InicioartículosHistoria Universal de la Infamia | José Ramón Hernández CorreaHistoria Universal...

[:es]Historia Universal de la Infamia [II] | José Ramón Hernández Correa[:gl]Historia Universal da Infamia [II] | José Ramón Hernández Correa[:en]Universal history of the Turpitude [II] | José Ramón Hernández Correa[:]

[:es]https://veredes.es/blog/historia-universal-de-la-infamia-i-jose-ramon-hernandez-correa/

Eileen Gray
Eileen Gray

Se suponía que esto iba a ser un espacio sobre teoría y crítica de arquitectura, pero al final también tiene cotilleos. Y es que yo soy muy fan y muy mitómano, y las vidas de mis héroes me interesan incluso más que sus obras.

(Creo que sería un estupendo colaborador en la sección de arquitectura de Telecinco, suponiendo que tal cosa pudiera existir algún día).

En mi sórdido recorrido por la ignominia de los más grandes, hoy me toca hablaros de Le Corbusier.

Pero antes os tengo que hablar de Eileen Gray, una decoradora irlandesa, experta en lacados, diseñadora de muebles y de tejidos, y que las escasísimas veces que tuvo que diseñar una casa lo hizo magistralmente, sin despeinarse, con una facilidad pasmosa.

E.1027
E.1027

Cada vez que leáis una reseña sobre Eileen Gray leeréis la palabra «lesbiana» para empezar. (Creo que el enlace que he puesto a la wikipedia es uno de los poquísimos sitios en que no se dice). A mí eso me duele. Yo tardé bastantes años y bastantes libros en enterarme, por casualidad, de que Louis Henry Sullivan era homosexual, pero con Eileen Gray basta que leamos una pequeña nota para que nos lo digan. ¿Por qué? Uno diría que hay alguien que piensa que ser lesbiana equivale a ser un marimacho y, por lo tanto, a una especie de pseudohombre, y que solo así se entiende que pueda haber habido una mujer en el Movimiento Moderno capaz de hacer casas tan buenas como las que hacían los hombres.

No sé. Tal vez haya algo de eso. Armémonos de paciencia, porque aún no hemos empezado a contar las humillaciones y vejaciones que tuvo que soportar esta mujer.

Eileen Gray fue una de las personas más sensibles y más innovadoras en el campo del «diseño total del espacio», entendiendo por tal cosa el mobiliario, la luz, las texturas, los colores, los tejidos… Abarcó un campo en el que los arquitectos del Movimiento Moderno apenas habían reflexionado por entonces, y llegó a logros prodigiosos.

Era un espíritu libre, que no quería estar atada a nadie ni a nada. Nunca quiso casarse, y vivió sucesivas historias de amor que a los pánfilos como Le Corbusier les dejaban estupefactos.

Una de estas historias la tuvo con Jean Badovici, un arquitecto rumano que…

-Espera, espera. ¿No habías dicho que Eileen Gray era lesbiana?
-Sí. Y repito que así lo dicen sus biografías.
-¿Y este Badovici?
-Pues eso, que la Gray debía de ser lesbiana pero menos. De todas formas, no apearéis del burro a quienes tienen ese puntito morboso. Lo más que conceden algunos es que fue «bisexual», que sabe Dios qué pretenden que signifique. Yo preferiría que a la gente se le dejaran sus gónadas y costumbres en paz, pero no puede ser. Telecinquismo puro. Menciono esto porque me parece fundamental para entender una parte de la obsesión del Corbu.

E.1027
E.1027

Sigamos. Jean Badovici era arquitecto de formación, pero sobre todo era crítico, y editor de la importantísima revista L’Architecture Vivante; y era amigo de Le Corbusier, de quien había publicado muchas obras.

Eileen y Jean estaban muy enamorados. Se construyeron una estupenda casa en la costa azul para vivir en ella su amor. La casa fue diseñada por ambos, aunque al parecer lo fue principalmente por Eileen, y Jean se limitó a poner la «profesión», solucionando detalles técnicos. Desde luego, tanto la elección del lugar como las ideas principales de la configuración de la casa, y todo el acondicionamiento interior fueron obra exclusiva de Eileen. (También fue ella quien costeó la obra).

A la casa la llamaron E.1027, que parece un nombre muy técnico y muy frío, pero que esconde el anagrama de sus iniciales. (E de Eileen, 10 de la letra J = Jean, 2 de la letra B = Badovici, y 7 de la letra G = Gray).

E.1027
E.1027

La casa fue construida entre 1926 y 1929. Por aquella época, como he dicho, Badovici tenía mucha relación con Le Corbusier, y le invitó varias veces a la casa.

El Corbu se quedó literalmente conmocionado tanto por la casa como por la autora. (Sabía que Badovici no era capaz de hacer eso). Jamás hasta entonces había visto tal integración del diseño de mobiliario, alfombras, tapices y cortinas con la arquitectura moderna en un todo fantástico. Por otra parte, el emplazamiento era de ensueño, las vistas magníficas, y la sensación de estar en esa casa era de alegría, de luz, de espacio, de amor, de felicidad en suma.
Por otra parte, Le Corbusier era un paleto, y nunca había conocido a una mujer como Eileen.

(Yo juraría que no se enamoró de ella, pero sí que le obsesionó, incluso le debió de dar algo de miedo).

E.1027
E.1027

El caso es que Le Corbusier se hacía invitar a esa casa a menudo, e insinuaba que tal pared quedaría muy bien con uno de sus murales. Esas insinuaciones ponían frenética a Eileen, que había pensado cada detalle de la casa y que la quería justo como era, sin necesidad de que nadie viniera a meterle mano ni a pintarrajear.

Entre 1938 y 1939 Le Corbusier, por fin, pintó una serie de murales en la casa. Eileen, impotente, se desesperó.

El amor entre Eileen y Jean se había terminado hacía años. (Escribo como un redactor de ¡Hola!, ¿verdad?). Eileen se había marchado de allí, y la casa había quedado a nombre de Badovici. (Vaya chollo). Para colmo, Le Corbusier, que seguía obsesionado por la casa, se ofreció (otra vez) para pintar unos murales gratis. Le Corbusier era el arquitecto más famoso del mundo, y como pintor también era muy valorado.

¿A quién le amargaba el dulce de que regalara unos murales? (¿Que a quién le amargaba? A Eileen, ¿pero qué importaba Eileen?).

Historia Universal de la Infamia [II] José Ramón Hernández Correa Eileen Gray o4
E.1027

Traicionada por su antiguo amor, Eileen tuvo que enterarse de que el intruso estaba saliéndose con la suya, manchurreando las paredes de su casa, rompiendo todas sus ideas y todas sus intenciones y todos sus logros artísticos y espaciales.

Para más gracia, mirad cómo se hizo fotografiar Le Corbu, feliz y vencedor, pintando por fin las virginales paredes, violando por fin a la E.1027 y a Eileen.

Esto es de psicoanálisis. (Vamos, hasta yo me atrevo a hacer un diagnóstico).
Uno de los murales es precisamente una escena de desnudos femeninos, mujeres (¿lesbianas?) entregadas, receptivas, expectantes. (Me imagino al Corbu poniéndose como un choto).

E.1027
E.1027

Le Corbusier publicó los murales en su Oeuvre Complete, sin ni siquiera mencionar el nombre de Eileen Gray, y volvió a hacer lo mismo en la revista L’Architecture d’Aujour d´hui. Y aún se permitió escribir sobre el escaso valor de los muros inciales, que habían sido revitalizados y animados por su pincel. (Pero se preocupó de no mostrar las fotos de sus murales sin más, sino en perspectiva con los espacios de la casa).

Todo esto enfureció a Eileen. Pero todavía más: Uno de los frescos había sido pintado en la entrada, sobre uno abstracto geométrico de Eileen. Y, todavía más: Dada la fama y la trascendencia de todo lo que hacía el Corbu, mucha gente llegó a pensar que la casa era obra suya. Le Corbusier lo desmintió a medias, y acabó escribiendo que la obra era de Jean Badovici y de Helen (sic) Gray. Ni quiso escribir bien su nombre.

E.1027
E.1027

Luego, con la Segunda Guerra Mundial, la casa fue chabolizada por las tropas alemanas, que la dejaron casi destruida.

En 1952 Le Corbusier construyó una cabaña de vacaciones justo encima de la casa E.1027, a muy pocos metros. Dice que la diseñó como un regalo a su esposa, pero lo único que pensaba era estar encima de la casa que le obsesionaba, estar encima (una vez más) de Eileen.

Le Corbusier entraba a menudo en la casa, restauraba sus murales y reacondicionaba lo que le daba la gana.

Cuando murió Badovici, la casa pasó a ser propiedad de una hermana suya, monja, y Le Corbusier intentó comprarla, o que la comprara algún amigo, sobre todo para preservar los frescos. Cuando la casa fue adquirida finalmente por Madame Schelbert, ajena a toda esa historia y amiga de Le Corbusier (que manipuló la subasta engañando al mismísimo Onassis), este fomentó aún más su relación como buen vecino, y siguió opinando, manipulando y manoseando la casa hasta el mismo día de su muerte.

Parece ser que el 27 de agosto de 1965 Le Corbusier salió de su cabaña y desayunó en la E.1027 con la señora Schelbert, y desde ahí bajó al mar para nadar un rato. Es muy posible que al sentir el ataque al corazón su última mirada fuera a esta casa que le había vuelto loco durante décadas.

E.1027
E.1027

José Ramón Hernández Correa
Doctor Arquitecto y autor de Arquitectamos locos?
Toledo · mayo 2012

https://veredes.es/blog/historia-universal-de-la-infamia-iii-jose-ramon-hernandez-correa/[:gl]Historia Universal da Infamia [I] | José Ramón Hernández Correa

Eileen Gray
Eileen Gray

Supoñíase que isto ía ser un espazo sobre teoría e crítica de arquitectura, pero ao final tamén ten murmuracións. E é que eu son moi fan e moi mitómano, e as vidas dos meus heroes interésanme mesmo máis que as súas obras.

(Creo que sería un estupendo colaborador na sección de arquitectura de Telecinco, supoñendo que tal cousa puidese existir algún día).

No meu sórdido percorrido pola ignominia dos máis grandes, hoxe tócame falarvos de Le Corbusier.

Pero antes téñovos que falar de Eileen Gray, unha decoradora irlandesa, experta en lacados, deseñadora de mobles e de tecidos, e que as escasísimas veces que tivo que deseñar unha casa fíxoo maxistralmente, sen despeitearse, cunha facilidade abraiante.

E.1027
E.1027

Cada vez que leades unha recensión sobre Eileen Gray leredes a palabra «lesbiana» para empezar. (Creo que a ligazón que puxen á wikipedia é un dos poquísimos sitios en que non se di). A min iso dóeme. Eu tardei bastantes anos e bastantes libros en decatarme, por casualidade, de que Louis Henry Sullivan era homosexual, pero con Eileen Gray basta que leamos unha pequena nota para que nolo digan. Por que? Un diría que hai alguén que pensa que ser lesbiana equivale a ser un marimacho e, por tanto, a unha especie de pseudohombre, e que só así se entende que poida haber unha muller no Movemento Moderno capaz de facer casas tan boas como as que facían os homes.

Non sei. Talvez haxa algo diso. Armémonos de paciencia, porque aínda non empezamos a contar as humillacións e vexacións que tivo que soportar esta muller.

Eileen Gray foi unha das persoas máis sensibles e máis innovadoras no campo do «deseño total do espazo», entendendo por tal cousa o mobiliario, a luz, as texturas, as cores, os tecidos… Abarcou un campo no que os arquitectos do Movemento Moderno apenas reflexionaran por entón, e chegou a logros prodixiosos.

Era un espírito libre, que non quería estar atada a ninguén nin a nada. Nunca quixo casar, e viviu sucesivas historias de amor que aos pánfilos como Le Corbusier deixábanlles estupefactos.

Unha destas historias tívoa con Jean Badovici, un arquitecto romanés que…

-Espera, espera. Non dixeras que Eileen Gray era lesbiana?
-Si. E repito que así o din as súas biografías.
-E este Badovici?
-Pois iso, que a Gray debía de ser lesbiana pero menos. De todos os xeitos, non apearedes do burro a quen ten ese puntiño morboso. O máis que conceden algúns é que foi «bisexual», que sabe Divos que pretenden que signifique. Eu preferiría que á xente deixásenselle as súas gónadas e costumes en paz, pero non pode ser. Telecinquismo puro. Menciono isto porque me parece fundamental para entender unha parte da obsesión do Corbu.

E.1027
E.1027

Sigamos. Jean Badovici  era arquitecto de formación, pero sobre todo era crítico, e editor da importantísima revista L’Architecture Vivante; e era amigo de Le Corbusier, de quen publicara moitas obras.

Eileen e Jean estaban moi namorados. Construíronse unha estupenda casa na costa azul para vivir nela o seu amor. A casa foi deseñada por ambos, aínda que ao parecer foino principalmente por Eileen, e Jean limitouse a poñer a «profesión», solucionando detalles técnicos. Desde logo, tanto a elección do lugar como as ideas principais da configuración da casa, e todo o acondicionamento interior foron obra exclusiva de Eileen. (Tamén foi ela quen custeou a obra).

Á casa chamárona E.1027, que parece un nome moi técnico e moi frío, pero que esconde o anagrama das súas iniciais. (E de Eileen, 10 da letra J = Jean, 2 da letra B = Badovici, e 7 da letra G = Gray).

E.1027
E.1027

A casa foi construída entre 1926 e 1929. Por aquela época, como dixen, Badovici tiña moita relación con Le Corbusier, e convidoulle varias veces á casa.

Le Corbu quedou literalmente conmocionado tanto pola casa como pola autora. (Sabía que Badovici non era capaz de facer iso). Xamais ata entón vira tal integración do deseño de mobiliario, alfombras, tapices e cortinas coa arquitectura moderna nun todo fantástico. Por outra banda, o emprazamento era de ilusión, as vistas magníficas, e a sensación de estar nesa casa era de alegría, de luz, de espazo, de amor, de felicidade en suma.
Por outra banda, Le Corbusier era un paleto, e nunca coñecera a unha muller como Eileen.

(Eu xuraría que non se namorou dela, pero si que lle obsesionou, mesmo lle debeu de dar algo de medo).

E.1027
E.1027

O caso é que Le Corbusier facíase convidar a esa casa a miúdo, e insinuaba que tal parede quedaría moi ben cun dos seus murais. Esas insinuacións poñían frenética a Eileen, que pensara cada detalle da casa e que a quería xusto como era, sen necesidade de que ninguén viñese meterlle man nin a pintarrajear.

Entre 1938 e 1939 Le Corbusier, por fin, pintou unha serie de murais na casa. Eileen, impotente, desesperouse.

O amor entre Eileen e Jean terminouse facía anos. (Escribo como un redactor de Ola!, verdade?). Eileen marchouse de alí, e a casa quedara a nome de Badovici. (Vaia choio). Aínda por riba, Le Corbusier, que seguía obsesionado pola casa, ofreceuse (outra vez) para pintar uns murais gratis. Le Corbusier era o arquitecto máis famoso do mundo, e como pintor tamén era moi valorado.

