[:es]
Un puente es una construcción que lleva a las personas de un sitio a otro pasando encima de un obstáculo, una barrera. Un puente puede, además, proporcionar cobijo, protección.
El María Moliner dice:
«Construcción de cualquier clase, fija, provisional, desmontable, etc., hecha sobre un río o un corte del terreno para pasar de una orilla o de un lado a otro. Más adelante el diccionario dice: Lo que sirve para acercar a personas o cosas; particularmente a personas, si existe entre ellas tirantez o enemistad. De allí la expresión Tender un puente: Hacer una persona por su parte una tentativa de aproximación para que cese la tirantez de relaciones o la enemistad entre ella y otra. Reconciliarse.»
Praga, 1357: empieza la construcción del Karlův most, el puente más conocido de Praga, una estructura que pasa sobre el río Moldava, llevando a las personas de la ciudad antigua, Staré Město, a la orilla del castillo, Malá Strana. Diseñado por el arquitecto Petr Parlér y construido por centenares de manos anónimas, en el siglo XV era la arteria central para el paso de personas y mercancías, siendo el único puente que conectaba las dos partes de la ciudad divididas por las aguas del río, amigas y enemigas, fuente del agua potable de la ciudad y peligro en caso de inundación. Otra función no planeada del puente era dar cobijo a multitudes de mendigos, deudores, errantes. Mendigos, deudores, errantes que podían entender el puente, la razón de su construcción y encontrar protección. Las tres torres góticas que representan sus extremos se han vuelto parte de la ciudad, insertándose sin discontinuidad entre el puente, el río y las casas, sus techos de aguja dialogando con las cúpulas de las iglesias barrocas, contribuyendo sin violencia a la excepcional belleza de la ciudad.

Praga, 1871: el puente de ferrocarril de Vyšehrad, el Železniční most, es otro de los numerosos puentes sobre el río Moldava. Cinco siglos después del Karlův most, representa la transposición y adaptación del puente a la época del tren, medio de transporte colectivo que facilita la comunicación entre las dos partes de la ciudad y entre la ciudad y el territorio colindante. Un elemento que resulta fundamental para entender la función y naturaleza de un puente y determinar su relación con el entorno es la posición de la estructura en la ciudad. La posición del Karlův most y del puente de ferrocarril de Vyšehrad no es sustancialmente distinta, ya que repite el esquema de los primeros puentes que remontan a la época prehistórica – como por ejemplo el primer puente sobre el río Támesis en Londres (1750 AC) – así como el de los puentes etruscos, romanos, románicos, renacentistas: una estructura para permitir al hombre cruzar un río o una barrera, una construcción que acerca a personas y cosas, una obra que hace habitable un lugar, un puente tendido hacia lo otro. El color del hierro oxidado del puente de Vyšehrad ha llegado a ser parte de los colores de Praga, así como el verde de las cúpulas de cobre oxidado de muchos edificios de la ciudad.

Praga, 1927: nace el sueño de los ingenieros, construir un puente para conectar las dos orillas del valle Nusle – un tiempo una aldea en las afueras de Praga, tierra rica de viñedos (Vallis Vinarium) y molinos accionados por las aguas del río Botič, hoy en día zona céntrica de la ciudad – haciendo pasar la más grande autopista de la República Checa por el medio de la ciudad. A los extremos del valle: por un lado la meseta de Pankrác – que recibe su nombre de la iglesia de Pankrác, pero que en realidad es hoy un lugar conocido por la cárcel homónima – por el otro el centro de Praga. Josef Havlíček es el arquitecto funcionalista que presentó una propuesta, en el concurso de 1927, para la construcción del puente sobre el valle Nusle: una estructura de hormigón que se apoya en una serie de rascacielos. El viaducto se yergue encima de las casas cortando el valle, yendo hacia la cárcel Pankrác.
La propuesta no fue realizada, el sueño de los ingenieros se quedó suspendido. Algo nuevo ha nacido en el uso de la técnica, que siempre ha tenido un posible efecto adverso, pero ahora el equilibrio entre positividad y negatividad ha sido perdido.
Praga, 1967: 40 años después del concurso de 1927 para la construcción del puente – entre 1967 y 1970 – el viaducto sobre el valle Nusle (el Nuselský most) fue construido, siguiendo un proyecto distinto del presentado por Josef Havlíček, pero en realidad no muy diferente. El puente – 500 metros de hormigón pretensado – aunque no se apoya en rascacielos, pasa por encima de las casas existentes, a 40 metros de altura, y cruza el parque Folimanka, proyectando una sombra sobre casas en que las personas duermen teniendo la ilusión de vivir una vida plena y segura, siendo en realidad mendigos y errantes en un mundo en que se ha perdido cualquier referencia con las cosas.

El viaducto es la imagen más clara de las ideas políticas de la época del gobierno comunista. Una idea, una línea recta trazada en un plano, abstracta, se materializa en un viaducto gigantesco que lacera el espacio, como un Goliat moderno. Pero otra imagen es la representación perfecta de la relación entre uso moderno de la técnica, guerra, (intento de) destrucción de la persona y la ciudad y conquista de la naturaleza (por parte de los ingenieros y los burócratas): el uso de tanques soviéticos para realizar las pruebas de carga durante la construcción del puente, en 1970. Tanques que sobrevuelan las casas, las personas, conducidos por personas que no se pueden ver y que no pueden tocar, recorren un puente de hormigón que pasa a más de 40 metros de la tierra del valle Nusle, encima de los árboles y los tejados de unas casas que han perdido su referencia con el entorno.

En 40 años 400 personas se han suicidado desde el Nusleský most. Una persona cada mes ha saltado del puente. No sería completamente insensato ver los saltos como el deseo de retorno al sentido de las cosas, saltos desde los tanques hacia los árboles y las casas, saltos como desesperación por todos los puentes no tendidos hacia otra posibilidad, saltos como rechazos, como tentativas imposibles de reconciliación con el mundo frente a la insensatez de la historia. Como el intento de suicidio de Jaroslav Hašek en 1911 desde el Karlův most, gesto dadaísta ante litteram de rechazo de la insensatez de las acciones humanas, resumido en las aventuras de su valiente soldado Švejk durante la guerra mundial. Historia que habría que volver a construir a partir de los relatos anónimos de los rechazados, ya que, como dice Pasolini1,
«en los desechos del mundo nace un nuevo mundo: nacen leyes nuevas allí donde ya no hay ley; nace un nuevo honor donde honor es el deshonor. Nacen potencia y nobleza, feroces, en los tugurios apiñados, en los lugares sin frontera, donde crees que la ciudad acaba y donde en cambio vuelve a empezar, enemiga, vuelve a empezar miles de veces, con puentes y laberintos, obras y zanjas, tras marejadas de rascacielos que cubren enteros horizontes.»
La administración, por su parte, ha contribuido a la solución del problema construyendo vallas de protección que impiden a las personas hacerse daño a si mismas.
Wayward Wandering
Autor del blog Perspectivas Anómalas
Barcelona, Noviembre 2015
Notas:
1 Pasolini, Pier Paolo, «La religión de mi tiempo« (1961), Nórdica, 2015
[:gl]
Unha ponte é unha construción que leva ás persoas dun sitio a outro pasando encima dun obstáculo, unha barreira. Unha ponte pode, ademais, proporcionar acubillo, protección.
O María Moliner di:
«Construción de calquera clase, fixa, provisional, desmontable, etc., feita sobre un río ou un corte do terreo para pasar dunha beira ou dun lado a outro. Máis adiante o dicionario di: O que serve para achegar a persoas ou cousas; particularmente a persoas, si existe entre elas tirantez ou enemistad. De alí a expresión Tender unha ponte: Facer unha persoa pola súa banda unha tentativa de aproximación para que cese a tirantez de relacións ou a enemistad entre ela e outra. Reconciliarse.»
Praga, 1357: empeza a construción do Karlův most, a ponte máis coñecida de Praga, unha estrutura que pasa sobre o río Moldava, levando ás persoas da cidade antiga, Staré Město, á beira do castelo, Malá Strana. Deseñado polo arquitecto Petr Parlér e construído por centenares de mans anónimas, no século XV era a arteria central para o paso de persoas e mercancías, sendo a única ponte que conectaba as dúas partes da cidade divididas polas augas do río, amigas e inimigas, fonte do auga potable da cidade e perigo en caso de inundación. Outra función non planeada da ponte era dar acubillo a multitudes de esmoleiros, deudores, errantes. Esmoleiros, deudores, errantes que podían entender a ponte, a razón da súa construción e atopar protección. As tres torres góticas que representan os seus extremos volvéronse parte da cidade, inseríndose sen discontinuidad entre a ponte, o río e as casas, os seus teitos de agulla dialogando coas cúpulas das igrexas barrocas, contribuíndo sen violencia á excepcional beleza da cidade.

Praga, 1871: a ponte de ferrocarril de Vyšehrad, o Železniční most, é outro das numerosas pontes sobre o río Moldava. Cinco séculos despois do Karlův most, representa a transposición e adaptación da ponte á época do tren, medio de transporte colectivo que facilita a comunicación entre as dúas partes da cidade e entre a cidade e o territorio colindante. Un elemento que resulta fundamental para entender a función e natureza dunha ponte e determinar a súa relación coa contorna é a posición da estrutura na cidade. A posición do Karlův most e da ponte de ferrocarril de Vyšehrad non é sustancialmente distinta, xa que repite o esquema das primeiras pontes que remontan á época prehistórica – por exemplo a primeira ponte sobre o río Támesis en Londres (1750 AC) – así como o das pontes etruscos, romanos, románicos, renacentistas: unha estrutura para permitir ao home cruzar un río ou unha barreira, unha construción que achega a persoas e cousas, unha obra que fai habitable un lugar, unha ponte tendida cara ao outro. A cor do ferro oxidado da ponte de Vyšehrad chegou a ser parte das cores de Praga, así como o verde das cúpulas de cobre oxidado de moitos edificios da cidade.

Praga, 1927: nace o soño dos enxeñeiros, construír unha ponte para conectar as dúas beiras do val Nusle – un tempo unha aldea nos arredores de Praga, terra rica de viñedos (Vallis Vinarium) e molinos accionados polas augas do río Botič, hoxe en día zona céntrica da cidade – facendo pasar a máis grande autopista da República Checa polo medio da cidade. Aos extremos do val: por unha banda a meseta de Pankrác – que recibe o seu nome da igrexa de Pankrác, pero que en realidade é hoxe un lugar coñecido polo cárcere homónima – polo outro o centro de Praga. Josef Havlíček é o arquitecto funcionalista que presentou unha proposta, no concurso de 1927, para a construción da ponte sobre o val Nusle: unha estrutura de hormigón que se apoia nunha serie de rascacielos. O viaducto érguese encima das casas cortando o val, indo cara ao cárcere Pankrác.
A proposta non foi realizada, o soño dos enxeñeiros quedouse suspendido. Algo novo naceu no uso da técnica, que sempre ha ter un posible efecto adverso, pero agora o equilibrio entre positividad e negatividad foi perdido.
Praga, 1967: 40 anos despois do concurso de 1927 para a construción da ponte – entre 1967 e 1970 – o viaducto sobre o val Nusle (o Nuselský most) foi construído, seguindo un proxecto distinto do presentado por Josef Havlíček, pero en realidade non moi diferente. A ponte – 500 metros de hormigón pretensado – aínda que non se apoia en rascacielos, pasa por encima das casas existentes, a 40 metros de altura, e cruza o parque Folimanka, proxectando unha sombra sobre casas en que as persoas dormen tendo a ilusión de vivir unha vida plena e segura, sendo en realidade esmoleiros e errantes nun mundo en que se perdeu calquera referencia coas cousas.

O viaducto é a imaxe máis clara das ideas políticas da época do goberno comunista. Unha idea, unha liña recta trazada nun plano, abstracta, materialízase nun viaducto xigantesco que lacera o espazo, como un Goliat moderno. Pero outra imaxe é a representación perfecta da relación entre uso moderno da técnica, guerra, (intento de) destrución da persoa e a cidade e conquista da natureza (por parte dos enxeñeiros e os burócratas): o uso de tanques soviéticos para realizar as probas de carga durante a construción da ponte, en 1970. Tanques que sobrevoan as casas, as persoas, conducidos por persoas que non se poden ver e que non poden tocar, percorren unha ponte de hormigón que pasa a máis de 40 metros da terra do val Nusle, encima das árbores e os tellados dunhas casas que perderon a súa referencia coa contorna.

En 40 anos 400 persoas suicidáronse desde o Nusleský most. Unha persoa cada mes saltou da ponte. Non sería completamente insensato ver os saltos como o desexo de retorno ao sentido das cousas, saltos desde os tanques cara ás árbores e as casas, saltos como desesperación por todas as pontes non tendidos cara a outra posibilidade, saltos como rexeitamentos, como tentativas imposibles de reconciliación co mundo fronte á insensatez da historia. Como o intento de suicidio de Jaroslav Hašek en 1911 desde o Karlův most, xesto dadaísta ante litteram de rexeitamento da insensatez das accións humanas, resumido nas aventuras do seu valente soldado Švejk durante a guerra mundial. Historia que habería que volver construír a partir dos relatos anónimos dos rexeitados, xa que, como di Pasolini1,
«nos desechos do mundo nace un novo mundo: nacen leis novas alí onde xa non hai lei; nace un novo honor onde honor é o deshonor. Nacen potencia e nobreza, feroces, nos tugurios apiñados, nos lugares sen fronteira, onde crees que a cidade acaba e onde en cambio volve empezar, inimiga, volve empezar miles de veces, con pontes e labirintos, obras e gabias, tras marejadas de rascacielos que cobren enteiros horizontes.»
A administración, pola súa banda, contribuíu á solución do problema construíndo valas de protección que impiden ás persoas facerse dano a si mesmas.
Wayward Wandering
Autor do blogue Perspectivas Anómalas
Barcelona, Noviembre 2015
Notas:
1 Pasolini, Pier Paolo, «La religión de mi tiempo« (1961), Nórdica, 2015
[:en]
A bridge is a construction that takes the persons of a site to other one happening on an obstacle, a barrier. A bridge can provide, in addition, cover, protection.
María Moliner says
«Construction of any class, fixed, provisional, detachable, etc., done on a river or a cut of the area to happen from a shore or across. Hereinafter the dictionary says: what serves to bring over to persons or things; particularly to persons, if it exists between them tirantez or make enemies. Of there the expression To build bridges: a person Does for your part an attempt of approximation in order that it dismisses the tirantez of relations or the hatred between her and other one. To be reconciled.»
Prague, 1357: it begins the construction of the Karlův most, the bridge most known about Prague, one structures that Moldavian happens on the river, taking the persons of the ancient city, Staré Město, the shore of the castle, Malá Strana. Designed by the architect Petr Parlér and constructed by hundreds of anonymous hands, in the 15th century it was the central artery for the persons’ step and goods, being the only bridge that was connecting both parts of the city divided by the waters of the river, friends and enemies, source of the drinkable water of the city and danger in case of flood. Another function not planned of the bridge was to give cover to multitudes of beggars, debtors, errant. Beggars, debtors, errant that could understand the bridge, the reason of his construction and find protection. Three Gothic towers that represent his ends have turned part of the city, being inserted without discontinuity between the bridge, the river and the houses, his ceilings of needle talking with the domes of the baroque churches, contributing without violence to the exceptional beauty of the city.

Prague, 1871: Vyšehrad’s railroad bridge, Železniční most, is different of the numerous bridges on the river Moldavian. Five centuries after the Karlův most, it represents the transposition and adjustment of the bridge to the epoch of the train, way of collective transport that facilitates the communication between both parts of the city and between the city and the adjacent territory. An element that turns out to be fundamental to understand the function and nature of a bridge and to determine his relation with the environment is the position of the structure in the city. The position of the Karlův most and of Vyšehrad’s railroad bridge is not substantially different, since it repeats the scheme of the first bridges that mend to the prehistoric epoch – as for example the first bridge on the river Thames in London (1750 AC) – as well as that of the Etruscan, Roman, Romanesque, Renaissance bridges: he structures a to allow to the man to cross a river or a barrier, a construction that brings over to persons and things, a work that makes inhabitable a place, a bridge stretched to the different thing. The color of the rusty iron of Vyšehrad’s bridge has managed to be a part of the colors of Prague, as well as the green one of the domes of rusty copper of many buildings of the city.

Prague, 1927: there is born the dream of the engineers, to construct a bridge to connect both shores of the valley Nusle – a time a village in the suburbs of Prague, rich land of vineyards (Vallis Vinarium) and mills driven by the waters of the river Botič, nowadays central zone of the city – making spend the biggest highway of the Czech Republic for the way of the city. To the ends of the valley: on the one hand Pankrác’s plateau – that receives his name of Pankrác’s church, but that actually is today a place known by the homonymous jail – for other one the center of Prague. Josef Havlíček is the architect funcionalista that presented an offer, in the contest of 1927, for the construction of the bridge on the valley Nusle: he structures a of concrete that rests on a series of skyscraper. The viaduct yergue on the houses cutting the valley, going towards the jail Pankrác.
The offer was not realized, the dream of the engineers remained suspended. Something new has born in the use of the technology, which always has had a possible adverse effect, but now the balance between positividad and negatividad has been lost by it.
Prague, 1967: 40 years after the contest of 1927 for the construction of the bridge – between 1967 and 1970 – the viaduct on the valley Nusle (the Nuselsk ý most) was constructed, following a project different from the presented one for Josef Havlíček, but actually not very differently. The bridge – 500 meters of concrete pretensado – though it does not rest on skyscraper, happens over the existing houses, to 40 meters of height, and crosses the park Folimanka, projecting a shade on houses in which the persons sleep having the illusion of living through a full and sure life, being actually beggars and errant in a world in which any reference has got lost with the things.

The viaduct is the clearest image of the political ideas of the epoch of the communist government. An idea, a straight line planned in a plane, abstract, materializes in a gigantic viaduct that spoils the space, as a modern Goliat. But another image is the perfect representation of the relation between modern use of the technology, war, (I try of) destruction of the person and the city and conquest of the nature (on the part of the engineers and the bureaucrats): the use of Soviet tanks to realize the tests of load during the construction of the bridge, in 1970. Tanks that overfly the houses, the persons, led by persons who cannot meet and who cannot touch, cross a bridge of concrete that goes on to more than 40 meters of the land of the valley Nusle, on the trees and the roofs of a few houses that have lost his reference with the environment.

In 40 years 400 persons have committed suicide from the Nusleský most. A person every month has jumped of the bridge. It would not be completely senseless to see the jumps as the desire of return to the sense of the things, jumps from the tanks towards the trees and the houses, jumps as desperation for all the bridges not stretched to another possibility, jumps as rejections, as impossible attempts of reconciliation with the world opposite to the folly of the history. As the attempt of Jaroslav Hašek’s suicide in 1911 from the Karlův most, gesture dadaísta before litteram of rejection of the folly of the human actions, summarized in the adventures of his brave soldier Švejk during the world war. History that there would be necessary to return to construct from the anonymous statements of the rejected ones, since, as Pasolini1 says,
«In the waste of the world a new world is born: new laws are born there where already there is no law; a new honor is born where honor is the dishonor. There are born power and nobility, ferocious, in the crowded huts, in the places without border, where you think that the city finishes and where on the other hand it starts over again, enemy, it starts over again thousands of times, with bridges and labyrinths, works and ditches, after swells of skyscrapers that cover entire horizons.»
The administration, for your part, has contributed to the solution of the problem constructing protection fences that they prevent the persons from damaging to if same.
Wayward Wandering
Author of the blog Perspectivas Anómalas
Barcelona, Noviembre 2015
Notes:
1 Pasolini, Pier Paolo, «La religión de mi tiempo« (1961), Nórdica, 2015
[:]





Puente De Casas. Santiago de Molina.
En la trayectoria de todo arquitecto hay un proyecto iluminador. Un
proyecto que es capaz de alumbrar mucho del camino por recorrer, y que a
lo largo de las numerosas zonas en sombra
que debe atravesar toda profesión, sirve como una luz al final de un
túnel. Localizar ese proyecto es trascendente para entender el trabajo
de un arquitecto.
En Mies van der Rohe puede hablarse de sus torres de vidrio o en
Palladio de la villa Valmarana como proyectos de esa trascendencia
vital… No es necesario que sea el primer encargo, tampoco importa que
sea el de mayor tamaño. Simplemente debe cumplir con un extraño
entretejido entre lo biográfico y lo profesional en cuanto a madurez,
dificultades afrontadas y nivel de autoconsciencia.
[…]
http://www.santiagodemolina.com/2016/01/puente-de-casas.html
FLUJO Y CONCURRENCIA
Un puente nos ocupa un tiempo, nos acompaña. En los riachuelos exiguos de caudal estricto, nuestro salto
se propone como el puente más breve y transparente del mundo. También
el pragmatismo asociado tradicionalmente a las pasarelas o los viaductos
recomienda acometer la perpendicular al valle, la linea recta y la
menor de las luces: el paradigma del puente romano, civil y militar,
estrictamente simétrico y alineado allí donde el vacío reduce la
distancia entre sus costados. Puentes de piedra, paso presuroso.
http://madc-texts.blogspot.com.es/2015/12/flujo-y-concurrencia.html