Iniciofaro¿Cuál es la responsabilidad del arquitecto? | Stepienybarno¿Cal é a responsabilidade do...

[:es]¿Cuál es la responsabilidad del arquitecto? | Stepienybarno[:gl]¿Cal é a responsabilidade do arquitecto? | Stepienybarno[:en]Which is the responsibility of the architect? | Stepienybarno[:]

[:es]

Lunch atop a Skyscraper, 1932 | Charles Clyde Ebbets

La verdad es que nos gustaría escribir artículos alegres y distendidos, de hecho, no perdemos la ilusión de hacerlo, pero por ahora toca asumir el realismo que nos rodea y, por desgracia, no nos da muchos motivos para lanzar las campanas al vuelo. Así que hoy toca hablar de responsabilidades. Casi nada.

En mi país -dijo Alicia, que todavía jadeaba un poco al hablar-, cuando se corre durante algún tiempo en una determinada dirección se suele llegar a alguna parte.

-Tu país debe ser algo lento -comentó la Reina-. Aquí tienes que correr a toda velocidad para poder permanecer en el mismo lugar…”.

Pues esa misma sensación nos surge a nosotros ante el pastel que tenemos los arquitectos encima de la mesa cuando tocamos el tema de la responsabilidad. Las miles de normativas que se nos exige conocer para redactar un proyecto, realmente, son para quitar el hipo. Las consecuencias de cualquier fallo en el proyecto serán capitales para el firmante del mismo, por lo tanto,  se adquiere una grandísima responsabilidad con la entrega del proyecto. Esta responsabilidad es solo de quien firma. Que haya sido visado por el Colegio de Arquitectos, o que el Ayuntamiento correspondiente le haya dado el visto bueno, no eximirá ni un ápice de este compromiso. Así que, mientras no empecemos a redactar proyectos a la “europea”, somos responsables de todas las partes del  proyecto, incluido el estudio geotectónico, por increíble que parezca.

Si nos centramos, en lo que ocurre una vez comenzada la obra, la cosa ya se complica aun más. Además de la propia responsabilidad de cualquier irregularidad o error en el proyecto, tenemos la de que en la obra no haya ninguna desgracia. Esta misión, se encomienda tanto a la dirección facultativa (Arquitecto y Aparejador) como al coordinador de seguridad y salud, que normalmente suele ser uno de los dos.

Realmente, no terminamos de entender cómo la figura del arquitecto puede ser tan vulnerable ante cualquier problema referente a la seguridad de una obra. Parece que somos dioses y podemos estar en todas partes y a todas horas. Que deben existir planes de seguridad, está claro, y ojalá se hiciera todo con más rigor y cuidado. Que las empresas constructoras deberían cumplir la parte que les toca, ya que para eso cobran, es evidente. Pero que si pasa algo, cualquier cosa, la dirección facultativa pueda ser acusada y responsabilizada de ello, nos parece una auténtica locura.

Si a esto añadimos el “curioso” estado en que llega a obra algún trabajador y la tendencia al equilibrismo de los más dicharacheros (mientras ningunean a la dirección facultativa), el riesgo aumenta de manera considerable.  También estaría bien, preguntarnos porqué la propia empresa no les sanciona, ya que además de poner en peligro su vida, ponen en jaque el futuro de la propia constructora si pasa alguna calamidad.

Por otro lado, si nos paramos a pensar en  “el “extra” que se lleva la dirección facultativa por hacer que se cumpla la seguridad y asumir la responsabilidad, será para echarnos a llorar ya que ni siquiera cuando no había crisis se podía aspirar a unos honorarios justos. Eso sí otros sectores, ante este tema, no les temblará el pulso en hacer huelgas encubiertas para exigir todavía mas retribuciones. Pero nosotros, no. Nosotros nos sentimos como en el “País de las Maravillas”, sin poder avanzar, por mucho que lo intentemos, sabiendo  que no se cobra por la responsabilidad adquirida y asumiendo que la  obra será, con toda probabilidad, insegura.

Si la cosa se complica y la dirección facultativa acaba en el juzgado, lo más probable es que el juez le endiñe la responsabilidad, sí o sí, aunque el causante del siniestro haya estando riéndose a carcajadas de nosotros cada vez que le decíamos que las gafas le pueden salvar de ciego, que se atase, que se pusiera el casco o que las botas de seguridad hacen honor a su nombre. Donde estén unas buenas playeras, que se quite todo.

