leon Battista Alberti ou Le Corbusier. Ademais, o que se normaliza -ou négase por omisión- son as accións e certos protocolos que aparecen -ou non- no seu interior. É dicir, o documento pode describirse como un catálogo das accións posibles da arquitectura. Unha lectura con detemento ilustra debuxos que mostran e establecen determinadas pautas e condutas sociais, ou acaso non é rechamante que nalgunhas edicións do libro sexa só unha muller a que aparece realizando accións domésticas como lavar, cociñar ou pasar o ferro?

Como posicionamento ante isto, e talvez con certo humor, poderiamos tomar o proxecto Disturbing Neufert de Enchantiers utiliza a súa mesma linguaxe co fin de desnormalizar os usos preestablecer e formula que hai máis maneiras de sentarse ou de pasar o ferro, debuxando -e redimensionar- situacións con certo punto cómicas, lascivas e perversas onde o que pode un corpo no espazo está moito máis alá do imaxinado polo arquitecto alemán. A arquitectura non pode ser reducida a simples accións xa que o corpo sempre pode imaxinar novas superar e perverter os usos que o arquitecto tivese pensado seguindo de preto os traballos de Bruno Munari sobre como sentarse comodamente nunha cadeira incomoda. Tanto do mesmo que coas accións acontece co corpo, os cambios acontecidos nos estilos de vida ou na nutrición, o uso de novas tecnoloxías producen cambios na distribución das dimensións corporais e das relacións entre un corpo e o espazo. Xorde a necesidade da revisalo e renovalo constantemente.

Está claro que non se pode achacar ou culpar ao libro nin a su(s) autor(es) por esta falta de “previsión”. Pero é que o libro é un manual non unha colección de saberes. O problema sería quedar só na superficie do que propón. Non se aprende nin deseña arquitectura redebuxar exclusivamente o que aí aparece.

Neufert non dá a solución pero a súa a lección está máis alá: o corpo é e pode ser o instrumento perfecto para a comprensión e medida do espazo en arquitectura. Con el percibimos e relacionámonos co mundo. Con el pervertémolo e forzamos. Trataríase de non dar nada a priori, pois no fondo, como advertiu o filósofo Spinoza, “ninguén ata agora determinou o que pode un corpo”.

Bruno Munari, búsqueda de comodidade nunha butaca incómoda, ca. 1950.

Pedro Hernández · arquitecto

ciudad de méxico. outubro 2014

Nota Previa: Este texto forma parte dun cuarteto publicados en Arquine (2013/10/08) que trataban sobre o tema do corpo (grotesco) en relación á arquitectura. Pódense ler todos aquí

[:]

Landa Hernández
Landa Hernándezhttp://laperiferiadomestica.tumblr.com/
Soy arquitecto por la Universidad de Alicante, pero mi interés sobre esta disciplina se encuentra alejado de su papel tradicional de diseño de espacios. Más bien, me interesa entender cómo las representaciones de la arquitectura, el paisaje, el diseño o el territorio construyen y materializan determinados discursos ideológicos, imponiendo posturas, subjetividades y formas de acción sobre los cuerpos que la habitan. En mi trabajo edito estos discursos –sus imágenes, sus historias o sus restos materiales– y reelaboro comentarios críticos que ponen en evidencia sus controversias y contradicciones, formalizándolos en diversos formatos como textos, fotografías, vídeos, objetos o instalaciones, muchas veces entrecruzados entre sí. He publicado artículos y ensayos en diversos medios de Estados Unidos, Italia, Croacia, España, Chile y México. Desde enero de 2013 resido en la Ciudad de México donde trabajo como coordinador de contenidos en Arquine.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS