[:es]
La sofisticación en el diseño y construcción de las sillas ha tenido mucho que ver con el ensamblaje de diferentes materiales y formas. Sin embargo la tecnología hace posibles sillas de una sola pieza en las que el material, su forma, o sencillamente la técnica y el proceso de conformado, alcanzan una singular expresividad.
En lo que a los diseños de una sola pieza se refiere, el plástico es sin lugar a dudas el material por excelencia. Las sillas de plástico moldeado están por doquier y no faltan buenos ejemplos de las posibilidades que este material ofrece. Tal es el caso de Neiji, una silla elegante y altiva diseñada por Mukomelov Studio en 2010 emparentada quizás con el taburete WW de Phillip Starck.
Quizás el ejemplo más irreverente de cuantos diseños se han realizado en plástico sea precisamente del diseñador francés, Louis Ghost, un diseño realizado por Phillipe Starck para Kartell en 2008. En esta pieza el genial diseñador francés logra algo aparentemente imposible: ¡Un Luis XV de metacrilato!
También de una pieza y en plástico, pero en los límites de la experimentación descubrimos Pe Pink de Tom Price. Se trata de un diseño basado en el uso de materiales con bajo punto de fusión como el polietileno. Así, calentando un molde con forma de asiento y por simple contacto con dicho material obtiene la forma exacta del asiento sobre una imprevisible maraña de plástico fundido que sirve como patas de la silla final.
También mediante el uso de plásticos con bajo punto de fusión se encuentra Original Stool un proyecto de BreadedEscalope. En este caso la forma y color del objeto queda fuera de control para los diseñadores que someten la pieza aún sin solidificar a diferentes situaciones obteniendo unas formas y mezclas de color igualmente diferentes e imprevisibles.
Definir procesos de producción orientados a la obtención de formas imprecisas, y por tanto producir objetos únicos, es un objetivo compartido por diversas propuestas. En el caso del israelí Guy Michaly destaca Blast, un taburete cuya forma se obtiene mediante una explosión controlada. Para ello previamente se da forma a un casquillo mediante el corte por laser de una chapa y posteriormente se sueldan las dos piezas. A continuación se colocan cargas explosivas de tal forma que su detonación confiera la forma final al taburete, forma que evidentemente es irrepetible.
Una propuesta similar ha sido desarrollada por Johannes Hemann. Mediante un pequeño espacio cerrado en el que simula tornados, este diseñador deja que los fragmentos de un material se agrupen caóticamente hasta formar objetos. Tal es el caso de Geoffrey, un sofá en el que los tradicionales recortes de espuma del relleno se auto-organizan para formar un asiento.
Con la misma intención de lograr objetos con formas únicas dando forma a procesos caóticos, Jólan van der Wiel utiliza la fuerza electromagnética en lugar de las turbulencias atmosféricas. Para ello un material conductor de la electricidad es depositado entre varios campos magnéticos que deforman esta sustancia dando forma a un taburete.
Con un proceso de fabricación más sencillo y un aspecto final igualmente imprevisible destaca la silla Rememberme diseñada por Tobias Juretzek para Casamanía. Se trata de un producto fabricado a partir de ropa vieja que es introducida en un molde y prensada con resina. La forma final es repetitiva y sencilla pero el aspecto del producto terminado es siempre único debido a que en él se incorpora de forma reconocible la ropa vieja utilizada en su fabricación.
Y también con material de deshecho aunque en este caso con residuos de plástico inyectado, KOCX ha desarrollado un sencillo sofá modular de una sola pieza.
Con un planteamiento similar el holandés Dirk van der Kooij ha diseñado Endless, una silla y mecedora fabricadas de una sola pieza. Como en el caso anterior, la producción del mobiliario también se basa en material de deshecho, en este caso bolas de plástico reciclado. Aquí sin embargo el proceso de fabricación evita el uso de costosos moldes y se basa en un brazo robótico, una pieza con más de 140.000 horas de trabajo acumulado que el diseñador compró cuando iba a ser retirado de una fábrica china. Convenientemente reprogramado, ese brazo es capaz de producir sillas sin interrupción pudiendo variar su color en función de los residuos de plástico con que se alimenta la maquina. La producción continuada admite continuos cambios en la forma o escala del modelo ya que esta no depende de un molde sino que es impresión directa de un modelo CAD.
Pero no todo es plástico en lo que a la fabricación de asientos en una sola pieza se refiere. Florian Schimid () ha trabajado con el “lienzo hormigonado”, un material al que se le puede dar forma como si de una tela se tratase pero que una vez fraguado es tan rígido y resistente como el hormigón. En Stitching, este diseñador ha trabajado sobre diferentes patrones utilizando de forma desenfadada cordones de colores para dar forma al producto final mientras éste fragua.
De una pieza se forma igualmente Glacier, una exclusivísima chaise-longe diseñada por Brodie Neill a partir de 135 litros de vidrio solidificado. La pieza supera los 300Kg de peso y su fabricación precisa de un secado que se prolonga durante más de 80 días. El trabajo de Neill recurre frecuentemente a lo escultural y recuerda al bien conocido trabajo de Ron Arad, especialmente en sus diseños resueltos mediante acero inoxidable como es el caso de Reverb.
En el extremo opuesto en lo que a exclusividad se refiere se encuentra el trabajo de Dirk Winkel. Partiendo de los principales clásicos del diseño como la silla Barcelona de Mies van der Rohe o la LC2 de Le Corbusier, este diseñador produce Stacking Hommage. Se trata de copias de aquellos iconos del diseño realizadas en plástico moldeado y perfectamente apilables. Debo reconocer que siento debilidad por estas “copias baratas” y su descaro iconoclasta, singularmente provocador y auténtico.
De una pieza e informal resulta la propuesta de Kanana Kanishi. Koke-a es un ambiguo mueble para descansar en que el punto de partida no es el sofá o la chaise-long sino una “alfombra modificada”. El resultado es una pieza adaptada a la tradición japonesa de sentarse en el suelo que promueve posiciones imprevistas y ofrece un provocador color y textura de musgo.
Elías Cueto, arquitecto
Santiago de Compostela, febrero 2012
Publicado en Nº 313 [sillas…]
[:gl]
A sofisticación no deseño e construción das cadeiras ha ter moito que ver co ensamblaje de diferentes materiais e formas. Con todo a tecnoloxía fai posibles cadeiras dunha soa peza nas que o material, a súa forma, ou sencillamente a técnica e o proceso de conformado, alcanzan unha singular expresividade.
No que aos deseños dunha soa peza refírese, o plástico é sen dúbida o material por excelencia. As cadeiras de plástico moldeado están por todas as partes e non faltan bos exemplos das posibilidades que este material ofrece. Tal é o caso de Neiji, unha cadeira elegante e altiva deseñada por Mukomelov Studio en 2010 emparentada quizais co taburete WW de Phillip Starck.
Quizais o exemplo máis irreverente de cantos deseños realizáronse en plástico sexa precisamente do diseñador francés, Louis Ghost, un deseño realizado por Phillipe Starck para Kartell en 2008. Nesta peza o xenial diseñador francés logra algo aparentemente imposible: Un Luís XV de metacrilato!
Tamén dunha peza e en plástico, pero nos límites da experimentación descubrimos Pe Pink de Tom Price. Trátase dun deseño baseado no uso de materiais con baixo punto de fusión como o polietileno. Así, quentando un molde con forma de asento e por simple contacto con devandito material obtén a forma exacta do asento sobre unha imprevisible maraña de plástico fundido que serve como patas da cadeira final.
Tamén mediante o uso de plásticos con baixo punto de fusión atópase Original Stool un proxecto de BreadedEscalope. Neste caso a forma e cor do obxecto queda fóra de control para os diseñadores que someten a peza aínda sen solidificar a diferentes situacións obtendo unhas formas e mesturas de cor igualmente diferentes e imprevisibles.
Definir procesos de produción orientados á obtención de formas imprecisas, e xa que logo producir obxectos únicos, é un obxectivo compartido por diversas propostas. No caso do israelí Guy Michaly destaca Blast, un taburete cuxa forma obter mediante unha explosión controlada. Para iso previamente dáse forma a un casquillo mediante o corte por laser dunha chapa e posteriormente se sueldan as dúas pezas. A continuación colócanse cargas explosivas de tal forma que a súa detonación confira a forma final ao taburete, forma que evidentemente é irrepetible.
Unha proposta similar foi desenvolvida por Johannes Hemann. Mediante un pequeno espazo pechado no que simula tornados, este diseñador deixa que os fragmentos dun material agrúpense caóticamente ata formar obxectos. Tal é o caso de Geoffrey, un sofá no que os tradicionais recortes de espuma do reencho se auto-organizan para formar un asento.
Coa mesma intención de lograr obxectos con formas únicas dando forma a procesos caóticos, Jólan van der Wiel utiliza a forza electromagnética en lugar das turbulencias atmosféricas. Para iso un material condutor da electricidade é depositado entre varios campos magnéticos que deforman esta sustancia dando forma a un taburete.
Cun proceso de fabricación máis sinxelo e un aspecto final igualmente imprevisible destaca a cadeira Rememberme deseñada por Tobias Juretzek para Casamanía. Trátase dun produto fabricado a partir de roupa vella que é introducida nun molde e prensada con resina. A forma final é repetitiva e sinxela pero o aspecto do produto terminado é sempre único debido a que nel se incorpora de forma reconocible a roupa vella utilizada na súa fabricación.
E tamén con material de desfeito aínda que neste caso con residuos de plástico inxectado, KOCX desenvolveu un sinxelo sofá modular dunha soa peza.
Cunha formulación similar o holandés Dirk van der Kooij deseñou Endless, unha cadeira e mecedora fabricadas dunha soa peza. Como no caso anterior, a produción do mobiliario tamén se basea en material de desfeito, en leste caso bólas de plástico reciclado. Aquí con todo o proceso de fabricación evita o uso de custosos moldes e baséase nun brazo robótico, unha peza con máis de 140.000 horas de traballo acumulado que o diseñador comprou cando ía ser retirado dunha fábrica chinesa. Convenientemente reprogramado, ese brazo é capaz de producir cadeiras sen interrupción podendo variar a súa cor en función dos residuos de plástico con que se alimenta a maquina. A produción continuada admite continuos cambios na forma ou escala do modelo xa que esta non depende dun molde senón que é impresión directa dun modelo CAD.
Pero non todo é plástico no que á fabricación de asentos nunha soa peza refírese. Florian Schimid () traballou co “lenzo formigonado”,, un material ao que se lle pode dar forma coma se dunha tea tratásese pero que unha vez fraguado é tan ríxido e resistente como o hormigón. En Stitching, este diseñador traballou sobre diferentes patróns utilizando de forma desenfadada cordóns de cores para dar forma ao produto final mentres este fragua.
Dunha peza fórmase igualmente Glacier, unha exclusivísima chaise-longe deseñada por Brodie Neill a partir de 135 litros de vidro solidificado. A peza supera os 300Kg de peso e a súa fabricación precisa dun secado que se prolonga durante máis de 80 días. O traballo de Neill recorre frecuentemente ao escultural e recorda ao ben coñecido traballo de Ron Arad, especialmente nos seus deseños resoltos mediante aceiro inoxidable como é o caso de Reverb.
No extremo oposto no que a exclusividad refírese atópase o traballo de Dirk Winkel. Partindo dos principais clásicos do deseño como a cadeira Barcelona de Mies van der Rohe ou a LC2 de Le Corbusier, este diseñador produce Stacking Hommage. Trátase de copias daqueles iconos do deseño realizadas en plástico moldeado e perfectamente apilables. Debo recoñecer que sento debilidade por estas “copias baratas” e a súa descaro iconoclasta, singularmente provocador e auténtico.
Dunha peza e informal resulta a proposta de Kanana Kanishi. Koke-a é un ambiguo moble para descansar en que o punto de partida non é o sofá ou a chaise-long senón unha “alfombra modificada”. O resultado é unha peza adaptada á tradición xaponesa de sentarse no chan que promueve posicións imprevistas e ofrece un provocador cor e textura de musgo.
Elías Cueto, arquitecto
Santiago de Compostela, febreiro 2012
Publicado en Nº 313 [sillas…]
[:en]
The sophistication in the design and construction of the chairs has had much that to see with the assembly of different materials and forms. Nevertheless the technology does possible chairs of an alone piece in those who the material, his form, or simply the technology and the process of shaped, reach a singular expressiveness.
In what to the designs of an alone piece refers, the plastic is no doubt the excellent material. The chairs of molded plastic are all over and there are not absent good examples of the possibilities that this material offers. Such it is Neiji‘s case, an elegant and haughty chair designed by Mukomelov Studio in 2010 related probably to the stool Phillip Starck’s WW.
Probably the most irreverent example of all the designs they have been realized in plastic belong precisely to the French designer, Louis Ghost, a design realized by Phillipe Starck for Kartell in 2008. In this piece the brilliant French designer achieves something seemingly impossible: a Luis XV of methacrylate!
Also of a piece and in plastic, but in the limits of the experimentation we discover Tom Price.’s Pe Pink. It is a question of a design based on the use of materials with low point of merger as the polyethylene. This way, warming a mold with form of seat and for simple contact with the above mentioned material it obtains the exact form of the seat on an unforseeable tangle of molten plastic that serves as legs of the final chair.
Also by means of the use of plastic low point of merger Original Stool meets BreadedEscalope‘s project. In this case the form and color of the object stays out of control for the designers who submit the piece still without hardening to different situations obtaining a few forms and equally different and unforseeable mixtures of color.
To define processes of production orientated to the obtaining of vague forms, and therefore to produce the only objects, it is an aim shared by diverse offers. In case of the Guy Michaly stands out Blast, a stool which form is obtained by means of a controlled explosion. For it before one gives form to a tip by means of the cut for laser of a sheet and later sueldan both pieces. Later explosive charges are placed in such a way that his detonation awards the final form to the stool, form that evidently is unrepeatable.
A similar offer has been developed by Johannes Hemann. By means of a small closed space in the one that simulates tornadoes, this designer allows that the fragments of a material should gather in crowds chaotic up to forming objects. Such it is Geoffrey‘s case, a sofa in which the traditional cuts of foam of the landfill are auto-organized to form a seat.
On the same intention of achieving objects with the only forms meeting form to chaotic processes, Jólan van der Wiel uses the electromagnetic force instead of the atmospheric turbulences. For it a conductive material of the electricity is deposited between several magnetic fields that deform this substance giving it forms to a stool.
With a simpler manufacturing process and a final equally unforseeable aspect stands out the chair Rememberme designed by Tobias Juretzek for Casamanía. It is a question of a product made from old clothes that it is introduced in a mold and pressed with resin. The final form is repetitive and simple but the aspect of the finished product is always only due to the fact that in him there join of recognizable form the old clothes used in his manufacture.
And also with material of undone though in this case with residues of injected plastic, KOCX has developed a simple modular sofa of an alone piece.
With a similar exposition the dutch Dirk van der Kooij has designed Endless, a chair and rocking chair made of an alone piece. Since in the previous case, the production of the furniture also is based on material of undone, on this case balls of recycled plastic. Here nevertheless the manufacturing process avoids the use of costly molds and is based on a robotic arm, a piece by more than 140.000 hours of accumulated work that the designer bought when it was going to be withdrawn from a Chinese factory. Suitably rescheduled, this arm is capable of producing chairs without interruption being able to change his color depending on the residues of plastic with which the machine is fed. The continued production admits continuous changes into the form or scale of the model since this one does not depend on a mold but it is a direct impression of a model CAD.
But not everything is plastic in what to the manufacture of seats in an alone piece refers. Florian Schimid () has worked with the “linen hormigonado”, a material to the one that can give form as if about a fabric it was treating itself but that once plotted it is so rigid and resistant as the concrete. In Stitching, this designer has worked on different bosses using of confident form cords of colors to give form to the final product while this one sets.
Of a piece there is formed equally Glacier, an exclusivísima chaise-longe designed by Brodie Neill from 135 liters of hardened glass. The piece overcomes them 300Kg of weight and his manufacture is necessary the dried one that extends during more than 80 days. Neill’s work resorts frequently to the sculptural thing and resembles Ron Arad‘s well-known work, specially in his designs solved by means of stainless steel since it is Reverb‘s case.
In the opposite end in what to exclusivity it refers one finds Dirk Winkel‘s work. Departing from the principal classic ones of the design as the chair Barcelona of Mies van der Rohe or the LC2 from Le Corbusier, this designer produces Stacking Hommage. It is a question of copies of those icons of the design realized in molded plastic and perfectly apilables. I must admit that I sit weakness for these “cheap copies” and his sauciness iconoclast, singularly provocative and authentic.
Of a piece and informal it turns out to be Kanana Kanishi‘s offer. Koke-a is an ambiguous furniture to rest in that the point of item is not the sofa or the chaise-long but a “modified carpet”. The result is a piece adapted to the Japanese tradition of sitting down in the soil that promotes unforeseen positions and offers a provocative color and texture of moss.
Elías Cueto, architect
Santiago de Compostela, february 2012
Published in Nº 313 [sillas…]
[:]



