El tema es muy grave y no se puede contar de otra manera. Bueno sí, se puede y de hecho, se cuenta, pero no nos parecía bien entrar en ese juego. Así que  mejor ponemos las cartas encima de la mesa y vemos si de verdad se puede seguir jugando con estas reglas, ¿a vosotros qué os parece?

Stepienybarno_Agnieszka Stepien y Lorenzo Barnó, arquitectos
Estella, octubre 2010

[:en]

Lunch atop a Skyscraper, 1932 | Charles Clyde Ebbets

The truth is that it would like us write merry articles and distended, in fact, do not lose the illusion to do it, but for now touches to assume the realism that surrounds us and, unfortunately, does not give us a lot of reasons to launch the bells to the flight. So today it must speak of responsibilities. Almost at all.

“In my country -said Alicia, that still jadeaba a bit when speaking-, when it runs  during some time in a determinate direction is used to  arrive to some part..

-Your country has to be something slow -commented the Queen-. Here you have to run at full speed to be able to remain in the same place…”.

As this same feeling arises us to us in front of the cake that have the architects on of the table when we touch the subject of the responsibility. The thousands of rules that demands us  know to draft a project, really, are to remove the hipo. The consequences of any failure in the project will be main for the signatory of the same, therefore, purchases a more responsibility with the delivery of the project. This responsibility is alone of the one who signs. That it have been visa by the School of Architects, or that the corresponding City council have given him the seen well, will not exempt neither an apex of this commitment. So, while we do not begin to draft projects to the “European”, are responsible of all the parts of the  project, included the study geotectónico, by incredible that seem.

If we centre, in what happens once begun the work, the thing already is complicated furthermore. Besides the own responsibility of any irregularity or mistake in the project, we have it of which in the work there is no misfortune. This mission, he entrusts himself both to the optional direction (Architect and Rigger) and to the coordinator of safety and health, who normally is in the habit of being one of the two.

Really, we do not stop understanding how the figure of the architect can be so vulnerable before any problem relating to the safety of a work. It seems that we are gods and can be everywhere and at all hours. That must exist safety plans, it is clear, and ojalá it was done quite by more rigor and care. That the construction companies should fulfill the part that they touch, since for it they charge, it is evident. But that if something, any thing happens, the optional direction could be accused and made responsible for it, it looks like to us an authentic madness.

If to this we add the “onlooker” been in that some worker and the trend comes to work to the equilibrismo of the most witty (while ningunean to the optional direction), the risk increases in a considerable way. Also it would be nice, to ask us porqué the own company it does not sanction them, since beside putting in danger his life, they put in check the future of the own construction one if some calamity happens.

On the other hand, if we stop to think in “the extra” that one takes the optional direction for doing that the safety is fulfilled and to assume the responsibility, it will be to begin to weep since even when there was no crisis it nor was possible to aspire to a few just fees. It yes other sectors, before this topic, they will not tremble the pulse in making strikes concealed to demand still mas fee. But we, not. We feel like in the “Wonderland”, without being able to advance, for much that we try it, knowing that he does not recover for the acquired responsibility and assuming that the work will be, with all probability, insecure.

If the thing is complicated and the optional direction finishes in the court, the most probable thing is that the judge him endiñe the responsibility, yes or yes, though the causer of the disaster am being laughing heartily at us whenever we were saying to him that the glasses can save him from blind person, who was sticking, that was putting on the hull or who the safety boots do honor to his name. Where there are the good beach some, which one takes quite.

The topic is very serious and it is not possible to count otherwise. Good yes, one can and of fact, one counts, but it did not seem to us likely to enter this game. So better we put the letters on the table and see if indeed it is possible to continue playing with these rules, to you ¿what does seem to you?

Stepienybarno_Agnieszka Stepien and Lorenzo Barnó, architects

Estella, october 2010[:gl]

Lunch atop a Skyscraper, 1932 | Charles Clyde Ebbets

A verdade é que nos gustaría escribir artigos alegres e distendidos, de feito, non perdemos a ilusión de facelo, pero por agora toca asumir o realismo que nos rodea e, por desgraza, non nos dá moitos motivos para lanzar as campás ao voo. Así que hoxe toca falar de responsabilidades. Case nada.

No meu país -dixo Alicia, que aínda jadeaba un pouco ao falar-, cando se corre durante algún tempo nunha determinada dirección adóitase chegar a algunha parte.

-O teu país debe ser algo lento -comentou a Raíña-. Aquí tes que correr a toda velocidade para poder permanecer no mesmo lugar…”.

Pois esa mesma sensación xórdenos a nós ante o pastel que temos os arquitectos encima da mesa cando tocamos o tema da responsabilidade. Os miles de normativas que se nos exixe coñecer para redactar un proxecto, realmente, son para quitar o hipo. As consecuencias de calquera fallo no proxecto serán capitais para o asinante do mesmo, por tanto,  adquírese unha grandísima responsabilidade coa entrega do proxecto. Esta responsabilidade é só de quen firma. Que fose visado polo Colexio de Arquitectos, ou que o Concello correspondente deulle o visto e prace, non eximirá nadiña de nada deste compromiso. Así que, mentres non empecemos a redactar proxectos á “europea”, somos responsables de todas as partes do  proxecto, incluído o estudo geotectónico, por incrible que pareza.

Se nos centramos, no que acontece unha vez comezada a obra, a cousa xa se complica aínda máis. Ademais da propia responsabilidade de calquera irregularidade ou erro no proxecto, temos a de que na obra non haxa ningunha desgracia. Esta misión, encoméndase tanto á dirección facultativa (Arquitecto e Aparellador) como ao coordinador de seguridade e saúde, que normalmente adoita ser un dos dous.

Realmente, non rematamos de entender como a figura do arquitecto pode ser tan vulnerable ante calquera problema referente á seguridade dunha obra. Parece que somos deuses e podemos estar en todas as partes e a todas as horas. Que deben existir plans de seguridade, está claro, e ogallá fixésese todo con máis rigor e coidado. Que as empresas construtoras deberían cumprir a parte que lles toca, xa que para iso cobran, é evidente. Pero que se pasa algo, calquera cousa, a dirección facultativa poida ser acusada e responsabilizada diso, parécenos unha auténtica loucura.

Se a isto engadimos o curioso estado en que chega a obra algún traballador e a tendencia ao equilibrismo dos máis falangueiros (mentres ningunean a dirección facultativa), o risco aumenta de xeito considerable. Tamén estaría ben, preguntarnos porqué a propia empresa non lles sanciona, xa que ademais de poñer en perigo a súa vida, poñen en xaque o futuro da propia construtora se pasa algunha calamidade.

Por outro lado, se nos paramos a pensar en“o “extra” que se leva a dirección facultativa por facer que se cumpra a seguridade e asumir a responsabilidade, será para botarnos a chorar xa que nin sequera cando non había crise se podía aspirar a uns honorarios xustos. Iso si outros sectores, ante este tema, non lles tremerá o pulso en facer folgas encubertas para esixir aínda mais retribucións. Pero nós, non. Nós sentímonos como no “País das Marabillas”, sen poder avanzar, por moito que o intentemos, sabendo que non se cobra pola responsabilidade adquirida e asumindo que a obra será, con toda probabilidade, insegura.

Se a cousa se complica e a dirección facultativa remata no xulgado, o máis probable é que o xuíz lle endiñe a responsabilidade, si ou si, aínda que o causante do sinistro haxa estando a rirse a gargalladas de nós cada vez que lle diciamos que os lentes lle poden salvar de cego, que se atase, que se puxese o casco ou que as botas de seguridade fan honra ao seu nome. Onde estean unhas boas praieiras, que quite todo.

O tema é moi grave e non se pode contar doutro xeito. Bo si, pódese e de feito, cóntase, pero non nos parecía ben entrar nese xogo. Así que mellor poñemos as cartas enriba da mesa e vemos se de verdade se pode seguir xogando con estas regras, ¿a vós que vos parece?

Stepienybarno_Agnieszka Stepien e Lorenzo Barnó, arquitectos

Estella, outubro 2010[:]

Stepienybarno
Stepienybarnohttps://www.stepienybarno.es/
Stepienybarno está formado por Agnieszka Stepien y Lorenzo Barnó, ambos arquitectos y formados en temas de Identidad Digital y Comunicación online. Desde el 2004 tenemos nuestro propio estudio de arquitectura, ubicado en un pequeño pueblo de Navarra, Estella, y ambos estamos embarcados en nuestras tesis doctorales. A su vez, colaboramos con otros profesionales tanto del ámbito de la arquitectura, sostenibilidad y comunicación online. Vivir en Estella nos da la tranquilidad necesaria para poder encarar el día a día con energía y la red nos posibilita contactar con un mundo maravilloso que de otra forma hubiera sido imposible.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR

36 COMENTARIOS

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
36 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS