
La clínica dental Ximena Casado reutiliza un local en esquina ocupado durante décadas por un histórico bar del barrio. El proyecto aprovecha la altura del establecimiento, generosa pero no lo suficiente como para alojar dos plantas, con el objetivo de generar una espacialidad rica, diversa y con secciones variables y adaptadas a cada una de las necesidades.

Este hecho es asimismo una oportunidad para aportar una respuesta urbana. En este sentido, uno de los frentes del local se abre totalmente a nivel del peatón, exponiendo el acceso a modo de reclamo o escaparate mediante un muro cortina transparente; mientras, el frente perpendicular, ocupado por los gabinetes y los aseos, se cierra en planta baja para aportar la intimidad necesaria, pero se abre en su parte superior para permitir la entrada de luz natural desde la calle.

El acceso se produce por la fachada más corta, desde la Calle Clunia. Un gran hueco acristalado conduce a la recepción, que con sus techos a dos alturas distintas se comprime y descomprime verticalmente, deja entrever los gabinetes a su espalda y funciona como un umbral para la zona de espera, situada a su derecha.
La zona de espera es un espacio longitudinal y tensionado horizontalmente que nos conduce hacia los gabinetes y el fondo del local mediante un largo banco de hormigón realizado in situ. Una vez allí, una gran mesa blanca se convierte en protagonista y permite absorber multitud de usos, desde trabajar o reunirse hasta celebrar un evento o comer juntos.

El vidrio transparente y blanco de los planos verticales, junto con la elevación del techo del despacho y la sala de esterilización para crear un nuevo ‘cielo’ que aporta una misteriosa luz indirecta, convierten lo que antes era un oscuro fondo de saco en una atmósfera rica en matices, transparencias, reflejos y luces con orígenes diversos.

Los gabinetes, iluminados por su parte superior desde la calle, trasladan esa continuidad visual y lumínica al interior. Para ello, los muros de bloque de hormigón que los delimitan no llegan hasta el techo, sino que conservan la cota opaca de su fachada aneja. De este modo, se preserva la privacidad mientras se obtiene amplitud espacial y amabilidad lumínica.

Desde el punto de vista constructivo y material, el proyecto ha servido para investigar sobre la relación entre sistemas industrializados producidos localmente (muros cortina, paneles de hormigón prefabricado, bloques de hormigón) y los gremios artesanales tradicionales (albañiles, carpinteros, herreros, cristaleros, etc.).
Obra: Clínica dental Ximena Casado
Emplazamiento: Burgos, España
Año: 2021-25
Superficie: 162 m2 construidos
Autor: Jerez Arquitectos (Enrique Jerez Abajo- Rebeca Piedra Dueñas)
Colaboradores: Paula Hierro Peña, Clara Alonso Martín
Fotografía: Iñaki Bergera
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