![Casa D'Onofrio [Bianco+Córdova+Williams] habitar-arq.blogspot.com.es](http://veredes.es/blog/wp-content/uploads/2012/07/Casa-DOnofrio-Bianco+Córdova+Williams-habitar-arq.blogspot.com_.es_.jpg)
La casa D’Onofrio, proyectada y construida en 1949, es un proyecto importante para entender le evolución de la arquitectura limeña. No tan publicitada como la Wiracocha de Miró Quesada (1946), pero con una suma de componentes de alto valor arquitectónico y que seguro trascendieron en otros proyectos. Fue carátula de la revista “El Arquitecto Peruano” en la edición de enero de 1950 y bastante bien documentada con fotografías y planos en el interior. Gracias a ello hoy podemos estudiarla y revisarla pues fue mezquinamente demolida hace pocos años, abandonada por la memoria, presa fácil de la renovación edilicia de la ciudad.
Primer obra de la sociedad Bianco-Córdova-Williams. Según el arquitecto Adolfo Córdova, Mario Bianco (arquitecto formado en Italia) es presentado al joven estudio Cordova-Williams por el arquitecto alemán Paul Linder a mediados de 1947. Les apoya en algunos proyectos en marcha y gracias a sus contactos con la colonia italiana consigue este primer encargo para la familia D’Onofrio.
Como antecedente de la obra de Córdova y Williams tenemos el Club Internacional de Tiro Arequipa Nº14, proyectado en 1946 en sociedad con el arquitecto Polar, donde exhiben una clara adhesión al Movimiento Moderno en coherencia con la gesta de la Agrupación Espacio que no tardaría en aparecer. Lejos en escala de la Villa Savoye de Le Corbusier, el Club toma a mi criterio ese modo de relacionarse con el medio natural tanto como volumen como en la distribución de las distintas funciones, dejando para el primer piso los espacios sociales para quienes está pensado el disfrute del paisaje.
De Bianco no sabemos mucho, es un personaje importante para futuras investigaciones pues llegó al Perú hacia 1946, en un momento de importantes cambios en la arquitectura local. Por un tema temporal podemos aventurarnos a afirmar que se formó en los conceptos del Racionalismo Italiano, animado en un primer momento por la dictadura de Mussolini y que tuvo entre sus exponentes más destacados a Giuseppe Terragni, Adalberto Libera, Luigi Figini y Gino Pollini. Podemos leer en la arquitectura que nos dejó Bianco la influencia de sus coterráneos en el manejo de los materiales, volúmenes, vacios y tramas, pero su arquitectura no buscará esa monumentalidad resultado de la rigidez rítmica, grandes volúmenes y escalas más urbanas que humanas; la arquitectura de Bianco se vale de las texturas y volúmenes para componer conjuntos arquitectónicos con una sensibilidad bastante más estética que racional, fragmentándolos y combinándolos para acercarse al peatón (Escuela de Arquitectura de la UNI), jugando con colores en una ciudad de techo gris, intentando dialogar con sus vecinos manejando escalas y volúmenes (Holel Savoy), sin que todo ello atente con la base moderna de su planteamiento que se reconoce planimétrica y espacialmente.
Tenemos entonces para la casa D’Onofrio la suma de dos modos complementarios de ver la arquitectura, adscriptos al Movimiento Moderno, que se encuentran en momentos distintos de desarrollo y madurez. Buscando la mano de cada uno de los proyectistas, puedo ver más a Bianco en el acceso desde la calle por la fragmentación en planos de los volúmenes y utilización de elementos arquitectónicos para llevar la doble altura de la entrada al peatón que llega desde la vereda, recurso que utiliza luego en la Escuela de Arquitectura, y a Córdova y Williams en la austeridad de los volúmenes, carentes de cualquier elemento formal más allá del manejo de las aberturas y materiales. Igual considero apresurado atribuir a uno u otro arquitecto rasgos específicos de la casa, veo más bien la mímesis de los tres en un proyecto que se ve estudiado en cada una de sus escalas.
El proyecto se inserta en un lote de esquina, en el barrio residencial limeño de San Isidro, la casa asume sus tres frentes relacionándose con la calle mediante un plástico juego de muros y volúmenes que se apropian de los espacios exteriores y configuran el acceso. El patio interior (al que se abre la sala, comedor y dormitorios) limita con la calle a través de un muro de ladrillos, a diferencia de los muros de piedra que configuran el primer piso, desligándose formalmente del volumen principal.

La volumetría está compuesta por dos categorías que por momentos se superponen y en otros se combinan. El primer piso está trabajado a partir de grandes muros que se extienden apropiándose de los retiros (Mies van der Rohe), generando distintas situaciones de relación entre la casa y su entorno urbano. El mundo de abajo, que en este caso es el mundo social, se reconoce pétreo y murario y asume la interface con la tierra, es el soporte del segundo piso que está trabajada como la intersección de volúmenes blancos que se horadan para mirar al exterior. Esta apreciación volumétrica se confirma en la lectura de las plantas publicadas del proyecto.

El manejo formal de estos elementos compositivos no se limita a esta primera lectura, el volumen alto baja irrumpiendo en el orden de los muros para generar el espacio de ingreso, deja la inhibición de los pequeños vanos para abrirse en un gran ventanal que exhibe su interior pero que no se deja ver hasta estar dentro de lo que podríamos definir como el primer espacio de la casa, que es el vestíbulo abierto generado por la suma de volúmenes y planos. Este es el sector “manierista” de la casa, donde los nobles muros de piedra y volúmenes blancos se combinan con ligeros muros revocados que un poco le quitan esa cierta altivez al edificio y le llevan a lo cotidiano del viandante.

Fuera del espacio de ingreso, la casa se relaciona con el exterior mediante acotadas aberturas, guardándose los grandes vanos para el patio interior, al que se abre la sala, comedor, cocina y dormitorios principales. Aquí se pierde esa preponderancia del muro sobre los agujeros, que aparecen, a mi juicio, sobredimensionados, perdiendo un poco el rigor compositivo que vemos en las otras fachadas. Las carpinterías son metálicas, mínimas, desapareciendo en el vano, acentuando la lectura de hueco sobre muro. En la foto que nos ha llegado de la fachada interior aparece una estructura de caña configurando un espacio de sombra que no está registrada en los planos publicados en la revista El Arquitecto Peruano. Córdova nos comenta que fue agregada posteriormente por Bianco a pedido de los propietarios, sobre la elección del material afirma que el autor estaba investigando en esos años estructuras en caña que le llevaron a idear sistemas estructurales que utilizó en distintos proyectos.

Considero importante destacar el cuidado en el detalle de la superposición de los muros de piedra con los volúmenes blancos. En la fachada del garaje lo blanco absorbe a la piedra superponiendo el plano de la fachada en el ámbito de la losa, en la fachada al patio interior lo blanco excede mínimamente al plano de la piedra para absorber las posibles diferencias generadas por las distintas texturas. En las plantas publicadas los muros aparecen coplanares y de igual espesor, pero trabajando con las fotografías y gracias al testimonio de Córdova podemos afirmar que se modificó esta relación en pos de solucionar en encuentro de materiales y el espesor del enchape en piedra. Es así que los muros blancos están ligeramente volando sobre los de piedra, modificando la alineación de los muros estructurales.
El juego de volúmenes que se exhibe en la fachada se disfruta también en el interior. El vestíbulo de doble altura distribuye a la zona de estar-comedor que es un par de peldaños (aproximadamente 30cm) más alta que el escritorio y garaje. Esta relación se mantiene en la planta alta, donde los dormitorios se destacan de los ambientes de servicio que están en el volumen bajo. Hay un patio de servicio que vincula el garaje con la cocina y mediante una escalera con la zona de servicio de planta alta.

Me parece interesante el manejo de los ambientes en el primer piso, si bien no era novedad en el contexto internacional, en el local aún se usaban ambientes físicamente separados y comunicados a través de puertas. En la casa D’Onofrio se apuesta por ambientes que fluyen espacialmente y se separan sutilmente mediante muros, alturas y objetos. Como mencioné con anterioridad, Mies está a mi juicio muy presente en el manejo de esta planta. El estar se separa del comedor mediante la chimenea, y la transición del comedor a la cocina la hace el comedor de diario que aparece como un gran mueble abierto o cerrado según el deseo del usuario. La escalera, del vestíbulo, construida en madera y diseñada por Bianco, es manejada como un objeto escultórico, cuestionable si lo miramos solo con ojos utilitarios, pero hermosa como manejo de los materiales y el espacio.