A quen lle amargaba o doce de que regalase uns murais? (Que a quen lle amargaba? A Eileen, pero que importaba Eileen?).

Historia Universal de la Infamia [II] José Ramón Hernández Correa Eileen Gray o4
E.1027

Traizoada polo seu antigo amor, Eileen tivo que decatarse de que o intruso estaba a se saír coa súa, manchurreando as paredes da súa casa, rompendo todas as súas ideas e todas as súas intencións e todos os seus logros artísticos e espaciais.

Para máis graza, mirade como se fixo fotografar Le Corbu, feliz e vencedor, pintando por fin as virginales paredes, violando por fin á E.1027 e a Eileen.

Isto é de psicanálise. (Imos, ata eu atrévome a facer un diagnóstico).
Un dos murais é precisamente unha escena de espidos femininos, mulleres (lesbianas?) entregadas, receptivas, expectantes. (Imaxínome ao Corbu poñéndose como un choto).

E.1027
E.1027

Lle Corbusier publicou os murais no seu Oeuvre Complete, sen nin sequera mencionar o nome de Eileen Gray, e volveu facer o mesmo na revista L’Architecture d’Aujour d´hui. E aínda se permitiu escribir sobre o escaso valor dos muros inciales, que foran revitalizados e animados polo seu pincel. (Pero preocupouse de non mostrar as fotos dos seus murais sen máis, senón en perspectiva cos espazos da casa).

Todo isto enfureció a Eileen. Pero aínda máis: Un dos frescos fora pintado na entrada, sobre un abstracto xeométrico de Eileen. E, aínda máis: Dada a fama e a transcendencia de todo o que facía o Corbu, moita xente chegou a pensar que a casa era obra súa. Le Corbusier desmentiuno a medias, e acabou escribindo que a obra era de Jean Badovici e de Helen (sic) Gray. Nin quixo escribir ben o seu nome.

E.1027
E.1027

Logo, coa Segunda Guerra Mundial, a casa foi chabolizada polas tropas alemás, que a deixaron case destruída.

En 1952 Le Corbusier construíu unha cabana de vacacións xusto encima da casa E.1027, a moi poucos metros. Di que a deseñou como un agasallo á súa esposa, pero o único que pensaba era estar encima da casa que lle obsesionaba, estar encima (unha vez máis) de Eileen.

Le Corbusier entraba a miúdo na casa, restauraba os seus murais e reacondicionaba o que lle daba a gana.

Cando morreu Badovici, a casa pasou a ser propiedade dunha irmá súa, monxa, e Le Corbusier tentou comprala, ou que a comprase algún amigo, sobre todo para preservar os frescos. Cando a casa foi adquirida finalmente por Madame Schelbert, allea a toda esa historia e amiga de Lle Corbusier (que manipulou a poxa enganando ao mismísimo Onassis), leste fomentou aínda máis a súa relación como bo veciño, e seguiu opinando, manipulando e manoseando a casa ata o mesmo día da súa morte.

Parece ser que o 27 de agosto de 1965 Le Corbusier saíu da súa cabana e almorzou na E.1027 coa señora Schelbert, e desde aí baixou ao mar para nadar un intre. É moi posible que ao sentir o ataque ao corazón a súa última mirada fóra a esta casa que lle volvía tolo durante décadas.

E.1027
E.1027

José Ramón Hernández Correa
Doutor Arquitecto eautor de Arquitectamos locos?
Toledo · maio 2012

Historia Universal da Infamia [III] | José Ramón Hernández Correa[:en]Universal history of the Turpitude [I] | José Ramón Hernández Correa

Eileen Gray
Eileen Gray

It was supposed that this was going to be a space on theory and critique of architecture, but ultimately it has more gossips that other things. And it is that I am very a fan and very mythomaniac, and in the lives of my heroes I am interested even more than his works.

(I believe that he would be a marvellous collaborator in the section of Telecinco’s architecture, supposing that such a thing could exist some day).

In my sordid tour for the ignominy of the biggest, today I have to speak to you of Le Corbusier.

But before I have to speak to you about Eileen Gray, an Irish interior decorator, expert in lacquers, designer of furniture and about fabrics, and that the scantiest times that a house had to design did it masterfully, without despeinarse, with an amazing facility.

E.1027
E.1027

Whenever you read a review on Eileen Gray you will read the «lesbian» word to begin. (I believe that the link that I have put to the wikipedia is one of the very little sites in which it is not said). It hurts me. I was late enough years and enough books in finding out, accidentally, that Louis Henry Sullivan was homosexual, but with coarse Eileen Gray that we read a small note in order that they say it to us. Why? One would say that there is someone who thinks that to be a lesbian is equivalent to be a mannish woman and, therefore, to a pseudoman’s species, and that alone like that understands itself that there could have been a woman in the Modern Movement capable of doing houses as good as those that the men were doing.

Do not be. Maybe there is something of it. Armémonos of patience, because still we have not started counting the humiliations and vexations that this woman had to support.

Eileen Gray was one of the most sensitive and more innovative persons in the field of the «total design of the space», understanding for such a thing the furniture, the light, the textures, the colors, the fabrics… It included a field in which the architects of the Modern Movement scarcely had thought for then, and came to prodigious achievements.

It was a free spirit, which wanted to be tied neither to anybody nor to anything. It never wanted to marry, and lived through successive histories of love that the dimwitted ones like Le Corbusier were making speechless.

One of these histories had with Jean Badovici, a Rumanian architect that…

Una de estas historias la tuvo con Jean Badovici, un arquitecto rumano que…

– Wait, wait. Had not you said that Eileen Gray was lesbian?
– Yes. And I repeat that like that his biographies say it.
– And this Badovici?
– So it, that the Gray must be a lesbian but less. Of all forms, you will not dismount from the donkey to whom they have this morbid point. More that they grant some it is that it was «bisexual», that God knows what they claim that it means. I would prefer that his gonads and customs were left the people in peace, but it cannot be. Pure Telecinquismo. I mention this because it seems to me to be fundamental to understand a part of the obsession of the Corbu.

E.1027
E.1027

Let’s continue. Jean Badovici was an architect of formation, but especially it was critical, and publisher of the most important magazine, L’Architecture Vivante; and he was a friend of Le Corbusier, of whom it had published many works.

Eileen and Jean were very in love. A marvellous house was constructed on the blue coast to live in her his love. The house was designed by both, though apparently it it was principally for Eileen, and Jean limited himself to putting the «profession», solving technical details. Both the local choice and the principal ideas of the configuration of the house, and the whole interior conditioning they were An Eileen’s exclusive work. (Also it was she who financed the work).

At the house they called her And 1027, that looks like a very technical and very cold name, but that hides the anagram of his initials. (And of Eileen, 10 of the letter J = Jean, 2 of the letter B = Badovici, and 7 of the letter G = Gray).

E.1027
E.1027

The house was constructed between 1926 and 1929. In that epoch, since I have said, Badovici had relation great with Him Corbusier, and he him invited several times to the house.

The Corbu remained literally shocked both for the house and for the authoress. (It knew that Badovici was not capable of doing it). Till then it had never seen such an integration of the design of furniture, carpets, tapestries and curtains with the modern architecture in the quite fantastic one. On the other hand, the emplacement was of dream, the magnificent sights, and the sensation of being in this house performed happiness, light, space, love, happiness in sum. On the other hand, Le Corbusier was a deer, and it had never known a woman as Eileen.

(I would swear that one did not inspire love of her, but yes that it obsessed him, even it must him have given something of fear).

E.1027
E.1027

The case is that Le Corbusier was making invite him to this house often, and it was hinting that such a wall would stay very well with one of his murals. These insinuations were making frantic Eileen, who had thought every detail of the house and who just person wanted it as was, without need of that nobody was coming to put hand not to daubing.

Between 1938 and 1939 Le Corbusier, finally, painted a series of murals in the house. Eileen, impotent, despaired.

The love between Eileen and Jean had finished was doing years. (I write as an editor of Hello!,, truth?). Eileen had left of there, and the house had stayed addressed to Badovici. (Bargain goes). For limit, Le Corbusier, which was still obsessed with the house, offered to paint (again) a few murals gratis. Le Corbusier was the most famous architect of the world, and as painter also it was very valued.

To whom was it embittering the sweet of which it was giving a few murals? (That whom was it embittering? To Eileen, but what was Eileen importing?).

Historia Universal de la Infamia [II] José Ramón Hernández Correa Eileen Gray o4
E.1027

Betrayed by his former love, Eileen had to find out that the intruder was leaving with his, manchurreando the walls of his house, breaking all his ideas and all his intentions and all his artistic and spatial achievements.

For more grace, look how one made photograph Him Corbu, happily and winning, painting finally the virginal walls, violating finally to it And 1027 and to Eileen.

This is of psychoanalysis. (We go, even I dare to do a diagnosis). One of the murals is precisely a scene of feminine nudes, women (lesbians?) dedicated, receptive, expectant. (I imagine to the Corbu putting as a calf).

E.1027
E.1027

Le Corbusier published the murals in his Oeuvre Complete, without at least to mention Eileen Gray’s name, and L’Architecture d’Aujour d´hui returned to do the same thing in the magazine d’hui. And still it was allowed write on the scanty value of the walls inciales, that had been revitalized and encouraged by his paintbrush. (But it worried about not showing the photos of his murals ado, but in perspective with the spaces of the house).

All that enraged Eileen. But even more: One of the fresh air had been identical with the entry, on the abstract geometric one with Eileen. And, even more: Given the reputation and the transcendency of everything what the Corbu was doing, many people managed to think that the house was a his work. Le Corbusier desmintió by half, and he ended up by writing that the work belong to Jean Badovici and to Helen (sic) Gray. It did not even want to write well his name.

E.1027
E.1027

Then, with the Second World war, the house was chabolizada for the German troops, which made her almost destroyed.

In 1952 Le Corbusier constructed a cabin of vacations rightly on the house And 1027, to few meters. He says that he her designed as a gift to his wife, but the only thing that he was thinking was to be on the house that was obsessing him, to be it raises (once again) of Eileen.

Le Corbusier was entering often the house, was restoring his murals and was re-conditioning what was giving him the desire.

When Badovici died, the house happened to be a property of his sister, nun, and Le Corbusier tried to buy, or that some friend was buying, especially to preserve the fresh air. When the house was acquired finally by Madame Schelbert, foreign to all this history and Le Corbusier´s friend (that manipulated the auction cheating the very same Onassis), this one promoted furthermore his relation as good neighbor, and continued thinking, manipulating and handling the house until the same day of his death.

It seems to be that on August 27, 1965 Le Corbusier went out of his cabin and had breakfast in her And 1027 with the lady Schelbert, and from there it went down to the sea to swim awhile. It is very possible that on having felt the heart attack his last look was to this house that madman had turned during decades.

E.1027
E.1027

José Ramón Hernández Correa
PhD Architect and author of Arquitectamos locos?
Toledo · may 2012

Universal history of the Turpitude [III] | José Ramón Hernández Correa[:]

José Ramón Hernández Correa
José Ramón Hernández Correahttp://arquitectamoslocos.blogspot.com.es/
Nací en 1960. Arquitecto por la ETSAM, 1985. Doctor Arquitecto por la Universidad Politécnica de Madrid, 1992. Soy, en el buen sentido de la palabra, bueno. Ahora estoy algo cansado, pero sigo atento y curioso. Arquitecto, bloguero, saxofonero, escritor... pero todo mal.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR

2 COMENTARIOS

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
2 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS