
Los orígenes de la arquitectura están ligados a lo natural, si se quiere a lo salvaje. La naturaleza era al mismo tiempo el medio hostil del que protegerse y el paraíso que suministraba todo lo necesario para procurarse la subsistencia. Las oquedades de las rocas, las piedras, los arboles caídos o las ramas se convirtieron en materiales de construcción. Con el paso de los años y de la historia, la arquitectura prehistórica, aquella que los teóricos dibujaron para ilustrar la cabaña primitiva, la casa de Adán y Eva en el paraíso bíblico fue olvidando la naturaleza y acercándose a un nuevo concepto, el de urbe.
La ciudad, su construcción y su arquitectura han centrado los esfuerzos de gran parte de los últimos siglos, depurando su modelo y adecuando su estructura y funcionamiento a su imparable crecimiento, ligado al éxodo de población del campo a la ciudad.
Este proceso de multiplicación de la ciudad, olvidándose del entorno natural ha tocado techo hace apenas unas décadas colocando a ciudades como Shangai, Tokyo o Nueva York como los paradigmas de la obra construida por el hombre.
Bien por hastío, o bien simplemente, por a ver entrado en razón, el ser humano esta cuestionándose este modelo basado en lo urbano, de modo que en un lento pero imparable proceso se esta volviendo a recuperar la naturaleza como espacio de vida, incluso en el interior de la ciudad.

Es llamativo pensar como por ejemplo el coche, antes icono de la construcción de la ciudad, se publicita ahora como la tecnología capaz de dotar al hombre de la independencia suficiente como para capturar la naturaleza y sus paisajes.
Los jardines o las intervenciones paisajísticas han abandonado las geometrías estrictas o las composiciones artificiales para mostrarse lo mas salvajes posible, pero no de forma aleatoria, sino bajo el caos que producen las leyes de la naturaleza. Muchas veces se ha pensado en lo natural, en lo no controlado por el hombre como en el lugar de lo salvaje, como en el lugar de incultura, o si se prefiere como en un lugar sin ley, pero tal vez no exista una afirmación más contradictoria. Es cierto que el espacio natural no esta reglado por el hombre, pero eso no implica ausencia de ley sino supeditación a los equilibrios de la naturaleza a los que incluso el ser humano esta supeditado por mucho que se refugie en la creación de su ciudad.
Este proceso no ha sido ajeno a la arquitectura o el diseño y ha facilitado la construcción de un nuevo ideario y de nuevos productos que tratan de apoyar esta vuelta a lo natural. El diseñador Santos Bregaña, de la oficina de diseño donostiarra Atelier Laia, ha resuelto la identidad gráfica de la empresa de reciente creación Silversii. Esta empresa que toma su nombre de un juego de palabras propuesto a partir de la manzana prohibida del Edén, la Malus Sieversii, pretende re-introducir la naturaleza en el ámbito urbano, y reconectar a la sociedad con los ciclos naturales de las épocas y las estaciones y, en definitiva, con la idea de «volver al paraíso».
Fruto de este objetivo, nacen sus servicios de diseño e instalación de Jardines Verticales o Huertos urbanos, así como su gama de productos Ventra, una solución innovadora que permite disponer de una gran variedad de especies poco frecuentes en la jardinería domestica, para su uso cotidiano en la cocina.

Uno de sus primeros trabajos ha sido la construcción de un jardín vertical en un ático de Donostia. En plena parte vieja donostiarra, en el interior de la última planta de un edificio del siglo XIX, renovado por dentro y decorado con estilo contemporáneo, se sitúa una pared que ha sido devuelta a la naturaleza. El antiguo tabique separador entre la cocina y el salón, es ahora gracias a su orientación oeste que recibe todo el sol de la tarde un jardín vertical.
A un par de manzanas del edificio se encuentra el monte Urgull, resguardando los edificios del mar. Y debido a lo evocadores y frondosos que son sus caminos surgió la idea de trasladar esa vegetación desde la subida al monte, hasta el interior de la casa colindante.
El jardín se ha resuelto con especies que soportan la dureza del clima del mar. Por lo que las plantas autóctonas que se han utilizado forman un jardín muy denso y viril. Rápidamente se han asentado en su nuevo hábitat y no están dudando en seguir abriendose camino por la casa. No deja de ser un espectáculo contemplar como el código genético de la naturaleza esta perfeccionado para abrirse paso, para sobrevivir en cualquier situación.

Ventra es un sobre que fue diseñado para almacenar cafe, pero al abrirlo se transforma en recipiente, semillero y maceta de las semillas que contiene, de forma que su presencia en la cocina de nuestro hogar significa que al menos en una pequeña porción ésta ha sido de nuevo conquistada por las leyes de la naturaleza. Por esta serie de razones estas bolsas hacen posible que cualquier casa vuelva a ser un vergel, cultivando en ella una extensa variedad de plantas, tanto aromáticas, como medicinales, hortalizas y flores.
íñigo garcía odiaga . arquitecto
san sebastián. julio 2012
Publicado en ZAZPIKA 2012.07.01

The origins of the architecture are tied to the natural thing, if it is wanted to the wild thing. The nature was at the same time the hostile way of which to be protected and the paradise that was supplying everything necessary of the subsistence being tried. The hollows of the rocks, the stones, the fallen trees or the branches turned into materials of construction. As the years went by and of the history, the prehistoric architecture, that one that the theoretical ones drew to illustrate the primitive cabin, the house of Adam and Eve in the Biblical paradise forgot the nature and approaching a new concept, that of city.
The city, his construction and his architecture have centred the efforts of great part of last centuries, purifying his model and adapting his structure and functioning to his unstoppable growth tied to the exodus of population of the field to the city.
This process of multiplication of the city, forgetting the natural environment it has touched ceiling only a few decades ago placing cities like Shangai, Tokyo or New York as the paradigms of the work constructed by the man.
Well for tedium, or simply, for to seeing entered reason, the being I humanize this one questioning this model based on the urban thing, so that in a slow but unstoppable process returning to recover the nature as space of life, enclosed inside the city.

It is showy to think as for example the car, before icon of the construction of the city, is publicized now as the technology capable of endowing the man of the sufficient independence as to capture the nature and his landscapes.
The gardens or the landscape interventions have left the strict geometries or the artificial compositions to appear wild mas possibly, but not of random form, but under the chaos that the laws of the nature produce. Often it has been thought about the natural thing, about not controlled by the man as about the place of the wild thing, since about the place of lack of refinement, or if it is preferred like in a place without law, but maybe a more contradictory affirmation does not exist. It is true that the natural space not this one ruled by the man, but it does not imply absence of law but subjection to the balances of the nature to which even the human being this one subordinated by much that shelters in the creation of his city.
This process has not been foreign to the architecture or the design and has facilitated the construction of a new ideology and of new products that try to support this return the natural thing. The designer Santos Bregaña, of the office of design native of San Sebastian Atelier Laia, has solved the graphical identity of the company of recent creation Silversii. This company that takes his name of a play on words proposed from the apple prohibited of the Eden, the Malus Sieversii, tries to re-introduce the nature in the urban area, and to reconnect to the company with the natural cycles of the epochs and the stations and, definitively, with the idea of » returning to the paradise «.
Fruit of this aim, there are born his services of design and installation of Vertical Gardens or urban Gardens, as well as his range of products Ventra, an innovative solution that it allows to arrange of a great variety of slightly frequent species in the domestic gardening, for his daily use in the kitchen.

First one of his works has been the construction of a vertical garden in Donostia’s attic. In full old part native of San Sebastian, inside the last plant of a building of the 19th century, renewed within and set with contemporary style, places a wall that has been returned to the nature. The former separating partition between the kitchen and the lounge, is now thanks to his orientation west that receives all the Sun of the evening a vertical garden.
To a couple of apples of the building one finds the mount Urgull, protecting the buildings of the sea. And due to it evocative and leafy that are his ways there arose the idea of moving this vegetation from the raise to the mount, up to the interior of the adjacent house.
The garden has solved with species that they support the hardness of the climate of the sea. For what the autochthonous plants that have been in use form a very dense and virile garden. Rapidly they have settled themselves in his new habitat and are not hesitating to continue way being opened by the house. It does not stop being a spectacle to meditate as the genetic code of the this nature perfected way to be made, to survive in any situation.

Ventra is one on which it was designed to store coffee, but on having opened it transforms in container, seedbed and handle of the seeds that it contains, so that his presence in the kitchen of our home means that at least in a small portion this one has been conquered again by the laws of the nature. For this series of reasons these bags make possible that any house turns to be a vergel, cultivating in her an extensive variety of plants, so much aromatic, since medicinal, vegetables and flowers.
íñigo garcía odiaga . architect
san sebastián. july 2012
It´s published in ZAZPIKA 2012.07.01

As orixes da arquitectura están ligados ao natural, si quérese ao salvaxe. A natureza era ao mesmo tempo o medio hostil do que protexerse e o paraíso que fornecía todo o necesario para procurarse a subsistencia. As oquedades das rocas, as pedras, os arboles caídos ou as ramas convertéronse en materiais de construción. Co paso dos anos e da historia, a arquitectura prehistórica, aquela que os teóricos debuxaron para ilustrar a cabana primitiva, a casa de Adán e Eva no paraíso bíblico foi esquecendo a natureza e achegándose a un novo concepto, o de urbe.
A cidade, a súa construción e a súa arquitectura centraron os esforzos de gran parte dos últimos séculos, depurando o seu modelo e adecuando a súa estrutura e funcionamento ao seu imparable crecemento, ligado ao éxodo de poboación do campo á cidade.
Este proceso de multiplicación da cidade, esquecéndoselle o ámbito natural tocou teito fai apenas unhas décadas colocando cidades como Shangai, Tokyo ou Nova York como os paradigmas da obra construída polo home.
Ben por fastío, ou ben simplemente, pola ver entrado en razón, o ser humano esta cuestionándose este modelo baseado no urbano, de modo que nun lento pero imparable proceso se esta volvendo recuperar a natureza como espazo de vida, mesmo no interior da cidade.

É rechamante pensar como por exemplo o coche, antes icona da construción da cidade, se publicita agora como a tecnoloxía capaz de dotar o home da independencia suficiente como para capturar a natureza e as súas paisaxes.
Os xardíns ou as intervencións paisaxísticas abandonaron as xeometrías estritas ou as composicións artificiais para mostrarse o mais salvaxes posible, pero non de forma aleatoria, senón baixo o caos que producen as leis da natureza. Moitas veces pensouse no natural, no non controlado polo home como no lugar do salvaxe, como no lugar de incultura, ou se se prefire como nun lugar sen lei, pero talvez non exista unha afirmación máis contraditoria. É certo que o espazo natural non esta regulado polo home, pero iso non implica ausencia de lei senón supeditación aos equilibrios da natureza aos que mesmo o ser humano esta supeditado por moito que se refuxie na creación da súa cidade.
Este proceso non foi alleo á arquitectura ou o deseño e facilitou a construción dun novo ideario e de novos produtos que tratan de apoiar esta volta ao natural. O deseñador Santos Bregaña, da oficina de deseño donostiarra Atelier Laia, resolveu a identidade gráfica da empresa de recente creación Silversii.. Esta empresa que toma o seu nome dun xogo de palabras proposto a partir da mazá prohibida do Edén, a Malus Sieversii, pretende re-introducir a natureza no ámbito urbano, e reconectar a sociedade cos ciclos naturais das épocas e as estacións e, en definitiva, coa idea de «volver ao paraíso».
Froito deste obxectivo, nacen os seus servizos de deseño e instalación de Xardíns Verticais ou Hortos urbanos, así como a súa gama de produtos Ventra, unha solución innovadora que permite dispoñer dunha gran variedade de especies pouco frecuentes na xardinaría domestica, para o seu uso cotián na cociña.

Un dos seus primeiros traballos foi a construción dun xardín vertical nun ático de Donostia. En plena parte vella donostiarra, no interior da última planta dun edificio do século XIX, renovado por dentro e decorado con estilo contemporáneo, sitúase unha parede que foi devolta á natureza. O antigo tabique separador entre a cociña e o salón, é agora grazas á súa orientación oeste que recibe todo o sol da tarde un xardín vertical.
A un par de mazás do edificio encóntrase o monte Urgull, resgardando os edificios do mar. E debido ao evocadores e frondosos que son os seus camiños xurdiu a idea de trasladar esa vexetación dende a suba ao monte, ata o interior da casa lindante.
O xardín resolveuse con especies que soportan a dureza do clima do mar. Polo que as plantas autóctonas que se utilizaron forman un xardín moi denso e viril. Rapidamente asentáronse no seu novo hábitat e non están a dubidar en seguir abriendose camiño pola casa. Non deixa de ser un espectáculo contemplar como o código xenético da natureza esta perfeccionado para abrirse paso, para sobrevivir en calquera situación.

Ventra é un sobre que foi deseñado para almacenar cafe, pero ao abrilo transfórmase en recipiente, viveiro e maceta das sementes que contén, de forma que a súa presenza na cociña do noso fogar significa que polo menos nunha pequena porción esta foi de novo conquistada polas leis da natureza. Por esta serie de razóns estas bolsas fan posible que calquera casa volva ser un verxel, cultivando nela unha extensa variedade de plantas, tanto aromáticas, coma medicinais, hortalizas e flores.
íñigo garcía odiaga . arquitecto
san sebastián. xullo 2012
Publicado en ZAZPIKA 2012.07.01





Alfombra de adoquín | vaumm
Este pequeño proyecto denominado Vestled es obra del estudio de paisajismo Schonherr. El proyecto Vestled en el pueblo de Hvide Sande, es una pequeña
urbanización para ampliar la accesibilidad a la playa a todo el mundo,
sin entrar a medir su condición física. El proyecto es una rampa ondulante de adoquín klinker que permite el acceso desde el aparcamiento existente, a través de las dunas hasta la orilla. El recubrimiento está rodeado por un borde de hormigón in situ, que se mantiene en su posición dentro de las dunas gracias a un complejo
sistema de anclajes.
A los pies de las dunas. Se colocaron unos troncos fundidos en bronce y
que en sentido figuro parecen resto arrastrados hasta la playa por las
mareas o un temporal. Esta parte del proyecto ofrece oportunidades de
asiento totalmente integrada y cómodas, ya en la zona de arena de la
playa.
[…]
http://goo.gl/1MLlZ7
1981 Bridge of Houses [Steven Holl] | arqueologia del futuro
En este proyecto teórico, Holl plantea retomar la idea de puente
habitado de una manera totalmente distinta a las premisas
megaestructuralistas. Partiendo de referentes históricos similares,
entre los que destacan el London Bridge o el Ponte Vecchio de Florencia
(cuyas imágenes abren el libro de Reyner Banham de Megaestructuras.
Futuro urbano de un pasado reciente [1976]) , Holl abandona la idea de
infraestructura, de variabilidad, de cambio, e incluso de densidad para
generar un juego compositivo de bloques de viviendas (que parten de una
misma figura en planta).
[…]
PKMN
http://goo.gl/gdUXdT