El segundo piso es más convencional, el vestíbulo dialoga espacialmente con el distribuidor de los dormitorios y con el escritorio, buscando así una mayor amplitud espacial. Me sorprende lo reducido de los baños para la dimensión del resto de ambientes, sucede lo mismo con los ambientes de servicio a comparación del gran patio y tendal. Córdova menciona como temas importantes a resaltar el diseño personalizado de los muebles y el manejo de contrastes de color en el interior, tema que afirma fue muy comentado en el medio profesional de entonces.
Luego de redibujar y analizar la casa, me dejo sorprender una vez más por la vigencia del proyecto, por la lección de arquitectura que es estudiar estos edificios, por la trascendencia del Movimiento Moderno, que está en su esencia empezando a encontrarse temporalmente con nuestra sociedad.
Aldo G. Facho Dede · Arquitecto Autor del Blog Habitar: Ambiente+Arquitectura+Ciudad
Lima · julio 2012
![Casa D'Onofrio [Bianco+Córdova+Williams] habitar-arq.blogspot.com.es](http://veredes.es/blog/wp-content/uploads/2012/07/Casa-DOnofrio-Bianco+Córdova+Williams-habitar-arq.blogspot.com_.es_.jpg)
The house D’Onofrio, projected and constructed in 1949, is an important project to understand him evolution of the of Lima architecture. Not so publicized as the Wiracocha of Miró Quesada (1946), but with a sum of components of high architectural value and that sure came out in other projects. It was a mask of the magazine «The Peruvian Architect» in the edition of January, 1950 and enough good documented with photographies and planes in the interior. Thanks to it today we can study and check her it so it was mezquinamente demolished a few years ago, left by the memory, easy dam of the renovation edilicia of the city.
First it acts of the company Bianco-Córdova-Williams. According to the architect Adolfo Córdova Mario Bianco (architect formed in Italy) it is presented to the young person study Cordova-Williams by the German architect Paul Linder in the middle of 1947. It supports them in some projects in march and thanks to his contacts with the Italian colony it obtains this first order for the family D’Onofrio.
As precedent of the work of Córdova and Williams we have the International Club of Shot Arequipa Nº14, projected in 1946 in society with the architect Polar, where they exhibit a clear adhesion to the Modern Movement in coherence with the exploit of the Group Space that would not be late in appearing. Far in scale of the Villa Savoye of Corbusier, the Club takes to my criterion this way of relating to the natural way so much as volume as in the distribution of the different functions, leaving for the first floor the social spaces for whom the enjoyment of the landscape is thought.
Of Bianco we do not know very much, he is an important personage for future investigations since it came to Peru about 1946, in a moment of important changes in the local architecture. For a temporary topic we us can risk to affirm that he was formed in the concepts of the Italian Rationalism, encouraged in the first moment for the dictatorship of Mussolini and that Luigi Figini and Gino Pollini had between his exponents more emphasized to Giuseppe Terragni, Adalberto Libera. We can read in the architecture that Bianco left us the influence of his coterráneos in the managing of the materials, volumes, emptinesses and plots, but his architecture will not look for this monumentalidad proved from the rhythmic inflexibility, big volumes and scales more urban that you humanize; Bianco’s architecture uses of the textures and volumes to compose architectural sets with a sensibility more aesthetic enough than rational, fragmenting them and combining them to approach the pedestrian (School of Architecture of the UNI), playing with colors in a city of gray roof, trying to talk with his neighbors handling scales and volumes (Holel Savoy), without all this commits an outrage with the modern base of his exposition that is recognized planimétrica and spatially.
We have then for the house D’Onofrio the sum of two complementary manners of seeing the architecture, adscriptos to the Modern Movement, which they find in moments different from development and maturity. Looking for the hand of each one of the designers, I can see more Bianco in the access from the street for the fragmentation in planes of the volumes and utilization of architectural elements to take the double height of the entry to the pedestrian who comes from the path, resource that it uses then in the School of Architecture, and to Córdova and Williams in the austerity of the volumes, lacking in any formal element beyond the managing of the openings and materials. Equal I consider hurried to attribute specific features of the house to one or another architect, see rather the mímesis of the three in a project that meets studied in each of his scales.
The project is inserted in a lot of corner, in San Isidro’s residential of Lima neighborhood, the house assumes his three foreheads relating to the street by means of a plastic game of walls and volumes that appropriate of the exterior spaces and form the access. The interior court (for which the room is opened, dining room and bedrooms) borders on the street across a wall of bricks, unlike the walls of stone that form the first floor, coming undone formally of the principal volume.

The volumetría is composed by two categories on that for moments they superput and in others they combine. The first floor is worked from big walls that spread appropriating of the retirement (Mies van der Rohe), generating different situations of relation between the house and his urban environment. The world of below, that in this case is the social world, is recognized stony and murario and assumes the interface with the land, is the support of the second floor that is worked as the intersection of white volumes that are perforated to look on the outside. This appraisal volumétrica is confirmed in the reading of the plants published of the project.

The formal managing of these elements compositivos does not limit itself to this first reading, the high volume goes down irrumpiendo in the order of the walls to generate the space of revenue, leaves the inhibition of the small vain ones to be opened in a great large window that exhibits his interior but that is not left to see up to being inside what we might define as the first space of the house, which is the opened foyer generated by the sum of volumes and planes. This one is the sector «manierista» of the house, where the noble walls of stone and white volumes combine with light revoked walls that a bit take these certain haughtiness from him to the building and take him to the daily thing of the viandante.

Out of the space of revenue, the house relates to the exterior by means of fenced openings, guarding the big vain ones for the interior court, for which there are opened the room, dining room, kitchen and principal bedrooms. Here this prevalence of the wall gets lost on the holes, which appear, to my judgment, sobredimensionados, losing a bit the rigor compositivo that we see in other fronts. The carpentries are metallic, minimal, disappearing in the vain one, accentuating the reading hollow on wall. In the photo that has come to us from the interior front a structure of cane appears forming a space of shade that The Peruvian Architect is not registered in the planes published in the magazine. Córdova comments to us that it was added later by Bianco to order of the owners, on the election of the material it affirms that the author was investigating in these years you construct in cane that there led him to designing structural systems that it used in different projects.

I consider important to emphasize the care in the detail of the overlapping of the walls of stone with the white volumes. In the front of the garage the white thing absorbs to the stone superputting the plane of the front in the area of the slab, in the front to the interior court the white thing exceeds minimally to the plane of the stone to absorb the possible differences generated by the different textures. In the published plants the walls appear coplanares and of equal thickness, but working with the photographies and thanks to Córdova’s testimony we can affirm that this relation was modified in pos of solving in meeting of materials and the thickness of the enchape in stone. It is so the white walls are flying lightly on those of stone, modifying the alignment of the structural walls.
The game of volumes that shows itself in the front is enjoyed also in the interior. The foyer of double height distributes to the zone of is dining room that is a couple of steps (approximately 30cm) higher than the office and garage. This relation is kept in the high plant, where the bedrooms are outlined of the environments of service that they are in the low volume. There is a court of service that links the garage with the kitchen and by means of a stairs with the zone of service of high plant.

The managing of the environments seems to me to be interesting in the first floor, though it was not an innovation in the international context, in the place still environments physically separated and communicated across doors were used. In the house D’Onofrio he competes for environments that flow spatially and separate finely by means of walls, heights and objects. Since I mentioned previously, Grain is to my very present judgment in the managing of this plant. To be separates of the dining room by means of the chimney, and the transition of the dining room to the kitchen her does the dining room of diary that appears as a great furniture opened or closed according to the desire of the user. The stairs, of the foyer, constructed in wood and designed by Bianco, is handled as a sculptural, questionable object if we look at it only with utilitarian eyes, but beautiful as managing of the materials and the space.

The second floor is more conventional, the foyer talks spatially with the distributor of the bedrooms and with the office, looking this way for a major spatial extent. I surprise it reduced of the baths for the dimension of the rest of environments, the same thing happens with the environments of service to comparison of the great court and tendal. Córdova mentions as important topics to highlighting the personalized design of the furniture and the managing contrast of color in the interior, topic that it affirms was very commented in the professional way of then.
After re-drawing and to analyze the house, I leave myself to surprise once again for the force of the project, for the lesson of architecture that is to study these buildings, for the transcendency of the Modern Movement, which is in his essence starting meeting temporarily our society.
Aldo G. Facho Dede · Architect Author of the Blog Habitar: Ambiente+Arquitectura+Ciudad
Lima · july 2012
![Casa D'Onofrio [Bianco+Córdova+Williams] habitar-arq.blogspot.com.es](http://veredes.es/blog/wp-content/uploads/2012/07/Casa-DOnofrio-Bianco+Córdova+Williams-habitar-arq.blogspot.com_.es_.jpg)
A casa D’Onofrio, proxectada e construída en 1949, é un proxecto importante para entender lle evolución da arquitectura limeña. Non tan publicitada como a Wiracocha de Miró Quesada (1946), pero cunha suma de compoñentes de alto valor arquitectónico e que seguro transcenderon noutros proxectos. Foi carátula da revista “O Arquitecto Peruano” na edición de xaneiro de 1950 e bastante ben documentada con fotografías e planos no interior. Grazas a iso hoxe podemos estudala e revisala pois foi mezquinamente demolida fai poucos anos, abandonada pola memoria, presa fácil da renovación edilicia da cidade.
Primeiro obra da sociedade Bianco-Córdova-Williams. Segundo o arquitecto Adolfo Córdova Mario Bianco (arquitecto formado en Italia) é presentado ao novo estudo Cordova-Williams polo arquitecto alemán Paul Linder a mediados de 1947. Apóialles nalgúns proxectos en marcha e grazas aos seus contactos coa colonia italiana consegue este primeiro encargo para a familia D’Onofrio.
Como antecedente da obra de Córdova e Williams temos o Club Internacional de Tiro Arequipa Nº14, proxectado en 1946 en sociedade co arquitecto Polar, onde exhiben unha clara adhesión ao Movemento Moderno en coherencia coa xesta da Agrupación Espazo que non tardaría en aparecer. Lonxe en escala da Vila Savoye de Le Corbusier, o Club toma ao meu criterio ese modo de relacionarse co medio natural tanto como volume coma na distribución das distintas funcións, deixando para o primeiro piso os espazos sociais para os que está pensado o desfrute da paisaxe.
De Bianco non sabemos moito, é un personaxe importante para futuras investigacións pois chegou ao Perú cara a 1946, nun momento de importantes cambios na arquitectura local. Por un tema temporal podemos aventurarnos a afirmar que se formou nos conceptos do Racionalismo Italiano, animado nun primeiro momento pola ditadura de Mussolini e que tivo entre os seus expoñentes máis destacados a Giuseppe Terragni, Adalberto Libera, Luigi Figini e Gino Pollini. Podemos ler na arquitectura que nos deixou Bianco a influencia dos seus coterráneos no manexo dos materiais, volumes, vacios e tramas, pero a súa arquitectura non buscará esa monumentalidade resultado da rixidez rítmica, grandes volumes e escalas máis urbanas que humanas; a arquitectura de Bianco válese das texturas e volumes para compoñer conxuntos arquitectónicos cunha sensibilidade bastante máis estética que racional, fragmentándoos e combinándoos para achegarse ao peón (Escola de Arquitectura da UNI), xogando con cores nunha cidade de teito gris, intentando dialogar cos seus veciños manexando escalas e volumes (Holel Savoy), sen que todo iso atente coa base moderna da súa formulación que se recoñece planimétrica e espacialmente.
Temos entón para a casa D’Onofrio a suma de dous modos complementarios de ver a arquitectura, adscriptos ao Movemento Moderno, que se encontran en momentos distintos de desenvolvemento e madureza. Buscando a man de cada un dos proxectistas, podo ver máis a Bianco no acceso dende a rúa pola fragmentación en planos dos volumes e utilización de elementos arquitectónicos para levar a dobre altura da entrada ao peón que chega dende a verea, recurso que utiliza logo na Escola de Arquitectura, e a Córdova e Williams na austeridade dos volumes, carentes de calquera elemento formal máis alá do manexo das aberturas e materiais. Igual considero apresurado atribuír a un ou outro arquitecto trazos específicos da casa, vexo máis ben a mímesis dos tres nun proxecto que se ve estudado en cada unha das súas escalas.
O proxecto insírese nun lote de esquina, no barrio residencial limeño de San Isidro, a casa asume as súas tres frontes relacionándose coa rúa mediante un plástico xogo de muros e volumes que se apropian dos espazos exteriores e configuran o acceso. O patio interior (ao que se abre a sala, comedor e dormitorios) limita coa rúa a través dun muro de ladrillos, a diferenza dos muros de pedra que configuran o primeiro piso, desligándose formalmente do volume principal.

A volumetría está composta por dúas categorías que por momentos se superpoñen e noutros combínanse. O primeiro piso está traballado a partir de grandes muros que se estenden apropiándose dos retiros (Cereal van der Rohe), xerando distintas situacións de relación entre a casa e o seu ámbito urbano. O mundo de abaixo, que neste caso é o mundo social, recoñécese pétreo e murario e asume a interface coa terra, é o soporte do segundo piso que está traballada como a intersección de volumes brancos que se horadan para mirar ao exterior. Esta apreciación volumétrica confírmase na lectura das plantas publicadas do proxecto.

O manexo formal destes elementos compositivos non se limita a esta primeira lectura, o volume alto baixa irrompendo na orde dos muros para xerar o espazo de ingreso, deixa a inhibición dos pequenos vans para abrirse nun gran ventanal que exhibe o seu interior pero que non se deixa ver ata estar dentro do que poderiamos definir como o primeiro espazo da casa, que é o vestíbulo aberto xerado pola suma de volumes e planos. Este é o sector «manierista» da casa, onde os nobres muros de pedra e volumes brancos se combinan con lixeiros muros revogados que un pouco lle quitan esa certa altivez ao edificio e lle levan ao cotián do viandante.

Fóra do espazo de ingreso, a casa relaciónase co exterior mediante acoutadas aberturas, gardándose os grandes vans para o patio interior, ao que se abre a sala, comedor, cociña e dormitorios principais. Aquí pérdese esa preponderancia do muro sobre os buratos, que aparecen, ao meu xuízo, sobredimensionar, perdendo un pouco o rigor compositivo que vemos nas outras fachadas. As carpintarías son metálicas, mínimas, desaparecendo no van, acentuando a lectura de oco sobre muro. Na foto que nos chegou da fachada interior aparece unha estrutura de cana configurando un espazo de sombra que non está rexistrada nos planos publicados na revista El Arquitecto Peruano. Córdova coméntanos que foi agregada posteriormente por Bianco a pedido dos propietarios, sobre a elección do material afirma que o autor estaba a investigar neses anos estruturas en cana que o levaron a idear sistemas estruturais que utilizou en distintos proxectos.

Considero importante destacar o coidado no detalle da superposición dos muros de pedra cos volumes brancos. Na fachada do garaxe o branco absorbe á pedra superpoñendo o plano da fachada no ámbito da lousa, na fachada ao patio interior o branco excede minimamente ao plano da pedra para absorber as posibles diferenzas xeradas polas distintas texturas. Nas plantas publicadas os muros aparecen coplanar e de igual espesor, pero traballando coas fotografías e grazas ao testemuño de Córdova podemos afirmar que se modificou esta relación detrás de solucionar en encontro de materiais e o espesor do enchape en pedra. É así que os muros brancos están lixeiramente a voar sobre os de pedra, modificando a aliñación dos muros estruturais.
O xogo de volumes que se exhibe na fachada gózase tamén no interior. O vestíbulo de dobre altura distribúe á zona de estar-comedor que é un par de chanzos (aproximadamente 30 cm) máis alta que o escritorio e garaxe. Esta relación mantense na planta alta, onde os dormitorios se destacan dos ambientes de servizo que están no volume baixo. Hai un patio de servizo que vincula o garaxe coa cociña e mediante unha escaleira coa zona de servizo de planta alta.

Paréceme interesante o manexo dos ambientes no primeiro piso, se ben non era novidade no contexto internacional, no local aínda se usaban ambientes fisicamente separados e comunicados a través de portas. Na casa D’Onofrio apóstase por ambientes que flúen espacialmente e sepáranse sutilmente mediante muros, alturas e obxectos. Como mencionei con anterioridade, Mies está ao meu xuízo moi presente no manexo desta planta. O estar sepárase do comedor mediante a cheminea, e a transición do comedor á cociña faina o comedor de diario que aparece como un gran moble aberto ou pechado segundo o desexo do usuario. A escaleira, do vestíbulo, construída en madeira e deseñada por Bianco, é manexada como un obxecto escultórico, cuestionable se o miramos só con ollos utilitarios, pero fermosa como manexo dos materiais e o espazo.

O segundo piso é máis convencional, o vestíbulo dialoga espacialmente co distribuidor dos dormitorios e co escritorio, buscando así unha maior amplitude espacial. Sorpréndeme o reducido dos baños para a dimensión do resto de ambientes, sucede o mesmo cos ambientes de servizo a comparación do gran patio e tendal. Córdova menciona como temas importantes a resaltar o deseño personalizado dos mobles e o manexo de contrastes de cor no interior, tema que afirma foi moi comentado no medio profesional de entón.
Logo de redebuxar e analizar a casa, déixome sorprender unha vez máis pola vixencia do proxecto, pola lección de arquitectura que é estudar estes edificios, pola transcendencia do Movemento Moderno, que está na súa esencia empezando a encontrarse temporalmente coa nosa sociedade.
Aldo G. Facho Dede · Arquitecto Autor do Blogue Habitar: Ambiente+Arquitectura+Ciudad
Lima · xullo 2012




